The Project Gutenberg EBook of El Folk-lore Filipino (Tomo I), by 
Isabelo De los Reyes y Florentino

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Title: El Folk-lore Filipino (Tomo I)

Author: Isabelo De los Reyes y Florentino

Release Date: July 20, 2018 [EBook #57550]

Language: Spanish

Character set encoding: ISO-8859-1

*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK EL FOLK-LORE FILIPINO (TOMO I) ***




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                   Biblioteca de La Espaa Oriental

                                   EL
                           FOLK-LORE FILIPINO

     (Obra premiada con medalla de plata en la Exposicin Filipina,
                      celebrada en Madrid en 1887)



                                  POR

                   Isabelo de los Reyes y Florentino.



                                 MANILA

                    Tipo-Litografa de Chofr y C.a
                            Escolta, num. 33
                                  1889








    A los folk-loristas espaoles de la Pennsula, que me han
    dispensado toda clase de atenciones, tengo, el singular
    placer de dedicar esta modesta coleccin.

                                                   Isabelo de los Reyes.








INTRODUCCIN


A la escasez de conocimientos con que constaban los antguos, la
supla su atrevimiento, el cual estaba en proporcin con su grande
ignorancia. As es que si los antiguos no dejaron de dar soluciones
 ningn problema cientfico, esas pretendidas soluciones, por lo
peregrinas, suelen arrancarnos grandes carcajadas. Si supiseis de
quin crean qu hemos descendido los indgenas de Filipinas!....

Pero  medida que las ciencias progresaban y se descubra que los
errores obedecan  hiptesis y  datos no bien comprobados, se
procur buscar stos, examinndolos con mayor escrpulo, y al fin,
en la Antropologa, la Prehistoria y en todas las dems ciencias
relativas al hombre primitivo, hbose de reconocer gran escasz de
materiales que al contrario, debieran abundar, para poder sostenerse
seriamente alguna teora cientfica.

Cuando esto se not, hace poco, [1] muchos sbios antroplogos y
etngrafos dejaron de fantasear sobre bases no bien averiguadas,
lo que es impropio por cierto de autores concienzudos, y una vez
emitida en Inglaterra la idea de crear una escuela que recogiese
para estudios futuros materiales no solo en los pases selvticos,
sino tambin en la clase popular de Europa, enseguida se propag con
tanta aceptacin, como grande era el vaco que vena  llenar.

Esta escuela es la folk-lrica, de la palabra sajona FOLK-LORE, que
significa literalmente saber popular. Su objeto, en un principio,
se reducira  recoger esas leyendas, tradiciones, consejas
y supersticiones que conserva el pueblo, para de su estudio y
comparacin con las de otros paises, deducir teoras relativas al
hombre prehistrico.

Despus se ensanch la esfera de su accin para que pudiera servir no
solo  las investigaciones antropolgicas y etnogrficas, sino tambin
para enriquecer las dems ciencias existentes, como la Medicina; y
acaso para crear otras nuevas, como nacieran p. ej. de la Astrologa,
la Astronoma, y la Qumica de la Alqumia, que dira el folk-lorista
Dr. Machado y Alvarez. En una palabra, archivo general al servicio
de las ciencias todas.

Segn la primera de las bases establecidas por los folk-loristas
espaoles, el Folk-Lore tiene por objeto recojer, acopiar y publicar
todos los conocimientos del pueblo en los diversos ramos de la Ciencia,
(Medicina, Higiene, Botnica, Poltica, Moral, Agricultura, Industria,
Artes, Matemticas, Sociologa, Filosofa, Historia, Antropologa,
Arqueologa, Idiomas, etc.); los proverbios, cantares, adivinanzas,
cuentos, leyendas, tradiciones, fbulas y dems formas poticas y
literarias del pueblo, los usos, costumbres, ceremonias, espectculos
y fiestas familiares, locales  provinciales, los ritos, creencias,
prcticas, supersticiones, mitos y juegos infantiles, las locuciones,
jiros, trabalenguas, frases especiales de cada localidad, motes
y apodos, ocurrencias, modismos y voces infantiles, los nombres
de sitios y lugares, que no se mencionan en mapas; los de piedras,
animales y plantas; y en suma, todos los elementos constitutivos del
genio, del saber y de los idiomas, contenidos en la tradicin oral, en
los monumentos y en los escritos, como materiales indispensables para
el conocimiento y reconstruccin cientfica de la historia y cultura.

Y con arreglo  la base 3.a, los folk-loristas deben tener como
principal objetivo la fidelidad en la trascripcin y la mayor
escrupulosidad en declarar la procedencia de las tradiciones  datos
etc., que recojan, utilizando, cuando el estado de sus recursos lo
consienta, la escritura musical, dibujo, taquigrafa, fotografa y
dems medios adecuados para obtener la fidelidad en la reproduccin.

El Folk-Lore, pues consta de secciones de Literatura, Poesa,
Historia, Prehistoria, Geografa, Bellas Artes, Arqueologa,
Jurisprudencia, Economa poltica, Pedagoga, Medicina, Botnica,
Zoologa, Mineraloga, Geologa, Fsica y Qumica, Matemticas, Moral,
Sociologa, Lingstica, Fontica, Industria, Agricultura, Astronoma,
Mitografa, Etnologa, Demopsicologa, Demotopografa, Bibliografa,
Cosmogona y, en una palabra, todos los ramos del saber humano.

Y  fuerza de ensanchar, acaso exagerando, el prstino concepto
del Folk-Lore, los espaoles llegaron  considerarlo como ciencia,
y los folk-loristas acabaron por no entenderse unos  otros, habiendo
necesidad de abrir una discusin internacional para fijar la verdadera
definicin del Folk-Lore.

Y el Sr. Director del Boletin Folk-Lrico de Sevilla, tomndome por
el representante de Folk-Lore filipino, tuvo la atencin de pedir mi
humilde opinin sobre esta cuestin y mi informe, que encontrareis mas
adelante, se public en el Boletin de la Enseanza Libre, de Madrid.



De todos modos, escusado ser encarecer la utilidad del Folk-Lore
 Filipinas. Este pais necesita mas que las naciones europeas de
uno  muchos que recojan las tradiciones, costumbres, consejas,
supersticiones etc., para que luego los doctos puedan con ellas hacer
comparaciones, que tengan por objeto escudriar los misterios mil
que encierra el pasado de estos pueblos.

Quin puede asegurar de fijo cules fueron los aborgenes de este
Archipilago? En un principio yo opinaba que los ilocanos eran de raza
distinta que los tagalos, en razon  que existen algunas diferencias,
tanto que muchas veces distingo  primera vista por su solo aspecto
el uno del otro. Pero despus de haber yo estudiado detenidamente
las costumbres, supersticiones y tradiciones de uno y otro pueblo,
me mud de parecer.

Ya se ha visto que el estudio de las consejas, leyendas y
supersticiones de los ilocanos, me sirvi para reconstruir su Mitologa
 Religin primitiva, que no mentan siquiera los historigrafos de
Filipinas, y, sin embargo, ninguno probablemente se atrever  ponerla
en duda, si el amor natural  los propios escritos no me engaa.

Y qu no esperaremos del Folk-Lore filipino respecto  la Medicina,
cuando las plantas del pas son todas sin excepcin medicinales?... Es
claro que la Flora filipina escrita por Blanco, Mercado, Llanos
y otros autores dista mucho de ser completa, y puedo asegurar sin
gnero alguno de duda que en cuanto  su aplicacin  la Medicina,
muchsimos secretos dejaron de descubrir Sta. Mara, Clain, Gregorio
Sanz y otros que han escrito sobre la materia.



Digamos ahora algo de la historia del Folk-Lore filipino.

En 25 de Marzo de 1884, La Oceana Espaola habl por vez primera del
asunto en su artculo de fondo titulado "Folk-Lore de Filipinas,"
invitando  sus lectores  aportar su contingente y para ello les
traz un programa ms  menos completo.

Yo, entonces jven de 19 aos, empezaba  cobrar aficin al periodismo,
y el muy inteligente como amable Director de dicho peridico don Jos
Felipe del Pan estimul mis aficiones con algunos regalos de libros y
me suplic escribiera el Folk-Lore ilocano. Y en 24 de Mayo de 1884
d comienzo  dicho trabajo y despus publiqu algunos artculos
sobre los Folk-Lores Malabons, Zambaleo y Filipino, escribiendo en
este ltimo los materiales folk-lricos que eran de carcter general
en el Archipilago. Debo, pues, rendir aqu tributo de gratitud al
Sr. del Pan, y yo deseo sinceramente que hoy me quisiera como antes
 su antguo discpulo, el jven indgena.

El Dr. Machado y Alvarez, iniciador del Folk-Lore Espaol, y el
Sr. D. Alejando Guichot y Sierra, Director del Boletin Folk-Lrico
de Sevilla, principies figuras folk-lorsticas de Espaa, acabaron de
inclinarme  esta nueva ocupacin del pensamiento, estimulndome; me
regalaron todas las obras folk-lricas que se publicaron en Espaa; me
ponian al corriente de todo, me alentaban y por su encargo dirig en 15
de Marzo de 1885 una carta propaganda, que public y secund la prensa
filipina; pero no surti mas efecto que unos preciosos artculos,
titulados Alrededor de un cadver, que el celebrado pintor don Miguel
Zaragoza tuvo la amabilidad de dedicarme en El Porvenir de Visayas.

Lo que lament con razn el inteligente mdico como castizo escritor
D. Jos Lacalle y Sanchez, profesor de la Facultad de Medicina de la
Universidad de Manila y autor del etnogrfico libro Tierras y Razas,
en 27 de Junio de 1885 con el pseudnimo de Astoll.

H aqu unos prrafos suyos que nos dan idea perfecta de lo que
acaeci:

"Un ilustrado hijo del pas--escribe--apreci la utilidad de la empresa
(del Folk-lore) y no dud en intentar su realizacin, apercibiendo para
ello sus bros y sus dotes todas.... Solo la prensa ayud los buenos
propsitos del iniciador, pero sus gestiones tuvieron el mismo xito
que otras muchas que ceden en beneficio de nuestra cultura. Por eso
el Folk-Lore filipino no se constituir. A ello se opone la desidia
y abandono de unos y la indolencia de todos."

Para recoger del saco roto la organizacin del Folk-Lore regional
filipino, juzgu oportuno contestar al revistero del Comercio y
aprovechando su indirecta, aparent sostener que en Filipinas haba
personas ilustradas y estudiosas que pudieran acometer la empresa.

Astoll me contest con un artculo digno de su autor, en el que se
lean entre otras las siguientes lneas, que trascribo por la verdad
que encierran:

"Solo suponindole dotado de una gran dosis de buena f, se alcanza
 comprender el entusiasmo y la f que le animan en una empresa, por
dems noble y civilizadora, pero completamente estril donde por lo
visto, solo crecen lozanos el camagn y el molave.

Sin embargo, el citado escritor dijo:--"quiero tambin llevar  ese
campo que V. cultiva con esmero, el grano de arena salido de las
sinuosidades de mi cerebro."

Y pasando  demostrar la utilidad del Folk-Lore filipino escribi:

"De lo que no sabemos nada, absolutamente nada, es de ese pasado
misterioso cubierto aun por espeso velo que no han logrado romper las
escasas investigaciones de algunos hombres, y que oculta cuidadosamente
la cuna de estos pueblos.--Y por eso la ciencia antropolgica sabe
del hombre filipino tanto como de los habitantes de la luna. Y la
etnologa, la etnografa, la lingstica y otros ramos del saber,
solo saben... que no saben nada... Y teniendo en cuenta por otra
parte, que el primitivo pueblo filipino no dej su pasado escrito
en papeles ni monumentos, claro aparece que solo en la tradicin, en
las prcticas supersticiosas, en las costumbres primitivas que hoy se
conservan por muchos, es posible encontrar los materiales necesarios 
la obra histrica que nos ha de proporcionar el til conocimiento de
tiempos y cosas que pasaron.--Cuando la locomotora cruce los campos
filipinos y ponga en comunicacin todas las provincias, llegarn 
stos los hbitos y costumbres de los modernos pueblos y desaparecern,
como van desapareciendo de Manila, los usos propios de este hermoso
pas.--Y si antes que esto ocurra, no se han recogido los materiales
existentes, la historia perder una de sus hojas mas curiosas; aquella
destinada  las regiones levantadas sobre el Ocano.--Quin puede
impedir que esto suceda? Quin se dedicar  explotar los tesoros de
la tradicin?--El Folk-Lore podra encargarse de ello.--Por eso yo
he creido que esa institucin era la llamada  crear el museo donde
los doctos estudiasen maana el pasado de estos pueblos. Y por eso
he defendido la importancia del Folk-Lore; y he tributado  V. mis
plcemes y alabanzas.

"Adems, en el Folk-Lore podra quizs tener orgen la poesa filipina;
es decir, la poesa inspirada en asuntos filipinos y nacida en la mente
de vates filipinos. Y aqu oigo ya, Sr. de los Reyes, las burlonas
carcajadas de alguno de esos faroles, que tanta gracia le han hecho 
usted. Pero djelos que se ran, porque esos mismos se rean tambin de
otras manifestaciones del ingenio de este pueblo, y luego bajaron la
cabeza confundidos ante los laureles de Luna y Resurreccin. Y no hay
que dudarlo, en las tradiciones populares del pas brotar algn da la
fuente de la inspiracin, si esas tradiciones llegan  ser del dominio
pblico. En esas tradiciones y en esas prcticas supersticiosas, que
V. va dando  conocer, podrn inspirarse algn da vates insignes,
amadores entusiastas de las peregrinas bellezas de este rico vergel."

Y en otro artculo dijo el mismo autor: "Y si sus trabajos 
investigaciones (los del Folk-Lore) hacen relacin con pueblos como
el filipino donde el carcter de los naturales ha sido retratado
nicamente por brochas de torpes enjalbegadores, comprndese bien
cuanto habra de ser el provecho que de esa institucin podra
obtenerse.

A su segundo artculo, repliqu demostrando que la tarea folk-lrica
no era obra de romanos y aludiendo directamente  ciertas corporaciones
que hubieran podido acometerla.

Y el ingenioso y benvolo Astoll se limit  contestarme lo siguiente:

"Voy  concluir con un prrafo que no reza contigo, amable suscritor;
se dirige al Sr. don Isabelo de los Reyes,  quien felicito por su
ltima eruditsima carta, que he leido con placer. Cumplo gustoso
este deber de atencin, pero como desgraciadamente, en el asunto
del Folk-Lore sigo las corrientes de un pesimismo funesto, no puedo
sostener una polmica,  mi juicio completamente estril."

La prudencia no le poda haber dictado otra cosa.

Y con esto concluy la polmica, que iba  ser interminable, si mi
distinguido contrincante no la hubiera cortado, porque con ella yo
crea propagar las ideas folk-lricas y despertar aficin  ellas,
aunque realmente estaba del todo conforme con Astoll, por lo que
escribiera en mi primera epstola: El pesimismo de usted me espanta,
quizs tan solo porque se opone al ideal que yo acaricio. Y en la
segunda, estas palabras: Aunque muy bien puede ser que mis veinte aos
de edad aun no me hayan dado  conocer la gente de mi propia casucha.

Meses antes de esta polmica dije  los folk-loristas peninsulares,
que me invitaban  promover la organizacin de sociedades folk-lricas
en Filipinas, lo que mas tarde me haba de repetir Astoll, por lo
que el Sr. Director del "Boletin Folk-lrico" de Sevilla me contest
aquellas palabras, que he trascrito en mi segunda epstola, para animar
 Astoll: "por muchos obstculos que se opongan  un pensamiento tan
grande como el mundo, aquel se desarrollar."

Das despus de haber yo publicado mis artculos folk-lricos,
se insertaron en La Oceana Espaola otros de Bulacan, Pampanga y
Tayabas, debidos  los ilustrados jvenes filipinos don Mariano Ponce
y Collantes, el Sr. Serrano Lactao y D. Pio Mondragon.

Para escribir artculos folk-lricos, se necesitan buena f, exactitud
y verdad absoluta, estando desterrados del Folk-Lore las prosas y todo
lo que sea puramente imaginario, porque se trata de reunir datos para
las ciencias y claro aparece que aquellos deben ser positivos.

Ahora bien: si esta coleccin de mis artculos folk-lricos tiene algun
mrito, que no encuentro, consistir nicamente en la fidelidad y buena
f en la descripcin, y en su novedad, versando sobre conocimientos
populares y costumbres de las que no se leen con frecuencia en los
libros sobre Filipinas.

Y tanta es mi imparcialidad, que he sacrificado  la ciencia el cario
de los ilocanos, pues que se quejan de que he sacado  relucir sus
prcticas no muy buenas.

Pero he de advertirles que he recibido entusiastas plcemes de varios
sbios de Europa, los cuales dicen que con el Folk-Lore ilocano,
dejando  un lado patriotismo mal entendido, he prestado sealado
servicio  Ilocos, mi patria adorada, pues con l he dado materiales
abundantes  los doctos para que puedan estudiar su prehistoria y otros
problemas cientficos, referentes  aquella provincia; y mis artculos
publicados en La Oceana Espaola, fueron traducidos al aleman por las
muy importantes revistas cientficas de Europa el Globus y Ausland,
lo cual prueba que se trata de algo mas serio que el ridiculizar 
mis paisanos, que ya sabrn corregirse, despus de verse retratados.

Y hablando de patriotismo, acaso no se ha dicho varias veces en
peridicos que para m solo son buenos Ilocos y los ilocanos? Esos
artculos y gacetillas de la prensa filipina dando  conocer los
mritos de stos, defendindoles y pidiendo para ellos buenas reformas,
 quin se deben?... Cada uno sirva  su pueblo segun su manera de
pensar, y yo con el Folk-Lore ilocano creo contribuir  esclarecer
el pasado del mo. Todo esto he sacado  relucir, porque para m,
el peor de los hombres es el infeliz que no est dotado de ese
sentimiento noble y sagrado, que llaman patriotismo.








TERMINOLOGA DEL FOLK-LORE

(Informe del autor pedido por los folk-loristas espaoles)


Hermano de los selvticos aetas, igorrotes y tinguianes y nacido en
esta apartada colonia espaola, donde la civilizacin brilla an con
luz muy tnue, confieso sinceramente que muy poco,  mas bien dicho,
nada s yo de la nueva ocupacin del pensamiento humano llamado
Folk-Lore.

Impulsado por la atenta invitacin de mi amigo el ilustrado
Sr. Director del Boletin [2], tomo sin embargo, la pluma para indicar
el humilde concepto que me he formado de las diversas opiniones sobre
el verdadero sentido del vocablo sajon Folk-Lore.

La primera cuestin que se me presenta, al definir el Folk-Lore,
es la de si es ciencia  no.

Para Mr. Nutt es ciencia: dice que es la Antropologa referente al
hombre primitivo, y la Antropologa es ciencia. Afirmo lo mismo de
Mr. E. Sidney Hartland, que define el Folk-Lore as: la Antropologa
que estudia los fenmenos psicolgicos del hombre inculto; de
Mr. Gomme, autor de la definicin siguiente: "La ciencia que trata
de las supervivencias y costumbres arcicas en las edades modernas:"
y de Wake, que da esta definicin: aquella parte de la Antropologa,
que trata de los fenmenos psicolgicos del hombre primitivo. Segn el
Sr. D. Alejandro Guichot y Sierra, los espaoles han sido los primeros
en considerar como ciencia el Folk-Lore. En efecto, el Dr. Machado
y Alvarez es de los que sostienen que el Folk-Lore es ciencia y lo
define de esta manera: "La ciencia que tiene por objeto el estudio
de la humanidad indiferenciada  annima,  partir desde una edad
que puede considerarse infantil, hasta nuestros das."

Mr. Wheatley asevera  su vez que el Folk-Lore apenas puede llamarse
ciencia, si bien es verdad que esta afirmacin es difcil de compaginar
con la definicin que da del Folk-Lore: la ciencia no escrita del
pueblo.

La eminente escritora Sra. D.a Emilia Pardo Bazn, presidente del
Folk-Lore Gallego, asegura que el objeto del Folk-Lore es "recoger
esas tradiciones que se pierden, esas costumbres que se olvidan y esos
vestigios de remotas edades que corren peligro de desaparecer para
siempre, para archivarlos, evitar su total desaparicin, conservar
su memoria y formar con ellos, por decirlo as, un museo universal,
donde pueden estudiar los doctos la historia completa de lo pasado."

Como se observa, para ella el Folk-Lore por su objeto, no es ms que
mero colector: no es ciencia.

Antes de dar la razn  una de las dos opiniones contrarias, voy 
recordar  mis lectores el adagio vulgar y muy prctico que dice:
el que mucho abarca poco aprieta.

En efecto, el Folk-Lore, con solo recoger y acopiar todos los
conocimientos, usos y costumbres de la gente no ilustrada, an no
estudiados, tiene muy larga tela que cortar.

Y si no se contenta con reunir materiales y pretende adems estudiarlos
cientficamente  reducirlos  un sistema bien ordenado, es decir,
llegar al desideratum de todas las ciencias, yo no puedo calificar
el objeto del Folk-Lore si no de casi imposible.

Qu se entiende por ciencia?

Si me fijo en la definicin, que de ella dan los filsofos, me
espanta sobremanera la idea  pretensin de los que consideran como
tal el Folk-Lore.

Sin embargo, en esto de limitar el trabajo del folk-lorista  recoger
materiales, encuentro un inconveniente: tal es la pretensin muy
general de parecer sbio, erudito u otros eptetos por el estilo.

Por eso, es necesario transigir con la vanidad de todos, so pena
de morir en su infancia el Folk-Lore, en razon  que alguien dira:
recoger cuentos y otras simplezas, es ocupacin de viejas.

Y adems, esta pretensin de los folk-loristas de explicar
cientficamente y de comparar, haciendo alarde de su erudicin,
es util, no ociosa.

Convengo, por consiguiente, en que una nodriza  cualquier palurdo
que sea colector de cuentos, no pueda llamarse folk-lorista, porque
ste es instruido y se sujeta  ciertas reglas.

Pero la definicin rigorosa del Folk-Lore es, segun mi entender,
la siguiente:

La ocupacin del pensamiento humano, que tiene por objeto recoger
todos los datos que la gente no ilustrada conozca y tenga, que aun
no hayan sido estudiados.

Por manera que estoy muy conforme con Wheatley en que el objeto del
Folk-Lore puede existir actualmente en el siglo XIX.

Quiz muchos folk-loristas europeos no se conformen con nosotros;
pero veamos un ejemplo:

Supongamos que un salvaje de los bosques de Abra descubra en estos
das por mera casualidad que tal fruta cura el clera-morbo con
mayor eficacia que el virus anticolrico del doctor Ferran, decidme,
folk-loristas: no os apresurariais  apuntarlo en vuestros mamotretos
folk-lorsticos?

N?

En este caso, el Folk-Lore perdera una joya que puede muy bien
reclamar, dado que su significacin etimolgica no excluye los
conocimientos del pueblo, que no sean tradicionales.

Y aqu veis que la medicina folk-lrica no siempre es magia, cual
parece pretender Mr. Wake.

No encuentro mal la primera divisin del Folk-Lore en Folk-Thought
(pensamiento popular), y Folk-Wont (usos y costumbres del pueblo), que
hace Mr. Hartland; y me parecen excelentes las secciones cientficas
del Folk-Lore Andaluz, que trat de establecer el Sr. D. Alejandro
Guichot y Sierra; pero como no cuento con ningn colaborador para
escribir este libro, adoptar una divisin mas sencilla arreglada
conforme  mi opinin y los materiales de que dispongo.

Es bueno economizar los trminos extrangeros, cuyo derroche,  ms
de ser ridculo, siembra confusin.

H aqu mi humilde opinin.

Ensead ahora al modesto indgena de Filipinas si ha incurrido
en error.








FOLK-LORE ILOCANO








CAPTULO PRIMERO

MATERIALES FOLK-LRICOS

SOBRE LA RELIGIN  MITOLOGA, Y LA PSICOLOGA

(Folk-Belief  Worship)


I

LOS MANGMANGKK.

Sir George Cox confunde lastimosamente el Folk-Lore con la Mitologa,
como muchos espaoles confunden sta con la Teogona.

El Folk-Lore, como hemos visto, es mero arsenal de datos al servicio
de las ciencias todas,  las cuales toca el estudiar sus respectivos
materiales.

El Folk-Lore recoge del vulgo y presta luego  la Mitologa, materiales
como las consejas, leyendas fabulosas etc. y la Mitologa se encarga
de averiguar si son propias  exticas, estudiarlas  la luz de
la historia y en una palabra, servirse de ellas, para reconstruir
una Religin ya extinguida por completo  en parte. En resmen, el
Folk-Lore representa fragmentos, que no pueden formar un todo sin el
auxilio de la Mitologa.

Ya he publicado la Mitologa ilocana [3] que forma parte de la poca
prehistrica de mi Historia de Ilocos.

Aqu reproducir en forma de materiales folk-lricos los que me
sirvieron para reconstruir la antigua religin de los ilocanos.

Los que comparen este captulo con la Mitologa ilocana, notarn
 primera vista la diferencia que existe entre el Folk-Lore y la
Mitologa.



Los ilocanos (en particular los de Ilocos Norte) al principiar 
cortar rboles en los montes, entonan los siguientes versos:


    Bar, bar!
    Dika agunget pri
    Ta pumukan kam
    Iti pabakirda kada kam.


Cuya traduccin literal es la siguiente: "bar-bar (interjeccin
ilocana que no tiene equivalente en castellano) no te incomodes,
compadre; porque cortamos lo que nos mandan." Esto lo hacen 
fin de que no les odien los espritus llamados mangmangkk, que
habitan en los rboles, los cuales, segn cree el vulgo de Ilocos,
suelen vengarse produciendo graves enfermedades. En la Memoria sobre
etnologa y etologa de Filipinas para la Exposicin filipina de
Madrid, se halla un cuento ilocano que el autor de la citada memoria
me hizo escribir. Se titula Ni Juan Sadt (Juan el Perezoso); segn
este cuento, se apareci al hroe de la narracin un mangmangkk
en forma humana, cuando trataba de cortar un rbol, sin haber antes
pedido permiso  dicho anito.

Los ilocanos, no pueden darnos perfecta idea acerca de la naturaleza
de los mangmangkk y dicen que no son demonios, segn la idea que los
catlicos tienen de los demonios, ni sombras  espectros, ni cafres;
por lo cual yo opino que son los antiguos anitos [4] de los rboles,
aquellos ilocanos en la poca de la conquista, que habiendo sido
vctimas del rayo, caiman  cuchillo, se enterraban por lo regular
al pie de algn rbol con su especie de tmulo, y  quienes, segn
el P. Concepcin [5] se peda licencia para entrar en los montes 
otros lugares  cortar rboles  plantas.





II

KATATAO-AN  SANGKABAG.

Los katatao-an [6]. Son unos... no s qu dir, si no anitos. Al
igual de los mangmangkk, ni son demonios ni fantasmas  espectros;
son segn la fbula ilocana, sres visibles unas veces, y otras n;
suelen tomar las formas humanas  otras de gigantescas proporciones
y tienen una baragay (barca), en la cual viajan por el aire como
en globos aerostticos, solo de noche. Cual piratas, cogen  los
que encuentren en parage despoblado as como los cadveres humanos:
por cuyo motivo los ilocanos se desvelan guardando los cadveres de
sus muertos, antes de enterrarse.

En Ilocos Norte no se conoce al katatao-an. En cambio tienen 
los llamados sangkabag [7] que son anlogos al primero y creo que
katatao-an y sangkabag, indican un mismo anito, lo cual no ser
extrao porque en Ilocos Norte hay palabras que no se entienden en
Ilocos Sr, como salaysay, kain, buyubuy etc. Hay en Ilocos Norte
curanderos que pretenden ser amigos de los sangkabag y dicen que
por ningn valor se ganan el aprecio de los espresados anitos. Estos
se aparecen  media noche y sus escogidos en las ventanas  en los
agujeros, desde donde les despiertan con voz apenas perceptible y les
hacen embarcarse en una baragay  nave aerosttica, parecida  la
de los katatao-an, en la cual viajan por el espacio  la una de la
madrugada, dando en media hora la vuelta al rededor del mundo. El
vulgo ilocano dice que los sangkabag se aparecen  muchos; pero
algunos hombres no aceptan su amistad, porque estos anitos prohiben
 sus amigos usar rosarios, oir misa, persignarse y cumplir con sus
obligaciones religiosas de cristiano, confesando los sangkabag que no
pueden acercarse  sus amigos, si estos practican actos piadosos. [8]

Los sangkabag se vengan de los que desdean su amistad, arrastrndoles
por el suelo, cuando estn dormidos  llevndoles  otros lugares
 sacndoles el hgado, para llenar el hueco con yerbas. Y cuntase
que los sangkabag tienen una vista tan perspicaz, que pueden ver las
entraas de los hombres vivos, al travs de la piel. Y otras veces
hacen que el anay (ternes monoceros)  el gorgojo destruyan las ropas,
el palay, el maiz y semillas de la persona que les haya causado
algn disgusto. En cambio, entregan  sus amigos ms estimados,
un libro (llamado) de la compaa [9] y este libro les conducir
con inconcebible prontitud  donde quieran aunque sea  lugares muy
lejanos, con solo sealar el sitio  donde deseen trasladarse. Se
cuenta que un viejo natural de Sarrat (Ilocos Norte) iba de su pueblo 
Laoag (cosa de una legua de distancia)  hacer compras y  los cuatro
minutos volva con los objetos comprados. Y esto lo haca todos los
das por la maana, medioda y noche. Los sangkabag--dice adems
el vulgo--ensean  sus amigos  hacer relojes y les entregan raices
para curar en un momento cualquier enfermedad, con solo acercar esas
raices maravillosas  los pacientes.

El sangkabag, como el mangmangkk, mora invisiblemente en los
rboles. Por eso, los curanderos, que dicen ser amigos de los
sangkabag, cuando son llamados para curar  algun enfermo, llevan
una orquesta al pie del rbol, que se cree morada de los sangkabag
y all ofrecen una mesa [10] adornada con banderas, y repleta de
platos sin sal [11] (sta no gusta  los anitos). Algo alejados
de la mesa, bailan hasta la puesta del sol. Prohiben acercarse 
la mesa, porque no agrada esto  los anitos obsequiados, sin que
nadie lo vea--dicen los charlatanes--los manjares y el basi, (vino)
desaparecen como por encanto, de los platos y copas. Probablemente
los mismos curanderos (pillastres) roban las viandas y el basi,
porque no se permite acercarse  las mesas, cuando comen los anitos,
es decir, los falsos amigos de los sangkabag, Despus de esta fiesta
dedicada  los sangkabag, el curandero va  la casa del enfermo,
y cerca de la cama coloca dos  cuatro asientos para los anitos y
prohibe sentarse en dichas sillas, puesto que estn ocupadas por los
sangkabag. Hechas estas ceremonias el curandero, al igual de las
antiguas pitonisas filipinas llamadas katalonan  babailan, predice
si es curable  no la enfermedad, sealando el mes y el da de la
completa curacin  la muerte del doliente.

Los palurdos de Ilocos Norte esparcen un poco de morisqueta y sal,
antes de sentarse  la mesa, diciendo: vamos  comer! y creen que as
se evita que los sangkabag les arrebaten la comida. Cuando trasnochan
en los bosques, valles, montaas  otros lugares fuera de la casa,
fijan cruces en la cabecera de la cama, [12] en los costados y en el
lugar de los pis; con esta precaucin--dicen--no pueden acercarse
los sangkabag.

Y cuando improvisan una choza donde pasar la noche, fijan en la
puerta una cruz para el mismo objeto. En Ilocos tambien hay la
creencia de que cuando los gallos se asustan y chillan por la noche,
los consabidos anitos sangkabag estn robndolos y es fatal ir al
gallinero para averiguar la causa del susto. Cuentan los indgenas de
Ilocos Norte que uno que intent ir a ver si haba algn escamoteador,
muri repentinamente, apenas so movi de su sitio.





III

EL KAIBAAN  KIBAAN.

Segn se dice, es una criatura como de un ao de edad; anda
automticamente con pis puestos al revs, tiene una cabellera
extraordinariamente larga y vive invisiblemente en ciertas malezas;
rarsimas veces aparece, hacindolo solo  sus amigos, pretendidas 
novias. Hay muchos kaibaanes, son de dos sexos y procrean juntndose,
 bien un kaibaan y una mujer humana.

Y cuando los kaibaanes se enamoran de una mujer, se aparecen  ella,
en forma de hombre con boca abierta, mostrando sus dientes, que
despiden una luz intensa que deslumbra  la mujer pretendida. D el
kaibaan serenatas con su guitarrita  su amada. Si la mujer humana
acepta el amor ofrecido, el kaibaan la regalar un capote de los
que tienen la especialidad de hacer invisibles  los kaibaanes y 
cuantos se vistan con l. La novia del kaibaan vendra pues  ser
invisible como su amante; participara de su poder y no le faltar
el pan cuotidiano, porque valindose de su invisibilidad, ir 
hurtarlo. El kaibaan muere, y en ese caso ir la viuda (humana)
 llorar al lugar mortuorio, llevando un tabo [13] lleno de sal en
seal de luto. El dolor de la viuda, por lo regular, es premiado por
los kaibaanes sobrevivientes y parientes del difunto, entregndole
los bienes que hubiera dejado el finado.

El kaibaan posee un tabo llamado kiraod, que tiene la virtud de
producir arroz, siempre que se introduzca en una tinaja, aunque sta
se halle vaca; y adems una olla, que, sin embargo de su estremada
pequeez, contiene de un modo misterioso cuatro chupas de arroz.

Cuando el kaibaan desea ganarse la amistad de algun hombre, le
agasaja con una serenata, permaneciendo invisible, y una vez ganada
la voluntad del amigo, le regala tinajas de oro, plata, esquisitos
manjares, el maravilloso tabo, el capote mgico y otros objetos
valiosos. El kaibaan  pesar de ser rico, tiene mucho gusto en hurtar
y encarga  sus amigos (hombres) que si desaparece algun objeto suyo,
no lo busquen; y si no cumplen este encargo, el kaibaan les arroja
un puado de ciertos polvos, que les produce asquerosas enfermedades
de la piel, que son rebeldes  todo tratamiento. Los ilocanos tienen
miedo  los kaibaanes y siempre que derramen algun lquido caliente
en cualquier sitio, dicen alejaos! antes de efectuarlo. La persona,
que les haga algun dao  proporcione disgustos, padecer tambien de
enfermedades cutneas. Estas enfermedades se atribuyen casi siempre
 los kaibaanes, y abundan muchos crdulos, que van  las malezas 
decir: pakaoanennak kadi, Apo (perdname, seor,) y creen que con
esta satisfaccin, se obtiene el perdon del ofendido kaibaan, que
har desaparecer los efectos de su venganza.





IV

EL LITAO Y LA SIRENA.

Probablemente Litao fu el anito del mar y de los ros, y n la Sirena:
la idea de sta fu introducida en Filipinas por los espaoles [14];
lo cual confirman las mismas tradiciones ilocanas, y adems la sirena
es nombre espaol, y no tiene equivalente en ilocano.

La sirena, al decir de los ilocanos, era al principio una nia hermosa;
viva con su madre en un tugurio, asentado en las orillas de un ro,
cuyas aguas baaban el zaguan de la referida casucha; un da en que
estaban cosiendo ellas, cay la aguja de la nia y sta intent bajar
 buscarla; pero su madre se opuso  ello, diciendo  su hija dejase
ya el objeto perdido, pues tema que el litao (deidad varon de las
aguas) la raptase con sus encantamentos  poderes sobrenaturales. Sin
embargo, la nia, viendo su aguja en el fondo del agua cristalina,
se baj furtivamente, cuando su madre estaba distraida y apenas puso
sus lindsimos pis en el lquido, ste la trag produciendo muy
grandes burbujas. Desde entonces qued dotada del poder de encantar 
hacer cuanto guste. La sirena de los ilocanos es muy diferente de la
sirena de la tradicin espaola, segn la describe una colaboradora del
Folk-Lore Andaluz, y creo que muchos de los caracteres de la ilocana,
proceden del antiguo anito, llamado Litao.

Este ha perdido su importancia desde que la sirena se ha introducido
en las preocupaciones ilocanas, y hoy est casi olvidado del todo,
Litao. Este, segn he oido en Vgan, es un varon pequeo, que vive en
las ramas de las caas, que se encuentran en las riberas de los ros;
es el marido de la sirena, y l fu quin la di el poder sobrenatural
que tiene.

Qu curiosa combinacin de fbulas  consejas, la espaola 
ilocana! Los Agustinos Buzeta y Bravo dicen que como los filipinos
no creen posible vivir sin muger,  cada Dios dan tambin una diosa.

Los ilocanos dicen que la sirena vive en un magnfico palacio de oro
(domus aurea?) submarino  que est debajo del agua de un ro. Es
creencia bastante comun en Vgan que en el horno, que segn me
aseguran, est dentro del ro hcia la parte Norte del Palacio
Episcopal, vive la reina de las aguas.

En toda la comarca ilocana ninguno (hasta los indgenas ilustrados)
he oido que se haya atrevido  gritar  hablar de la sirena estando
en un ro. Temen que salga  matarles.

La sirena siempre lleva desplegada sobre las espaldas una exhuberante
cabellera, cuyas extremidades las arrastra en el suelo.

Ella suele ir al pueblo  cazar vctimas humanas; se presenta en forma
de mujer hermossima  invita  ir al ro con pretextos y halagos;
y all ya, el agua la ayuda en su empresa con una sbita crecida 
con descomunales remolinos y burbujas, como dicen. Y con sus uas
fenomenalmente largas, mata  su vctima; pero si sta no tiene
antigua culpa  la sirena, como por ejemplo, si no ha hablado mal
de ella, le perdona la vida y all agasaja con manjares exquisitos,
regalndole prendas valiosas y contndole su pasado.

Cuntase que una mujer fu llevada  su magnifica morada por un
cetceo, y al llegar, ste la present  su augusta soberana, quien
le haba confiado aquella rden.

Apareci la sirena y se mostr sobremanera afable, dicindole que
nada temiese, que no iba  ser asesinada por su bondad y virtudes
extraordinarias. Y en efecto, la sirena la trat como una amiga 
hermana y no la hizo nada desagradable, sin al contrario.

La cautiva tuvo vivas ansias de ver  su familia y pidi permiso 
la sirena. sta se lo concedi con rden de volver, so pena de morir
ahogada. La ingrata ya no regres y temerosa de su culpa, no quiso
baarse nunca en ningun ro  mar; pero se lav en una artesa y muri
ahogada en ella.

A veces, dicen, se v  la sirena detrs del carro de la Virgen en las
procesiones; anda majestuosa, grave y con los ojos fijos en el suelo.

Cuando sale del fondo del agua, sta se divide en dos muros dndola
paso, como  un Moiss, que pasa con los pis enjutos.

La sirena tiene por sirvientes  los peces; es hermossima en toda
la plenitud del pensamiento, pero tiene el olor desagradable de los
pescados podridos. En su cabellera est el quid encantador, el poder
preternatural. Si alguien puede arrancarle una hebra,  l pasar la
virtud de encantar  omnipotencia; Su cabellera es poderosa como una
red metlica con que envuelve y arrastra  su vctima.

A pesar de estar en el fondo de su babilnica habitacin, puede oir
todas las conversaciones sobre ella.

Si me tomara la molestia de contar sus hazaas, llenara muchas
pginas. Citar solo una muy curiosa.

Cunda la noticia en 185... de que la sirena prestaba febril actividad
 sus cazas (en Ilocos nadie muere ahogado que no sea por la dichosa
sirena) y que todas las madrugadas apareca al Norte de la Catedral
de Vigan. Varios jvenes acordaron ir  cogerla (qu valientes! iban
 jugar con fuego.... sobrenatural): la empresa era atrevida, pero
en fin la llevaron  cabo.

Lleg, la hora de la cita; la sirena, en efecto, estaba qu
horror! habr sabido los propsitos de sus adversarios y sali  su
encuentro. Los jvenes avanzaban y retrocedan con los pelos erizados;
ms por un esfuerzo lograron acercarse  la sirena y conseguir la
captura de la soberana de las aguas... supuesta! Era una soltera,
que estaba esperando  su amante.





V.

EL PANANGYATANG Y EL CAIMAN.

Morga [15] y Colin dicen que los filipinos adoraban, en la poca de la
Conquista del pas por los espaoles, al caiman llamndole nono y le
rogaban no les hiciese ningun mal, dndole algo de lo que traan en
el barco, y que los pescadores arrojaban como primicias los primeros
pescados, que sacaban de su red, y de lo contrario, no entraran
otros peces en ella. Esta preocupacin existe hasta el da en Ilocos
y segn el Catecismo ilocano del P. Lopez (que estuvo en Ilocos 
principios del siglo XVII) se llama panangyatang: pero en aquellas
provincias no se encuentra este anfibio. Probablemente el P. Colin
se haba equivocado al aseverar que los filipinos llamaban al caiman
nono, porque esta palabra es tagala, y significa abuelo y espectro,
y tanto los ilocanos como los tagalos llaman buaya al caiman. Parece
ser exacto que en los puntos de Filipinas donde hay caimanes, arrojen
morisqueta  estos y otros objetos supersticiosos, como las rocas de
formas singulares,  fin de que el viaje sea prspero.





VI.

EL PUGT.

Los ilocanos temen al Pugt que toma diversas formas; unas veces
la de un gato con ojos de fuego, que creciendo, se metamorfosea en
perro siniestro y aumentando ms y ms su bulto, se transforma en
un gigante negro de horripilantes dimensiones. Figrese el lector
que sentado en el alfeizar de la ventana de una casa de 18 metros
de altura, sus pis tocan en el suelo y dice el vulgo que el Pugt
gasta cigarros de grandsimo tamao.

Los naturales de Vigan aseguran que all por los aos 1865  67 cay
una lluvia de piedra sobre una casa durante algunas noches y como se
atribuyera  incgnitos pillastres, se rode la casa y sus alrededores
de agentes de polica, cuya presencia no impidi la continuacin
de la tirada de piedras y lo ms curioso era que, segn se dice,
no daaban las piedras  quien tocaban,  pesar de que al parecer
eran tiradas con fuerza.

Segn la versin ilocana, el Pugt (algunos espaoles lo llaman
cafre) se alberga en las habitaciones desocupadas, en las casas en
construccin  en las ruinas de un antiguo edificio. Por esto opino
que el Pugt es uno de los anitos caseros de la antigedad.





VII.

OTROS SERES Y OBJETOS VENERADOS.

Los ilocanos temen mucho  una ave fabulosa, invisible llamada kumao,
que segn el vulgo, roba cosas y personas.

--El ilocano detiene sus pasos, cuando encuentra una culebra 
estornuda, como los tinguianes.

--Dicen los ilocanos que el canto de la lagartija anuncia la llegada
de alguna visita, y los ahullidos de los perros, la presencia de
un espectro.

--El raton d  cambia los dientes, de modo que cuando les cae alguno,
lo arrojan al tejado del escusado, suplicando al raton lo cambie, y
cuidando de no reir, cuando miran al monte Gosing (mellado) de Ilocos
Sr, so pena, dicen, de que no crecer el diente caido. Podemos,
pues, opinar que el raton fu el anito de los dientes?

--La lechuza, segn el vulgo ilocano, anuncia alguna muerte, como el
pjaro salaksak y la mariposa negra; pero esta preocupacin parece
la han introducido los espaoles.

--Si mal no recuerdo, en la va fluvial de Ilocos Sr al Abra, hay
algunas piedras tradicionales, en cuyo obsequio tiran los viajeros,
morisqueta.

Pasando las aguas de Zambales en mayo de 1880  bordo del vapor
Rmulus en direccin  Manila,  indicacin de mis paisanos, nos
arrodillamos juntos para rezar delante de un peasco en forma de
horno, y me dijeron que si no cumpliamos con aquella obligacin,
habamos de enfermar continuamente en Manila. En vista de todo esto,
debe ser cierto, que los ilocanos adoraron en promontorios y peascos.

Tanbin veneraron  ciertos rboles, entre ellos el Bagao, segn
los PP. Buzeta y Bravo. Hasta ahora temen al rbol llamado tigbeg,
pero si respetan este rbol, no es porque de suyo es sagrado, sino
porque so cree morada del consabido mangmangkik.





VIII.

SABEISMO Y ASTROLOGA.

Es probable que los ilocanos hayan rendido culto al sol y la luna,
 los que hasta ahora dan el tratamiento de Apo (Seor). Aseveran
que las manchas de la luna son un rbol, bajo cuya sombra est
durmiendo San Jos, recordando su huida  Egipto [16]. Se observan
aqu dos noticias de diferente procedencia, curiosamente enlazadas:
una conseja  tradicin fabulosa y otra verdad evanglica, como el
sueo de S. Jos en su huida  Egipto. En vista de sto, no se puede
opinar que el hoy durmiente S. Jos, era antes de la introduccin
del catolicismo en Ilocos, el Dios Superior de la teogona ilocana
primitiva? Es decir, que los ilocanos adoraban  la luna, no como
divinidad, sino morada del Bathala, esto es, como cielo.

Segn el P. Villaverde en su Informe publicado en el Correo
Sino-Annamita en 1879, los igorrotes del Kiangan entienden por lugar
de los dioses, las estrellas y planetas, especialmente el sol.

Hay un canto popular, del vulgo no ilustrado, que he oido en dialecto
ilocano, tagalo y pangasinan, de msica puramente filipina. Este canto
resea un banquete celebrado en el jardin del cielo (Paraiso?),
diciendo que un manco tocaba la vihuela, (es histrico que los
filipinos tuvieron una especie de vihuela de cinco cuerdas, que
los ilocanos llamaban kotibeng), cantaba un mudo, bailaba un cojo,
contemplaban un ciego, un tuerto y un bizco, rea uno sin dientes,
tocaba la flauta un mellado, palmoteaba un dbil y otros cuyos defectos
fsicos eran contrarios  sus instrumentos; de modo que al tocar ellos,
provocaban la risa. Es de advertir que este canto curioso es antiguo
y muy popular y no se conoce su autor. Ahora nos preguntamos: si es
cierto que los cantares filipinos por lo regular eran sus antiguallas
y fbulas, como dice un historiador antiguo, no podremos deducir
del citado dal-lot (canto) que el cielo de los filipinos  al menos
de los ilocanos, era un jardin, donde se riera  mandbula batiente?

Respecto  los cometas, podemos copiar literalmente lo que un
autor haba escrito, refirindose  la astronoma china. Segn los
chinos, como los ilocanos, los cometas son precursores de hambre y
miseria y pronostican casi siempre pestes, guerras, caidas de reyes,
derrumbamiento de imperios.

Los astros fugaces venan  ser su estrella del amor (los ilocanos
creen que se mudan de lugar y se llaman layp los aerolitos, cuando
caen cerca), y el vulgo de Ilocos cree que si se hace nudo en un
pauelo, cuando pasa el layp (cuando cae un aerlito,) se consigue
encerrar en el nudo el babat (piedra milagrosa) del amor. Pero tambin
en Ilocos se comparan los frenticos amantes  un ser fabuloso llamado
Dongguial, que segn el vulgo ilocano se ahog de amor en un pantano,
donde no pudiera ahogarse una mosca por su poca agua. Es Dongguial
una especie de Cupido? En la nomenclatura de dioses filipinos,
que trae el Diccionario de Buzeta y Bravo, se encuentra uno  una,
(no se sabe), llamada Sehat, palabra ilocana que significa hermosura;
y los ilocanos como los tagalos invocan casi siempre en sus cartas
amorosas  Venus. Hubo quiz antiguamente una especie de Venus,
que se llamara Sehat?





IX.

DIOSAS.

En Ilocos Norte hay curanderos teomaniacos llamados maibangbangon
adems de los amigos de los sangkabagi. Los maibangbangon dicen estar
inspirados en sueos por una vieja. Tambin dice el vulgo ilocano que
en las epidemias de viruelas, hay una vieja que en sueos ofrece maiz
frito y el que lo acepte, padecera aquella enfermedad. Una anciana
formal, no mentirosa, me ha dicho seriamente que la Madre de Mara
Santsima no fu Sta. Ana, como dicen los catlicos, y el que llegue
 conocer el nombre de su madre verdadera, ir al Cielo. La vieja
me dijo que slo me descubrira aquel nombre secreto, en la hora de
la muerte. Aqu tenemos tres viejas fabulosas, cuyos nombres no se
conocen; y los Agustinos Buzeta y Bravo dicen: Como los filipinos
no creen posible vivir sin mujer,  cada Dios dan tambin una diosa
[17]. Por lo tanto, adems de los anitos varones, hubo tambin diosas
 anitos mujeres, una de las cuales probablemente se llamaba Aran,
nombre de la esposa de Angngal (Adan fabuloso de los ilocanos.) El
P. Gonzalez de Mendoza confirma que haba dolos de mujeres. [18]

Adems de los anitos de ambos sexos y los animales venerados, los
ilocanos han tributado, si no culto verdadero, cierto respeto  los
objetos muy tiles. Los campesinos ilocanos dan el tratamiento de Apo
(seor) al oro [19], plata, dinero, arroz, sal, la tierra y todo lo
muy til en general, (lo cual recuerda  los chinos que no comen
carne de buey, porque dicen no es justo, despues de haber servido
tirando del carro; y lo entierran como muestra de agradecimiento),
y como dice Anot de Maizieres, lleg un tiempo en que todo sobre la
tierra fu Dios, excepto el verdadero Dios.





X.

PSICOLOGA.

Yo creo que los ilocanos conocieron una especie de alma porque hasta
ahora dicen que hay una cosa incorporal, llamada karkarm innata
al hombre; pero que se la puede perder en los bosques y jardines,
y el hombre que la pierde se queda sin razn (ya sabemos que hombre
sin alma es hombre sin razn) y como loco  manitico, callado, como
si estuviera pensando en una cosa muy profunda, no habiendo nada que
le distraiga: abstraido. Y el que pierda su alma  karkarm, no tiene
sombra, de modo que el karkarm parece ser la misma sombra del hombre.

Los ilocanos cuando se retiran de un bosque  campo exclaman: intayn,
intayn (vmonos, vmonos), llamando  su karkarm, para evitar que
ste se distraiga, se quede en aquel sitio y se pierda. Cuando uno
se queda loco meditabundo  manitico, creen los ilocanos que ha
perdido su karkarm y sus parientes acuden  los curanderos, para
que stos lleven al loco  los lugares por donde haya andado y all
gritan intayon, intayon!, con objeto de que el karkarm extraviado
vuelva al cuerpo del que lo ha perdido.

Hay otra razn para creer que los antiguos ilocanos conocieron una
especie de alma. Es indudable que las supersticiosas creencias
de los ilocanos, de hoy, que no fueron introducidas por los
espaoles y asiticos, son heredadas de los antiguos ilocanos, sus
ascendientes. Pues bien, hay en el da una preocupacin ilocana de que
los espectros (no quiero decir almas segn las ideas cristianas; el
alma del Catolicismo tiene nombre en el idioma ilocano, que es kararua)
de los difuntos al tercero y noveno da de su muerte, visitan su casa y
todos los lugares por donde hayan estado en vida. Los ahullidos de los
perros, anuncian la presencia de un invisible espectro y para verlo,
debemos poner legaas de perro en nuestros ojos. Este espectro se
llama al-ali, arari y anioa-s, en ilocano.

Adems, los ilocanos aseguran que las almas de los difuntos suelen
entrar en el cuerpo de algn vivo y que all se las oye hablar con
su propia voz. Me han dicho algunos campesinos que una mujer sin
causa alguna cay desvanecida, tiritando como si sintiera fro. Los
presentes comprendieron que era un alma que se introdujo en el cuerpo
y que deseaba hacer algn encargo: por eso, se apresuraron  cubrir
con un lambong (velo de negro brillante)  la atacada, y empezaron, 
hacer preguntas al alma  almas (porque eran muchas las que entraron)
y stas contestaron con voces iguales  las que tenan en vida. Dejo
 los lectores el adivinar si aquella pcara atacada, mereca palos
 era ventrlocua,  si la credulidad de los campesinos les enga.

De estas supersticiosas preocupaciones muy comunes en Ilocos, se
deduce que los ilocanos conocieron una especie de alma, pero grosera
 absurda, esto es, que adems de ser espiritual, era susceptible
de caracteres materiales como la voz, su visibilidad en algunas
ocasiones etc.





XI.

GINGINAMMUL  BABAT.

Son estas unas piedrecitas  las que los ilocanos atribuyen virtudes
milagrosas. Su hallazgo es imposible, porque segn la preocupacin
ilocana, se encuentran en donde no hay posibilidad de hallarlas. Se
llaman babat en Ilocos Norte y ginginammul [20] en Ilocos Sr.

El corazn  fruta embrionaria del pltano echa una piedra, que
metamorfosea en un Samson al que tuviere la dicha de encontrarla. Para
poseerla, debe uno situarse en su tronco por la noche, esperando que
en forma de fuego la arroje la flor del pltano, al inclinarse al
suelo; pero el que desee poseerla, debe armarse de valor, para hacer
frente  los diablos, que indefectiblemente aparecern  arrebatarle
la piedra, y si la presencia de los demonios le infunde miedo, se
volver loco. El hombre meter en su boca la piedra, que teniendo l,
nunca se le vencer.

--El limon tiene tambien una piedrecita milagrosa, la cual suele
encontrarse en las grietas de la cscara. El poseedor de la piedra
ser amado y disputado por las mujeres.

La piedra del limn es redonda y pequeita con una mancha negra en
medio, como el ojo de un pescadito. As lo dicen, como si hubieran
visto alguna.

--Las habas tienen tambien su babat, el cual aleja al poseedor de
los peligros y enemigos, movindose cuando estamos cerca de alguna
contingencia.

--El que consiga el babat del tabtab (especie de lama), adquirir
la especial virtud de penetrar en los lugares ms impenetrables,
v.g. un cuarto cerrado.

--El huevo de la garza hace invisible  su poseedor.

--El babat de la anguila hace que su poseedor no pueda ser sujeto
con ligaduras, pues se evade siempre que quiera.





XII.

TAGIROOT [21]

Se llaman as las yerbas amatorias, en ilocano; gayuma en tagalo.

El que adquiera la flor de la yerba llamada en ilocano pak, ser
rico y amado frenticamente por las mujeres. Parece que esta yerba no
es florfera. Nos recuerda la encantadora carissia de los antiguos,
a que se atribuye igual virtud.

--El que pueda adquirir la flor del kannong, que d el tamarindo,
[22] ser admirado en las peleas y guerras, pues los proyectiles
no le hieren y el que intente descargarle puetazos, garrotazos 
apedrearle, tendr los brazos inmviles y extendidos. En una palabra,
ser del todo invulnerable; pero como se ve, es imposible que un
rbol produzca flores de otro de diferente especie.

Las yerbas amatorias se encuentran en el da del Viernes Santo,
segn los ilocanos.

--Si en el lugar, donde se enlazan las ramas de varios rboles,
se encuentra una flor y debajo de sta, all en el suelo y en lnea
vertical, se halla una yerba, sta ser la deseada. A ms de ella,
se debe buscar otras dos de diferentes colores y con las mismas
condiciones.

Las tres yerbas se ponen en un cauto lleno de aceite de coco,
que servir de alimento  las yerbas. Con stas se consigue el caso
singular de que las mujeres se enamoren del dichoso poseedor.

--Si la yerba es la llamada aribob, su virtud de atraer ser mayor
que en otro caso, pues basta pensar en enamorarnos de cierta jven,
para que sta, por mas virtuosa que sea, llegue  declararnos su amor.

--En mi niez tuve un amigo tinguian. Era el famoso capitan Aquino,
que envenen  muchos chiquillos. El me vendi en dos cuartos unas
raices que se parecan  cabellos crespos, aseverndome, que tenan
el poder de conquistar corazones.

Para eso, me dijo, ponlas en un frasquito lleno de aceite, para
que no mueran; mjalas con tu lengua antes de aplicarlas  la mujer,
que te agrade. Y cuidado con comunicar este secreto  otro, porque
perderan su virtud.

 pesar de este encargo, se lo dije  nuestros criados, los cuales
me aconsejaron arrojarlas, dicindo que el tinguian trataba de
envenenarme.

No hubo tan mala intencin: los chiquillos de mi amistad me las
pidieron y aplicaron  una vendedora de golosinas, que.... la emprendi
con ellos  bofetadas.

--El humo de cigarrillo, rociado con aceite de coco que tiene un solo
ojo, tambien atrae el amor de las babbalasang. Llaman ojos de coco
los ilocanos, los agujeros, que tienen las frutas de dicha palma en
la parte superior.





XIII.

CURANDEROS TEOMANIACOS, ADIVINOS ETC.

Los ilocanos tienen curanderos supersticiosos, denominados
maibangbangon, mango-odon y amigos de los sangkabag;  los llamados
mannuma (tauak en tagalo) que dicen haber nacido en un mismo da que
una culebra y por esta sola circunstancia son respetados y temidos por
los reptiles y tienen poder para curar por medio de piedras milagrosas
las mordeduras de las culebras y son obedecidos cuando llaman con un
silbido  todos los reptiles del lugar donde ocurra la desgracia;
y adems, nosotros los ilocanos tenemos  los adivinos llamados
mammadls  mannilao.

Para averiguar quin ha encontrado  hurtado un objeto perdido, se
hace mascar arroz  aquellos, sobre quienes recaigan sospechas. Y
mascado ya, que lo arrojen. El que haya mascado arroz, que ha salido
amarillo, ser el autor del hurto.

--Hay otras muchas maneras de averiguar quin es el ladron de las cosas
perdidas. Se escriben separadamente los nombres de los sospechosos en
varios papelitos. Estos se ponen en una olla de agua hirviente; se
enciende una vela bendita y se rezan unos credos. Al final de estas
ceremonias, se examinan los papelitos, en los cuales desaparecern
los nombres escritos, excepto el del ladron. [23]

--En Ilocos abundan taos que dicen saber adivinar quin es el ladron
y el lugar donde se encuentran las cosas perdidas.

Parece probable que no hubo en Ilocos Mangasalat, pues all se dice
que las yerbas, piedras  otros objetos amatorios no se confeccionan
 se hacen, sino que por su naturaleza misma son maravillosos,
 diferencia de lo que la historia de Filipinas dice del Mangasalat.





XIV.

COSMOGONA

Tenemos los indgenas una tradicin, que en ninguna crnica hall
escrita y que sin embargo ningun ilocano ignora; segn ella,
en un principio,  sea antes de la creacin del cielo, de la
tierra y del mar (no digo del hombre, pues segn dicha tradicin,
el hombre existi antes que el cielo etc.) haba un gigante llamado
Angngal--sera el citado por los PP. Buzeta y Bravo?--de formidables
proporciones. Figrese el lector que de pi tocaba su cabeza en el
cielo y con un paso vena de Vgan  Manila, es decir, salvando cosa
de setenta y una leguas.

Angngal cav el suelo que antes era plano, y las tierras que extrajo
son hoy los montes, siendo las colinas las tierras que caan de los
agujeros que formaban sus dedos mal unidos.

Hecho un abismo, alivi su vejiga y form los ocanos y los mares;
pero no por eso sus aguas fueron saladas como la orina. Angngal
tena una mujer nombrada Aran, de la cual tuvo tres hijas. Estas
trataban de venir  Manila, para traer sal y rogaron  su padre las
trasportase. Angngal accedi  ello; pero estando en medio del mar
cayeron con sus cargas al agua y desde entonces el mar se qued salado.

Angngal fu tambien el que coloc la bveda del cielo, [24] el sol
y las estrellas.

Los ilocanos del campo todo lo materializan, efecto quizs de su
escasa penetracin, por manera que para ellos el cielo no es mas que
esa bveda azul y cncava que nos cubre. Se figuran que la tierra no
es esfrica, al igual de los antiguos gegrafos; es una circunferencia
plana sobre cuyos lmites se levanta el cielo; y para ellos, es de
extensin muchsimo mayor que la real, de modo que para que uno pudiera
llegar  sus lmites   los pis del cielo, necesitaria, desde que
nace hasta su vejez, correr sin cesar en direccin al horizonte.

Segn esta tradicin, pues, Angngal y Aran fueron los primeros
hombres, y quizs los padres de los dems, como Adan y Eva; pero
debemos advertir que en esta tradicin no se menciona la creacin
del hombre, y que los ilocanos cuando quieren decir que an no haba
nacido Fulano en tal tiempo, expresan con esta frase metafrica: estaba
an en el otro lado del mar, que viene  ser el Asia, lo cual parece
indicar que segn creencia antigua, los hombres vienen del extrangero
como el trozo de caa arrojada por las olas  los pis del milano,
de que salieron los primeros hombres, segn otra tradicin antigua
de Filipinas, que mentan algunos historiadores. En Ilocos, cuando
uno dice en broma no haber nacido de mujer, le contestan:--Entonces
has salido de un trozo de caa.

En el monte de piedra, Bangbang, que hay en la bocana del Abra,
hay una huella muy grande al parecer de hombre, y otra, segn dicen,
en la cumbre del Bul-lagao, Ilocos,  en Cagayan, que se atribuyen
 Angngal. [25] Lo cual nos recuerda la tradicional y fabulosa Bota
del Mandarn, que hay cerca de Fochow, ms arriba de los puertos de
Mingan. Angngal dej estas huellas al subir al cielo.

En Abra hay un gran subterrneo que dicen ser de Aran, y cuyo agujero
llega  Cagayan, segn la conseja, cual un tonel.

Angngal fu el Criador; segn la tradicin ilocana, pero de rden
de un Dios cuyo nombre se ignora, y no hay noticia de que fuera
objeto del culto de los ilocanos, lo cual es incomprensible, puesto
que segn todas las dems religiones de que tengo conocimiento, todo
Criador del Universo es Dios, y es acorde la creencia de que slo la
omnipotencia de un Dios es capaz de obrar tantas maravillas como las
que encierra la creacin.

O es que la actual conseja ilocana es aborto de un contubernio
de ideas religiosas, de las puramente ilocanas y de las extraas,
quizs las chinas, introducidas despus de la conquista?

Angngal, por ser gigante (los mandayas de Mindanao hablan tambin de
un gigante llamado Tagamaling) se asemeja al Atlas  Ocano filipino
de los PP. Buzeta y Bravo.

Como en la conseja ilocana citada, no se menciona la filiacin de
Aran y Angngal, stos pudieron haber sido los mismos hombres, que
salieran de dos cautos expresados por el P. Colin. [26] Y por ltimo,
hemos visto que las consejas relativas  las huellas de Angngal son
semejantes  las chinas.

He aqu lo que sobre sto me escribe el sbio Blumentritt:

Mi muy querido amigo: acabo de recibir su muy, muy interesante
artculo sobre la cosmogona ilocana [27]. No solo las Visayas sino
tambien otros pueblos de la raza malaya, dicen que los primeros
hombres salieron de un trozo de caa  bamb. As los indgenas de
las Islas de Mentawei (O. de Sumatra), los naturales de la parte
SE. de Borneo (Pasir), los de Holontalo y los alfuros de la Minahassa
(Clebes septentrional), los indgenas de la isla Kabroeang  Abotean
(grupo Talaur entre Clebes y Filipinas), cuentan que el primer hombre
fu Hoera Boelauro (Hura Bulao). Este cort en el monte un bejuco 
rotang, y en este bejuco hall  un hombre y una muger, de quienes
proceden dichos insulares. Segn la conseja, los reyes de los alfuros
de la isla de Ceram traen su orgen de rboles Waringi (especie de
balete) y otros de un cocotero. Algunas tribus de los indgenas de
Amboyna  Ambueno descienden de trozos de bamb, otras de caimanes
 anguilas. Hay tribus de alfuros de Ceram que cuentan los primeros
hombres deben su existencia  la cpula del cielo y de la tierra, y
los temblores son las tentativas de la tierra para restablecer dicho
statu quo anterior. La misma leyenda (muchas veces solo en rudimentos)
se encuentra en otros paises malayos. Los javaneses piden  pidieron
al Bopo-Koso (Padre Cielo) y  la Ibu Pratiswi (madre tierra).

Huellas de dioses, demonios y gigantes, como las de Angngal, se
encuentran en todo el mundo y buscamos los etnlogos las leyendas que
se refieren  ellas, as es que mucho agradecemos  usted su artculo,
que traducir al aleman y so publicar en una Revista cientfica de
Austria  de Alemania, probablemente el mes de Junio prximo. En las
cercanas de Leitmeritz hay tambin en una piedra huellas (pero de
manos) del diablo, llamadas Teufelspratze (Teufel = diablo, y Pratze =
mano grande de un gigante  pata de len  tigre).





XV.

CONSEJAS METEOROLGICAS

Segn mis paisanos, el rayo  el trueno (casi son una misma cosa para
ellos) es un cerdo que sale de la tierra en tiempo de tormentas. Una
persona respetable y fidedigna (no digo ilustrada), me asegur bajo
palabra de honor que en una tormenta vi salir cerca del tronco
de cierto rbol un cerdo blanco, que convirtindose en fuego
horror! tron y desapareci.

En Ilocos Norte se dice que el rayo al principio es cerdo  gallo
blanco, y asegura un tao haber visto con sus propios ojos (?) un
gallo blanco antes de haber descargado una chispa elctrica sobre el
tribunal del pueblo de Sarrat; el cual gallo, corriendo velozmente
se convirti en rayo, que luego redujo  cenizas el referido tribunal.

Y cmo se esplica esto? Una descarga elctrica habr quizs
abrasado, reducido  cenizas y hecho desaparecer de un modo horroroso
el gallo? Muchos meteorlogos aseveran que el rayo puede reducir 
pavesas  su vctima; pero los ilocanos cuentan que el rayo absorve
solo los sesos de sus vctimas animales, fundndose ellos en que
los muertos por una descarga elctrica no presentan otra lesin que
algunos agujeros en la cabeza, y no tienen sesos.

Los ilocanos temen ms al trueno que al rayo, y narran que es peligroso
comer al tiempo de estallar una tormenta, porque puede que el trueno
hambriento venga  arrebatarles la comida. Asimismo es peligroso para
ellos montar en cualquier animal corngero; usar alhajas de valor
como oro, plata y brillantes (por esta creencia se suele encontrar
en los campos muchas veces alhajas de valor, que sus dueos arrojan
mientras dura la tormenta), estar debajo de los rboles y tener en
la mano espejos, vidrios, cristales y metales relucientes.

Segn los ilocanos, el rayo respeta el agua y teme las hojas de la
caa de azcar, y as, un hombre que est debajo del agua  metido
en la espesura de un caa-dulzal, queda libre del rayo. Y dicen que
las hojas de la caa de azcar hieren al rayo.

Los de Ilocos Norte suelen vendar su cabeza, cuando descarga una
tormenta, con palmas de coco, benditas el Domingo de Ramos, para
evitar el peligro.

Es creencia entre los ilocanos que el fuego producido por el rayo y
por la centella, no se puede apagar con agua, sino con vinagre. Por
esto, cuando se quem la Casa-Gobierno de Abra, todas las casas de
Bangued sufrieron carencia absoluta de vinagre.

Digamos entre parntesis que los ilocanos extraen el vinagre de la
caa-dulce  diferencia de los peninsulares, que lo sacan de las
uvas. El vinagre ilocano es de la clase superior que se conoce en
Filipinas, y es mas fuerte que el que viene de Europa y Amrica.

Algunas viejas ilocanas aseguran que el trueno no es mas que el ruido
producido por el coche de Dios, cuando sale.

Los ilocanos atribuyen al relmpago la aparicin del hongo.

Decir que fulano es rayo  vctima del rayo, es un insulto para
los ilocanos y tagalos.

Las personas que por casualidad no mueran, al descargar cerca de ellos
una chispa elctrica y pierden por algunos momentos el conocimiento,
dcese que solo han recibido el hedor del rayo.

--Es malo sealar con el dedo el arco-iris, pues el dedo se acortar.

--Si en el da de S. Lorenzo sopla un viento fuerte creen los ilocanos
que el mrtir de la parrilla est despierto, y en otro caso aseveran
que est dormido.

--El fuego de San Telmo extrava  los caminantes. Aparece como si
estuviese cerca y si nos aprocsimamos  l, creyendo que es luz de
una casa, se aleja insensiblemente. Si en una noche nos extraviamos,
debemos desnudarnos la camisa y luego volver  vestirla pero puesta
revz.

Con esto se evita el extravo, que segn los ilocanos, es obra
del diablo.





XVI.

PREOCUPACIONES ZOOGRFICAS.

El perro que mame leche humana ser feroz.

--Cuando una perra pare por primera vez, cogen los cachorros y les
dan de comer, y durante la comida tocan un tambor,  fin de que sepan
ladrar, y les hacen tragar un escorpion, para que sean valientes. Esto
se hace en Ilocos Norte.

--En Ilocos Sur, los cachorros de perra primeriza los tiran al rio,
porque dicen que son buisit (termino chino que quiere decir falto de
suerte buena) y acarrean  los dueos desventuras.

Los ilocanos no fuman, cuando van  pedir un perro,  fin de que no
sepa cazar gallos, y al regresar  su casa despus de haber conseguido
algn can, dan un pellizco  cualquiera de los que encuentren en ella,
sin advertencia alguna,  fin de que el perro muerda calladito.

--Tambien se prohibe fumar, cuando van  comprar vacas,  fin de que
stas no muerdan sus amarraduras.

Asimismo prohiben mascar buyo y fumar, cuando van  comprar cerdo,
porque ste no mate los gallos de la casa. Y cuando llegan  la suya
despues de la compra, comen y beben mucho con objeto de que el animal
adquirido coma y engorde.

--Lo mismo hacen cuando van  comprar  pedir algun gato, y luego suben
 los rboles las viejas, para que el gato sepa subir y buscar ratones.

--Cuando el cerdo se sienta frente  la escalera, est maldiciendo
 su dueo, y para evitar contratiempos, persiguen al animal.

--Es bueno ir  cazar el da del Viernes Santo, porque los venados
son en ese da muy mansos y fciles de coger.

--Cuando canta la lagartija  alutiit, como llaman en nuestra tierra,
llegan visitas.

--Los ratones, cucarachas y otras alimaas, que los ilocanos encuentran
en las urnas de imgenes sagradas, se cree que son juguetes de
Dios. Por sto, los simples temen matarlos.

--Los ilocanos cudanse mucho de que ninguna rana vaya  echar huevos
en las tinajas de agua de beber, porque dicen que se vuelve venenosa.

--Los indgenas dicen que los gallos (no gallinas) ponen algunas
veces un huevo pequeo que contiene escorpion. Esta creencia est
muy generalizada an en Europa.

--Cuando la gallina ya acab de empollar, la sacan con las cras de
la pollinera y pellizcan  los presentes,  fin de que la gallina
sea brava y pueda defender  sus crias de las aves de rapia.

--Cuando en el crepsculo vespertino los gallos se recogen en los
rboles y uno de ellos canta y nadie le contesta, dicen que este
gallo maldice  su dueo y suelen en Ilocos Norte matarle enseguida,
 fin de que la maldicin no llegue  cumplirse.

--En la citada provincia es creencia que el gallo que tararea bajito,
maldice  sus dueos, as que, cuando sucede esto, le persiguen con
un palo  sin l  fin de que no prosiga.

Cuando el buho (kul-laao en ilocano), canta alrededor de la casa,
indica que los que viven en ella estn cercanos  enfermar.

--Cuando algn pjaro entra por el da en una casa, temen cogerle,
creyendo que los que lo hicieran, enfermaran: lo nico que hacen
los que viven en la casa, es cuidar de ver en qu habitaciones entra,
pues creen que el que habita en aquella, en donde penetre, morir. Esta
seal, dicen, es infalible, especialmente si son pajaritos.

--Cuando un pjaro pasa, casi tocndola, por encima de nuestra cabeza
y v  posarse  un rbol muerto, anuncia la prxima defuncin de
algn deudo.

--La mariposa que revolotea  nuestro alrededor  entra en la casa,
es seal de que en otro lugar habr muerto un pariente.

--La lucirnaga es la luz  el candil del espritu maligno.





XVII.

OTRAS SUPERSTICIONES.

El que quiera ver algn demonio debe rezar el Credo al dar las ocho
de la noche y al pronunciar la resurreccion de la carne, incline su
cabeza hasta casi tocar la tierra y ver entre sus pis la mar de
espritus malignos.

--Se prohibe barrer en el crepsculo vespertino, para evitar se toque
 algn ser invisible  que ste se manche, en cuyo caso el ofendido
se venga causndonos enfermedades.

--El que tiene remolino en la frente, sufrir vientos contrarios,
cuando navegue.

--El que suea algn suceso, espera otro real contrario al que vi
en sueos, como por ejemplo. Si se suea que un enfermo ha muerto,
ste no morir.

--Es malo silbar por la noche, porque acuden fantasmas.

--El que zurza alguna ropa, de que est vestido, y no se la quite
antes de hacerlo, ya nunca podr desnudrsela. Como observareis,
se diferencia esta supersticin ilocana de la anloga malabonesa.

--El que se muerde la lengua, sepa que de l se est hablando en
otra parte.

--Cuando los de Ilocos Norte arrojan ceniza, exclaman: Jess, Mara y
Josef! apartaos amigos, que voy  arrojar ceniza, porque temen tocar
 algn espritu maligno  sea el consabido sangsangkabag.

--El hijo que pone las manos en sus padres, ser desgraciado y maldito.

--Cuando un ilocano est gravemente enfermo, es asistido por varios
amigos  deudos durante toda la noche, turnando; y si uno de los
que estn de turno, se queda dormido  tiene muchas ganas de dormir,
el paciente morir.

--Los ilocanos para hacer el basi, vino que extraen de la caa-dulce,
encierran el lquido despus de preparado en una tinaja para su
fermentacin, y cuando despus de un ao abren la tinaja, prohiben ver
en el acto el contenido, pus cuentan que de lo contrario se vuelve
vinagre el basi. Tambin prohiben ver, cuando abren por primera vez
la tinaja, el bagon en conserva, porque, dicen, se corromper.

--Es de mal agero la cada de un hombre desde una casa en construccin
y los ilocanos suelen deshacer lo empezado, si ocurre este suceso.

--Cuando los solteros suean con una soltera, dn una vuelta  la
almohada,  fin de que la soltera suee tambin con ellos.

--Ser sordo, cuando llegue  grande, el nio que tenga por juguete
algn pudunan (este vocablo ilocano no tiene equivalente en castellano,
es un cauto sin nudos, en el cual enrollan hilo de algodon  seda.)

--Es malo morder, ni por cario, el cuello de los nios, pues cuando
queden grandecitos, si les cojemos en brazos, inconscientemente los
soltaremos por su travesura.

--Al nio que coma sesos, le saldrn temprano canas.

--La nia  el nio que tiene algunas rayas, entre las ordinarias de
los dedos, tendr hijos ilegtimos, cuando crezca.

--En las pocas aciagas del clera, los ilocanos niganse  contestar
al que llame  la puerta de sus casas, y creen que el que llama es
el Sr......... clera.

--Los ilocanos narran que es pesado dormir  la puesta del sol,
especialmente para los enfermos, y que con ello se agrava la
enfermedad. Por sto prohiben acostarse  los dolientes.

--El que duerma en la cocina, se casar con una anciana.

--Las viejas del Norte prohiben apoyar la cara en las manos y llevar
stas en la cabeza, porque tales actitudes parecen indicar que uno
reniega de su vida.

--Los ilocanos dicen que tantos sean los sonidos del canto del chacon,
cuantas son los aos de vida que hasta entonces lleva.

Gracias al difunto D. Pastor Velazquez, Presbtero indgena, que con
celo perseguia  los supersticiosos; desaparecieron en Vigan muchas
preocupaciones, que en otros pueblos ilocanos an se conservan.

--En el pueblo de San Vicente, Ilocos Sur. abundan escultores que
tallan imgenes de Santos, que por su fealdad solo se asemejan  esos
cuadros religiosos procedentes de China.

Y v una ancdota interesante:

En una sementera del pueblo de Bantay, denominada Anannam, haba un
escultor, llamado Severino Marzan. Este labr un Crucifijo con un bolo
 machete. Los amigos de Severino decan que el referido Crucifijo
era milagroso,  juzgar porque cada vez que iban  visitarla, cambiaba
de rostro.

A que obedecan aquellas admirables mudanzas? Personas de mi completa
confianza lo atestiguaban!.....

Pues nada, en las horas, en que el famoso Severino se encontraba en
su casa, observaba que el Crucifijo era imperfecto, y casi todos los
das arreglaba con su bolo las imperfecciones, que, segn notaba l,
se multiplicaban cada vez ms.

S; en Ilocos abundan escultores de esta ralea y por ende imgenes
estrmboticas. Y cuando vivia el citado padre Pastor, mandaba
quemarlas. Esta accin le vali por parte de la gente baja de Ilocos
afirmaciones supersticiosas. Desgraciadamente el padre Pastor padeci
de la enfermedad que tanto atorment al pacientsimo Job y h aqu
que los escultores la atribuyeron  dicha accin para ellos cruel
 indigna.

--Ninguno pase por encima de los chiquillos,  fin de que stos no
sean desgraciados.

--No midas al chiquillo, si deseas que se desarrolle.

--Ni le des coscorron,  fin de que no se vuelva tonto.

--Para que las criaturas tengan narices aguileas, tcalas el paladar.

--Ser bravo el chiquitn cuando llegue  ser grande, si tiene en la
coronilla dos remolinos. Si tiene uno slo y muy en medio, ser cura.

--Cuando abundan mangas (frutas), el sembrado de palay es pobre
y escaso.

--Es malo no recoger el petate, al levantarse de la cama, porque el
dueo vivir achacoso.

--El que duerme teniendo por cabecera el Sur  Este, se levantar
enfermo.

--El que afila bolos por la noche y no se pone salakot (especie de
sombrero), sufrir quebradura  hrnia.

--El que silba por la noche ser raqutico. Esto os en Ilocos Norte;
en Vigan se cree, como hemos visto, que llama  su alrededor espritus
malignos.

--Es malo manifestar nuestra sorpresa, cuando en una fuente vemos
formarse algn pez  cosa parecida, porque nuestra boca en castigo
sufrir una deformidad.

--Tambin es malo tirar piedras  otro objeto  sealar con el dedo
 los rboles en lugares retirados, porque  veces los espritus
malos nos castigan teniendo el brazo extendido que seale  arroje,
sin poderse doblar.

--Asimismo es funesto baarse en los ros antes de despuntar el sol
 cuando an no ha amanecido, porque en esas horas todava estn
bandose los sangkabag, y si vamos  turbarles, antes de regresar 
nuestras casas, sentiramos dolores en el cuerpo, se nos lo hinchar,
tendremos horrorosas erupciones cutneas  indefectiblemente hemos
de morir.

--Cuando los ilocanos solo ya de noche se acuerdan de la ropa que
hayan expuesto al sol, no las recogen y esperan que el del siguiente
da la caliente otra vez, porque los sangkabag se la han vestido y
prohiben que se use antes de que los rayos solares la purifiquen, 
se lave. El vestir ropa no purificada produce enfermedades mortales,
entre otras la de malos embarazos, si se trata de mugeres. Esto es
en Ilocos Norte, y en Ilocos Sr, se funda la prohibicin en que no
se deben usar trajes que hayan recibido el roco de la noche.

--De los malos embarazos  sea la enfermedad que consiste en la
hinchazon del vientre, nacer Anticristo.

--Cuando soamos que nos cae algn diente,  sentimos picor en el
recto, es seal de que morir pronto algn pariente.

--Es nuncio de buena suerte en la lotera y otros juegos el soar
que muchos pescados entran en nuestras redes.

--Si soamos encontrar mucho dinero, padeceremos de herpes, y para
evitarlo, debemos untar con aceite nuestro cuerpo.

--Cuando soamos comer baduya  otra golosina, pronto sentiremos dolor
de vientre, y para alejar el mal futuro, al despertarnos, hemos de
mojar con saliva nuestro dedo pulgar, y hacer cruces con l sobre la
garganta y el vientre.

--Adems de las viejas mitolgicas, de que hablamos anteriormente,
hay otra pequea que despierta  algn favorecido suyo,
dicindole:--Bscame un gallo blanco con patas amarillas, cerdo blanco
con patas negras y perro blanco, los cuales deben ser unignitos,
y si los encuentras, vete  cavar para recoger una tinaja llena de
monedas de plata de  peso en tal lugar, alrededor de cierto rbol,
y si la hallares, no tengas miedo, aunque haya un ser sobrenatural
en forma de europeo que la custodie; pero una vez ya adquirida, no
te alegres tanto.--Y en efecto, si se cumplen todos los encargos de
la vieja, se consigue dicha tinaja.

--En Vigan he oido en un rbol sonidos, acaso el canto de la cantrida;
pero me aseguraron los palurdos que eran sonidos de la guitarra
del kaibaan.

--Si conseguimos encerrar con un sombrero  cosa as el remolino
de viento, cuando est ya en calma, se halla en medio un babat,
que nos da agilidad extraordinaria, sin que nadie nos pueda alcanzar
cuando corremos.





XVIII

CRMENES FOLK-LORSTICOS.--ANTING-ANTING

Asi se llama en Filipinas el amuleto, que ora nos libra de peligros,
ora nos d poderes maravillosos. Es propio de los bandidos, los cuales
se sirven de l de buena f  acaso para rodearse de prestigio ante
la gente menuda, quien por el anting-anting les teme casi tanto
como  seres sobrenaturales. Hay muchas clases de amuletos: unos
consisten en pieles de fetos humanos, con que los bandidos se cubren
el pecho, creyndose as invulnerables; otros son libritos impresos 
manuscritos como p. ej. la Oracin del Testamento que fu hallado en
el Santo Sepulcro de N. S. J., de la que un malhechor me proporcion
una copia manuscrita.

Mas adelante hablaremos de otras clases de anting-anting; y aqu
nos limitaremos  copiar algunos prrafos de una correspondencia de
Vigan (Ilocos Sur), fechada en 19 de Julio de 1885 y publicada en La
Oceania Espaola, y cumplimos con ello nuestro deber de folk-lorista,
de mentar las relaciones de ciertas causas criminales con el Folk-Lore.

Dice la carta:

Hace algn tiempo que una cuadrilla de gente non sancta viene
merodeando por estos alrededores y en algunos pueblos, ya asaltando
algunas casas que se hallan en despoblado,   algunos pobres
viandantes  carretoneros que se arriesgan  seguir su camino de noche;
pero de pocos dias  esta parte se han propuesto llamar la atencin
con algunas fechoras ms notables, cuando una muerte en Magsingal
y otra en Sta. Mara.

Dos veces sali la Guardia civil  perseguirles en los sitios donde se
deca que han sentado sus reales; pero no ha logrado verles el bulto.

Esta partida est capitaneada por un tal Estban Sales, de quien se
cuentan por estos naturales tantas hazaas bandolricas, gracias 
su anting-anting. Pero el mrtes  media noche unos cuantos hombres
que se cree pertenecan  esta partida, se apostaron cerca de un
puente en el pueblo de Santa Mara,  intentaron apoderarse de una
cantidad bastante considerable que el pueblo de Sta. Luca remita 
esta cabecera, y eran ms de dos mil pesos recaudados por el primer
tercio de cdula personal  impuesto provincial; pero gracias 
una precaucin del conductor que pidi en Candon tres guardias para
escoltar el carreton en que iba el caudal, no lograron su objeto,
antes bien cay en manos de los guardias el que haca de jefe Fabian
Ramos, escapado de la crcel, y los dems se dieron  precipitada fuga.

Uno de los guardias fu herido en una mano al querer arrebatar un
pual que el malhechor llevaba, y ste  su vez qued herido en
una oreja. Dicen que llevaba puesta una cota hecha con pequeas
piezas cuadrilongas de carey y asta de carabao, unidas por medio de
anillitas de alambre, y efectivamente, era un recurso defensivo que
poda librarle de unos cuantos machetazos. Se encontraron tambin en
l dos objetos, que segn persona que los vi, parecian un garbanzo
y una abichuela, y eran anting-anting, con los cuales se crea
invulnerable. De todos modos, es una aprehensin importante.

Parece ser que esas preocupaciones son muchas veces la causa de que
esos desgraciados se entreguen  una vida de peligros, pues creyendo
poseer esos dones maravillosos, se engrien y buscan ocasiones de
probar con esas aventuras que son hombres valerosos.





XIX

FOLK-LORE DEL MAR

Como ya est admitido que todo lo supersticioso debe pertenecer 
la Mitologa   religiones, ya extinguidas  no, vamos  incluir en
este captulo, todas las supersticiones de que tengamos conocimiento,
dejando solamente para los siguientes las que se relacionen con
ciertas costumbres y la medicina, que se consignarn en sus respectivos
lugares.

Este artculo sirve para contestar el cuestionario de Mr. Paul
Sbillot, el autor de Les contes des marins, manifestndole lo que
sabemos en Filipinas sobre el Folk-Lore del mar, siguiendo el rden
de su citado interrogatorio.

La parte del mar cercana  la playa se llama baybay en ilocano,
y dagat en tagalo; y la lejana, taao en el primero, y kalautan nang
dagat en el segundo.

Adivinanzas sobre el mar: No recuerdo ninguna de Ilocos; pero los
tagalos conservan las siguientes:


1)    Bibingka nang hari
      Hindi mahati-hati.


Traduccin: Bibingka (golosina del pas que remeda la forma de una
torta, la que, segn el vulgo filipino, la tiene tambien el mar)
de rey, (que) no se puede dividir.


2)    Baboy sa Marigondon
      Hangang dito gumugulong.


Versin: Cerdo de Marigondon, (que) hasta aqu llega rodando:--La ola.

Probervio:


    Kung ang dagat ay mababao
    Ay maugong.


Traduccin: Si la mar es de poca profundidad, es ruidosa, lo cual
significa que mientras uno ms charla, sabe menos.

La marea: El flujo y reflujo se llaman atab y ugut en ilocano. En
Ilocos atribuyen al crecimiento y decrecimiento de la luna este
fenmeno. El reflujo influye favorablemente en los dolientes, y
vice-versa el flujo.

Es malo arrojar excremento en el mar, mostrar el trasero  l,
y gritar, porque nos traga, si lo hacemos.

La mar es sagrada, y todo el que muera ahogado en ella, ir al cielo.

La causa de las olas es el viento.

El agua del mar cura la sarna y la tuberculosis.

Ya hemos indicado en la pg. 52 la causa de la salazon del mar.

Cuando una culebra llegue  tener proporciones extraordinarias, se
dirije al mar acompaada de muchas ms pequeas, que van  despedirla,
y ya en la playa, se vuelve la primera  las dems, las saluda con
una inclinacin de cabeza y luego se lanza al mar yendo  parar 
la isla imaginaria de las culebras,  donde v  morir. Dicen los
ilocanos que una nave toc en esta isla y la tripulacin encontr
muchos culebrones momificados  convertidos en piedra  madera.

Ya hemos visto que en Zambales hay un peasco tradicional que tiene
la forma de un horno.

Diz que un pueblo de Ilocos Norte por su excesivo orgullo fu tragado
por las olas y convertido en el lago que hoy se conoce con el nombre
de Nalbuan (tragado por el mar). Los habitantes eran tan vanidosos que
cuando uno estrenaba algn vestido, todos los dems le imitaban. En
castigo de Dios, sus habitantes se convirtieron en peces, por lo cual,
segun la conseja, los que se hallan en dicho lago se ven con aretes. La
maldicin divina es causa de que sea completamente intil, y se han
frustrado todos los exfuerzos de los Gobernadores de aquella provincia
para convertirlo en puerto, unindolo con la mar por medio de un canal.

Una campana de la iglesia de San Francisco de Manila fu hallada
flotando en la baha de esta ciudad, y todas las rdenes religiosas
hicieron grandes exfuerzos para sacarla  tierra; pero no lo
consiguieron por su gran peso  pesar de su pequeez y slo cuando
fueron los PP. Menores se dej llevar con admirable facilidad. Segn
la conseja, esta campana suena, sin tocarla.

En el mar, no muy lejos del Corregidor, segn el vulgo, se suelen
ver dentro del agua algunos edificios encantados  de hadas, que
detienen los buques, si no se les arroja algn tributo de morisqueta
 arroz cocido.

El arco-iris, si aparece en Oriente, es seal de que no prosigue la
lluvia que haya empezado  caer  amaga; si en Occidente, anuncia
temporal; y si alrededor de la luna, predice vientos secos.

El viento, segn los ilocanos, nace de ciertos caaverales solitarios
del Abra.

La rosa de vientos de los ilocanos se reduce  los puntos cardinales,
 sean: Amin (viento del Norte), Puyupuy  Laud (Oeste), Abagat (Sur),
y Dugudug  Daya  sea el que se cree proceder de la Bocana del Abra,
llevando fiebres en sus alas.

Es ms completa la siguiente de los tagalos, que he formado en Manila,
y supongo haber dejado de recoger algunos datos.

Cuando los peces lumb-lumb (tag.  iloc.) siguen la direccin del
buque, es presagio de viaje prspero; pero si saltan en direccin
opuesta, anuncian vientos contrarios.

En Vigan he visto representar una comedia, en la que estaban
personificados los cuatro elementos.

A veces, de noche se oyen en la tierra los repiques de campana del
cielo, y el que tiene la dicha de escucharlos, tendr larga vida.

Los ilocanos dicen que el sol zambulle en el mar, porque viviendo
ellos en costas, parecen verlo as.





XX.

SUPERSTICIONES ILOCANAS QUE SE ENCUENTRAN EN EUROPA

Aprovechando los materiales folk-lricos recogidos en Andaluca
por D. Alejandro Guichot [28] y D. Luis Montoto [29], en Madrid
por D. Eugenio de Olavarra y Huarte [30], en Catalua por D. Jos
Perez Ballesteros [31], en Asturias por D. Luis Giner Arivau [32], en
Portugal por Consiglieri Pedroso en su Tradioes populares portuguezas,
y otros autores, he formado la siguiente lista de supersticiones,
que supongo hayan introducido los espaoles en los pasados siglos, lo
que no sera extrao, puesto que en los primeros das de la dominacin
espaola, estaban en boga en la Pennsula las creencias ms absurdas.

En la Biblioteca de las tradiciones espaolas, hay un curioso trabajo
folk-lrico del autor de la Historia de D. Pedro I de Castilla,
D. Jos Mara Montoto, que es una versin del libro V. del Hormiguero
del P. Nyder con interesantes adiciones del traductor, en el cual se
habla extensamente de los maleficios y demonios, segn los sbios de
pasadas centurias.

Ahora bien, casi todas las creencias  noticias que contiene dicha
obra fueron introducidas en Filipinas, y para probar este aserto,
vendra aqu como de perlas mi largo juguete literario intitulado El
Diablo en Filipinas, segn rezan nuestras crnicas; pero para evitar
repeticiones, remito  los lectores  mi humilde libro Artculos
Varios sobre etnografa, historia y costumbres de Filipinas, que
interesar  los folk-loristas, aunque me est mal el decirlo.

--Los gallos en llegando  viejo,  estando siete aos en alguna
casa pone un huevo del que nace cierto lagarto verde que mata al
dueo de la casa;  una serpiente que si mira primero al dueo, ste
morir; pero si se adelanta en mirarla, ella es la que fina, segn
los portugueses [33] y franceses [34]. Del huevo nace el basilisco,
segn los italianos [35]  ingleses [36], y tambin en el centro de
Europa [37]. El P. Feijo dice que es verdad que el gallo, en su
ltima vejez, pone un huevo. Los gallegos  ilocanos estn acordes
en que es un escorpin el contenido del huevo.

--En Castilla como en Ilocos, se tiran los dientes caidos al tejado,
para que nazcan otros.

--Segn las andaluzas, las cualidades personales del sacerdote que
bautiza, han de influir en la suerte del bautizado. Algo de esto
creen las ilocanas; pero atribuyen especialmente  la madrina 
padrino esa influencia.

--Los ilocanos creen en la supersticin madrilea de que si el nio
enferma, cuando est prximo  morirse, debe recibir la bendicin de
su madrina, pues si no, sufrir mucho; y que todo nio que fallece,
guarda una silla en el cielo  su madrina.

--Si al recibir el agua del bautismo, la criatura llora, ser
impresionable, y si no, ser de temple sufrido, segun los andaluces;
y al decir de los ilocanos llegar  grande  morir, segn haya
llorado  no.

--Las nubes bajan al mar para recojer agua.

--En mi citado trabajo El Diablo en Filipinas, se menciona un caso de
un temporal producido por el demonio, lo cual recuerda los nubeiros
de Asturias.

--Los castellanos y tagalos dicen que los gatos son muy duros para
morir, porque tienen siete vidas. Segn los ilocanos son nueve las
vidas del gato.

--Los andaluces untan con aceite los pis del gato, que desean
trasladar de una casa  otra, para que de sta no se escape. Los
ilocanos lo meten en un saco para conseguir el mismo objeto.

--Es seal de viento correr mucho los gatos, dicen los gallegos,
y los filipinos sustituyen por dichos animales las cucarachas.

--Cuando el gato se lava la cara, anuncia lluvia, segn los gallegos,
y al decir de los ilocanos, llueve, si baamos  dicho animal.

--Los portugueses creen que cuando un gallo canta cuatro veces antes
de media noche es presagio de muerte. Los de Vigan dicen que cuando
el gallo se asusta por la noche y grita es seal de que algn pariente
 amigo ha muerto.

--Los ilocanos cuando bostezan, hacen una cruz sobre los labios,
no para que no entre el demonio, segn creencia espaola, sino para
no ser atacado de clera. Cuentan que en las pocas de epidemia,
muchos mueren al bostezar.

--El refrn castellano dice: A quien madruga, el da ( Dios) le
ayuda. Los ilocanos afirman que es bueno madrugar, porque el Papa
bendice al mundo por la madrugada.

--Lo que nos pasa el da de Ao nuevo, se repite en todo el ao. As
creen los castellanos  ilocanos.

--El ninon cr (lignum crucis) se encuentra entre las ricas ilocanas
y llaman Cruz verdadera de Jerusalem  pedazo de la cruz, donde
muri crucificado el Redentor. Las ilocanas como las andaluzas,
creen que la cruz crece echando espigas.

--Los peninsulares dicen: Tirar el pan al suelo,  quemarlo,
es pecado. Los ilocanos creen que si desperdician la morisqueta,
sufrirn hambre.

--Es malo fingirse muerto, porque Dios suele hacer que el que lo
imite fallezca verdaderamente.

--No conviene cruzar miradas con el que tenga mal de ojo porque
nos contagiamos.

--Dormir con la cabecera de la cama al Este es malo para los
ilocanos. Para los peninsulares (espaoles y portugueses) es bueno. El
Sur es mala cabecera, para ambos: peninsulares  ilocanos.

--Para que las visitas no se prolonguen mucho, los ilocanos ponen sal
en sus sillas (las de las visitas). Los espaoles colocan una escoba
puesta verticalmente, detrs de la puerta; los portugueses un zapato
 banco en el mismo sitio,  echan sal  la lumbre.

--Es creencia vulgar en la Pennsula que algunas personas, nacidas
con privilegios especiales, tienen en la nia del ojo singulares
figuras. Los ilocanos creen que los asesinos tienen una nia del ojo
puesta al revs, esto es, cabeza abajo y pis arriba.

--Estirndose mucho, cuando se duerme, crece el cuerpo dicen los
castellanos. Los ilocanos creen crecer siempre que se estiren.

--Por cada cana que se arranque de la cabeza salen siete, as
aseguran los castellanos. Los ilocanos tambin aseguran que si se
arrancan las canas, se multiplican.

El que se baa ron agua de Mayo, se le curarn los sarpullidos
[38], dicen los ilocanos. Los andaluces creen que el agua de Mayo
hace crecer el cabello, por eso los muchachos de aquellas provincias
cuando atraviesan la calle, van descubiertos para que la lluvia les
moje el cabello, cantando  la vez estos versos.


    Agua de Mayo
    Crece el pelo:
    Quin te lo ha dicho,
    Mis dos luceros?


--En viernes te cortars las uas para que no tengas dolor de
muelas. As se dice en Espaa; pero los ilocanos y tagalos cuentan
que es malo cortarlas en ese dia, porque est el diablo cortndoselas
tambien, aaden los portugueses.

--De los esposos, muere primero aquel que tenga la oreja mas pequea.

As creen los espaoles. Los ilocanos aseveran que los que tienen
oreja pequea, tienen vida corta, y vice-versa.

--En Espaa est bastante generalizado contar cosas ridculas sobre
los antojos. En Ilocos es creencia que el nio debe tomar el color
 forma del objeto con que se antojen las preadas.

--Los espaoles y portugueses observan para averiguar el sexo del feto
con que pi acostumbra la preada  subir primero una escalera; si
el derecho ser nia, y si el izquierdo, nio. Los ilocanos observan
cuando la preada se levanta de la cama, que pi levanta primero
al andar; segn sea el derecho  izquierdo, ser varn  mujer el
que nazca.

--El nio que nace de pi (en ilocano se llama sni es
dichoso;--dicen los castellanos. Los de Ilocos creen que tiene el tal
nio la virtud de hacer pasar la espina que se clava en la garganta
del que come pescado, con solo sobar lijeramente aquella parte,
 con invocar el paciente el nombre del sni.

--Cuando los nios recien nacidos miran al techo y se ren es que
ven angelitos, afirman los andaluces. Los ilocanos creen que en sto,
los nios se sonrien, porque se les aparece su ngel de la guarda.

--Para quitar el hipo  una persona, conviene que beba siete buches
de agua, segn los portugueses. Tambien los ilocanos beben agua.

--Es seal de muerte el que el enfermo manifieste deseos de vestirse
y empieze  arreglar su cama. Los ilocanos tienen otra seal muy
parecida, que es cuando el paciente se limpia las uas.

--Los ilocanos y espaoles rezan un padre nuestro, en sufragio del
alma del que en sueos se les aparece, para que no vuelva  hacerlo.

Los aparecidos--segn el vulgo de Ilocos y Asturias--slo se aparecen
 los que sean capaces de resistir las emociones que su presencia
ha de causar:  veces solo se anuncian por la voz, como ocurre por
conducto de los maluganan, de que hablamos en la pg. 46; y en otros
casos--aunque son los menos--revisten formas de animales, como el
alma de un tal Ins (Lorenzo) Manangkonq, que muri en Vigan, y que
despus volvi en forma de perro tsico al mundo para sufrir una pena
impuesta por el Eterno. Los asturianos cuentan que el alma en pena se
despide dando una bofetada  la persona que cumple lo que el difunto
la mand; y los ilocanos atribuyen  pellizcos de almas el cardenal
con que algunas personas suelen amanecer sin haber recibido golpe,
 lo han recibido sin sentirlo.

--La bruja, tal como la pinta el citado Arivau, es ni ms ni menos
que mangkukulam de los tagalos, tambien muger que tiene pacto con el
demonio, y si apaleamos  los que ataque invisiblemente, ella es la
que sufre los golpes, como ocurriera al zapito le la conseja asturiana.

Pero en Ilocos llaman bruja  un ser fabuloso, muy parecido al asuang
de los dems filipinos, el cual, como la bruja de los espaoles,
tiene horror  la sal, y vaga por la noche desde las doce  antes.

--En Inglaterra, Espaa y este archipilago, los ahullidos de perro
anuncian muertes  otras desgracias.

--Don Jos Perez Ballesteros en el Folk-Lore gallego escribe:--En
Filipinas comer en un plato en el que haya comido un perro chino,
quita el ahogo  fatiga. No he oido confirmada esta noticia.

--En Ilocos, como en la Pennsula, est muy generalizada la creencia de
que S. Antonio de Padua hace aparecer los objetos perdidos, por lo que
los ilocanos encienden  l velas, cuando desean encontrar alguna cosa.

--Los Katatao-an se aparecen  veces en forma de sudarios extendidos
en los campos, lo cual recuerda  las Xanas  lavanderas nocturnas.

--Cuando son muy agudos los cuernos de la luna nueva, predicen
desgracias.

--Se lava la cara el sol, cuando llueve, brillando ste.





XXI

LOS DUENDES


El duende es uno de los sres mitolgicos introducidos en Filipinas
por los espaoles,  juzgar porque hasta su nombre extico se conserva
y no tiene equivalente en ilocano. Sin embargo, me parece cierto lo
que dicen varios autores relativo  que en el Folk-Lore Universal se
observa que todos los pueblos tienen idea de demonios-nios  sea el
duende. ste se parece al diao burln de los asturianos y catalanes;
 los brownies de Irlanda, los enanos de Bretaa, los stiros de
la mitologa pagana, el kaibaan de los ilocanos y al tianak de los
tagalos.

El duende en Filipinas est modificado, atribuyndosele algunas de
las fabulosas cualidades del Kaibaan  otros anitos del pas, como
el enamorarse de las mujeres humanas, tirar piedrecitas, hacer bromas
pesadas etc.

En Vigan he visto  una muchacha de 15  16 aos de edad, al parecer
simplota; deca ella haber encontrado en unos sotos criaturas tan
pequeas como muecos, y que sin embargo, andaban, dndose  conocer
como que eran ya hechos unos hombres. Les recogi en su tapis,
especie de delantal, y desaparecieron internndose en su cuerpo.

Desde ste, hablaban y contestaban  los que les preguntasen el
paradero de objetos perdidos, y quin los haya robado.

Me present  la muchacha, para hacer algunas preguntas  las famosas
criaturas que llamaban duendes, y ella, como su familia, me contestaron
que no eran ciertas mis noticias sobre este particular, temiendo que
las autoridades eclesisticas llegasen  saber su picarda.

Mas despus, aparentando yo creer en los duendes, y con dinero,
consegu que me descubriesen su secreto.

Una vieja de la familia me present la muchacha de los duendes;
sta se sent delante de m, y entonces la vieja llam:

--Ciriaco, oh Ciriaco!

Como nadie contestaba, volvi  llamar. Entonces o una especie de
silbido, apenas perceptible, que al parecer parta del interior de
la muchacha, la cual no despeg sus labios.

Aquella repuso.

--Ah! qu estabais haciendo?

La contestacin fu otro silbido.

--Lo has entendido?--me pregunt la vieja

--No.

--Pues deca estar dormido.

Y as ella continu preguntando,  interpretando  su manera los
silbidos.

Sospechbase que dentro de la nariz de la muchacha haba cera  cosa
as, con la que se pudiera producir dichos sonidos con la respiracin.





XXII

CALENDARIO POPULAR Y FIESTAS CRISTIANAS

H aqu la segunda parte del presente captulo: en la primera
consignamos los restos de una Religin inculta y prehistrica (no
extinguida), que por la gran antigedad y el atraso que revela, ha
descendido  la categora de Mitologa, es decir, patraa  invencin,
sancionada por la ignorancia de los antiguos y por el tiempo ms 
menos largo en que fu creida.

Ahora, pasamos  hablar del Cristianismo, que tambin ya v pareciendo
incompatible con el progreso intelectual del da,  los que pretenden
monopolizar el amor  la luz de la inteligencia y  la libertad
del pensamiento.

Lunes: este da y el sbado, muchos en Manila acuden  comprar 
las tiendas chnicas por ser baratos los artculos, pues los chinos
se conforman con ganar poco estos das, por cerrar sus cuentas con
sus principales. En Ilocos, se cree que el lunes es buisit  falto
de suerte, y que se presentan pocos compradores, por lo cual las
verduleras del campo no son exigentes.

--Lo que acaece este da, se repite en toda la semana.

Martes: Nada.

Mircoles: Idem.

Jueves: Por la noche, hay serenata frente  las Casas Reales de las
cabeceras, como los domingos.

Viernes: es buisit,  de mal agero, y es malo cortarse las uas.

Sbado: Si no sale el sol, la lluvia se prolonga.

Domingo: Misa, desde las 4 de la madrugada hasta las ocho, en que
se celebra la llamada Mayor (cantada,)  la que asiste el pedneo,
acompaado de los cabezas de barangay, tenientes de justicia,
alguaciles y de su banda de msica, y es de saber que casi todos
los pueblos ilocanos cuentan con una, sostenida  expensas de la
principala, de modo que tiene el carcter de municipal,  diferencia
de las bandas de Manila, que pertenecen  particulares.

El rden que se guarda en el camino, es diferente del que siguen los
tagalos: rompe la marcha la banda en hileras de 4  5; detrs siguen
dos lilas de alguaciles, tenientes, cabezas y ex-gobernadorcillos,
cerrando  cortando estas lneas paralelas otra ms corta, en cuyo
centro van el gobernadorcillo,  la derecha de ste el teniente 1.
y el teniente 2.  la izquierda.

En Ilocos se distinguen los subalternos de los gobernadorcillos por
los bastones de color que llevan, siendo verde el de los tenientes
y encarnado el de los alguaciles.

A las ocho,  poco antes de esta hora, los gobernadorcillos de Vigan,
acompaados de sus subalternos y una banda de msica, se dirigen 
la Casa-Real, para acompaar al Alcalde  la Iglesia, donde se canta
una misa solemne.

Despus de sta, los gobernadorcillos van  conducir al Jefe de la
provincia  su morada. Algunas veces pasan por el palacio episcopal
 saludar al Iltmo. Sr. Obispo y otras autoridades eclesisticas.

En otros pueblos, se dirigen al convento parroquial para saludar
y besar la mano al Cura Prroco. Este les agasaja con tabacos y
bebidas. Y despus van al municipio para recibir rdenes del pedneo
local.

En la cabecera de Ilocos Norte v la principala,  despus de
saludar al Prroco,  la casa del Gobernador de la provincia, 
recibir rdenes.

En dicha provincia,  eso de las diez, segn un amigo mo, el
gobernadorcillo baja del tribunal, dirigindose al grupo de kailianes
y cabezas de barangay, que le espera alrededor del edificio; lo cual
anuncian cuatro tambores y una flauta tocando el Pasabet, con que
suelen anunciar la llegada de las personas de alguna autoridad.

El gobernadorcillo se sienta, apenas llega, y empieza  comunicar
al pueblo las rdenes de carcter general que haya recibido de sus
Superiores.

Por lo regular esta reunin se acaba  las once, en cuya hora los
kailianes van  la casa de sus cabezas de barangay para asistir 
otra junta popular llamada purk.

En esta reunin el cabeza comunica  su vez las disposiciones de sus
superiores  sus tributantes.

La asistencia al purk es obligatoria, incurriendo el que falte a la
hora determinada, en la pena convenida por todos. Hay un auxiliar del
cabeza llamado panglakayen, adems del primognito. El panglakayen es
el encargado de poner en rden al barangay, y de ejecutar las penas
convenidas por los que lo componen.

El cabeza de barangay suele utilizar  sus tributantes, quienes le
ayudan  construir su casa y siempre que haya menester de sus brazos;
y le regalan gallinas, frutas, etc. espontneamente  no.

Los cabezas acuden al tribunal  casa municipal al toque del bombo;
como los msicos; y cuando el gobernadorcillo quiere llamarles,
manda tocarlo en tres  ms lugares cntricos de la poblacin, siendo
diferente el toque de llamada  los cabezas, del de los msicos.

Las disposiciones superiores se promulgan en Ilocos Norte por medio
de bandillos, que deben hacer un nmero de cabezas y tenientes de
gobernadorcillos, precedidos de una banda de msica.

Los ilocanos del Norte van  misa vestidos de chaqueta con los
faldones de la camisa fuera, con la cabeza descubierta y descalzos,
 diferencia de cuando van al campo y hace sol, que entonces usan
sandalias y salakot.





XXIII

AO NUEVO.--PASCUA DE REYES.--FIESTA DE VIGAN

Bar  tao-en (nuevo ao):--Lo que nos sucede este da, se repetir
en todo el ao.

Los ilocanos, especialmente las ilocanas, visitan bien vestidos  sus
amigos y parientes en las Pascuas, y si no el 25, 26  27 de Diciembre,
lo aplazan para el ao nuevo  la Pascua de Reyes. Este da es alegre
en Ilocos.

Pascua de Reyes.--Ni la gente sale al campo muy de maana para esperar
 los Magos, ni los nios colocan sus zapatos en las ventanas.

Pascua de Reyes es en Ilocos Pascua de espaoles. Por lo cual, los
principales (especie de nobleza) de ambos gremios de Vigan, en masa,
acompaados de sus seoras y de sus bandas de msica, van  felicitar
por las Pascuas  las autoridades espaolas de la provincia, tales son:
el Gobernador, el Prelado diocesano, el Provisor, el Administrador de
H. P., el Cura Prroco y los Superiores del Seminario. Andan  paso
lento, tocando danza la msica. Lo mismo se practica en otros pueblos.

Fiesta de Vigan. Se celebra en el da de la conversin del apstol
San Pablo, patrn tutelar de la Ciudad Fernandina, con grandes y
ostentosas funciones en su Iglesia Catedral.

En la vspera,  las doce del da, y despus del toque del Angelus,
repican tres veces las campanas, alternando con la msica que toca
paso-doble, lo cual tambin tiene lugar en las vsperas de otros das
festivos extraordinarios. Por la tarde, frente  la casa del hermano
mayor, suele haber juegos populares como cucaas, juego de anillo
etc. Por la noche, paseo de msica  iluminacin general.

Desde las primeras horas de la maana del ltimo da del novenario,
se oyen atronadores disparos de versos [39] y repiques de campanas.

De los pueblos inmediatos acuden muchos vecinos  Vigan para completar
la alegra de los fernandinos.

Despus del Evangelio se pronuncia un sermn, siendo el exordio en
castellano y la exposicin y confirmacin en ilocano. Al predicador
se le pagan seis pesos.

En el Evangelio, sermn, sanctus y consagracin, se hacen varios
disparos de bombas y versos.

Si hay comedia,  las nueve de la maana se representa alguna parte
de ella, pues las ilocanas suelen durar tres  ms das.

Y si n, juegos de anillo  de karahay [40] frente  la casa del
hermano mayor.

Por la tarde,  las seis, sale de la Iglesia una procesin, por lo
regular lucida, sacndose en ella, entre otras imgenes sagradas,
la del Apstol de las gentes que lo representan de pi, pues es de
advertir que la imgen, del Santo en su tradicional conversin, 
sea montado  caballo, rarsimas veces se saca en procesin, porque
es preocupacin entre los fernandinos que llueve siempre que salga,
interrumpindose por sto el curso de aquella.

A las ocho de la noche entra la procesin en la Iglesia, pues all
recorre solo determinadas calles y no como en los arrabales y otros
pueblos de Manila en que la pasean por todas las de la poblacin y
no acaba su trayecto sin algunas veces  altas horas de la noche. La
procesin siempre pasa por frente de la casa del hermano mayor, d se
levanta un bonito arco (adems de otros en varias partes),  veces con
un corazon grande de cartn de caprichosas formas, el cual, al pasar
la imgen del Santo por debajo, se abre dando paso  un nio vestido
de ngel que desciende  depositar perfumadas flores en sus plantas.

En las dems procesiones, la repetida imgen de San Pablo v delante
de todas las dems, pero en sta ocupa el ltimo lugar.

All no se sealan las calles de la carrera con anuncios impresos, como
se hace en Manila, sino por medio de un fiscalillo que con campanilla
en mano, recorre durante la maana de la fiesta, las calles por donde
luego ha de pasar la procesin.

Los fernandinos guardan ceremonias especiales para elegir hermanos
mayores de las fiestas ms celebradas de Vigan.

El Prroco de la ciudad visita  las personas ms pudientes y les
ofrece la hermandad.

Aceptada sta, se reunen en junta los principales de los gremios de
Mestizos y Naturales, en medio del templo despus de la misa mayor.

Les preside el C. Prroco, quien de antemano, les advierte el nombre
del que haya aceptado la hermandad, y acto seguido pregunta  los
gobernadorcillos que vienen  representar  sus respectivos gremios,
por el elegido de ellos. Regularmente nombran al que lo ha aceptado.

Despus de las ceremonias de ritual, el Prroco entrega al electo
hermano mayor, que debe estar all presente  representado por otro,
la imgen de S. Pablo, que  su vez ir dando de besar  los individuos
de la junta. En esto las campanas tocan al vuelo y Birt (el organista)
toca las ms chillonas piezas de su repertorio.

En seguida, el nuevo hermano mayor se lleva la imgen  su casa,
hcia donde le acompaan en procesin los principales con las bandas
de msica de sus gremios, siendo de advertir que la de los mestizos,
en sta como en las dems procesiones, siempre v delante y la de
naturales despus de la comitiva que es el lugar de preferencia.

Estas ceremonias deben tener lugar en un domingo del novenario.

Todos los gastos de Iglesia ocasionados por el novenario, son costeados
por el hermano mayor  diferencia del de la Naval, en que los gastos
de vela corren  cuenta de la Iglesia.





XXIV

LA CANDELARIA.--CUARESMA.--EL TOKTOK.

La Candelaria, (2 de Febrero).--Los ilocanos llevan velas  la Iglesia,
pira bendecir.

Estas candelas benditas  perdon, se encienden cuando estalla una
tormenta y rezan trisagio; se colocan en las manos de los moribundos,
y sirven para ahuyentar  los diablos. Se adornan con tiras de papel
colorado para distinguirse de las dems.

Mircoles de ceniza.--Empieza la cuaresma. Los nios de las escuelas
oficiales de instruccin primaria, van  la Iglesia en filas de 
dos, precedidos de su indispensable cruz, para ponerse ceniza en la
frente. Esta seal, dicen, les imposibilita moralmente  tomar carne
en toda la cuaresma.

Desde este da, empiezan las canturias de la Pasin, msica del canto
llano. En Ilocos se emplea una sola msica; y cada uno la canta,
en su casa sin formar concierto como hacen los tagalos. stos suelen
por las noches leer la Pasin en las ermitas  visitas, dos  tres
mugeres se ponen de rodillas con las manos apoyadas en el altar; una
de ellas empieza entonando alguna estrofa, la segunda contesta con la
siguiente, canta luego la tercera otros versos. y despus vuelve 
empezar la primera, ya sabiendo, ya bajando el tono. Y todo esto es
presenciado con respetuoso silencio por el pblico que se sienta en
los bancos de la iglesia. Despus pasan  la sacrista  tomar t 
la cena, preparada por el que organiz la fiesta, y entran  cantar
otras mugeres. Tambien se hacen conciertos anlogos en las casas,
agasajando con una cena  los amigos que acudan.

Otras veces, toman la Pasin como objeto de distraccin, y cantando,
la representan con todos sus detalles, empezando por amarrar bien
al inocente que haya aceptado el papel de Cristo, y acabando por
abofetear, azotar, desnudarle, etc.

Viernes de cuaresma.--Ninguno, absolutamente ninguno, come carne en
Ilocos. Por la tarde, desde las dos pasadas hasta las cinco, acuden
las ilocanas  rezar las estaciones dentro de la Iglesia, recorriendo
en grupos de 3, 4, 5  ms los pasos colocados en las columnas, en
cuyo acto prescinden del manto (velo negro y bruido que les cubre
desde la cabeza hasta los pis, arrastrando cola  diferencia del
lambong de las tagalas, que solo llega poco ms abajo de la cintura),
que casi siempre usan al ir al templo.

Fuera de ste, en las plazas que suele haber en sus alrededores,
grandes cruces de madera sealan los pasos, y van  rezar delante
de ellas  eso de las tres y media, los alumnos de las escuelas
municipales de instruccin primaria, de ambos sexos, formando cada
escuela un grupo.

Entre cuatro y cinco, sale del templo en procesin el Nazareno,
acompaado de unos doscientos devotos, y recorren rezando los mismos
pasos.

El Viernes de Dolores,  sea la festividad de la Vrgen de esta
advocacin,  la imgen del Nazareno, se agregan las de la Virgen y
del evangelista San Juan.

Durante la cuaresma, tiene lugar en los mercados nocturnos el juego
de toktok, que consiste en el choque de dos huevos, perdiendo el
suyo el dueo del que reviente. El extremo agudo del huevo se llama
siko (codo), y el opuesto, que es ms blando, kolo del parecido
castellano. Los jugadores gritan siko  kolo, segn la parte del
huevo, con que quieran jugar; si se encuentran dos que llaman sikos,
se cambian los huevos para reconocerlos, porque suele haber embirriados
 embreados. Expliqumonos: por medio de agujeros practicados con
una aguja, chupan la yema y la clara del huevo, y una vez vaco,
introducen en l, y con qu paciencia! brea amasada con roco 
otro aguardiente, (habiendo no poco de supersticin en esto), que
endurezca la cscara. Por eso antes de jugar los examinan, mirando
la luz al travs de la cscara, y si ven en sta algo negro que no
se parezca  yema, los rechazan. El exmen tiene otro objeto, y es
el de ver si ya est roto el huevo, porque al cambirselos para el
reconocimiento, suelen trocarse verdaderamente para los efectos del
juego, y de aqu que esta clase de jugada se llame trocada  torkada,
come dicen en Ilocos.

Los ilocanos no conocen el Carnaval; los tagalos tienen una especie
de tal, y es el domingo que llaman de la Paz,  sea el anterior
al mircoles de ceniza. Para despedirse, dicen, de la carne, matan
lechones y comen mucho de aquella.

El Domingo de Ramos, los muchachos, y los que no lo son, llevan  la
Iglesia muchas palmas de coco, y algunos ramos de oliva. Las primeras
van adornadas con pajaritos, culebras, estrellas, pias y otras
figuras, todas hechas de dicha palma. Despus, la palma bendita se
coloca en las ventanas para precaverse de los malos vientos, y las
usan en zahumerio para desinfectar las casas.

Por la noche, se sacan en procesin muchas imgenes de Santos y judos,
y recorren las estaciones  altares situados en las principales calles
de la poblacin.

En varias estaciones hay enramadas, de las que cuelgan toda clase
de frutas y en un lado, hay altar, donde se entonan los trenos de
Jeremas. Esto es en Vigan. En otros pueblos, tiene lugar la estacin
general, que as se llama, otro da, para que no coincidan.

El martes santo, procesin.

El mircoles empiezan las Tinieblas, en que hay necesidad de colocar
vigilantes en las puertas de la Iglesia, para que los muchachos no
introduzcan piedras con que golpear los confesionarios y bancos.

El jueves santo, despus de las ceremonias del da, ya no suena la
campana hasta el sbado sino la matraca,  no ser  las tres de la
tarde del viernes, en que toca  muerto. Por la noche, procesin. El
jueves y viernes santo, se establece el mercado en la plaza de la
Catedral de Vigan. Todo el da, bajo un sol que abrasa, no cesa,
la gente de recorrer los pasos rezando las estaciones en una plaza
de la Iglesia, lo que tambin hacen otros dentro de sta.

El viernes santo, adems de las ceremonias rituales, suele haber en
Vigan sermn de Siete Palabras, si hay quien paga predicador. Por la
noche procesin,  la que asisten vestidas de luto entre otros, las
solteras de buena familia, las cuales slo se ven en esta procesin
y en la de las hijas de Mara.

--En viernes santo se dejan cazar fcilmente y abundan venados y
javales en los bosques.

--Los tagalos creen que es malo meter ruido y correr, porque se mueve
la cabeza del Seor.

El sbado santo, al echarse al vuelo las campanas, los ilocanos
sacuden los rboles y plantas, para que sean lozanos.

El Domingo de Pascua, el pasabt  encuentro tiene lugar en una plaza
de la ciudad bajo, un arco triunfal, del que desciende un ngel que
quita  la Virgen el velo de luto.

Y  la retirada, se quema  Judas en efigie  sea un figurn relleno
de bombas.

--S. Jos es patron de los casados y de los moribundos.

--S. Vicente Ferrer, abogado de los nios enfermizos.

--8. Juan de Dios, de los enfermos.

--Ntra. Sra. de los Remedios, patrona de las parturientes.





XXV

FLORES Y CRUCES DE MAYO

Flores de Mayo. El primero de este mes empieza en Vigan la fiesta de
una Asociacin de solteras,  tituladas Hijas de Mara, las cuales
adornan el altar con flores artificiales, oyen misa  eso de las
seis de la maana, y las cinco de la tarde van  rezar rosario y
recitar oraciones a la Madre del Amor Hermoso, habiendo sermn los
domingos. Despus, un coro de bellas muchachas cantan la Letana, y las
designadas (unas seis  ocho jvenes) suben las gradas del presbiterio
para entregar cada cual una palma de flores artificiales  naturales y
una bandeja llena de naturales. Dos monaguillos las reciban y colocan
las palmas en los floreros, del altar preparados ad hoc, y esparcen
delante de ste el contenido de las bandejas. El 31 de Mayo terminan
las Flores: entonces hay misa solemne con sermn por la maana y por
la tarde lucdsima procesin que recorre las plazas de la Iglesia,
asistiendo como alumbrantes verdadero bouquet de lindas babbalasang
(solteras).

En el trayecto de la procesin se levantan bonitos arcos, y una vez
entrada aquella, se encienden fuegos artificiales  elevan caprichosos
globos de papel que van  perderse en el espacio.

En Manila no llama la atencin la manera de que se celebran las
Flores, y s las procesiones nocturnas llamadas Cruces de Mayo,
que se prolongan hasta agosto.

Varias jvenes  sus padres acuerdan celebrar katapsan  banquete,
y por s y ante s sin necesidad del auxilio del cura prroco ni
de la Iglesia, improvisan en cualquier sitio una capillita  altar
bien adornado y frente  l, como cimborio, una enramada de la cual
cuelgan muchas frutas y otros comestibles, como pellejos de cerdo
etc. confundindose las sandas, mangas, sinigelas (ciruelas),
pltanos, makupa, pepino, lanka, kamanchile, kasoy, meln, santol,
coco y camote; con pauelos, biscochos, escobas, cucharones de olla,
bilaos, sombreros, ampao, gatos vivos, pellejo de cerdo cocido,
gallos, lechon y una  varias ollas llenas de culebras de mar, de
sangre  otro lquido de olor no muy grato, para chasquear  la gente.

El bitin, que as se llama, remeda mal la forma de un arco triunfal,
y tanto ste como la fachada del altar suelen adornarse con follaje
 tela blanca abullonada, con banderolas y otros trapos encarnados.

Se procuran una  dos bandas de msica, y naturalmente la hija del que
costea los gastos, ha de ser la heroina de la fiesta y representar
en la procesin el papel de Sta. Elena. Y si no es presentable 
bonita que digamos, se busca alguna que lo sea. La tarde sealada
se reunen una docena,  ms, de jvenes y jovencitas bien ataviadas
con flores en la cabellera. La Elena es la mejor vestida y ostenta un
largo velo blanco  guisa de manto real con una diadema en la cabeza,
y lleva en las manos una Cruz. A su lado v el Rey Constantino, que
representa un muchacho vestido de capitn general con una corona y
manto, y el obispo S. Macario resucitado en otro mocosuelo, con su
mitra, bculo y todo. Van precedidos de dos filas de alumbrantes, los
arrapiezos del vecindario, llevando faroles de papel; siguen luego
lindas muchachas, y cierra la comitiva una banda de msica. Despus
de la procesin, las invitadas toman la cena,  veces se canta y
baila; pero el principal motivo de los regocijos es la reparticin
de los comestibles de la enramada. Cuando tocan  ello, una turba
de rapazuelos la asalta y all fu Arcadia: qu de gritera y de
arrebatias y de pisotones! Ya aquella tiembla con la acometida,
y con el peso de tantos que se esfuerzan en arrancar los objetos,
el Bitin vacila,... y se hunde aplastando  los hambrientos que estan
debajo. Sin embargo, el hundimiento no ha causado ninguna desgracia,
y la algazara, en vez de cesar, sube de punto. Y los musiqueros,
casi reventando de tanto soplar y soplar, completan la animacin. A
todo sto, aumentad los efectos de aquella olla, de que hablamos
anteriormente, al reventar delante del altar, y los chillidos de los
animales colgados.

Y como cualquier hijo de vecino puede hacer su Cruz de Mayo, casi
todas las noches se v en las calles de Manila procesiones de esta
clase, hasta Agosto, y es natural que segn los recursos de cada
cual, lo celebre con mayor  menor lujo. Y  veces representan en
plena calle un simulacro de la Invencin de la Sta. Cruz y declaman
en tagalo la Elena, Constantino y el Obispo, cavando en varios puntos
para encontrarla, y cuando hallan las de los tres crucificados en el
Calvario, las acercan  una seora que finge estar enferma, y sana
momentneamente al darse con la verdadera del Redentor. Es el tibag
que llaman.

En Ilocos no se conocen estas procesiones, y en Vigan la Invencin
se celebra en la capilla del cementerio con un novenario y procesin.





XXVI

CORPUS.--FESTIVIDAD BE VARIOS SANTOS.--KIRING.

Corpus. La procesin recorre el ptio  la plaza de la Iglesia. Las
calles del trayecto se entoldan con velas de buque  otras telas,
y en cuatro, esquinas se levantan altares.

24 de Junio. En el da de S. Juan Bautista, los ilocanos se creen con
perfecto derecho para baar  cualquier transeunte, por lo cual uno que
va bien vestido  sudando  enfermo, suele recibir sin consideracin
una mojadura cuando menos lo piensa, y bueno si es con agua pura.

Este da bajan al ro  baarse y all por distraccin se echan
mtuamente agua en la cara con una sola mano y lo hacen con tanta
destreza, que seguramente se ahogara alguno de los contendientes,
si no pusiese pis en polvorosa el menos hbil.

Los pillastres del vecindario llevan lavativas de bamb  grandes
cautos, y se sitan en los puentes  otros puntos de trnsito,
para baar con gran algazara  los que por all pasen.

Diz que un gobernadorcillo del pueblo de Santa fu baado por los
pilletes que estaban en el puente del gremio de Mestizos de Vigan,
mojndose con todos los pliegos oficiales que llevaba, y habindose
quejado ante el Gobernador de la provincia, le contest que las
costumbres de cada localidad son siempre dignas de respeto, y que la
culpa fu suya por haber pasado el puente, sabiendo que era habitual
baar  los transeuntes.

Animados por esta tradicin  conseja, los bromistas casi no respetan
 nadie.

Varias familias acomodadas van  hacer bencomer (bien comer) en el rio:
invitan  sus amigos  baar juntos, mugeres y hombres, y despus,
comen en una orilla, siendo de pescado casi todos los platos.

--S. Antonio de Padua, abogado para encontrar, objetos perdidos.

--Sta. Ana, presunta, madre de Mara Santsima (vase pg. 44).


Acertijo:--Baly ni Sta. Ana.
           Saan  makita.


La casa de Sta. Ana no se puede mirar:--el sol.

--S. Lorenzo, vase pg. 58.

--S. Roque, abogado contra la peste. En las pocas de epidemia se saca
en procesin. En Noviembre de 1888, si mal no recuerdo, como contra
la voluntad del gobernadorcillo de Aringay los vecinos llevaron en
procesin la imgen del Santo y las de otros dos, mand aquel llevarlas
al calabozo del tribunal y al tercer da muri repentinamente, segn
se dice, en castigo de esta profanacin.

--S. Miguel Arcngel, hermano menor de Lucifer; por tener ms virtudes,
ste le envidiaba y diariamente fastidiaba sin motivo alguno hasta
que un da, exasperado S. Miguel, embisti con l y le pisote.

--S. Agustn, patron contra la langosta, un da se dijo:--Si las
piedras pueden llevar las Iglesias (se refiere  las que estn debajo
de los cimientos). porqu no he de poder hacer lo mismo? Y dicho
y hecho, meti sus manos debajo de los cimientos de una Iglesia,
y hla ya aqu en ellas, segn el cuento ilocano.

--S. Ramon Nonnato, abogado de las parturientes.

Kiring: es una divisin del ao que los ilocanos primitivos tenan, y
segn el Vocabulario hispano-ilocano de Fr. Andrs Carro, reproduccin
perfeccionada de la obra del P. Lopez, que estuvo en Ilocos 
principios del siglo XVII, corresponda al espacio de tiempo que
comienza de fines de Octubre  Noviembre. Pero, al menos actualmente,
me parece que el Kiring no dura ms que dos  tres das, y cae en el
da de S. Lorenzo, (Setiembre). Se llama asi, porque en este tiempo
revolotea el fabuloso pajarito de este nombre, y segn la conseja,
muere el que se baa en esos das.





XXVII

LA NAVAL.--CONMEMORACIN DE LOS DIFUNTOS.

La Naval. Esta festividad se celebra con semejantes solemnidades 
las de la Conversin de S. Pablo que dejamos reseadas.

En el da de la Vrgen del Rosario, se hacen las elecciones de hermanos
mayores  sea el llamado pasukt.

Este da se conoce por los ilocanos con el nombre de Naval de
naturales.

Por la noche hay procesin, pasando por frente  la casa del nuevo
hermano mayor. La Virgen ostenta esta noche media gala.

El novenario comienza en la vspera de este da.

A los que predican en las tardes del novenario se pagan tres pesos,
siendo de advertir que stos siendo del clero secular deben subir
al plpito con la estola puesta, a diferencia de los predicadores de
Manila que van sin ella. En otros aos, estas plticas se confiaban,
previa licencia del Prelado Diocesano,  los seminaristas ordenados
in sacris, los que cumplian su cometido con la estola puesta  guisa
de banda. Las plticas se dicen en ilocano.

La Naval de mestizos, de mayor solemnidad, se celebra al final del
novenario. Entonces la Virgen ostenta sus ms lujosos vestidos.

Antes de este da hay trduo con manifiesto de S. D. M.

Las funciones de Iglesia son solemnes, y los regocijos del pueblo
fastuosos.

Comedias, si las hay; juegos de karahay, de anillo, comilonas y bailes.

Por la noche, procesin que pasa frente  la casa del hermano mayor
saliente, el hroe de la fiesta  quien la celebra pomposamente en
su casa, costeando los gastos de Iglesia, de los fuegos artificiales,
de los juegos populares, etc.

En algunos aos se levant una tribuna frente  la casa del Hermano
mayor. Esta tribuna remeda la forma de un castillo, donde aparece
un centinela que da la voz de quien vive! al pasar el carro de la
Virgen, la cual entonces se para.

El soldado despus de repetirlo tres veces sin conseguir contestacin,
dispara tres tiros, y observando que su adversario sale inclume,
se postra reconociendo en l  Nuestra Seora, y acto seguido la
saluda con la siguiente loa,  otra.


              Dios te salve Virgen pura;
            De los astros eres brillo,
            De los campos bello lirio...
            La luz de la clara luna.
              Se hallan en tu entendimiento
            Tesoro divino y bello,
            Dones, riquezas del cielo...
            Y la claridad de Febo.
              Eres Mara, la rosa
            Cuyo embriagador perfume
            Tiene el Eterno afan dulce
            De aspirar all en la Gloria.
              Tus virtudes se asemejan
            En nmero  las estrellas,
            Ms en altura, en grandeza
            Y en pudor escedes  ellas.
              Verdor eres de las selvas,
            De los trinos el objeto
            Del ruiseor mas parlero...
            O deliciosa azucena!
              De pasiones la borrasca
            En mar anchuroso encuentra
            La muy frgil nave nuestra,
            Quitndonos la esperanza.
              Iris de paz y bonanza!
            A nuestra vista apareces,
            Para anunciarnos alegre
            La tempestad sosegada.


Ahora sigue la Naval del alma (ti kararua)  sea la Conmemoracin de
los fieles difuntos, que tambien se celebra con un novenario.

Los ilocanos no colocan coronas en las tumbas de sus parientes
finados ni las iluminan; pero llevan velas  un gran catafalco que
se coloca en medio de los templos, y los campesinos arroz, huevos,
sinuman etc., cuyo producto, una vez vendidos, parece que se aplica
 misas en sufragio de las almas de los difuntos.

Los rsticos creen, al llevar los comestibles, que sirven para
alimentar  las almas de sus parientes. En algunos pueblos se llevan
 la Iglesia hasta guisados.





XXVIII

LA CONCEPCIN.--LAS PASCUAS.

La Concepcin, patrona de los estudiantes del seminario de
Vigan. Cuando estaban los Paulistas al frente de dicho establecimiento,
se celebraba en grande esta festividad: los estudiantes, vestidos de
marinos  cosa as, daban en la vspera un paseo que podramos llamar
de antorchas, si en vez de stas, no llevasen faroles de papel. Iban
acompaados de una banda de msica y paraban delante de los cuadros
de la Vrgen que algunas casas ponan de manifiesto en las ventanas,
para entonar el canto religioso Juro seguir, Dios mio.

La fachada del seminario, adornada con banderolas y arcos de telas
abullonadas, se iluminaba profusamente. Delante de ella, daba serenata
una  dos bandas de msica y se elevaban globos aerostticos de papel.

Al da siguiente, misa, sermn, comunin general de los escolares
y procesin.

Ahora las hijas de Mara rivalizan  los estudiantes en celebrar
mejor esta, festividad, pues reconocen asimismo como Patrona  Mara
Inmaculada.

Las Pascuas: Empieza la animacin con las Misas de Aguinaldo. Un cuarto
de hora antes de las cuatro de la madrugada, un repique general de
campanas interrumpe el tranquilo sueo de los ilocanos,  inmenso
gento acude en tropel a la Iglesia del pueblo para oir la misa de
aguinaldo. El templo de Vigan se ilumina en esta sola ocasin con
araas de papel.

Despus de la misa, grupos de lindas jvenes, acompaadas de sus
pretendientes (tambien los hay de un slo sexo), recorren las calles
de la ciudad, iluminadas en varias partes por cilndricos hornillos
de barro, del tamao de un plato pequeo, donde se cuece la golosina
ilocana llamada bibingka.

Los transeuntes que rebosan de alegra, se acercan  estos hornillos
para comprar lo que all se confecciona, y la bibingkera para atender
 tantos consumidores aventa con su paypay (abanico) de bamb que
recuerda la forma de un guin de Iglesia y  cada momento levanta
la tapadera con su carga de brasas, para ver si ya est sazonada la
bibingka, y si v que falta calor debajo, mete ms lea por all. En
Ilocos no se usa el carbon como combustible, sino en las fraguas.

Cuando ya cada cual tiene su bibingka en la mano, comiendo en plena
calle, sin necesidad de mesa ni de cubiertos, se dirigen  la prxima
colina de Mira, situada al SO. de Vigan, desde la cual se descubren
la poblacin, las frtiles huertas y campias de los alrededores,
la mar, el pueblo vecino de Bantay y los montes de Abra. Y si n,
 los amenos jardines de S. Julian, Ayusan, Kotta, etc.   tomar
baos en las aguas del manso Abra.

Antes de salir el sol, cuando la aurora ya llena de resplandores
la faz de la tierra, entonces son de ver hermosas pollitas con sus
camisas de franela de varios colores y con su pauelo casi tan grande
como un abrigo, liado al cuello y tendido sombre el hombro derecho;
y sobre las espaldas un haz de finos y negros cabellos. Ya se retiran
alegres  sus casas llevando flores en las manos  en la cabellera, y
al rededor de ellas algunos galanes, llevando cada cual una caa-dulce
con sus punzantes hojas, que no parecen sino como signos de eleccin
por parte de sus bellas compaeras, cual nueva vara de S. Jos.

Y por las noches, los nios y muchachos del vecindario arrastran por
las calles encendidos conejos de papel con ruedas, y la poblacin se
ilumina con faroles de papel, de mltiples figuras, como de estrellas,
buques, culebras, hombres, mujeres etc., etc.

En la Noche-Buena, la alegra aumenta. Unos preparan con dulce afan el
sinuman  golosina que se ha de dar  los chicuelos y mendigantes, que
acudan  pedir algn aguinaldo; otros terminan  hacen las primeras
pruebas de algn farol  veces de mecanismo curioso, como p. ej.,
el que se requiera para despertar la hilaridad de los transeuntes,
presentndoles la figura de una culebra que acomete  un chino,
el cual se defiende con un palo.

Varias bandas de msica, alguna orquesta  comparsa de jvenes,
vestidos de marinos, recorre la poblacin  d serenatas tocando y
cantando frente  las casas en demanda de algn aguinaldo.

La animacin se prolonga hasta el amanecer, cuidando de tomar el
tradicional arroz-caldo y otros sabrosos platos, con que apagar el
hambre que han tenido por la abstinencia del da anterior, porque es
de saber que los ilocanos son catlicos hasta el fanatismo.

En la Noche-Buena se abre en Vigan al pblico el Arbol de Navidad,
el Belen de doa Pateria, que es bastante bueno y no hay ningn vecino
que durante las Pascuas no vaya  visitarlo.

A la maana siguiente, despus de la misa, circula por las calles
mucha gente: los campesinos visitan las casas de los ricos recibiendo
por aguinaldo algn tabaco, sinuman, cuartos  vino.

Lo mismo hace la orquesta de la Iglesia, yendo  las casas  repetir
los villancicos, que cantara la noche anterior en el coro.

Y la clase acomodada visita personalmente  sus amigos y
conocimientos. En las provincias ilocanas todava no se emplean para
estos casos las tarjetas,  no ser los estudiantes que envan  sus
padres  alguna ta, parienta  novia una andanada de versos en ilocano
 castellano, pero arreglados segn la especial potica filipina,
que veremos en su lugar. Pero cuidado que el papel es lujoso, y las
letras gticas,  veces doradas.

Las bromas del da de Inocentes no se conocen en Ilocos.

[Illustration]








CAPTULO SEGUNDO

MATERIALES FOLK-LRICOS

SOBRE TIPOS, COSTUMBRES Y USOS

(Folk-Wont)


I

LOS ILOCANOS

Es rutinario entre los autores, que han descrito las razas filipinas,
presentar  los indgenas civilizados en un grupo y hacer una
descripcin comun de ellos, atribuyendo  todos las cualidades y
costumbres que observaran en los tagalos, como que si entre stos y
los bcoles, ilocanos, pangasinanes, pampangos, cagayanes y zambales
no existieran algunas diferencias.

Los que comparan las costumbres tagalas con las que se leen en este
libro, seguramente pensarn de otro modo que muchos de nuestros
autores.

Se puede decir que los ilocanos son casi desconocidos; lo cual obedece
 que las personas aficionadas  escribir no han llegado  Ilocos,
excepto muy contados, que por desgracia no han escrito nada de las
costumbres, cualidades y dems caracteres distintivos de los ilocanos,
lo cual es de lamentar, porque en aquellas apartadas provincias se
hallan muchos materiales preciosos para el Folk-Lore, siendo las
costumbres, prcticas y creencias ilocanas de las pocas del pas que
se conservan con mas pureza, y ms semejantes  las de la poca de
la Conquista.

Y an el tagalo  el indgena de Filipinas en general nicamente ha
sido retratado--como dice muy bien el Sr. Lacalle,--por brochas de
torpes enjalbegadores, como Sinibaldo de Ms, Gaspar de San Agustin,
y otros, que han creido encontrar buen efecto en ridiculizar al
indio, pero haciendo pasar por realidades los extravos de su enferma
imaginacin.

No pretendo, sin embargo, llenar este vaco, sino contribuir con mi
grano de arena, emitiendo lealmente el concepto que me he formado
de mis paisanos, de modo que este artculo pudirase denominar,
mas que los ilocanos pintados por s mismos, los ilocanos segn
un imparcial, que es y siente lo mismo que ellos. As no desmentir
al erudito Astoll, que benvolamente me ha llamado hombre que lleva
el corazon en la mano.



Los ilocanos son iguales  los dems filipinos civilizados en sus
caracteres fsicos.

Estatura de cinco pies y dos pulgadas por trmino medio en los varones,
y cinco en las mugeres; rostro ovalado, crneo algo oprimido por
detrs, cubierto con cabellos negros, lisos y fuertes, grandes y
negros ojos, nariz chata, gruesa en su base, piel triguea, casi
amarilla en los contados mestizos; labios un poco gruesos, boca y
estremidades regulares, y miembros musculados y proporcionados. En
conjunto es airoso el ilocano y mejor conformado que los tagalos,
como dice Lacalle.



Cualidades generales. Son ms laboriosos que los dems filipinos,
por lo que un reporter les denomina gallegos filipinos; algo
indiferentes; pero no tanto que no sientan la muerte de sus prximos
deudos, como afirman algunos autores de todos los filipinos en
general; lo cierto es que el dolor, la clera y otras pasiones pasan
pronto en ellos,  tardan en sentirlos. Tampoco es exacto que los
ms espantables fenmenos de la naturaleza no logran arrancar al
indgena una sola esclamacin. En los temblores, precisamente, gritan
mucho. Y si  veces guardan silencio ante los fenmenos terribles,
es por miedo y no por indolencia.

Son hospitalarios [41], de dulce carcter y buenos cristianos; pero
 veces vican las creencias religiosas con supersticiones, lo cual
no es estrao, si se tiene en cuenta que lo mismo se hace en Europa
y otros paises.

Tienen aspiraciones, y hasta ridculas por su altura; pero desesperados
de conseguirlas, no lo intentan.

Son tmidos; pero el temor, que los infunden sus superiores, les
conduce hasta la temeridad  heroismo. No faltan, sin embargo, algunos
valientes como los generales ilocanos Peding y Lopez, que murieron
escribiendo sus nombres en la Historia con brillantes hazaas,
sostenindose en el campo de la batalla, mientras los espaoles se
vieron obligados  retirarse por la muchedumbre de los enemigos.

Es tambin digno de citarse Domingo Pablo, el soldado raso ilocano,
que por sus hazaas acaba de ser condecorado con la cruz laureada de
San Fernando.

La sensualidad no es tan frecuente y notable en ellos; por lo regular
son de buena f, crdulos y no esplndidos en sus fiestas  diferencia
de los tagalos.

Su saludo en las calles, se reduce  estas palabras: A dnde vas? 
De dnde vienes? Esto es entre amigos. Cuando en la calle encuentran
los inferiores  sus superiores, se descubren, diciendo:

--Buenos dias seor.

Al pasar delante de algunas personas, no hacen las genuflexiones que
los tagalos.



Ahora para describir con mayor exactitud  los ilocanos debemos
dividirlos en tres clases: 1.a. La principala  los que se distinguen
por su riqueza, ilustracin  influencia que se llaman babaknang
(ricos)  amaen ti ili (padres del pueblo). 2.a. La gente baja,
que vive en poblado, llamada kailian; y 3.a. los katalonan  sean
los que viven en el campo.

Los principales son de mas dbil constitucin fsica que las dems
clases; son ms ilustrados, y muchos de ellos demuestran felices
disposiciones para el estudio como el Obispo Arqueros y Bukaneg,
cuyos nombres inmortaliza la historia; escusado ser decir que son
ms cultos y de mejores costumbres.

En cambio, son aficionados al juego de naipes que la 3.a clase
desconoce. Y algunos conservan el antiguo despotismo, que distinguia
 sus ascendientes: hay cabezas de barangay que obligan  trabajar
gratuitamente  mal asalariados  sus tributarios y les exigen objetos
que debieran comprar, abusando de su superioridad.

Por lo regular, los principales se visten de pantalon de guingon,
tegido de Ilocos, fino, fuerte y de color azul oscuro, camisa de
lienzo canton  coco, con puos doblados, calzan zapatos de cuero
de elefante  chinelas, sin calcetines, especialmente los viejos;
botonadura de oro; unos usan sombreros de Europa, y otros los del pas,
llamados salakot con chapas de plata  oro encima. Los jvenes gastan
vestidos de mejor gusto, calcetines y pantalones blancos  de lana.

De lo dicho se exceptuan los de Vigan, que poco tienen de tpico:
muchos viganeses gastan trajes  la europea, con la diferencia de
que llevan fuera los faldones de la camisa, y vn sin americana.

Los muchachos van sin pantalones, an en las calles hasta tener la
edad de siete  ocho aos.



Los kailianes visten calzoncillos rayados  blancos an en la calle,
camisas de coco,  rayados, sin calzado  con chinelas, poco limpios,
usan salakot, y algunos, sombreros. Varios de Ilocos Norte van sin
l  la Iglesia.

Tienen mucho de la ilustracin de los principales, con quienes viven;
tambin conocen el juego de naipes, constituyendo la mayora de los
que llenan las galleras.

De esta clase son los pintores, msicos, herreros, carpinteros,
canteros, albailes, escultores, plateros y otros oficios mecnicos.

Los pintores no salen de la clase de medianos, por carecer de buenos
maestros y modelos, que si tuvieran, quizs algunos podrian llegar
 la altura de su paisano el celebrado autor del Spoliarium.

En cuanto  la msica, tocan mal por falta de buenos maestros,
teniendo el capricho de querer tocar pronto, sin aprender antes 
leer y escribir las notas: de aqu resulta que muy pocos sean los
que saben leerlas, y menos los que las escriben. Raro es el pueblo
que no tenga una banda de msica y hay algunas que tocan bien.

Los trabajos de herrera, como se reducen  hacer cuchillos grandes
y otros utensilios  instrumentos para la construccin de casas,
naves etc., no se puede juzgar por ellos de sus aptitudes para este
ramo. Y como carecen de instruccin por otra parte, claro est que
muy poco saben hacer.

Son abonados  los oficios mecnicos y trabajos de imitacin: seran
buenos discpulos y ayudantes de un europeo; pero por ahora no sirven
para maestros: nada tienen que sea de imitar.

Son apegados  sus instrumentos, teniendo poco deseo en perfeccionarse;
escasas herramientas europeas usan; el bolo, escoplo, sierra de cuerda,
barrena y cepillo son las principales. Sin embargo, es de admirar
por cierto--como dice bien el Padre Concepcin [42]--que un indio
rudo sea constructor de navos, sin ms instruccin que unos toscos
rudimentos para entender la formacin de los planos, y sacan con tanta
perfeccin embarcaciones de todo gnero, segun se les presentan los
dibujos, que son  todos los inteligentes de pasmo.

Los escribientes tienen hermosa forma de letra, como casi todos los
de Ilocos Norte.



Los katalonan (aparceros),  los que viven en los campos, son de
costumbres sencillas, poco pulcros, ignorantes y de rudo entendimiento.

Se visten por lo regular de calzoncillos de fuertes tejidos de Ilocos,
rayados  blancos, camisas tambien tegidas en aquellas provincias,
con mangas sin puos, arremangadas, como sus calzoncillos hasta las
rodillas. Si van  la Iglesia, algunos gastan zapatos y siempre con
vestidos limpios, grandes botones en la pechera, y las mangas de la
camisa con puos doblados. Casi todos usan salakot.

Los katalonan se alimentan de morisqueta pura  mesclada con maiz,
que es la base de su alimentacion, y de legumbres cocidas con agua
salada  con bagon (pescaditos en salmuera, que por estar muy
salados los usan como sal); el bagon es en ellos como el patis
en los tagalos: indispensable; cuyo alimento produce en algunos
enfermedades cutneas. Comen tres veces al da, habiendo muchos que
solo dos. Beben el vino basi, fermentacin, de la caa-dulce. Los
kailianes tambien toman vino, y ms que los katalonan;  aquellos,
como  los principales, les gusta ms el vino de nipa, que viene
de Pangasinan.

Los kalalonan son robustos y trabajan ms que los agricultores tagalos;
con faz resignada y sin mostrar cansancio, trabajan con todas sus
fuerzas; son laboriosos y no duermen por la maana  diferencia de
algunos albailes tagalos. Sus instrumentos de labor son el arado,
bolo, peine, hacha y azada: plantan camote, caadulce; y siembran
palay, ail, maiz, tabaco y algodn.

Los que viven cerca de los montes, cazan si sus ocupaciones se lo
permiten; pero la caza no es abundante.



La mayor parte de los criados vienen del campo; estos son mejores
sirvientes que los kailianes, respetuosos y obedientes; pero son muy
ignorantes y casi son los nicos que profesan las supersticiones de
que hablamos en este libro. En Manila los ilocanos son preferidos 
los dems filipinos para sirvientes, cocineros y cocheros.

Los que viven cerca de los rios y playas, se dedican  la pesca y 
la navegacin. Los del pueblo de Cauayan (Ilocos Sur) se distinguen
como sufridos marinos. En los puertos de China se recuerdan hazaas de
marineros ilocanos, que han rechazado valerosamente  piratas chinos.



Las mujeres son de simptico aspecto; se visten de saya, por lo
regular tegida en Ilocos, con corta cola  sin ella, segun sean las
clases  que pertenezcan. No gastan enaguas, sino en las fiestas;
las viejas nunca, como tampoco aretes. Cuando van  la Iglesia,
usan los consabidos mantos. Siempre se las v con rosarios y raras
veces con escapularios,  diferencia de las tagalas, que siempre
los llevan. Cuando se baan, unas usan el que llaman dinnu, que
es una especie de tapis, con que se cubren desde el sobaco hasta
las rodillas. Y las del campo desnudas. Entre la gente baja cuando
van al rio  trabajan en piso mojado, recojen la saya por delante,
y pasndola por entre las piernas, cuelgan la punta de la pretina por
detrs, quedando descubiertos los pis hasta parte de los muslos. Esto
es por inocencia.

Las mugeres de los principales calzan chinelas an en sus casas:
las de los kailianes solo cuando van  la Iglesia, y lo mismo las
campesinas; pero ocurre que suelen colocrselas en la cabeza y solo
las usan al entrar.



Gaspar de S. Agustn, sin embargo de vomitar sapos y culebras contra
los pobres indgenas, no pudo menos de hacer justicia  las filipinas,
y de ellas escribe: Son dciles y afables, tienen grande amor  sus
maridos y  los que no lo son: Son verdaderamente muy honestas en
su trato y conversacin, tanto que abominan con horror las palabras
torpes; y si la fragil naturaleza apetece las obras, su natural
modestia aborrece las palabras. El concepto que yo he hecho es que
son muy honradas, y mucho ms las casadas; y aunque se cuecen havas,
no es  calderadas como en otras partes.

Las solteras son ariscas con los jvenes.

Tienen las mujeres cierta superioridad moral sobre los hombres; pero
en Ilocos no ocurre lo que en las provincias tagalas, donde  veces
la mujer es la que alimenta al esposo. All las mujeres se ocupan en
labores domsticas y suaves; siembran, siegan, riegan los sembrados,
cargan palay y legumbres, que llevan  vender al mercado.

Las ilocanas son buenas tegedoras y es sabida de todos la buena fama
de sus trabajos, especialmente las mantas peludas y los cortes de
guingon, que se recomiendan para la indumentaria militar. Pero sus
telas son algo caras, porque no teniendo ms que malos telares,
emplean mucho tiempo en teger.





II

PREEZ Y PARTO

Los ilocanos no conocen el asuang, pesadilla de las tagalas preadas.

Cuando las mugeres de los principales entran en el noveno mes de su
embarazo, frecuentan tomar baos y purgas, para que se refresque el
feto y no muera: y para facilitar el parto.

Las viejas prohiben  las embarazadas meter leas en el fogon, porque
si equivocan la manera, metiendo la parte del tronco antes que la de
la punta, la criatura nacer de pi.

Cuando se sienten los primeros sntomas del parto, mandan por una
comadrona  comadron. Las de la clase superior necesitan uno de
cada sexo: el varn sirve solo para empujar el feto, de modo que ya
fuera ste, se le puede despedir; la comadrona recibe la criatura, la
limpia.... en fin, es la que asiste  la parida durante el puerperio.

Segn los ilocanos, no deben asistir  una parturienta otras personas
que su marido, madre y la partera, para que no sea laborioso el
alumbramiento.

Las parturientas pasean antes de dar  luz: unas alumbran sentadas
en cuclillas y otras acostadas.

Si el feto tarda en salir, bebe la parturienta algunos cocimientos. En
Manila, toman  veces chocolate para conservar, dicen, sus
fuerzas. Ms, si sobreviene una angustiosa situacin, entonces el
comadrn  la comadrona se cortan las uas y extraen con sus propias
manos la criatura, acabando  veces con la vida de la infeliz, que
haya caido en sus garras.

Despus del parto, la comadrona baa con agua tibia la criatura y
corta el cordn umbilical con un trozo de caa y es creencia que el
acero  hierro es perjudicial para estas aplicaciones.

Cortado ya, se quema la punta del resto, que luego secan  curan con
polvos de la cscara de coco.

Despus van  arrojar la placenta, con ceremonias especiales, segun
sea la provincia.

Los campesinos de Ilocos Sr la cogen y van  colgarla de la rama de
un rbol, dejndola  la accin del viento  de la lluvia. Con sto,
segn ellos, el nio lograr la virtud de resistir  los rigores del
fro. Otras veces arrojan la placenta al ro, para que el nio sea
con el tiempo buen nadador.

Los de Ilocos Norte tienen otra manera de hacer estas cosas. Uno, que
es por lo regular el padre del recien nacido, despues de envolver la
secundina para preservarla del aire, se dirije cabizbajo llevndola 
un hoyo, abierto ad hoc de antemano, para sepultarla all. Es necesario
que no dirija su vista  ninguna parte ms que al suelo, pues si en
su camino se fija en cualquier objeto, la criatura ser bizca.

Los naturales del Abra la ponen en una olla, la cual tapan con un
pedazo de papel escrito, como los tagalos, para que la criatura sea
ilustrada y de talento. Con tales requisitos entierran la olla en el
solar de la casa.

El primer alimento, que los ilocanos dan  los recien nacidos, es el
jugo de una legumbre conocida en el pas con el nombre de amargoso
 ampalea (momordia balsamina.)

A esto sigue la miel, y al cabo de dos  tres das, la leche.

Las paridas ricas beben cocimiento de raices de corantillo 
zarzaparilla; las campesinas el cocimiento de la trepadora anonang
(no es el anonang del padre Blanco), como las tinguianas.

Se soban por las comadronas unos quince  ms das, segn dicen,
para reponer los huesos que se han dislocado por el parto.





II

BAUTIZO Y REBAUTIZO

Los ilocanos toman el nombre de los Santos, cuya festividad se celebra
en el da, en que vienen al mundo. Raro es el que no celebre en un
solo tiempo sus dias y cumpleaos, porque, segn me ha explicado una
ilocana, si se d otro nombre  la criatura, los Santos respectivos
suelen darse por ofendidos, acabando por arrancar  acortar la vida
de la criatura; porque parece que no sirven para patronos, sin solo
aquellos, cuyo nombre preferimos.

Sin embargo, los fiscalillos de aquellas parroquias suelen dar
nombre comun  todos los que se bautizan en un mismo da,  fin
de que el Sacerdote no se canse en decir muchos, apuntndolos con
anticipacin en los libros cannicos. El que dan, suele ser el del
santo,  santa segn los sexos, cuya festividad se celebra en el da
del bautizo. Esto lo hacen los fiscalillos con la gente del pueblo,
que no se atreva  contradecirles.

Muchos de la clase baja se olvidan  ignoran el da de su nacimiento
y lo fijan como tal el de su nombre  bautizo.

Preocupaciones. Si durante las ceremonias del Sacramento, se apaga
la vela del padrino  madrina, la criatura tendr pocos das de vida.

Lo mismo, si no llora la criatura, al echar el Sacerdote las saludables
aguas del Jordan.

Si el bautizado no llora, cuando se pone sal en su boca, ser virtuoso.

Padrinos. Suele haber uno para cada nio; es decir: si ste es varn
no necesita de madrina y vice-versa. El padrino  madrina, al volver
de la iglesia, coge la criatura y la entrega  sus padres con cierta
cantidad de dinero para el nio, el cual obsequio se llama pauisit,
es decir: para que tenga buena suerte.

Rebautizo. Expliquemos este nuevo trmino hispano-filipino. La gente
del campo suele volver  bautizar  sus hijos pequeuelos, cuando
stos padecen de grave enfermedad.

Cuando uno es atacado de calenturas malignas, acuden  algn
curandero. Y ste pregunta por qu sitios ha pasado, qu es lo que
ha hecho su padre, y si ha estado cortando rboles  otra ocupacin
en el campo. Despus, pide aceite de coco recien extraido y pone en
l alguna hoja de betel  de angelito (yerba que crece en los sotos,
de hojas semejantes  las de siempreviva). Si stas no se agostan,
es seal de que la enfermedad no obedece  venganza de algun anito,
y vice-versa. En el caso contrario, el curandero encarga que preparen
diket (arroz pegajoso), cerdo y gallinas. En el da sealado lleva
guitarra  kotibeng, sable, lanza (gayang), palmas de coco, huevo y
una moneda de plata de  real fuerte; los coloca verticalmente, sin
apoyarlos en nada, y se pone  bailar, zarandendolos delante del
enfermo; luego atraviesa con la lanza el cerdo que debe estar all
amarrado. Muerto ste, le queman la piel, lo parten en dos y llevan
una mitad al lugar donde haya cortado rbol  estado el enfermo,
gritando:--Amigo, (el anito) aqu est lo que te corresponde. La otra
mitad se condimenta para los concurrentes. Despus, de la comida,
el curandero pone boca abajo un plato de madera (latok) y en el
respaldo traza una cruz, diciendo que cambia el nombre del enfermo,
para que ste se cure y el que no siga aplicndole este nuevo nombre,
padecer de hernia, si es varon, y se le bajar la matriz, si es
muger. O descarga en el acto, un golpe de machete en algun harigue.

Estas ceremonias se llaman bunig ti sirok ti latok,  simplemente
bunig, de Kabunian  Buni, dios de los antiguos ilocanos, segn
el citado P. Lopez, por lo que se prohibi aplicar aquel vocablo al
verdadero bautismo en un concilio provincial de Kalasiao, Pangasinan,

De sto resulta el que muchos ilocanos son conocidos por nombres
distintos de los que tienen en los libros cannicos.





IV

CASORIOS

Ilocos Sr. Cuando uno quiere contraer matrimonio manifiesta sus
deseos  sus padres, los cuales si las aprueban, ellos mismos, 
buscan una persona de mucho valimiento con la familia de la jven,
que pida la mano de sta.

Slo los del campo usan las donaciones propter nuptias que se llaman
sab-ong.

Y sin otras ceremonias, se toman los dichos.

Si se trata de pudientes, el Prroco v  la casa de la novia,  donde
acude el futuro esposo acompaado de sus amigos y parientes varones. Y
si son de la clase media  inferior, se llegan  la vicara , como
llaman, convento del Cura Prroco.

Tratndose de clases acomodadas, el casamiento se celebra  las
cuatro de la madrugada. En esta provincia como en las dems ilocanas
[43], es costumbre casar en lunes, mircoles  sbado. Antes de la
hora sealada, una banda de msica recorre la poblacin, tocando
pasos-dobles, para despertar  los invitados  las ceremonias
nupciales.

Celebrado el matrimonio, se retiran en dos grupos: v primero el del
sexo feo y sigue el bello, no compandoles ninguna banda de msica.

Pero en la casa, donde se deben celebrar los festejos, les espera
una que, apenas los divisa, toca danzas.

Los del pueblo no gastan msicas.

Los del campo se casan  las siete de la maana en grupo con los del
pueblo, si los hay; y se retiran  las ocho. A esta hora llega la banda
de msica, que les conduce  sus lejanas casas. Y como en cada pueblo,
excepto el de Vigan, solo hay una banda y los desposados son muchos,
de aqu el que la nica suele no acabar de conducirles hasta muy
entrado el da. En Ilocos Norte, hasta las 12 de la maana. Cuando
el caso apura, la banda se divide en dos  tres grupos compuestos de
seis  siete msicos; pero todos con el indispensable bombo, pues no
gusta el poco ruido.

La comitiva se divide tambin en grupos y tras de ellos la msica,
que les acompaa tocando ensordecedores pasodobles.

Es indispensable que el novio vista una chamberga  chaqueta negra
 de color.

Las ilocanas gastan mantos de tela negra y lustrosa, como ya hemos
dicho; pero tanto la novia como sus acompaantes no los usan en estos
casos,  diferencia de las mugeres de los principales, y los llevan
doblados encima de la cabeza con un quitasol cerrado.

Los festejos varan casi en cada pueblo  barrio. En las afueras de
Cabugao, he visto en cierta ocasin  dos muchachas arrojar desde
la bveda de la casa de la boda, al llegar los desposados, unas
golosinas que llamamos okilas; y todo el mundo las recoga  porfa
con grande algazara.

Ilocos Norte. A veces suelen los padres de familia celebrar
capitulaciones matrimoniales para sus hijos recien-nacidos,  antes
aun del parto. Estos contratos se formalizan,  la edad de 10 
11, y de 12  13, segn que sea muger  varn, y  veces se casan,
ocultando por supuesto sus verdaderas edades.

La mayor parte de los contratos esponsalicios se hacen sin el
conocimiento de los hijos y de aqu el que muchas jvenes se casen
con disgusto y despus de duras intimaciones. Es preocupacin que el
enlace celebrado sin consentimiento paterno, es funesto.

Los de esta provincia no se atreven  pedir la mano de ninguna muger
sin slo en dias de jueves, sbado y domingo, creyendo aciagos
los dems.

Forman el comit de solicitala regularmente la madre, una ta y la
abuela, si an vive alguna del novio, las cuales se cuidan, de no
encontrar en su camino mugeres en estado interesante, lo cual tienen
por mal agero, como los chinos.

Al llegar  la casa de la jven pretendida y al fin de prembulos,
que tienden  ensalzar las cualidades del pretendiente, exponen el
objeto de la extraordinaria visita.

Los padres de la muger suelen contestar que explorarian antes la
voluntad de sta.

Despus de tres  cuatro visitas, cuando los padres manifiestan aprobar
el proyectado enlace, las comisionadas del novio suelen entregar una
moneda de oro  plata, llamada en esta provincia paminting, y palalian
en otras de la comarca ilocana; cuya moneda formaliza el s  la base
de la sucesiva capitulacin matrimonial.

Esta se otorga en otra visita. Se tratar de los bienes, que el novio
debe aportar al matrimonio. Estos se llaman sab-ong, y los constituyan
cierta cantidad de dinero, si el pretendiente es rico, terrenos,
alhajas, valiosos vestidos, bonitas chinelas; si de pobres se trata,
bastan un arado montado y lo necesario para ganar modestamente la
subsistencia.

En la vspera de la boda, los parientes del novio se reunen en la casa
de ste y juntos,  veces con una orquesta al frente, se dirigen  la
casa de la novia para entregar el consabido sab-ong y unos cestillos
primorosos, que contienen finsimo algodon, un puado de arroz de
primera clase, un salero, un tabo blanqusimo (corteza de la fruta
de coco, que les sirve de vaso para beber,) y varios caprichosos
cucharones de madera, llamados all.

Sirve el algodon, segn l vulgo, para que los futuros cnyuges no
carezcan durante su vida de buenos, vestidos; el arroz, para que
siempre tengan el necesario alimento, pues este cereal es su base;
el salero,  fin de que no les falten manjares; el tabo, para que no
perezcan de sed, y los cucharones, para que tengan todo lo necesario
para vivir.

Pocos das antes de la boda, prohiben al novio sus deudos pasear 
ir  los campos, y segn el vulgo, en este tiempo le amenazan muchos
peligros.

H aqu otras preocupaciones relativas  los casamientos.

Si la novia contesta en voz muy baja, cuando el sacerdote le pregunta
su nombre, los desposados no tendrn buena unin.

Si cae casualmente una de las arras en el acto de las ceremonias,
los cnyuges derrocharn el dinero.

Cuando los desposados se dn la mano, la novia suele pisar algn pi
de su futuro esposo, para que ella pueda dominarle despus.

De los desposados, el que tenga vela ms resplandeciente, tendr vida
ms larga.

Al llegar los novios de la Iglesia  la casa de los regocijos,
se detienen en la escalera. La comitiva  veces entona un
himno sui gneris, lleno de Albricias!, arrojando flores  los
desposados. Despus, van los padrinos por velas, que entregan  sus
ahijados y juntos suben. Es preocupacin que si uno de los cnyuges
se adelanta al otro  subir, alguno de ellos cometer adulterio y
tendrn una vida ruidosa.

Ya arriba todo el mundo, rezan delante de una imgen sagrada un Pater
noster, Ave Mara y Salve en accin de gracias, y acto continuo rezan
por el eterno descanso de las almas de sus difuntos parientes mas
cercanos. En este acto, segn la preocupacin, el desposado que tenga
vela, cuya luz no se agita, vivir menos tiempo. Tambin es creencia
que las bodas celebradas con excesiva pompa suelen resultar fatales,
siendo castigado por Dios su orgullo.

Los concurrentes que se sientan  la mesa deben tener todos camisa
blanca. Para sentarse uno de camisa rayada, necesita pareja que lleve
semejante vestido, siendo necesario que el nmero de los de camisa
rayada sea par. En la mesa principal no se admite  ninguno que vista
luto. Estos comen en la cocina  mesa separada.

En la boda los novios comen mongos gordos,  fin de que la mujer
sea fecunda.

La fiesta se celebra en la casa del novio con libaciones, msica,
tertulias y juegos  los naipes.

En la noche del casamiento, el novio duerme en la casa de sus suegros,
y la mujer en la de los suyos. Al dia siguiente se reunen de nuevo en
la iglesia, para oir misa, despus de la cual se dirijen todos  la
casa de aquella y all se celebra otro day (fiesta). Por la tarde
 eso de las cuatro, se interrumpen los bailes y otros regocijos,
y empiezan las algazaras del panagtutupk. Este consiste en hacer
sentar en cuclillas en medio de la casa  los desposados, rodendoles
sus parientes en un gran crculo. Al lado de los novios y tambin en
el centro del crculo, se sientan los padrinos de boda. Cada uno de
los desposados lleva una copita y un frasco de basi.

Los parientes de la novia ofrecen  sta, y los del novio 
l, cantidades de dinero, que van colocando en los platos que
respectivamente deben llevar los padrinos. En cambio de estas ofrendas,
los desposados dan varias copitas del consabido basi.

Los padrinos gritan alentando  los donantes, y stos prorrumpen en
mil aclamaciones de alegra, armando gran bulla.

En la maana del tercero dia, se reunen otra vez en la iglesia,
donde oyen misa, despus de la cual se retiran  la casa del novio,
donde se celebra otra fiestecita, que llaman panag-guugas (limpieza
de los platos que se han usado).

Por la noche tienen lugar las ceremonias del panangikamn. En la hora
ya de dormir, extienden tres petates (esterillas) unidos, donde se
acuestan los desposados y una vieja en medio de ellos. Esta cicerone
pasa la noche sin dormir con una vela encendida en la mano. Despus
la apaga.

En la maana del siguiente sbado, cnyuges, padrinos y parientes
van al rio  baarse todos. En la tarde del domingo siguiente  la
boda, en horas de las cinco, los deudos del novio llevan el ropaje
de ste  la casa donde se reunen las ropas del nuevo matrimonio,
disputndose el honor de tener mayor nmero de ellas. Finaliza la
funcin con un bailecito.

A todo sto aadiremos las siguientes lneas, que me ha escrito uno
de Ilocos Norte:

Los padres del novio llevan frascos del consabido basi  la casa
de la novia, para celebrar con libaciones la formalizacin de
las capitulaciones matrimoniales. Es de ver en estos actos  los
consuegros cambiarse sus copas llenas de basi brindando por la salud
del nuevo matrimonio.

Por lo regular, el novio viste en la boda camisa de lienzo Canton  de
color crudo, chaqueta y pantalon de seda, rosario de cuentas gordas,
y salakt adornado de plata.

Y la muger, saya, camisa y kandonga lujosas, tapis de seda, peineta,
agujas, anillos y rosario de oro, tumbaga  coral. En fin, de todo
menos de chinelas.

Cuando la boda se quiere celebrar con pompa se mete mucho ruido de
tambores y repiques de campana, pudindose decir que casi todos los
movimientos de los desposados se anuncian con tambores y campanadas.

Terminadas las funciones de Iglesia, el padrino y la madrina toman
de su cuenta una banda de msica (en todo el Archipilago los gastos
de bautizo, casorio y muerte de los ahijados, son costeados por los
padrinos), que ir delante de la comitiva.

En el camino se distinguen los recien casados por el lujo. El novio
cubre con un quitasol  su consorte y juntitos caminan despacio con
los ojos clavados en el suelo.



La Union. En esta provincia hay otra manera de pedir la mano. Cuando
uno desea casarse, lo dice  sus padres.

stos  su vez trasmiten los deseos de su hijo  la familia de
la pretendida y si aquella aprueba el casamiento proyectado, abre
las puertas de su casa al pretendiente,  fin de que ste implore
personalmente el consentimiento de la jven. [44]

En lo dems, los usos semejan  los de Ilocos Sr.



Abra. En esta provincia, el consentimiento de los padres de la novia
se consigue con ciertas condiciones: es necesario que los padres del
novio se comprometan  dotar  los futuros cnyuges, de los bienes
que la familia de la jven requiera.

El pretendiente d una lista de los bienes que debe llevar al
matrimonio, la cual lista se formaliza en el dia de la boda con
testigos en un documento, que debe guardar la familia de la jven,
para demandar ante el juez competente  los padres del novio en caso
de violarse despus lo estipulado.

En Abra tambin se estila el consabido palalin, el cual suele
consistir all en anillos  varias monedas.

A veces se pide la mano, por medio de cartas.





V

DUELOS

Agonas. Los ilocanos ayudan al moribundo  bien morir, leyndole 
grandes voces el Panang-Jess. Y en cuarto aparte, rezan los dems
de la casa.

Los de Ilocos Sr cuidan mucho de que ninguna mosca se pose en el
rostro del agonizante, creyendo que aquella pesa sobre ste, como si
fuera una montaa.

En tiempos anteriores (y an ahora [45] se citan varios casos en
algunos pueblos de Ilocos Norte) se observa con mucha atencin cuntos
dedos extiende el agonizante en sus ltimas convulsiones.

El nmero de dedos extendidos, es el de las personas, que los parientes
ms cercanos del moribundo deben asesinar por su mano  por medio de
otros, siendo preocupacin que si no cumplen con este deber, morirn
dentro de pocos dias. Los deudos del difunto no estn precisamente
obligados  matar  sus vctimas, sin slo deben cortar un dedo
meique [46] de la mano (no s si la derecha  izquierda) por cada
uno de los extendidos por el agonizante; pero matan al que le cortan
algn dedo, temiendo ser denunciados ante los tribunales de justicia.

Recogen los dedos cortados  ignoro  donde los llevan.

Los comisionados  llevar  cabo el encargo del difunto se visten
de negro y vn  los lugares retirados para cazar hombres, sin
distincin alguna.

En Abra la preocupacin es otra: algunos viejos  viejas registran
los pis del cadver, los cuales si se encogen, presagan la prxima
muerte de otro indivduo de la misma familia.

Los ilocanos sealan como caso de contagio el ponerse  la cabecera
del agonizante, creyendo que al morir, se escapa del cadver la
enfermedad y se apodera de la persona, que est all.



Mortaja. Apenas espira uno, varias viejas  viudas, lavan con agua
tibia el cadver antes de amortajarle. La mortaja se compone de los
vestidos ms ricos del difunto  los de la boda, si an existen; en
Ilocos Norte suele cambiarse tres veces durante el dia y todas las
alhajas de valor se ponen en el cadver, como postrimer adios  las
cosas del mundo. Antes de bajar de la casa el cadver, se lo viste
de hbito de religioso franciscano.

Dcese que el que muere repentinamente se corrompe ms pronto que
los dems cadveres. En Ilocos Norte se usa el oro, para evitar la
descomposicin rpida, introduciendo en la boca del cadver una moneda
 alhaja cualquiera de aquel metal.

Es creencia que metindose cierta cantidad de azogue en la boca  en
el recto del cadver, ste se levanta  perseguir  los concurrentes
y cae apenas tropieza con cualquier objeto.



Visitas. El cadver suele permanecer 24 horas en la casa mortuoria,
 donde acuden  visitar los amigos del difunto.

Estos preguntan qu enfermedad caus la muerte y los de la casa
refieren el asunto con todos sus pormenores, echando la culpa 
alguno, pues en los pueblos ilocanos, no se muere si no por culpa de
un prjimo.

Las viudas (raras veces los viudos) de la clase media  inferior suelen
plair, recitando el poema de su unin, desde sus primeras relaciones
de amor hasta las ltimas palabras  encargos del difunto. Como es
natural, todo el auditorio se entristece, derramando amargas lgrimas.

En las provincias ilocanas es costumbre que alguno  alguna est al
lado del cadver, cuidando de que las moscas no se posen en l. En
algunos pueblos las parientas cercanas del difunto suelen turnar en
plair alrededor del cadver. Los lamentos suelen ser estudiados de
antemano y cantados en tono menor sui gneris. Los hay conmovedores
y otros que incitan  reir, como la siguiente estrofa:


            Ay anakko bunga!
            Bilbilinenka, ama;
            Ta no makitam ni Kal-l
            Pakomustaamto kom.


Traduccin:--Ay hijo y fruto mo, te encargo que si llegas  ver 
Clara (alguna que habra fallecido) le des mis expresiones.

Este es plaido de una, que no es parienta del difunto, y que se
incit  llorar recordando la muerte de su hija Clara.

Las mujeres de los principales suelen limitarse  gemir.

Las puramente plaideras son rara avis en Ilocos y suelen ser viejas
borrachas, que entonan versos capaces de volver la vida al cadver,
para acompaarlas con grandes carcajadas; como las ploratrices de
los hebreos y las que hubo en Castilla en tiempos del Cid.



Funerales. Los parientes y amigos del difunto regalan velas para los
funerales, y asisten al entierro.

Si es de la clase pudiente el finado  su familia, algunos Sacerdotes
le acompaan desde su casa  la iglesia, detenindose tres veces en
el camino por los responsos. La comitiva suele ir acompaada de una
 ms bandas de msica.

Los acompaantes se dividen en dos grupos: de varones y mujeres. Si
hay viuda, v la ltima con la cara velada por el manto  lambong y
siempre llorando. En Ilocos Norte, v rodeada de viejas.

Si se trata de pobres, los cadveres se llevan  la Iglesia en ataudes
cuadrilongos sui gneris.

Los nios muertos son conducidos por una banda de msica, sin los
grupos de que hablamos anteriormente.

Sus ataudes son adornados con flores de papel, singulares y curiosos.

Antes de cerrar el fretro, los hijos  nietos del difunto besan su
mano, oyndose desconcertadas sollozos. Las viudas  las cercanas
parientas suelen prorrumpir en desesperados gritos.

Desde el da del entierro, comienza el novenario en sufragio del
alma del difunto. Por la maana las mujeres de los parientes y amigos
ntimos del finado oyen misa en grupo; despus van  la casa, mortuoria
 orar por el alma de l y terminado el rezo, desayunan. Por la tarde
vuelven  reunirse en la casa mortuoria para rezar.

El ltimo da del novenario, que llamamos panagpamisa, se celebra
con una reunin, que viene  ser una fiestecita.



Preocupaciones sobre difuntos. Las hay muchas y varan segn las
provincias; pero debemos advertir que las prcticas supersticiosas
son en las provincias ilocanas como otras partes, propias solamente
de los campesinos, siendo rarsimos los principales que las siguen.



Ilocos Norte. Al llegar la viuda  viudo  la casa mortuoria,
viniendo del cementerio, despues de la sepultura del cadver, se le
hace sentar en un rincon, de donde solo se levanta cuando v  dormir
  la Iglesia; y dos viejas no se separan de su lado. La viuda en
esta posicin, no se fija en ningn objeto, teniendo siempre la boca
tapada con una mano.

Las ventanas del cuarto donde est ella, se cierran durante el
novenario. En cambio, todas las puertas de la casa se abren  todas
horas, para que pueda entrar la sombra del difunto, por si algun
encargo tiene que comunicar  la familia.

Segn una conseja general en Ilocos, el alma vuelve al mundo al tercero
y noveno da de la muerte del cuerpo, para visitar los lugares, donde
haba estado en vida, como ya hemos dicho en el captulo anterior. Es
como una sombra, y no puede caminar en medio de la casa sino apegada
 las paredes. Muchas veces abraza  los vivos por la espalda y se
agarra  aquella parte; entnces, para que se largue, debe uno coger
un ramo espinoso y azotarse la propia espalda.

En Ilocos Norte, se distingue mejor el alma, que sale de este mundo
(cararu), del alma  sombra, llamada anioas  alali.

Creen all que el hombre al morir, deja rastros de su existencia en el
mundo, que los naturales llaman arari  anioas (alali en Ilocos Sr)
y es general la creencia de que esta sombra sobrevive en la tierra,
lastima, mata, apaga las luces, frecuenta los lugares donde el difunto
sola estar en vida;  veces toma la forma del mismo finado y suele
aparecer  sus allegados. Muchos ilocanos aseguran haber visto sombras.

En Ilocos Sr, se cree que anioas es diferente del alali: es como
una sombra invisible que se desprende del cuerpo humano, an vivo,
que repite lo que aquel haya hecho. En Vigan  eso de las ocho de
la noche bamos  la Iglesia  escuchar lo que hacan los anioas,
cuyas pisadas, segn se deca, se oian  aquella hora. Se toman por
anioas, otras veces, los fuegos ftuos.

El da siguiente al del entierro, hacen una mecha de trapo, encindenla
y vn al rio. Aqu queman varias pajas de palay, de cuyas cenizas
hacen una infusin mezclada con basi. Con esta leja se lavan todos
la cabeza.

Luego, una vieja, viuda por aadidura, agarra la cabeza de la viuda
 viudo, la sumerge y hace dar tres vueltas debajo del agua, cuya
ceremonia se repite tres veces.

Despus del bao, se retiran  la casa del duelo y all toman la
golosina indispensable llamada niniugan, que se confecciona de arroz
pegajoso diket, y coco, sin azcar ni nada dulce; entonces es bueno
comer frutas de amargoso, para no contagiarse de la enfermedad,
del difunto.

Antes de sentarse los concurrentes  la mesa, colocan un plato de
niniugan en algun rincon para la sombra del finado.

En la noche del quinto da, varias viejas y viejos parientes
acompaan al viudo  viuda, guardando absoluto silencio en el camino,
 cualquiera sementera, donde tengan parientes,  cuya casa suben y
le hacen al viudo asomar  la ventana. Si v algn varon, es probable
que se case otra vez; y viceversa en caso contrario.

En el ltimo da del novenario, confeccionan golosinas de diversas
clases y matan vacas y cerdos (si es rica la familia). Descuartizada la
res, cuando de ella nadie ha comido an, ponen un pedazo en el plato y
lo colocan en algn rincon para el difunto. Si algn pillastre hurta el
contenido del plato, los de le casa creen como dogma de f que se lo ha
comido el alali (sombra), pues segn la preocupacin, el que se atreva
 hurtar este manjar crudo, irremisiblemente padecer grave enfermedad.

Una mesa, esplndida de golosinas y manjares, se pone desde el toque
del Angelus; pero nadie puede sentarse  dicha mesa, sino despus
de las ocho de la noche y de las oraciones en sufragio del alma
del finado.



Ilocos Sur. Los campesinos de esta provincia tienen prcticas anlogas
 stas con pocas diferencias,

Dicen que si se detiene el ataud en la escalera, al bajar, se queda la
sombra del finado internndose en el cuerpo de algn pariente. ste
pierde la razn y en l habla la sombra con la misma voz del
difunto. Son los llamados maluganan (ocupados), de que hablamos en
la pg. 46.

Es malo ver el ataud dentro del nicho  al bajar  la fosa, so pena
de morir dentro de poco, escepto los sepultureros.



Abra. Antes de cavar la tierra destinada  sepulcro, los encargados
de esta operacin, trazan una cruz en el punto sealado, rocindolo
con el vino basi.

Abierto ya el hoyo  introducido el ataud, cada uno de los sepultureros
echa un puado de tierra. Morir dentro de breves das el que no
cumpla con este requisito.

Los sepultureros no pueden subir  la casa del duelo sin haberse
antes lavado las manos y pis, primero con sangre de pollo blanco,
luego con basi y ltimamente con agua tibia.



Union. El da siguiente al del entierro, los parientes del difunto
se dirigen  algn ro  mar, acompaados de una vieja, que sirve de
sacerdotisa  katalonan, como se llamaban las primitivas de Filipinas.

Ya en el ro, encranse con la parte,  donde se dirige la
corriente. En esta posicin, la vieja lava las cabezas de la viuda
y los hurfanos con la infusin de paja quemada de palay,  de gogo.
Durante estas ceremonias, la bendita murmura una oracin.

Acto seguido, se baan todos.

Ya en casa, la sacerdotisa les sahuma con una plancha llena de plumas
de gallo  trapo. Con esta medida dicen que se quita la languidez
producida por la muerte del difunto.

Concluido sto, se dirigen al cercado de la casa y pasean por sus
orillas. En estos jardines  cercados siempre debe haber algunos
pltanos  rboles, que dan frutas comestibles. Y si encuentran un
pltano, lo arrancan de raiz, despus de rezar un Padre Nuestro;
y si tienen frutas se las comen.



Lutos. En Ilocos Norte no visten luto los parientes del difunto, sin
slo desde aquella hora, en que ste usa su ltimo vestido. Entonces
las viejas cubren de luto al viudo  viuda, y solo se les ven los ojos.

En la Unin tienen esta particularidad: en el ltimo da del novenario,
despus de la comida, la viuda y los hurfanos se colocan en una fila,
y la vieja que sirve de pitonisa, despus de rezar unas oraciones,
les quita el manto, que hasta entonces llevaban desde el primer da en
seal de luto. Desde aqu ya pueden usar vestidos de cualquier color,
con tal que lleven colgado del cuello un liston negro.

En general, las parientas del difunto llevan mantos cerrados por
delante quedando abierta solamente la parte de la cara hasta el pecho,
siendo menor  mayor la abertura, segn que sea prximo  lejano
pariente el difunto.

Por trmino medio el luto dura un ao, segn sea el grado de
parentesco, teniendo la viuda durante los primeros meses, que llevar
el manto  donde quiera ir, an no siendo  la Iglesia.

Entre los varones del campo es costumbre llevar mantos, si son
hurfanos  viudos.

Entre los ilocanos hay tambien lutos de alivio y medio luto.





VI

FIESTAS DE LAS AUTORIDADES

Pasemos  hablar de las tradicionales felicitaciones, con que los
ilocanos agasajan  los jefes de provincia  alcaldes mayores [47].

Acuden  festejarles por sus das  cumpleaos todos los
gobernadorcillos de la provincia.

Les acompaan sus respectivas bandas de msica, graciosas pollitas
(por lo regular las ms bonitas del pueblo) y la principala.

Llevan delicados regalos, consistentes muchas veces en caprichosas
jaulas llenas de pjaros, palilleras, venados, dulces y mil frutas
delicadas.

En la vspera de la fiesta, despues del toque de las oraciones, acude
la flor y nata de la provincia  la Casa-Real, que as se llama la
residencia del alcalde, para saludarle.

De grupo en grupo se presentan los pueblos con el gobernadorcillo
respectivo al frente de la principala; siendo el primero, en Vigan,
el del gremio de naturales, al que suele representar un jven
elegantemente vestido  la europea, el cual pronuncia el discurso
de felicitacin, terminando por ceir la frente del alcalde con una
preciosa guirnalda de flores artificiales y por depositar en sus
brazos una perfumada palma.

Despues de la coronacin, un coro de jvenes y nias de voz sonora,
entona un himno acompaado de orquesta  armonium.

Sigue luego el gremio de mestizos, que siempre se distingui por sus
discursos  himnos, escritos por ilocanos instruidos; por el lujo de
sus laureles y palmas, por el arte y primor con que los hacen.

Despues de las coronaciones y los cantos, suelen soltar, especialmente
los mestizos, algunos globos de caprichosas formas y quemar varias
piezas pricas,  las que sigue una ruidosa lluvia de cohetes.

A las nueve, se retira la principala con las seoras sin hijas,
quedndose las pollitas con sus madres para el baile, que entonces
comienza entre los empleados, funcionarios y otras personas.

A las cuatro de la madrugada, las bandas de msica recorren las calles
de la cabecera, tocando diana, para despertar al vecindario.

Poco antes de las ocho, los gobernadorcillos con sus tenientes,
alguaciles y bandas de msica, se dirigen  la Casa-Real, desde donde
se trasladan  la Iglesia con el alcalde y todos los funcionarios
pblicos de la provincia.

Oyen misa solemne y se canta el Te-Deum.

Llegada la noche, otro baile tiene lugar. Algunas veces por la tarde
hay cucaas, juegos de anillo, moro-moro y otras diversiones ilocanas.

Llmese como se quiera al que pronuncia discursos escritos por otros
y hablemos algo entre parntesis de l. La presencia de nimo suele
encontrarse entre los traviesos jvenes, de los cuales se escoge un
orador. Sin embargo, varios de ellos se aturden en el acto y muchas
veces se olvidan del discurso al llegar  ciertos periodos: miran
entnces  los gobernadorcillos como si quisieran preguntarles algo;
pierden la palabra y.... all fu Troya: Plancha! calabaza! se oyen
por todas partes, estallando una ruidosa tormenta de carcajadas y
voces de fuera! fuera!!

No solo  los alcaldes se felicita, sin tambien  los Obispos y
provisores de la Dicesis. Recuerdo que en cierta ocasin, un orador
del pueblo de Cauayan... no hizo plancha, fu ms que plancha an:
ignoro quin le haba enseado aquellos exageradsimos ademanes que
no pareca sin que estaba insultando al que entnces felicitaba.

Tambien varios alumnos del Seminario de Vigan felicitan  sus
superiores, pronunciando discursos. En estos casi siempre se
piden... no s cuntas semanas de vacacin de aulas.

Uno de estos oradores hizo plancha precisamente en aquello de
vacaciones.

Entonces el pblico le apunt diciendo vacacin! vacacin!...

Todo esto en Ilocos Sr.

En Abra rarsimas veces se entonan himnos y en ese caso las cantoras
y cantores van de Vigan. La paga suele consistir en algunas bueyes
 cada individuo.

De los pueblos acuden igualmente la principala y las indispensables
pollitas  saludar al gobernador de la provincia.

En Ilocos Norte los regalos suelen consistir en finsimos tejidos de
Ilocos, mantelera, pauelos etc., etc.

All no faltan discursos, especialmente de los pueblos de S. Nicols,
Bacarra y la cabecera.

Acuden tambin  festejar al alcalde la principala con sus bandas
de msica, lindas ilocanas y los graves gobernadorcillos con sus
subalternos.

Bailes en la Casa-Real, comilonas en el tribunal de la cabecera y
otros regocijos por todas partes, completan la fiesta. Raras veces
se cantan himnos.

Los ilocanos felicitan  sus alcaldesas mayores en sus das.

Lindas babbalasang (solteras) se reunen en la casa del gobernadorcillo
de cada gremio y al anochecer se dirigen  la Casa-Real.

En la sala de recepcin, el gobernadorcillo presenta  la alcaldesa las
seoras de la principala que tambien vn  saludar  la seora (as
se llama all la esposa del alcalde); del bouquet  grupo de bellezas,
se adelanta una jven y felicita  la seora con un correcto discurso.

Despues de la felicitacin, las bellas ilocanas entonan himnos.

Los discursos terminan con la consabida coronacin, ciendo la frente
de la alcaldesa con una guirnalda de flores artificiales y perfumadas,
y depositando en sus manos una palma.

Y no slo se felicita  los Alcaldes mayores y sus seoras, sino
tambien  sus chiquitines. Los hijos (nios) de los Sres. Regidor
y Marzan, jefes que fueron de Ilocos Sr, fueron pomposamente
festejados en sus cumpleaos por la principala de ambos gremios
de Vigan. Dos comitivas (naturales y mestizos) de chiquillos
uniformados con chaquetas, imitando  los tenientes de justicia, con
sus gobernadorcillos correspondientes al frente, y acompandoles
sus respectivas bandas de msica, acuden  la Casa-Real, donde uno
de ellos felicita y corona al nio  nia.

Llama la atencin la soltura con que los oradorclos pronuncian
discursos en castellano.

Entre los diversos regocijos que los fernandinos dedican  sus jefes,
hemos citado los globos de artsticas formas. Tal vez ellos son los
que los confeccionan mejor en el Archipilago.

Pabonar: se llama as la fiesta con que los gobernadorcillos celebran
el dia que toman el baston de tales. Varan las ceremonias segn
los pueblos. De la Casa-Real, despus de prestar juramento ante
el Gobernador de la provincia, se dirigen  la Iglesia  rezar, con
numerosa comitiva de tenientes y alguaciles, y banda de msica. Despus
van  la casa del nuevo pedneo, donde se baila, canta y come.





VII

FELICITACIN  PARTICULARES

Cuando las simpticas y hermosas ilocanas (solteras) celebran sus
cumpleaos, pues all no se celebran los das, sus pretendientes
(vulgo, dongguiales) las agasajan con cartas de felicitacin. Estas
suelen ser dibujadas y lujossimas, conteniendo versos acrsticos,
escritos  veces con tinta dorada y letra gtica, que es la que ms
agrada  los indgenas.

He aqu una muestra, que me han facilitado:


            Pura y risuea la aurora
              muestra hoy sus lbios de rosa
              alegrando con su hermosa
              faz las regiones de Flora.
            Entona dulce trinado
              el vistoso pajarillo
              al gran Febo, cuyo brillo
              anima  todo ser creado.
            Preciosas abren las flores
              su capullo peregrino
               recibir el divino
              roco y ricos olores.
            Aura suave y cariosa
              acaricia los sentidos;
              mi corazn d latidos,
              de jbilo, Pepa hermosa!...
            Nmenes bellos del Pindo,
               m voz prestad piadosos
              vuestro plectro oh generosos!
              para cantar mi amor lindo,
            Grande es hoy, s, mi consuelo
              al llegar tu natal da;
              y ser ms mi alegra
              cuando... nos bendiga el Cielo.


En el captulo siguiente veremos otras poesas ilocanas.





VIII

MSICA, CANTOS Y BAILES

Siento mucho no poder insertar aqu las notas sumamente curiosas y
originales de los cantares ilocanos, tales son: el dal-lt, el danio,
el dingli, el berso y algn otro que no recuerdo. Son de un mismo
estilo y para los no acostumbrados  oirlos, parecen tener una misma
msica, y sin embargo, se diferencian entre s.

La circunstancia de no estar yo en Ilocos, al escribir este libro, me
priva de dar interesantsimas noticias sobre este punto, como p. ej. el
curiossimo y largo poema popular titulado Vida de Lamang; seorita,
segn la conseja, muy hermosa y tan cuidadosa de sus encantos, que
en una sola ocasin se gast por lavar su cabellera no s cuantos
camarines (agamang) de pajas de arroz, de cuya ceniza la infusin
sirve  los ilocanos para lavar la cabellera.

Los cantos puramente ilocanos tienen algo del estilo llano y
mucho del menor; parecen ayes exhalados por un corazn perdidamente
enamorado. Ahora slo ya los del campo entonan esos cantos y los del
pueblo otros en idioma ilocano, pero de msica europea, aunque suelen
imprimir en ella alguna particularidad, especialmente en la del tono
menor  las danzas.

Son muy curiosos los cantos que se oyen en las campias de Ilocos:
recuerdo vagamente uno que se refiere  un sujeto que fu aprehendido
y le iban  azotar en el tribunal,  donde le haban llevado,
cuando lleg su padre, y en vez de defenderle ste, suplic que le
azotasen. Otro empieza asi:


            Mara, Mara sabong,
            Sabong ti lubong;
            Is ti namangon
            Ti bandera ti taltalon.


Versin literal: Mara. Mara flor.--Flor del mundo. La que levant--La
bandera de los campos.

H aqu otro canto popular


           ntayon!
        A kun ni mangod-odon;
        Nabtinsa tay karkarmamon
        Idiay btogda ummindayon.
           Kas la ngad ubng
        A no agibit [48] ket linglingayen;
        Kololot ba, kunana manen;
        Lumned ket tumpuar laeng.
           Aoan semsem
         mabati  laglagipen[#]
        Beam lat mabtimon
        Ta uray ket kukuanak, ket kuktuaka metten.


Traduccin: Vmonos!--Como dice el que v al pueblo.--Parece
haberse quedado t karkarm [49] frente  la casa del umindayon
(ignoro su significacin.)--Es como un nio que si llora, se pone
melanclico. --Kololot, ba, [50] dice y se oculta, para volver 
aparecer continuamente.--No queda tristeza en qu pensar; deja lo
que hayas dejado, que ya soy tuyo y eres ma.

Llmanse tapt [51], las serenatas nocturnas que los galanes dedican 
sus amadas  puramente amigas. Llevan en ellas un armonium  orquesta
compuesta de una  dos guitarras, alguna bandurria, acordion, violin,
flauta  arpa. Despus de tocar un paso-doble  algn bailable,
frente  la casa de la agasajada, uno  dos cantan;  veces van
cantarinas. Al canto sigue otra sonata, y despus de dos  tres
canciones, van  otras casas  hacer lo mismo.

Tocan los ilocanos una pequea vihuela de cinco cuerdas llamada
kutibng, advirtiendo que ya lo tenan  la llegada de los espaoles,
aunque la antigua deba tener forma distinta de la actual, que se
parece mucho  las vihuelas europeas.

Hay varias clases de bailes en Ilocos, adems de los europeos que
ms usan: el kinnotn,  baile de hormigas, cuyos bailarines remedan
 un atacado por muchos de estos insectos, y  un comps apresurado,
se rascan todas las partes del cuerpo.

El kinnal-logng: una pareja de hombre y mujer se colocan frente 
frente; el primero no se mueve de su lugar, y la otra se acerca  l
cantando  bailando solamente, moviendo un sombrero con dos manos,
como si lo ofreciese al galan; lo pasa por encima de la cabeza
de ste, como intentando varias veces ponrselo. Al fin, lo hace;
y ambos bailan, terminando con sto el baile.

En las reuniones los ancianos suelen pedir que alguien cante un dal-lt
 el curioso arikenken, que es una especie de zarzuela en un acto 
baile con canto, cuya letra improvisan los actores, que son un bar
(soltero) y una balasang (casadera) de la reunin.

La letra es digna de conocerse. Se compone de estrofas de ocho versos;
que se conciertan entre s, segn la rima especial de los ilocanos,
que ya veremos lo que es, con el siguiente estribillo:


            Dal-lang ay daldal-lut.
            Dal-lang ay dumidinal-lot.


Lo trascribo, porque no s traducirlo ni lo entiendo,  pesar de que
soy ilocano; parece que no significa nada.

Doy la traduccin de una letra del consabido arikenken, que me facilit
un ilocano.

Un mozo, frente  una jven, con quien baila, canta en ilocano lo
siguiente:

En este respetable concurso y muy apreciable reunin (la repeticin
es propia de la poesa ilocana) soy el elegido para dar alegra 
la tristeza, pues si el corazn se halla bajo la sombra del pesar,
dolores caern sobre nosotros como las olas del mar.--Bien que yo
comprenda mi poco valer, declaro, sin embargo, mi amor, ya que adorar
no est prohibido, pues dicen los sbios, que el amor es ciego,
(llama la atencin que los filipinos, en general, saben, que Venus
y Cupido son dioses de la hermosura y del amor), que cautiva  los
ricos y pobres.--Por eso, vida de mi alma, clara y radiante moti
(fuego fabuloso, que sale de la boca de los gallos privilegiados),
contesta pronto confirmando la certeza de que no son iguales el ciego y
el que tiene sana vista; vamos, contesta si es cierto lo que he dicho.

A esta provocacin, la jven responde entonando versos ilocanos que
literalmente traducidos, dicen:

Ya que pides mi opinin acerca de lo que acabas de decir, te
manifestar que ciertamente el amor no escoge, y para l, tanto el
rico como el pobre valen lo mismo.--Pero hay muchas clases de amor:
hay engaoso, lo cual es crueldad, amor fraternal y amor universal,
siendo el ms estimable el amor que enlaza  dos corazones, si se
sabe conservarlo.--La ley y nuestra dulce religin no lo prohiben,
y el sabio se vuelve necio, si este amor (conyugal) lo domina, por
eso este amor, repito, es el ms apreciable, ante el cual los reyes
se hincan de rodillas.

En sto, ambos bailarines entonan  duo una estrofa, con la que ruegan
 los concurrentes disimulen la modesta de su zarzuela improvisada
 arikenken.





IX

CENCERRADAS

stas, en su significacin genuina y vulgar, no existen en la comarca
ilocana. Pero segn se desprende de las palabras y esplicaciones del
folk-lorista andaluz, D. Luis Montoto y Rautenstrauch, las cencerradas
vienen  ser actos de desagravio  Cupido. En este sentido se citan
en los pueblos ilocanos algunos casos, de los cuales voy  relatar 
nuestros lectores y  los folk-loristas peninsulares en particular, que
no se olvidaron de nuestro querido Archipilago al redactar su programa
folk-lrico, un caso, curiossimo por cierto, que ocurri en Abra.

Una jven, vecina de aquella provincia, trataba de casarse con
un galan,  pesar de las relaciones amorosas que la unan  otro
caballero. Este se propuso vengar  todo trance al dios ciego, pues
se haban jurado amor eterno.

En la noche vspera de la boda llev al frente de la casa de la novia
la banda de msica de Banged, que era numerosa. Dieron una serenata
 emprentada, y en uno de los intermedios cantaron varias coplas
ilocanas, que no carecern de valor folk-lrico.

Vamos  traducirlas procurando conservar su sal y pimienta,

Escucha, mujer, la ltima palabra del que habeis amado, engaado
y hecho una traicin: cre que eras mujer discreta, pero hoy veo
que ests saturada de coquetera. Desde un principio aceptaste mi
amor, demostrando con tu boca (!), miradas (!!) y acciones (!!!) tu
amor.... que me retiraste en un momento. Porqu, cuando manifest
mi hasto de t, por prever que me ibas  engaar; porqu me dijiste
que n, y que mucho me queras, cuando ahora me niegas rotunda y
vilmente? Csate, pero escoge  un esposo, que tenga grande corazn
para poder soportar las flaquezas de su prjimo, pues tu debilidad
exige la valenta de un esposo tres veces santo. Cuando podrs,
desterrar esa conducta tuya, propia de la mujer  quien todos
gustan?... Nunca! Busca tu pues, un esposo muy indulgente.





X

PIROPOS

Hem, ehem! Cuando en Ilocos se oyen esas interjecciones quejosas,
guturales y casi ahogadas, es porque habr pasado una linda balasang
(soltera) alrededor de un fastidioso donggial, (pretendiente). Los
tagalos tambin emplean este piropo.

Nagpints ket ni kabsaten! (Qu hermosa es mi hermana!)

Makagatko man la koma dediay buty ni adi! (Si yo pudiera morder
las pantorrillas de mi hermana!). Este requiebro suelen echar los
aguadores  las jvenes ilocanas, que cuando van al rio  sacar agua
potable, remangan la saya, quedando en pernetas.

En los bailes se oye algunas veces esta lisonja quin ser ms
dichoso que yo, teniendo en mis brazos al ngel de la hermosura y
bondad! Con esto suelen comenzar discreteos amorosos. [52]

Cuando un objeto llama la atencin de una balasang y sta esclama:
qu bonito es!--Muchas veces se le contesta: eres ms bonita.

Para echar una lisonja, los ilocanos comienzan preguntando y ... ay
que preguntones son mis queridos paisanos! Es gracioso el siguiente
piropo:

--Es cierto que se casa V?--Pregunta un pollo.

--No.--Naturalmente contesta la pollita.

--Ah! vamos, hay plaza vacante!!

Y comienza la conversacin amorosa.





XI

VIVIENDAS, MUEBLAJE Y UTENSILIOS

Se ven varias clases de casas: las hay todas de ladrillo; de idem
el piso bajo y de tabla lo dems; de tabla con techumbre de nipa:
de caa con techumbre de cogon. Estas ltimas se llaman pinag-ong,
si la techumbre es cuadrada,  mejor dicho, si los vrtices de sus
cuatro tringulos laterales se reunen en un mismo punto; y tinobtbeng
si es de forma cuadrilonga.

Las casas de mampostera son todas de ladrillo, excepto los cimientos
que son de piedra; en el agua con que se hace la argamasa de cal
y arena, ponen hojas de un rbol denominado sablt (Tetranthera
Roxburghii, Nees; Sebifera glutinosa, Lour.) para que sea pegajosa. Y
en efecto, resulta slida la construccin.

La casa de tabla es por lo regular de 12 varas de largo por 6 de ancho
y 8 de alto; sus materiales, de madera y caa; su bveda, de caa-bojo,
que labran de la manera siguiente: primero dividen en dos partes dicha
caa y la machacan para que se aplane y despus las entrelazan como
una esterilla y las colocan formando ngulo arriba. El techo es de
nipa, cogon y en algunas de caa. El tabique de la parte baja es de
caa tejida.

La casa de caa es de 10 varas de largo, por 6 de ancho y 7 de alto;
se compone enteramente de caas; se construye como la anterior, con
la diferencia de que es baja y apenas puede entrar rectamente una
persona en el zaguan. El techo es de cogon. Al pi de la escalera
de stas hay un pequeo ptio cercado y denominado panaltagan, que
sirve para trillar el palay. No se pinta.

La choza (kalapao  abong)  casita de campo, es por lo regular de
3 varas en cuadro y 4 de altura y se compone de cogon y caa. Hay
algunos que ponen por tabique la caa-dulce seca. Los bajos de la
casucha no pasan de una vara de altura. Tampoco se pinta.

Adems de las casas, tienen los agamang construcciones cuadradas
de materiales lijeros, colocadas sobre cuatro pilares de madera;
se elevan una braza del suelo, estando al aire libre el piso bajo;
su base es pequea y se v ensanchando de abajo arriba para volver 
achicarse, semejando  la forma de un polgono de cinco lados inscripto
en una circunferencia; y sirven para guardar palay. Los camarines de
otra forma se llaman sarosar  kamalig.

El mueblaje de la casa de piedra se compone de sillas de bejuco y
madera, hechas en la misma provincia. El interior est pintado de
blanco. Usan lmparas, quinqus, vasos de luz y tinhoy (candil): cuecen
en cacerola  karahay. Usan vasos de cristal, platos, aparadores,
roperos, catres, baules, rganas  cofres de cuero y otras cosas ms.

Los muebles de las casas de tabla son pocas sillas, bancos de madera,
y de caa dividida y amarrada con bejucos, denominados lankapi
(papag). Se pintan algunas por el exterior y an el interior,
pero esto es raro. Guisan en ollas de barro y algunas veces en
karahay. Tienen platos y vasos; pero solo los usan en las fiestas:
comen en dulang que es una especie de mesa que no pasa de dos palmos
de altura; hay tambin bancos muy bajos para aquella; mesas en que
se ponen las imgenes sagradas; roperos, baules, kubng que es una
especie de baul redondo, de caa y no pasa de un palmo de altura,
lupao que es como el kubng de magnitud y tres palmos de altura y
sirve para poner sbanas y mosquiteros, segn un ilocano del Norte.

En las casas de caa hay pocas sillas, bancos de caa, sillas de
idem de forma cuadrada, que no pasan de dos palmos, sin respaldar,
Raras son las casas que tengan platos y vasos de agua, y si los
tienen, no los usan sin en das de fiesta; en las dems usan ungot 
tabo. Comen sentadas en cuclillas y alzan el duyog (plato de cscara
de coco) acercando la comida  la boca, principalmente la gente del
campo. Tienen mesas en donde se colocan las imgenes sagradas, baules,
kubng y lupao.

Las casuchas y casas rsticas tienen bancos de caa. Guisan en
ollas. Sus platos son de la cscara de coco. Comen sentados en
cuclillas. No tienen mesas, sin solamente baules y kubng.

Son raras las casas de Ilocos Norte que no tienen gallinero, cuya
magnitud no pasa de dos varas en cuadro y su altura 3 y media; le
llaman kagab, y kakab en Ilocos Sr.

Los utensilios son cucharones de madera y cscara de coco, cuchillos
grandes, que se llaman badng, bunng, immok etc. segn su mayor 
menor dimensin, esteras  petates; azador, parrilla, latok (platos
de madera) etc.

No usan manteles, ni servilletas, sino nicamente en las fiestas.








CAPTULO TERCERO

MATERIALES FOLK-LRICOS

SOBRE LITERATURA

(Folk-Literature)


POESAS DE DOA LEONA FLORENTINO [53]

A MAD. ANDZIA WOLSKA


Muy seora ma de toda mi consideracin:

Como recuerdos de un ser querido, de mi difunta madre, yo guardaba,
como oro en pao las pocas poesas que he conseguido de entre millares
que ella haba escrito cuando llegaron  mis manos las excitaciones de
Vd. para formar una Bibliotheque internationale des OEuvres de Femmes,
con motivo de la prxima Exposicin Universal de Pars (1889).

Comprendo que poco  nada valen estas poesas, especialmente
porque estn escritas segn el gusto y estilo puramente filipinos
 ilocanos, que nada tienen de comun  conforme con el gusto y
arte europeos. Acaso parecern irrisorios  muchos; pero no  los
sbios folk-loristas, fillogos y, sobre todo,  Vd. cuyo objeto,
por su carcter internacional, tiende  formar un archivo de gustos
y estilos, y mientras ms variedad haya, ser ms rico aquel.

Las presentes composiciones, al menos, podrn servir para conocer
las especialidades de la Potica filipina, en general  de la ilocana
en particular, y casi estoy seguro de que tambin para el objeto que
se propone.

Para llenar su segundo objeto de conocer la historia de la instruccin
de la mujer, escribir diferentes captulos sobre la mujer filipina
en los primitivos tiempos; su instruccin por los espaoles; y sobre
la filipina y la literatura; pero antes de esto, convendr presentar
un esbozo moral y fsico de ella, como voy  hacerlo enseguida.

Y por ltimo, dar las poesas de D.a Leona Florentino con su
traduccin y comentarios, divididas en dos partes: Felicitaciones,
y Poesas erticas, y para que se puedan apreciar bien, dedicar
antes algunos prrafos  la Potica filipina.

Perdneme Vd., muy ilustrada seora, si por mi natural amor  mi madre
(q. e. p. d.), he dado  sus poesas la importancia que acaso realmente
no tengan.

Reciba mi entusiasta aplauso  su excelente idea y permtame besar
respetuosamente sus pis.





A MI MADRE

Santa mujer! dichosas madre que con inefable amor me ests mirando
desde el cielo! dime:

--Quin si no t, me habr amado ms en el mundo?

Me diste  luz al borde del sepulcro. A poco ibas  morir por m;
pero Dios permiti an que yo creciese con tus caricias y disfrutase
de tu amor infinito.

Ms... pobre madre y pobre hijo! Cuando moriste, no tuve siquiera
el consuelo de recoger tu ltimo suspiro, en el cual iba envuelto mi
nombre que invocabas en vano. Yo estaba ausente, precisamente cuando
ya jven, podra y debiera hacer algo por devolverte tantos favores
que me habas dispensado.

ntegra, pues, qued mi grande deuda contigo y ya ni puedo ni pudiera
habrtela pagado toda.

Coleccionando y publicando tus poesas, te habr tributado homenaje
de gratitud?

Eso no basta; tal vez no te agrade, porque en vida no queras publicar
tus escritos.

Sin embargo, madre ma, ya que fuiste siempre muy buena y
condescendiente conmigo, perdona y djame una vez ms satisfacer este
capricho de tu hijo.





I

LA MUJER FILIPINA

Las facultades intelectuales del hombre moreno de Filipinas y las
de los europeos son enteramente idnticas, faltando solamente en
el primero instruccin, y para adquirirla, le desfavorece el clima
intertropical que por su alta temperatura enerva las fuerzas y frustra
los buenos deseos de estudiar.

Pues bien, es opinin general que la mujer es superior al varon de
Filipinas, moralmente hablando. Es ms inteligente. Por eso siempre
se v el marido dominado por ella. Para sta, aquel es casi como
una mquina; le dirige  su gusto, y le impone sus caprichos, su amor
propio. As, en las disensiones muy reidas, graves  de pura etiqueta,
siempre se supone que son obra de las mujeres, y efectivamente una
vez ganada la voluntad de stas, la calma suele venir como por ensalmo.

Hay hombres curanderos que conocen maravillosas virtudes secretas
de plantas medicinales; pero son muy charlatanes, y las curas que
hacen las atribuyen  influencias supersticiosas. Ahora, colocadles
al lado  delante de las curanderas, y su parlera cesa inmediatamente
dominada por la verbosidad sorprendente de stas.

Sin embargo, las filipinas no abusan de esta gran influencia que
ejercen sobre sus maridos; ellas son todo amor y por lo regular
trabajan ms que el varn para ganar el sustento de la familia, y en
Manila y otras provincias centrales, suele verse que la mujer es la
que sale afanosa por la morisqueta  pan diario, y queda en casa el
marido desempeando las tareas domsticas, propias de la mujer.

Sale de casa, s; pero con objeto de ganar dinero honradamente. Es
pudorosa ella. El conocido autor antiguo Fr. Gaspar de S. Agustn
escribe en su citada Carta: muy honesta, muy honrada y mucho ms
si es casada. Y an lo es la negrita, raza selvtica que se supone
autctona, como lo atestiguan el Excmo. Sr. D. Sinibaldo de Ms [54]
y Mozo [55]: El primero aade: La desenvoltura  impudencia no la
he visto ni an entre rameras. En Manila ninguna mujer hace la menor
indicacin ni menos llama  un hombre por las calles,  desde las
ventanas, como, sucede en Europa, sin que sea este recato temor de
la polica... Por el modo, circunspecto y an humilde que los jvenes
solteros se acercan  sus queridas, se ve que estas seoritas tienen
 sus amantes  raya y se hacen de ellos tratar con el mayor respeto.

Y es de advertir que el Sr. de Ms que esto escribe, es el autor que
ha dicho las ms abominables calumnias contra los pobres filipinos.

La filipina es indisputablemente cosa singular: Ella se adelant
en introducir una reforma buena, que segn mis noticias ni an en
Europa se practica hoy da. Me refiero  que son mujeres las que
estn al frente de los bazares y tiendas en Filipinas. En Europa
y Amrica se busca con tanto afn nuevas tareas, no muy pesadas,
para las mujeres. Y por qu no se acuerdan los tenderos de ceder su
puesto  las mujeres, yendo ellos en busca de trabajos ms dignos de
los brazos de que Naturaleza les dot?

En cuanto  negocios, tienen ellas muy especiales aptitudes. Conozco 
muchos filipinos cuyo talento  ilustracin son bien conocidos, y sin
embargo, sus esposas son las que se encargan  dirigen los negocios,
porque son felices en sus clculos, mientras aquellos con sus teoras
sufren  cada paso lamentables fracasos.

La filipina cose, cuece, dobla cigarros, teje, borda, descascarilla
arroz, (operacin corporal muy pesada, impropia de su sexo), pesca
 recoge mariscos, es maestra muy buena de instruccin primaria,
toca el piano, arpa, violin, guitarra, canta, representa en teatros,
ensea  bailar, vende y revende, etc. Y todas sus obras, como por
ejemplo, sus bordados, sus tejidos y cosidos son muy excelentes y en
la Exposicin Filipina celebrada en Madrid en 1887, fueron premiadas
muchas de ellas, algunas con medallas de oro.

La filipina es simptica, muy devota, buena madre, buena hija y
excelente esposa.

En cuanto  sus caracteres fsicos es de color moreno por lo
regular, y hay algunas de hermosura especial, que no se comprende
con explicaciones, sino vindola.





II

LA FILIPINA EN LOS PRIMITIVOS TIEMPOS

La influencia de la mujer sobre el varn data de la poca primitiva.

No es cierto, es pura invencin, lo que el elegante escritor filipino,
Dr. Paterno, en su libro La Antigua Civilizacin de Filipinas, escribe
relativo  que Iday, Sinang, Titay y Daga han dirigido y gobernado
el pueblo luznico [56]  impulsos de sus femeniles sentimientos.

Pero hay mucha verdad en el fondo.

Como ocurre siempre en las naciones jvenes  nacientes, Filipinas
estaba dominado por la aniteria  fetiquismo malayo, y naturalmente
los sacerdotes ejercan influencia sobre el pueblo, hecho juguete de
sus orculos. Pues bien, la mayora de esos ministros eran mujeres.

Estas sacerdotisas se llamaban entre los tagalos Katalonan, entre
los visayas Babailan, entre los monteses de Abra Baglan, y entre los
pangasinanes, managanito.

Las sacerdotisas eran astutas y muy listas, aunque su buena f y
decoro andaban por los suelos.

En los sacrificios vestan unos estrambticos trajes con una cabellera
amarilla postiza, sobre la cual ostentaban una especie de diadema,
llevando en la mano un abanico de paja. Y la que serva de sacristana
 ayudante, que era una jven, aprendiz y aspirante  babailan,
llevaba una caa delgada, como los maestros de ceremonias su varita.

En casos de enfermedad se sacrificaban cerdos  gallinas, segn los
recursos del paciente. Comenzaban dichos sacrificios colocndose,
en un altar convenientemente adornado, la vctima con otros
comistrajos y bebidas. En esto, la sacerdotisa rompa  bailar al
sn de ensordecedores tambores, ramas de palmera y trompetas de caa,
haciendo ademanes y visajes muy anlogos  los que hasta ahora se vea
en las batallas de las comedias filipinas y alzaba con frecuencia los
ojos  lo alto, fingiendo ver y hablar con siniestras visiones. Da
ella una lanzada  la vctima y con la sangre los concurrentes se
mojan la frente y untan al enfermo. Baila otra vez y cae al suelo
como extasiada cierto tiempo, y una vez recobrada la razn cuenta
las inspiraciones que dice haber recibido de los dioses durante su
xtasis, cuyas inspiraciones son ambiguas, de tal modo que sea cual
fuese el resultado  desenlace de la enfermedad, tena siempre la
sacerdotisa subterfugio y era en vano tratar de cogerla una mentirosa
profeca. Despues limpiaban y asaban la vctima y se la repartan,
correspondiendo  la sacerdotisa la mejor parte, ademas de la paga que
reciba. Estos sacrificios se practican hasta ahora por los monteses
de Luzn.

A veces, cuando el enfermo era un principal (especie de noble),
se inmolaban hasta esclavos para aplacar la ira de los anitos, y en
Ceb la sacerdotisa atravesaba con una lanza  las vctimas.

Tambien intervenan las sacerdotisas en las ceremonias de la boda y
de la purificacin de los que haban estado en el cautiverio.

Y eran al propio tiempo curanderas.

Otra prueba de que la mujer filipina siempre ha ejercido cierta
influencia sobre los varones, es que figuran diosas en su Mitologa
primitiva, como Bugan, Buhas, Dalingay, Daungen, Baingan, Libongan,
Libugon, Limoan y otras.

Hasta hoy dia en Filipinas se respetan, mucho por miedo  las supuestas
mangkukulam y asuang (mujeres endemoniadas.)

Cuando en 1521 llegaron los espaoles  Filipinas, ste no era ya
un pueblo salvaje. Ya los habitantes estaban agrupados en pueblos;
sostenan relaciones mercantiles con China, Japon y los musulmanes de
Borneo, Molucas y otros paises malayos del Asia; usaban armas de fuego,
hasta caones; imponan derechos de aduana, profesaban una religin,
que denotaba no mucho atraso, pues conocan el alma; posean escritura
propia y tenan una constitucin social y legislacin consuetudinaria
 basada en los usos.

Segn dicha constitucin, haba cinco clases de personas: 1.a la
principala, especie de nobleza; 2.a la de los libres (kailian 
kabalangay); 3.a libertos  timaua (algunos autores refunden la 2.a
y 3.a clase en una sola); 4.a aparceros  aliping namamahay; y 5.a
esclavos  aliping sagigilir. Y dentro de esta divisin general caban
algunas subdivisiones.

A la 1.a clase pertenecan aquellos que ya por sus riquezas, ya por
sus fuerzas fsicas  sagacidad se distinguan en los pueblos; los
ricos y sus familias, que nunca fueron esclavos. Esta clase gozaba
de ciertos privilegios, estando exenta de prestar los servicios que
tributaban los timaoas y era el plantel de los aris (rgulos) y de
ss ancianos consejeros.

Un rgulo dominaba en una provincia, dispona de vidas y haciendas;
pero no de una manera muy arbitraria, recibiendo tributo de sus
vasallos.

El poder, se deca que era hereditario: pero la verdad era que
se conquistaba  arrebataba  viva fuerza. El P. Rada, que vino 
Filipinas con Legaspi en 1564, escribe: casi todos los caciques son
tiranos que han conquistado su puesto por el pillaje y fechoras.
Si, muerto el rgulo, no dejaba ms herederos que alguna pobre mujer,
el principal ms poderoso, no tardaba en arrebatarla el trono.

Pero las herederas eran muy listas y procuraban casarse cuanto antes
con un poderoso principal que pudiera sostener sus derechos en el
campo de batalla, como lo hizo la hija del cacique de Ceb Hamabao,
y hasta obligaban, una vez casadas, a sus padres rgulos, si stos
eran ya decrpitos,  abdicarles el poder en vida. Pero slo entraban
heredar el poder las hijas en defecto de herederos varones.

El mirar la mujer de los principales,  el pasar por el lugar donde
se estaba baando ella, se castigaba con la esclavitud.

sta era ms benigna para las mujeres. Los tomatabanes de los visayas
estaban obligados  trabajar cinco das al mes en beneficio de su
seor en las faenas agrcolas, pagando adems un tributo anual de
cinco fanegas de arroz. Y las mujeres de la misma clase tejan 
hilaban, cuando lo ordenaba el amo, medio dia, siendo la otra mitad
en beneficio propio.

Las mujeres tumarampoke y halon (clases inferiores de la esclavitud)
trabajaban constantemente en las casas de sus seores; pero stos
estaban obligados  alimentarlas.

H aqu las ocupaciones de las filipinas en general, en la poca de
la conquista espaola.

Labores de aguja, de que son muy curiosas, y todo gnero de
costura. Y tejen mantas, y hilan algodon, sirven las casas de sus
maridos y padres. Pilan el arroz que se ha de comer, y aderesan lo
dems. Cran gallnas y lechones, y guardan las casas entretanto que
los hombres entienden en las labores del campo y en sus pesqueras,
navegaciones y granjeras. [57]

Para los efectos de las leyes tradicionales no valan las
circunstancias de sexo y edad.

En Luzn se practicaba la monogamia y en varios puntos de Visayas se
admita la poligamia.

La mujer no aportaba dote ni otra cosa alguna  la sociedad conyugal,
sino en todo caso, lo que la corresponda de herencia en los bienes
dejados por sus parientes difuntos. El varn era el que tena
obligacin de llevar al matrimonio considerables donaciones propter
nuptias, para asegurar el porvenir de su futura esposa.

Los bienes gananciales se repartan en partes iguales, disuelto el
matrimonio. Si el divorcio era por culpa de la mujer, se quedaba
sin las donaciones propter nuptias: en otro caso eran para ella; si
sta mora, dichas donaciones pasaban  sus hijos y en su defecto,
al padre de ella; y si el esposo fu el que muri, la mujer heredaba
dichas donaciones. Por lo regular, stos eran los nicos bienes del
esposo; y como, se v, la mujer estaba muy favorecida por los usos
legales de los antiguos filipinos.

Un borracho que hubiese prometido  una mujer casarse y luego,
recobrada la razn, se retractaba, tena que pagar una multa.

Si un principal  liberto haba tenido acceso con una esclava que
no era suya, pagaba al seor medio tae [58] de oro por el peligro
del parto y por dejar de trabajar durante el tiempo de su preez,
siendo el hijo mitad libre y mitad esclavo, si el padre lo alimentaba,
y si no, se quedaba verdadero esclavo del seor de su madre. Si la
violada era una mujer principal, la indemnizacin era cuantiosa y
generalmente el pleito se arreglaba en una sangrienta lucha, si no
intervenan los ancianos.

En una palabra, las leyes costumbres de Filipinas eran muy generosas
para las mujeres, lo cual indica que desde entonces data la influencia
actual que ejercen sobre los varones.

En cuanto  las costumbres, la madre era la llamada  dar nombre 
sus hijos recien nacidos.

Terminaremos este punto, con dos palabras acerca de la primitiva
indumentaria de las mujeres.

stas traan, en la coronilla el moo graciosamente enlazado: las
visayas lo dividan en dos, y las de Ceb llevaban guirnaldas de flores
 veces. Cuidaban de que el cabello tuviese un negro brillante, usando
para ello de lavatorios de cscaras de ciertos rboles, aceite de coco
mezclado con almizcle, y otros perfumes, el gogo (Entada pursaeta, De
Candolle), lega de arroz, etc. Bruan y afilaban desde la infancia
su dentadura, la barnizaban de negro y guarnecan de oro. Las visayas
la embutan con este metal agujereando los dientes.

Adornaban sus orejas con grandes aretes de oro, para lo cual
agujereaban los lbulos desde nias y tanto ms rasgados y abiertos
los agujeros, eran para ellos ms vistosos. Estos eran dos en cada
oreja para un pendiente pequeo y para otro grande.

Las filipinas rodeaban sus cuellos de muchas cadenas de oro; brazaletes
de idem y mrfil llamados kalombigas aprisionaban sus antebrazos, y
algunas llevaban sartas de piedras cornerinas, gatas y otras azules,
y blancas de su estima. En las piernas llevaban por cenogiles sartas de
muchas piedras, y muchas cuerdas teidas de negro que las rodeaban. En
los dedos sortijas de oro y piedras.

Llevaban una especie de sayuelo de diversos colores con mangas muy
cortas, y una saya igualmente ancha de arriba abajo que llegaba
hasta los pis, con pliegues que recogan en la cintura, echndolas
 un lado. Y cuando salan de casa, llevaban por abrigo  velo unas
mantellinas de varios colores, siendo las de las principales, de
seda carmes  otras telas tejidas con oro y guarnecidas con ricos
franjones.





III

LA INSTRUCCIN DE LA FILIPINA POR LOS ESPAOLES.

Tal era el estado en que los espaoles encontraron  la mujer filipina.

Los misioneros eran los encargados de educar al pueblo filipino y
naturalmente empezaron por catequizarle y por inculcar las nuevas
doctrinas del Crucificado, y como las creencias no se mudan cual
un traje, hubieron los apstoles del Cristianismo que tardar aos y
siglos para desterrar todos los restos de la Mitologa malaya, que
aun se conserva en toda su pureza entre los monteses, y ahora quedan
aun reliquias de aquella en el nimo de los ms devotos filipinos. Y
si no, qu son esas supersticiones, que no se comprenden bien en
algunos que alardean de muy devotos de Jesucristo?

Si; tardaron siglos los ministros de doctrina, y habrian tardado ms,
si no hubieran sabido aprovechar la superioridad moral de las mujeres
sobre los hombres. Y as como los Sonats y Bayok (especie de Prelados)
de los antiguos filipinos, preferan  las mujeres, como ayudantes
para predicar el culto de Bathala y de los Anitos, asi los misioneros
las escogieron para renovar la Religin antigua de Filipinas.

Slo  principios de este siglo se regularizaron los seminarios de
sacerdotes indgenas.

Mientras ya en 1594 la Hermandad de la Misericordia estableci un
colegio, en que encontraban amparo y educacin las hurfanas de padres
espaoles; y en 1684 el Beaterio de la Compaa se inaugur para el
recogimiento de las devotas indgenas y la educacin cristiana de las
nias; Sta. Catalina, beaterio desde 1696, se convirti en colegio
de nias en 1732. En 1719, el Beaterio de San Sebastin, que es al
mismo tiempo establecimiento de enseanza para las nias. En 1810 se
inaugur el Hospicio de San Jos y volvi  abrirse en 1828; en este
colegio se ensean tambin nias. En 16 de Marzo de 1864 se encargaron
de la Escuela Municipal las Hermanas de la Caridad, que fueron las
que esmeraron y ampliaron la educacin de la mujer filipina. En 18
de Setiembre del mismo ao se encargaron del colegio de Sta. Isabel,
en el que se refundi el antiguo de Sta. Potenciana; en Enero de 1866,
del colegio de Sta. Rosa; en Abril de 1868, del colegio de Sta. Isabel
de Nueva-Cceres, en Mayo del mismo ao inauguraron dichas Hermanas
el colegio de la Concordia, en Abril de 1872 se fund el colegio de
San Jos de Jaro; y en 27 de Julio de 1885 la casa de San Vicente
de Paul en Dilao (Manila). Y en estos aos se van multiplicando las
maestras y los colegios particulares de nias, y estas sern las que
difundirn en Filipinas la ilustracin y el progreso.

Pero lstima que se enseen entre conocimientos buenos, otros no muy
necesarios en detrimento de los ms precisos.

Desde el principio de la Conquista, la mujer filipina no aprendi
ms que las doctrinas cristianas y admira su mucha instruccin en
esta materia. Solo las Hermanas de la Caridad ampliaron la reducida
esfera de sus conocimientos en 1864, y ms tarde, en 1866  83,
las Religiosas dominicas, encargadas de la direccin del Colegio de
Sta. Catalina, siguieron las mejoras introducidas por aquellas.

H aqu las asignaturas que se ensean en los colegios filipinos
de nias.

Clase nfima: Lectura con letras movibles y cartillas, principios de
escritura, nociones de doctrina cristiana; de Historia sagrada; de
Aritmtica con el tablero contador  bolario, de Gramtica y Analoga
por letras movibles, y Urbanidad prctica.--Labores: hacer media,
principios de crochet, puntos de tapicera, dobladillos y principios
de costuras; unin de idem por un calado.

Clase media: Lectura en prosa; escritura, con carcter espaol
 ingls; doctrina cristiana; Ortologa; Historia sagrada;
Aritmtica (las cuatro reglas); Gramtica con anlisis de analoga;
Urbanidad; explicacin del sistema mtrico con el cubo generador
mtrico.--Labores: Hacer costuras sencillas con pespuntes y vainica;
coser camisas de caballero; variacin de calados en tela; puntos
variados en algodon y lana con agujas de media; labores de crochet,
de frivolit en lana, y de horquilla, bordados de tapicera sobre
pao y alpaca; principios de bordado en blanco.

Clase Superior: Lectura en manuscrito y verso; escritura con carcter
espaol, ingls y redonda; Ortografa; Aritmtica, sistema decimal,
quebrados comunes, denominados, regla de tres simple y compuesta,
directa  inversa, de inters compuesto, de aligacin, compaa
y la falsa posicin; Gramtica, anlisis de analoga y sintxis;
explicacin de la Doctrina cristiana; Religin y Moral; Historia
sagrada, antiguo y nuevo testamento; Historia general, la particular de
Espaa y Filipinas: principios de Geometra;  Geografa, explicacin
del globo terrestre, mapas fsicos de Europa, Espaa, Isla de Luzn
y el sistema planetario; Historia natural.--Labores: Coser y disponen
por s mismas las camisas de caballero, variacin de zurcidos; coser
en mquina trabajo de macram; bordados  realce sobre holanda y pia;
idem  relieve con variacin de punto en holanda y pia; calados en las
mismas; idem en punto de media, principios de corte por la cuadrcula
y curso de corte por el sistema mtrico y simplificacin; bordados
sobre raso, terciopelo, glas, moir y tis, con abalorio, escamas,
felpones; felpillas, sedas, plata y oro; bordados de lausin negro y
de colores; en cristal con felpillas y oro; grabados y aplicaciones de
papel bristol; hacer flores artificiales de papel, estambre, abanicos,
escamas, tela plata y oro; frutas de cera; pasamanera.

Se ensea tambin msica vocal y piano. En el colegio de Sta. Catalina,
 las que se preparan para maestras se las instruye adems en pedagoga
terica y prctica. En el de Sta. Isabel, se ensea adems, Geometra,
nociones de Geologa, higiene, economa domstica, cocinar, repostera,
y fsica recreativa; el idioma francs, el italiano, dibujo de paisaje
y figura, y  las labores se aaden modas y confeccin de vestidos
y sombreros de seora.

Como se v, todos son muy buenos conocimientos, no estn de sobra;
pero, Mad. Wolska, compare V. ese programa con el de los colegios
mejor dirigidos de Europa, y dgame si hay mucha diferencia.

En los colegios de Filipinas, absorven mucho tiempo las labores; pero
con qu razn hemos de obligar  todas las mujeres  ser bordadoras
y costureras, cuando precisamente las que cursan en esos colegios
son de familias acomodadas?...

La misin de la mujer en Filipinas, por su superioridad y las
circunstancias actuales del pas, es altamente civilizadora. Ella
traer la luz y el progreso; ella es la llamarla  desterrar de las
casas  los mediquillos y sobadoras; ella la llamada  regenerar al
filipino indiferente; ella es la que debiera difundir los conocimientos
agrcolas, elementos de derecho, y de la farmacopea [59]. Quitemos por
ahora los conocimientos de adorno,  al menos no hagamos obligatorio
su estudio, y en cambio exijamos  las aspirantes  maestras elementos
de Medicina y Farmacia domsticas, conocimientos agrcolas, de los
que se esperara la conveniente explotacin de este suelo y otros
conocimientos tiles; y qu no todo haya de ensear la mujer, sino
algo ha de corresponder  los hombres. Decimos sto porque se notan
en el anterior programa asignaturas ms propias de los hombres que
de las mujeres.

En resmen, fuera de los conocimientos teolgicos, la, mujer filipina
empieza an  abrir sus ojos  la luz; y si se dirige bien su educacin
y se multiplican en provincias las escuelas normales de maestras,
ellas contribuirn en mucho  la civilizacin del pas.





IV

LA FILIPINA Y LA LITERATURA

La mujer filipina, dotada de tan delicados sentimientos; ella toda
amor, imaginacin soadora, fantasa oriental, forzosamente haba de
inclinarse  la msica y  la poesa, an en la poca prehistrica.

En efecto; all en los primeros das de la dominacin espaola,
ya taan con destreza singular una especie de vihuela de dos  ms
cuerdas llamada Coryapi, y la msica genuinamente malaya, no dejaba
de ser agradable, especialmente  los oidos indgenas.

Y es cosa averiguada--escribe Coln [60]--que con slo tocarla se
hablan y entienden lo que quieren.

Adems tocaban panderos de metal, que mientras agitaban unas, otras
golpeaban con palitos, y una tercera los bata uno contra otro.

Las tonadas filipinas para bailes eran belicosas, de apresurado comps
y tono ensordecedor.

Ahora los cantos eran ya cosa muy distinta, del tono menor; casi todo
son ayes y quejas de un corazn dolorido, de un alma enamorada. A
veces eran leyendas y pasajes de su teogona.

Quines escriban esas poesas? Los hombres; y con ms frecuencia las
mujeres. Estas pasaban las noches  sus ratos de ocio, componiendo
canciones para salir del apuro, pues se estilaba antes como ahora,
que los solteros y las solteras improvisaban en las fiestas una
discusin musical amorosa,  veces bailando al mismo tiempo.

Empezaba el jven declarando su pasin de una manera indirecta
y simblica; y la mujer iba contestando con evasivas, esto
es, preparndose y explicando con distinciones las preguntas 
proposiciones generales del pretendiente, para luego no caer en el
lazo tendido por ste. Y antes, como ahora, se usaban los discreteos
amorosos en las conversaciones secretas entre mujer y galan.

S; las mujeres escriban con sus caracteres propios en lo liso de las
caas  en las hojas del bananero por medio de punzones de hierro,
y muy pocas--escribe Morga, autor antiguo--hay que no escriban muy
bien y con propiedad.

La mujer de entonces es la misma de nuestros das, acaso con menor
aficin ya  escribir; pero sus epstolas amorosas estn impregnadas
de frvido amor y tiernos sentimientos. Y denuncian febril imaginacin
en las autoras.

Muchas, muchsimas son naturalmente poetisas; pero no os alarmeis,
que pronto vamos  ver lo que es la Potica filipina.





V

LA POTICA FILIPINA

Es muy especial. El oido del poeta es el nico ritmo y su capricho el
metro. Slo una rima muy imperfecta y sui gneris se observa en ella;
no hay asonantes ni consonantes; mejor dicho, s los hay, pero no es
necesario buscarlos, pues en el verso se prescinde de que sean tales.

Si la ltima letra de un verso es vocal, todos los dems de la misma
estrofa deben terminar en igual letra, advirtiendo que los filipinos
suelen confundir la O con la U, y la E con la I, lo cual obedece
 que los dialectos filipinos tenan slo tres vocales en la poca
de la Conquista, y en su antiqusimo alfabeto haba una letra que
representaba la E y la I indistintamente, porque entre estas letras
no exista diferencia alguna y se usaban segn los gustos de los que
hablaban, si eran de poblado  de campo. Tambin haba un carcter
que del mismo modo representaba la O que la U.

Los filipinos consuenan la slaba acentuada con la n. Y si un verso
acaba en los diptongos ao  io (aw  iw) que son de sonido especial,
los dems de la misma estrofa deben terminar en los mismos diptongos.

Si la terminacin de un verso es consonante, los dems deben acabar
en sonidos semejantes, como por ejemplo: se consuenan entre s pat,
lngit y ladingit.

Cada estrofa contiene slo cuatro versos, y puede tener diferente
terminacin de las dems. Excuso decir que en la Potica filipina no
hay sonetos, sficos, cuartetos, redondillas ni cuartetas propiamente
tales. Los tagalos ya cuentan las slabas, y  veces emplean estrofas
de cinco  ms versos.

Para las felicitaciones emplean versos acrsticos.

H aqu la forma de las poesas filipinas.

Digamos otras dos palabras de su fondo.

Est dems desmentir al poeta que ha aseverado que ni los indgenas de
Filipinas saben amar, ni sus pjaros trinan, ni sus flores perfuman. En
Ilocos, por ejemplo, no se cometen homicidios sino por celos, y ya
se sabe que los celos son efecto del amor.

Los filipinos, an los monteses, poseen una fantasa ardiente como
nuestro cielo, y fecunda en imgenes.

Sus pensamientos y smiles son expresivos, muchos revelan salvajismo, y
son curiosos precisamente por su valenta salvaje; pero se resienten de
la falta de arte que los coordine y pulimente  fin de que surtieran
efecto de gusto literario  acaso mejor dicho europeo; porque hay
varios gustos en este punto y es de saber que an con su desorden
y falta de arte, las poesas filipinas nos gustan  nosotros los
filipinos. Blumentritt escribe: la poesa demuestra particularidades
especiales porque es acto del temperamento.

Muchos pensamientos se expresan con altisonante romanticismo y
muchos smiles se emplean con impropiedad, como decir por ejemplo:
Sol resplandeciente, embrigame de dulce aroma.

H ah los caracteres generales de la Potica filipina. Ahora, para
comprender bien sus mltiples particularidades, es preciso estudiar
y analizar los mismos modelos.

Los que  continuacin damos, pertenecen  la difunta Doa Leona
Florentino, muy conocida poetisa en toda la comarca ilocana,  pesar
de no haber publicado en peridicos ninguna de sus composiciones.

Ella no haba estudiado en ningun colegio y aprendi el castellano con
un maestro indgena privado. Sus poesas ofrecen inters, porque son
naturales, originales de ella, no moldeadas en el estilo europeo, sino
en todo caso en los indigestos y anti-estticos libretos de comedias
ilocanas que abundan en su pas; son genuinamente del estilo filipino
las poesas de dicha seora,  quien repugnaba plagiar, hablando con
desden de los plagiarios.

Su facilidad en escribir era poco comun, y en cartas,  veces dictaba
 tres amanuenses; escribiendo ella adems otra carta. Y era aficionada
 escribir y leer libros en ilocano.

Escribi varios sainetes amargamente satricos contra aquellos 
quienes quera fustigar. Estos salan vivamente retratados y siento
no haber hallado alguno. Tal vez los interesados procuraron su
desaparicion; pero algunos son muy conocidos en Vigan.

Calculo en ms de diez tomos de regular volmen todos sus escritos;
pero ella misma no daba valor ninguno  sus escritos y enviaba los
versos  quienes se dirigiesen  se los encargasen, sin tomar ninguna
copia. Los ilocanos y todos los filipinos en general, somos as; no
damos ninguna trascendencia  nuestras composiciones y las redactamos
para leer una vez sola  inutilizamos despus. Y esta mala prctica
debe datar de las edades prehistricas, y por eso no se conservaba
ningun escrito antiguo, cuando arribaron  estas playas los espaoles.

Considero un triunfo el haber conseguido algunas poesas de la seora
Florentino, de personas que slo por casualidad las conservaban. Cuando
ella viva, yo casi nio an, no saba apreciar el valor que pudieran
darlas los folk-loristas, fillogos y las ilustres iniciadoras de la
Bibliotheque internationale des OEuvres de Femmes. Y mi ausencia en
el pueblo, cuando ella muri, tambin contribuy  la  desaparicin
de los pocos originales de ella que se conservaban en nuestra casa.

Traducir literalmente la siguiente composicin, para que se puedan
comprender los giros especiales de la Potica ilocana, y al mismo
tiempo, las particularidades de la estructura del idioma ilocano.





VI

FELICITACIONES


1.a

A VICENTA Y SEVERINO EN EL DIA DE SU BODA.


    Dimteng itay, cacabsalco  caingungutac
    ti aldao  tinudingan ti Dios  poon ti imbag
    a incay panagasaoa panagcaysa  siayat
    iti natan-oc  Sacramento  incay inaoat

    Natungpal itayen ti tinartarigagayanyo
     pinagcal-lysa daguiti puspusoyo;
    ti napateg  bendiconna inaoatyo
    iti Santa Iglesia nga intayo.

    Itan ti cababalinto panagbiagy
    nupay dua maymaysa ti baguiyo.
     mangipaquita mangipatalgued cadacay
    ti rebbengyo  panagayan-ayat panagdungo-dungngo

    Iti caoar  mamasingalot cadaguiti pusoyo
    dinto maoar-oaren inganat lungpal biagyo
    rosasto laeng ti arigna no tungpalenyo,
    ti panagayan-ayat  incariyo

    Anansata no ragsac ti maysa ragsacyo  dua
    no rigat ti maysa, rigatyo met  dua
    aday-oanyo ti ilem quen panagduadua
     mangirurumen ti sudi ti panagtalentalec ti agasaoa

    Al Severino aoatem ti capalgan  saniata
     ited ti Aputayo  Dios  isagut quenca
    salimetmetam cas napateg unay  perla
    i'a nagmumutan ti pusom ti concha  pacaidulinanna

    Isu dayla daydi sabong  inca naquita
    ti sidong asi quen dongngo ti maysa nga in
     naiduma ti lasbang quen rangpyana
    iti panagdungngo, panagtaraquenna

    Nupay casano ti saquit ti naquemna [61]
     mangisina, mangyaday ti dinnana
    maipapilit itayen  purosenna [62]
     yaoat tapno sicapay [63] ti manapaya [64]

    Tapno di malaylay ti rangpyana
    ti ayat quen dongngom dicanto isina
    ta isunto ti cas linnao  pagbiaganna.
    quen mangted ti nacay-ayt  lasbangna

    Ti nadungngo  panagtaripatom quencuana
    isunto ti cas blsamo  mangserra
    iti sugat  gapuanan ti pannacaisinana
    cadaguiti ima  nacasapsapuyutanna

    Quet sic caingungutco  Vicenta.
    ti sudi quen dalusna inca ipaquita
    ti pinagayalmo it pinilim asaoa
     nangyaoatam ta pusom quen ima

    Anansata amin  pinagtignaymo inca ipaquita
    ti tarigagaymo nga agservi quencuana:
    ammoem amin ti pagayatanna
    isu ti aramidem uray dina ibaga quenca

    No ti apotayo  Dios ta [65] iccannacayto
    ti bunga ti panagasaoayo
    ipaquitamto ti dacquel  salucagmo
    iti pannacaay-oanda pannacasursuro

    Panunutem  isuda ti capatgan  saniata
     mabalin  iparabur ti Dios quenca
     ragsac quen lio-lioam diloy rabao ti daga
     inganat biagyo sumina

    No ubingda pay  maladaga
    agaoamton  imaldit iti pusoda
    ti panagayat quen panagbutengda
    iti Aputayo nga Dios  namarsua cadacuada

    Amin met  tao  cadindinnam
    nangrona daguiti nacaicamangam
    naragsac  rupa ti ipaquilam
    agraemca quet inca ida padayaoan

    Quet tapno malungpalmo quen masarquedam
    amin daguitoy  pagrebbengan
    ti aputayo  Dios ti inca pagdeoatan
    ti tulong ti grciana anadiosan

    Mayarig coma ti panagbiagyo nga agasaoa
    cada San Jos quen ni [66] Vrgen Mara
    ti dacquet nga urnos quen talnada
    quen nasam-it unay nga ay-ayatda

    Cas coma agayus  maysa  carayan
    ti litnao ti danumna a pagsarmingan
    di coma maririboc quen mapitacan
    cadaguiti rigat ditoy daga  pagluluan

    Iti camoudiananna daoalec iti Dios  Aptayo
    nga iccannacay ti nanam-ay  panagbiagyo,
    dacquel quen saan  maracrac nga urnosyo
    ingana patay ti magtenganyo

    Agaoaanyo nga iburic iti uneg ti psoyo
    daytoy balacad  itedco cadacay [67]
    napatg  gameng  idtonco
    itoy nagasat unay nga aldao ti panagbdayo



    Lleg antes [68] hermanos mios que [69] queridos mios
    el dia que seal el [70] Dios que [71] fuente del bien
    para ir [72]  casaros (y) uniros que [73] gustosos
    en el sublime que Sacramento que fuisteis  recibir [74]

    Cumplise ya antes lo que habiais anhelado
    que union [75] de los [76] corazones vuestros [77]
    la estimable que bendicin suya habeis recibido
    la Sta. Iglesia [78] que madre nuestra.

    Ahora-ya la prctica de-la vida-vuestra
    aunque dos (debieran ser) uno el cuerpo vuestro
    que demuestra, justifica [79] -vosotros
    lo que debeis amaros (y) estimaros.

    La cadena que eslabona  los corazones vuestros
    jams se desenlazar hasta el fin (de la) vida vuestra
    rosas ser [80] slo [81] la semejanza si cumpls
    el mutuo-amor que prometido habeis.

    Por-lo-tanto si gozo de uno, gozo vuestro que dos [82]
    si tormento de uno, tormento-vuestro tambin que dos;
    alejaos-de la sospecha y dudas
    que pierde la pureza de la confianza de los esposos.

    Ea Severino, recibe el ms estimable que bien
    que da el seor nuestro que Dios que [83] dota  t;
    cuida (la) como valiosa muy [84] que perla
    ese fondo del corazn tuyo (ser) la concha en que se guarde.

    Es esa aquella flor que has visto
    en el regazo, compasin y estimacin de una que madre
    que (era) singular la lozana y desarrollo [85] suyo
    en medio de estimaciones (y) cuidados-suyos.

    Aunque (es) el dolor de la razn suya
    que la separa, la aleja de la cercana suya [86],
    se oblig antes ya  cortarla (del tallo)
     entregar (la) para que tu tambin quien la cuide.

    Para-que no se-marchite la lozana suya
    el amor y estimacin tuya no-sers alejar [87]
    porque ser el como roco por el cual viva
    y (quien) dar preciosa que lozana suya.

    El amoroso que cuidado tuyo  ella
    ser el como blsamo que cierra
    la herida que (es) huella de la separacin suya
    de las manos en que se cuid.

    Y t querida mia que Vicenta
    el valor y pureza suya v  demostrar
    el [88] amor tuyo  ese (que) has escogido por esposo
     quien entregaste tu corazn y mano.

    Por lo tanto, (en) todos que movimientos tuyos
    el deseo-tuyo de servir-le;
    aprende todo lo que quiera
    (y) es lo que hagas aunque no lo diga  t.

    Si el seor nuestro que Dios daros
    el [89] fruto del casamiento vuestro
    demostrars el grande que previsin tuya
    en el modo de que cuiden (y) eduquen.

    Considera que son el ms estimable que bien
    con que pueda favorecer el Dios  t.
    la alegra y consuelo tuyo aqu en la superficie de la tierra
    hasta la vida vuestra se separe.

    Cuando nios aun como pollitos [90]
    procurars ya grabar en el corazn suyo
    el amor y temor suyo
    al seor nuestro que Dios quien cri  ellos.

    Todos tambin los hombres con quienes te roces
    especialmente los suegros tuyos
    alegre que cara la que muestres
    respeta y v  ellos venerar.

    Y para que cumplas y soportes
    todas [91] estas que obligaciones
    el seor nuestro, que Dios (es)  quien vas  pedir
    el apoyo de la gracia suya que divina.

    Semeje ojal la vida vuestra de casados
     S. Jos y la Vrgen  Mara
     la grande que-armona y tranquilidad suya
    y al tierno muy que amor suyo.

    Cmo ojal desliza el uno que rio
    la pureza del agua suya que se puede servir de espejo
    no ojal se enturbie y se enlode
    con los tormentos de esta tierra donde se llora.

    Por ltimo pido al Dios (que) Seor Nuestro
    que de-os la feliz que vida
    grande y que no se destruya que armona
    hasta que la muerte es la que encontreis.

    Procurad grabar en el fondo de vuestros corazones
    este consejo que doy  vosotros
    valioso que bien que ofrezco
    en este venturoso muy que dia de la boda vuestra.


                                            Vigan 9 de Mayo de 1877.



Estoy seguro de que los fillogos me agradecern la traduccin
literal anterior, habiendo procurado conservar en las notas las
particularidades del idioma ilocano y de su estructura.

Qu diferente sta de la de los idiomas de orgen latino!

A todos parecer  primera vista la anterior poesa como una cadena
de grandes disparates gramaticales; pero perdonadme el que me atreva
 calificarla de bastante buena. Ser muy difcil conseguir que mis
lectores europeos se conformen conmigo, y lo comprendo, porque no
les es dado profundizar la literatura ilocana.

Hay diversos gustos en las poesas, y gustos tan opuestos como el
europeo y el filipino. En efecto; un poema del mejor vate que ha
tenido Europa, traducido literalmente, en el sentido riguroso de
la palabra, no nos llama tanto la atencin como una poesa nuestra,
medianamente buena.

Yo, desde nio, he estudiado la literatura europea; se ha formado mi
gusto esttico en los colegios espaoles; y me gusta infinitamente
ms la literatura europea que la filipina. Y sin embargo cuando
oigo una cancin del pas, me encanta muchsimo, aunque despus,
analizando sus frases, resulte un cmulo de disparates.

H aqu la traduccin libre, pero fiel, de la anterior
felicitacin-consejo.

Ya lleg, mis queridos hermanos, el da sealado por Dios; la fuente
del bien, en que os casrais y unirais en el sublime sacramento,
que acabais de recibir.

Ya se cumpli la fusin de vuestros corazones, que tanto habeis
anhelado, y recibisteis la estimable bendicin de nuestra Sta. Madre
Iglesia.

Ahora, aunque tengais dos cuerpos, sois como uno slo en la prctica
de la vida; tal es vuestra obligacin de amaros y estimaros mutuamente.

La cadena que eslabona vuestros corazones, jams se romper hasta
vuestra muerte, y si cumpls vuestra promesa de amaros, tendreis una
vida slo comparable,  las brillantes rosas.

Por lo tanto, el objeto de alegra para uno, lo ser para vosotros
dos, y as tambien en los tormentos; desechad las desconfianzas y
sospechas que perturban la buena armona de los esposos.

Esa, Severino, recibe el ms estimable bien con que Dios te pudiera
favorecer; gurdalo como si fuese valiossima flor, y el fondo de tu
corazn sea la concha que la oculte.

Esa es aquella flor llena de lozana y hermosura singular, que
viste en el amoroso regazo de una madre, que la cuidaba con solicitud
y estimacin.

Aunque fuese muy doloroso para ella privarse de su hija, se oblig
 entregrtela para que tu la cuides como la haba criado.

Para que no se marchite su lozana, no separes un momento de ella
tu amor y tu estimacin, que sern el roco que la fecunde y d
nueva lozana.

Tus amorosos cuidados sern el blsamo que cierre la herida que ha
recibido al separarse de aquellas manos que la haban acariciado.

Y tu, mi adorada Vicenta, demuestra el valor y la pureza de tu
amor hcia el esposo  quien has escogido, al entregar tus manos y
tu corazn.

En todas tus acciones, pus, has de demostrar tus deseos de servirle;
inquiere lo que ms le agradece y hazlo, aunque no te lo diga.

Y si Dios os concede algn fruto de vuestro matrimonio, has de
cuidarle y educarle bien.

Considera tu que vuestros hijos seran los ms estimables bienes
con que Dios pudiera favorecerte; y seran tu alegra y consuelo en
la tierra hasta vuestra muerte.

Cuando nios an, ya procurars grabar en su corazn el amor y el
temor de Dios que les cri.

S bondadosa con todos los que te rodean, especialmente con tus
suegros,  quienes debes venerar y respetar.

Y para que puedas soportar y cumplir con todas estas obligaciones,
implora el auxilio de la gracia divina.

Ojal vuestra vida de casados tuviese la gran armona, tranquilidad
y tierno amor mtuo de San Jos y la Virgen Mara.

Ojal fuese como un rio que se desliza mansamente y cuyas aguas son
tan cristalinas que puedan servir de espejo, y que no se enturbien
y enloden con las miserias de este valle de lgrimas.

Por ltimo, pido  Dios os conceda una vida fliz, grande 
imperturbable armona hasta que encontreis la muerte.

Procura esculpir en el fondo de vuestros corazones esto consejo que
os doy, el ms valioso don que puedo ofreceros en este venturoso da
de vuestra boda.



Como se v, es de innegable importancia la anterior composicin. Con
gran oportunidad recuerda al esposo las caricias con que la madre
criara  su hija, y el sacrificio que hacen las dos al separarse,
para que aquel cuide  su esposa tan bien como la cuidara su misma
madre. Y dirigindose  la esposa, compendia los deberes de una mujer
casada en aquella estrofa que dice: En todas tus acciones has de
demostrar tus deseos de servirle; inquiere lo que ms le agrade,
y hazlo aunque no te lo diga.

Que un vate europeo presento la anterior poesa con las galas de su
imaginacin, y no dudo que resultara notable.

Pus bien, Leona Florentino ha conseguido hacerlo en su idioma de
una manera brillante.

Es de advertir que las repeticiones que se notan en la anterior
poesa, no son ripios, sino adornos literarios. Las fciles reglas
de la Potica filipina hacen innecesarios los ripios.

Para no cansar tanto  los lectores, nos limitaremos  traducir
libremente las siguientes poesas, pero siempre procurando conservarlas
con la mayor fidelidad posible.





2.a

FELICITACIN SATRICA

A UNA SOLTERONA EN SUS DAS


    Cas jazmin  nalaylay ti cayarigan
      no 28 aosen ti magtengan
      quet rebbeng unay  pagdanagan
      ti nganngani  pannacaconsmonan.
    Ata uray ani ti aramiden
       mangtucod no aguirayen
      cascasdinto la nga agtuangen
      ta iti lasbanga nalaylayen.
    Sapaem ngad  liclican
      detoy cadaoyan  cadadacsan
      ipaquitam la ti lasbangmo quen rangpayam
      uray no quinabaquetmo ti madanonan.
    Ta nangrona unay no caseatem ti agscat
      ti lacom nga arac
      adunto la ti agayat
      quenca nangruna ni S. quen ni B....
    Ongetmo me ti pengdam,
      ta maisa met dayta  pagbaquetan
      nangrona no innaca tactacaoan
      ni G....  maragampang.
    Ragragsaquem la dayta naquemmo,
      nagrona no maquitam ida nga agcario
      ni baquet D. quen ni M....
      ta casda la tigui iti cabudo.
    Al no cast ti aramidmo,
      dica duaduaen  lac-amemto
      ti maicapit  Sacramento
       insungsung ni don Domingo.



VERSIN CASTELLANA

Es como un jazmin marchito la soltera que llega  cumplir 28 aos,
y debe preocuparse mucho de que su mercanca no se haga consumo
[92].--Porque, an cuando se hagan todos los esfuerzos posibles para
sostener al jazmin, cuando ya se inclina al suelo, siempre ha de caer,
porque su lozana ya se ha marchitado.--Temprano, pues, debes evitar la
terrible vejez; mustrate siempre lozana y alegre aunque tu vejez ya se
avecina.--Si mides bien el vino que vendes, (se dirige  una vendedora
de bebidas), muchos te querrn, especialmente el viejo S. y B.--Reprime
tu mal carcter, porque eso tambin es una de las causas que apresuran
la vejez, especialmente cuando te hurta G... la coqueta. Procura
divertir tu nimo, especialmente cuando se hacen cariitos la vieja
D. y M., que son como tigui (planta que causa picazon) de comezon.--Si
sigues mis consejos, no dudes que alcanzars el sptimo matrimonio,
que ha establecido don Domingo. (Otro viejo pretendiente suyo) [93].





3.a

CORONACIN DE UNA SOLTERA EN SUS DIAS [94]


      Tacunaynayen ni aoan sardayna  ragsc
    ti napagtengmo  natacneng  gasat
    ta nagtengam  sicacaradcad
    iti aldao nga inca pannacayanac.
      Ayat  naitalugading  di agressat
    detoy aldao  inguet gasat
    rebbengna met ti panagragragsac
     saranayen ni nasungd nga ayat.
      Rumamanac met it  maquipagrambac
    ta iti gasatmo ti calicagumac
    tapno ragragsacto laeng ti inca mapasamac
    bayat ti aldaomo nga agbiag.
      Ni napateg  Santa Rosa
    ti tuladem  maicanad
    ta iti quinaringen  inicutanna
    di quet natulauan ti dalusna.
      Carbenganna  guguram ti sudi quen pateg
    cadaguiti pacumbaba nga aramid
    tapn iti cast dicanto mot mailiclc
     cas quencuana ti pagarian sadi langit.
      Rimmang-ayca  rimmangpaya
    iti asi quen dungngo ti Ama quen Ina
    balasangcan Mellang, nga aoan ti curangna,
     cas agucrad  sampaga.
      Aoatem cad detoy  siayat
    it lucong ta nasudi  daculap,
    dica paayen ta nupay nalaad
    nagtaud iti nadals unay nga ayat.
      It met olom ti pangisaadac
    itoy nanom unay  balangat
    ta isu ti mangipaquita mangipamatmat
    iti ayatmi quenca  immay immarayat.
      Oacnitam cad ti dalanco dinac lapdan
    iti nacaap-apal  sayacsacmo ipaquitam
    tapno agpapas toy puso  maaoaoan
    ti ubbug ta ayat  di maugutan.
      O Mellang nga nacaay-ayat
     panguloen amin daguiti rosas
    ipalubosmo cad ti oayaoayac
    nga umay agbuybuya it imns.
      Igapum cad ti pategna
    detoy napagtengmo  saniata
    ti puso  siulimec quen sipacumbab
    ti pannacabalinco  mangirucbab quenca.
      Anansata ta agdaoatac
     no cas nacabasolac
    daguitoy  innac pinalaoag
    iti pacaoan isut gamgamac.
      Agbiagca coma  sitataln
     sicucupicup iti gracia
     cas ti casangaymo  Santa
     ingunguten t Namarsua.
      Quet tapno pacapnecan ti pategna
    ti panaguiaman nga aoan caaspingna
    ipuccaotay ngad  padapada
    iti naragsac unay  Viva!





VERSIN CASTELLANA DE LA ANTERIOR POESA.

Eternos regocijos acompaen tu buena suerte de haber llegado llena de
salud al dia de tu navidad.--En este dia feliz debemos alegrarnos todos
y adorarte con puro amor.--Me asocio tambien al comun regocijo, pues
que deseo tu bienestar sempiterno. Imita  Santa Rosa, cuyas virtudes
no han permitido mancharse su pureza.--Debes aumentar tus relevantes
cualidades con la modestia y buenas obras, para que consigas el reino
de los cielos [95].--Tu has crecido en el regazo amoroso de tus padres,
y ahora Mellang (contraccin de Emilia) tu eres un pimpollo, que abres
tu capullo como una sampaga (Nyctantes sambc, Linneo)--Acepta gustosa
en tus lindas manos (se refiere al ramo de flores); no lo deseches
que aunque pobre, es obra del puro amor [96]--En tu sien coloco
esta humilde guirnalda, testimonio del cario de los que acudimos 
festejarte.--Quita los obstculos de mi camino, no me impidas el paso,
para que mi corazn venga  apagar su sed de amor en la inagotable
fuente de tu envidiable hermosura.--Oh preciosa Mellang, soberana de
todas las rosas, permteme que venga  admirar tus encantos.--Por tu
dia venturoso permteme ofrecerte mi rendido corazn.--Y perdname si
por lo que acabo de decir he incurrido en alguna falta [97].--Ojal
vivas tranquila y llena de gracia como la Santa de tu nombre.--Y para
publicar nuestro gozo por tan fausto motivo, exclamemos todos: Viva!





4.a

De felicitaciones con versos acrsticos, Leona Florentino escribi
muchas, casi se puede decir una diariamente, pues muchos la encargaban
escribir. Y para salir del paso, haca combinaciones con los antiguos
originales suyos, pues ella pobre viuda tena que atender  otros
asuntos, como la administracin de sus bienes.

Obran en mi poder tres felicitaciones con versos acrsticos  Crmen,
otras tres  Rosa, tres  Castora, dos  Emilia, una  Mara, otra
 Juana y otra  Tita. Pero todas se pueden reducir  las estrofas
siguentes, para evitar repeticiones.


    Caasi ti Dios piman
      impaayna  inca nagtengan
      iti saad  quinabalasang
      quet aluadam unay nga icutan.
    A . . . . . . . .  [98]
    Rrag- quen ragsac  di mauma
      daguitoy mat  agbuya quenca
      ta iti laing, libnosmo quen sadia
      amin  nagbiag daegam id.
    Maysa  sabong  pagucrad
      ti pangyarigac quenca  maquitac
      ta iti singpetmo  nayanac
      aoan quencat macaartap.
    E . . . . . . . . .
    Ngem al iti sagudaymo  nayanac
      isuda ti casmo calasag
      sapay ta incanto maragpat
      ti gloria  puon ti imbag.





VERSIN DE LA ANTERIOR.

La gracia divina ha permitido que llegues al estado de soltera [99]
y cudalo mucho... Gozo y alegra sin fin embargan mis ojos que te
comtemplan, pues tu bondad, hermosura y pudor te hacen superior 
toda criatura.--Te comparo con una flor que acaba de abrir su capullo,
pues nadie te aventaja en virtudes... Tus relevantes cualidades sean
tu escudo contra los halagos del mundo y ojal consigas la gloria,
fuente del bien.





5.a

    Cas rosas  naidumat sayaat
      ti caaspingmo quen capadpad
      ta idi timmaoca  limtuad.
      aldao ni Ntra. Sra. del Carmen  naslag.
    A . . . . . . . . . .
    R . . . . . . . . . .
    Maimatangan met ita ti raniagna
      daguiti astros ti firmamento [100]  nalaoa.
       gap ti naiduma  yamanda
      itoy aldao  nagpalungdoan ti gasatna.
    Elementos pay  agcacapigsa
      agtangepda amin amangayapapa.
      gap ti naiduma  panaguiamanda
      itoy aldao ni N. S. del C.  nasada.
    Nagasatcanto met  agpaiso,
      ta iti langit maicaricanto,
      no taguinayonem ti dalus quen singpetmo
      quen Jesucristo nga Aptayo.





VERSIN DE LA ANTERIOR

Peregrinas rosas son tus semejantes, porque apareciste en el da de
Ntra. Sra. del Crmen [101]...--Los astros del anchuroso firmamento
brillan hoy con fulgor extraordinario, como muestra de su regocijo en
este da muy venturoso.--An los elementos ms temibles mustranse
hoy respetuosos, tambin como celebrando el da de Ntra. Sra. del
Crmen ilustre.--Tambin sers feliz y digna del cielo, si conservas
tu pureza y virtudes en nuestro seor Jesucristo.





6.a

    R . . . . . . . . . .
    O . . . . . . . . . .
    Sapay ti langit ta innaca ilasat
      cadaguiti isuamin  peggad
      casta met ti piam quen caradcad
      quen manayon  inca panagbiag.
    A . . . . . . . . . .





VERSIN DE LA ANTERIOR

... Ojal el cielo te salve de todos los peligros y te d salud y
larga vida....





7.a

    C . . . . . . . . . .
    A . . . . . . . . . .
    Sabung ti cayarigan
      ti macagteng iti quinabalasang
      quet ti banglom nga agpanapan
      iti macasay-op inna bang-aran
    Ta linteg nga nacanatad
      no magtengan anno mapasungad
      iti aldao  pannacayanac
      rebbengua unay iti agragragsac.
    O . . . . . . . . . .
    R . . . . . . . . . .
    Agbiagca met  sigagasat
      ditoy dag  napno peggad;
      sapay com ta incanto maragpat
      iti gloria  puon ti imbag.





VERSIN DE LA ANTERIOR

Semeja  una flor la que llega al estado de soltera, y tu aroma qu se
esparce, vivifica al que lo respire... Es ley de las buenas costumbres
alegrarse cuando llega el da del cumpleaos... Vive venturosa en esta
tierra llena de peligros y ojal alcanzes la gloria, fuente del bien.





8.a

    Cas rangas quen tabilang
      iti bilin ti linteg  naindayaoan
      no bay-ac ti cumablao ita biang
      itoy pannacayanacmo  naingasatan.
    Anansata tapno innac maliclican
      daytoy  cadaoyan  cadadacsan
      pinilic itay  guinamgam
      ni pacumbaba  cas inna carbengan.
    Sam-it quen ayat inca itay capnecan
      iti tarigagayco  maquitam
       panagay-ayat quen panaguiaman
      itoy natalibagoc unay  panagfiestam
    Tand toy ragsac quen rag-  napalaluan
      toy felicitacin nga itdec  sipapacurang
      quet nupay no nanom ibilangmo  capatgan
      igapum itoy aldao  nacayanacam.
    Oen ta isu ti pacaquitaan
      iti ayat  incacabsatan
      quet tarigagayac met  iparangarang
      iti ayatco quenca  sirarangrang.
    Rosas quem sabung  madumaduma
      iti bangl quen nacay-ayat  buya
      agucradcay amin  padapada
      quet ayumuomyo ti incay yadioara.
    Agnanayon quenca ti caasi  nailangitan
      ta agtaengca ti gracia quen pia  tartarigagayan
      mairanudcanto coma met  di agcurang
      iti gloria ti Dios  catan-ocan.





VERSIN DE LA ANTERIOR

Infringira yo las reglas de las buenas costumbres si dejo de
felicitarte en t da feliz.--Y para no incurrir en esta falta, he
preferido humillarme ante ti [102].--Mi alegra en tu navidad son
finezas de mi tierno amor hcia t.--Mi carta felicitacion que lleva
mi contento, aunque pobre, tenla por valiosa siquiera por celebrar
tu hoy el cumpleaos.--Ella es el testimonio expreso de mi amor
ardiente.--Flores diversas de grato aroma, abrid vuestros capullos y
esparcid vuestro dulce aliento.--El cielo te proteja siempre, goza
de la gracia divina y ojal alcanzes la gloria de Dios.





9.a

    Essem quen yamanco diac mayebcas
      no addaca laeng  sicacaoes ti salun-at
      naipangrona itoy aldao  inguet gasat
       pannacasangaymo cas inur-urayco  nabaybayag
    M . . . . . . . . . .
    I . . . . . . . . . .
    L . . . . . . . . . .
    I . . . . . . . . . .
    A . . . . . . . . . .





VERSIN DE LA ANTERIOR

Seran indecibles mi satisfaccin y alegra, si estuvieses vestida
de perfecta salud, especialmente en este fausto da de tu nacimiento,
que hace tiempo ya esperaba.





10.

    Eggued  nailangitan ti sumabat
      daytoy aldao  inguet gasat
       mangipaquita mangipamatmat
      iti naiduma unay nga ragsac.
    Ngem degdegan met com ni Jess quen Mara
      ti salun-atmo, bileg quen pia
      sapay ta incanto maicaysa
      t biag ti agnanayon  gloria
         . . . . . . . . . . . . .
         . . . . . . . . . . . . .
         . . . . . . . . . . . . .
         . . . . . . . . . . . . .
         . . . . . . . . . . . . .





VERSIN DE LA ANTERIOR

Las gracias del Cielo favorezcan este da muy feliz, para que se
celebre con los debidos regocijos.

Y qu Jess y Mara te concedan salud, bienestar y fortaleza contra
tus enemigos y que despus vayas  gozar de la vida siempre gloriosa.





11.

        . . . . . . . . . .
    Ta dimteng itay quet nagtengan
      daydi aldao  natalugadingan
       panagay-ayat quen panaguiaman
      itoy aldao  naingasatan.
        . . . . . . . . . .





VERSIN DE LA ANTERIOR

. . . . . . . . . . . .

Porque acaba de llegar el da venturoso que debemos celebrar con
festejos y acciones de gracias.





12.

No se me oculta que las anteriores composiciones tienen poco  nada
del gusto europeo; pero repito que hay varios gustos, y advierto
que no es lo mismo leer la traduccin que los versos originales y
sobre todo el oirlos. En una palabra, aquellos versos sosos y acaso
ridculos para los europeos, no dejan de gustar  cualquier ilocano,
y nos parecen cadenciosos; y no olvideis que las coplas no han de
estudiarse por bonitas, sino como materia cientfica, como dice el
Dr. Machado y Alvarez.

Siento mucho no haber encontrado la felicitacin potica de la autora
dedicada  D. Alejandro Giron, en el da en que tom el baston de
Gobernadorcillo [103] del gremio de Naturales. Sera muy curioso
leer las buenas lecciones que le daba, explicndole el espritu de
la autorid y sus deberos.

Era muy bonita poesa, semejante  la que haba dedicado  los
recien-casados.

A continuacin vamos  transcribir una improvisacin de la
Sra. Florentino que es una carta-invitacin  una sobrina suya con
motivo de celebrar los dias de su hija Benigna:


    Binnuangayco ti nagsurat
      nagsurat Inchay  siayat,
      siayat  ta conac:
      --Inchay, agtiestaac.
    Esman toy pusoc ti agrambac,
      agrambac itoy rabiy  mapasungad,
      mapasungad  gapu ti ilulutuad
      ni adim  Benigna  rabirab.
    Nupay casano ti cas-ang
      toy balay  inca ulian
      daoatec unay it sadiam
       ni paidam inca idian
    Itan ti pacaquitaan
      ti naimbag  naquem quen caanacan
      ta is ti pagpapadasan
      ti naayat quen saan.
    Gapuna nga agdaoatac
       buyuguen quet tacunaynayennac
      ta iti panagcabaguianta ti sadagac
       dicanto agcurang  maquibagrambac,
    Ngem no ninto paay
      ti inca caniac ipaay
      conac  nalalaingpay
      no ni nainget  ipapatay.
    Agnanayonto quenca  mautangac.
      ti ganetguetmo  umarayat
      utang quet rebbengconto met ti agsubad
      agpapan tanem ti aguicut caniac.





VERSIN DE LA ANTERIOR

Me he propuesto escribirte, escribirte gustosa, gustosa porque te
voy  decir:--Inchay (contracin de Crescencia), voy  celebrar una
fiesta.--Desea mi corazn festejar, festejar esta noche que viene,
la noche que viene con motivo del da del nacimiento de Benigna la
charlatana.--Aunque sea muy modesta la casa  donde vas  subir,
suplico  tu excelencia que deseches el desden.--Ahora se ver tu
buena voluntad de sobrina, porque ser la noche de prueba  los que
me tengan amor  no.--Te suplico, que vengas  ayudarme  invoco el
parentesco para que no faltes  la fiesta.--Pero si el desden ser el
que me das, preferira la ms cruel muerte.--En cambio te agradecera
la molestia que te tomases de acudir  la cita, favor que te deber
pagar hasta que el nicho sea el que me guarde.





13.

La anterior poesa es cadenciosa  los oidos ilocanos y llena su
objeto humorstico; pero cun diferente lo que sucede al traducirla
al castellano! Algunos poetas filipinos suelen poner en verso sus
cartas privadas, aun hablando de sus negocios, de sus carabaos y
otros asuntos que en nada se prestan  la poesa.

Ahora vamos  trascribir una Loa, que llaman en Ilocos;  sea: una
salutacin potica  Santa Rosa de Lima   su imagen en el dia su
festividad, que celebra todos los aos su camarero.


    Sabung ti rosal ti caarigmo
       di natulaoan ti quinavirgenmo
      ta iti talugading quen dalusmo
      naicarica nga asaoa ni Jesucristo.
    Amangan ti sudi quen daeg
      ti nagan  Rosa! narasay ti mayarnged,
      ta isu piman ti amang quen talec
      daguiti babbalasang  nasingpet.
    No iti laingna aoan pumada,
      ti tarnaaona quen sada,
      ta daguiti virtudes naicasigud quencuana
      sipud idi itataona  naparsua.
    Timmubo nga cas rosas
      ditoy dag  napno peggad,
      saan  naqueltay di met naumag
      ti lasbangna quen sayacsac.
    Aguiamanda met  siraragsac
      dagup daguiti babbalasang  inmarayat
      ti pannacagtengda pannacapasamac
      itoy aldao  ingguet gasat.
    Rayrayentay met  padapada
      ti panagdevocintay  di mapd
      quet daoatentay met iti Namarsua
       ispalennatay cadaguiti siba.
    Otal-laong  nagdadagupan
      daguiti naindayaoan  babbalasang
      t panagayayat diyo sardayan
      panagdayao quen panaguiaman,
    Sioaoacnit ti langit  agbuybuya
      cadaguiti rambac  maidiaya
      iti ay-ayat intay met isagana
       pagdaydayaotay quen Santa Rosa,
    Agbiag met  siraragsac
      detoy camarerom  siayat
      sapay com ta innanto maragpat
      ti gloria  puon ti imbag





TRADUCCIN DE LA ANTERIOR

A la flor del rosal (Rosa centifolia, L) te asemejas t, cuya
virginidad no se ha manchado, pues que mereciste ser escogida
por esposa de Jesucristo.--Qu precioso y bonito el nombre sin
igual de Rosa! es de la Santa, refugio y patrona de las virtuosas
solteras.--Desde un principio ella estaba dotada de virtudes, y nadie
la iguala en bondad, pureza y honradez.--Brot como las rosas en este
valle lleno de peligros; no se marchit su lozana ni dej de perfumar
el olor de su santidad.--Todas las solteras presentes celebran haber
llegado  este da tan venturoso.--Profesmosla devocin ferviente y
eterna y roguemos al Criador nos aleje de peligros.--Oh concurso de
apreciables doncellas, no ceseis de alegraros, de honrarla y darla
gracias.--Despejado el Cielo, contempla los regocijos que rendimos 
la memoria de Sta. Rosa.--Viva alegre tu camarero bondadoso y ojal
alcanze la gloria, fuente del bien!





VII

COMPOSICIONES ERTICAS


Estas parecen mejores que las anteriores y hcia ellas llamo la
atencion de los que quieran penetrar en el corazn de la poetisa
ilocana  de los ilocanos en general, pues que reflejan sus
sentimientos,





1.a

DECLARACIN SIMBLICA

      Iti lennaao ti Abril sinibuganna
    ti sabung  nalasbang ti caliz nasilaoanna
    quet iti naidumat sayamusom sinacnapna
    ti maysa nga agayat naliolioa.
      Oh! nasudi  jardin quet nasalumpaya
    daguiti busel ti rosas quen azucena
    iti raniag ti Init ti caarigna
    quet ti annaraar ti pagbiaganna.
      Iti ngad clavel, quen amapola
    quen dadduma  sabung  narangpaya
    daguiti agadioara  ayamuomda
    napacmer ti doctor ta nasay-opnaca.
      Quet iti balitoc  naidumat pategna
     mapurar ti macaquita
    ti bituen Matutino  conada
    maatiopay ngarud ti raniagna.
      Daguiti babbalasang  maquita
    isoda  macaaois iti sayaatda
    iti sayacsacda  naiduma,
     pagpupunipunan ti lilioa.
      Naarcusanda ti nadumaduma
    ti boocda  simmampaga
    iso  macagargari nga agdama
     rasucan ni ayat  napigsa.
      Imatangam, morena,
    ti naapgues  panagayatna
    ta mayarigac iti maisa  amapola
     sinacnap ti Abril ti ayatco quenca.





VERSIN DE LA ANTERIOR

El rocio de Abril ha recado el brillante cliz de una lozana
flor, y su suavsimo aroma ha embriagado y consolado  un triste
adorador.--Semejas  un jardin ameno y repleto de rosas y azucenas;
semejas  la luz solar, de que viven aquellas.--El perfume de los
claveles, amapolas y otras flores no es tan suave como tu dulce aroma,
enamora hasta el preocupado doctor  sabio.--Y el valioso oro que
deslumbra  quien lo mire y el que llaman astro matutino, ambos se
apaganan ante tus fulgores.--No te igualan ni las solteras, cuyos
encantos singulares atraen y consuelan; cuyas cabelleras adornadas con
sampagas encienden amor volcnico.--Ay morena! escucha y mira que soy
como la amapola sedienta de amor, y t el roco que me pudiera, salvar.





2.a

DESESPERACIN

      Amangan  ragsac quen talecda
    daguiti adda caayanayatda
    ta adda piman mangricn
    cadaguiti isuamin  asugda.
      Ni gasatco  nababa
    aoanen ngatat capadana,
    ta cunac diac agduadua
    ta agdama ngarud nga innac masagaba.
      Ta nupay no agayatac
    iti maysa  imnas
    aoan lat pangripripiripac
    nga adda pacaibatugac.
      Ilunudconto ti horas,
    nga innac pannacayanac
    ta mamenribo coma  naseseat
    no natayac idin ta nayanacac.
      Gayagayec com  ipalaoag,
    ngem bumdeng met toy dilac,
     ta maquitac met  sibabatad
    nga ni paay ti calac-amac.
      Ngem umanayento  liolioac,
    ti pannacaammon itoy  panagayat,
    ta icaric quenca quet isapatac
    nga sic aoan sabali ti pacatayac.





VERSIN DE LA ANTERIOR

Qu gozo y satisfaccin deben esperimentar los que tienen amantes,
que escuchen y sientan sus quejas.--Mala es mi suerte, no tendr su
igual, y lo digo por los tormentos que estoy sufriendo.--Porque,
aunque adoro en una hermosura, no encuentro indicio alguno de que
yo fuese digno de ella.--Maldigo la hora en que nac, y preferira
haber muerto en aquel mismo momento.--Trato de declarar mi pasin,
pero mi lengua enmudece, porque preveo claramente que merecera desden
amargo.--Pero bastar para mi consuelo que conozcas mi pasin y te
juro que no es por nadie, sino por t me muero de amor.





3.a

OTRA DECLARACIN DESESPERADA

      Dayta imnasmo agnanayon  dardarepdepec
    tumungal rabiy no innac maridep
    cas maquisasao-ac quenca  sumasainnec
    quet iti yas-asugco, ti liday, tuoc  sagabaec.
      Nenang, timudem daytoy ut-utec
     pagsasainnecac it naap-gues
     gapu piman iti aoan  caicarianna quen pateg,
    gupdecon  toy rigatco  sanaangec.
      Oen imnas ta aniacad ti urayec
    no gulibto met ti lac-amec
    nasamsam-it la nga aoatec
    ti patayco no sicat mangted.
      Daytoy biagco adda quenca  sitatalec
    no naquemmo uray magsat toy anges;
    bang-aram cadin toy pusoc  sumasainnec
     umay umipeng cadaguita daeg.
      Timudem detoy ut-utec
     pagsasaibbecac iti naapgues
    ta no ni ayat mabati quenca  sumasainnec
    quet ti tanemmo sangsangitan na canto met.
      Daytoy bangcayco umasogto iti nabileg,
    quet conanto ti tao  macangeg:
    ay asipay unay ti gsatna  daques
    ta napaay  aoan pateg!





VERSIN DE LA ANTERIOR.

Siempre, todas las noches, estoy soando en tu hermosura, y en mis
sueos me figuro quejarme dolorido ante t; qujome de los tormentos y
pesares que sufro por t.--Nenang, escucha lo mucho que padezco y lloro
amargamente, y porque no soy digno de t, voy de una vez  poner fin
 mis penas.--S, hermosura; ya que no espero si no tu cruel desaire,
prefiero recibir la muerte, con tal que sea de tus manos.--Mi vida
depende de t; si es tu voluntad, mi respiracin cesar; calma ya el
dolor de mi corazn quejoso y permite ya que encuentre alivio en tus
encantos.--Escucha mis amargos ayes, que aunque yo me muera, mi amor
no te abandonar con sus quejas, an estando ya tu en la tumba.--Mi
cadver har oir sus llantos atronadores y dir el hombre que me
escuche: pobre es su suerte, porque fu desdeado!





4.a

AYES DE UN BURLADO.

En mi libro intitulado Ilocanadas [104] escribo:

Son as los ilocanos: los ricos no suelen tomarse la molestia de
cortejar  sus adoradas, lo cual es por cierto muy penoso muchas veces,
porque en Ilocos no se permite hablar con las jvenes; y saludarlas,
 veces lo toman por cinismo y nos insultan slo por sto; en cambio
hay malos correos tan malos como todos los de Filipinas. Por tal motivo
los ricos se limitan  comunicar  sus padres sus deseos de casarse con
tal seorita,  fin de que ellos, los trasmitan  la familia de sta,
la cual, estimulada con la riqueza del pretendiente, suele aceptarlos,
an sin consentimiento de la jven, que no siempre lo aprueba, por
tener ya otro novio de su cuenta y riesgo.

Esto mismo ocurri  dos jvenes que se amaban con delirio y cuando
menos lo pensaban, la seorita se vi obligada por sus propios
padres  casarse con otro, y ahora, qu dira el amante burlado  su
amada? El pobre no pudo manifestar su odio y dolor, y hubo de suplicar
 Florentino se hiciese eco de lo que senta, y esta seora escribi
la siguiente poesa. Admira que una mujer haya podido interpretar
fielmente lo que deba sentir un hombre y no una mujer. Lastima que
los lectores europeos no comprendan el idioma ilocano, y sobre todo
las especialidades del gusto literario de estos malayos, porque es
imposible traducir dicha composicin con la debida fidelidad, para
que no se mermen sus bellezas.


      Em-emac com iti saquit
    toy pusoc nga sumasaibbec,
    tapno diac coma ni mananm ti pait
    ti pannacaisinam  saquitec.
      Maipapilit ta diac niel, maibturan
    ti di agladingit quen agleddaang.
    ta incat itay suminan
    itoy nabiit unay  quinadindinnam.
    . . . . . . . . . . . . . .
      Ay gasat ayauaayen ay
    ti banag ni ayat quen tuagpalna!
    ta lacsidem man toy si-inanama
    cadaguita ragsacmo quen liolioa.
      Gapuna adi agsarday ti panagsangsangit,
    toy pusoc agnanayon  sisasaibbec,
    gapu amin quen ayat  naidadns
     nangted ti nacaro unay  ladingit.
      Tacunaynayem cad ti siririgat
    nga liday toy pusoc  sipapasag
    ta cas as-asuguen detoy ricuac
    ti naldaang unay quenca  pannacaisinac.
      Asiacpayen  maicaoa
    amangan ta naclaat  naisina
    ta daguidi dungngo  inruamna
    n itayen quet pusayenna.
      Ruam cad pay ita ni dungng
    saanen ta panangiculb
    ta diac impapan quen impato
    nga ayatco piman ti mairubo.
      Cas gamut nga nabalanatan
    pusoc quen ricnac ti cas maaoan
    al P..., ison, isunan,
    isun ta gulibmo ta innac capnecan.
      Conac ata dica met gaoidan
    ta aniacad toy aoan inna caicarian,
    ta uray liolioa coma  innac pagragsacan
    ant patayco quet nga pacauluyan.
      Imbilangco  laoag nga naiddep
    oenno ananayco  naidegdeg,
    guibusam laeng ta turdec
    ni patay tangay sicat mangted.
      Ubbuguempay ti naut-ut-ut
    quen nangnangrona  caro ni tuuc
    tangay sioaoacnit toy pusoc
    quet siraragsacac met  omaracup.
      Itan ta simminaca
    maulilanto metten daguitoy mat
    sadin ti yanmon?--inhoranhorasto  innac concona
    --ay aoanen di naidumat ragsacna!!
      Iti laguipmo dicanto idian
    ditoy ili  nacayanacam
    nupay ragsacto laeng ti calac-amam
    dinto coma ipalubus ta gasatmo  didiay ti pacabatiam
      Luluac met ita ti ibuyogco
    nga gapu ti leddaang toy puso
    quet sapay coma dayta tacnengmo
    dinto racraquen ni limd.
      Agdiosac met ti cumuyog quenca
    iti ipapanmo diay Abra
    iti laguipmo dicanto com isina
    cadaguiti silaladingit  mamalubos quenca.





VERSIN DE LA ANTERIOR POESA.

Querra yo ocultar y olvidar el dolor que esperimenta mi corazn
lloroso, para que no se exacerbe mi amargura por tu separacin.--Pero
no puedo menos de llorarla y manifestarte mi sentimiento,
porque ya te vas  separar del que hace poco era tu amante.--Oh
suerte! ste es el fin del amor que me sonrea con esperanzas, dichas
y satisfacciones?... Por eso, no cesa de gemir mi corazn, por mi amor
burlado, que me causa un dolor profundo.--Dirige siquiera una mirada 
mi corazn, que est desfallecido de tanto llorar por nuestra triste
separacin.--Ay de mi! que voy  privarme repentinamente de las
finezas con que me acariciaba constantemente.--Ya no es amor sino
traicin... yo no esperaba que escarneceras mi pasin.--Como si
me hubieras envenenado con balanat (planta muy venenosa); parceme
que mis sentidos se desvanecen; basta ya, basta tu crueldad, basta
ya, que bien la conozco.--No te detengo, porque qu puede hacer
este pobre indigno de t?... no te detengo, aunque me hayas dado la
muerte en vez de la vida que yo esperaba;--Para m, lo que has hecho
es slo como una luz que se apag,  una desdicha que se aument 
la crueldad de mi destino; sigue atormentndome, acaba de darme la
muerte que recibir gustoso, con tal que venga de t.--Deja que la
fuente de los ms amargos pesares anegue mi corazn, que resignado,
todo lo padece.--Cuando te alejes de aqu, se quedarn hurfanos mis
ojos: donde estas ya?--dir  todas horas--ay! no est mas la de
singular hermosura!!--Nunca separes tu memoria de este pueblo donde
naciste y aunque gozes siempre de placeres, ojal tu suerte no permita
que te quedes en el pueblo  donde vas.--Acompante en tu viaje las
lgrimas de mi corazn, y ojal tu honradez no se manche.--Dios te
acompae al Abra!... no olvides jams  los que pesarosos te despiden.



Por la traduccin--direis--trasparentamos  suponemos en la anterior
poesa frases sentimentales, que no dejaran de hacer llorar  la
novia infiel al considerar el mal que ha hecho  su antiguo amante;
pero la autora suprime esa indignacin justa  indispensable en todo
hombre honrado tan villanamente burlado. Y por qu frases melifluas,
sino reprensin severa? O es que los jvenes ilocanos carecen de amor
propio?... No, al contrario: en Ilocos rarsimo es que estos casos no
terminen en asesinatos. All no se cometen homicidios sino por los
celos. En un caso semejante, [105] no se cometi asesinato; pero el
novio ofendido di una serenata  la novia en la vspera de la boda,
en la que entonaron  grandes voces infamias  insultos que ofenden
 todo oido honrado; y al da siguiente fij el novio burlado en la
puerta de la iglesia, en que iban  celebrar la boda, un pasqun
muy infamante. Y  dnde fu  parar? A la carcel, como era muy
natural. Y qu consigui? Publicar el desden que haba sufrido,
aumentar su propio despecho y deshonra,  incitar la animadversin
de la novia.

Ahora la seora Florentino con su poesa sentimental evita todo
rozamiento y escndalo; demuestra  la ingrata mujer que su antiguo
amante era magnnimo, incapaz de vengar todo agravio que recibiera
de ella y que hubiera sido esposo muy condescendiente, que es lo que
anhelan encontrar las ilocanas. Y qu ms venganza deseamos tomar
con una pobre mujer, que hacerla llorar su propia ingratitud?... Pero
veo adems un fin ms terrible en esa poesa: el antiguo amante,
invocando su desgracia y ofreciendo espontneamente perdn y lgrimas,
asegura indudablemente las simpatas eternas de su antigua amada. Y
el adulterio es ms odioso an que el asesinato; y la venganza sera
acaso impune; pero n, no creo que la seora Florentino haya concebido
tan odioso fin.





5.a

Escrito lo anterior, me encuentro con otra poesa original de la
misma autora que dice:


      Diac met pagladingitan
    no ayatco ti inca indian.
    ta diac cayat nga icutan
    ti ayat  pampamayan.
      Dicanto met mauray  umsugac:
    no baybay-an paglicudannac
    naimbag ngarud ta mailiclicac
    iti napnuan dita nga ayat.
      Idi dmona nga aldao imbilangca
     diosen daguitoy mat;
    ngem no itayen binalindac
     napigsa unay  gamutd.
      O naolpit quet nadamsac
     X... quet ingguet ranggas
    quitaem ta innac ioarnac
    ti indadanesmo nga ayat.





VERSIN DE LA ANTERIOR.

No siento que hayas dejado de amarme, pues no quiero poseer amores
vanos.--No esperes que me queje: si me abandonas, lo celebro, porque
me libro de un amor lleno de ponzoa.--En los primeros dias eras la
Diosa de mis ojos, pero ahora ya no eres para ellos, sino objeto
de repugnancia.--Oh cruel, inicua y perversa X..., mira que voy 
publicar nuestros amores, de que te has burlado.



6.a

A UNA AMANTE... QUE SE ESCAP.


    . . . . . . . . . . . . . .
    . . . . . . . . . . . . . .
      A dincad pay ti yan daguidi dungng?
    aoanen ta inca met inmaday
    ngem nupay casta dica ipato
     lipatanca ingganat caano.
      Ta isipem cad no maiparbeng
     iti sabung  taptapayaen
    ta maregreg quet manasnasen
    quet ti linnaaona ti sitataeng
      Liolioa ti aramatec  manglingay
    ta ananuen cad I... nasdemanac ti liday
    nupay ni patay caniac ti siuray
    ibilangconto  ragsacco  siuauayuay.
      Ata pinatuloymo la ti isisinam.
    ta ania cadi quet dica met magauidan
    ngem mapasamacmonto  liolioam
    no gapu quenca ti innac pacatacayan.
      Daytoy Vigan,  nagayayamam
    pudno  inca pinanaoan
    iti laguipmo dicanto idian
    iti uray no adinno  pagnaedam .
      Ngem oh pusoc! ania  sennaay
    ti sumquen quenca  liday?...
    Oh I...! ay! asiacpay
    ti impaaymo caniac  impabaclay.
      Ta ania la unay  limd
    ti nagladingitan caniac ti naquemmo
    ta pimmanaoca  immadayo
    quet inranm pay unay iti caaoanco.
      Quet idinto ta saoenda quet innac nangeg
    diay Sto. Domingo ti ilalabasyo  saquitec
    dagus la  diac nacatimec
    ta luluac ti dumalines.
      Al isunan quet ingaac
    daytoy innac panagsurat
    ta luluac ti manacanac
    no sica ti maipalaguip caniac.
      Aoatem toy naricut quenca  yabrasac.
    ta barucongmo ta pinagtalaonac,
    pinanaonnac ta pinagtalaonac,
    ti sumangcangrona  pinagayat
      Adios I...! nupay no insinanac
    daoatco  dicanto caniac malipat,
    iti racsac oenno leddaang aoagannac
    ta madadaanacto met quenca  umarayat.
      Ngem amangan piman nagrigat
    ti sumina ti cayan-ayat
    ti arig  magudas
    ti cacaisuna unay  biag.





VERSIN DE LA ANTERIOR.

. . . . . . . . . . . . . Dnde ya estn aquellas finezas?... Ya
pasaron, porque te has alejado; pero no pienses que algun tiempo
me he de olvidar de t.--Considera si conviene que una flor que
tenemos en las manos, se caiga y se marchite, conservando aun el
roco que la fecunda.--No tengo ms remedio que consolarme; ay
I...! ya me muero de pesar; pero resignado, espero la muerte como
motivo de alegra.--Al fin, te has alejado como deseabas, y yo,
qu puedo hacer! slo te dir que acaso celebres como motivo de
satisfaccin mi muerte.--Aunque te has alejado de este Vigan, donde
habian deslizado tus felices dias, no te olvides de este pueblo, de
quiera llegues.--Pero oh, corazn! qu pesar el tuyo! Oh I...! ay
de mi, por este tormento, con que me has cargado!.--Qu disgusto
has recibido de m, porque hubiste de alejar precisamente en mi
ausencia?--Cuando he oido que habiais pasado por Sto. Domingo, donde
estaba yo, no he podido articular palabra alguna y las lgrimas
brotaron de mis ojos.--Basta ya, voy  terminar de escribir,
porque mis lgrimas no cesan de manar al acordarme de t.--Recibe
mi estrecho abrazo  tu pecho que me abandon por otro amor.--Adis
I...! aunque me hayas separado, te ruego que no te olvides de mi;
y en tus alegras y pesares, llmame, que estar siempre dispuesto
 ayudarte.--Pero qu penoso el estar separado de su amante! pues
parece que se v  acabar mi nica [106] vida.





7.a

DESPEDIDA.


      Timudem man oh imnas! ni ayat,
    ti un-unnoy toy secnan ni rigat
    imatangam oh puso! quet imutectecannac
    anusem  pali-ioen toy dacsangasat.
      Dacsangasat cunac ata maipusay
    toy naldaang unay  bangcay;
    ngem ni laguip dinto met bumalacday
    agnanayonto laeng nga sitatarubay.
      Cas panagpacada daguitoy  innac balbalicsen
    ta toy baguic maipanao cadaguita taeng,
    taeng ni ragsac, liolioa  innac lac-amen
    dinto met mapunas  innac panpanunuten.
      Silaladingit toy pusoc  agpacada
    adios laing; napusacsac  azucena
    iti sayumusom ti barucongco ipenpennaca
    tapno dinto maumag ti agdaplay  banglona
      Siaddaacto laeng ti taeng ni alinaay
    ta detoy panunut salensenn ni tarumpingay
    turubayennacto ni napait  liday
    quet isunto caac ti mangay-ay-ay.
      Dios ti cumoyog, oh napnuan sayacsac
    nga esmanto daguiti agay-ayat;
    Dios ti cumuyog, salimetmetmo mangalasag
    ta tapno dayta sudim, tacnengmo ti di maracrac.





VERSIN DE LA ANTERIOR.

Escucha, hermosa, los ayes de este pesaroso amante; mira oh
corazn! (as suelen llamar los ilocanos  su adorada), examina con
paciencia  este infeliz.--Infeliz, digo porque ya te separas de m;
pero tu memoria siempre estar fija en m.--Estas palabras son ya
de despedida; ya me voy (esta locucin parece indicar lo contrario,
es decir que quien parece irse, es el que se queda; es frecuente en
los dialectos filipinos; y de aqu que suelen emplear el venir por ir
y es porque as se usan sus equivalentes en los dialectos filipinos,
p. ej. venir es umay en ilocano,  ir es innak. Ahora bien ir 
tu casa se traduce por umayakto, verbo que literalmente significa
vendr)  alejarme de tu regazo lleno de amor y de ternura; amor
y ternura que no se borrarn de mi memoria.--Lleno de angustias mi
corazn se despide; adios bondad, blanca azucena, cuyo suave aroma
lo guardar mi pecho!--Siempre el dolor no se ausentar en mi ser,
y tu memoria ser el balsamo de mis pesares--Dios te acompae,
oh llena de encantos, encantos que te atraern adoradores! Dios te
acompae! y tu prudencia sea el escudo de tu pureza y honradez.





8.a

QUEJAS DE UN AMANTE DESDEADO.


      Nasnebanac ti nasaem  sasainnec, ay ayat!
    ta dman la agtanac ti lac-amec  tuoc quen rigat;
    isuna cadin, isunan; al isunan yantangay detoy biag
    diac duaduaenen  suminan itoy baguic  dacsan gasat.
      Ay ayat, ayanayen ti sanaang
    ni patay sumquen nacalcaldang,
    ta iti maysa nga agayat  dida pagayatan
    nacasacsaquit naquem  maimatangan.
      Narangas daguita laingmo quen sayacsacmo naulpit
    nadaoel, qutaem man toy silaladingit,
    ta naal-lilao man daguitoy matac idi  buybuyaec
    ta iti inanama quen talec isuda caniac ti namatalgued.
      Ngem eppes man daguidi  inanama
    ta diac impapan  castoy man ti tungpalna
    tungpal tanm quet itan ti nagbanaganna
    detoy baguic ta is caicarianna.





TRADUCCIN DE LA ANTERIOR.

Flucto en un mar de amargas lgrimas, oh amor! no cesan mis
pesares y tormentos; basta ya, basta de crueldades que ya mi vida,
sin gnero de duda, se v  escapar de mi desventurado cuerpo.--Oh
amor! Qu triste es morir desdeado! inspira lstima ver  uno que
ama y que no es correspondido.--Crueles son tus encantos, inhumana tu
bondad; oh tirana! dirige una mirada  este angustiado; mis ojos se
han equivocado al entrever dulce esperanza;--Pero vanas resultaron
aquellas esperanzas;... no sospechaba yo que el fin de mis amores
sera una tumba,  donde me conduce mi desesperacin.



Voy  concluir con una ancdota de Doa Leona Florentino.

Bernardo Fava, inspirado vate ilocanista, se hallaba en un apuro,
porque no le satisfaca cierta estrofa de una composicin suya;
ya haba compuesto y borrado muchas y maldeca  su numen porque no
daba con lo que buscaba.

En esto, la seora se enter de su apuro y le contest  Fava:--Toma
la pluma y escribe.

 improvis una estrofa. sta no solamente satisfizo  Fava, sino que
result mejor que cada una de las dems estrofas y que todo el poema.





VIII

Vamos  terminar este captulo, reproduciendo la composicin que
dediqu al Papa Leon XIII por su jubileo sacerdotal, en el lbum
potico ofrecido por el que fu Arzobispo de Manila, Excmo. 
Ilustrsimo Sr. D. Fr. Pedro Payo.


    LEON  naslag! apayapay ay,
       nupay nacalcaldaang  baludca,
      napang-lao quet aoananca sanicu,
      amin  lubong agrucbab quenca it?...
    Essem, rag-, siddaao ti paltuadenna
      ti agbuya cadaguiti ad  cumablaao quenca,
      daguiti amin  cristiano ditoy dag
      quen ar-ari  hereje nga agcacapigs.
    Oh.... quet daguiti pay cabusormo
       gura quen apalda quenca di masao
      luctanda ti Roma  carcelmo
      quet cunada: dayaoenyo, umasideg cay.
    Ni Cristo incarina  dinacanto
      parucmaen ti rungsot ti Infierno,
      quet detoy  saona umanay  talguedmo
      nupay agsasaramusam daguiti rigatmo.

    Xerxes, Alejandro Magno, Napoleon...,
      aoan cadaguitoy ti pumadpad quenca Leon;
      aoan ti nacabutbuteng  ejrcitom,
      ngem ni Apo Dios quencat tumulong.
    Iti tinartarigagayanda saanda  naala,
      nupay adu quen agcacaingel daguidi buyotda;
      ngem ti Langit impaayna quenca,
      agsipud ti singpet, siribmo quen emma.
    Iturayam daguiti amin nga il-ili
      manipud Irlanda aguinga Ponap,
      quet mangrugu Carolinas agtungpal Scoresby
      quet icutam daguiti adu  psomi.
    Isut gapuna, Amami, dica agladingit
      ta inagaoandaca dag quen gupit,
      no masapulmo pagturayam  cas langit...
      pagtoonem daguitoy psomi iti taao  napait!





VERSIN CASTELLANA.

Leon ilustre! por qu, siendo t msero preso, pobre y escaso de
bienes temporales, todo el mundo se inclina hoy ante ti?

Causa gozo, alegra y admiracin el contemplar ese inmenso gento que
acude  saludarte, destacndose entre tantos cristianos, representantes
de poderosos Reyes y de prncipes herejes.

Oh! hasta tus enemigos, cuyo odio y envidia no se pueden expresar,
abren hoy las puertas de Roma, en donde te tienen encerrado, y no
pueden mnos de exclamar: venid  saludar  ese Rey de misterioso
poder!

Cristo prometi que el furor del Infierno no te derrotara; y esta
palabra divina basta para sostenerte victorioso en medio de los
continuados y rabiosos ataques de tus enemigos.

Ni Jerjes, ni Alejandro Magno, ni Napoleon te igualan, gran Leon;
careces de formidables ejrcitos; pero Dios es quien te conduce 
la victoria.

Reinar en todo el mundo, anhelaron ellos, y no lo pudieron conseguir
 despecho de sus numerosas y arrojadas huestes; ms el cielo te lo
ha concedido por tu virtud, sabidura y modestia.

Reinas, s, en todos los corazones, desde Irlanda hasta Ponap
(Carolinas), y desde esta isla que recuerda tu rectitud y habilidad
diplomtica, hasta Scoresby.

Por eso, Padre Nuestro, no te aflijas por haberte arrebatado tus
dominios y dems bienes temporales. Si necesitas terreno, tan inmenso
como el cielo, donde reinar..., amontona nuestros corazones en la
inmensidad de los ocanos!








APNDICE DEL "FOLK-LORE ILOCANO"


Yo esperaba encerrar en un tomo de 300 pginas, como los del Folk-Lore
Espaol, todo lo yo tena escrito y la ampliacin de muchos apuntes
mos; pero me he equivocado: para el plan de Folk-Lore Ilocano, tengo
sealados siete captulos, y veo que es imposible empezar el cuarto,
porque ni me permiten por ahora la confeccin de tres Revistas, que
casi todas ellas pesan sobre m, ni mis compromisos con El Diario de
Manila y La Revista Catlica, y adems porque se tardara ya mucho
en dar otra clase de lectura en folletn  los suscriptores de La
Espaa Oriental.

Forzosamente el Folk-Lore de cualquier pueblo necesita tratarse
en ms de un tomo, y ahora del Ilocano quedan en el tintero los
siguientes captulos:

IV. Leechraft.--Materiales folk-lricos sobre Medicina popular.--En
ste pensaba dar un Vocabulario folk-lrico de las plantas del pas,
apuntando sus nombres ilocanos, sus equivalentes cientficos y sus
aplicaciones medicinales, aprovechando, no libritos ya impresos como la
Flora del P. Blanco, los folletos de Clain, Sta. Mara y otros autores,
sino inditas revelaciones de varios herbolarios. Indudablemente
esta parte sera la ms curiosa y til del Folk-Lore Ilocano y
ya tena ofrecida la dedicatoria al sbio continuador de la citada
Flora. R. P. Fr. Celestino Fernandez; pero tan delicado asunto requiere
ms tiempo del de que dispongo ahora.

V. Folk-Wit.--Materiales folk-lricos sobre las manifestaciones del
ingenio popular, como son proverbios, dichos, adivinanzas, profecas,
juegos, etc.

VI. Folk-Tradition.--Tradiciones, leyendas, cuentos,

VII. Folk-Science.  Miscelnea folk-lrica sobre otras materias
cientficas no comprendidas en los anteriores captulos.

Me propongo continuar el Folk-Lore Filipino: y ya obran en mi poder
los artculos de los Sres. Zaragoza, Ponce, Serrano y Mondragn, de
que hablamos en la Introduccin de este libro, con autorizacin de
ellos para publicarlos. Estos y lo que queda del Folk-Lore Ilocano
formarn otro tomo aparte.

Ahora para justificar el titulo de este folleto, de Folk-Lore Filipino,
voy  dedicar las 70 pginas que quedan, al Malabons, Zambaleo y
otros artculos; pero antes como apndice voy  insertar otros sueltos
sobre el Ilocano,  fin de que este tomo contenga todos los que fueron
premiados en la Exposicin de Filipinas, advirtiendo que lo que queda
indito del Folk-Lore Ilocano no fu remitido  dicho certamen.








TRADICIONES


1.a

SILANG.

Voy  trascribir la referente al hbil poltico, como valiente
caudillo, Silang, tal como se conserva en la leyenda popular, que
suministra curiosos datos  las crnicas filipinas [107].

Silang logr inspirar temor  los de Vigan. Su casa se asentaba
sobre la cumbre de la colina, situada al SE. de la Ciudad Fernandina,
que hoy se conoce con el nombre de Pantok ni Silang.

ste encerr en las bodegas de su casa [108]  muchos Religiosos
Agustinos Calzados y Clrigos, por lo que los espaoles queran
castigarle; pero se frustraban todas sus tentativas de subir  la
colina, porque grandes trozos de piedra, arrojados por los criados
de Silang, aplastaban  los que osaban acercarse  sus faldas.

Entonces los espaoles encargaron  Vicos, amigo ntimo de Silang,
nico que poda subir  la colina, que le matase.

Y una tarde en que estaban pasendose amistosamente en la sala de
su casa Silang y Vicos, ste di algunos pasos hcia atrs y dispar
contra l algunos tiros de pistola que le dejaron muerto en el suelo.

Silang slo pudo decir estas palabras:

Matyakon, Bernabela! (Ya me muero, Bernabela.) As se llamaba
su esposa.

sta se propuso vengar el asesinato, de su marido y llev sus riquezas
al Abra, para unir un considerable peloton de tinguianes  igorrotes.

Mientras tanto, los espaoles se dirigieron  la colina  libertar
 los cautivos de Silang y elevaron gracias  Dios, rogando por el
mal xito de las tentativas de aquella.

sta, en efecto, logr reunir muchos infieles, capaces de aniquilar
 los pocos espaoles, que guardaban la Villa Fernandina, como antes
se llamaba Vigan.

Pero gracias  un milagro de Dios, los infieles retrocedieron.

Cuando llegaron ellos  la Bocana del Abra, creyeron, por una ilusin
ptica, que todos los sotos y cercados de Vigan eran tropas armadas
de fusiles, que tanto teman. Por esto regresaron despavoridos  sus
respectivas rancheras.





2.a

AMBARISTO

Fielmente voy  reproducir lo que dice el pueblo ilocano acerca del
famoso Ambaristo, sin ocuparme de concordarlo con lo que consta en
las crnicas filipinas.

A principios del siglo, los naturales de Sarrat, Ilocos Norte,
capitaneados por un tal Ambaristo, despus de cometer horribles
sacrilegios en la iglesia y convento de su pueblo, se dirigieron 
Laoag, donde asesinaron  los pocos espaoles que all haba, y 
todos los naturales que se opusieren  seguirles en sus fechoras.

Recorridos todos los pueblos de Ilocos Norte, donde reclutaron
proslitos, lograron reunir un respetable peloton.

Continuaron su victoriosa correra hcia la vecina provincia de
Ilocos Sur.

Sabido esto por el alcalde, llam  junta general  todos los
Gobernadorcillos de la provincia, encargndoles se preparasen  la
lucha. Todos los pueblos respondieron al patritico llamamiento,
enviando su contingente de hombres armados.

Frente al camino real de Bantay, pueblo de Ilocos Sur, de donde venan
los revoltosos del Norte, se colocaron algunos caones; siendo uno
de los artilleros el viejo mendigo, que me cont todo sto.

Un peloton de ilocanos del Sur sali al encuentro de los insurrectos
del Norte.

nterin, los que se quedaron en Vigan se preparaban  rechazar el
saqueo en caso de que sus paladines perecieran en la lucha. Todas las
mujeres ricas se refugiaron  la nica casa particular de piedra, que
es la que hoy se conoce con el nombre de Casa de Doa Clemencia. Las
mujeres iban vestidas de sus mejores ropas con todas las alhajas de
valor. Aquella casa estaba fortificada de una manera especial: en las
ventanas, puertas y escaleras haba fogones con tamaos sartenes llenos
de manteca, aceite y agua en ebullicin, para baar  los asaltadores.

Esto fu en Vigan.

Y en Bantay las mujeres estuvieron en la iglesia rezando delante del
altar de Nuestra Seora de la Caridad, que estaba cerrado, porque
decan que la Virgen no estaba, puesto que sali al encuentro de
los enemigos.

Cuntase, en efecto, que los enemigos al llegar  la orilla del rio
de Bantaoay, que pasa al Sur del pueblo de San Ildefonso, encontraron
 una mujer con un cntaro, ofrecindoles agua potable.

Los enemigos se negaron  tomar agua y comenzaron  atravesar el rio,
el cual hirvi y les trag, porque la mujer referida, que suponen
ser la Virgen de la Caridad, ech el agua de su cntaro.

Los ilocanos del Sur, que estaban viendo  sus enemigos ahogarse,
se lanzaron sobre ellos con tanta bravura, que en un momento lograron
matar  sus enemigos y colgar de un rbol la cabeza de un tal Garrido,
general y l alma del peloton de Ambaristo.

Desde entonces los alrededores de Bantaoay pasan por sitios malditos
para los ilocanos.





3.a

TRADICIN MADRILEA  ILOCANA?

Esta pregunta me dirig, cuando con gran extraeza ma encontr una
tradicin titulada La calle de la cabeza en el Folk-Lore de Madrid,
escrita por D. Eugenio de Olavarria y Huarte, como el muy ilustrado
autor del trabajo literario titulado El mdico de su honra, 
Tradicin filipina  drama de Calderon? se preguntara cuando observ
que un drama escrito en Espaa desenvolva un asunto muy parecido 
la desgracia de D. Alonso Fajardo, que tuvo lugar en Manila durante
su gobierno.

La tradicin escrita por Olavarria semeja mucho  una conseja ilocana.

Cuntase se que un asesino haba logrado en un principio
ocultar su crimen, sepultando clandestinamente el cadver de su
vctima. Haban trascurrido muchos aos sin que el homicidio ni
su autor se descubriesen, cuando un desconocido que pasaba frente
al tribunal  casa-gobierno de Bantay, pueblo muy cercano  Vigan,
llam la atencin de los agentes de polica, puesto que el incgnito
llevaba en sus manos nada menos que una cabeza humana recien-cortada,
al parecer de su tronco.

Cules seran la confusin y el terror del asesino, cuando advirtiera
entonces que la carne de vaca, que acababa de comprar en la carnicera
de Vigan, se haba convertido milagrosamente en la cabeza de su
antigua vctima, demostrando que no hay crimen que se pueda ocultar.








ACERTIJOS

Los hay muchos en Ilocos, diferentes de los espaoles y se asemejan 
los dems filipinos. Por lo regular los acertijos se espresan en dos
versos, que mtuamente se consuenan, segn la Potica filipina. Por
ejemplo:


            Baboy ni Juan,
            Agogaog no mangan.


El cerdo de Juan grue, cuando come. Esta es la traduccin literal
del acertijo anterior, el cual da  entender que el trapiche indgena
suena cuando oprime la caa-miel, y dicen los ilocanos que grue.

Un grano de palay llena el mar. Esto da  entender la luz del tinhoy
(candil indgena), que se parece  un grano de palay y que con sus
resplandores llena  ilumina todo el aceite, que es la mar.

(Quin es) Un viejo pequeo que gilmente lleva bejucos?--El raton,
que lleva con agilidad su cola  bejuco, como dicen.

El palio de un rico no se puede limpiar.--El tronco de la caa.

La casa de Sta. Ana no se puede mirar.--El sol.

La casa de Sta. Ana, llena de velas.--Un mueble, en el que colocan
los ilocanos los cucharrones para ollas.

El perro que corre estando acostado.--El bote.

El cerdo de Manila est erizado de clavos.--La banca (una
embarcacin).

Diez hermanos con pauelos blancos.--Los dedos.

Quin es el que baja acostado?--El cadver.

Cul es la criatura, que, si la herimos, al momento se cura sin
dejar cicatriz?--El agua.

Cul es el pestaeo, que infunde miedo?--El relmpago.








MEDICINA Y FLORA

Mr. Blak utiliz el Folk-Lore para conocer la primitiva historia
del hombre en lo relativo  la Medicina popular. Ha hecho muy bien:
pero yo entiendo que adems debe servir  enriquecer dicha ciencia.

En Ilocos hay buenos herbolarios, y conozco dos casos en que curaron
 dos mujeres desauciadas ya por los facultativos. El juzgado de
primera instancia y la Audiencia del territorio, entendieron en los
casos que he citado, siendo esposa de un espaol una de las enfermas.

Con lo cual, dicho se est que es sumamente til saber sus
medicamentos.

El dolor de estmago, lo curan con la cscara de lomboy (Eugenia),
que despus de majada y salada, la cuecen, y cuando ya est caliente,
la envuelven con un pedazo de tela y friegan con esta especie de
sinapismo el estmago. Acto seguido el enfermo toma ch  basi (vino)
con polvos de abutra.

La calentura y calambre se curan con las raices del custico marungy
(Moringa), que deben machacarse.

Se pone este sinapismo en el estmago, en la planta del pi,  en
la espalda  en otras partes del cuerpo, excepto la cabeza, sobaco
y cuello. Cuando el sinapismo se calienta, lo trasladan  otra parte.

Las grandes heridas se curan con las hojas machacadas de la
sensitiva. Y las pequeas con polvos de caa (Bambusa).

Los dolores del costado se curan con bakong  lirio (uso externo).

--La ceniza del tabaco puesta en el vientre  en el ombligo, es
remedio contra las indigestiones,

--La hoja del achuete (Bixa) puesta en la frente del que siente dolor
de cabeza, lo quita.

--La papaya (Carica) es de dos especies: una que d frutos y otra
no. Si se siembran dos semillas, una ser fructfera y la otra no.

--Los que padecen dolor de estmago, suelen tomar agua bendita.

--El dolor de muelas se cura con pimienta picada, que se debe
introducir en los agujeros de la muela roida, para que mate sus
gusanillos  microbios.

--Las aguas del mar no daan, pudiendo uno baarse, aunque estuviese
sudando sin peligro de enfermarse.

--Con baos de mar se cura la sarna y si uno se atreve  acostarse y
revolcarse en la arena caliente, se curar mas pronto, muriendo los
aradores de dicha enfermedad.

--El excremento de la boa, desleido en un vaso de agua, es antdoto
contra el dolor de estmago.

--El que padece de retencin de orina, se curar, si come rbanos.

--El que padece jaqueca, se abre una coronilla en la cabeza y
desaparecer el dolor.


                    Fin del Folk-Lore Ilocano








LOS CURANDEROS FILIPINOS Y SUS ABOMINABLES PRCTICAS


I

Para a tratar con acierto esta materia se necesitara ser un mdico
inteligente  imparcial, porque hay prcticas y medicamentos al parecer
puramente supersticiosos, que los curanderos no pudieran aplicar sino
llevados de su pedantera y atrevimiento, hijos de su ignorancia. Y,
sin embargo, curan, y es porque, examinados bien, tienen su razn de
ser. Cuntos casos de enfermedad no hemos visto con nuestros propios
ojos, desahuciados por hbiles mdicos, y curados despus con pasmosa
facilidad por aquellos  quienes consideraran meros charlatanes!

Y quin duda que muchos de los curanderos indios conocen ignoradas
virtudes de las plantas de Filipinas, todas las cuales, sin excepcin,
son medicinales?

Repito: para hablar con acierto del objeto de estos artculos,
se necesitara ser un mdico, lo que yo no soy, y sin embargo,
el. Sr. Director de El Comercio  me lo ha suplicado, segun dice,
para ayudar  los encargados de redactar cartillas higinicas; y como
no puedo eludir el encargo de mi Director y buen amigo, salga lo que
saliere, all v el primer artculo, que tratar del mangkukulam [109].

Es ste, segn el vulgo, una persona que tiene pactos con el
demonio. Posee una mueca que le sirve de instrumento para daar  sus
enemigos [110]; si quiere que stos padezcan dolor terrible de cabeza,
vientre u otra parte, no tiene mas que picar con una aguja la cabeza,
vientre, etc., de la mueca. Y el individuo  quien se quiere daar,
sentir dolores hasta morir, si as place al mangkukulam, en las
partes picadas, y no le salva la distancia  que se halla de aquel.

En las provincias tagalas, siempre que alguno se vuelva manitico,
loco  por cualquier causa, delirante, se atribuye el mal  imaginarios
mangkukulam y dicen sus parientes lo siguiente  cosa parecida.

--Seguramente aquel fulano  quien ri en tal da  no le di dinero
 caus algn disgusto, es mangkukulam, y h aqu los efectos de
su venganza.

Entonces acuden  los curanderos que tienen la especialidad de echar
del cuerpo al mangkukulam. Suponen que ste invisiblemente v al
lecho del paciente, y le aprieta el cuello  produce su enfermedad
y que si se azota  golpea al paciente, no siente l los golpes sino
el mangkukulam.

En un caso ocurrido en Malabon  cierta jven, los curanderos
aconsejaron martirizar  la paciente, pues, como v dicho, no sufre
los martirios sino el mangkukulam, y con ellos se consigue ahuyentarle.

La familia se conform con el aconsejando tratamiento, y la enferma
fu clavada, azotada cruelmente y martirizada hasta que se escap
el mangkukulam, digo, el alma de la paciente  la eternidad, y los
curanderos y la familia de la difunta fueron  parar con toda su
humanidad al presidio de Bilibid.

Pero no escarmenaron los malaboneses: sufri fuerte calentura un tal
Bruno (en 1864) y, naturalmente, deliraba; se le ocurri  la familia
lo del mangkukulam y llamaron  los curanderos ad-hoc. Le sometieron
 toda clase de martirios; el pobre gema y grua; le hacan soplar
por un tubo de caa y despus el mdico mandaba salir al mangkukulam.

El enfermo, delirante, contestaba cualquier cosa y crean que el que
responda era el mangkukulam y no el enfermo.

Haba muchos curanderos, se relevaban unos  otros y cada uno aplicaba
su propio tratamiento.

--Cuntos sois?--preguntaba uno al enfermo--y ste contestaba:--Tres.

--Tres!--exclamaba entonces el curandero--ya vn Vds! Efectivamente,
est dominado por mangkukulam, y qu muchos! A muchos enemigos,
muchos tambin y eficaces remedios. Venga un ramo del lipang kalabao
(Urtica ferox, Spr.) que mata de comezon.

Y le iban  asesinar atrozmente al pobre enfermo, si no hubieran sido
aprehendidos con tiempo por agentes de la autoridad. Despus se cur
el enfermo por s slo.

Diz que los curanderos contra-mangkukulam conocen  los verdaderos
muertos, porque es de saber que el mangkukulam no mata, sino que
aprieta el cuello  uno, y porque ste parece estar muerto, es
enterrado,  pesar de estar vivo.

Cuentan de muchos, al parecer cadveres, resucitados por los
curanderos. Uno de estos casos ocurri en Meycauayan, segn quien
asegura haberlo visto con sus propios ojos (sic.)

Yo iba--dice este tal--con el curandero  una casa mortuoria,
encontramos en ella un cadver que estaban festejando con comilonas y
libaciones. El curandero, despus de observar largo rato el cadver,
dijo que no estaba muerto sino que un mangkukulam, le impeda
respirar y lo vea. Pidi agua herviente, echla sobre el cadver,
y...... ste resucit!

Como se supone, el mangkukulam fu el que se coci y muri
efectivamente, y por eso se cur el que pareca estar muerto. Asi
fu, en efecto, porque despus se encontr en otro lugar un hombre
asesinado, pero que antes de morir pudo declarar que fu muerto por
el curandero en tal hora en que justamente ba con agua herviente
al cadver supuesto.

De modo que, matando al mangkukulam que daa, cesan los efectos
de su poder. As lo creen los tagalos y pampangos no ilustrados. Y
esta creencia les hace cometer asesinatos algunas veces, matando 
inocentes,  quienes suponen ser mangkukulam.

All por los aos 1840, uno de la Pampanga, hizo asesinar  casi
toda una familia que crea  pi juntillas que era de mangkukulam y
que eran la causa de la enfermedad que aquejaba  su madre. El pobre
fu ahorcado en Manila, habindose justificado plenamente el mvil
de su delito.

Ay del que el vulgo crea ser mangkukulam! Cuando, menos lo piensa,
es denunciado y citado en el tribunal  juzgado local por los parientes
de algn enfermo, cuyo mal le atribuyen.

En cierta ocasin fueron demandados en el tribunal de Navotas dos
supuestos mangkukulam (padre  hijo) y el demandante llevaba como
testigo al mdico contra-mangkukulam.

Preguntado ste por el gobernadorcillo en qu fundaba sus sospechas,
contest:

--S, seor; estoy muy convencido de que stos han hecho kulam (dao)
al paciente.

--Prubalo.

--Ahora mismo; aqu tengo dos piedrecitas que esos mangkukulam no
tendrn reparo en poner en sus bocas, si es cierto que no lo son.

Y diciendo sto, alarg una piedrecita al hijo. ste no vacil en
aceptar y la iba  meter en su boca, cuando el padre se la arrebat
impidiendo tenazmente que lo hiciera, entre sollozos.

--Ah!--exclam entonces con aire de triunfo el curandero;--ya
v V., seor capitn! No est V. convencido an de que sean tales
mangkukulam?

--Tienes razn;--contest el cndido gobernadorcillo, que estaba muy
demudado y le hororizaba el juzgar y tener en su presencia  unos
mangkukulam. Pero en fin, sacando fuerzas de su confusin y miedo,
aadi en tono solemne:

--Efectivamente, si no lo furais, porqu temeriais meter en
vuestra boca esas piedrecitas? Ah! Os condeno  que cureis al que
habeis daado. Cuidado con no cumplir en seguida este mandato mio y
cuidado si vosotros, vengndoos de mi justicia y autoridad, me haceis
experimentar el menor mal. Os har crucificar y quemar en la plaza.

--Seor,--contest el padre,-- nosotros ganamos con honradez nuestro
sustento, aunque seamos pobres; odiamos camorras, nos alejamos de la
chismografa del vecindaro y nos encerramos solitos en nuestra casa,
y de esto ha deducido ese pcaro que en nuestra casita rendimos culto
al demonio y tenemos pactos con l. El curandero es el pillo: gana
la morisqueta diaria con su charlatanismo,  muchos ha embaucado,
muchos le tienen por malo; y cmo no habiamos de temer que esas
piedrecitas estn envenenadas por ese que es capaz de todo, para
que si las tragarnos y morimos, pueda decir que Dios  sus piedras
milagrosas nos han castigado, y s no las tragamos por justificado
temor, pueda decir que somos mangkukulam, como pretende ahora? Mire
V. bien, seor capitan, que el dilema est bien carpinteado y con
semejantes medios engaa al vecindario; pero su ingnio indica gran
perversin de su sentido moral.

--Miren Vds. qu listo el mangkukulam--interrumpi el curandero;--no
le oiga V., seor capitan, que le est inspirando su amigo el
invisible. A crucificarles,  quemarles vivos!

--A crucificarles,  quemarles--repiti el pueblo.

Ignoro por qu no les crucificaron y quemaron vivos, cuando el pueblo
y el mismo gobernadorcillo estaban convencidsimos de que aquellos
eran verdaderos mangkukulam.





II

S el supuesto mangkukulam se v rodeado de peligros en las provincias
tagalas y en la Pampanga;  lo mejor le desorejan, le atan en un
lugar donde abundan hormigas feroces como el hantik,  le asesinan;
en las islas Visayas y an en las mismas provincias tagalas, el
presunto asuang est expuesto  que cuando menos lo piensa, sea
apaleado  asesinado.

Pero no empecemos por donde debemos terminar.

Cuando el curadero visaya, generalmente uno  una, entrada ya en aos,
es llamado por un doliente pobre, no siempre complace y suele buscar
cualquier pretexto para eludir la asistencia; sin embargo, no le
deja sin algn consuelo: inquiere los sntomas de la enfermedad y el
estado del paciente; acude  su orculo, es decir, pone en un plato
el milagroso ban auan, piedra blanca, casi trasparente, redonda,
de tamao de una pulgada  poco mnos; luego finje rezar y despus de
esta ceremonia asegura conocer ya la enfermedad que aqueja al doliente,
pues en la piedra apareci la figura del enfermo mostrando el sitio
de su mal.

Otras veces, cuando tiene muchos quehaceres  pereza, se limita 
tomar el pulso, no al doliente, sino al que fu  llamar al curandero.

Casi siempre las enfermedades que padecen los visayos,  juzgar
por lo que dicen sus curanderos; son mal aire, traspaso de hambre,
calor en el estmago  dao de los talonanon, espritus campestres,
 de los asuang.

Si el orculo ha inspirado al curandero que la enfermedad de que se
trata es mal-aire, aconseja aquel frotar diez veces poco ms  menos,
al da, todo el cuerpo del paciente con ajos machacados y espritu
de vino; otras veces manda sobar todo el cuerpo y luego frotarle con
una composicin de haplas (planta) y aceite, y despus hacer tomar
al enfermo unos polvos de corteza desconocida en un poco de agua.

Si el enfermo siente fro, hay que aplicarle adems sinapismos
en los brazos y piernas, para que el calor de la cabeza--segn el
curandero--se desparrame en las dems partes del cuerpo. Y si todava
el mal-aire persiste, se le aplican ventosas en la espalda.

Si se trata de traspasos de hambre  calor de estmago, con un
emplasto, compuesto por el Galeno visaya, aplicado  la boca del
estmago, suele desaparecer el mal. O si no, tomando infusin de la
corteza de suma (Anamirta cocculus, Wight et Arn.)

Pero si el enfermo tiene algn dinero, el curandero se apresura  ir
 verle con su caracterstica talega, esto es, su botiquin de mano,
que se compone de mutis (piedras milagrosas) y muchas cortezas y
raices de rboles, que curan todo gnero de enfermedades. Las piedras
sirven, adems, de amuletos.

El curandero toma el pulso al doliente y al cabo de un minuto de
grave meditacin, augura feliz resultado y soba, compone ungento 
brebaje, aplica sinapismos  lo que sea conveniente  la enfermedad
que se trate de combatir.

Demuestra hacer todo esto con verdadero afn, mucho cuidado y sobrada
afectacin de su exclusiva cencia.

Despus de la operacin, los de la casa le ofrecen vino y comida,
 sea el sumsuman, plato, por lo regular, de pescados asados, y el
indispensable sanag (honorarios de su primera visita), sin lo cual
asegura el charlatn que pasara  l la enfermedad.

Si empeora el paciente, se vale el curandero de estremosos (lase
brutales) remedios; reza, invoca  Dios y al demonio; va  la iglesia
 barrer  prestar algn servicio  los santos y despus practica
ceremonias supersticiosas en honor de los diuatas (dioses falsos de
los visayas).

Pregunta si alguna vez el enfermo ha estado  la sombra de algn
supersticioso rbol; si ha estado en algn bosque, campia  ribera
de algn ro. Si contestan que s, como casi siempre, por lo visto, el
curandero respira fuerte, como si hubiese dado con el remedio eficaz.

Ya deca yo--asevera el nuevo Hipcrates--que esta enfermedad tiene
sntomas y carcter singulares. Y es claro, porque la produce una
piedra  cua de madera que los espritus malignos le han metido
en el cuerpo, vengndose de l por ofensas que, acaso sin saberlo,
les haya causado. Hay, pues, que extraer esa piedra con el butbut,
 sea emplasto de jengibre machacado.

Si este remedio no surte el efecto apetecido, el mediquill rodea de
muchos braceros el lecho del paciente y quema en ellos incienso, palma
bendita  romero. Y si con esto todava no acaba de matar asfixiado
al moribundo, coge una palma bendita y con ella procura echar del
cuerpo del doliente  los espritus malficos, azotndole con todas
sus fuerzas, en la creencia de que no los sufre el enfermo sino los
espritus como el mangkukulam. Tambin sacude con la palma las paredes
para enviar de una vez al quinto infierno  los malditos demonios.

Esto, si el curandero d en volver dao por dao  los enemigos
invisibles. Otras veces prefiere aplacar la ira de estos con estas
ceremonias: cuelga de la cabecera del enfermo un huevo de gallina;
mata un cerdo blanco y lo divide en dos partes: una para el curandero
y otra... para el mismo; pero mientras la primera se la lleva con
conocimiento de todos, la otra lo hace con amaos y embustes. La
condimenta, y una voz cocida, la reparte en varios platos, y 
stos los lleva al sitio donde haya estado el doliente, para que se
los coman los espritus indignados, y en efecto... desaparecen los
contenidos. Esta prctica es reminiscencia de su antigua teogona.

Que  pesar de tantas ceremonias y de tan estupenda cencia del nuevo
Dr. Sangredo, muri, por fin, el enfermo?

Ah!... en ese caso indudablemente un asuang fu la causa de todo. Hay
que buscar  ese guapo y asesinarle.

Y quin es l?... Un hombre  una mujer que tiene pactos con el
demonio; no entra en las iglesias y dems lugares sagrados; tiene un
agujero en el sobaco que contiene aceite, maravilloso leo que le
hace volar  do quiera; cuando anda, no parece sino sacudiendo una
estera (petate); sus uas son muy largas, y su lengua horriblemente
dilatada, negra y flexible como la seda. Gusta mucho de la carne
humana, especialmente de la de los fetos; por eso procura lamer el
vientre de alguna embarazada y con esto slo muere ella y el asuang
lograr su manjar favorito, tal es el feto. Toma las formas que quiere,
la de un perro, de un gato, ave  otro animal cualquiera.

Por la noche es cuando recorre el mundo. En las primeras horas sale
 esplorar las casas, donde ms tarde y mientras el mundo duerme,
pueda impunemente hacer sus fechoras; coge  nios abandonados y 
caminantes solitarios. A media noche deja en un rincon de la casa la
mitad de su cuerpo  partir de la cintura  los pis, y la otra mitad
vuela en busca del sustento diario. Si uno sorprende la ausencia
del asuang y logra salar la mitad abandonada en la parte de unin,
al volver ste, ya no podr unir las dos mitades.

El tiktik, ave nocturna, anuncia con su canto la proximidad del asuang,
por lo cual ste le persigue y son enemigos. En cambio, el caiman es
amigo del asuang. Comparte uno con otro su presa y ambos gustan de
la carne humana. Por lo regular, el asuang vive en chozas asentadas
en las orillas de un ro.

Los visayas suelen designar como tales  los deformes, feos y de
aspecto fenomenal. Y pobre del que la opinin seale como tal! Se
citan asesinatos de personas inocentes. Los parientes del difunto,
cuya muerte se atribuye  un asuang, suelen por la noche ir  asesinar
al presunto, y dentro de las 24 horas de haberle herido, tomando
cualquier pretexto, van  verle y hablar con l; sin estas ceremonias,
 van fuera del tiempo oportuno, s curar con pasmosa prontitud.

Ay del presunto asuang! Aunque fuese ms hermoso  que Absalon y ms
rico que los Roschilds, nadie querr casarse con l ni con sus hijos;
todos huyen horrorizados de l; le reciben con agasajo por puro temor,
pero deseando que se vaya lo ms pronto posible. Si ven en su casa
algun animal, creen que es el mismo asuang metamorfoseado.

El pjaro llamado en visaya bau es un asuang trasformado en la
poca prehistrica, segun los visayas, los cuales temen encontrarle,
no sea que les convierta en asuang, pjaro  otra clase de animal,
 que les devore.

Las embarazadas, sobre todo, temen mucho al asuang y suponen que ste
pasea por la noche alrededor de su casa, viendo de devorar el feto.

Cuando se presentan los primeros sntomas del parto, el marido se
arma de bolo  cuchillo y se coloca desnudo unas veces en el tejado
repartiendo mandobles  diestro y siniestro en el aire,  en el piso
bajo del cuarto donde est dando  luz su mujer, para ahuyentar al
asuang, pues desde el tejado  desde el piso puede extender su dilatada
lengua y lamer el vientre de la parturienta. Mientras tanto, los dems
parientes de la familia se reparten en la casa con el mismo objeto:
unos en la escalera, otros en los dems sitios por donde pueda colarse
el maldito.

Y la comadrona, si no llevan farolito, cuando van  llamarla de noche,
se escusa diciendo que sin luz saldra  su encuentro el asuang,
para impedir que vaya  ayudar  bien parir. En una palabra, todo lo
que les convenga, lo piden con pretexto del dichoso asuang.





III

Los filipinos de color son de una misma familia: la malaya. Por eso,
sus facciones y costumbres, como sus teogonas y supersticiones, se
parecen mucho. El mueco del mangkukulam tagalo  pamgango, recuerda el
ban-auan del visaya. Los tagalos atribuyen la locura al mangkukulam,
y los ilocanos al sangkabag  katatao-an. En las provincias tagalas,
visayas y la Pampanga, se cometen asesinatos en las personas de
los supuestos mangkukulam y asuang, y en Ilocos los mangsisibrong
practican (rarsimas veces ya ahora), el panagtutuy. El visaya conoce
el sumsuman y el ilocano tambin, pero con algunas diferencias.

El ms famoso curandero de los joloanos Panlima Arat, que segn se
dice, profetizaba sobre el desenlace de las enfermedades, es ni ms
ni menos que los baglanes de los monteses de Abra, que pretenden
hacer lo mismo con predicciones tan ambiguas que sea cual fuese el
resultado del mal, hallan ellos subterfugio.

En el captulo anterior hablamos de los curanderos visayas, del
mal-aire  mal-viento  que suelen atribuir todas las enfermedades,
y de las friegas que hacen para echar la causa del mal. Ahora bien, lo
mismito practican los taabib de los moros filipinos. Estos atribuyen
asimismo casi todas las enfermedades al dichoso mal-aire, y para que
desaparezca, friegan al paciente de un modo brbaro, no sin haberle
antes suministrado algunos brebajes, cuyos componentes slo Dios sabe.

En vez de ventosas, aplican botonazos de fuego en los desvanecimientos
 prdidas de conocimiento, con tanta crueldad que muchos deben
morir ms bien por sus quemaduras que por la enfermedad que se trata
de curar.

Sus medicamentos son limaduras de ciertas maderas, raices  cortezas,
cocimientos de ciertas plantas  yerbas, emplastos, el aceite de moro
 tagulauay, medicina eficaz para las heridas y quemaduras.

Los taabib, durante la curacin, suelen vivir en la casa del doliente
y comer  costa de ste, y despus, perciben adems alguna propina,
que no es mucha.

Un enfermo puede hacer que lo asistan cuantos curanderos quiera,
segn sus recursos; y cuando se pone malo el Sultan, todos los del
lugar acuden  asistirle.

Los curanderos moros, como los dems filipinos, se hacen tales  s
mismos, aprendiendo algunos conocimientos  prcticas y divulgando sus
propios mritos con su charlatanera peculiar. Se dice, sin embargo,
que los rabes han introducido en pasados siglos algunos tratados
de medicina.

En mi libro Artculos Varios hablo de los curanderos tinguianes.








FILIPINISMOS


Uno de mis propsitos era publicar un diccionario hispano-filipino
folk-lrico, en el que se reunieran los vocablos filipinos
castellanizados y los castellanos filipinizados: y otros exclusivamente
filipinos sin equivalentes en castellano, sirvindome como base
del Vocabuliario del Prof. Blumentritt, escrito en aleman, que si
bien es excelente  indica en el autor conocimientos profundos en
el pas  en el asunto,  pesar de no haber estado aqu; hubiera yo
podido multiplicar sus trminos y rectificar algunas definiciones y
descripciones suyas. Pero ya digo, todo esto ser para el siguiente
tomo, y aqu me limito  insertar los filipinismos que se han remitido
 la Exposicin citada.

El verbo escuchar significa entre la gente de Manila mirar por
un agujero.

Si pues: es modismo del pas, con que los filipinos afirman alguna
cosa, y vale tanto como las frases castellanas: es claro, ya lo creo.

No tambin: es otra locucin filipina, que quiere decir unas veces:
no hagas eso, y otras no tanto.

Los filipinos usan muchas veces y  cada paso, tambin, pues, porque,
no ms, por ejemplo: cinco no ms.

Asi pal! esto d  entender: con que es asi!

Emprentada, significa la serenata con que les pretendientes de una
dalaga la agasajan frente  su morada.

Armar un gulay, vale tanto como introducir gran embrollo y confusin.

Quiles es una especie de tartanita, hecha de bejuco, en un principio,
inventada en la Capital de Ilocos Sur por un militar que se apellida
Quiles.

l siguiente refrn burlesco es de los de Manila:


            Hijo de mo,
            cara de otro.


Muchas veces se llama tranvias  las mujeres pblicas.

Estar de sobrefalta: estar para suplir alguna falta, por la que se
admite, aunque indignamente, otra persona slo por necesidad.








REFRANES FILIPINOS TRADUCIDOS


Los gobernadorcillos son esclavos del pueblo.

--No metas tu cuchara sucia: esta locucin equivale  esta otra
castellana no te metas en camisa de once varas.

--El que fcilmente cree todas las noticias, tiene flojo entendimiento.

--Corta es la vida, como el placer; pero mientras vivamos, hagmosla
lo menos triste posible.

--Tanto ms se aumenta el nmero de mdicos, cuanto ms el de las
enfermedades rebeldes  los tratamientos.

--Ninguna enfermedad se cura sin la gracia de Dios: torpe es el que
gasta sus dos cuartos en medicinas. (Fatalismo puro!)

--A un bofetn, sigue un contra-bofetn.

--Las noticias ofensivas se aumentan y se divulgan fcilmente, al
paso que  las buenas sucede todo lo contrario.

--No te fies mucho del prjimo, que hasta tu misma mano derecha hiere
 la izquierda.

--Hasta las paredes oyen: por eso seamos comedidos en hablar mal
de otros.

--Dios sabe lo que hace. Con ejemplar resignacin dejan  Dios
vengar una ofensa sufrida.

--El agua y el fuego no pueden estar juntos.

--Cuando se hace lo bueno, se opone la envidia y el desprecio.

--El que escupe al Cielo, escupe en su propia cara.

--No sabes decirlo, si no lo has hecho.

--Los peces se cogen por su misma boca.

--El rio que suena es de poco fondo.

--S se oyen desprecios  injurias, es que hay envidia.

--Son interesadas todas las mujeres con muy pocas excepciones.

--La riqueza y la hermosura pasan con el tiempo y la virtud con
la muerte.

--Un desprecio paga  otro desprecio.

--No hay ciencia ni fuerza humana contra la muerte.

--El rubor y la confusin en una jven, cuando hablamos con ella,
son seales casi infalibles de prxima correspondencia.

--Lo que se consigue con facilidad, con la misma se perder.

--Vivir es sufrir, porque es amar, y amar es sufrir.

--El dolor intenssimo tiene algo de misterioso, que slo el corazn
acertara  esplicar, si tuviera lengua.

--El amor es una antorcha, que suele deslumbrar la luz de la razn.

--La avaricia y la envidia suelen ahogar los gritos de la conciencia.

--La envidia asesina, mientras la caridad d vida.

--Nuestra carne, no es para nosotros sin para los gusanos.

--La soberbia, avaricia y concupiscencia son tres trminos de un
silogismo, cuya conclusin es el infierno.

--Los diez mandamientos de la Ley de Dios forman las gradas de la
escalera para subir al Cielo; faltando una de ellas, es imposible ir
 la Gloria.

--Las palabras injuriosas son como la baba de la vvora, que emponzoan
y matan.

--Por qu no os preparais  bien morir, si todos estamos corriendo
 la tumba?

--No sirvamos al demonio, que para ello no hemos nacido.

--El hombre peregrina en la tierra y tiene un slo camino, el que se
dirige al sepulcro.

--El propsito de los mdicos es combatir una fuerza invencible,
la muerte.

--Dcese que el amor y el dinero son los nicos monarcas que rigen
en el mundo; pero el honor logra  veces sobreponerse.

--Nadie naci con camisa.

Esto quiere decir que todos los hombres son iguales, y no debe uno
despreciar  su prjimo.








DIOS-DIOSAN


Babailans entre los visayas, baglans entre los infieles del Abra,
y katalonans, entre los tagalos se llamaban aquellos ministros de la
religin que los filipinos profesaban, cuando el intrpido Magallanes
arrib  estas playas.

De aquella religin primitiva, slo se conservan escasas y vagas
noticias en los anales del pas, y en la memoria de los indgenas,
indefinibles restos envueltos en supersticiones y consejas, los cuales
estn ora viciados con muchas preocupaciones europeas introducidas,
ora menoscabados  mezclados con las santas ideas del Cristianismo.

Para poder distinguir las genuinas supersticiones filipinas, es
preciso poseer profundos conocimientos en el Folk-Lore Universal y
en la prehistoria del pas. De otro modo, nos exponemos  aceptar
como creencia filipina una que es de filiacin china, portuguesa,
espaola, americana ... hasta alemana.

No hablamos por ahora de aquella religin casi extinguida, procurando
reconstituirla con datos histricos y tradicionales; slo s, de los
ministros de aquella religin primitiva, es decir: de un slo captulo
de la teogona de Filipinas.

Haba en la poca de la Conquista, sacerdotes y sacerdotisas (era
mayor el nmero de las mujeres) para los sacrificios que cada uno
ofreca por su intencin  necesidad.

Lo ran unos por herencia y parentesco; otros por maas, y 
otros--dicen los analistas religiosos--engaaba el demonio, que
haca pacto con ellos de asistirles y hablarles en sus dolos y se
les pareca en varias figuras.

Entre estos sacerdotes, haba varios superiores llamados Sonat,
Bayok  otro, segun los dialectos. Esta especie de prelado era muy
respetable y no poda serlo, si no un principal  magino.

Las sacerdotisas, tambin llamadas babailan  katalonan (por no
haber femenino ni masculino en los dialectos filipinos) eran viejas
mentirosas que decan estar iluminadas por los anitos (as llamaban
los tagalos  indgenas de Luzon  sus dioses de segundo rden)
 diuatas (entre los visayas), que intervenan en la celebracin de
los casamientos y en los sacrificios, sirviendo de adivinas en las
enfermedades, y en una palabra, en todo lo concerniente al culto de
los dioses.

Las sacerdotisas eran lascivas y astutas; ganaban su subsistencia,
haciendo pronsticos ambguos sobre el desenlace de las enfermedades
graves.

Como los arspices romanos, lean lo futuro en las entraas del cerdo 
otras vctimas, y eran ricas, como ya se supone, pero no muy queridas,
y slo se acordaban de ellas cuando ocurra alguna desgracia. Vase
lo que ya hemos dicho en la pg. 163.

Los misioneros catlicos no tardaron en desterrar la mayor parte de
las creencias primitivas, desbaratando por completo la estructura,
digmoslo as, de aquella teogona. Demostrados hasta la saciedad los
embustes y maas de los babailanes, natural era que los indgenas,
vidos por otra parte, de novedades, abrazasen el Catolicismo, aunque
vicindolo con algunas de sus preocupaciones pristinas, que no podan
tan pronto olvidarlas, ni convencerse por completo de su falsedad.

Como en todo tiempo y en todas partes ocurre, no faltaron
personas ingeniosas  malvadas que explotaran la credulidad de los
supersticiosos y el estado de nimo de estas gentes, sacando nueva
religin de la combinacin de ciertas ideas cristianas y algunas
creencias supersticiosas, que el pueblo filipino se resista 
desterrar.

Estos nuevos apstoles que se proponan hacer negocio con la religin,
emplearon la prestidigitacin y otros medios anlogos para embaucar 
las gentes, ora hacindose venerar como profetas inspirados por Dios,
ora como dioses  reyes mismos. A esto se prest y se presta ahora,
la noticia evanglica  bblica de que Dios algunas veces apareci
como miserable mendigo  en otra forma humana. Ningn indgena
de Filipinas ignora sto, y en provincias, se respeta mucho  los
ancianos mendigos, porque--dicen--pueden ser el mismo Dios, que
quiere probar nuestra largueza.

En 1599 habiendo huido  los montes de Panay los indios temerosos
de los moros de Mindanao, se resistan  volver  sus pueblos por
sugestiones de una india llamada Dupungay, que era la ms clebre
babaylan de aquella isla.

En 1673, un babaylan llamado Tapar, que se disfrazaba de mujer, levant
en Iloilo una secta de alucinados, pretendiendo unos representar la
Trinidad Beatsima, otros  los Apstoles, al Papa y los Prelados,
y una pcara india  Mara Santsima,

En 1811, se fragu en Ilocos Norte una conspiracin que tena por
objeto establecer una religin con el Dios llamado Lungao, que deba
tener culto y ministros especiales, haciendo causa comn con los
monteses de Cagayan.

En 1841, el famoso ex-donado de S. Juan de Dios, Apolinario, bajo el
protexto de la devocin  S. Jos, intent proclamarse en Tayabas y
la Laguna, emperador de los tagalos, embaucando  sus secuaces con
milagros simulados y profecas mentirosas.

En 1881  82, una vieja fu aprehendida en Ilocos Sr, porque se
haca creer que era Mara Santsima. Cuando lleg  Vigan, ciudad
y capital de la comarca ilocana, era de ver  la gente crdula que
besaba con vida veneracin sus cabellos.

Pero no tuvo las proporciones alarmantes, que en Samar, en 1884,
la secta levantada por el que se titulaba pomposamente Ludovico I,
de quien conservo como recuerdo un bolo  machete, que me ha regalado
uno de los oficiales del Ejrcito que fueron  perseguirle.

A fines de Abril de 1886, algunos santones se albergaban en los montes
de Pangalana y Pulata, viviendo  costa de los sencillos habitantes
de los alrededores,  quienes entregaban  cambio de dinero papeles
con signos y oraciones extraos.

Fueron aprehendidos algunos de los santones referidos, en cuyo poder
se encontraron los papeles dichos, otros objetos que les daban el
valor de un talisman (anting-anting) y rosarios, tragndose uno de
ellos en el acto de ser aprehendido, medio rosario y una cruz, que
le dara inmunidad contra toda persecucin, segn decan.

La casita del santon principal, llamado Esteban, estaba situada al
borde de un precipicio, junto  la cual haba un camarin que les serva
de templo, donde se reunan todos sus sectarios en das determinados.

En el sitio de Donongon, comprehensin del pueblo de Siabong, y en
las casas de una llamada Vicenta y de un tal Benigno Cabrera, se
verificaban reuniones clandestinas; despus aparecieron en la puerta
de la iglesia de dicho pueblo varias banderas iguales  la que esa
clase de gentes usa como satlites del Dios-Dios. A consecuencia de
esto, fueron detenidos desde el da 1.o al 9 de Mayo 86 individuos
de ambos sexos.

Las hazaas de los de Samar  su buen resultado, inspiraron  Ponciano
Elofre, alias, Kany, idea de explotar la credulidad de los monteses
de Zamboanguita (Isla de Negros).

Empez propalando la noticia de que reciba la inspiracin divina y
aseguraba ser adivino, lo cual procur probar con engaos.

Esconda de antemano una naranja en algn rincon y despus llamaba
 los monteses y en su presencia tiraba otra parecida. En seguida
rezaba  finga pedir inspiracin, y luego designaba el lugar donde
haba parado la naranja perdida entre aquellos barrancos.

Colocaba unas botellas negras llenas de agua, boca abajo, en terreno
arcilloso, sirviendo por nico tapon el suelo compacto, y delante
de stas, tambin boca abajo, otras vacas: despus, pasando plaza
de un nuevo Moiss, demostraba  los monteses que todas aquellas
botellas estaban vacas, derribando las que lo eran, y diciendo que
iba  llenar de agua las restantes. No podemos describir aqu la
admiracin del ignorante pblico, al ver que las botellas estaban en
efecto llenas de agua.

Con estos y otros engaos logr hacerse creer enviado de Dios,
llamndose Bohaue, que significa tromba marina.

Todos los sbados reuna  sus sectarios en una cueva, que estaba
cerca de su casa, y en ella rezaban varios Padre-nuestros y Ave-Maras,
en dialecto bisaya, delante de una tosca imgen de madera, que deca
ser de Dios.

Llevbanle los fanticos abac, tabaco, huevos, cera, pollos y otros
regalos, hasta que fu perseguido y muerto por la Guardia civil,
en 22 de Agosto de 1888.

Con anlogos medios y con el mismo fin de explotar en provecho suyo
la credulidad de los campesinos, un tal Gavino Corts logr hacerse
adorar por muchos campesinos de la Pampanga y Bulacan como Santo Rey
de la primera provincia, en febrero del ao 1887.

Aseguraba el famoso Hari sa Pampanga haber sido favorecido con una
bola omnipotente por un anciano fabuloso, que se le apareci en una
montaa. Y con esta bola haca aparecer dinero, comidas, jvenes que le
sirvieran, y en fin cuanto l quisiese; sus apstoles, que compartan
con l el lucro de la nueva secta, propalaban las mayores patraas,
diciendo que el Rey  Dis Gavino converta palitos de fsforo en
soldados, que vindosele con anteojos, apareca como emperador unas
veces y otras con cuernos y rabo; que haca encender las araas por
s solas, y en una palabra, milagros ms sorprendentes an que los
del Apstol de Valencia.

Y ya aprehendido y deportado  Mindanao, sus secuaces propalaron la
noticia de que el vapor en que iba no pudo andar, desapareciendo all
el Rey Gavino.

Los sectarios de ste, hombres y mujeres, se reunan cada noche en
una casa de alguno de ellos, para rezar oraciones cristianas, y el
dueo de la casa les agasajaba con comida y vinos. Y despus dorman
en una misma pieza sin separacin de sexos.

Hasta no pocos indgenas de Manila crean en las patraas relativas
al rey Gavino, y millares de ellos fueron  presenciar su embarco al
ir  su deportacin.

En noviembre ltimo, dos vejetes pillos que se llamaban Elias y Enoc,
han profetizado en Pangasinan y Tarlac que se acercaba el fin del
mundo y que slo se librara de la destruccin general el barrio de
Santa Ana.

Muchos ambageles (vocablo pangasinan que significa locos) creyeron
en la patraa y acudieron al barrio de salvacin; pero el pedneo
y un sargento de la Guardia civil de Asingan prendieron  muchos de
los numerosos crdulos y acab la secta.

No tan fcilmente se deshizo la de Bisayas: la secta de Ludovico I
desapareci no sin grandes esfuerzos y lamentables consecuencias en
Samar; pero pronto se reprodujo en Negros, donde tambin caus la
prdida de muchas vidas, y aunque se logr matar  Bohaue, la secta
y las fechoras de los fanticos no acabaron con la muerte de aquel,
y creemos que la de Antique es una rama de la de Negros.

Los fanticos de Antique, asesinaron en 1888  varios Guardias civiles
y durante algunas horas fueron los seores del pueblo de Quintas,
habiendo intentado saquear el convento.

Uno de los dios-diosans visayas llevaba por amuleto una bola con un
busto de Napolen I.

Antguamente el cerro de Pangibalon en las islas Visayas, era el ms
clebre adoratorio de los indgenas; pero en estos tiempos se reunen en
los montes de Tubungan de Iloilo los fanticos, y hace aos, asesinaron
al P. Badrea, prroco de aquel pueblo, al tratar de perseguirles.

El monte de San Cristobal en la Laguna, es famoso entre los tagalos por
los muchos prodigios que all se vn y se oyen, segn narran. Y all
vn muchos tagalos en peregrinacin, especialmente en la cuaresma. Al
penetrar en la cueva, depositan dinero en un agujero, que no saben
hasta donde termina, creyendo los donantes que los guardan para s los
invisibles gnios. stos indudablemente son gente que conoce por dnde
extraer el dinero depositado. La cueva tiene secretos concavidades
donde se esconden varios pillastres, (tal vez criminales que huyen de
la persecucin de la justicia): algunos que la han visitado, aseguran
haber oido voces de Sacerdote que, al parecer, est celebrando misa
invisiblemente. Y lo exageran muchos, diciendo haber visto Sacerdotes
sin cabeza, celebrando el Santo Sacrificio.

Los Dios-Dios  Diosdiosan, que tambin se llaman as, usan amuletos,
piedras maravillosas, yerbas amatorias, y sera cuento de nunca acabar
citarlos uno por uno.

Los bandidos sacan tambin buen partido de la credulidad de los
ignorantes, hacindose creer invulnerables, gracias  unos talismanes
que llevan.

No creo que estos nuevos pseudo-profetas deban llamarse babailans 
katalonans, porque no son tales. Los que lo fueron, slo existieron
en la poca de la conquista y antes de ella.

Aquellos representaban una verdadera religin con sus dogmas sobre
los Dioses, el alma y otros puntos teolgicos  teognicos; todos
desempeaban su papel de buena f.

Los modernos son unos pillos, que viven y gozan  costa de
la ignorancia y credulidad de los que les rodean; carecen de
verdadera religin; mezclan las ideas cristianas con las prcticas
y preocupaciones ms absurdas de la idolatra, y opino que ni ellos
mismos creen n lo que dicen, porque. saben que todo es invencin suya.

Los mismos pseudo-profetas ignoran los nombres tradicionales de
babailan y katalonan. Parece ser que un peridico de Iloilo, habiendo
leido que los antiguos secerdotes visayas se llamaban babailanes,
fu el primero en aplicar este nombre  los secuaces de Bohauc.








FOLK-LORE DE ZAMBALES


I

EL DA DE DIFUNTOS.


Esta fecha, en que el hombre debe elevar al cielo sus ms fervientes
plegarias en sufragio del alma de los que fueron, es celebrada
indebidamente por el zambal.

Las familias acomodadas preparan una mesa suculenta, donde se colocan
lechones, otras viandas, dulces etc. La clase media tiene tambin la
suya, en la que abundan el polo, sotanhn, ginatan y otras golosinas.

Estas mesas se preparan para los peregrinos. As se llaman los
piadosos, que recorren todas las casas, donde ha ocurrido alguna
defuncin, so pretexto de rezar, por el alma del difunto en un altar,
que cada casa debe tener puesto  formado en un compartimento de
la casa.

Y digo so pretexto, porque su objeto principal es tragarse lo
preparado, pues es creencia entre ellos que si no comen los peregrinos,
ningun alivio podrn prestar  las almas los rezos.

Las mesas se ponen para toda la noche.

Cualquiera para el caso puedo ser peregrino en tal ocasin.

Los dueos de la casa obligan  cenar  los peregrinos, aunque stos
hayan cenado en otra casa, estimulando de este modo la glotonera
de muchos.

Escusado es consignar aqu, que la mayora de los visitantes la
forman gente maleante y de buen humor, dispuesta  solazarse y hasta
 cometer picardihuelas en esa noche para ellos tan deliciosa.

Este da se conoce con el nombre de Fiesta Nati. Y es efectivamente
una fiesta para ellos,  juzgar porque se parece ms que  otra cosa,
al Carnaval.





II

CASORIOS CAMPESTRES.

Cuando un soltero pide para s la mano de una jven y no desagrada 
los padres de ella, stos requieren  veces al pretendiente que se
quede en su casa (la de la novia),  fin de sujetarle  toda clase
de pruebas penosas y examinar con stas si es hacendoso, pacienzudo
y humilde; cualidades que debe reunir.

Las pruebas consisten en mandarle por agua, lea... en una palabra,
en tratarle como  criado. Y si muestra desobediencia, desfachatez
 desidia, le despiden.

Las pruebas duran el tiempo estipulado de antemano. Si el pretendiente
logra con ellas satisfacer las exigencias de los padres de la
pretendida, stos no slo consienten en el proyectado enlace, sino
adems se ofrecen  costear los gastos del casamiento.

Asimismo le prohiben comer frutas agrias;  fin de que sus futuros
hijos no sufran dolores de vientre y le prohiben tambin salir de
casa sin compaero.

Despus de haberse presentado los casados al Prroco por los dichos y
ya en casa, bailan, tanto los ms entusiastas jvenes como los vejetes,
en accin de gracias.

En la ante-vspera van los novios acompaados de viejas  baarse al
ro. Antes del bao toman un tabo (vaso indgena) de lega de gogo
(Entada) que los filipinos usan como jabn y bailan y cantan al son
del kotibng (vihuela de cinco cuerdas) algunos versos, cuya traduccin
es la siguiente.

Oh t, gogo! te utilizamos para embalsamar las cabezas de los novios,
para que sean olorosos sus Cabellos.

Acto continuo lavan con la lega la cabeza de los novios y comienza
el bao, concluido lo cual, regresan  su casa, yendo primero los
varones y detrs las mujeres. Esto es por la maana.

Y por la tarde ( eso de la una) vuelven  reunirse para tomar vino
basi, y luego diez varones rodean un mortero de madera cargado de
palay, para descascarillarlo, ejecutando el panaggigintong, que es
una especie de esgrima sui gneris. Durante el panaggigintong las
viejas bailan alrededor, contonendose al comps de un kotibng.

Hecho el arroz para la boda, suben  la casa para bailar,  fin de
que con estas solemnidades los novios no tengan hijos sordos.

Por lo regular los zambaleos se casan en los das de lunes.

Antes de ir  la iglesia, bailan palmoteando todos los que estan en
la casa, donde ha de celebrarse la boda.

Despus de la misa nupcial, los casados pasan al convento  besar
la mano al Prroco; despus, deben llegar nueve viejas comisionadas
 recibir  los desposados. Aquellas llevan las sayas al revs,
es decir, que la cara de la saya, en vez de estar fuera, v dentro,
adornndolas con una profusin de flores naturales. Las viejas llevan
adems una corona de bejuco, adornada con plumas de gallo, hojas y
flores artificiales.

Antes de salir las viejas de la casa de la boda, se embriagan y
bailan; y acto seguido se ponen en el rden siguiente: 1.o v una como
cabecilla, que se diferencia de las dems en el lujo de sus vestidos;
siguen tres viejas puestas en hilera; despus van otras dos en hilera,
y por ltimo cierran la comitiva las tres restantes. Tambin stas van
en hilera y la que est en el medio lleva una lata vaca de petrleo,
que toca como bombo, mientras caminan. Las dems viejas deben llevar
lanzas y banderolas.

Al llegar al ptio del convento, bailan, cantan  imitan el moro-moro,
descrito ya por otros autores.

En seguida se incorporan los recien casados y todos los que asistieron
 la boda,  la comitiva de las viejas, enderezando sus pasos  la
casa, donde ha de celebrarle el enlace con comilonas.

Por la tarde bajan de la casa y bailan alrededor de ella al son del
kotibeng (vihuela de cinco cuerdas).

En cuanto  supersticiones, slo, podemos decir que los zambaleos
consideran de mal agero que la embarazada cave la tierra.








FOLK-LORE MALABONS


I

PREOCUPACIONES POPULARES


Los del barrio de Letre cuando desean que llueva, sacan en procesin
la imgen de S. Isidro Labrador y despus le echan agua en la cabeza
y le baan como  un mortal cualquiera, diciendo:

Mahal na San Isidro, paulanin mo p.

Traduccin: Esclarecido S. Isidro, haz que llueva.

--Las primeras uas, que se cortan  los nios, se colocan en los
agujeros de la escalera  ventanas, para que no se caigan en las
escaleras  ventanas. Y si se desea que el nio frecuente las Iglesias,
se ponen dichas uas en el agua bendita.

--Es malo baarse en viernes, porque si llegamos  tener alguna
enfermedad, sta ser grave.

--Si ves algn cordel de animal (irracional), no pases encima de l,
si ests embarazada, porque no parirs, sino en la poca, en que deben
parir las hembras de la especie del animal, cuyo cordel has pisado,
es decir, si las hembras de aquella especie suelen parir 14 meses,
despus de concebida la cria, no parirs, sino en el dcimo cuarto
mes de tu embarazo.

--En momentos de tormenta no te acerques  ningun animal (irracional
se entiende), tanto corngero, como no; ni te arrimes al hierro 
otro metal.

--No comas, si eres padre de familia, frutos unidos fenomenalmente,
 fin de que no tengas hijos gemelos, que es cosa fastidiosa.

--Es seal de que la pava est en pollera, el que el macho levante
sus plumas.

--Si ests embarazada, no cosas camisa para tu futuro hijo,  fin de
que ste no sea desgraciado.

--Los nios que se miran en el espejo, sern locos.

--Si ests en estado interesante, no amadrines  nadie, si no quieres
que se multipliquen tus hijos. Tambin te es perjudicial dormir
teniendo la cabecera hcia el poniente.

--Cuando la mujer siente los sntomas del parto, es malo pararse en
las puertas, porque el feto no acaba de salir.

--El pescador que suelta involuntariamente algn pescado, es
inconstante en todo.

--Si la luna en su cuarto creciente, vista desde Malabn, mira hcia
Manila, anuncia tiempo lluvioso. Si mira al cielo, no hay lluvia.

--Si la luna est rodeada de arco-iris, habr lluvia.

--Si el arco-iris aparece en el Oriente, despus de la lluvia, es seal
de que sta no seguira. Si en el Occidente, anuncia lluvia. Lo mismo,
si se oyen truenos lejanos.

--Si la luz de las estrellas es muy rutilante, el da siguiente
es sereno, de buen tiempo; pero fresquita la maana y el resto del
da caluroso.

--El cometa, si lleva la cola hcia el Oriente, anuncia exuberante
cosecha; si hcia el Occidente, peste, hambre  guerra.

--Cuando las nubes aparecen rojizas en el poniente, anuncian temporal
 viento fuerte; si amarillas, indican futuros truenos. Si por las
maanas se forman en el cielo nubes  guisa de olas sosegadas, es
seal de terremoto  temblor.

--Es seal de lluvia el que el cerdo forme con la basura un lecho.

--La embarazada que cose alguna ropa, que est en su cuerpo, sin
quitrsela antes de coserla, dar  luz un nio  nia deformes.

--El marido de una embarazada no debe plantar, sembrar ni amarrar
nada, si desea que su mujer tenga feliz parto. Si por faltar  este
precepto de las comadres, la mujer padece mucho y no acaba de parir;
para evitarlo, el marido que ha sembrado, plantado  amarrado alguna
cosa durante el periodo del estado interesante de su mujer, debe
arrancar de la tierra, lo que haya plantado  sembrado y desatar lo
que ha amarrado.

--El que tiene lunar por donde corren las lgrimas, enviudar. Si
est cerca de la boca el lunar, ser charlatan; si en las manos,
ser cruel; si en los pis, ser corredor etc.

--Es malo besar  los nios que an no hablan, porqu, si uno de
ellos muere, morir tambin el otro; y por ms que uno de ellos sea
notablemente mayor de edad que el otro, no hablar, sino cuando ste
llegue  la edad de hablar.

--No debe la mujer, que est en los primeros meses de su embarazo,
mirar  la luna  al sol, durante su eclipse,  fin de que el hijo
concebido, no salga loco  imbcil.

--Si las hormigas se mudan de lugar  vivienda, es seal de colla
de aguas.

--El que huela algo semejante  vela de cera, llorar pronto la muerte
de algn pariente suyo.

--Es costumbre que en la muerte de un nio asistan la madrina y el
padrino, y la vela que usan en el entierro, se la guardan,  fin de
que cuando mueran, el angelito vaya  la puerta del cielo  recibirles.

--Los malaboneses dicen que la madre de un nio de pecho que muere,
aparece  ste al tercero da de su muerte. Para evitar esto, hacen
para el nio un paal del retazo de la saya del cadver, aunque la
difunta haya muerto de enfermedad contagiosa.

--La Cruz de Matahong (barrio de Malabon) se dice ser milagrosa. En
su festividad hay una hermandad mayor, y el que renuncia este cargo,
padecer grave enfermedad. En cambio, segn se dice, la cruz suda y
cura  cuantos enfermos la lleven  su casa.

--Es fatal pisar el dinero, y el que lo hace, nunca llegar  ser rico.

--Es de mal agero el recoger los platos de la mesa, cuando an se
est comiendo: dicen los malaboneses que en caso de que espere el que
come, algun favor de la suerte, como por ejemplo, el de un premio de
lotera, con recoger slo los platos, no habiendo an concluido de
comer, la fortuna ya no llega.

--Si es soltero  soltera quien est comiendo, no recibir dotes ni
arras, cuando llegue  casarse.

--Si un casado se levanta muchas veces de la mesa durante la misma,
es seal de que enviudar.

--Es fatal poner los platos unos sobre otros durante la misma, porque
as, se espera una serie de desgracias.

--Algunas veces, antes de dar de comer  los chiquillos, una vieja
les ayuda  rezar, y despus del rezo, les bendice en nombre de la
Trinidad beatsima esparciendo sal sobre ellos. Con esta ceremonia
dicen se preservan de veneno.





II

ADIVINANZAS

Cul es el comestible sabroso, cuya cscara est adentro?--La molleja.

Cul es la fruta del mundo, cuya pepita est fuera?--El kasoy.

Cul es el rbol, cuyas hojas parecen quitasoles, teniendo por frutos
chocolateras?--La papaya.

Cul es la hierba, que tiene las hojas en las raices?--El kayapo.

Cul es la planta, que  pesar de no cesar de retoar, no tiene
hojas?--El suerdo-con-suerdo.

Cul es el que siempre est cargando un objeto pesado, y sin embargo
no tiene sueldo?--El harigue  pilar.

Cul es la sbana del Rey, que est llena de remiendos?--El Cielo,
cuando est salpicado de nubes.

Cul es la torta, que no se parte con el cuchillo?--El agua de
un plato.

Cul es la caa sin nudos? --El cabello.

Y los objetos redondos, que sin ser proyectiles, llegan lejos?--Los
ojos.

Mar por la maana, y por la noche cauto.--El petate  estera.

C, si es pequea; y O, si grande.--La luna.

Larga L., S. cngula y Q. vecina.--La L. significa la-torre 
campanario; la S. Simbahan (iglesia) y la Q. quiere decir convento,
como dicen los tagalos.

Cul es el pozo profundo, sembrado de armas cortantes?--La boca con
los dientes.

Cul es la fruta redonda con siete agujeros?--La cabeza que los
tiene en los ojos, orejas, boca y ventanas de la nariz.

Cul es la cabeza llena de ojos?--La pia.

Tres magistrados que no pronuncian sentencia, si falta uno de
ellos.--El betel, la cal y la bonga, que forman el buyo y juntos
se mascan.

No es hombre ni bestia, pero su piel tiene lana.--La fruta de mabolo.

Dos hermanos, que se disputan por ir el primero.--Los pis.

Cul es el primero que subi y sin embargo, quedse postrero?--La
teja, que est en lo alto del techo.





III

MEDICAMENTOS

Est probado en muchos casos, que es medicina eficaz para la disentera
desayunar con una docena de la fruta filipina llamada guayaba. Y
se citan casos en que haba sido ineficaz todo otro tratamiento,
dado  por buenos mdicos europeos; y la guayaba cur la disentera,
cuando se consideraba ya irremediable.

--El kamanchile (fruta) recien sacado del rbol es muy perjudicial
 indigesto. Para comerlo, se le debe guardar cuatro das.

--Cuando el ombligo del recien-nacido no acaba de secarse, se cura
poniendo en l polvos de tabaco muy fuerte  el qu viene de China.

--Los pujos se curan con arroz desleido en agua azucarada.





IV

AMOROS

Los malaboneses, especialmente los solteros, tienen cierto gusto, como
los ilocanos, en poner versos en los cuatro lados de sus pauelos,
ya en castellano, ya en tagalog. H aqu una muestra.


              Amor eterno te juro
            Nos enlaza este pauelo
            De boda cual santo velo...
            Perder vida el perjuro!!!


Por lo regular declaran su amor con una carta, escrita unas veces en
tagalog y otras en castellano.

Su estilo es muy diferente de los conocidos; en la carta campea el
verdadero filipinismo, que viene  ser una especie de estilo oriental,
basado sobre su gran aficin  la mitologa griega y  un lenguaje
extraordinariamente florido y grandilocuente.

All va una muestra:

Oh, mi ngel adorado!...

Mi pensamiento disfrutaba de las delicias de la tranquilidad y las
tiernas alas de un dulce y dorado sueo cobijaban mis sentidos,
cuando Vnus se present  mi fantasa llevando en sus brazos  su
hijuelo Cupido (contadas son las cartas en que no se invoquen los
nombres de los mitolgicos dioses del amor). La diosa ostentaba un
resplandeciente manto real, su mirar de fuego me iba dando vida, de
sus labios de carmin respiraba yo un perfume embriagador, y en fin,
mis ojos contemplaban extasiados aquella divina hermosura y no pareca
si no que su lumbre era reflejo de aquellos astros, que enriquecan
su imperial diadema; pero... qu dolor en cambio de tanta dicha!

Oh Venus y Cupido!... Habeis venido para arrancarme el suave aroma
de la esperanza pronosticando mi infeliz destino?... Oh! creo que
no, pues sois dioses inmortales de la hermosura y del amor, pero
no de la desesperacin y del pesar eterno! Dirigid, pues, mis ojos
 la morada de un ngel de la caridad quin pueda endulzar un tanto
la amargura de mis dolores!!...

Ah s, seorita de mi vida! Encamin mi vista en busca de aquella
belleza soada, y un da, sin duda el ms venturoso de toda mi vida, se
presentaron  mis ojos esos encantos que adornan  V.; y su hermosura
que tanto me encanta y enloquece, ay!... esa es la que v en mis
sueos de oro; y si desea V. admirar la beldad de Venus, no tiene
ms que mirarse en el espejo y en su rostro propio ver fielmente
retratados las gracias de esa diva, cuya hermosura hechiza  todos
los dioses del Sagrado Olimpo... Qu gloria, pues, no esperimentaron
mis ojos, al ver en V. realizada su ideal y fantstica perfeccin;
pero qu dolor no sufre mi corazn, en cambio, al advertir que soy
indigno de amarla con todo el ardor de una febril y sincera pasin!!

Ah, jven divina! abra V. sus oidos  los ayes de mi alma tiernamente
enamorada. A V. amo!... y acoja por piedad los votos, que pongo
respetuosamente  sus pis, advirtindola que la vida sin su amor,
para mi sera imposible.

Su cordial amante--X.

La malabonesa jven  jamona que recibe tan elocuente metrallazo,
se queda muy esponjada, segn locucin de aqu, que nos parece grfica.

En los casamientos, el novio debe regalar en la vspera de la boda
 su futura un aderezo y un juego de vestidos.





V

ONDAS

As se llama en Malabon la Conmemoracin de los fieles difuntos;
proviene de honras (fnebres), advirtiendo que los filipinos y todos
los de origen malayo en general, suelen convertir la R en D.

En la noche del 1.o de Noviembre las puertas de las casas se cierran
temprano, evitando la fastidiosa visita de los kaloluas (almas),  sean
unos mortales, que embozados de negro llaman  las puertas abiertas con
una campanilla y entonan algunos cantares, cuya traduccin literal es
la siguiente: Tenga V. buenas noches: hombre que tienes casa (es decir,
el dueo), abre la ventana y escucha los clamores  de estas infelices
almas, que estn padeciendo terribles tormentos en el Purgatorio,
porque has de saber que en la noche de todos los Santos salen las
nimas de aquellas cavernas, para venir  pedir limosnas  sus hermanos
de la tierra para misas, con las cuales logran subir al cielo. D pues
tu bolo y maana oye misa en sufragio de las nimas del Purgatorio.

Pero no se figuren los lectores que esto se hace por pura broma. Al
contrario: los llamados kaloluas tienen este voto de acudir  las
casas a pedir limosnas, por manera que todo lo hacen con respeto,
yendo silenciosos antes y despus del canto, y llevando una vela.

Despus del canto, el dueo de la casa d su limosna y la compaa
pasa  otra puerta.

Lo que reunen los kaloluas, se entrega, en efecto, para misas en
sufragio de las nimas del Purgatorio.

En la generalidad, los kaloluas cantan sin acompaamiento
de instrumentos; con el mismo objeto las bandas de msica dan
emprentadas  serenatas tocando marchas fnebres  danzas que no
tienen ecos alegres.

Los kaloluas no son gente mala, y muchas veces abundan entre ellos
solteras guapitas, por lo que los demonios (lase pollos) andan
avizores en tal ocasin.

Estos diablos que persiguen  las kaloluas hermosas, hacen muchas
picardas, y si los moradores de la casa visitada estn ya durmiendo,
pues estas visitas se prolongan hasta la madrugada, echan mano  lo
que encuentren. Y en Malabon, esto no se considera como hurto en tal
ocasin; de suerte que el dueo, si se apercibe, no debe reprenderles
por sto. Tal hurto se llama sakome.

Hay casas de piadosos, que preparan comidas, como en Zambales, para
los kaloluas.

He visto en cierta ocasin  muchos hombres y mujeres de buenas
familias, hurtar frutos de un rbol de naranjitas y me dijeron que
aquello no era pecado ni delito, sin una costumbre, que tenan por
buena, sancionada por la autoridad local.

Por eso las casas, antes del anochecer, guardan cuanto est espuesto
 tales contingencias.

Y si un Tenorio aprovecha la ocasin pretextando hacer sakome? Lo
puede muy bien y sin temor de ser medido con un grueso palasan. No
faltan gavilanes que se valen de esa inmunidad.

Los pilletes van  media noche al tiangue (mercado) y con los papags
(mesas de caa) de las guapas tenderas de quincalla, forman en plena
calle un tmulo de muchos cuerpos, con sus velas y candelabros de caa,
y no faltan pillastres que se acuestan en la parte superior y se quedan
dormidos. Figrense los lectores el mal humor de aquellas que se dan
 todos los diablos, al ver por la maana sus lankapes amontonados.

Es costumbre que en este da se reunan los indivduos de una familia
desparramada, para rezar y comer juntos, lo cual tiene cierta
analoga con lo que sucede en Espaa en esta misma noche y en la
Pascua de Navidad.








MONOGRAFA DE MALABON


I

ALGO DE HISTORIA

Como apndice del Folk-Lore de Malabon, vamos  dar una Monografa de
dicho pueblo, que suponemos no dejar de gustar  nuestros lectores
por la importancia comercial de dicho pueblo, y porque los mismos
folk-loristas encontrarn en ella no pocos materiales, advirtiendo
que casi todo lo que hemos dicho hasta aqu de los malaboneses,
se puede aplicar  los dems tagalos.

Este pueblo ha tenido el primer tranva  vapor de Filipinas, lo cual
indica su gran importancia, y,  la verdad, despus de la ciudad de
Manila con sus arrabales, es el pueblo ms notable de esta provincia
y es ms grande y rico que muchas cabeceras de otras del Archipilago.

El nombre verdadero de dicho pueblo es Tambobo, as consta en la
historia, es decir, desde antiguo; como en los documentos oficiales;
pero el vulgo sigue denominndolo Malabon y es ms conocido con
este nombre, el cual lo tena el barrio principal que hoy se llama
Concepcin.

En un principio perteneci al pueblo de Tondo, y en 21 de mayo de 1599
fu aceptado por los Agustinos como visita del ministerio (parroquia)
del primero, como tambin Nabotas y Meysilo, con cuyos barrios haba
de formar ms tarde un pueblo independiente, lo que se hizo en 1614.

Como no es nuestro nimo escribir su historia particular, nos
limitaremos  hacer constar que en la sublevacin china de 1639, los
amotinados quemaron este pueblo, y en 1859 fu separado el de Nabotas.





II

SITUACIN Y EXTENSIN

Se halla al NNO. de Manila,  una legua y dos millas de distancia: dos
brazos de mar que algunos llaman rias, se dn la mano en dos partes,
dividindolo en una isla y otra pennsula, adems del terreno en que
se asientan los barrios de Tinajeros y Meysilo.

La isla es la parte ms principal; tiene una legua, poco ms  menos,
de largo, por unos quinientos metros de ancho; en ella se hallan
la iglesia y convento, las casas-ayuntamientos de los gremios de
naturales y mestizos, y los barrios de la Concepcin, Taong y
Dampalit. Confina al N. con el pueblo de Polo, al O. y S. con el
brazo de mar que le separa de Nabotas y al E. con el otro brazo que
le aleja de la pennsula de Tonsuya.

En sta se hallan los barrios de este nombre, Lungos y Niugan, y
confina  su vez al N. y O. con el brazo de mar que le separa de
Tinajeros y de la isla anterior; al Sur con el mismo en su parte
ancha y al E. con el Dagatdagatan  sea el mismo brazo, pero que se
llama as, porque se parece  un lago  baha en forma de lago. Est
unido por el istmo de Salitre con un pedazo de terreno perteneciente
 este pueblo, pero unido al de Caloocan.

Al N. estn los barrios de Tinajeros y Meysilo, que confinan al N. y
O. con el pueblo de Polo, al E. con Malinta, al S. con Caloocan y
con la Pennsula de Tonsuya.

El pueblo en conjunto confina, pues, al N. con los pueblos de
Obando y Polo, al O. con el muy prximo de Nabotas (muchos escriben
impropiamente con v creyendo que es corrupcin de novatos; pero n,
que nabotas es trmino tagalo, que significa revent, tal vez porque
el mar lo haya dividido en dos, entrando por aquel pueblo en las rias
de Malabon); al S. con Tondo, y al E. con Caloocan.





III

VAS DE COMUNICACIN

Tiene buenas calles, anchas y bien trazadas, sin empedrado ni aceras,
y muchos callejones dentro del pueblo. Sin embargo, es lstima que
no se haya seguido el trazado de calles proyectado en 1875 despus
del gran incendio. As se hubieran cambiado los callejones con buenas
calles; pero el camino de Malabon  Manila se ha hecho famoso por su
mal estado en tiempo de aguas, especialmente en el istmo de Salitre.

El tranva ha sustituirlo en parte  las muchas desvencijadas
carromatas que llevaban y traan pasajeros de aquel pueblo.

De la plaza de S. Gabriel (Binondo) parte de cuarto en cuarto de hora
un tranva hcia la estacin del  vapor para Malabon, situada en
Tondo. En el trayecto ha tres secciones, pagndose dos cuartos por cada
una, y de Tondo  Malabon, se paga por cada asiento de primera clase
una peseta, y media, si es de segunda; adems  las seis de la maana
sale de Malabon, y  las seis de la tarde de Tondo un tren de obreros
en que se paga seis cuartos por cada persona. De uno y otro extremo
hay tres secciones de Tondo  Meypaho, de Meypaho  Dulu y de Dulu
 Malabon, pagndose 12 cuartos por cada una, en 1.a, y en 2.a seis.

El servicio empieza en Tondo  las 5 y media de la maana y termina
 las 7 y media de la noche; y en Malabon desde las 6 de la maana
hasta las 8 de la noche, saliendo los trenes por la maana de hora
en hora justa y desde la una y media varan las horas de salida,
pues que salen los trenes en las mitades de hora. Las tardes de das
festivos salen de media en media hora, si hay mucha gente.

Ir en carromato es incmodo y casi siempre algo ms caro.

Muchos vienen  Manila en bancas especialmente cuando se trae algun
cargamento y se invierte en recorrer la va fluvial  martima dos
horas y media. Cuando el mar est en calma, las bancas salen  l
para entrar en el Canal de la Reina  ir  parar en el estero de Jolo;
pero si est algo agitado, es espuesto navegar en sus riberas, porque
suele destrozar las embarcaciones, as bancas como cascos, aunque no
est muy furioso; por eso entonces prefieren seguir un tortuoso brazo
de mar, de poco fondo, interior y paralelo  la playa. Este brazo
de mar pasa por terrenos de un particular,  quin se ha concedido
permiso para cobrar pasaje de cinco cuartos  cada banca y pagan
ms los cascos; pero explotando la ignorancia y credulidad de los
pobres indgenas, el cobrador se ha colocado en el Canal de la Reina,
haciendo pagar no slo  los que pasan por la va interior, sino 
todos los que entran en el citado Canal, como si no hubiera sido ste
abierto por suscripcin pblica. Los clamores de la prensa hcia sta
escandalosa exaccin ilegal, fueron desatendidos. Y conste que deben
cobrar indebidamente unos cinco pesos diarios, pues muchas son las
bancas que pasan por la va martima, que es ms corta, y rarsimas
las que van por la interior,  no ser cuando la marejada es gruesa.





IV

BARRIOS Y CASERO

El interior del pueblo se compone de los importantes barrios de
Malabon  Concepcin, y de Taong. Tiene adems otros, que son los
de Tinajeros, Tonsuya, Dampalit, Pangholo, Meysilo, Catmon, Salitre,
Lungos y Potrero, que dista una legua prximamente del pueblo, y
en donde se encuentran las ruinas de la antigua casa y panteon de
los primeros jesuitas. En este sitio hay buena sillera y en su ra
abunda el hormigon. Ya no existen las grandes fbricas de tinajas y
ladrillos de Tinajeros, de que tomara nombre dicho barrio.

De edificios pblicos, destacan la iglesia principal y las muchas
ermitas esparcidas en el pueblo y en los barrios. Cada uno de stos
tiene una regular, y la de la Concepcin no parece sino iglesia por su
lujo relativo. Es de extraar que siendo esta parroquia de trmino,
las torres sigan con sus techos provisionales de nipa, que por su
altura estn espuestos a ser encendidos por una descarga elctrica y
 servir de mecha para el incendio de la iglesia que no es de valor
insignificante.

Esta es de tres naves y mide unos 85 metros cuadrados con una espaciosa
casa parroquial de mampostera. Se abri al culto divino en 1639,
habiendo sido objeto de varias reformas hasta 1863 que qued terminada.

Esta parroquia pertenece  los Padres Agustinos Calzados. Tiene tres
coadjutores seculares y uno en calidad de retirado.

El cementerio est rodeado de muros de piedra, en que estn los
nichos, y tiene pequea capilla. Trtase, con bastante fundamento,
de cerrarlo por estar en mal lugar para la higiene pblica, y abrir
otro en el barrio de Catmon.

Uno de los principales monumentos, tal vez el nico digno de
citarse, es el puente de piedra, del infante D. Sebastian, uno de
los ms notables del Archipilago, aunque es algo estrecho; est
sobre la ra de Tonsuya,  sea el brazo de mar que une este barrio
con el pueblo. Hace cinco aos solamente se ha abierto al servicio
pblico. Antes haba uno de madera, en que se pagaba de pontazgo un
maraved, y fu construido en 1826  30. En Tinajeros hay otro puente
de piedra, bueno y slido.

La casa ayuntamiento del gremio de naturales es de mampostera,
recien construida, bonita, vista en su exterior, pero de estrechos
compartimientos y pequeas dimensiones. Algunas piezas del piso bajo
estn habilitadas para escuela de nias y nios. La casa-tribunal de
mestizos deja mucho que desear, con muchos desperfectos y bastante
abandonada. Es de ladrillo.

En ruinas est el antiguo edificio de la fbrica de tabacos del
Estado, y si ste no piensa utilizarlo para hospicio de dementes,
como ahora se trata, ganara ms vendindolo y no dejarlo  merced
de la destructora mano del tiempo y de los que vn  hacerse de lea
all,  algo ms, segn se dice.

Empez  construirse en febrero de 1851 y cost 150,000 pesos; es
verdaderamente grandioso este edificio; consta de siete talleres y
una gran pieza que sirvi de almacn  depsito de tabaco.

Hay muchas casas y depsitos de mampostera; pero parecen pocas,
porque estn esparcidas entre apiado y muy extenso casero de nipa;
pero si se reuniesen en un barrio los edificios de mampostera,
indudablemente se vera que este pueblo es ms rico que casi todas
las cabeceras de provincia, incluso las mejores.





V

POBLACIN Y CULTURA

H aqu algunos datos estadsticos acerca de la poblacin:


    Aos.        Bautizos.  Casamientos.  Entierros.       Almas.

    1866  70  [111] 5256          1021  [112] 4924  [113] 11920
    1883              998           187  [114] 4667        22340
    1885              972           284        1156        20757
    1886             1030           333         670
    1887             1059           393         694        20556
    1888              962           244        1075        20608


En 1872 haba 64 cabezas de Barangay de naturales, 89 de mestizos;
en 1875 eran 70 de naturales y 93 de mestizos, ltimamente despus
del clera-morbo y de cerrar la fbrica de tabacos, se redujeron 
65 las de naturales y las de mestizos  69.

Habr unos 1500 chinos en este pueblo. Siempre hubo muchos, acaso
ms antes, cuando tenan aqu farderas de azcar. Por eso hay muchos
mestizos chinos y muchos hijos ilegtimos, y por eso son ms laboriosos
los malaboneses que los dems tagalos. Dicen que los malaboneses y
los boholanos son los nicos filipinos que se pueden comparar con
los hacendosos ilocanos. Como stos, por falta de terreno, emigran 
Bulacan, Pampanga, Nueva Ecija y Bataan; y all muchos se han hecho
de una fortuna por su laboriosidad  inteligencia heradadas de los
chinos, para ganar dinero.

El malabons es pacfico, y llama mucho la atencin su crasa ignorancia
viviendo  dos pasos de Manila. Ignoro si por desconocer su dignidad
 por la estremada mezquindad heredada del chino, es el caso que
muchos ricos se visten ni ms ni mnos que un pobre pescador y muchos
aceptan oficios muy modestos, y algunos principales del pueblo guan
carromatas de alquiler y no quieren otorgar testamento, para que no
se conozcan sus bienes.

Visten las mujeres como las dems indias, distinguindose solamente en
que son aficionadas  las sayas negras bruidas, y en vez de chinelas
calzan corchos  zuecos, y muchas, cuando comulgan, llevan lambong
que les llega hasta la cintura.

Los hombres tambin visten como los dems indgenas, de quienes se
diferencian solamente en que como traje diario suelen llevar camisa
de sinamay con mangas cortas y pantalones cortos, teidos ambos de
encarnado negruzco y este traje se llama dinampul.

La comida es muy sobria: arroz cocido, un par de pescados asados 
cocidos con agua, y el indispensable patis, jugo de camarones salados,
que les sirve de salsa  sal, y alguna legumbre.

Hablan en tagalo, y muy contados hablan el castellano, aunque esto
parezca mentira; pero muchas cigarreras lo entienden.

Para la instruccin primaria hay tres escuelas de varones, y una
de mujeres. No ascendern a 200 los nios que concurren  las tres
citadas. Pero hay adems algunas escuelas particulares sin importancia,
y una de segunda enseanza. Segn datos estadsticos oficiales inditos
que tengo  la vista, el total de nios que existen en este pueblo,
se calcula en 4118, de los cuales 400 saben leer; 450 leer y escribir;
no saben leer ni escribir 3268: hablan el castellano 4 solamente. La
proporcin es dolorosa.





VI

AGRICULTURA

Es de poca importancia; no hay extensos terrenos laborables; slo en
Tinajeros, Meysilok, Panjolo, Dampalit y Salitre hay algunos.

El terreno, como es playero, es arenoso y arcilloso en algunos puntos:
se cosecha palay, caa-dulce, sincams (Pachirryzus angulatus, DC.),
tomates y algunas legumbres, pero el palay, que es lo ms importante,
no es suficiente para alimentar  la mitad de la poblacin. Se
calculan en 5  6000 cavanes de palay; 60.000 caa-dulces, que no se
hace azcar, sino se vende en el mercado para mascar, como suelen
hacer los indios; representan, sin embargo, un valor de $ 1125. El
sincams vendido al menudeo importa pfs. 600.

Los terrenos pertenecen:  la capellana de la iglesia en Longos
14.616 brazas realengas y en el casco de la poblacin 17.209;
a los Sres. Tuson y c. 10.016; al presbtero D. Domingo Tiangco
12.104 (parte ya est enagenada  D. Pedro Camus y particulares); al
P. Roman Santa Mara 21.822;  la capellana  que pertenece el mercado
principal 1750;  varios vecinos del gremio de naturales 19.970;  la
iglesia y casa-parroquial 2250;  D. Severino Jos Juares 37.710;  la
capellana de D.a Isabel Ezguerra que administra el Provisor de esta
dicesis 9265;  D. Cristbal Tongco 3100;  D.a Celestina Lzaro 3405.





VII

INDUSTRIA

Hay unos 160 telares en que se hacen tejidos de jusi y seda, que
sirven para camisa, saya y pauelo; pero dicen que no pueden imitar
los tejidos ilocanos. Ignoramos en qu consiste la dificultad; es lo
cierto que los telares de Malabon, aunque son de ms fcil mecanismo y
menos costosos, no se diferencian casi en nada de los ilocanos. Hombres
y mujeres tejen (en Ilocos slo las ltimas) ganando por lo regular
una peseta por un corte de camisa de mujer y tres reales por el de
la de varon; suelen acabar dos  tres cortes de camisa femenina al
da. Los dueos de los cortes hechos suelen llevarlos  los chinos
de Manila  permutar con jusi y seda  los venden.

Hay unas 65  70 fbricas de arroz, trabajando en ellas unos 600 y
700 jornaleros entre hombres y mujeres y se calcula en unos 100 pesos
al ao los que produce  cada pilandera esta industria.

Bulacan, Nueva Ecija y otras provincias del Norte surten de palay
con cscara  estas fbricas.

Existen varios viveros de pescados; muchos se dedican  la pesca,
y algunos por medio de los corrales que les producen considerables
ganancias  prdidas, segn que los huracanes los respeten  no. Hay
algunas casas de poca importancia que se ocupan en salar pescados,
calculndose en 100 pesos los rendimientos de esta industria.

Este pueblo tiene salinas, calculndose en 200 (en 1870, diez mil)
fanegas al ao la sal que se recoge, importando cada fanega 5 reales.

Hay una fbrica de ron y anisado, la del chino Santos, que le producir
al ao 2000  2500 pesos.

El principal oficio de las mujeres es el doblar cigarros; se han
acostumbrado  este oficio, cuando el Estado tena aqu gran fbrica
de tabacos, y ahora, como no han aprendido otro, se ven obligadas 
pasar  Manila  ganar su sustento en sus fbricas.

En Malabon hay unas cien casas particulares donde se doblan puros
y cigarrillos, en cada una de las cuales trabajan unas 5, 10, 15
 20 operarias. En la antigua fbrica del Estado entraban, si se
abran todos sus talleres, ms de 5000 al da y cuando se traslad 
Lungos, se redujo ese nmero  2000. Esta fbrica daba vida al pueblo,
pues atraa operarias de los pueblos limtrofes; pero ahora sucede
lo contrario, pues las malabonesas que no encuentran trabajo all,
vienen  Manila  establecerse.

Una empresa que tena compromiso con el Estado de suministrarle algunos
millones de cigarrillos, estableci en este pueblo, hace cuatro meses,
una fbrica de cigarrillos, que despus se cerr cundo ya tena hechos
los que necesitaba. Dcese que  la empresa produjo buen resultado
esto, porque en Malabon las cigarrilleras se conforman con percibir
poco salario, con tal que no salgan de su pueblo.

Adems hay algunas tintoreras y fbricas de carromatas. Estas
ascendern  150; pero con el tranva es probable que disminuir
considerablemente ese nmero.

La refinera de azcar, llamada de Malabon, est situada en Navotas. Es
la fbrica industrial de mayor importancia que se halla en estos
pueblos.





VIII

COMERCIO

En 1872 haba en este pueblo 145 cascos, 9 barotos y 250 bancas para
el comercio; pero  esta fecha se ha reducido el nmero de cascos.

Este pueblo est cruzado en muchas partes de esteros, y tiene
muchos depsitos que antes servan para guardar azcar y arroz que
de Pampanga, Bataan, Bulacan y Nueva Ecija se traan  Manila. De
aqu la necesidad de muchas embarcaciones; pero ahora esos depsitos
estn vacos casi todos por la depreciacin del azcar y la general
crisis comercial. Solo sirven los cascos para el trasporte, de los
buques surtos en la baha de Manila,  los muelles de la misma ciudad,
y vice-versa.

Es muy curioso ver la lucha entre los chinos y sus descendientes
los mestizos. Los primeros intentan apoderarse de todos los negocios,
abren muchas tiendas de telas y de sari-sari, venden aceite, papelera,
carne de cerdo, arroz etc., se encargan de las salinas, tintoreras y
fbrica de ron. Y ved aqu  las hacendosas mestizas chinas poner al
lado de las tiendas chnicas, tambin las suyas de quincalla, papel,
arroz y dems productos del pas resistiendo tenazmente la competencia
de los invasores, Oh! si fueran todos los filipinos tan laboriosos
y listos como los de Malabon! Indudable sera el triunfo comercial
de estas islas.

 pesar de esta ruda competencia, el ascendiente y el descendiente se
entienden: las mestizas aprecian  los chinos ms que  cualquiera;
se casan muchas con ellos y estn muy confiadas de ellos. Los chinos
las pagan en la misma moneda; se hacen lenguas de la laboriosidad
y honradez de las malabonesas, las regalan, las dn capitalitos si
necesitan; pero esto lo hacen por inters ms bien que por hacerlas un
favor, porque ganan  costa de los esfuerzos del socio industrial. Por
lo regular, las dueas de las pequeas fbricas de tabacos de este
pueblo han recibido dinero de un chino amigo, socio capitalista.

Los chinos traen arroz de Saigon y colocan al fiado en las tiendas
de las mestizas. No parece si no que consideran paisanos  hermanos
suyos  los de Malabon.

stos, como los chinos, acuden  los viveros de peces y  los corrales
de pesca de Navotas para comprar pescados, que luego revenden en
Manila  en los mismos mercados de Malabon.

Diariamente los hay: uno, el principal, de nipa, con unas 40 tiendas
movibles de gneros etc. al costado de la Iglesia principal; y otros
en los barrios de la Concepcin, Tinajeros, Tonsuya y Dampalit.





IX

OTRAS NOTICIAS

Hay en este pueblo, una seccin de la Guardia civil al mando de un
alfrez, y un destacamento en Tinajeros.

Recientemente se ha dotado este pueblo de un mdico municipal.

En los das festivos hay gallera pblica, y todas las noches se vn
en muchas casas juegos de pangingi y algunas mesas de billar.

Hay correo diario, y parece mentira, por estar este pueblo  dos pasos
de Manila, que los peridicos matutinos se lean en este pueblo al da
siguiente. Sera de agradecer que la Administracin de Correos enviase
por el tranva la correspondencia para este pueblo y vice-versa.

Aqu no hay fuentes ni pozos potables y van por agua  Caloocan. Varios
han pensado en traerla por medio de caeras desde dicho punto.

Tampoco hay casas de socorro ni hospitales.

Este pueblo disfruta de clima mejor que el de Manila; por lo regular
templado, caluroso en la estacin de secas y fro en las madrugadas.

Hay abundancia de comestibles: no falta nada: hay cuatro  ms
almacenes de vveres de Europa y una fonda bastante buena bajo la
direccin de un europeo, con mesas de billar y habitaciones para
huspedes.

En resmen, este pueblo, aunque tiene apariencias de pobre, es rico
 importante. Y el vecino pueblo de Navotas aumenta su importancia
y vice-versa. Son dos pueblos hermanos que se completan.








FOLK-LORE ADMINISTRATIVO?


DEDICATORIA

Al Sr. D. Juan Atayde

Director de La Espaa Oriental.


Al concluir la publicacin de mi predilecto libro, respondiendo  un
deseo invencible, hijo de la admiracin y el agradecimiento, quiero
dar  conocer ntimamente  mis lectores al Director de La Espaa
Oriental, el Sr. D. Juan Atayde, con las noticias particulares que
han llegado  m por ser del dominio pblico.

Ya como inspirado poeta, se le conoca hace tiempo en la repblica
de las letras. Como Jefe retirado del Ejrcito, ostenta entre varias
condecoraciones la placa de S. Hermenegildo, que representa una vida
de inmaculados servicios, unida  la historia militar de Filipinas,
con delicadas y brillantes comisiones confiadas  su talento y
pericia. En su trato particular se v siempre la caballerosidad,
la esmerada educacin y vasta instruccin, habiendo recorrido muchos
paises del estranjero, por lo que se le han dado comisiones especiales
por el Ministerio de Ultramar, siendo una de ellas, la de Jurado en
la Exposicin Colonial de Amsterdam, y otra, la de secretario con el
Senador D. Manuel Fernandez de Castro en una alta Junta que presida
el Excmo. Sr. Marqus de la Habana.

Como Director de la Revista La Espaa Oriental,... eso toca juzgar
 los lectores, que han seguido la marcha de esta publicacin hasta
encontrar el carcter que ahora ya tiene fijado.

Solo dir que sobre sus muchos conocimientos est su excesiva
modestia, pues no hubiera de ningun modo aceptado este cargo, sino
por apremiantes circunstancias, sostenindolo por pura dignidad y
patriotismo; y prueba de ello es que hizo publicar su condicin
provisional, esperando poder declinarlo en persona de especial
competencia. Pero quin reemplazara al que parece nacido para llevar
La Espaa Oriental por el derrotero de progreso y patriotismo, en
cuyos ideales est colocada? Tendra que tener las mismas dotes de
talento y prudencia.

Con ellas ha levantado  esta Revista cuando estaba en decadencia;
y ya con vida propia, ha podido extenderse  publicar una edicin
bilinge, para la ilustracin del pueblo indgena.

En una y otra edicin, no le inspira ms que el amor  Filipinas
unido  Espaa, para el mutuo engrandecimiento de paises que forman
una sola ptria.

Con este lema, no ha tenido necesidad de hacer alardes ni ruidosas
propagandas, bastando para atraer la adhesin y simpata al peridico,
sus artculos llenos de prudencia, al par que de energa y decisin
para abogar por los intereses de Filipinas.

Debo  este propsito de La Espaa Oriental la razonada defensa
que hizo de m, cuando fu objeto de injustificados ataques, por
sostener lealmente aspiraciones del pas. Y aprovecho sta ocasin,
que encuentro muy oportuna, para rendir tributo eterno de gratitud
 mis buenos paisanos, por la espontnea demostracin de afecto que
hicieron hcia mi humilde persona, suscribindose en masa al peridico
que me haba defendido.

Y por esta cariosa defensa que no olvidar nunca y por el estmulo
y la acogida que me ha prestado en la publicacin de este Folk-Lore
Filipino, reciba el Sr. Atayde, Director-propietario de La Espaa
Oriental, con el artculo que  continuacin le dedico, el homenage
del ms profundo agradecimiento.


                                                   Isabelo de los Reyes.





I

Isio (Dionisio) haba estudiado en un colegio de Manila; pero no pudo
concluir su carrera, porque muri su padre y hubo de regresar  su
pueblo natal (Unin,) por no poder sostenerse en esta capital.

No tard en seguir  la tumba su madre, y vindose ya el jven Isio
hurfano y slo en medio del mundo, hizo esfuerzos para reconstruir
los pocos restos de la fortuna de sus padres, que se desvaneci,
ora por su prodigalidad, ora por el cargo de gobernadorcillo que su
padre haba desempeado.

La horfandad de Isio fu una continua srie de crueles tormentos:
figuraos que se haba criado entre relativa comodidad, para ms tarde
venir  la pobreza, sufriendo privaciones  que no estaba acostumbrado.

Sin embargo, con resignacin apur hasta las heces la copa de amargura
con que su hado implacable le brindara. Y habiendo empezado por
dedicarse en pequea escala al negocio del ail y arroz, al principio
con peculio propio y ms tarde en sociedad con otros, no tard en
convencerse de que el trabajo y la buena f continuados suelen hacer
milagros. Y en efecto, al cabo de diez aos tuvo la dicha de ver
recuperada casi toda la fortuna que haba perdido su padre.

Pero un da, cuando ms ocupado estaba en las tareas del campo,
recibe una comunicacin del gobernadorcillo en que se le notificaba
su nombramiento de cabeza de barangay, y l, en vez de deshacerse en
insultos y perseguir con un palo al alguacil que llevaba el pliego,
cual lo hacen muchos, como si el pobre tuviese la menor culpa de ello,
le dijo:

--Bueno, djame el expediente, que ya ir  ver al seor
Gobernadorcillo.

Y en efecto, fu para decirle:

--Seor, no tengo inconveniente en servir al Estado, porque reconozco
en l perfectsimo derecho para exigir  todos y  cada uno de los
ciudadanos algn servicio, faltando el cual, ni hay Estado, ni sociedad
para la que fuimos criados, como demuestran nuestra natural debilidad
y la imprescindible necesidad que sentimos del apoyo ajeno. En una
palabra, acepto gustoso la cabecera, y hasta con agradecimiento por
haberse dignado Vdes. inscribirme en la lista de los principales
(especie de nobleza), y soy de los que pagan las contribuciones 
impuestos, sin hacer muecas; pero para tranquilidad de mi conciencia
y satisfaccin de mi honradez, exijo como condicin que se me rindan
claritas las cuentas; quiero decir, que V. me convenza de que las que
figuran en el padrn  lista de tributantes que me ha de entregar,
verdaderamente existen  hay posibilidad de cobrarles aqu, porque ni
yo consiento que mi fortuna, adquirida  fuerza de grandes trabajos,
se pierda por abonar lo que deben los ausentes, ni puedo ir  buscarlos
en otras provincias, ni...

--Hombre, hombre,--le interrumpi el pedneo.-- Est V. en su
juicio? Quieras que no, forzosamente ha de aceptar el cargo, y
ahora mismo acabo de mandar pregonar en bandillos que sus bienes no
se pueden enagenar, pues ya estn hipotecados para responder  la
Hacienda Pblica de las obligaciones de su cabecera.

--Pero, seor gobernadorcillo, quin los ha hipotecado? Es posible
que haya otro ms que yo, con derecho  gravar mis bienes!

--Claro, hombre: varios principales y yo informamos que tal casa y
cuales terrenos pertenecen  Vd., y el gobernador de la provincia,
en vista de este informe, de cuya veracidad hemos de responder con
nuestras cosas, ha firmado su nombramiento de cabeza, y sin que lo
sepa V., ya lo es.

--Mil gracias por haberse Vds. presentado como fiadores mios; pero
ni esa casa ni esos terrenos son del todo mos, sino de mi socio
X. parte de ellos.

--Nada, ya es V. cabeza, y no cabe rplica.

--Acepto gustoso la cabecera, pero con la condicin de que haya
posibilidad de colocar las cdulas, que forzosamente he de abonar,
y sin este requisito no firmo la notificacin, ni acepto el padrn
ni las cdulas.

--Si yo considerara su manera de contestar como falta de respeto,
ahora mismo estara Vd. en el calabozo; pero gracias que conozco su
apacible carcter y comprendo su ignorancia; Vds. los negociantes
creen que todo se arregla con cuentas claras. Estn equivocados;
y no sea V. tonto rechazando la cabecera, el padrn y las cdulas,
porque eso no quita que sea V. cabeza, y en el da de pagar  la
Administracin lo que debe su cabecera, usted haya cobrado  n,
aceptado  no el crgo, tendr, forzosamente que abonarlo todo, como
si hubiera colocado todas las cdulas. Con que, amigo mio, V. sabe
en cunto le aprecio, y si cree, como supongo, en mis palabras,
es mejor que V. se lleve las cdulas para ver de colocarlas, y as
abonar poco  mucho, pero no todo.

--Entonces, dme V. dos das de plazo para meditar lo que ms me
convenga.--Contest Isio, y se fu derechito  consultar con un
anciano ex-gobernadorcillo, y por consiguiente muy ducho en el asunto.





II

--Buenas noches, capitan Bindoy, dijo Isio al ex-pedneo.

--Muy buenas las tenga V., Sr. Cabeza de Barangay,--contest el viejo,
recalcando el tono al pronunciar estas ltimas palabras.

--Hombre, cundo lo ha sabido V.?

--Acaso antes que V. mismo: por el bandillo en que se advirti
al pblico que sus bienes quedan afectos  las obligaciones de la
cabecera que desempea.

--Precisamente, vengo por eso de ver  nuestro pedneo y estoy aqu
para consultarle sobre el particular.

--Nada, amigo; le ha tocado el premio gordo, como satricamente
se dice.

--Eso es, el premio gordo! la recompensa, el digno coronamiento
de mis esfuerzos por reconstruir la escasa fortuna de mi padre,
arruinado con ese cargo y el de gobernadorcillo.

--Y qu te ha dicho el pedneo?

--Que ya soy cabeza, por obra y gracia de l y de algunos principales,
y que me conviene ms aceptar el cargo, para ver de cobrar algo,
y no venir  abonar todo; pero no me inspira confianza: yo s que
todas las cabeceras vacantes corren  su cargo y es muy natural que
busque medios para endosarlas  otros.

--Es verdad: pobre gobernadorcillo! y todava Vd. y otros
que tienen dinero se excusan de ayudarle en algo,  pesar de
desvivirse l por conservar el rden pblico, por arreglar las
calles, en fin, por gobernarnos? Pues con todo eso, con tener
que desembolsar no despreciable cantidad de dinero por atender 
los gastos ocasionados por el cargo, varias cabezas de barangay,
cumplido el plazo reglamentario, renuncian  sus cargos y el pobre
gobernadorcillo aumenta  sus cargas las de estas cabaceras, abonando
considerable cantidad de dinero. Nada, Isio; tenga V. compasin del
pobre gobernadorcillo ayudmosle y sirvamos como buenos ciudadanos
al Estado,  la sociedad  que pertenecemos; son cosas de la vida,
obligaciones innatas de los que tengan ms; y luego, cuando no
prestamos nuestra ayuda al pedneo, y ste desmaya, vendremos pidiendo
buenos caminos y otras exigencias.

--Eh, amigo; me parece que es V. partidario del gobernadorcillo y
acaso uno de los que firmaron la sentencia de muerte de mis bienes,
cuando precisamente yo vena  consultarle sobre la manera de  aceptar
la cabecera, pero con las cuentas bien arregladas,  rechazarla.

--Ambas cosas son imposibles, amigo mo; y hara bien en no perder
tiempo, aceptando las cdulas. Y vaya el consejo que le puedo dar:
si es listo, digo, si V. es poco escrupuloso, poco  nada perder
con la cabecera.

--Y cmo?

--No, no he dicho nada; no ser V. capaz...

--De qu? El caso es salvar mi fortuna con tanto sudor adquirida.

--Pues por ah anda gente de mal vivir que necesita proveerse de varias
cdulas, para burlarse de la polica:... no se ha de comprometer Vd.,
puesto que se las ha de dar en blanco sin firma.

--A tanto no me atrevo.

--Pues procure colocar las cdulas entre sus amigos y parientes.

--Pero si no figuran en mi padrn...?

--No importa: eso no se averigua, basta que ellos presenten sus cdulas
cuando se las exijan, sin meterse nadie  averiguar si el cabeza que
la autoriza, pertenece al mismo barangay.

--Y el pobre cabeza que debiera cobrarles?

--Pues quedar haciendo cruces sobre su boca abierta, si es tan tonto
que no hace lo mismo con otros.

--Umf! La cosa no est libre de contingencias.

--Claro! todo negocio tiene sus quiebras.

--Entonces no lo he de ejecutar.

--Pues otra quiebra mayor le ha de alcanzar: entrar en la crcel por
desfalcado, cargar angarillas, perder sus bienes, que se malvendern
en pblica subasta, y todo por sus excesivos escrpulos.

--No lo creo.

--Y su padre, cmo ha perdido sus bienes?... Cuando yo fu cabeza,
en vez de perder mi casa, adquir otra por razn del cargo.

--Milagro!

--No crea V. en milagros, papamoscas. La cosa fu muy sencilla. La
gente de esta provincia es muy ignorante y tmida, y el que tenga dos
dedos de frente vive divinamente  costa de ellos. Cuando recib el
padrn  lista de los que yo deba cobrar, not que faltaba ms de la
mitad: unos estaban ausentes en lejanos lugares, otros desconocidos,
y otros muertos.

--Habr V. exigido que renovasen la lista.

--Eso era perder tontamente el tiempo y el dinero: lo primero, porque
el expediente que se instruira por cada ausente, no terminara
hasta el fin de los siglos; y lo segundo, porque los expedientes se
extenderan en papel de oficio  de ocho cuartos pliego,  costa
ma, y tendra adems que asoldar un escribiente y director al
mismo tiempo, que siendo de los pocos que saben hacer estas cosas,
se vendera carito.

--Y entonces qu ha hecho V.?

--Pues hacer pagar  los presentes lo que deban los ausentes. Conoca
yo donde vivan los primeros, y sola visitar  los del campo, es
decr, aquellos  quienes impunemente poda exigir regalos de huevos,
gallinas, cerdos, frutas, etc., que vendidos, valan dinero. Adems
emprend levantar una casa:  unos ped que me trajesen del bosque
maderas;  otros bejuco, cogon y otros materiales; y  todos 
trabajar, dndoles  veces, no salarios, sino algunos cuartos.

Esto  nadie chocaba, pues ya sabe V. que es costumbre inveterada.

--Y del servicio personal, qu sacaba?

--Pero no te acabo de decir que les haca trabajar en mi
provecho?--Contest  Isio el ex-gobernadorcillo.

--Eso no pudo ser, porque el pedneo directamente vigilara por la
asidua asistencia de los polistas.

--Bueno; pero cree V. que el gobernadorcillo se atrevera  pedirme
cuentas? A m, que por cualquier cosa sera capaz de meterle en un
atolladero sin salida?...

Isio no pudo replicar.

Y el capitan pasado prosigui, envanecido por su triunfo:

--Ya he dicho que Vds. todava poca cantidad de morisqueta han
consumido; mire mis canas; cuntos aos y cunta experiencia
representan! Es verdad que sta la adquir  costa de amargos
desengaos y profundos disgustos. Oh! con qu abundancia de lgrimas
he regado el espinoso camino por donde he venido  la ancianidad. Acaso
habra caido  la mitad de l, si no hubiera siempre tenido presente
que todos, absolutamente todos los mortales, as ricos como pobres,
la plebe y la nobleza, seguan y siguen la misma senda que y. Nada,
nada: necesita V. an comer muchos pltanos para poder comprender los
misterios de la vida; y ya te digo: me fu divinamente la cabecera;
mire que la redencin del servicio personal representa otro ingreso;
y las quintas...

--Advierto  V. que me ofende con esos consejos.

--Y quin le ha dicho que sera capaz de seguirlos? Pero V. me ha
suplicado que prosiguiera; y por considerar que ha venido a oir mis
consejos, le d los que mi pobre inteligencia y mis aos me haban
enseado.

--Entonces si V. no puede darme otros, dispnseme la molestia y mil
gracias por sus atenciones.

Le dijo Isio, y sin poder disimular su disgusto, se fu.

Y su viejo interlocutor, volviendo de conducirle  la escalera,
se sent en un sillon de bamb; cogi un paypay, tambin de caa,
en forma de guin de iglesia; descubri ms el pecho, ech el cuerpo
hcia el espaldar, levant los pis, y abanicndose fuertemente,
y  cada momento rascndose las espaldas, deca  sus solas:

--Isio es muy excelente persona; la enrgica dignidad con que rechaz
mis consejos me ha gustado mucho, si bien la venerabilidad de mis aos
se ha humillado un poco ante las lecciones de ese imberbe. Vena el
pobre  pedirme buenos consejos, y  quin se le ocurrira, si no
 este desdichado vejete, ensearle peligrosos disparates?...

Despus de rascarse los muslos y las pantorrillas; y abanicndose
fuertemente, prosigui:

--Pero qu otra cosa poda aconsejarle? Tengo lstima de esos bienes
que  fuerza de continuados esfuerzos ha vuelto  adquirir este buen
mozo. Es verdad que para salvar los nuestros propios, no tenemos
derecho para arruinar al prjimo. Pero Demonio de chinches y de
mosquitos! Y estos sarpullidos!!

Y segua rascndose con ms furor, y abanicndose para refrescar su
ardiente cuerpo.

Despus aadi:

--Los escrpulos... c! Tonteras de la humanidad! Ya veremos,
ya veremos  ese guapo, y  dnde le conducir al fin su estrecha
conciencia... No puede ser: con bien no ha de salir,  no ser l un
Salomon... Vaya un buen tipo de Salomon que tiene el inocente Isio!





III

Las dudas del capitan pasado no tardaron mucho en aclararse.

El primer ao, Isio abon  la Administracin de Hacienda pblica
setenta pesos,  pesar de haber desatendido por completo sus tareas
en el campo, para ver de colocar las cdulas y buscar en varios
rincones de la provincia  los que se crean oficialmente que le
pagaban religiosamente las contribuciones.

De modo que tambin perdi lo que debiera haber ganado en el campo,
de no desempear cabecera alguna.

Y lo que gast en los viajes que hizo en busca de sus kailianes,
y los contnuos  la Administracin.

Lo que  Isio sucedi en el primer ao fu para l, no s si desengao,
leccin  principio de desesperacin.

Verdaderamente no es lo mismo perder lo que se ha ganado en el juego,
que lo adquirido  costa de tantos sudores y de constancia, y es
ms doloroso perderlo, despus de haber agotado todos los esfuerzos
imaginables para salvarlo.

En seguida se acord de los consejos del anciano capitan pasado; pero
no tena valor para seguirlos, para abusar de los pobres, quitndoles
su escasa morisqueta, adquirida  costa de tantos trabajos, ya que su
miseria no les permita comer ms que dos veces al da sin ms manjares
que la sal, alguna legumbre pasada en agua,  poco bagon. Robar  esta
clase de gente, sera casi casi como asesinato. Isio no poda; pero
quin le haba de pagar lo que haba abonado? Esta era la cuestin
que le preocupaba mucho.

Y para olvidar un tanto su angustiosa situacin, aprendi  tomar basi
(vino ilocano que se extrae da la caa-dulce) y  emborracharse.

Excuso deciros que Isio, alucinado por la bebida, se acercaba al
abismo de su perdicin.

Olvid por completo dedicarse  su antiguo negocio, y en sus
borracheras sola exclamar:

--Ah, mientras viva,  lograr el tiempo; yo he de disfrutar de los
frutos de mis afanes antes que otros.

Y como no se ocup ms en cobrar  sus tributantes, dejndolo todo
al primognito, (ayudante de cabeza de Barangay con cdula gratuita
por este servicio), el dficit se duplic el ao siguiente,  Isio en
vez de sentirlo ms, casi no lo experiment,  pesar de haber tenido
que sufrir disgustos por buscar el dinero que necesitaba, pues sus
antiguos scios no le fiaron la cantidad que les haba pedido, viendo
que ya l haba abandonado sus trabajos en el campo y que sus bienes
estaban hipotecados  favor de la Hacienda pblica.

Acaso lo ms prudente para l hubiera sido que se declarase entonces
en quiebra, es decir, manifestase claramente al gobernadorcillo que no
tena el dinero que necesitaba para saldar las cuentas de su cabecera,
poniendo  disposicin de la Hacienda pblica sus verdaderos bienes,
y aquella se encargara de venderlos en pblica subasta.

Pero por de pronto el gobernadorcillo le remitira preso al Gobierno
civil y entrara en la carcel y saldra  trabajos pblicos, entretanto
que se vendiesen en pblico subasta sus bienes.

Mis lectores no comprendern, como yo, la razn de este procedimiento
comun en provincias; y cuidado que no es porque las autoridades
provinciales lo dispongan por arbitrariedad para evitar expedientes
abrumadores, procurando que el cabeza siquiera por vergenza, busque
dinero fuera para salvar sus cuentas; no, no hay arbitrariedad,
lo que debe haber es alguna disposicin superior mal entendida,
cuya equivocada aplicacin haya sido sancionada por la rutina.

Varios Alcaldes mayores se vean obligados  meter en la crcel
 centenares de cabezas desfalcados, personas honradas, sin ms
delito que el de no haber podido abonar lo que no haban cobrado 
sus tributarios ausentes.

Pero ni Isio, con toda su borrachera, tena valor para entrar en
la crcel, ni poda consentir que as desapareciesen sus bienes
honradamente adquiridos.

Y al fin, logr alucinar  un avaro principal, que le di el dinero
que necesitaba para saldar sus cuentas con la Administracin, con el
inters de veinte por ciento al mes, y todava con derecho de quedarse,
si al cabo de dos aos, Isio no poda pagar su deuda, con todos sus
bienes, hipotecados por segunda vez  favor del acreedor, que ignoraba
que en caso de quiebra entrara antes  cobrar la Administracin.

Pronto Isio fu asaltado por srios temores, y con frecuencia
murmuraba:

--Todava habr posibilidad de que yo salga con bien de mis
compromisos con la Hacienda pblica, pero de las garras del codicioso,
ninguna! Debo meditar formalmente lo que me convenga, y una vez
hallado el medio, hay que emplearlo con valenta, sin fijarse en
averiguar si es justo  reprobado.

El arrepentimiento--aada,--nunca viene con oportunidad. Oh! Qu
sbios aquellos consejos que inocentemente he rechazado; pero ya
no es tiempo; he perdido tontamente dos aos sin ganar nada con la
cabecera, y s perdiendo todo lo que poseo, como ya lo he perdido,
 pesar de conservarlo an en mi poder...

--Eureka!--exclam despus de haber meditado largo rato, como si un
rayo divino hubiese penetrado en aquella tenebrosa cabeza, donde se
haban fraguado toda clase de malficos planes.

--Eureka!--repiti.--Magnfica y salvadora idea!

Ir  consultarla con el inteligente ex-gobernadorcillo.





IV

--Pobre jven!--exclam el viejo ex-gobernadorcillo, al oir el
conmovedor relato de Isio y su decidida resolucin de procurarse el
nombramiento de gobernadorcillo, para salvar su crtica situacin.

--Pobre jven sin experiencia!--no pudo menos de repetir, y aadi:

--Pero si es peor el remedio, hombre de Dios!

--De modo que mi situacin no se resuelve, si no ahorcndome en un
balete (rbol)?--Exclam Isio.

--Tanto, no; como se ha de ahorcar V., tonto! S, tonto y muy tonto
sera, si no encontrase otro remedio que la desesperacin! Pero no es
menos peregrina su idea de salvarse con el cargo de gobernadorcillo,
cuando este es infinitamente peor que el de cabeza de Barangay. El
mejor remedio ser resignarse  perder sus bienes, entrar en la crcel
y salir  trabajos pblicos; con eso no se desprestigiar, porque es de
todos conocida su honradez, al menos hasta ahora; y despus ya que es
jven an, no tardar en recuperar lo perdido. Ea, sea, V. magnnimo,
que el cielo nunca desampara  los hombres laboriosos y de buena f.

--Me parece muy excelente el consejo, y lstima que antes no se me
haya ocurrido tan fcil y eficaz remedio; lo seguir, y adios, muy
seor y amigo mio.

Y diciendo esto Isio, salud  su interlocutor y juntos se dirigieron
 la escalera.

Ya abajo el cabeza de Barangay, se le ocurri una duda y antes de
despedirse por ltima vez, pregunt:

--Pero diga V.: otra vez no me podrn elegir cabeza de barangay,
cuando vuelva  reunir modesta fortuna?

Por de pronto el viejo no pudo contestar; se arrug su frente,
y despus de un minuto, murmur:

--Esa es la dificultad: como V. no ha desempeado durante diez aos
seguidos el cargo, podrn obligarle  aceptarlo de nuevo.

--Otra vez!--exclam Isio y volvi  subir corriendo.

--Diez aos seguidos?--repiti el mismo--y quin podr ejercerlo
durante ese tiempo, de no tratarse de verdaderos ricos?...Eh! amigo,
renuncio  practicar sus saludables consejos; antes he de salir
gobernadorcillo y con lo que adquiera con ese cargo, tendr con que
seguir abonando durante diez aos.

--Verdaderamente--contest el viejo enseando una silla  su
interlocutor--el caso es para desesperar.

Y despus de una pausa, aadi:

--Bueno; ser V. gobernadorcillo, pero qu espera hombre de Dios,
con ese cargo, si no disgustos  montones, humillaciones, desembolsos
que no puede hacer, y su ruina completa?

--Pero no me dijo V. que cuando lo desempe, gan mucho dinero?

--Tanto, n; el no haberme salido mal la broma, representa un triunfo;
pero V. no tiene el atrevimiento, astucia y experiencia suficientes
para no salirle el tiro por la culata; ni el valor necesario para
sufrir ciertas cosas. Acabar V. por morir de disgusto.

--Hombre, no parece sino que V. tiene otro candidato para ese cargo,
pues no comprendo aquellos consejos suyos que rechaz, disuadindome
ahora.

--Amigo, le di aquellos, porque yo vea que usted no poda rechazar
la cabecera; pero ahora no debe buscar su propia ruina, estando en
sus manos el evitarla.

--Y por qu ese cargo es tan disputado?... Algun dulce ha de encerrar,
cuando  l acuden hormigas.

--Dulce? veneno con bao de almibar!... pero, en fin, dulce
es! Oh! muchsimos piensan coma V., as de los de abajo, por lo cual
es disputado; como de los de arriba, por lo que no se modifica este
cargo en el sentido de que ha de ser honorfico, si as les place; pero
que de ninguna manera debiera ser muy gravoso  los que los desempeen.

--Cmo gravoso?

--S, hombre; y lo es en grado superlativo: recuerde, si no,
aquellas cabeceras vacantes de que, segn hablamos anteriormente,
pasaban  cargo del gobernadorcillo; y si una acab de arruinar 
V., cuatro, seis, diez  ms que no le causarn?... Y el sueldo
del directorcillo,  quin V. pagar de su bolsillo particular al
mes, lo que V. percibir al ao? Y las picardas de l, de las que
V. saldr responsable, pues l no es ms que un consultor particular?

--Como yo s chapurrear el castellano, no necesitar de directorcillo.

--Es indispensable, hombre, porque V. ignora las frmulas para extender
las primeras diligencias, poner y contestar los oficios, etc., etc.

--Si es verdaderamente indispensable, promover expediente para que el
gobierno me conceda crdito para asoldar un directorcillo de carcter
oficial con responsabilidad de sus consejos.

--Ya v V. si no es inocente! No, no puede V. ser gobernadorcillo
por cndido. Y esa candidez y buena f extremadas le acarrearn
muchos disgustos.

--Me portar listo.

--Tu dixisti!

--Dir V. lo que quiera, capitan; pero me parece que tiene otro
candidato.

--Hombre, V. me ofende; y basta eso para que yo contribuya  castigar
su increible inocencia. Ser V. gobernadorcillo; ahora mismo voy
 visitar  mis partidarios, para que todos apoyen calurosamente
su candidatura.

--Si, seor mo,  ver si me hace ese sealadsimo favor.

--No es favor, sino agravio; los indgenas, como la clase popular 
menos ilustrada de Europa, merecen bien el dictado de nios grandes:
el prurito de figurar, el de elevarse algo del nivel de sus paisanos,
cmo les deslumbra, cmo les pierde! En efecto, los pobres se elevan
un momento para venir  caer luego al fondo de las crceles  al
abismo de la desgracia de toda su familia.

--Es V. muy pesimista.

--Vamos  las pruebas: los capitanes de este pueblo
(ex-gobernadorcillos) que viven, son: Andong (Fernando), Islao
(Wenceslao), Asia (Deogracias), Ansong (Juan), Ittong (Evaristo),
Madd (Romualado) y su servidor. Pues bien: el primero, que fu muy
querido del pueblo, perdi todos sus bienes con el cargo y entr una
vez en la crcel, siendo persona muy honrada; el segundo est an
en presidio, porque quiso hacer picardas y no supo hacerlas bien;
el tercero, por sus torpezas frecuentaba la carcel, sin ser pillo;
el cuarto perdi un brazo en la persecucin de malhechores, porque
alardeaba de valiente  buen servidor del Estado, y ya sabe V. bien
que no solo su brazo perdi; el quinto pag caras las picardas
del directorcillo y otros  quienes haba obedecido de buena f;
el sexto pas muchos meses en la prisin por no tener con que abonar
los cargos de las cabeceras vacantes y otros gastos que puede abonar
un gobernadorcillo; y yo... fu el nico que no entr en la carcel,
ni oy reprimendas porque yo conoca de antemano el oficio; pero crea
V.--que solo lo solicit deslumbrado por el prurito de ser jefe local;
pronto me arrepent y aunque verdaderamente sal ganando, juro que
nunca ms aceptar el cargo.

Fijo Isio en la idea de salvarse con el cargo de gobernadorcillo,
debi haber oido distraidamente  su interlocutor; solo as se
comprende que al final de aquellas buenas lecciones, contestase.

--Dgame V. la verdad: Su opinin obedecer  que est desesperado
de poder hacer triunfar mi candidatura?

--Qu no he de poder yo!--rugi el ex-gobernadorcillo, herido en su
amor propio.--Siempre he derrotado  mis adversarios!

--Bueno; por la gran influencia que justamente ejerce V. sobre
el pueblo, he de ser elegido seguramente gobernadorcillo, no es
eso, capitan?--Contest Isio, conociendo el pi de que cojeaba su
interlocutor.

-- S, hombre; ya que se empea.





V

Isio, procurando explotar en provecho (no digo suyo) de su candidatura,
el orgullo del viejo, public que estaba apoyada por ste, y por medio
de varios amigos ntimos suyos propal la noticia de que el partido
opuesto se preparaba afanosamente  la lucha electoral y que crean
triunfarse fcilmente de Isio y del viejo.

En vista de tales noticias, ste, que era muy astuto y vanidoso,
tom  pechos llevar avante la candidatura de Isio.

Los del partido opuesto con las murmuraciones provocativas de los
primeros, eligieron un candidato suyo para oponer  Isio.

Los chismes crecan de tal modo que no pareca sino que el pueblo
llegase  convertirse un dia en campo de Agramante; los nimos
estaban alebrestados y las pasiones se enardecan; unos principales
que antes se respetaban mtuamente, se enviaban recados insultantes;
los que eran amigos antes, ya no se saludaban...

Ya las elecciones se acercan; machos cabezas esta vez acuden
voluntariamente  la Administracin de Hacienda pblica para saldar sus
cuentas, pues no entra  votar el que tiene alguna deuda al Tesoro; los
partidos se enteran minuciosamente de la conducta de sus adversarios,
para ver de encontrar tachas; acuden  los juzgados, desentierran
causas  diligencias criminales  expedientes gubernativos...

Y todo es por el dichoso cargo de gobernadorcillo, que  todos arruina.

En fin, ya lleg la vspera de la eleccin de gobernadorcillo 
sea el da de la de los tenientes, alguaciles, cuadrilleros y dems
sirvientes sin sueldo del pequeo gobernador.

Anocheca; el bombo del tribunal (casa Ayuntamiento) no cesaba de
llamar  Junta general  los principales del pueblo; y stos acudan
al llamamiento.

Ya amigos y enemigos estn sentados  una larga mesa, presididos
por el gobernadorcillo y empiezan  discutir la propuesta de los
subalternos. Admira la calma con que al parecer se hallan reunidos
los dos bandos opuestos, y es porque todos temen un sangriento choque
que todos procuran evitar. El mismo presidente, que siempre es uno de
los jefes de los partidos militantes, se muestra imparcial y cuando
la discusin empieza  enredarse entre los jvenes principales, en
seguida los ancianos la cortan procurando una avenencia, y aquellos
callan ante la voz de stos. La discusin tiende  evitar que los
propios partidarios sean nombrados subalternos.

No as ya sucede en la eleccin de gobernadorcillos, porque saben
que no pueden venirse  las manos, por estar presididos por el jefe
espaol de la provincia.

En ese da, el pueblo ofrece singular animacin; toda la nobleza
 principala del pueblo, vestida de extravagante chaqueta con los
faldones de la camisa fuera, y sin corbata, espera al Gobernador en
el tribunal con la banda de msica del municpio. El Gobernador, antes
de empezar la votacin, pronuncia un discurso encaminado  desvanecer
las rencillas de partidos, y para que elijan al ms digno. Despus
se lee la lista de los que se hallan en aptitud de votar, y es cuando
se nota un hecho singular, increble y digno de ser estudiado.

Aquella gente tmida que no se atreviera  despegar los lbios delante
de cualquier espaol peninsular en otros casos, en el presente cobra,
como magnetizado, impropio atrevimiento. Y con la mayor serenidad
dicen,  la faz de todo el pueblo, al Gobernador de la provincia, que
Fulano es incapaz de votar por ladron  estar encausado por hurto,
y otras causas por el estilo, llamando la atencin el calor con que
se defienden y acusan los adversarios. All delante del jefe de la
provincia, se cruzan verdaderos insultos, pero en forma respetuosa
para el presidente.

Y cuando tocan  tachar  los candidatos  gobernadorcillos,
oh! aquello es indescriptible  inusitado.

Ya lo ha probado Cant con la historia universal de la humanidad en la
mano, que la indolencia  indiferentismo es efecto de la tirana muchas
veces. Por qu los indgenas en ese caso defienden tenazmente  sus
partidarios? Por qu esa energa en acusar?... Sencillamente, porque
saben que eso les est permitido, y nadie les cohibe. Concededles,
pues, ms derechos; no limiteis los que les correspondan, y slo
entonces podreis juzgar de su cacareada inercia.





VI

Isio fu derrotado por sus adversarios y ocup el segundo lugar en
la terna.

Humillado el viejo padrino de Isio, se morda los labios, no poda
hablar de despecho y de vergenza; al paso que los del opuesto
bando celebraban su triunfo con comilonas, libaciones de basi (vino)
y animadas tertulias. Y unos ante el golpe fatal de su derrota, y
otros ante su deslumbradora victoria, todos se olvidaron de pedirse
mtuamente explicaciones de los insultos que se haban cruzado delante
de todo el pueblo.

Isio todava se atrevi  aparecer delante del ex-gobernadorcillo,
su padrino, quien haba tomado ms empeo en la lucha.

S, el pretendiente fu melanclico  la casa del viejo, y fu
indescriptible su primera entrevista: instintivamente bajaron corridos
los ojos al suelo.

--Qu tal, cmo sigue V.?--al fin Isio pudo murmurar.

Comprendiendo el viejo lo que con esto queria decir, contest:

--No desespere V.; todava hay remedio; estamos no ms  la mitad
de la guerra, casi se puede decir que an no hemos roto el fuego,
y esos tontos ya cantan victoria... Calle V.; ahora, se necesita
mucha prudencia y sigilo... Trabajaremos, y V. ser elegido.

--Veremos!

--Cmo veremos? Es preciso seguir ad pedem litter mis consejos.



Cuando menos lo pensaba el elegido en primer lugar, que ya se haba
gastado mucho por celebrar su triunfo, y contraido deudas, pues el
pueblo en nada se niega  los gobernadorcillos actuales  electos;
cuando menos lo pensaba, repito, se recibi del Gobierno general el
nombramiento de Isio como gobernador chiquitin.

Y ahora me preguntareis:

--Y el elegido por el pueblo? Para qu entonces sirven estas
elecciones?

Isio tambin fu elegido por ese mismo pueblo, si bien en segundo
lugar; y sobre los votos del pueblo estn los informes del jefe de
la provincia, de la Guardia civil y del Cura prroco, y la decisin
de la Autoridad Superior.





VII

El pueblo ofreca inusitada animacin, las calles se vean adornadas
con colgaduras  colgajos, banderolas y pauelos.

Era el da de tomar posesin el electo gobernadorcillo, el bastante
jven Isio.

Al fin, la msica anunci la llegada de la comitiva; rompa la
marcha una banda de msica vestida de gala; seguan dos filas de
alguaciles y tenientes, llevando luengas varas encarnadas y verdes,
respectivamente, y cortaba las dos lneas paralelas otra ms corta,
la de los primeros jefes locales,  sean el gobernadorcillo Isio,  la
derecha el teniente mayor y  la izquierda el teniente segundo. Despus
segua la principala compuesta de ex-gobernadorcillos y cabezas de
Barangay, con los nuevos jueces de sementera, de ganados, y de polica.

Isio iba muy formalote y como tmida doncella, contrastando con esta
figura la del viejo ex-gobernadorcillo, que iba detrs del primero,
tan alegre; tan decidor, y tan lleno de s mismo.

Todo era alegra para Isio, si bien fu algo interrumpida aquella
con haberse propasado momentneamente con l, uno de quien no le era
dado vengarse.

Todo era jbilo. Oh! Ms an, cuando Isio sentado en un deslumbrador
sillon, con el baston de mando en la mano, presidiendo nada menos
que la principala del pueblo que le vi nacer,  la faz de todos los
kailianes (vecinos) leyendo el alguacil mayor su indispensable programa
gubernamental, en que se mandaba en primer lugar oir misa los das
de guardar y cumplir con todos los deberes que la sacrosanta Religin
Cristiana nos impone; se amenaza  los jugadores, borrachos y ladrones,
 quienes habra que castigarse con mano de hierro, etc., etc.





VIII

El tiempo vuela.

Isio lleva slo un mes de mando y casi est ya cansado con ir y
venir del Gobierno de la provincia y de otras casas, donde habitan
sus superiores, que son la Administracin de H. P., la Guardia civil,
etc.; pero qu son esos cansancios ante el prurito de ir  oir misa,
con la msica delante, atrayendo la vista y las simpatas de las
babbalasang (solteras) del pueblo?



El tiempo sigue volando.

Isio ya est cansado de tanto ruido,  juzgar porque ya piensa en
renunciar el cargo.

Pero el viejo mentor de l, le dijo en tono solemne:

--Si ahora desmaya V., es mejor que se ahorque, y si le falta cuerda
para ello, acurdese de las borlas de su baston. Animo para todo,
y mucha prudencia!

--Bueno, me ahorcar,--le sola contestar el inocente Isio--no tengo
valor para tanto sufrir.

--Es ley natural del inferior con el superior. Hgalo lo mismo con
los otros.



Y volaba el tiempo!

Haban pasado seis meses.

Isio ya no era tmido; los polistas, en vez de trabajar en los caminos
y puentes, se ocupaban en levantar una gran casa de tabla para l.

Tena fama de valiente; haba organizado el cuerpo de cuadrilleros
militarmente, y con ellos tena  raya  los malhechores y  los
igorrotes,  quienes visitaba con frecuencia en son de guerra.

Ya tena algn dinero; zanj, ms bien violentamente que otra cosa,
sus cuentas con sus antiguos deudores



Volaba, volaba el tiempo!

Isio llevara ocho meses de mando: no ya solamente tena metidos en
cintura  los tulisanes y dems gentuza del monte, sino  la misma
turbulenta principala del pueblo.

--Oh! sola gritar  sus enemigos en pleno Tribunal, cuando se pona
furioso--ustedes cuidado!!; qu no anden tonteando conmigo, pues
no hay ms ley que mi voluntad, ni ms imperio que la fuerza de mis
cuadrilleros. No me importa que me ahorquen; despus de haber hecho
degollar  Vdes.

C! si su mismo padrino temblaba de miedo, cuando Isio apostrofaba
en las juntas  sus enemigos.





IX

Todo le iba bien, cuando recibi una orden del Juzgado, de
comparecencia, para responder de los cargos que la principala
amotinada diriga contra l por abusos.

--Qu hacer?--consult Isio amostazado  su padrino, el viejo
ex-gobernadorcillo.

--Pus vyase V. sin miedo, y niegue todos los cargos rotundamente.

--Pero si los he cometido  la faz de todo el mundo?

--No importa; mustrese ahora ms valiente que nunca con todos;
persiga V. sin tregua  sus enemigos, en fin, d  conocer que hada
teme de ellos, fingiendo que lo hace porque siempre ha de salir con
bien de todo, y ya ver si alguien se atrever  declarar contra Vd.

Y en efecto, Isio, en vez de amansarse con el golpe, con inaudito
descaro mand llamar oficialmente  los que se haban citado como
testigos y les amenaz maltratarles de obra, si declaraban contra l.

Al principio, efectivamente los ms fieles y decididos testigos
no se atrevieron  confesar la verdad contra Isio; pero de tantos
que se haban citado no faltaron despus, aunque escasos, quienes
declararon contra l, y fueron aumentndose al ver que ste no cumpla
sus amenazas.

Isio visit  su consultor el ex-gobernadorcillo, y ste no pudo
menos de exclamar:

--Hijo mo! por mi parte no encuentro medio de salvarle, es cuestin
de suerte; ms que eso hice cuando desempe el mismo cargo, y sin
embargo, logr ahogar las quejas del pueblo contra m.

--Y entonces?--contest Isio ya muy abrumado.

--Pues, conformarse con su mala suerte.

--No, no puedo ir  la crcel, despus de los muchos sacrificios que
hice, para ejercer lo mejor posible este cargo.

--Es el caso que V. no tena derecho para desquitarse en sus
inferiores, y la ley es inflexible.

--Inflexible!--exclam Isio--y despus de larga pausa murmur:--Es
verdad; pero he venido aqu para que V. me ensee la manera de parar
sus golpes.

--No veo ninguna.

--Ninguna? Ah tengo una casa bastante bonita, poseo algn dinero,
todo esto no pueden hacer algo en mi favor?

--Nada!

--Cmo nada? Me parece V. como nio recien nacido.

--Nada, repito, porque tiene muchos enemigos que hacen imposible lo
que indica.

Entonces Isio exclam, levantando la vista:

--Cielos!

Y despus de una breve pausa, aadi:

----Cielos! de t na debo esperar nada;... tampoco de V., capitan;
tampoco de mi casa y de otros bienes mios.

Y dirigi su mirada al sitio de su casa, para retirarla
apresuradamente, como si no pudiera soportar el dolor que le causaba
aquella, al recordar que irremisiblemente se malvendera.

Por mera casualidad se fij su vaga vista en la vecina cordillera;
entonces medit un instante y despus pregunt al viejo:

--Y esos montes no podrn prestarme hospitalario refugio?

--Hombre, murmur el viejo; es verdad que no veo otra salida para
V. que huir  ellos; pero no puede V. figurarse lo triste que sera
su destierro, siempre en perpetuo peligro de ser sorprendido por los
agentes de justicia  por los canbales, y sin poder ya volver  esta
vida en buena sociedad.

--Y qu buena es!--contest con desden Isio!--N; prefiero el
salvajismo: las murmuraciones, las envidias, la opresin del inferior
por el superior, la enemistad entre el rico y el pobre; en fin, los
horrores de la desigualdad, son los encantos de la sociedad?... Qu
atractivos tiene sta?... Si se trata de amores, no es mejor,
infinitamente mas grato llevar  la espesura de los bosques al objeto
de nuestro cario, y adorarle all sin trabas, haciendo imposibles
los celos y proclamarla como reina de la Naturaleza bruta?

--Hombre! despjese V... vamos, temo que pierda la razn por la
desgracia que le amenaza, y la cosa ciertamente no es para menos.

--Pero acaso he dicho alguna mentira? Seale V. cules son los
atractivos de la sociedad.

En esto, recibe Isio un despacho urgente de la cabecera, en el
que un amigo le participa que dentro de pocas horas se firmara su
destitucin provisional como gobernadorcillo al par que el auto de
su ingreso en la crcel, y que segn todas las probabilidades ir
 parar al presidio por abusos de autoridad, exacciones ilegales y
otros delitos por este estilo que han resultado justificados contra l.

Enterado su viejo interlocutor de esto, djole:

--Slvese V. como pueda, vaya al monte..,  en fin,  donde quiera,
hijo mo, que yo no puedo aconsejarle nada.

Isio, sin perder momento, se entrevist con los ricos y disimulando
el apuro en que se vea, y sus intenciones, malvendi en pocas horas
todas sus cosas, excepto un hermoso caballo que tena, algunos libros 
instrumentos de mgia, que haba aprendido en Manila y  la que tena
mucha aficin, y acompaado de un criado suyo, tan fiel como valiente,
aunque visiblemente de ms edad que l, se dirigi al monte.





X

Isio y su criado se dirigieron  los montes para buscar un refugio en
sus bosques, y al penetrar en la primera ranchera de los igorrotes
alzados  canbales, dispar algunas bombas y tres cohetes de bengala.

Figuraos el efecto que surtiran entre los salvajes aquel ruido
y aquellas luces: los baglanes (sacerdotes) de la ranchera, se
reunieron con los ancianos, sumamente admirados todos, para explicar
aquellas luces, que mal podan ser de los espaoles, porque estos slo
entraran, para castigar alguna fechora, que no haban cometido,
y en todo caso, como se anuncian con ruido, los espas y centinelas
hubieran antes dado aviso de ello; y excusado ser decir que no lo
esperaban de los dems igorrotes.

Era, pus, aquello muy singular, y seguramente un milagro
extraordinario de los Anitos.

Asi debi suponer Isio,  ese era su propsito, porque se present
vestido con un lujoso traje de Capitn general de los que se usan
en las comedias ilocanas, y  los que se adelantaron  verle, les
manifest ser enviado de los Anitos, y que nada tenan que temer
de ellos.

Sabido lo cual, los ancianos y los baglanes acordaron recibirles,
despus de haberse ellos convencido de que iban solos Isio y Cols
(Nicols) que as se llamaba su criado, tambin con traje de
comediante.

Isio, confiado en su revolver y en que era muy diestro en la esgrima,
 indicacin de ellos baj de su caballo y subi slo, sin miedo
alguno,  su tribunal, lo que no pudo menos de admirar  los canbales.

Ya delante de la atnita principala, pronunci un discurso procurando
imprimir cierto aire proftico  sobrenatural en la pronunciacin,
en sus acciones, en su mirada vaga y casi siempre fija en lo alto,
aunque observando la actitud de su auditorio.

Dijo en su discurso haber sido enviado por los Anitos para advertir 
todas aquellas rancheras que eran hermanas, y que por consiguiente,
sus diarias luchas intestinas tenan sumamente enojados  los Anitos;
pero antes de castigarlos con calamidades, creyeron deber advertirles
su error.

Un baglan intent protestar contra su veracidad, diciendo que para
eso est un anito de la guerra; pero Isio le contest con energa:

--Calla, falaz baglan:--y mostrando su revolver, aadi:--ten entendido
que en este divino cauto llevo encerrado el rayo, y estoy dispuesto
 lanzarlo contra t, s intentas desobedecer  los anitos.

Era la primera vez que alguien se atreviera  insultar al ms venerable
baglan, y el atrevimiento de Isio aument la sorpresa de los presentes
que no podan despegar los lbios.

Y despus aadi:--Todas las cosas fueron criadas por el Supremo Dios
del Cielo, y si es as, cmo habra hecho las razas, para complacerse
despus en ver unas  otras destrozarse en constante guerra, en que
hoy la victoria os sonre como maana os llenar de luto, pero en ambos
casos perdiendo siempre vidas? Acaso se haya equivocado el ms sbio
de todos, al criar  los hombres  quienes creis que desempara en la
lucha? Claro es que n, claro es que es absurdo cuanto has dicho. Dios,
sumamente justo y bueno, os cri para gozarse en ver vuestro bienestar,
y para todos mand anitos buenos que os defiendan en los peligros.

Y comprendiendo Isio qu los baglanes podran ser  sus temibles
enemigos  sus apstoles poderosos, aadi:

--Tu, venerable bagln, ests muy equivocado, porque eso s, los
hombres no pueden por s solos comprender la grandeza, la sabidura y
las bondades de Dios. Dios y los anitos te aprecian en mucho por tus
virtudes, y por eso han querido que tu ranchera fuese la primera
en recibir directamente de mis labios las sbias revelaciones del
Cielo. No desconfieis de m, que no predico ms que la caridad
al prjimo, obediencia  los superiores, y consideracin  los
inferiores. No creeis acaso que el rayo est en mis manos? No quiero
probar en ningn hombre los terribles efectos de este divino cauto
(el revolver), porque ya digo, los sacrificios humanos y todo lo que
sea matanza  destruccin, desagradan  nuestros dioses. Venga un
toro  un carabao monts  un javal terrible, y si no me reconocen
ellos como enviado de Dios, ya lo vern.

A Isio presentaron un cimarron y un javal de terrible aspecto,
y les mat  tiros de revolver.

Figuraos ahora el efecto que hubiera podido producir el milagro entre
aquellos monteses.

Cogi mi palito de fsforo y dijo:--Voy  encenderlo en el tinghoy
(candil) del sol, y ardi con gran admiracin de su auditorio.

Cogi un lente y quem la mano de un usurero.

Y ayudado de la prestidigitacin, de la magia, de la esgrima y de su
no poco comun ingnio, logr alucinar  los monteses.





XI

La fama de sus virtudes y de sus maravillas cundi pronto en los
bosques, exagerndose sus milagros.

Los baglanes le adoraron como  profeta; y halagando Isio su vanidad
y ensendoles  curar con las plantas del pas y otras lecciones
muy tiles, se convirtieron en apstoles suyos.

La religion que enseaba era la Anitera malaya,  sea la misma que
se conservaba en aquellas bosques, pero perfeccionada y reducida 
racional sistema. Combata Isio el catolicismo con los argumentos de
los herejes y atacaba la sociabilidad,  sea la idea de reducir 
la vida civilizada  los igorrotes con las objeciones del catlico
contra el socialismo exagerado, por supuesto, todo presentado en
formas sofsticas que alucinaban no slo  aquellos monteses, sino
que logr adems adeptos an entre los ilocanos.

Sus dogmas se reducan  tres: adorar y obedecer hasta el sacrificio
 Dios y  sus anitos en la persona de su Profeta; no hacer  nadie
lo que no queremos para nosotros; antes bien socorrer al pobre
y desamparado.

Desde los montes de Ilocos hasta Cagayan, Isio era venerado por sus
milagros, su sabidura y su desinters.

Y esto de desinters debe entenderse por limitarse Isio  pedir lo
que personalmente necesitaba, como alimento y parca contribucin de
dinero  en especie, que visiblemente empleaba en el bienestar de
aquellas rancheras, como en la construccin de puentes, la polica,
el cuerpo de atalayas avanzadas, que se comunicaban de dia con sbanas
izadas y de noche con luces. Predic el trabajo y les estimul 
estudiar, enseando conocimientos tiles, especialmente la Medicina
y la Agricultura.

Inspir  los sbditos el respeto  los jefes de las rancheras,
y  stos el amor  sus hermanos.

Es cierto que llevaba consigo como vrgenes para el puro culto de
los anitos,  las ms guapas de la ranchera.

En fin, logr civilizar relativamente  aquella gente; con la libertad
y justicia que procur para los inferiores, se estimularon  trabajar
con afan; con la fraternidad sincera, el olvido de los agravios y
mtuo auxilio que predic, aboli las luchas diarias de ranchera
contra ranchera, y todos no procuraban ms que atender  las nuevas
necesidades buenas que les haba creado Isio, como las de vestirse
y alimentarse bien, costear la enseanza de los nios y pagar los
dems impuestos para mejorar sus nacientes pueblos, etc.





XII

Si fuera Isio verdaderamente desinteresado y patriota, estaba en sus
manos el entregar un gran pueblo  los espaoles, para que acabasen
la obra comenzada por l,  indudablemente le hubieran indultado,
ya en consideracin  este gran servicio, ya porque cometi aquellas
exacciones de antes, obligado por las tristes circunstancias que
le rodeaban.

Pero  la propia comodidad, al espritu de venganza y al prurito de
gobernar, todo lo sacrific, hasta su misma labor civilizadora.

Los espaoles haban sabido que en el centro de Abra, se organizaba
potente un gran pueblo compacto, decidido  todo y dirigido por el
sagaz y denodado Isio, y con justa razn temieron que algn dia dara
serio quehacer  los vecinos pueblos civilizados, y se propusieron
prender al prfugo ex-gobernadorcillo.

Isio lo supo y entonces predic la guerra contra los espaoles y los
ilocanos que les seguan.

--Esos--exclamaba--vienen  perseguir al enviado de los anitos, que
os est haciendo grandes servicios! Nuestros dioses quieren probar
vuestra obediencia para poderla premiar despus en el paraiso. Por
lo dems, la victoria no es dudosa para nosotros.

Logr reunir un numeroso pelotn de monteses y en una sola noche
asaltaron los antiguos baluartes que haba en Ilocos y que se haban
levantado para rechazar  los moros joloanos, y como casi todos estaban
abandonados, fueron derrotados sus vigilantes y se apoderaron de los
caones y dems armas, municiones y plvora que all haba.

Con los caones cerraron las gargantas de los montes que daban
acceso  aquellos valles, y asi favorecidos grandemente por la
Naturaleza, hicieron imposible toda idea de avanzar un pasito ms de
sus avanzadas. En la Historia de la comarca ilocana deben de estar
consignadas las muchas desastrosas retiradas y lamentables fracasos
que las tropas espaolas sufrieron al intentar castigar al clebre
Isio, y ltimamente fu derrotado el capitan Pinto.

Pero fu enviado contra l el no menos famoso capitan espaol Galvey,
 principios de 1831. Se reunieron las fuerzas de Ilocos con las de
Pangasinan en el rio Piapia de Balaoang y se dirigieron  Tamoron.

Galvey, con sus anteriores simuladas expediciones al pas de los
igorrotes, desde 1829, logr que estos acabasen con toda su plvora, y
cuando se convenci de ello, intent llevar  cabo un decidido ataque.

No researe la expedicin, aunque bien lo merecera la bravura con que
se defendieron los igorrotes; slo har constar que perdieron casi
tantos hombres como soldados de Galvey dejaron de existir, hiriendo
gravemente al capitan Castaeda, y estaban ya  punto de tomar una
retirada, cuando un. sargento logr atravesar de un balazo  Isio, y
como los igorrotes vieran caer como herido del rayo al que consideraban
profeta invulnerable, creyeron que los verdaderos dioses eran las balas
de los espaoles; se sobrecogieron de terror y acabaron por huir 
la espesura de los montes, volviendo  su anterior modo de vivir. [115]








MINISTERIO DE ULTRAMAR

EXPOSICION GENERAL DE LAS ISLAS FILIPINAS


Diploma de Medalla de Plata adjudicado por el Jurado en sesion de 18
de Septiembre del corriente ao  D. Isabelo de los Reyes, Manila,
por sus trabajos literarios sobre el Folk-Lore Filipino.

Seccion 8.a Grupo 75 Nmero 28.

Madrid diez y siete de Octubre de mil ochocientos ochenta y siete.

EL MINISTRO DE ULTRAMAR, Victor Balaguer.

EL PRESIDENTE DE LA COMISARA REGIA, German Gamazo.

EL SECRETARIO DE LA COMISARA REGIA, Felix Diaz.

EL PRESIDENTE DEL JURADO, Manuel M. J. de Galdo.

EL SECRETARIO DEL JURADO, Francisco de P. Vigl.

Es copia.








NDICE

                                                                  Pgs.
    Dedicatoria.                                                     5
    Introduccin.                                                    7
    Terminologa del Folk-Lore.                                     19


FOLK-LORE ILOCANO


Captulo I.--Materiales folk-lricos sobre Religin 
Mitologa, y Psicologa.

    I.--Los Mangmangkik.                                            27
    II.--Katatao-an  sankabag.                                    29
    III.--El Kaibaan  kibaan.                                      33
    IV.--El Litao y la Sirena.                                      35
    V.--El panangyatang y el caiman.                                39
    VI.--El pugot.                                                  40
    VII.--Otros seres y objetos venerados.                           
    VIII.--Sabeismo y Astrologa.                                   42
    IX.--Diosas.                                                    44
    X.--Psicologa.                                                 45
    XI.--Ginginammul  Babat.                                      47
    XII.--Tagiroot.                                                 48
    XIII.--Curanderos teomaniacos, adivinos etc.                    50
    XIV.--Cosmogona.                                               51
    XV.--Consejas meteorolgicas.                                   56
    XVI.--Preocupaciones zoogrficas.                               59
    XVII.--Otras supersticiones.                                    61
    XVIII.--Crmenes folk-lorsticos.--Anting-anting.               67
    XIX.--Folk-Lore del mar.                                        70
    XX.--Supersticiones ilocanas que se encuentran en Europa        74
    XXI.--Los duendes.                                              82
    XXII.--Calendario popular y fiestas cristianas.                 83
    XXIII.--Ao Nuevo.--Pascua de Reyes.--Fiestas de Vigan.         87
    XXIV.--La Candelaria.--Cuaresma.--El toktok.                    91
    XXV.--Flores y cruces de Mayo.                                  95
    XXVI.--Crpus.--Festividad de varios santos.--Kiring.           99
    XXVII.--La Naval.--Conmemoracin de los difuntos.              101
    XXVIII.--La Concepcin.--Las Pascuas.                          104


Captulo II.--Materiales folk-lricos sobre tipos, costumbres y usos

    I.--Los ilocanos.                                              109
    II.--Preez y parto.                                           118
    III.--Bautizo y rebautizo.                                     120
    IV.--Casorios.                                                 123
    V.--Duelos.                                                    131
    VI.--Fiestas de las autoridades.                               140
    VII.--Felicitacin  particulares.                             141
    VIII.--Msica, cantos y bailes.                                146
    IX.--Cencerradas.                                              150
    X.--Piropos.                                                   152
    XI.--Viviendas, mueblaje y utensilios.                         153


Captulo III.--Materiales folk-lricos sobre literatura

Poesas de D.a Leona Florentino.                                   157

A mi madre.                                                        159

    I.--La mujer filipina.                                         160
    II.--La filipina en los primitivos tiempos.                    163
    III.--La instruccin de la filipina por los espaoles.         170
    IV.--La filipina y la literatura.                              175
    V.--La Potica filipina.                                       176
    VI.--Felicitaciones: 1.a A dos casados.                        180

        2.a Stira  una solterona.                                198
        3.a Coronacin de una soltera en sus dias.                 194
        4.a A Carmen.                                              197
        5.a A idem.                                                199
        6.a A Rosa.                                                200
        7.a A Castora.                                             201
        8.a A idem.                                                202
        9.a A Emilia.                                              203
        10. A ***.                                                 204
        11. A X.                                                    
        12. Invitacin.                                            205
        13. A Sta. Rosa.                                           208

    VII.--Composiciones erticas.                                  209

        1.a Declaracin simblica.                                 210
        2.a Desesperacin.                                         211
        3.a Otra declaracin desesperada.                          213
        4.a Ayes de un burlado.                                    214
        5.a Desengaos.                                            219
        6.a A una amante.... que se escap.                        220
        7.a Despedida.                                             223
        8.a Quejas de un amante desdeado.                         225

    VIII.--Salutacin potica al Papa Len XIII.                   227


APNDICE DEL FOLK-LORE ILOCANO.                                    229

Tradiciones:

    1.a--Silang.                                                   231
    2.a--Ambaristo.                                                232
    3.a--Tradicin madrilea  ilocana?                           234

Acertijos.                                                         235
Medicina y Flora.                                                  236
Curanderos filipinos y sus abominables prcticas.                  239
Filipinismos.                                                      253
Refranes filipinos traducidos.                                     256
Dios-Diosan.                                                       258


FOLK-LORE DE ZAMBALES

    I.--El da de difuntos.                                        267
    II.--Casorios campestres.                                      268

FOLK-LORE MALABONS

    I.--Preocupaciones populares.                                  271
    II.--Adivinanzas.                                              275
    III.--Medicamentos.                                            276
    IV.--Amoros.                                                  277
    V.--Ondas.                                                     279

APNDICE: MONOGRAFA DE MALABON

    I.--Algo de historia.                                          282
    II.--Situacin y extensin.                                    283
    III.--Vas de comunicacin.                                    284
    IV.--Barrios y casero.                                        286
    V.--Poblacin y cultura.                                       289
    VI.--Agricultura.                                              291
    VII.--Industria.                                               292
    VIII.--Comercio.                                               294
    IX.--Otras noticias.                                           296

FOLK-LORE ADMINISTRATIVO?.                                        297

Copia del diploma de medalla de plata, concedido  esta obra.      339








BIBLIOTECA DE LA ESPAA ORIENTAL


LAS MUJERES Y LAS FLORES

A Josefa de Sevilla.


La mujer es un ser humano y la flor un vejetal: son dos criaturas
distintas, pero ambas enriquecen la Naturaleza; tienen entre s muchos
puntos de similitud.

Las mujeres son el placer de la vida, el encanto del alma y la poesa
del corazn; como las flores la sonrisa de los jardines, el amor de
la incierta mariposa y el dulce blsamo de la atmsfera campestre,
aunque tambin ambas  veces nos causan desazones.

El cliz de una flor unas veces despide suavsimo aroma, y otras
ingrato olor; as el corazn de la mujer, que  veces encierra ternura
y laudables sentimientos y a veces tambin... vileza y veleidad.

De la mujer nacen los ngeles de la tierra, como la flor se transforma
en frutos.

Sin la mujer sera todo acbar en el corazn humano, como el campo
sin flores presenta un cuadro tan ttrico como el aspecto de los
cementerios.

Tierna es la mujer cual una flor.

Las flores ren llenas de vida por la maana, y apenas el disco solar
llega al znit, marchitas inclnanse al suelo: corta es su existencia,
como la duracin, si conviene llamar as  la efmera vida de la
belleza de una jven.

Lavillemeuse ha dicho:


          Cual la flor que al nacer de la aurora,
        Fresca brilla en mitad del vergel,
        La hermosura,  quien tanto se adora
        Brilla un da y se acaba con l.


Tanto la jven marchita como la flor agostada, inspiran lstima
y compasin.

Con el suave beso del aura se aja la flor, como la candidez de una
vrgen con el tierno sculo de su amante.

Para una flor que se marchita y dura muy pocos dias, an estando en
su tallo, necesaria es una saludable sombra, que la preserve de los
abrasadores rayos del sol: as las jvenes reclaman una buena madre,
que las aleje del ponzooso aliento del libertinaje.

Pero la mujer casada es ms delicada an que la pursima doncella. Si
sta llega  perder su pureza, puede en cierta manera restaurarla con
grandes virtudes  con la santidad del matrimonio; pero la casada
que se deja abrasar por adulterinas pasiones, recuperar su perdida
honra nunca podr. A sto semeja la flor, la cual estando an en su
tallo, si se agosta, puede  veces adquirir su primitiva lozana,
con la benfica frescura del roco; mientras tronchada ya, una vez
se marchite, irremediablemente se secar.

Una jven bella y rica, pero vanidosa, es como la dlia, hermosa;
ms su cliz no encierra balsmico aroma.

En cambio: una mujer modesta, pero simptica, semeja al jazmin,
que aunque escaso de galas, es rico en perfumes.

La fragancia, la diversidad de colores y la gentileza de las flores
simbolizan la virtud, la riqueza y la hermosura de las mujeres: por
consiguiente, si se me preguntara cual es la reina entre la virtuosa,
la hacendada y la linda contestara sin vacilar que lo es la primera,
pues sin ir  otro punto, de las flores de Filipinas se reconoce por
Soberana la del fragante ilang-ilang,  pesar de la modestia de su
forma y la pobreza de su color: hasta el verde que tiene no es propio
de las flores, sino de las hojas.

Flor sin aroma, mujer despreciable.

La flor de perfume es estimable y conservada, an estando ya
agostada, como la sampaguita: de esta manera la virtuosa no carece
de admiradores, an pasando la primavera de su vida.

El suavsimo aroma de las flores regala, como la virtud de una mujer
encanta.

Pocas son las mujeres de singulares dotes, que no se casen apenas
lleguen  la primavera de la vida. Es claro, todo el mundo aspira 
coger una brillante flor.

Abundan los adoradores de mujeres hermosas, y muchos de ellos, suelen
tener funesto fin: es que las flores ms preciosas acostumbran ocultar
punzantes espinas, como la rosa de Alejandra.

La mujer inteligente y de vasta instruccin, como Mme. Luisa Michel,
Stael, de Lambert, Sta. Teresa de Jess. Emilia Pardo Bazan, Rosala de
Castro, Fernan Caballero y otras clebres escritoras, se parecen  una
flor artificial; tienen una forma mejor que la flor de la Naturaleza;
son sus ptalos mas primorosos, su color ms vivo y brillante,
su aroma, ms delicado, y ms duradera... su vida eternizada por
sus obras.

Tal vez alguno me objete:--Y t conoces sus vidas privadas?

Ciertamente, n; pero tal es mi admiracin al gnio, que desde luego,
sin fijarme en otras circunstancias, lo coloco ms all de la regin
de las nubes y con fanatismo ciego lo adoro desde all.

Os agrada, amables lectores, contemplar una preciosa flor, aspirar
su embriagadora fragancia y colocarla en vuestro pecho? ...

Pus tambin os dara placer el mirar de hito en hito la peregrina
hermosura del ngel de vuestros amores, besar con febril anhelo las
rosas de sus mejillas y tenerlas en vuestro amante seno.

No es verdad?...

Pero, si tenis una esposa  quien mucho amis, deteneos! reprimid
los violentos latidos de vuestros corazones y no derrocheis  manos
llenas vuestras caricias, que para conservar la lozana de un clavel,
se le hace flotar en un vaso de agua fresca y cristalina y no se le
colma de ardientes besos.

Campoamor dice en una de sus Humoradas:


          Te casars y acaso al otro dia
        vers tu pecho de amargura lleno.
        Qu quieres, hija ma?
        si una capa de amor es ambrosa,
        dos copas de placer son un veneno.


S; debis creerme que todas las mujeres encuentran en las flores
sus retratos; menos la prostituta y tan slo ella, quien no halla en
ellas un exacto simil de su vileza. Es ms despreciable an que las
flores que despiden malos olores.








NOTAS


[1] En el peridico ingls The Atheneum us en 1846 por vez primera
la palabra Folk-Lore, Mr. William J. Thoms, iniciador de esta idea
en Europa, y en 1878 fu establecida en Lndres la primera sociedad
folk-lrica.

[2] Este artculo se public en el nmero del Boletin de la Institucin
Libre de Enseanza de Madrid, correspondiente al 31 de Agosto de 1885.

[3] Traducida al aleman bajo el ttulo de Die religisen Anschauungen
der Ilocanen. Wien 1888.

[4] Adems de un Dios superior, llamado Bathala (acaso Boni  Cabunian
entre los ilocanos), los filipinos adoraban en dioses secundarios que
venan  ser unos patronos tutelares como los del politeismo griego.

[5] Historia general de Philipinas, 1788.

[6] Los PP. Buzeta y Bravo citan en su Diccionario como uno de los
dioses filipinos  Tatao. Si se han equivocado, al escribirlo, se
confirma mi opinin de que el actual Katatao-an de los ilocanos,
es anito antiguo.

[7] Lase sangcabagu.

[8] Comprese sto con lo que escribe Concepcin del Tigbalan.

[9] Esta preocupacin indudablemente fu aadida por los espaoles 
las puramente ilocanas. Hay una conseja, segn la cual los Jesuitas
poseen libritos milagrosos.

[10] "Y adems de los sacrificios ofrecan comidas  los
Anitos." Colin, pg. 63. Lavor evanglica, Madrid 1663.

[11] Los tagalos ofrecen tambin viandas sin sal al Matand sa puns,
viejo fabuloso que creen vive en los montones de tierra, que forma
el anay.

[12] Algunos de los amuletos antiguos de los filipinos, estn
sustituidos por el signo de la Redencin.

[13] Tabo: tazon de cscara de coco.

[14] Ms adelante encontraremos una larga lista de supersticiones
ilocanas, que pertenecen  Espaa y Portugal.

[15] Sucesos de Filipinas. Mexico 1609.

[16] Esta conseja trae  las mientes  la fabulosa vieja adivina de
los Iroqueses (salvajes de la Amrica del Norte), que fu trasportada
 la luna, donde est tejiendo sin cesar, hasta la eternidad.

[17] Los gaddanes dan  su Dios Amanobay como esposa  Dalingay;
las rancheras de Ilamut y los altabanes creen que Buhan es esposa
del dios Kabiga: y los ifugaos y muchos igorrotes, dicen que su dios
Cabunian tiene cuatro hijos.

[18] Historia de China, Roma 1585.

[19] Buzeta y Bravo citan como anito  Balitok. Esta palabra significa
oro en ilocano.

[20] Lase guinguinammul.

[21] Lase taguiroot.

[22] Tamarindus ndica.

[23] Los ilocanos  la llegada de los primeros espaoles tenan
escritura propia.

[24] En algo se parece Angngal al gigante Bore de los adoradores de
Odin. Los hijos de Bore arrastraron el cadver de ste cuando muri,
al medio del abismo, y de l hicieron la tierra, de su sangre el
agua y el mar, las montaas sus huesos, las piedras sus dientes,
su crneo la bveda celeste sostenida por cuatro enanos.

[25] Los tagalos dicen que tambin hay huellas semejantes en los
montes de Mariveles y S. Mateo.

[26] Mova pretende que los primeros hombres se llamaban Silalaque
y Sibabae; pero nos parece que esto es invencin suya  de quien
le ha proporcionado la especie; dichos nombres son voces tagalas,
que significan el hombre y la muger que expresan los sexos, pero no
son nombres propios.

[27] Se refiere al que publiqu en 26 de Marzo de 1888 con el ttulo
de Tradiciones filipinas sobre la creacin del mundo en el Comercio
con el pseudnimo de Deloserre.

[28] El Folk-Lore Andaluz.

[29] Costumbres populares andaluzas.

[30] El Folk-Lore de Madrid.

[31] Folk-Lore Gallego.

[32] Folk-Lore de Asturias.

[33] Tradioes populares portuguezas, de Consiglieri Pedroso.

[34] Faune populaire de la France, de Rolland.

[35] Credenze ed usi popolari siciliani, de Castelli.

[36] Notes on the Folk-Lore of the North-East of Scotland, de
W. Gregor.

[37] Grand dictionaire encyclopdique du XIX sicle por P. Larouse.

[38] Los europeos padecen habitualmente una erupcin conocida con el
nombre de sarpullido, que consiste en una multitud de papulillas rojas,
efecto de la inflamacin de los mamelones cutneos y que produce una
sensacin semejante  la picadura de muchos alfileres. Los nios y
las personas robustas, que sudan con ms abundancia, la adquieren
en todas las pocas de fuertes calores, que corresponden  los meses
de marzo, abril y mayo. El sarpullido,  pesar de su molestia, es un
sntoma favorable, pues se observa muchas veces como fenmeno crtico
en las enfermedades, y las personas que ms lo padecen, suelen ser
las que gozan de mejor salud. La sarna del pas y herpes son para
el europeo enfermedades crnicas, cuya habitual adquisicin puede
atraer le consecuencias de ms  menos bulto.--A. Codorniu y Nieto,
en su libro Topografa mdica. Madrid 1857.

[39] Especie de culebrina de poco calibre para hacer salvas.

[40] El juego de karahay consiste en pegar  la parte carbonizada de
una cacerola, monedas de plata y los que optan  sacarlas lo hacen
con sus dientes sin agarrar la cacerola pendiente de una cuerda. Sus
delicias se reducen a ver caras con carbon y como se escapa  lo
mejor aquella.

[41] Es sabido de todos el caso de uno que fu de Manila,  Ilocos 
cobrar cierta cantidad y que en su viaje no lleg  gastar los pocos
cntimos que haba llevado.

[42] Historia general de Philipinas, Sampaloc 1788.

[43] La comarca ilocana se compone de 4 provincias: Ilocos  Norte,
id. Sur, Union y Abra.

[44] En mi libro Artculos Varios sobre la etnografa, historia y
costumbres de Filipinas, hay dos artculos titulados Il libro dell'
amore y Un tenorio indgena, en los cuales se habla de las costumbres
del pas sobre amoros.

[45] El ilustrado Profesor del Notariado en la Universidad de
Sto. Toms de Manila, D. Jos Moreno Lacalle que ha sido Alcalde Mayor
de Ilocos Norte, me ha asegurado haber entendido en causas criminales
sobre el panagtutuy,  sibrong, como lo llama el Diccionario del
P. Carro.

[46] Los hotentotes del Africa, los guaranos del Paraguay y los
californianos se amputan el dedo pequeo para mostrar dolor por la
prdida de un pariente.--Forster, Viage alrededor del mundo, tomo 1,
pg. 435.

[47] Recientemente se han creado los Gobernadores Civiles en Filipinas,
sustituyendo  los Alcaldes Mayores en sus funciones gubernativas.

[48] Lase aguibit y laglaguipen: entre los dialectos malayos la ge y
la gi siempre se pronuncian gue y gui. Tambin solo hay k en los mismos
dialectos, y el empleo de la C y de la Q por dicha letra ocasiona no
pocos errores  dificultades gramaticales  filolgicas.

[49] Vase la pg. 45.

[50] Los ilocanos suelen entretener  los nios ocultndose la cara
con un pauelo y diciendo al mismo tiempo kololot!, y bajando el
pauelo, les espantan diciendo Ba. Lo repiten varias veces.

[51] La traduccin literal es en frente y de aqu el nombre
hispano-filipino de emprentada con que en este pas se conocen
generalmente dichas serenatas que se dan en frente de las casas.

[52] Vase mi juguete titulado Il libro dell' amore, que trae mi
folleto Artculos Varios.

[53] Por creer pertinentes al Folk-Lore ilocano, reproducimos los
presentes artculos, escritos expresamente para el objeto que reza
la dedicatoria.

[54] Estado de las Filipinas en 1842.--Edicin 1843.

[55] Edicin 1763.

[56] Luzn, isla principal de Filipinas.

[57] Morgan: Sucesos de las Islas Philipinas, Mjico. 1609.

[58] Tae, peso de diez reales de plata, y vena  ser ocho pesos
antiguamente y ms tarde 22 pesos.

[59] Tendr V., seora Wolska, presente lo que sobre esto ha escrito
el Fgaro de Pars.

[60] Lavor Evanglica, Madrid 1663.

[61] Hombre sin naquem significa hombre sin juicio. Yo creo que naquem
no solamente significa razon, sino alma por metfora en este caso.

[62] Purusen cortar del tallo. Parece que no tiene equivalente en
castellano.

[63] Pay, es intraducible al castellano, aun libremente, en este caso.

[64] Manapaya Tampoco tiene equivalente exacto en castellano; significa
el gran cuidado que tenemos de un huevo al conservarlo en la palma
de nuestras manos.

[65] El t en este caso no se puede traducir.

[66] Ni, no se puede traducir, carece de equivalente: es artculo
especial de los nombres propios.

[67] Se dirige la autora  dos sobrinos suyos.

[68] Quera decir: ya lleg. Itay no tiene equivalente propio en
castellano; indica un tiempo que acaba de pasar.

[69] El que est de ms, en castellano, pero es indispensable en
ilocano. La C final en caingungutac es contraccin del co, mio,
Caingungutac, puede significar querido mio, singular; los adjetivos
carecen de nmero y siguen invariablemente  los sustantivos. Hay
repeticin en mos, defectuosa en castellano,  indispensable en
ilocano.

[70] El es indispensable en ilocano.

[71] Vase lo que decimos del que anteriormente.

[72] Ir  casaros, es locucin ilocana que quiere decir simplemente
casaros, y en este caso significa tiempo pasado.

[73] Despus del que se suple el verbo ser, que no existe en los
dialectos filipinos.

[74] Quera decir: acabais de recibir.

[75] En castellano diramos: Ya se efectu la union que habeis
anhelado.

[76] Daguiti quiere decir de los, esto es, indica pluralidad: en una
sola palabra iloc. estn reunidos artculo y preposicin.

[77] Puso significa corazn: repitiendo la primera slaba con la
primera letra de la siguiente, como puspuso, indica plural como el
malayo. De esto nace el cosa-cosa es decir: muchas cosas, y otras
locuciones espaolas malayizadas semejantes que se oyen en Filipinas.

[78] Bendicin suya la Santa Iglesia, est mal dicho en castellano;
pero perfectamente en ilocano y significa: La bendicin de la Santa
Iglesia.

[79] Estara mejor en subjuntivo; pero no existe en ilocano, y si lo
hay, no es subjuntivo propiamente europeo  latino.

[80] No hay verbo ser en ilocano; el to indica futuro.

[81] Slo (laeng),  cada paso emplean los filipinos esta palabra,
y casi siempre estara de ms en castellano; pero es indispensable
adorno en los dialectos filipinos. Tungpalenyo: el yo, indica segunda
persona del plural como el ais en amais.

[82] Esta singular locucin es muy buena en ilocano y quiere decir:
gozo de vosotros dos.

[83] Ahora el que significa como. La repeticin es frecuente en la
Potica ilocana; que Dios d, que dota es como si dijeramos: Dios
te d como premio  regalo.

[84] El muy (unay) v detras del adjetivo en vez de ir delante
en ilocano.

[85] Rangpaya carece de exacto equivalente en castellano y significa
la lozana de una planta muy desarrollada.

[86] Que mal dicho est eso en castellano, y qu preciosa frase
aquella en ilocano! Es confusa en castellano y muy clara en ilocano.

[87] No sers alejar, significa no alejars.

[88] Quera decir: la pureza de tu amor.

[89] Est de ms el artculo el en castellano; pero no en ilocano.

[90] Esta comparacin con los pollitos es frecuento en ilocano, 
indica el mucho cuidado con que los debemos criar por su debilidad
y delicadeza.

[91] No hay gnero femenino ni masculino en los dialectos filipinos
sino el comun.

[92] Consumo es castellano ilocanizado y significa la mercanca que
por lo vieja ya y desmerecida no se puede vender.

[93] Para comprender bien esta composicin, los lectores debieran saber
las circunstancias que rodeaban  la solterona de referencia. Parece
ser que esperaba, pretendientes jvenes, y el diablo de Cupido le
proporcionaba viejos chochos, por lo que ella mostraba humor de mil
demonios. Al menos as lo finge la autora.

[94] En algunos pueblos filipinos cuando una jven celebra sus
cumpleaos (raro en Filipinas es el que no celebre sus dias en su
cumpleaos), sus amigas cien su frente con una guirnalda y ramo de
flores naturales  artificiales, pronunciando un discurso  poesa
la nombrada  coronarla.

[95] Todas las felicitaciones filipinas tienen sus periodos de
sermn. Es costumbre inveterada.

[96] Muchas veces, se coloca antes la guirnalda que la palma.

[97] Es curiosa la costumbre ilocana de aprovechar esta ocasin solemne
de declarar el amor, cuando otras veces procuran que sea muy secreta
su pasin. A una declaracin amorosa, suelen las ilocanas contestar
con un insulto indecente.

[98] Los puntos indican una estrofa suprimida por evitar repeticiones.

[99] Kinabalasang no tiene equivalente exacto en castellano; significa
muchas veces el estado de soltera y juventud al mismo tiempo, de modo
que si tradujramos por juventud solamente, tampoco estara muy exacto,
pues sta no es incompatible con el estado de casada.

[100] Astros y firmamento tienen equivalentes en ilocano, que son
bituen y langit; pero para los ilocanos, es mejor  veces emplear
trminos extraos, que pasan por profundos  rebuscados. Esto no
obstante, Doa Leona Florentino empleaba muchos trminos ilocanos
profundos.

[101] Qu tendra que. ver la Virgen del Crmen con el nacimiento
de esa seorita? Sin embargo, esto se explica, porque las filipinas
y los filipinos son exageradamente devotos y mezclan  Jesucristo y
 toda la corte celestial an en los asuntos ms bufos.

[102] Parece de dos amantes que haban reido antes.

[103] Alcalde de pueblo.

[104] Iloilo 1887.

[105] Vase la pg. 151.

[106] Estilo puramente ilocano.

[107] Vase mi Historia de Ilocos, publicada en El Diario de Manila.

[108] Desmiente la Historia.

[109] Estos artculos fueron publicados en El Comercio.

[110] Se parece en esto  una antigua preocupacin europea que menta
Montoto.

[111] De stos, 795 son ilegtimos.

[112] Entre indgenas, espaoles y chinos.

[113] Tributantes en 1872: 6217 naturales y 5703 mestizos. Esto
se explica porque cada cabeza de naturales tena doble nmero
de tributantes y los mestizos pagaban doble tributo. Es decir, se
regulaba por las cantidades de dinero.

[114] Es de advertir que entonces invadi el clera.

[115] Como la verdad histrica relativa  estos nombres y fechas
no puede perjudicar los problemas administrativos que constituyen el
objeto de este artculo, agradeceramos  los lectores no la averigen,
porque puede haber sido desfigurada por la loca de casa.









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Isabelo De los Reyes y Florentino

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or any Project Gutenberg-tm work, (b) alteration, modification, or
additions or deletions to any Project Gutenberg-tm work, and (c) any
Defect you cause.

Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm

Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
electronic works in formats readable by the widest variety of
computers including obsolete, old, middle-aged and new computers. It
exists because of the efforts of hundreds of volunteers and donations
from people in all walks of life.

Volunteers and financial support to provide volunteers with the
assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
and permanent future for Project Gutenberg-tm and future
generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary
Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see
Sections 3 and 4 and the Foundation information page at
www.gutenberg.org Section 3. Information about the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation

The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary
Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by
U.S. federal laws and your state's laws.

The Foundation's principal office is in Fairbanks, Alaska, with the
mailing address: PO Box 750175, Fairbanks, AK 99775, but its
volunteers and employees are scattered throughout numerous
locations. Its business office is located at 809 North 1500 West, Salt
Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up to
date contact information can be found at the Foundation's web site and
official page at www.gutenberg.org/contact

For additional contact information:

    Dr. Gregory B. Newby
    Chief Executive and Director
    gbnewby@pglaf.org

Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation

Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
spread public support and donations to carry out its mission of
increasing the number of public domain and licensed works that can be
freely distributed in machine readable form accessible by the widest
array of equipment including outdated equipment. Many small donations
($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
status with the IRS.

The Foundation is committed to complying with the laws regulating
charities and charitable donations in all 50 states of the United
States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
with these requirements. We do not solicit donations in locations
where we have not received written confirmation of compliance. To SEND
DONATIONS or determine the status of compliance for any particular
state visit www.gutenberg.org/donate

While we cannot and do not solicit contributions from states where we
have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
against accepting unsolicited donations from donors in such states who
approach us with offers to donate.

International donations are gratefully accepted, but we cannot make
any statements concerning tax treatment of donations received from
outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.

Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
ways including checks, online payments and credit card donations. To
donate, please visit: www.gutenberg.org/donate

Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic works.

Professor Michael S. Hart was the originator of the Project
Gutenberg-tm concept of a library of electronic works that could be
freely shared with anyone. For forty years, he produced and
distributed Project Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of
volunteer support.

Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in
the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not
necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper
edition.

Most people start at our Web site which has the main PG search
facility: www.gutenberg.org

This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
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