Project Gutenberg's Curiosidades antiguas sevillanas, by Jos Gestoso y Prez

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Title: Curiosidades antiguas sevillanas
       (serie segunda)

Author: Jos Gestoso y Prez

Release Date: June 3, 2011 [EBook #36318]

Language: Spanish

Character set encoding: ISO-8859-1

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En esta edicin se han mantenido las convenciones ortogrficas del
original, incluyendo las variadas normas de acentuacin presentes en el
texto. (nota del transcriptor)




CURIOSIDADES ANTIGUAS SEVILLANAS

Tirada de 250 ejemplares




CURIOSIDADES

ANTIGUAS SEVILLANAS

POR

Jos Gestoso y Prez

(SERIE SEGUNDA)

[imagen: colophon]

SEVILLA

En la oficina del peridico EL CORREO DE ANDALUCA
1910

Es propiedad del autor




AL LECTOR


_Ocupado asiduamente en otras literarias tareas que han absorvido mi
tiempo por completo, he dejado transcurrir veinticinco aos! desde que
fu impreso el tomo 1. (Serie 1.) de estas_ Curiosidades, _hasta
ahora, que doy  la estampa el presente volumen II; y cierto que si sigo
 este paso, bien s que no he de publicar ninguno ms. Falto de los
estmulos de otros das, casi extinguidos ya los alientos juveniles, en
espera de emprender, el da menos pensado el gran viaje, del cual no se
regresa jams; las numerosas notas y apuntes que podran servirme para
emborronar otras cuartillas, posible es que pasen al cajon de un
especiero, con lo cual ya s que slo se habra perdido el tiempo que
invert en reunirlas, porque ni la Historia ni la Arqueologa sentirn
gran pena al verse privadas de otro  otros volmenes. A la buena
amistad con que me favorece el Sr. D. Jos Mara de Valdenebro,
facilitando los medios para la impresin de este volumen, dbese su
salida  la plaza pblica; sin sus amables oficios, seguramente yo no lo
habra dado  la estampa. All van pues estos articulejos escritos_
clamo currente, _sin ms pretensin que la de entretener un rato  los
pocos que en estos venturosos das, gustan del conocimiento de las_
cosas viejas, _y con ellas se complacen, para hacerles olvidar siquiera
momentneamente, los pesares de la vida que  todos nos alcanzan as
como otros de mayor bulto que parecen dibujarse all en el horizonte,
fruto natural de corrompidas semillas._

_Dediqu el tomo 1.  asuntos arqueolgicos; comprender este II otros
de caracter histrico y si tengo ocasin y Dios me d vida, sern temas
del III varias tradiciones sevillanas, ya que no pueden ser todas las
conocidas, que andan diseminadas en varios libros; las cuales, estimo
que, publicndolas reunidas en un volumen como ha tiempo yo imagin,
sera obra meritsima, pues, as se conservaria su memoria, se
facilitaria al curioso su conocimiento, y los altos ejemplos de virtud,
de valor, de abnegacin y de patriotismo que de tales narraciones se
desprenden, seran provechosa lectura para la juventud, tan necesitada
hoy de este linaje de libros._

_El tiempo dir hasta qu punto ver realizados mis propsitos._




Antiguas Industrias Sevillanas

Tejidos y Tejedores


Entre las muchas industrias que ennoblecieron  nuestra ciudad en los
pasados siglos, ocup lugar preferentsimo la de los tejidos de seda,
debida, sin duda, como tantas otras,  los sarracenos, consumados
maestros en ella. Los innumerables datos que acerca de tan rica como
bella manifestacin del gusto y del trabajo consignan los historiadores
musulmanes, los recientes estudios debidos  doctos arquelogos, y el
descubrimiento de riqusimas estofas con que se ataviaron reyes,
infantes y prelados, persuaden del extraordinario auge alcanzado por
nuestros dominadores en esta fabricacin, que hizo clebre  las
ciudades espaolas de Murcia y de Almera[1], de Crdoba, Granada,
Mlaga[2], Toledo, Valencia y Sevilla. Caso es de recordar, por
rarsimo dice  este propsito un ilustre acadmico, que aun prohibiendo
Mahoma  los hombres vestir seda, y que llegando Omar el conquistador de
Jerusalen  perseguir  cuantos la usaban, sean los mahometanos,
casualmente, los que sobresaliesen mucho en vestirla y llegasen  tal
perfeccin en tejerla, que, ni los celebrrimos frigios les
aventajaran[3].

No parece sin embargo que esta prohibicin fu tan absoluta, como se
deduce de las siguientes frases: Es probable, dice Francisco Michel,
que estas telas (refirese  las ricas de seda) fueron destinadas  la
exportacin, puesto que el Corn prohiba  los hombres el uso de la
seda y ciertas sectas solamente empleaban estas telas con otras
mezcladas. Haremos notar, por tanto, que el Profeta permita las sedas
en los trajes de guerra, y el lujo de los ejrcitos musulmanes cuando
iban  combatir era inusitado. Sobre el mismo campo de batalla, fu
donde los Cruzados se iniciaron en estos famosos esplendores
orientales[4].

El mismo autor, dijo ya en otro lugar: Durante la Edad Media, fuera del
traje y de los paos mortuarios, las telas preciosas emplebanse tambin
para las banderas, enseas, gonfalones, tapices  colgaduras, cubiertas
de libros, gualdrapas de caballos, tiendas de campaa  de casa, etc.
Las telas en sedas y oro eran lo mismo que el numerario, un medio de
cambio comercial. Los emperadores griegos pagaban en sederas  las
iglesias de Occidente ciertos tributos anuales. En los numerosos
inventarios de los tesoros de los templos, se trata del samit de Persia,
de Egipto, de Alejandra, el baudequin de Bagdad, etc.... En el saqueo
de Antioquia (1098) en la toma de Constantinopla (1204) en Damieta
(1219) los Cruzados encontraron entre otras riquezas, cantidad de telas.

Los rabes fueron nuestros maestros y sus tradiciones arraigaron de tal
suerte en la Pennsula, que hasta el primer tercio del siglo pasado, por
lo que  Sevilla respecta, pudimos envanecernos de que fuese esta ciudad
famosa entre las productoras de los ms apreciados tejidos,
representados por aquellas riqusimas telas de seda y oro llamadas por
los musulmanes marabique[5] tartari, zarzahan, ricorns, samit,
ciclatn; sirgo y otras, algunas de las cuales empleronse en las
mortajas de San Fernando y de su hijo el infante Don Felipe, y en las
ms estupendas, que atavan la momia del gran arzobispo Don Rodrigo en
su sepulcro de Sta. Mara de Huerta; pero, aun todava pueden citarse
otros muy peregrinos ejemplos recordando las inapreciables enseas
militares sarracenas, custodiada una en las Huelgas de Burgos, de
filacion desconocida hasta ahora, y otras dos en la catedral de Toledo,
pertenecientes al Sultan Abu-Said Otsman y  su hijo Abu-l-Hasam Aly,
que acreditan la singular pericia y exquisito gusto de sus autores, los
mismos sin duda que fabricaran aquellas preciosas estofas de honor
destinadas  los principes, llamadas _tiraz_, de las cuales nos dice
Almaccari que sus tejedores habitaban en Crdoba el barrio llamado de
los bordadores[6].

No es extrao pues que con tales maestros hubiesen alcanzado alto
renombre los telares sevillanos, y que en nuestra ciudad fuese
extraordinario el nmero de los destinados  la produccin de las ricas
y costosas telas, de las cuales, desgraciadamente, no quedan ms
memorias que las citas que  cada paso halla el curioso rebuscador de
papeles viejos, al leer los inventarios de los templos y de las casas de
nuestros magnates.[7]

Conquistada Sevilla, por San Fernando, sabido es que en ella qued una
numerosa poblacin musulmana, y si repasamos el famossimo cdice de los
Loores et Cantare de Santa Mara sus numerosas vietas nos
manifestarn cul era el gusto que dominaba en los trajes y en todos los
productos textiles, aun aquellos que se aplicaban al culto, como las
frontaleras de los altares y los ornamentos sacerdotales. En ellos vese
ostensible el gusto artistico de los vencidos, y cmo se lo adaptaron
los vencedores; qu mucho, pues, que los telares sevillanos fuesen
desde entonces famosos, cuando el mismo monarca y sus hijos no
desdeaban de emplear en sus vestiduras telas sarracenas, hasta con
leyendas alcornicas? Quiso el Rey Sabio poner coto al nsia de lujo que
dominaba  sus vasallos, y en el Ordenamiento de 27 de febrero 1256
prohibiles que trajesen sillas ferpadas nin con oropel nin con
argenpel, que tampoco emplearan en coberturas, perpunte, cofias y
pendones, ni en las fundas de los escudos: que no usasen cascabeles
etc., etc., prohibiendo tambin  las mujeres el uso de objetos de
metales ricos, de camisas bordadas de oro; extremando estos rigores
hasta en las comidas, en las fiestas de bodas y en la manera de vestirse
los vencidos sarracenos.

Estas disposiciones fueron letra muerta, como lo acreditan las Cortes de
Valladolid de 1258, prohibiendo que ningn oficial de la Casa Real,
ballesteros, halconeros ni porteros, trajesen pieles blancas, ni
cendales, ni sillas de barda doradas, ni argentadas, ni espuelas
doradas, ni calzas de escarlata, ni zapatos dorados, ni sombrero con
oropel, ni argentpel ni con sedas, salvo los servidores mayores de cada
oficio. No es posible detenernos en todo el articulado de estos
interesantes acuerdos, que comprueba las raices que el lujo haba
cobrado entre nosotros, aumentando cada vez ms y ms, no obstante las
penas que entonces se impusieron  los infractores de la ley, las
cuales, del mismo espiritu animado, impusa  su vez Don Alfonso XI de
acuerdo con los representantes en Cortes reunidos en Alcal de Henares
en 1348, que tampoco fueron obedecidas en el reinado de sus hijos Don
Pedro y Don Enrique, cuando por propia confesin del ilustre cronista y
autor del Rimado de Palacio, poseia paos tan ricos, que con su valor
podran haberse vestdo cien pobres.

Convencidos dichos monarcas y sus sucesores de la ineficacia de las
disposiciones que se haban dictado para refrenar el lujo por una parte,
y por otra, porque cada vez era mayor la aficin por todo lo suntuario,
es lo cierto, que, desde los das del vencedor del Salado no se
registran leyes encaminadas  refrenarlo, y as llegamos al reinado de
Don Juan II, cuya corte ofrece el ms brillante y fastuoso conjunto que
puede imaginarse emulando con el monarca los prelados y ricos hombres en
el comer, en el vestir y en los ms costosos deportes. A tanto llegaron
ya estos excesos, que en las Cortes de Palenzuela de 1452 solicitse del
monarca que renovara las leyes suntuarias de Don Alfonso XI, peticin
que no fu acogida,  pesar de que en el Ordenamiento de dicho ao se
dice: e como parecer claramente en el presente en los mis Reinos
aquella mesma disolucin e aun mucho ms en traer superflua e
desordenadamente las gentes ropas de seda e de oro e de lana, e
forraduras de martas, e de otras peas e otras muchas guarniciones de
oro  de plata e de aljofar e de muy grand valor e que no tan solamente
aquellos e aquellas que razonablemente lo podan e deban traer por ser
de grandes linajes e estados e faciendas ms aun las mugeres de los
menestrales e oficiales queran traer e traan sobre s ropas e
guarniciones que pertenecan e eran bastantes para dueas generosas e de
grand estado e hacienda a tanto que no se conocan las unas entre las
otras e que acaecia muchas veces a muchos e a muchas as de grand estado
como de menor que por causa de los dichos trajes e aparatos que avian de
vender lo que tenan o la mayor parte dello para lo cumplir e venan
despus por ello a muy grand pobreza.... A qu ms? Basta con lo dicho
para apreciar la pasin desenfrenada por el lujo que dominaba entonces 
la sociedad espaola, que no decay tampoco en los reinados de Enrique
IV y de los Reyes Catlicos, y como muestra de la pompa, verdaderamente
oriental, con que se ataviaron nuestros monarcas, vanse las riqusimas
vestiduras que ostentan las esttuas yacentes de Don Juan I y su mujer
en la Cartuja de Mirafiores, la del infante don Alonso en el mismo
templo, la de Juan de Padilla y otras que sera enojoso mencionar.

Confirman los datos expuestos, que el gremio de tejedores sevillanos
desde la reconquista hasta el siglo XVIII, fu uno de los ms
importantes de la ciudad y por tanto capitulos especiales les dedicaron
nuestros monarcas y Concejo para su rgimen y buen gobierno en las
Ordenanzas municipales, bajo los ttulos de Tejedores de terciopelo de
los Sederos Toqueros e Hiladores del torno de seda cuyas
disposiciones persuaden del inters que habia porque la fabricacin no
decayese, ni se desprestigiase el renombre alcanzado. De las noticias
adquiridas resulta, que, el ncleo de los telares de seda estuvieron,
por lo menos ya en el siglo XVI, en los barrios del Norte de la ciudad,
por las parroquias de San Lorenzo, San Gil y Santa Marina en nmero
extraordinario, como lo demuestran los nombres de los artfices
dedicados  estas labores, que hallamos citados en fehaciente
documentos,  partir del siglo XIV.

Como una leve muestra de los que florecieron entonces entre nosotros, y
para conocimiento de las ricas telas que tejan, ofrecemos al lector el
siguiente extracto:

    Ferrand Alonso y Alonso Manuel,
      T.[8] de sirgos                      1406
    Ruy Gonzlez Cendalero, T. (de
      cendales)                            1425
    Alonso Martnez, Id. Id                1431
    Alfon Garcia Jardn, T. de reposteros  1442
    Juan Gonzlez Beniste y Manuel
      Lpez, Ts. de oro y de sirgo         1450-53
    Miguel de la Cueva y Diego Fernndez
      Ts. de terciopelo                    1475-79
    Anton de Alans y Daniel Snchez,
      Ts. de oro y seda                    1478

    Siglo XVI

    Anton Garca, T. de seda               1514
    Alonso Nuez, T. de raso               1534
    Hernando Dvila, T. de tocas           idem
    Juan del Castillo, T. de damascos      idem
    Alonso de Carvajal, Cristbal
      Alameda y Bartolom Barrasa,
      Ts. de terciopelo                    idem
    Antn Ramirez T. de oro y sedas        idem
    Virgilio Ximnez, T. de mantos         idem
    Juan de Illescas, T. de oro tirado     idem
    Lucas Snchez, T. de randas            1548
    Pedro de Espinosa, T. de terciopelo    1555
    Juan de Arva y Manuel Fernndel,
      Ts. de tafetn                       1575
    Diego de Lara, T. de buratos           idem
    Diego de Agero y Diego de la
      Cruz, Ts. de brocados                1576
    Francisco Prez de Morales, T.
      de damasco y terciopelo.             1598

    Siglo XVII

    Gaspar de Herrera, T. de sedas.        1601
    Pedro de Burgos, T. de terciopelo.     1603
    Juan de Torres, T. de pasamanos.       1604
    Esteban Bernal, T. de terciopelo.      idem
    Miguel Martn, T. de brocados.         1605
    Juan Bautista Sea, T. de damascos.     1611
    Pedro Gutierrez. T. de brocados.       1613
    Benito Guerrero, T. de terciopelo.     1621
    Bartolom Rodrguez, T. de tocas.      1626
    Antonio de Herrera. T. de telas
      de oro.                              1628
    Alonso Lpez, T. de pasamanos
      de oro.                              1644
    Sebastin de Cuesta, teji una
      tela de raso negro y oro para
      la Catedral.                         1667

Claudio Bertel, Jos de Llanos y Andrs de la Pea se obligaron en 9 de
Mayo de 1693  tejer 4000 varas de terciopelo carmes para la Catedral,
y el fleco y galn que hiciese falta. Refirese este contrato  las
suntuosas colgaduras de nuestra Baslica.

En cuanto  los tejedores de los siglos XVIII y XIX vamos  tratar ahora
separadamente. Por centenares podramos haber consignado nombres de
tejedores,  partir del siglo XV, y como muestra no ms, quedan citados
algunos, para conocimiento de las diversas telas que produjeron: sirgos,
cendales, oro y sirgo, terciopelo, oro y seda y paos reposteros en los
siglos XIV y XV. En el XVI ctanse ya tejedores de damasco, de seda, de
raso, de tocas, terciopelos, oro y seda, mantos, oro tirado, randas,
tafetanes, buratos y brocados; y en el XVII y XVIII hbolos que hacan
tambin pasamanos y rasos y paos de seda y oro.

El lector curioso que desee ms datos para conocer las diferentes clases
de tejidos de seda, y de seda y oro que se producan en Sevilla,  que
en esta ciudad se vendan, procedentes de otras en el siglo XVII, as
como sus precios, puede acudir  la curiossima, Tassa general de los
precios  que se han de vender las mercaderas en esta ciudad de Sevilla
y su tierra: y de las hechuras, salarios y jornales y dems cosas
contenidas en esta relacin, que se ha hecho por el Seor Conde de la
Puebla Marques de Vacares Asistente de esta dicha ciudad etc. (ao de
1627).

Las vicisitudes porque pas en esta la fabricacin de los tejidos de
seda, durante los siglos XVII y XVIII sorprenden extraordinariamente,
cuando se sigue con inters su historia, y en confirmacin de este
aserto vamos  consignar algunos datos no ms, que tomamos de un
documento, casi oficial, debido  muy autorizada pluma. Nos referimos al
Discurso sobre las fbricas de seda de Sevilla, sus principios,
progresos y decadencia y los motivos desta, noticia de su actual estado
y de los medios que puedan ser conducentes  su fomento y prosperidad.
Tan interesante escrito fu redactado por Don Martn de Ulloa,
Vicedirector de la Sociedad Patritica de Sevilla, y forma parte del
tomo I, de las Memorias de dicha Sociedad.

Despus de hablar de las funestsimas consecuencias que caus en todas
las industrias sevillanas la epidemia de 1649, dice, refirindose al
memorial que en 1655 dirigi al Rey el maestro tejedor Francsco
Martnez de la Mata en nombre de sus compaeros Francisco de Cisneros y
Jernimo de Porras; que consta en dicho documento, que no haban quedado
en Sevilla ms que 60 telares, siendo as que antes haba 3000, en los
cuales trabajaban 30000 personas. En 1713 existan ya 405 telares y en
1732 llegaron  1000. Siete aos despus quedaron reducidos  140,
aumentando este nmero hasta 398 en 1745. En 1779 contbanse 462
telares de lo ancho y uno en que se tejan gneros con mezcla de oro y
plata y 62 de galones de plata y oro, 354 de cintas labradas, 17 de
cintas de plata y oro, 8 de cintas de rizo y franjas; 1391 telares
bajos, 23 de tejidos menores de plata y oro, que suman en total 2318.
Adems haba 87 mundillos de hacer puntas de oro y plata, 95 tornos
para los hiladores que tenan dichas fbricas, los cuales consuman
entre todas 100.000 libras de seda. Haba adems 50 tornos, en que se
ocupaban 192 oficiales, 19 aprendices, 2985 encaadoras, 133 rodeteras,
que suman 3397 personas. Adems contbanse 63 telares de medias, 65 de
redecillas y 3 de gorros todos de sedas[9].

Viniendo ya al ao 1790 tenemos  la vista una certificacin expedida en
papel del sello 4. por Juan Martnez, secretario del Arte Mayor de la
seda, de la cual consta que en dicho ao se mand hacer por Don Jos
Jernimo de Espejo Veedor Presidente de dicho Arte, calaycata de los
telares que haba en esta ciudad, con distincin de las clases de
tejidos, la cual se hizo en 12 y 13 de Marzo del mencionado, ao. Segn
dicho documento haba 168 maestros y 111 tratantes que tenan cada uno
varios telares de las clases siguientes:

    Lama de plata con flores de seda  1
    Id. id. lisa.                     2
    Sarga ancha lisa.                26
    Id. id. labrada.                 53
    Id. angosta.                     10
    Pao de seda.                     2
    Felpa lisa.                      26
    Id. labrada.                     10
    Terciopelo de verano.             5
    Raso liso.                        1
    Damasco.                          1
    Canutn  cotonia.                4
    Cotonia con plata.                1
    Ceidores.                        4
    Pauelos.                        12
    Anafayas.                         3
    Estamea.                         2
    Canicula.                         1
    Velillo.                          1
    Mantillas anchas de velillo.      1
    Mantos anchos.                   18
    Tafetan.                         95
                                   ----
                                    279

Adems de las ricas telas mencionadas, tejanse toda clase de galones y
de pasamanera, cintas, trenzas, y encajes de oro, de todo lo cual
existe un curioso muestrario, que debi pertenecer  un fabricante  un
mercader, el cual se conserva en el museo Arqueolgico municipal.

Llegado el siglo XIX, de tres peritsimos fabricantes tenemos noticias,
llamado el uno Acosta, que vivi en la calle de Santa Clara, del cual
hay una casulla de tis de plata con flecos de oro y seda en el Hospital
de Venerables Sacerdotes de esta ciudad, magistralmente tejida, y los
otros dos, Don Manuel del Castillo y Povea y Don Jos Ledesma. Aun hemos
alcanzado  ver muestras de rasos, tafetanes y damascos del primero de
ellos, que con razon fueron premiados en Exposiciones extranjeras y del
segundo conservamos parte de su muestrario de tisues, lama de plata y de
algunas sederas con dibujos de colores y otras en que se emplearon
unidas la seda y el terciopelo. De la fbrica del Sr. Ledesma fueron los
tisues de los Angeles y del Nio Jess, del antiguo paso de la cofrada
de la Quinta Angustia, donados por los Duques de Montpensier.

Con el Sr. Ledesma se extingue por completo la fabricacin de telas de
seda y de seda y oro, en Sevilla, olvidndose por completo las
tradiciones de tan hermosa como productiva industria artstica.

A que causa debise su ruina? ocrrese preguntar. Muchas y muy
complejas fueron, que si tratsemos de determinarlas nos excederamos
considerablemente de los lmites de este artculo. La principal de todas
salta  la vista. No fu posible luchar con el incremento de las
fbricas extranjeras, con la perfeccin y belleza de sus productos,
juntamente con la relativa economa de aquellos. Mientras que Francia,
Inglaterra, Italia y Blgica adelantaban extraordinariamente y se
apoderaban de todos los mercados, nosotros sin recursos ni inteligencia
tenamos que cederles el paso, llegando  la vanidad miserable de tener
 gala vestirnos con telas extranjeras. Despus de esto qu hemos de
decir? Abandonada la industria, no es extrao que se abandonaran tambin
los plantos de morales y moreras, al punto que son ya muy escasos los
rboles de esta clase que nos quedan, sin los cuales no es posible
conseguir el renacimiento de la industria sericcola.

Todo el siglo XIX ha transcurrido sin que una voz amiga se haya alzado
en su favor entre nosotros, mientras que en otras capitales espaolas va
adquiriendo importancia y est llamada  adquirir ms, pues por lo que
respecta  la produccin de la seda tan solo, como puede alcanzarse 
poqusima costa, y como es muy apropsito para que  ella se dediquen
las familias pobres, una vez que stas sientan el estmulo de una
ganancia anual de relativa importancia, se multiplicar el cultivo y con
l los beneficios consiguientes.

Como complemento de este trabajllo sanos lcito transcribir el
interesante artculo publicado en el Boletn de Accin Social n. 38, 15
de Septiembre de 1909 que podr ser aprovechado el da de maana por
algn curioso cronista sevillano:


Primer Sindicato en Sevilla.

Bajo la presidencia de un delegado de la Junta Diocesana de Accin
Social, se reunieron, el da 8 de los corrientes, les criadores del
gusano productor de la seda en esta capital, para constituirse en
gremio.

Invocado el Espritu Santo se di principio  la sesin por la lectura
del proyecto de Reglamento, que fu aprobado por unanimidad y 
continuacin se procedi al nombramiento de la Junta Directiva quedando
constituida en la siguiente forma:

Presidente honorario: D. Francisco Ysern y Maury.

Presidente efectivo: D. Jos Garca Morn.

Vicepresidente: D. Jos Hidalgo Fernndez.

Secretario: D. Ricardo Gmez Martnez.

Visecretario: D. Antonio Aparicio Snchez.

Tesorero: D. Evarsto Diez Hernndez.

Conciliario Eclesistico: D. Juan Caballos Prez.

No es hoy muy grande el nmero de los agremiados, pero por esto no
desmerece su importancia, si consideramos que es una industria que haba
desaparecido por completo de esta ciudad, habiendo sido fuente
abundantsima de riqueza en toda Espaa, y en particular de Sevilla,
donde existan en 1520, segn datos fidedignos, 16,000 telares, si bien
no eran de la importancia de los modernos, que utilizan los poderosos
elementos del vapor y la electricidad; eran telares domsticos, de
familia, donde no se utilizaba para hilar ms que el rudimentario torno;
pero con este clsico torno se elaboraban, solamente en Sevilla y su
provincia, 100,000 kilogramos de seda al ao, y se utilizaban los
servicios de 100,000 obreros, sin contar con las mujeres, los ancianos
y los nios, que tambin prestaban sus cortas energas en la cra del
gusano productor de la seda. Ni por esto desmereca la calidad de su
seda, la mejor de los mercados conocidos, aun del extranjero,  los que
haca competencia; verdad que hoy mismo puede comprobarse, visitando la
fbrica de filatura de los seores Faustino Martnez y Compaa, nica
que se dedica en esta capital  su hilado, y donde se elaboran capullos
de todos los mercados de Espaa y del extranjero, y al simple tacto se
distingue la criada en esta regin, por sus cualidades de flexibilidad,
tenacidad y elasticidad y  la que por su finura y brillantez llaman los
inteligentes seda joyante.

A muchos se le ocurrir esta pregunta;--Siendo tan productiva esta
industria y tan buena la calidad de su seda, por qu causa ha
desaparecido por completo de esta regin? Varias han sido las causas que
han contribuido  la decadencia de tan floreciente industria; en primer
lugar, las enfermedades del gusano productor de la seda, y en particular
de la llamada pebrina, enfermedades que, por pura negligencia, propia
de nuestro caracter, no estudiamos ni combatimos; y en segundo lugar,
porque  mediados del siglo XVIII ya comenzamos  gustar de lo
extranjero, y las sabias leyes de nuestros catlicos monarcas, fueron
cayendo en desuso,  invadieron nuestros mercados los tejidos de seda
ingleses y franceses, y en el siglo pasado y en el actual nos
europeizamos, y ya no nos gusta nada que sea espaol, vestimos  la
inglesa, comemos  la francesa y nos arruinamos  la espaola. Slo nos
quedan preciosos recuerdos y riqusimos ejemplares de lo que fu nuestra
industria sedera en pasados siglos, como la maravillosa capa de Carlos
I, que se conserva en la Parroquia de Santiago en esta ciudad, las obras
maestras de las Catedrales de Sevilla, Toledo y Crdoba y la tapicera
riqusima del Real Palacio de los Reyes en Madrid, Aranjuez y el
Escorial, y esa variedad, en suma, de preciosas producciones, que es la
admiracin de propios y extraos, en casullas, capas y ornamentos
sagrados, que existen en todas las Catedrales de Espaa.

Cmo ha nacido ese gremio? Preguntadlo al ingeniero director de la
Estacin Sericcola de Murcia, D. Emiliano Lpez, gran patriota y celoso
propagandista de la industria sedera, y este seor os dir que en el mes
de Septiembre de 1907 visit  esta ciudad para hacer propaganda de la
cra del gusano productor de la seda, y como delegado del Estado, para
cumplir su misin, se dirigi, como era natural,  los centros y
corporaciones oficiales y  distinguidas personalidades de reconocida
competencia agrcola y en sus industrias derivadas  similares, y este
mismo seor os dir tambin que por ninguna de estas entidades fu
patrocinada su propaganda.

No por esto desisti de su intento el seor Lpez, pues Coln ofrecia un
nuevo mundo y con la misma indiferencia glacial fueron recibidas sus
teoras en las altas esferas; y del mismo modo que Coln volvi su
mirada  la Iglesia, siempre patrocinadora de toda idea noble y elevada
y fu oido  hizo que prosperaran sus afirmaciones, por la intervencin
y apoyo de un humilde religioso; as este seor record que en el mes de
Mayo del mismo ao, un sacerdote sevillano[10] se haba dirigido  l,
como Director de la estacin Sericcola que el estado tiene establecida
en Murcia, en atenta carta, hacindole algunas consultas y pidindole
instrucciones acerca de la industria sedera y en especial de la cria
del gusano productor de la seda, y acudi  l, como nufrago  tabla de
salvacin, y ste humilde clrigo, y por lo tanto clerical, retrgado,
oscurantista y medio eval, como lo llaman los intelectuales, prest
atencin  sus deseos, expresados con tal entusiasmo y con tal profusin
de datos prcticos, encaminados  probar sus observaciones, que rendido
 la evidencia, con las cortas nociones que de la industria tenia, hizo
suyo el pensamiento y, desde luego, le indic los medios con que se
poda contar en la regin para hacer prctica su propaganda.

Al efecto, le invit  dar un paseo en uno de los vaporcitos de recreo
que prestan servicio pblico entre esta capital y los pueblos ribereos
del Guadalquivir y le ense la hermosa plantacin de moreras que con
gran sentido prctico ha hecho en sus mrgenes la Junta de Obras de este
Puerto, encontrando en sta la solucin de su problema, el alimento
predilecto del gusano de seda.

Al regreso de nuestra excursin por el Guadalquivir nos apeamos en el
desembarcadero de San Juan de Aznalfarache, para descansar breves
momentos en una huerta que el hermano de este sacerdote cultiva,
prxima al mismo apeadero, y all encontr dicho Sr. Lpez el
complemento para el desarrollo de su plan, un gran saln corrido que
reune todas las condiciones necesarias para la industria, espacioso, con
gran elevacin, buenas luces y buena ventilacin, y ms que todo esto,
muchos pueblecitos esparcidos  su alrededor, donde sus habitantes, en
su mayora braceros, pudieran gozar de los beneficios de esta industria,
al propio tiempo que contribuan  su desarrollo y propagacin.

Una sola dificultad se le ocurri al sacerdote  que nos referimos en
estas lneas; quin haba de educar y formar  los nuevos criadores,
que no tenan noticia alguna de esta industria? Duda que fu resuelta en
el acto por dicho Sr. Lpez prometiendo enviar un obrero de la Estacin
Sericcola de Murcia y fundar una Escuela Prctica en San Juan de
Aznalfarache, en el saln antes mencionado,  lo que accedi gustoso su
dueo, quedando as acordadas las bases generales para desarrollar su
plan en la primavera prxima.

Llegada esta poca, 15 de Marzo, se present el obrero en San Juan de
Aznalfarache con todo el material propio para fundar la Escuela;
incubadora, higrmetro, barmetro, termmetro, microscopio, etc., ms
las andanas y zarzas, que ya estaban preparadas de antemano, en el
local destinado al efecto, hacindose enseguida la instalacin de la
misma. Mas una vez instalada sta hacan falta, como es natural,
discpulos; al efecto se hizo una atenta invitacin  las clases
acomodadas del pueblo y ... ocurri lo que en Sevilla; se acudi  la
clase obrera, y recelosa, como sucede siempre con lo desconocido,
tampoco respondi y por ltimo, se llam  la puerta de la clase media,
y sta, no sin grandes dificultades, y gracias  la generosidad del
patrono de la Escuela, que ofreci gratuitamente la semilla ya avivada y
hasta su alimento, y  las reiteradas promesas de prosperidad en el
resultado, bajo la direccin del inteligente obrero D. Jos Hidalgo, y
sin tener que hacer gasto ninguno de su parte, pues  todos atendi la
Escuela, y s con la seguridad de un beneficio, de mayor  menor
importancia, segn la cantidad que criaran, pues ntegro sera para
ellos, para de esta manera adiestrarlos en la industria y estimularlos
para los aos sucesivos.

Estos nuevos criadores, recelosos en un principio, fueron los mejores
propagandistas despus por su feliz resultado, guardndose sus
ganancias, que fu el producto total de la cosecha, que ascendi, segn
los casos,  veinte, treinta, cuarenta y hasta cincuenta duros,
despertando gran inters en la clase pobre, que al ao siguiente
solicit, en su mayora dedicarse  la industria. En este ao de 1908
produjo la cosecha de estos pequeos criadores y la de la Escuela, ms
de cuarenta arrobas de capullos de seda, y en el ao actual ha pasado de
cien arrobas, que si bien esto no es nada comparado con la produccin en
los siglos en que floreci esta industria, si sigue aumentando en la
proporcin que estos dos aos,  la vuelta de quince  veinte aos
tendremos la industria  la altura de su mayor apogeo.

Al agremiarse tendrn los productores personalidad legal para poderse
dirigir al Estado,  la Provincia y al Municipio, con el fin de
estimular  estas entidades en la plantacin de moreras, base necesaria
para la propagacin de la industria por ser el alimento ms apropiado al
gusano y para la mejor calidad de la seda, imitando en esto el laudable
ejemplo dado por la Junta de Obras de este Puerto, que en diversas
plantaciones, hechas en el corto espacio de tres  cuatro aos, tiene
plantadas 14,000 moreras y se propone, por iniciativa de su dignisimo
Presidente D. Francisco Ysern, y de su no menos digno Ingeniero Director
D. Lus Molin, plantar todas las mrgenes de este productivo rbol; y
al propio tiempo dando una prima  los criadores, como lo hace hoy la
vecina Repblica, que da un franco de prima por cada kilo de capullos, y
como lo hicieron nuestros catlicos monarcas que dieron sabias
pragmticas en las que ofrecan premios de importancia  los
agricultores que hicieran mayor plantacin de moreras en sus
propiedades.

Si esto se consigue, la industria florecer en un corto periodo de aos,
de lo contraro, resurgir muy lentamente, si la influencia del
extranjero no la ahoga en su nacimiento.

D. N.




EL ZAPOTE

Ultima memoria de las casas de don Fernando Coln


Con el transcurso de los siglos hanse ido borrando de esta ciudad
insignes memorias, testimonios de sus grandezas de otros tiempos, las
cuales, yacen al presente olvidadas, entre el polvo amontonado sobre
ellas por algunas generaciones. Vana empresa sera la de intentar
reconstituir la forma y disposicin que tuvieron eminentes fbricas
arquitectnicas; y  veces, ni an es dado sealar los parajes en que se
alzaban: sobre templos, palacios, portadas y torres, abre el arado
profundos surcos, crecen  su sabor los jaramagos y amapolas,  entre
sus despedazados fragmentos anidan reptiles y alimaas. Tan triste
suerte, tan vil paradero ha tocado  ilustres fundaciones con que
Sevilla se enorgulleca; y toda la diligencia de historiadores y
cronistas para dar vida  alguno de sus monumentos, perdidos hoy, ha
resultado insuficiente, cuando no esteril por completo, pues, la
destruccin inexorable no ha consentido que permanezcan, ni aun leves
vestigios de aquellas glorias del arte  de la historia. A veces sin
embargo, el hallazgo de un simple papel, despreciable  primera vista,
nos facilita medios para restaurar la obra mentalmente, con toda
exactitud. Para prueba de esto volvamos los ojos  la Sevilla antigua y
venga el lector benvolo  pasar breves momentos en nuestra compaa,
que ms de un motivo de recreo y de curiosidad hemos de ofrecerle, en
que se espacie y distraiga su nimo con la contemplacin de grandezas
pasadas.

Cuantos viajeros ilustres por su amor  las ciencias y  las letras,
visitaban esta metrpoli en los aos de 1528 al 29, despus de cruzar
por la plaza del Duque de Medina Sidonia, en que se alzaba la opulenta
vivienda de aquel magnate, y de contemplarla por algunos momentos,
fijndose, ora en los dos eminentes y robustos torreones que se alzaban
en sus ngulos, ora en sus grandes ventanas, balcones y portada de
sillera, con sus herldicos escudos, ora en la fila de antiguos fustes
de mrmoles, encadenados entre s que marcaban la jurisdiccin del seor
de aquella casa; despus de admirar, decimos, aquel enorme edificio,
mitad palacio mitad fortaleza, que segn tradicin, motiv que Felipe II
preguntase: si aquella era la casa del seor de la villa enderezando
sus pasos por la calle que entonces decan de las Armas, y despues de
atravesar por debajo del gran arco  que nombraban puerta de Goles,
donde ms tarde mand levantar el Cabildo y Regimiento de la Ciudad la
Puerta Real, pasbase, nuevamente, ante otra vasta y magnfica vivienda
que all se pareca, construida sobre un paraje eminente, y desde el
cual espacibase la vista con la contemplacin de un maravilloso cuadro.
Extendase  la diestra mano una deliciosa huerta plantada de naranjos y
limoneros, entre cuyas oscuras y apretadas copas, erguanse, balanceando
sus ligeros penachos, las esbeltas palmeras y los melanclicos cipreses,
con mucha copia de otros rboles y arbustos preciosos y raros traidos de
allende los mares, entre los que descollaban gigantescos zapotes,
plantados  lo largo de la margen del rio, hasta la jurisdiccin exenta
de San Juan de Acre; y adems, mil variadas suertes de odorferas
plantas, que embalsamaban el aire con suavsimos perfumes. Por entre
esta arboleda sobresalan las almenadas murallas de la ciudad, con sus
robustos torreones, la pequea iglesia de San Juan de Acre,  la sazn
recientemente reedificada, el templo y monasterio de Santiago de los
Caballeros, la elegantsima atalaya, que decimos todava de Don
Fadrique, enclavada en el jardn del convento de Santa Clara, y por
ltimo,  los lejos, la sombra mole del real monasterio de San
Clemente. Frontero al sitio en que imaginamos hallarnos, y en la otra
banda del Guadalquivir, junto  su orilla, plantada de alamos blancos y
de verdes caaverales, vease la Cartuja de Santa Mara de las Cuevas,
rodeada por un espeso bosque de naranjos y de olivos, y en los ltimos
trminos, la fundacin insigne de San Isidoro del Campo, sepulcro del
hroe de Tarifa, el monasterio de San Jernimo y la robusta atalaya,
erigida por los Guzmanes en el lugar de la Algaba, ya casi envuelta en
las nieblas azuladas del horizonte.

Si dirigamos los ojos hcia la izquierda, tambin por esta parte
continuaba el recinto de las murallas hasta llegar  la Puerta de
Triana, enfrente de la cual, y  la otra margen del rio, vease la mole
del castillo de San Jorge, asiento del Tribunal establecido contra la
hertica pravedad en los reinos de Espaa, cuyos torreones semejaban
negros gigantes mirando amenazadores hacia el arrabal y la ciudad, al
par que reflejaban sus sombrios contornos en las ondas del caudaloso
rio. Cierto que al contemplar la amenidad de todo aquel extenso paraje,
la grandiosidad de sus edificios y las bellezas todas que rodeaban la
casa de Don Fernando Coln, justamente pudo ste recomendar  sus
descendientes que conservasen el suntuoso edificio y su magnfica huerta
porque segn haba visto sitios de casas por la cristiandad, ninguno
pensaba haber mejor. De propios y de extraos era con razn celebrado,
y an ms, si se atiende  que por aquellos aos, el ilustre hijo del
Almirante, cuidbase preferentemente de terminar el adorno de la
fachada, enriqueciendo con los primores del cincel aquel venerando asilo
de las ciencias, en el cual pensaba pasar los aos de su vida, trocando
las inquietudes y falcias de la corte, en que haba vivido los aos de
su juventud, por el dulce sosiego y apacible deleite del estudio.
Determinse pues, no solo  embellecer su morada, sino  procurar digno
albergue  los numerosos libros y grabados adquiridos en sus frecuentes
viajes por Espaa, Alemania, Italia, los Paises Bajos, Inglaterra y
Francia, para lo cual, por aquellos das de los aos de 1529-30
recrebase en admirar las delicadas fantasias, que en ricos mrmoles
blancos de Carrara, haban esculpido por su encargo, los famosos
entalladores genoveses, Antonio Mara Aprile de Carona y Antonio de
Lanzio, naturales ambos del obispado de Como, segun contrato, que para
este efecto con ellos haba celebrado.

Tenan las casas, dice un fidedigno documento[11] de una esquina  otra
198 pies y por el lado de largo 78. Con dos suelos de alto ... salas
bajas y altas quadradas y recmaras. Todo muy bien labrado y muy fuerte,
y ansimismo jardn  vn lado y vn quarto largo que sirve de caualleria.
Tres corrales  las espaldas ... etc.

Bien probaron su suficiencia y habilidad aquellos mencionados artistas
italianos en la ejecucin de tantas peregrinas invenciones arregladas
al romano, segn decan por entonces en Espaa, conque adornaron la
archivolta del arco de medio punto, principal entrada de la casa, as
como el entablamento que corra encima, con su piso no menos delicado y
peregrino, sustentado por dos pilastras pareadas, con capteles del
orden corintio, las cuales alzbanse sobre proporcionados pedestales.
Encima de la clave del arco lucia el nobilsimo escudo con las armas de
los Colones, y  ambos lados,  modo de remates  crestera, corran
grupos de delfines, alusivos  la empresa paterna.

A cada lado de la portada haba adems dos ventanas con marcos,
consistentes estos, en pilastras que sostenan sendos entablamentos, con
frontoncllos, en cuyos tmpanos resaltaban en relieve bustos de
hombres, concluyendo los adornos, cartelas, vasos con flores y otras
invenciones propias del estilo, todas esculpidas en blanqusimos
mrmoles[12].

La hojarasca de los capiteles tomada del antiguo, era tan delicada y
buena, como la que adornaba los mismos miembros arquitectnicos
empleados en la casa del Marqus de Tarifa (la de Pilato). En cuanto 
la traza, semejbase en gran manera  lo esculpido por los mismos
artistas para los sepulcros de los Marqueses de Ayamonte.[13] Tuvo de
costo la obra de marmoleria, para el adorno de la casa de Don Fernando
230 ducados de oro. El edificio remataba en un antepecho revestido de
brillantes azulejos, entre los cuales corra la siguiente inscripcin,
con letras capitales romanas (tambin de azulejera) negras sobre fondo
blanco:

      DON FERNANDO COLN HIJO DE DON XPOVAL
      COLN PRIMERO ALMIRANTE QUE DESCUBRI
    LAS INDIAS FUND ESTA CASA AO DE MIL E
         QUINIENTOS E VEYNTE E SEIS.

y debajo parecia la siguiente octava:

      Precien los prudentes
    La comn estimacin
    Pues se mueven las ms gentes
    Con tan fcil vocacin
    Que lo mesmo que lanzaron
    De sus casas por peor
    De que bien consideraron
    Juzgan hoy ser lo mejor[14].

Aludase en los versos al hecho de haber sido edificada la casa sobre un
antiguo muladar.

Pero, sganos el lector curioso, y penetremos en una vasta pieza, en que
haba reunido el gran biblifilo un rico tesoro de todas las ciencias
que en su tiempo hall pues ciertamente, habra de sorprendernos el
orden y singular inteligencia conque estaban custodiados los numerosos
volmenes que constituian la biblioteca. Agrupadas las Facultades,
colocados de canto los libros en armarios, que rodeaban la cuadra,
corra  dos varas de distancia, y por delante de aquellos, una verja
con travesaos horizontales, que permitia, solamente, al lector, pasar
las hojas del volumen en que estudiaba, colocado sobre un atril, entre
el estante y la dicha verja, precauciones todas encaminadas  ponerlo 
cubierto de la codicia, por ser cosa probada que es imposible guardar
los libros aunque estn atados con cien cadenas[15].

Adems de los libros lleg  formar el ilustre hijo del Almirante una
riqusima coleccin de estampas,  juzgar por el ndice que de ellas
hizo l mismo; la cual, por la punible desidia de las manos todas porque
pas el tesoro Fernandino, ha desaparecido, con gran dolor de los
amantes de las artes[16]. Pocas naciones como Espaa y pocos pueblos
como Sevilla podan ufanarse de poseer riqueza bibliogrfica, tan
inapreciable como sta, y as no es de extraar, que, atendidos los
mritos del fundador, la importancia de su biblioteca, as como los
servicios de imperecedera memoria prestados por el descubridor de un
Nuevo Mundo, el Cesar Carlos V, y en su nombre la Reina Doa Juana,
hubiesen expedido en favor de Don Fernando, un albal, su fecha en
Valladolid  20 de Noviembre de 1536, para que haya e tenga de nos (Don
Fernando) por merced en cada un ao para en toda su vida 500 pesos de
oro de 450 maravedis cada peso ... para ayuda  su sustentacin y de la
librera que hace en la ibdad de Sevilla. Situaba el monarca tan
importante pensin en las rentas e provechos de la Isla de Cuba y los
oficiales de ella haban de satisfacrsela anualmente, con testimonio de
escribano, que acreditase la existencia de Don Fernando. Por otro
mandato real, fecho tambin en Valladolid  2 de Marzo de 1537,
facilitbasele el cobro de dicha renta, y por l se estableca, que se
efectuara por los tercios de cada un ao, sin que en cada uno de stos
tuviese que presentar la f de vida, pues bastara que llenase este
requisito anualmente. Mas como poda ocurrir su fallecimiento una vez
cobrado un tercio de la renta, obligbase Don Fernando  que se
devolviese por sus herederos  la Hacienda Real. Pocos aos pudo
disfrutar de la merced el ilustre biblifilo, pues, entre las 12 y la
una del da 12 de Julio de 1539 pas de esta vida  otra mejor,  los 50
aos, diez meses y veintiun das, acompaado del duelo general por sus
virtudes y muy particularmente, del de todos los varones amantes de las
letras.

De aquella famosa biblioteca, reunida  costa de tanta diligencia,
dispendios y sabidura, puede decirse que solo quedan tristes restos. El
abandono y desidia de unos, la rapacidad y codicia, de los otros,
tuvieron, ya  raz de la muerte de Don Fernando, ancho campo abierto 
su funesto dominio; y cuantas precauciones dej aquel, tan sabiamente
dispuestas, en su ltima voluntad, encaminadas, no solo  la
conservacin de los libros, sino tambin  su aumento; las rentas que
dej sealadas para estos fines, todo cuanto so en vida, no fueron ms
que vanos deseos, ninguno de los cuales lleg  realizarse. Las
translaciones que hubo de sufrir, primero desde la casa de Don Fernando
al convento de San Pablo, de ste  la Catedral, (1552) y las mudanzas
de uno  otro claustro del Patio de los Naranjos, y por ltimo el
abandono en que estuvo en los primeros aos del siglo XIX, con alguna
que otra depredacin ms reciente, redujeron de manera tan considerable
el nmero de volmenes, al punto, que, los existentes han hallado capaz
colocacin en un pequeo gabinete, cuya rica estantera coste con su
proverbial munificencia, S. M. la Reina Doa Isabel II.

Menos an resta de la que fu suntuosa morada junto  la Puerta de
Goles:[17] claustros y salones, portadas y ornatos han desaparecido, y,
sobre aquel emporio del saber, tesoro de las ciencias, y monumento del
arte, lzanse hoy los fros muros de unos almacenes de granos!

Hasta hace poco, quedaba algo ms, sin embargo; de la famosa huerta
permaneca uno de aquellos hermosos zapotes, que hizo venir del Nuevo
Mundo el gran Don Fernando, y que tal vez plantara por su mano. Su
magnfica copa alzbase en medio de un solar, donde las necesidades de
la poblacin, obligarn  construir manzanas de casas; entonces caer al
golpe del hacha, como sus mseros compaeros, mientras que, diremos con
un ilustre escritor, la ciudad de Sevilla, indiferente al recuerdo de
aquellos ciudadanos, que ms honra le dieron, ver desaparecer, sin
fijar en ello su atencin, ese postrer vestigio de una poca, en que las
letras y las virtudes cvicas florecieron y fueron honradas en
Andaluca; y ver caer, sin sentimiento de pena aquel testigo de los
generosos esfuerzos de un hombre, que, segn el docto caballero Pero
Mexia, debe ser alabado y merece que los que en esta ciudad vivimos
roguemos  Dios por su nima, la cual segn fu su vida tan
virtuosamente gastada en letras y en honestos exercicios, y su tan
christiana y buena muerte yo creo cierto que est en la gloria de
Jesucristo.

       *       *       *       *       *

Nuestros temores, desgraciadamente, no han tardado mucho en confirmarse.
Hace pocos aos, el Ayuntamiento vendi el solar en que se alzaba el
zapote. No faltaron cultos sevillanos, amantes de nuestras memorias
histricas, que alzaron su voz, solicitando del Ayuntamiento que se
exceptuase de la venta la parcela en que se hallaba el frondoso rbol,
la cual deberase rodear de una verja, colocando al pie del tronco de
aquel una inscripcin que expresase al transeunte su histrico
significado. Tales excitaciones fueron despreciadas; por ventura,
aquellos celosos administradores consentiran que se lesionasen los
intereses materiales de la ciudad, descontando algunos metros de los
que constituan el total del solar; equivalente  unos centenares de
pesetas? En cuanto  los intereses morales ... medrados estamos! Quin
para mientes en ellos, en esta poca de tanto progreso y de tanta
cultura?

Cay el pobre rbol, y con l, desapareci la ltima memoria de las
casas de Don Fernando Coln!




La mezquita de los osos


Las nicas noticias histricas que se nos han transmitido de algunos
edificios religiosos erigidos en esta ciudad por los musulmanes, las
debemos al analista Ziga, el cual consigna en sus Anales las
mezquitas que fueron convertidas, en templos cristianos  partir del ao
1248. Segn el mismo escritor, nuestras iglesias parroquiales se
establecieron primitivamente en las fbricas musulmanas, escepcin hecha
de las tres sinagogas, en cuyos emplazamientos levantronse las iglesias
de Santa Cruz, Santa Mara de las Nieves y San Bartolom. Empero: por lo
que se refiere  las mezquitas no hubo otras ms en la ciudad que las
citadas por Ziga? Creemos que s y  pensarlo as nos induce la muy
curiosa relacin de ellas consignada en el Libro Blanco, inapreciable
tesoro de memorias antiguas que se custodia en el Archivo de nuestra
Catedral. Sabido es que el volumen n. 3,  que nos referimos, se acab
de escribir por el Racionero Diego Martnez, en sbado 21 de Febrero de
1411 y en l constan separadamente todas las mezquitas que tocaron en el
Repartimiento  la Iglesia Catedral; comprendiendo entre estas, tal
vez, las zahuias  lugares de enterramiento de Santones, pues, de otro
modo estimamos demasiado el nmero de aquellas. Fueron algunas trocadas
antes del citado ao de 1411 por casas y propiedades, atento  lo cual
no se las menciona en el Libro Blanco pues no pertenecan ya al
Cabildo Eclesistico, como aconteci, precisamente, con la Mezquita de
los Osos, acerca de la cual hemos hallado algunas noticias.

Fronteras  la parte oriental del Templo metropolitano, hallbanse en el
siglo XIV las casas en que moraba el Arcediano de Ecija, Fernan Martnez
varn de exemplar vida, pero de zelo menos templado que conviniera el
cual predicando al pueblo contra los males que acarreaban los judos que
vivian en el reino, di lugar  que la plebe se conctase contra ellos,
producindose sangrientas escenas en la judera sevillana, que no
pudieron evitar Don Alvar Prez de Guzmn, Alguacil Mayor de Sevilla y
el Conde de Niebla acaecidas en el ao de 1391, segn Ziga.

Seis aos antes de esta fecha, el referido Arcediano haba llevado 
efecto el loable propsito de fundar un hospital bajo la advocacin de
Santa Marta, cediendo para ello, no solo las casas de su morada, sino
que para ampliarlo hizo una permuta con el Cabildo de la Santa Iglesia,
cuyo instrumento original escrito en pergamino se conserva en su Archivo
y comienza de esta suerte:

Sepan quantos esta carta vieren como nos el dean e el cabildo de la
santa iglesia de la muy noble ibdat de Sevilla estando ayuntados en
nuestro cabildo llamados especialmente para esto que se sigue: Por
quanto vos don fernan martnez arediano de ecija e cannigo en la dicha
eglesia por faser seruicio a dios e a la virgen santa martha fesiste vn
ospital para pobres a onrra de la dicha virgen ques en la collacion de
la dicha iglesia viendo que la dicha obra es santa e buena e gran
seruiio de dios a lo cual todos nosotros somos tenudos Otorgamos e
conosemos que vos damos agora e para siempre en troque e en cambio que
conusco facemos para el dicho ospital las casas que se siguen conuiene a
saber: la mezquita que disen de los osos iten las casas que dexo
domingo perez ... etc. Fecho veynte das de mayo ao del nasimiento de
nro. saluador ihuxpo. de miletresientos e ochenta e cinco aos. (Falta
al documento el sello que pendia de las sedas de colores que conserva).

Tal vez esta mezquita fu la misma  que se refiri Ziga al consignar
el hecho siguiente: pidi el Rey Don Alonso X al Arzobispo y Cabildo
unas mezquitas de las cuales haba dado para morada de los fsicos que
vinieron de allende e para tenerlos de ms cerca, porque eran cercanas
al Alczar.

Sea de esto lo que quiera, creemos que en las partes existentes de la
Sacrista del actual convento de la Encarnacin, que caen  la calleja
llamada de Santa Marta, y en la casa conocida con el nombre de la misma
Santa, frontera  la Puerta de la Campanilla, pueden reconocerse todava
restos de la antigua Mezquita de los Osos, en unos fustes de mrmoles
con capiteles que estimamos rabe-bizantinos, existentes en los sitios
mencionados, los cuales, antes de tener noticia de la mezquita, haban
llamado nuestra atencin y que ya creemos explicarnos satisfactoriamente,
como restos de la misma.

En el deseo de esclarecer nuestras dudas hemos visitado el interior del
convento, y aunque  primera vista, se observan considerables restos de
construcciones antiguas, estimamos que no alcanzan  ms remota fecha
que  la del siglo XIV, y son por tanto obras de mudjares, efectuadas
por el racionero Martnez, haciendo extensivo este parecer, aun  las
considerables partes de un gran torren, que puede observarse desde la
calle, y  los hermosos arcos ultrasemicirculares del pozo. En el
transcurso de cinco siglos ha sufrido el antiguo edificio tantas y tan
importantes transformaciones, que no nos atrevemos  distinguir los
restos de la mezquita de las obras efectuadas por el fundador del
hospital. La cpula octogonal de la iglesia, conpechinas de arista viva,
relacionadas con el can de la nave, cuyas bovedas estn formadas por
nervaduras ojivales, comprueba cmo permanecan vivas las tradiciones
mauritanas en los albailes del siglo XIV.

Diremos, por ltimo, que efectuada la permuta de dicha mezquita por
otras casas, bodegas y 3000 ms. que di el Arcediano, otorg este su
testamento en Carmona  7 de Junio de 1403. Consta en el mismo
pergamino la fundacin del Hospital nombrndose entre sus
administradores al Cabildo de la Ciudad, cuya designacin dej sin
efecto el Arcediano por su codicilo, que sigue al mismo testamento,
otorgado en 14 de Julio de 1404, en el que instituy como nico
administrador al mencionado Cabildo Eclesistico, que desde el siglo XIV
ha venido cumpliendo con la voluntad del testador; si bien las
necesidades de los tiempos han obligado  alterar la forma de los
socorros que se dispensan  los acogidos.




RECIBIMIENTO EN SEVILLA

de un Embajador de Inglaterra

Al Sr. Doctor Thebussem.


Promet  V. no ha muchos das, mi excelente amigo, darle cuenta de los
curiosos pormenores contenidos en la Quenta del gasto que se hizo en el
hospedaxe del embajador de yngalaterra en estos Reales Alczares de la
Ciudad de Sevilla por mandado del Conde Duque de Olivares, segn reza
un curioso m-s. que tuve la suerte de encontrar en la tarea que me
impuse, aos hace, de ordenar los involucrados papeles de aquel
Palacio. Hoy, que puedo disponer de tiempo, se lo dedico gustoso, aun
cuando temo que no encuentre en este texto muchas noticias aprovechables
para sus aficiones. Usted dir si me equivoco.

Lleg  Sevilla el embajador Baronet Francis Cottington[18] jueves 20 de
febrero de 1631 saliendo  recibirle hasta Ecija, donde le encontr, don
Juan de Mendieta por no auer auisado cuando auia de entrar pagndose 
dicho seor 100 reales por el gesto que hizo.

Hospedse en el Alczar desde el mencionado da  las cinco de la tarde,
hasta el lunes 24 del mismo mes, acudiendo  todos los gastos el Sr.
Juan Assiayn Ugalde, Tesorero de los Alczares, con intervencin de
Agustn Bolaos, Veedor, Contador del Rey y as mismo contador del Conde
Duque, por cuyo mandato se dispuso todo.

Comenzse por sacar la basura, tierra y hierba del Patio de la Montera
y de los dems del Alczar en que se ocuparon Bartolom Gonzlez, Juan
Rodrguez y otros compaeros, abonndose 76 reales  Francisco
Rodrguez, por lo que se ocup en limpiar desde la Puerta de Xeres  la
puerta del Alcoba la basura y estiercol que auia por auer de entrar por
all el embajador.

Preparsele el alojamiento colgando en las paredes tapices y cuadros;
estos ltimos consta que fueron alquilados. Representaban unos  los
Reyes de Espaa, y otros eran de asuntos de devocin; pusironse faroles
encerados y canceles ricos claveteados de tachuelas de latn doradas,
colgaduras de terciopelo y tapicerias, invirtindose en el adorno de los
aposentos siete bufetes, un escritorio, doce sillas de terciopelo
bordadas, veinticuatro que no lo estaban, seis taburetes, quatro
payses un sahumador y dos alfombras grandes. La cama era colgada y
bordada y con flecos de oro cubriendo un pao que serva de cubierta 
las almohadas con cinco varas de tafetn verde orlado de puntilla de oro
fino, sin que faltase el indispensable vaso de noche, encerrado en una
caja revestida por fuera de cordobn, con cordn de hiladillo verde
orlado de puntilla de oro fino, y por dentro de bayeta colorada con la
frisadura. Pagronse  un maestro guadamecilero 176 reales por dos
sobremesas grandes para la mesa del Embajador, y dos chicas para dos
bufetes; y se compr por 68 mrs. una baraja de naipes para su
entretenimiento.

En su tocador abundaron los perfumes; entre ellos dos azumbres de agua
de olor muy rica  14 rs. la azumbre, contenida en un pomo de vidrio
cuyo precio fu 24 mrs, que estaba dentro de un canastillo con cintas y
en su boca una flor.

Gastronse adems  este intento, ocho docenas de pastillas finas de
olor, almizcle estoraque y benjui contenidas, en pomos de vidrio,
algunos de ellos de los celebrados de Venecia.

Hay entre todas las partidas de la Quenta algunas que se refieren 
cierta piedra que vino de Cartagena, y cuya aplicacin no acierto 
comprender. Las copiar sin embargo, por si algn sujeto curioso puede
ilustrar el particular.

    _Maravedises_

    Mas 5 rs.  los hombres que trajeron
      la piedra que vino de Cartagena
      que estaua en el mesn
      de los Carros.                      186

    Item 6 rejones de hierro para la caxa
      donde fu metida la piedra.          24

    Item para aderear la piedra vna
      libra de cera blanca  6 y
      medio.                              220
    Vn real de trementina.                 34
    Media libra de albayalde fino.         48
    Mas vna libra de almaciga blanca
      escoxida para el dicho efecto,
      20 rs.                              680
    Item vn anafe.                         24
    De vna cauela medio real.             24
    De carbon 8 libras  6 mrs.            48
    Mas de pez medio real.                 16
    Item. 6 rs. de dos bisagras de fierro
      para la dicha piedra.               204
    A Martn Cardeno el maestro que
      adereo esta piedra 60 rs.
      concertado en este precio por
      el maestro mayor destos
      Alczares                         2.060

Dir  usted por ltimo que para el inmediato servicio del ilustre
husped se destinaron cuatro alabarderos que asistan de dia y noche 
las puertas de su aposento, acompandole  todas partes, con sombreros
y zapatos nuevos que estrenaron para dicho fin.

Disele de cenar la noche del jueves,  cuyo efecto se aderezaron:

    _Maravedises_

    24 gallinas  5 rs.                  4.080
    30 conejos  2 rs.                   3.060
    6 patos 60 rs.                       3.060
    13 pichones 26 rs.                     884
    3 jamones 8 ducados.                 2.999
    2 cabritos 20 rs.                      680
    1 carnero 40 rs.                     1.360
    4 libras de lengua, orejas y codillos. 850
    12 libras de vaca 18 rs.               612
    De salchichones 12 rs.                 408
    De libras de diacitron 6 rs y medio.   226
    De 12 Azumbres de miel 9 rs.           306
    De una libra de piones 2 rs.           66
    De una libra de azucar 2 rs. y
      medio.                                85

Termina esta cuenta expresando los limones, vinagre, huevos, grajea,
aceite y tocino que se consumieron en dicha cena.

Veamos ahora la Relacin del gasto que se hizo con el embajador de
ynglaterra en su ospedaje en estos Reales Alczares, por mandato del
Conde Duque mi seor que lleg  ellos  20 de Febrero de este ao de
1631, hasta lunes 23 del dicho que se fueron en su compaa de
caualleros y criados ms de 130 personas.

La forma en que se halla redactado este papel me priva del gusto que
hubiese tenido en consignar todas la viandas con que fu obsequiado,
pues en sus diversas partidas cllanse frecuentemente las cantidades de
piezas que se consumieron, diciendo solo por ejemplo de perdices tantos
reales sin citar el nmero de ellas, por esta razn unas veces
mencionar el costo y otras el nmero y cantidad de los manjares.

    _Reales_

    Lengua de vaca y codillo.           35
    Tocino para las ollas.             125
    Queso de Alentejo.                1.608
    Azucar.                             38
    Arina.                             112
    Grajea.                            210
    Leche.                              58
    Bizcochos.                           4
    Manteca de Flandes para almorzar
      los ingleses.                    180
    Naranjas y limones.                 46
    Avellanas y almendras.             264
    Atun.                               14
    Miel.                               96
    Anis preparado.                     14
    Melones.                          2.380
    Arenques.                          614

    24 sbalos
    75 lenguados
    12 libras de asedas
    32 manojos de esprragos
    80 docenas de ostiones
    284 huevos de gallinas
    4 arrobas de aceite
    8 botijas de alcaparras
    60 conejos
    64 perdices
    58 gallinas
    6 docenas de pjaros
    3 carneros
    6 libras de pasas
    9 piernas de cabrito y carnero
    4 cabritos
    42 arrobas y media con 2 azumbre de vino
    10 libras de gibia
    20 de raya
    70 besugos
    60 libras de corbina
    332 hogazas de pan
    40 libras de peros
    1.000 nueces
    30 barriles de aceitunas y alcaparras
    10 melones sanos que pesaron 17 libras
    4 libras de azucar de pilon
    15 libras de velas
    16 de bujas de cera blanca para los candelabros
      de noche
    12 arrobas de velas de sebo

Item 17 achas de cera blanca pesaron 107 libras y diez onas truxeronse
18 y boluiose vna y qued liquida las dichas 107 libras y diez onas
serban y se gastaron en esta manera quatro en el salon para las
comedias cada noche y dos en las dos antesalas del quarto del embajador
y dos que seruian para ir por la cena  la cosina  6 reales cada
libra==21.964.

Dichas hachas ardan en blandones de bronce que se llevaron del famoso
Colegio de Santo Toms.

Item 12 achas amarillas, pesaron 84 libras y media  5 reales y medio
de los quales se davan dos cada noche  las comediantes y vna arda en
la escalera principal destos Alczares y otra de noche donde estaua el
aparador. A propsito de este mueble, dedcese que estuvo enriquecido
con piezas de plata segn se desprende de las siguientes frases. A seys
personas que acudieron  colgar las salas y armar las camas y otras
cosas necesarias ... y guardar de noche las dichas ropa y plata ...
etc.

Para los postres se sirvieron en cajas y vidrios limn, batata y
alfajor de Carmona (vea usted mi querido Doctor que no era solo famoso
el de Medina) una libra de diacitrn, otra de calabacete y 4 de
confitura fina de Portugal. Abonse adems  Gonzalo Diaz por los
vidrios de dulces y caxas que di para los postres de las comidas y
cenas y almuerzos y caxas que mand el embajador dar  las
representantas 554 rs pagndose  Don Melchor de Solorzano 832 rs. por
42 platos de regalo que por su orden se hicieron en los conventos de
Madre de Dios y San Leandro para principio y postre de las comidas,
almuerzos y cenas de estos cinco das 28.288 mrs. y  Gabriel de Pamies
625 rs. de la niebe que di para el gasto del embajador en esta ciudad y
vna carga que pidi para llevar en la falua la qual se truxo desde la
ciudad de Ronda solo para este efecto en que entran los portes della
21.250 mrs.

Consta tambin lo que se invirti en platos, lebrillos, tinajas,
cubiertos, manteleria, palillos, que supongo seran para los dientes,
camas, pichones para los halcones y otros particulares que omito en
gracia  la brevedad: dir  usted que fueron cuatro los cocineros cuyos
nombres no figuran  quienes se pagaron 6.800 mrs. asi como  Juan de
Vega ministril se le dieron 50 rs. por lo que se ocup en tocar  las
oras de la comida y salidas del enuajador. Para hacer al ilustre
huesped ms agradable su estancia, hicironse fiestas de torneos y
representaciones teatrales, como aparece de las siguientes partidas:

A Luis de Estrada, Representante de comedias, 200 reales en que con l
se consert los gastos que hizo para las ynbenciones y adereos
necesarios para las fiestas del Torneo.

A Joseph de Salazar autor de comedias, 36 rs. para pagar  los
ministriles que tocaron en la fiesta del torneo y de las dos comedias
juntas, 1.324.

A Pedro de Ortegn autor de comedias 700 rs. en que se concertaron tres
particulares vno de entremeses y dos de comedias que hio 23.800.

Al dicho Joseph de Salazar 440 rs. de dos particulares que hio.

Cumplidos los cinco das de su estancia en Sevilla, determin su partida
el Embajador,  cuyo efecto embarcronse antes sus criados que fueron en
una falua hasta Sanlcar, y consta que  Pedro Bernal, patrn de la
falua de la casa de Contratacin le dieron 858 rs. por el flete de dicho
barco y jornales de los que fueron llevando al embajador  San Lcar, en
que entran 62 rs. que se le deban de lampreas y sabalos que tom dicho
personaje en las vandurrias y en esta falua iba dicho seor solo con los
caballeros ingleses que le acompaaban y en la otra los criados y el
regalo.

Su propsito debi ser el de embarcarse en Cdiz, por cuanto  Don Juan
Mendieta se le dieron 500 rs. por el gasto que hizo de su persona desde
esta ciudad  la de Cdiz, guiando por tierra dos caballos del
Embajador.

Montaron todos los gastos del hospedaje quinientos veintisiete mil once
mrs.

No satisfecho aun el Conde Duque, llev su esplendidez hasta ordenar que
se le hiciese un regalo que consisti en lo siguiente:

    4 arrobas de higos de Crdoba.
    24 barriles de conservas  4 libras cada uno.
    1 docena de barrilillos de agua de ngeles
      de  3 cuartillos y medio cada uno.
    Otro idem, de agua de azahar con 16 azumbres.
    2 docenas de jamones que pesaron 196 libras.
    13 arrobas de aceite de Ecija.
    60 almudes de aceitunas negras.
    16 barriles de alcaparras.
    12 idem, de alcaparrn.
    7 docenas de chorizos.
    5 cajas de conservas  7 libras cada vna.
    12 barriles de aceitunas aofayrada.
    12 idem. de aceituna gordal.
    12 quesos de Lantejo.
    500 limones grandes.
    1.000 naranjas dulces muy grandes.
    1.500 limones Poncies agrios y dulces.
    1 carga de vino de regalo para el viaje.
    6 capones fiambres.
    4 piernas de carnero.
    2 jamones.

Con los dems gastos que origin este regalo gastronse trece mil
cuatrocientos catorce mrs.

Bien ver usted seor Doctor que no llegan estas comilonas de Sevilla al
punto que otras famossimas, por usted y otros ilustres ingenios dadas 
luz. Sin embargo considero que la presente no es para desdeada, por los
sujetos curiosos; y como  usted le tengo en el nmero de ellos,
diputndole la Fama por capitan de la hueste,  usted la dirijo desde
este lugar de Aguas Buenas  25 de Julio de 1888.




La polica urbana de Sevilla

EN LOS SIGLOS XV, XVI Y XVII


Para los felices mortales que vivimos en el presente siglo,  los que
tan natural y legtimo nos parece el uso de todas las comodidades y
ventajas de que disfrutamos, pues que  toda hora y sin el menor empacho
ponemos el grito en el cielo  la menor falta que advertimos en el
cumplimiento de las ordenanzas municipales, no podemos comprender la
desidia y abandono de nuestros abuelos, en cuanto al rgimen y gobierno
de esta ciudad en las pasadas centurias. Indudablemente, nosotros somos
ms exigentes, y sentimos un cmulo de necesidades, desconocidas de
aquellos, y as es que nos alborotamos y hasta los pelos se nos ponen de
punta, al encontrar en las calles un montoncillo de basura  unos
despojos de hortalizas  de frutas, por ser espectculo que ofende 
nuestra delicada vista.

Qu diran nuestros intolerantes convecinos si por arte sobrenatural al
despertarse una maanita se hallasen viviendo en aquella gran Sevilla
del siglo XVI?

Pues si se situaban en el centro de la misma plaza de San Francisco,
repararan los grandes hoyos que  cada paso se formaban en el
empedrado, en los cuales, si era tiempo de invierno, podan cantar las
ranas, y si de verano, eran depsito de infecto y sutil polvo, que el
ms ligero vientecillo transportaba sobre casas y personas. Que aquellos
baches eran numerosos y grandes, prubalo el tiempo que invertan los
trabajadores municipales en su compostura, pues, no era insignificante
el gasto que se haca anualmente por allanar los foyos et barrancas de
las calles, en los das que precedan al de la fiesta del Corpus
Christi, segun consta de las cuentas de la Ciudad.

Pero esto de los hoyos, con ser muchos y grandes era lo de menos, pues
con el constante trfago de las recuas de los arrieros, de los caballos
de los soldados y de los vehculos tirados por bestias,  con las
paradas que tantos animales hacan en aquel lugar, el ms cntrico de la
poblacin, por tal escogido como sitio en que sus dueos hacan sus
tratos  ventilaban sus asuntos; ya los espectadores de tan animado
cuadro podran recrear su olfato con el olor de mbar y algala que
exhalaban los perennes montculos de estiercol, repartido por todos los
puntos de la plaza. Este gran basurero continuaba embalsamando el aire y
recreando la vista hasta el da en que haban de celebrarse fiestas de
toros  caas  con motivo del paso de alguna procesin, por manera que
meses enteros gozaban los vecinos del lugar  los transeuntes, de tan
recreativo y limpio espectculo[19].

Bien es verdad que en ocasiones el paternal municipio velando por la
comodidad de los vecinos trat de extirpar tan graves males para lo cual
y en vista de que la plaza estaba tan llena de inmundicias que no se
la puede andar  pie ni  caballo se pregon que los vecinos la
limpiasen y barriesen  hicieran llevar la basura al campo so pena de
una multa de 1.000 maravedises(!!).

Haba pues que salir huyendo de aquel tan concurrido paraje, por las
molestias del piso y por el hedor, y, dejando  un lado los sucios
paredones de las huertas de los conventos de San Francisco y de San
Buenaventura, cuya irregular traza formaba estrechos, tortuosos y
terrizos callejones, para entrar por la famosa calle de las Sierpes,
pero ya en ella tampoco sera extrao el hallar  cada paso montones de
basura  las puertas de menestrales  posaderos,  bien en forma de
artsticas pirmides, arrimados  los rincones que formaban los
entrantes y salientes de las casas y conventos de las Mnimas y de
Pasin, muy apropiados para que los vecinos vertiesen las inmundicias y
vestiglos que as llamaban entonces  los animales muertos, no
obstante que habia persona  cuyo cargo estaba el recogerlos.

Pero llegado aqu, suspendamos nuestro relato para dar cabida  algunos
curiosos documentos de la poca, cuyo sencillo texto es mucho ms
elocuente que podran serlo nuestras palabras.

En una peticin que los Jurados de Sevilla dirigieron al Concejo, en 14
de Septiembre de 1461,[20] despus de exponer los graves males que
resultaban del excesivo nmero de rufianes y mujeres de mal vivir, de
cuyo trato se seguan todo gnero de delitos y cuyo mal ejemplo
propagbase  los buenos, decan aqullos, que eran aqullos tan
excesivos que las gentes que en sosiego desean beuir andan espantadas e
dizen asy que les conuiene vna de dos o ser como aquellos por se
defender de los malos o despoblar la tierra e yr buscar donde biuan en
sosiego.

Y en cuanto al descuido de los servicios pblicos expresbanse de esta
suerte: ...y que mandedes limpiar esta ibdad de tanta grande suiedad
como en ella esta por tanto e tan altos muladares as en el cuerpo de la
dicha ibdad como en el derredor de ella as dentro como de fuera que ya
las baruacanas ha muchos logares tienen los muladares mas altos que las
almenas e as por el derredor, dentro de la ibdad estn los muladares
tanto altos como los lienos de los adarbes et sy caso acaesiese de
lluuias como en nuestro tiempo avemos visto esta ibdad pereseria pues
guarde nos dios de lo ms peligroso sy viere sobre sy las gentes que
otras veces de pocos tiempos aca se vieron bien es de creer que sin
mucho trabajo que la quisiesen conquistar avera muy.. enseorearse
della.

En un Memorial que los vecinos de la Ballestilla dirigieron  la Ciudad
se dice: que en la dicha calle est vna callejuela la qual
hordinariamente en todos tiempos est llena de inmundicias y vestiglos
muertos y jams pasa nadie por ella porque no se puede pasar por causa
de la inmundicia qu ay que allega hasta los tejados y aunque algunas
veces la hemos limpiado  nuestras costas desde  dos das est peor que
de antes por lo qual no es bastante remedio limpialla y el hedor que
all ay es insufrible y muchos veinos dexan sus casas por no podello
sufrir y podra congelar pestilencia ...pedan que se cerrase la dicha
calleja[21].

De igual modo que aquellos vecinos quejbanse en 1556 el Beneficiado
Curas y Mayordomo de la iglesia parroquial de San Andrs, en otro
memorial, suplicando al Concejo que mandase empedrar una callejica muy
angosta que daba  las espaldas del Sagrario en que se depositaban
muchas basuras por lo cual los exponentes haban acordado encalalla y
debuxar cruces y santos como remedio  tales abusos.

Como ltima pincelada del cuadro que vamos bosquejando, merece ser
copiado otro documento de los mismos curas de la mencionada iglesia de
San Andrs en el cual decan: que la dicha iglesia tiene vn cementerio
en el qual se entierran cada vn ao ass de la collacin como del
hospital del amor de dios, ms de ochocientas personas y estn
sepultados de mucho tiempo ms de cien mil christianos, en medio de
dicho cementerio est puesta vna cruz grande de mucha veneracin como
lugar dedicado para lo sobre dicho por todo lo qual es lugar de piedad,
emos hallado y visto muchas veces perros sacando parte de los cuerpos de
los sepulcros y comindolos y los vecinos comarcanos no teniendo
respecto  la decencia del lugar echan de noche mucha suciedad y
inmundicia de sus casas en el dicho cementerio, lo cual parece muy mal y
todo lo sobredicho nasce de estar el dicho cementerio descubierto y sin
cerca ... Pedan que la Ciudad lo mandase cercar. Firmaban los
Bachilleres, Hernando de Luque y Fuentes de Carvajal[22].

En cuanto  los vestiglos por acta capitular de 7 de Julio de 1597
mandse que se hiciera un repostero para cubrir la acmila en que eran
transportados al campo los que se encontraban en las calles; y de los
comienzos del siglo XVII hay un asiento en el Libro de Propios (19 de
Octubre de 1605) en que constan los particulares siguientes: Diego
Lpez vecino de Sevilla deue por Gabriel de Barahona Receptor general de
la cuenta de los Propios deste ao ... diez ducados en Reales que se
libraron balor 12 ducados en que se concert Por vn Repostero quel
susodicho a de hacer de estambre con vn perro y va garaban? de colores
para encima de la cabalgadura con que a de andar la persona en quien
estn Rematados los vestiglos desta ciudad echandolos fuera della los
cuales dies ducados se le libraron como dicho es avnque se conert en
doce el hazer el dicho Repostero en virtud de dos acuerdos de Sevilla de
29 de Agosto y cinco de Octubre de 1605 aos, por los quales se acord
que porque el lugar est lleno de vestiglos en mucha cantidad que los
hay muy podridos en todas las calles el veintiquatro Alonso de Porras
hiziese arrendarlos la limpieza dellos la executasse luego en el ms
moderado precio que pudiesse sacndolo  Remate y poniendo en l dos
condiciones que la persona en quien se Rematasse anduiese todo el ao
tarde y maana todos los dias por todo el lugar y que la bestia que
traxese fuese mular macho, cubierta con vn Repostero el qual mandasse
hazer el dicho veintiquatro, lo ms aprouecho que pudiesse y que no
costase ms de diez ducados....

Dejamos  nuestros lectores la libertad de hacer los comentarios que se
les ocurran acerca de los documentos consignados. Por nuestra parte
diremos solo que si esto ocurra en la ms importante rica y floreciente
ciudad de Espaa como  la sazn lo era Sevilla y durante las ms
gloriosas de nuestras monarquias;  qu estado de abandono y de
suciedad habran llegado otras ciudades de segundo y aun de tercer
orden? Y sin embargo, aquellos hombres de antao apenas si paraban
mientes en estas pequeeces, para dedicar toda su poderosa
inteligencia, toda su voluntad de hierro, todos sus nobles estmulos al
fomento de las ciencias, de las letras y de las artes, al
engrandecimiento de nuestros dominios,  la realizacin de picas
empresas con las cuales asombraron al mundo, pudiendo decir
enfticamente que: en sus dominios no se pona el sol. Hoy por el
contrario, pobres, descaecdos, faltos de ideales y de energas,
habiendo dejado perder el inmenso patrimonio que nos dejaron nuestros
abuelos, armamos un dos de Mayo. al encontrar  nuestro paso un
montoncillo de basura.




LOS LEONES

DE LOS REYES DE CASTILLA


A juzgar por algunos antecedentes que hemos reunido, parece que nuestros
antiguos monarcas miraron con gran predileccin  tan hermosos animales,
no sabemos si porque de antiguo han representado la fiereza y el valor 
por su significacin herldica conque aquellos los consideraran. Cierto
que en los ltimos aos de la Edad Media, no eran, solamente nuestros
reyes los encariados con tan bravas bestias, pues, otros monarcas
tambin lo estuvieron. Segn los historiadores, cuando regres el rey
Ren de Anjou de su desventurada expedicin de Npoles en 1442 entre
los obsequios que recibi al detenerse en Florencia, fu el de una leona
que estim mucho, porque era, aficionado  las bestias raras[23].

En el Memorial de diversas hazaas que escribi Mosn Diego de Valera
referentes al reinado de Don Enrique IV, dice el autor: en el mesmo ao
se mostr otra muy grand llama en el cielo y lo que mayor turbacin di
en todos los deste Reyno, fu que teniendo el Rey en Segovia en su
palacio muchos leones y leonas e habiendo ende uno muy grande  quien
todos los otros obedecan se comenz entre ellos tan grand pelea que
todos se juntaron contra el mayor len y le mataron e comieron parte de
l: de ende todos pronosticaron ser cercana la muerte del Rey  gran
caida[24].

Fieles  esta tradicin, de sus predeceores, mostrronse les Reyes
Catlicos, que  lo menos en Sevilla, complacanse en poseer leoneras,
no solamente en el rgio Alczar, sino tambin en el castillo de Triana.
De la existencia de las primeras atestigua el maestro Juan de Malara, el
cual describiendo las bellezas del mudejar palacio, dice entre otras
cosas: La talla de las puertas, las labores moriscas, los jardnes que
estn entre la huerta de el Alcoba y los aposentos nuevos con grandes y
espaciosos miradores, las leoneras que sola auer en tiempo de los
Reyes Catlicos etc ... Y que no fu solamente en el Alczar donde
aquellos monarcas tuvieron sus predilectas fieras, comprubase por el
siguiente documento, curioso por ms de un concepto:


Muy honorables seores:

Juan de Merlo alcayde del castillo de triana me encomiendo en vuestra
mered a la qual plega saber: quiero que sepan que El aljama e judios
desta ibdad acostumbraron siempre dar para mantenimiento de los
leones que los Reyes nuestros seores en esta ibdad tenan cinco mill
maravedises de cada ao. Y porque agora el Rey e Reyna nuestros seores
tienen e dexaron en el dicho castillo de Triana dos leones que han
menester los dichos inco mill maravedises e mucho ms para de que sean
mantenidos  vuestra merced suplico mande que los dichos judos me den e
paguen los dichos cinco mil maravedises de cada ao para ayuda al
mantenimiento de los dichos leones en lo cual al Rey e Reyna nuestros
seores fareys seruiio e  mi fareys merced[25].

Dada cuenta al Cabildo de esta peticion, los dichos asystente y
oficiales fablaron sobrello. Et finalmente encomendaron y mandaron al
jurado alfon garca, escribano del dicho cabillo quel se informe y sepa
si los dichos judos solan pagar y pagauan los dichos cinco mil
maravedises y ello por l sabido faga relain para el primero da de
cabillo.

Faltan algunas hojas del cabildo celebrado dos dias despus de la
peticin, en las cuales, acaso, constara el resultado de la
averiguacin practicada por Alfon Garca.

Parece tambin que en aquella poca atributase  tan temibles animales
virtudes curativas, pues el docto caballero Pedro Mexia, hablando del
insigne arzobispo Don Fr. Diego Deza, consigna, que, no fu bastante 
curarlo de la enfermedad de gota que lo aquejaba el colocar sus pies
sobre los lomos de un len que sus deudos hicieron traer de Africa, lo
cual vi por sus propios ojos el ilustre historiador sevillano. La
predileccin de nuestros monarcas, especialmente de los Reyes Catlicos,
por los leones, cay en desuso en los reinados posteriores; pero en
cambio alguno de aquellos gustaron de poseer coleccin de fieras como
Don Felipe IV que orden en 1632 se escribiese al Virrey del Per y 
aquellas Audiencias para que se le enviasen los animales feroces de
dichas regiones, pues S. M. deseaba tener un circo donde encerrar
leones, tigres, osos y dems bestias salvajes[26].




LA COMPRAVENTA

de los esclavos en Sevilla

SIGLOS XV-XVI


Como una triste consecuencia de la guerra, como costumbre aceptada y
reconocida por todos los reinos de Europa, en los que podramos llamar
cdigo  convenciones militares, es sabido que los prisioneros
constituan parte del botin del vencedor, y por lo que respecta 
Espaa, de igual modo que nosotros imponamos la esclavitud  los
enemigos que aprisionbamos, as tambin aquellos nos sometan 
dursimos cautiverios, extremando sus rigores hasta el ms brbaro
refinamiento.

Slo procedentes de la toma de Mlaga, llegaron  esta ciudad 2.300
moros enviados por los Reyes Catlicos, para que el Concejo los pusiese
en guarda, por cuanto estaban rescatados por 30 doblas moriscas cada
uno, y en Cabildo de 27 de Septiembre de 1487, se dispuso cumplir lo
mandado por el Rey de que se diesen 3 maravedices diarios  cada uno,
mientras llegase el rescate.[27] Aquellos prisioneros tenan quienes los
rescatasen; pero cuntos ms se vieron obligados  sufrir el yugo de la
esclavitud!

La esclavitud fu siempre consecuencia del derecho de la fuerza,
entonces mostrbase en su ms salvaje vigor, sin atenuaciones; sin
hipcritas convencionalismos. El seor dispona de su esclavo, como de
sus muebles  de sus animales, y as vemos corrientemente en los
antiguos inventarios de bienes que se hacan por fallecimiento de
cualquier persona, que,  seguida de la enumeracin de los asnos, bueyes
etc. hacase el aprecio de los esclavos, hombres, mujeres  nios,
siendo de notar que de igual modo que se determinaban los defectos
fsicos de los brutos, marcbanse tambin los de aquellos infelices
seres; consignando por ejemplo, si era viejo, tuerto,  manco, si
padeca de bubas  de enfermedad contagiosa. Verdad tambin, que, raro
era el testador de regular posicin social, que no recompensaba los
servicios que sus esclavos le haban prestado ahorrndolos; esto es,
concedindoles plena libertad y hasta otorgndoles mandas  legados para
atender  su sustento.

Promulgada en 1502 la Pragmtica de los Reyes Catlicos contra los
moriscos, dispsose en ella que los que optasen por permanecer en el
Reyno haban de convertirse  la religin cristiana, prohibiendo  los
que no lo hicieran dentro del plazo que se les fijaba, que saliesen de
l, para lo cual facultse  los gobernadores de las fronteras para que
los hiciesen prisioneros. A este propsito, dijo en un curioso artculo
nuestro amigo Don Nicols Tenorio. En el mes de Abril de 1504 varios
cristianos nuevos vecinos de Hornachos intentaron pasar la frontera y
entrar en Portugal por tierra de Extremadura. El Comendador de Badajoz,
Gonzalo Mendez supo su intento y trat de impedirlo ... para lo cual
envi en su persecucin  Pedro Muiz Alguacil de Mrida, quien al
frente de algunos hombres de armas fu tras ellos y les di alcance
hacindoles prisioneros. Los moriscos fueron llevados  presencia de
Gonzalo Mendez, ste les hizo esclavos de los Reyes y como por una
cdula de Sus Altezas estaba obligado  entregar 35 esclavos  los
oficiales de la Contratacin de Sevilla, dispuso que siguiesen el camino
para esta ciudad ... Ya en Sevilla fueron aposentados en las
Atarazanas, mientras los Oficiales daban cuenta al Rey y se resolva la
proposicin hecha por algunos cristianos nuevos que solicitaron de
aqullos que antes de subastarlos, se escribiese  sus parientes vecinos
de Hornachos para que los rescatasen. La Cdula Real dispuso que fuesen
subastados pblicamente y adjudicados al mejor postor, como as tuvo
lugar en las Gradas, donde puestos en fila los 35 fueron examinados por
los licitadores procedindose desde luego  la subasta, que dur cinco
das, importando la venta 671 502 maravedises.

Era natural, por tanto, diremos nosotros, que la compraventa de esclavos
fuese un negocio tan importante como lo era la de los productos que
venan de las Indias  los de la tierra, que hubiese mercaderes,
tratantes y corredores que en ella se ocupasen. Mxime si se atiende 
que el contingente de esclavos tuvo que aumentar de manera considerable
con los pobres indios que venan del Nuevo Mundo.

Con el honroso ttulo de mercader de esclavos se nombra  Martn
Snchez, marido de Luisa Fernndez, que viva en la plaza de San
Francisco casa propia del Cabildo eclesistico en 1548[28].

Con el de tratante en esclavos, hallamos  un Francisco Diaz, que viva
en la collacin de la Magdalena en 1564[29] y con el de corredor,  un
Francisco Barja, vecino en la calle de San Roque, segn consta del
Padrn de 1691[30].

Muchos de aquellos desdichados, bien porque fuesen de levantisca 
viciosa condicin, bien porque se le hiciese la esclavitud intolerable,
huan de sus dueos y escapaban  lugares donde pudiesen vivir
libremente, y para dificultarles su evasin impusironseles marcas en el
rostro como comprueban los siguientes documentos.

En una escritura de 5 de Septiembre de 1500 se habla de un esclavo que
llevaba en una mejilla una flor de lis, y una estrella en la otra[31].

En el testamento de Pedro Garcia de Quesada, otorgado  9 de Marzo de
1520, en la enumeracin de sus bienes se lee: yten vu esclabo moro del
cabo de hedad de quince  diez y seys aos, herrado en la cara en vn
carrillo con una S. y enotro vn clavo que se dice abrahem el cual compre
de Gonzalo de Toledo mercader ...[32]

Beatriz de Miranda otorg carta de ahorramiento en favor de su esclava
Catalina, morisca, herrada en la barba y en un carrillo, 20 de Enero de
1539[33].

Jernimo Delcia, colchero, vendi un esclavo indio  Diego Hernndez
Farfn, llamado Hernando de 24 aos con vn letrero en la cara con unas
letras que dizen esclavo de Juan Romero ... 7 de Diciembre de 1554[34].

Catalina de Villafranca compr un esclavo mulato marcado en ambos
carrillos con una S. y un clavo, 14 de Diciembre del mismo ao[35].

Juan Snchez, maestro mayor de las obras de Sevilla, que drigia las de
nuestras famosas Casas Capitulares, vecino en la Magdalena, vendi 
Alonso Martn tratante en esclavos una esclava morisca herrada en la
cara con vnos letreros en que dizen Juan Snchez, cantero, 24
Noviembre de 1555[36].

Francisco de Aranda vendi  Miguel de Escobar un esclavo mulato llamado
Fernando, de 20 aos, herrado en la cara con unas letras que dicen:
Francisco de Aranda en Sevilla 29 de Mayo de 1539[37].

Diego de Cceres clrigo, vendi  Diego Mendoza un esclavo morisco de
28 aos herrado en la cara con vnas letras que disen diego de cceres,
28 Enero de 1547[38].

Bastan las anteriores citas para que nuestros lectores juzguen de la
consideracin que tuvieron nuestros antepasados  los infelces 
quienes la fuerza bruta de las armas sumi en las desventuras de la
esclavitud.

La lectura de los infinitos documentos referentes  aquella, que han
pasado por nuestras manos, ofrece como marcas generales las de la S y el
clavo que colocaban en el centro de dicha letra verticalmente y las de
los nombres y apellidos de los dueos seguidos  veces hasta de la
profesin de aquel como se ha visto en la morisca que perteneci al que
hoy llamaramos arquitecto municipal.

Por ltimo diremos que en ocasiones, fueron tambin objeto de regalo los
desdichados moros, hechos prisioneros por nuestros soldados, segn
consta en un libramiento de la Ciudad hecho  1. de Diciembre de 1488
en favor de Gonzalo Gmez de Cervantes y del comendador Juan de la
Parra, de 50000 maravedises por ciertos moros y moras del Rey y de la
Reyna que la Ciudad regal al Maestre de Santiago y adems 30 doblas de
oro castellanas, que se pagaron  Lus Diaz de Toledo por un halcn que
se envi tambin como obsequio al mencionado Maestre.

Muy posible es que entonces el magnate agasajado hubiese visto con ms
agrado el halcn de 30 doblas que sus mseros esclavos.




La fiesta del Corpus Christi en Sevilla

EN LOS SIGLOS XV Y XVI


I

No pretendemos en estos ligeros apuntes trazar la historia de tan gran
festividad religiosa de la Iglesia Catlica en nuestra ciudad. Redcese
nuestro objeto tan solo  consignar algunos curiosos pormenores por los
cuales ver el lector de qu distinta manera fu solemnizada en Sevilla
en aquellos siglos de fe y de entusiasmo, durante las centurias XV. y
XVI. con datos inditos en su mayor parte por cuyo concepto estimamos
que sern vistos con gusto por los aficionados.

Instituida esta solemnidad por el Pontfice Urbano IV en 1264 para toda
la cristiandad, no fu acogida en sus principios, con todo el amor que
era de esperar  causa de la gran divisin que perturbaba la Italia de
gelfos y gibelinos, pero en el Concilio general de Viena celebrado en
1311 bajo Clemente V, fu confirmada la Bula de Urbano IV en presencia
de los reyes de Francia, Inglaterra y Aragn, mandndose ponerla en
vigor en toda la Iglesia. En 1316 el Pontfice Juan XXII aadi  esta
fiesta una octava con el mandato de llevar pblicamente en procesin el
Santsimo Sacramento.

Ni en los archivos capitular eclesistico ni en el municipal, hemos
logrado ver documentos relativos  esta solemnidad en el siglo XIV,[39]
mas parece razonable suponer, que entonces, los pueblos, que no eran muy
dados  novedades porque tampoco las circunstancias poltico-sociales
permitan andar variando  cada paso sus usos, costumbres y ceremonias
se celebraria la fiesta del Cuerpo de Dios entrado el siglo XV con poca
diferencia de como se efectuaba en la precedente centuria.

Los documentos ms antiguos consultados por nosotros en el archivo de la
Santa Iglesia son de 1454 y los asientos de gastos de esta fecha juntos
con los que contienen los libros del Mayordomazgo Mayor de Sevilla,
permiten reconstituir el ceremonial que se empleaba y dan cuenta de los
dispendios que ocasionaba  ambos Cabildos eclesistico y secular
interesados en el mayor esplendor de la Fiesta.

Anticipadamente al da en que habia de celebrarse cuidbanse de allanar
los foyos et barrancas de las calles, as como limpiarlas del
estircol. Colocbanse toldos en el Corral de los Olmos, los tapices del
Sr. Arzobispo en las Gradas y cubrase el suelo del templo y el de las
calles, de juncias, alcacel y hierbas olorosas.

Salan en la procesin doce mozos del coro con sendas hachas de cera que
pesaban una arroba cada una, con ngeles pintados  con flores
naturales, otros llevaban prtigas de plata  incensarios.

Al acordado son de dos rganos porttiles, entonaban himnos 27 cantores
entre ellos ocho con jubones y guirnaldas en las cabezas y adems seis
ngeles taendo instrumentos y cuatro profetas con sendas filactrias
de oropel[40], siguiendo luego la roca, que como los pasos de
nuestras procesiones era transportada  empujada por hombres. En ella
veanse, tambin representados por hombres,  Jess, la Virgen, Santo
Domingo y San Francisco,[41] con dos juglares que aquel ao fueron Juan
Canario y su compaero y otro que se ocupaba en lanzar truenos desde
la roca, cobijados por un cielo de algodn en rama, azul,[42], con sus
estrellas el sol y la luna, el cual por medio de un mecanismo abrase y
cerrbase de cuya operacin se encargaban angeles. Tambin iban en la
roca los cuatro Evangelistas, por cierto que al que representaba  San
Juan pagbasele 50 mrs. doble que  sus compaeros, porque llevaba el
aguila y 25 al hombre que adiestra  este del aguila cuyo dato nos
hace suponer que la simblica ave sera de movimiento. Bajo las andas
cerradas por paos (frontales), iban otros imitando el canto de canoras
avecillas. Las cuentas de gastos de los trajes, atributos, barbas, etc.
as como lo que se pag al platero Anton Ruiz por el trabajo que toma
en coger esta gente e aliallos e vestillos con otras curiosas partidas
nos dan cabal idea de lo que era la procesin, la cual terminaba con la
rica arca destinada al Cuerpo de Dios, acompaada por la nobleza que el
ao de 1496, la constituan el Duque de Medina, el Conde de Cabra, los
hijos del Conde de Cifuentes y otros caballeros, cerrando la brillante
comitiva, el Preste para cuyo descanso transportaban una silla. Por
ltimo despus de la procesin el Cabildo eclesistico obsequiaba  sus
convidados con cerezas, brevas, ciruelas y vino blanco; merienda harto
frugal y que andando el tiempo en 1530 hzose ya ms suculenta pues
adems de las frutas y vinos hubo ternera, pollos, palominos, perniles
de tocino, pasteles, limones para la ternera y azucar  cuyos sabrosos
comestibles aadieron el conocido manjar blanco, agraz y vino aloque.

De 21 de Enero de 1499 es el auto capitular ms antiguo que hemos
encontrado en que se manifiesta el deseo del Cabildo de sustituir la
antigua arca en que se transportaba el Santsimo por una Custodia,
estimulado por el ofrecimiento del Patriarca B. Juan de Rivera de
contribuir para ella con cien marcos de plata, dando otros ciento la
Fbrica y con igual suma brindaron otros seores cannigos, racioneros y
compaeros.

Las grandes lagunas que hay en los Libros de Fbrica de estos aos,
impiden saber cuando y por qu orfebre se comenz la obra; siendo de
mircoles 8 de Mayo de 1504 el primer auto capitular que encontramos
referente  ella por el cual parece que no se haba comenzado aun pues
en l se dispuso que pedro pinelo faga vna custodia muy buena de plata
e su aparejo de brocado y sin embargo en 10 de Diciembre del citado ao
encargaron al Maestrescuela y al Arcediano de Carmona que vean con
algunos plateros cierta obra que se desfizo de la que los plateros que
fazen la custodia tenan labrado. El auto anterior por consiguiente,
tuvo por objeto recomendar al Cannigo Pinelo que cuidase de que la obra
de la alhaja fuese excelente y por no considerar as lo que hasta
entonces llevaban hecho sus autores, se acord que desbaratasen lo
labrado.

En mircoles 13 de Diciembre del referido ao de 1504 se platic sobre
lo de la custodia de la forma que se a de acabar ... e determinse quel
seor arcediano de sevilla e los otros seores beneficiados que se
fallaron presentes quando se platic sobre esto con el Rmo. Sr.
Arobispo vayan a su seora e le digan como su seora fu contento que
se fiziese de la manera que estaua al principio traado y que desta
manera ayan as a por bien que se acabe. Por ltimo en 10 de Julio de
1506 se orden al Cannigo Pinelo que venda el arca de madera en que
antiguamente se lleuaua el corpus xpi.

Parece que despus de esto, poseyendo ya la Iglesia su rica y nueva
Custodia, no haba ya que pensar en ms, y, sin embargo no tard mucho
tiempo sin que el Cabildo proyectase una nueva alhaja. En su virtud, en
10 de Enero de 1509 encarg la Corporacin al entallador Gomez de Orozco
que hiciese un diseo, por el cual recibi 1500 mrs. y en 23 de Mayo del
citado ao dicho Cabildo comision al platero de Fbrica Juan de Oate
para que marchase  Portugal por el maestro que haba de ejecutarla, que
fu el orfebre Juan Aleman[43]. Esta nueva custodia no parece que
satisfizo tampoco al Cabildo, caso de que llegara  hacerse, puesto que
otros dos alemanes, los maestros Nicols y Marcos fabricaron una nueva
que se termin en 1525.

Ya hemos dicho de paso, que al esplendor de la fiesta del Corpus en el
siglo XV contribua muy eficazmente la Ciudad, y por sus
interesantsimos cuanto poco conocidos Libros del Mayordomazgo, sabemos
lo que se gastaba en arrayan, ramos y juncia, en el barrer de las
calles en las 106 candelas que llevaban los seores capitulares 
invitados, algunas de ellas, las que se daban  las personas de calidad,
tenan reyes pintados por los mejores artistas de la poca,  bien las
armas reales[44] y en la colacin que se serva despus de la
procesin, compuesta de los mismos frugales comestibles que la del
Cabildo eclesistico, escancibase en jarras bermejas y jarrillas el
vino que se traa de Lepe y de Madrigal.

En 1426, para aumentar el pblico regocijo, comision la Ciudad  su
Alguacil Mayor Don Juan Prez de Guzman para que se concertase con un
hombre que ofreca fazer vnos juegos para el da de la fiesta del
cuerpo de Dios por 50 florines de oro ... por donde seran excusados
muchos de los otros juegos que se fazan con gran costa.

Tambin la nobleza tomaba parte en las fiestas contribuyendo  su
esplendor con lucidas justas y al propsito transcribimos el siguiente
curioso acuerdo capitular de la Ciudad. En este cabildo (sbado 30 de
Abril de 1474) vinieron don gaspar y tello y dixeron  los dichos
oficiales de como ellos y otros caualleros entendan justar el da de la
fiesta del Cuerpo de Ntro. Seor. Et que  su merced pluguiese de les
mandar dar tela y lanas segund la costumbre en semejante caso sobre
lo qual fablaron y finalmente mandaron que les fuesen dadas la dicha
tela y lanas y para ver donde y como se poda complir, encomendaron y
mandaron a don Pedro nuez de guzman y a iohan de pineda y rodrigo de
ribera regidores de la dicha cibdad y que como lo ellos ordenaren que
asy se faga e cumpla[45].

Andando el tiempo, y cuando la piedad y devocin haban llegado  su
mayor auge, el Concejo sevillano, interpretando el pblico sentimiento,
procur el mayor esplendor en esta Fiesta, y para, ello entre otras
disposiciones concedi premio  los vecinos moradores en las casas de la
carrera, que, con ms gusto y riqueza adornasen sus fachadas, segn
comprueba un libramiento de 1870 mrs. en favor de Pedro Gmez por la
costa que tuvo en adornar su casa, sita en la Cerrajera el da que pas
la procesin, fecha  8 de Julio de 1603.[46]

En cuanto  las representaciones de carros[47] con las de Autos
Sacramentales, es tan larga la materia, que dara ella sola para
escribir un amplio  interesante volumen, por su significacin literaria
y artstica, sin contar el curioso estudio de costumbres  que se
presta: diremos solamente, que el primer carro de representaciones de
que tenemos noticia, debise  la inventiva del clrigo Figueroa, en
1558, en el cual pudo verse muy al vivo la conversin de San Pablo; as
como las primeras farsas, origen de nuestro teatro, no comenzaron en
esta Catedral hasta 1563. Vamos sin embargo  titulo de curiosidad 
consignar los datos que hemos recogido referentes  carros, danzas,
representaciones etc. que acaso algn curioso pueda aprovechar.


=1497=

En este Cabildo (viernes 27 de Junio) fu dho.  los dhos. oficiales por
don pero nues de guzman alguacil mayor en conmo bien saba su merced
quel tena cargo de fazer salir los juegos y danas cuando la Reyna nra.
sra. mandase fazer la fiesta del cuerpo de nro Seor, Et que agora el
seor duque le auia dicho que le paresca que se deuia fazer la dha.
fiesta y salir al recibimiento quando la Reyna nra. sra. entrase y
asymismo dixo que deuian salir al dho. recibimiento todos los negros que
ouiese en esta ibdad. Et visto lo sobre dho. dixe ron que eran en que
se asy fiziese segund y en la manera quel dho don pero nues lo haua
dho.[48]


=1501=

en este cabildo (14 de Mayo) fu dho.  los dhos. tenientes e Regidores
por don Pedro de guzman alguasil mayor como los gigantes que se sacan
el da de la fiesta del corpus xpi. estan mal reparados que gelo fazia
saber para que los mandase reparar sobre lo qual por el dho. teniente e
regidores fu acordado que los fieles executores manden dar luego  los
tintores desta ibdad o al que de ellos touiere cargo de fazer aderezar
los dhos. gigantes para esta fiesta de corpus xpi. primera que viene,
mill mrs. de qualesquiera penas en que haya condenado a cualquier
persona para ayuda de reparo que ouiere menester para que salgan la dha.
fiesta con tanto que los dhos. pintores[49] se obliguen primeramente
ante los contadores de la dha. ibdad de tener de aqa delante reparados
los dhos gigantes.[50]


=1570=

--En 24 de Junio, 3000 mrs.  Luis Daz  cumplimiento de 32 ducados en
que se concert con l el carro de Lucifer.

--En 4 de Julio 3000 mrs.  Luis de Saldaa  cumplimiento de 32 ducados
por el carro de El Desposorio.

--Este da, 1700 mrs.  Juan Flores  cumplimiento de 200 rs. por la
danza de los caballos que se concert con l.

--Este da, 11920 mrs.  Diego de Santiago, chapinero,  cumplimiento de
80 ducados por las tres danzas que sac el dia de la fiesta.

--Este da, 3282 mrs.  Lus de Cerdea (Saldaa?)  cumplimiento de 35
ducados en que se concert con l el carro de San Antonio y San Pablo.

--Este dia, 2812 mrs.  Juan Fernandez  cumplimiento de los 530 ducados
en que con l se concert el carro de los hijos de Jacob.

--Este da, 3300 mrs.  Diego Berrio de resto de 35 ducados en que se
concert el carro de diria hija de cabos que sac para la fiesta.

--Este da, 1800 mrs.  Cristbal Ortiz, de resto de 20 ducados que con
l se concert la danza de los matachines.

--En 12 de Julio 2126 mrs.  Cosme de Xerez  cumplimiento de 250
ducados en que con l se concert la danza de los ngeles y los
demonios.

--En 12 de Julio 3289 mrs.  Cristbal Hernndez, pintor, de resto y 
cumplimiento de los 35 ducados que con l se concert el carro de la
muerte.

--En 19 de Julio 2159 mrs.  Andrs de Hoces, de resto y  cumplimiento
de 30 ducados que con l se concert la danza de las Amazonas.

--Este da  Juan Lpez Romero, 1875 mrs. de resto y  cumplimiento de
10 ducados en que con l se concert la danza de los galanes.[51]

En otro Lib. de caja en 4., cuyo tejuelo lleva los aos 1570-74 se
determinan los gastos y por sus asientos sabemos que en el carro de La
Muerte de Adan entraban 7 figuras vestidas de seda, que en el del
Desafo de Lucifer con el hombre 8 aliadas tambin de seda, en el del
Casamiento  Desposorio de Espaa, 9, etc., etc., con igual lujo
ostentbanse las danzas.

--A Diego de Santiago se pagaron en 8 de Agosto 1571, 3000 mrs. por la
danza de villanos.[52]

--En 12 de Junio  Cristbal Snchez de Mendoza por la mitad del carro y
danza que ha de sacar el da del Corpus xpi.

--En 15 de Junio 2250 mrs.  Alonso Ramrez, por la mitad de lo que hubo
de haber por la danza de las espadas.

--En 12 de Junio  Diego de Berrio, sastre, 5625 mrs. por la mitad del
carro del Convite de Abrahan.

--Al mismo 12375 mrs. por la mitad de 66 ducados que con l se
concertaron por dos carros el uno del rey Agabaro y el otro El Bautismo
de San Juan.

--A Cristbal de la Cruz, zapatero, 3612 mrs. por las danzas de las
Ninfas y del Loco.

--A Luis de Cerdea 5625 mrs. por la mitad de 30 ducados que con l se
concert el carro de las Cortes de la Muerte.

--A Lorenzo Nuez por la mitad de 20 ducados que con l se concert la
danza de los monstruos.

--A Melchor de San Miguel 3400 mrs. por la mitad de 200 reales que con
l se concert la danza de los galanes.

--A Luis de Ribera pintor, 4875 mrs. por la mitad de 26 ducados que con
l se concert el carro de Joachin y Santa Ana.

--A Pedro Martnez 1500 mrs. por la mitad de 8 ducados que con el se
concert la Tarasca y moxarrillas.

--En 8 de Agosto  Melchor de San Miguel 5950 mrs. por una danza que
sac el da de la fiesta  cumplimiento de la dha. danza y del premio de
ella que le mandaron dar.

--En 1 de Octubre  Luis Diaz 4420 mrs. que la Ciudad le mand librar
porque sac el mejor carro el da de la fiesta del Corpus este ao de
1571.

--A Luis Diaz dorador ... por un carro que ha de sacar de La esgrima
espiritual.

--A Cristbal Snchez de Mendoza 30 ducados por un carro de la
visitacin de la Reina de Sab y 12 por una danza de Los Portugueses.

--A Diego de Santiago 15000 mrs. por dos danzas, una de los Villanos y
otra de los Turcos.

--A Diego de Saldaa 7500 mrs. de una danza de La Justa de los
perineos?

--A Cristbal de la Cruz 7225 por una danza de los ninfas y del oso.

--A Luis de Cerdea 11250 mrs. por un carro de las Cortes de la Muerte.

--A Lorenzo Nuez 7500 mrs. por una danza de moriscos?

--A Melchor de San Miguel 6800 mrs. por una danza de galanes.

--A Alonso Ramirez 4500 mrs. por una danza de espadas.

En 18 de Junio, 4888 mrs.  Pedro Gmez sacristn y  Juan Martn, que
les mandaron dar de premio por dos cruces que sacaron de ynbincin el
da de la fiesta del Corpus xpi.[53]


=1572=

Entre los asuntos de la Fiesta del Corpus que estimamos ms curiosos
podemos citar los siguientes:

--A Juan Fernndez jubetero, 13125 mrs. por el carro de la Justicia
espiritual.

--A Diego de Berrio 11250 mrs. por el de los Cinco Sentidos.

--A Cristbal de Santa Cruz 6000 mrs. por una danza de turcos y
peregrinos y una fuente.

--A Pedro Guerra 6750 mrs. por una de gitanos.[54]


=1574=

--A Miguel Diaz 14 ducados por una danza de espadas.

--A Juan Jimnez, zapatero, 20 ducados por la danza de los gitanos.

--A Diego de Berrio 400 rs. por el carro de la historia del Rey
Jubiniano (sic.)

--A Cristbal de la Cruz 20 ducados por la danza de los galanes.

--A Melchor de San Miguel 200 rs. por la danza de los salvajes.

--A Luis Diaz, Dorador, 35 ducados por el carro de La Via del Seor.

--A Diego de Santiago 20 ducados por una danza de moriscos.

--A Juan Bautista 20 ducados por una danza de indios.

--A Juan de Reinoso 300 rs. por un carro de La Historia del Rey Cosdruhe
(Cosroes?).

--A Pedro Montiel 400 rs. por un carro de El Sembrador.

--A Andrs del Castillo 32 ducados por un carro de El Convite
celestial.

--A Bartolom Romero 20 ducados por una danza de villanos de un
desposorio.

--A Alonso de Capella 40 ducados por el carro de la Batalla de la muerte
de los justos  la vida de los viciosos.

--A Cosme de Xerez 400 rs. por el carro de la Asuncin de nra. Seora.

--A Hernando Manuel 20 ducados por la danza de Torneo de  caballo.

--Al mismo por sacar la Tarasca, mojarrillas y dos salvajes.

--A Diego de Tejeda 400 rs. por un carro de Las Tiendas del mundo.[55]

--A Pedro Montiel 40 ducados por el carro de los Desposorios de Cristo
con la naturaleza humana que tiene 7 figuras.

--A Luis Diaz 40 ducados por el de La Demanda que pone el demonio al
gnero humano, con 7 figuras.

--A Alonso Ramrez por una danza de espadas con 18 figuras.

--A Lorenzo Nez por la danza llamada de La Montera" con 10 figuras.

--A Melchor de San Miguel por otra de los galanes, ninfas y un toro.

--A Diego Hernndez morisco, 22 ducados por otra con 8 figuras y una
ermita.

--A Feliciano de Salazar 70 ducados por otra de Las Serranas con 8
figuras y la danza de los gigantes que tiene 7 con el padre.

--A Hernando Manuel 210 rs. en que se le concert la danza de Los
Cavadores, la Tarasca y Mojarrillas.

--11 de Mayo. A Alonso Rodrguez de caros? se libraron 30000 mrs. mitad
de los 160 ducados en que con l se concertaron quatro carros ... el uno
dellos por s y los demas en nombre de pedro de segura y de luis de
sagrancena y de francisco de plaza que son el uno de los desposorios de
josep que tiene 10 figuras y el otro del ensalzamiento de la humanidad
que tiene 10 figuras y el otro el nio perdido que tiene 8 figuras y el
otro del nacimiento de Moysen que tiene otras 8 figuras  razn cada
vno de 40 ducados y los 40 ducados restantes  cumplimiento de los
dhos. 12 ducados por lo que se ocup en la yda y buelta  la villa de
sanlcar de barrameda y por los acarretos de sus rropas y lo que dexo de
ganar en las comedias que pudiera haber hecho por benir  esta ciudad.

--A Juan Bautista 20 ducados por la danza de El triunfo de David con 9
figuras.

--A ples autapel? 3567 mrs. por 87 varas de anjeo que di para el
carro que se hace de los italianos  41 mrs. la vara lo qual se libr
por cdula del seor juan de len, veyntiquatro  quien fu cometido el
hacer el dho. carro ... etc.

--A Juan Chacon pintor 6358 mrs, que los ubo de auer por lo que pinto en
los medios carros que se hicieron para los italianos ... etc.[56].


=1576=

Pedro de Saldaa autor de comedias vecino  Santa Mara di poder  Juan
de Quiones, Escribano de S.M. para que en su nombre pidiese y cobrase
del Cabildo de la Ciudad 70 ducados que deba pagarle en cuenta de lo
que hubiese de haber por razn de dos carros que se oblig  presentar
en la fiesta del Corpus. 10 de mayo 1576[57].


=1580=

Memorial de los autores de danzas Diego Hernndez y Cristbal de la Cruz
en 1580 pidiendo  la Ciudad la paga de sus salarios, por haber seruido
al cabildo en diferentes fiestas[58].


=1586=

Mateo de Sauzedo autor de comedias citado en el Lib. de Propios de dho.
ao; fu comisionado para ajustar una compaa para los autos
Sacramentales del dia del Corpus de 1587.[59]


=1597=

En el Libro de Propios de la Ciudad de dicho ao se cita  Juan Bautista
de Aguilar como maestro de las invenciones de los cuatros carros de
representacin que se hicieron para la fiesta del Corpus del mencionado
ao.

En el mismo figuran Diego Lpez y Pedro de Aguirre, el primero como
autor de la danza Los indios.

En el citado ao, Hernando Franco cobr 95540 mrs. por sacar el da del
Corpus la Tarasca y moxarrillas y dos danzas tituladas Las
carrastollendas de Barcelona y Las Ferias de Bilgan y consta que
Baltasar de Guzman, autor de danzas, sac dos en la fiesta de que
tratamos, una llamada Los gitanos y otra el hombre vicioso.

En las representaciones de los autos tomaron parte los comediantes
Melchor de Villalba, Francisco de Palencia, Pedro Nubio y Vicente
Caballero, el cual gan la joya.

A Melchor de Len autor y comediante, se libraron 300 ducados para l y
su compaero por dos carros de representacin que sac el da del Corpus
del mismo ao de 1597. Titulbanse de Santa Elena y el Cometa y con
ellos gan el primer premio. En el mismo Libro de Propios se cita 
Pedro Guerrero, autor de danzas, que quizs es el mismo que hizo los
escudos que se pusieron en la carrera de la procesin del Corpus para
que ante ellos representasen.

A Nicols de los Rios se libraron 700 ducados por s y en nombre de
Miguel Ramrez por dos carros de representaciones.

A Hernando Franco, autor de danzas; se libraron 280 ducados por dos que
haba de sacar, intituladas: La maana de San Juan y una boda pastoril.
La primera con 20 figuras y la msica y la otra con 18 y dos de msica y
asimismo por la Tarasca y moxarrillas[60].

A Baltasar de Guzman autor de danzas 8 ducados por la que sac el da en
que se hizo la procesin general por la salud; 14 Septiembre 1600[61].


=1600=

A Antonio Calvo sastre, 21193 mrs. resto de 170 ducados en que se ajust
con l la danza titulada La maana de San Juan que sac en la fiesta del
Corpus de este ao; 9 Septbre. 1600[62].

A 25 de Octubre del mismo ao se libraron al pintor Gonzalo de Campos
Guerrero 26.080 mrs.  cumplimiento de la pintura de los cuatro carros
de representacin que salieron el da del Corpus  invenciones de
ellos[63].


=1602=

Francisco Baan, autor de danzas, se concert con la Ciudad en sacar una
de espadas con 20 figuras con su panderete un tamboril y unas chapas en
precio de 40 ducados y otra intitulada La conquista de las amazonas, por
160 ducados.[64]

Luis de Vergara, autor de comedias, concert con la Ciudad en 14 de Mayo
del mismo ao por ante Antonio de Alfaro  representar dos autos, en 700
ducados.[65]

A Baltasar de Guzmn y Pedro de la Fuente, autores de danzas, Martn de
la Rumia y Gonzalo de Campos Guerrero maestros de hacer invenciones y 
Anton Calvo autor de comedias los vemos citados en el Lib. de Propios
del mismo ao.

El segundo de los tres ltimos citados era el pintor que la Ciudad
ocupaba en las ocasiones que se ofrecian y de el tratamos en la pg. 22
del tom. II de nuestro Diccionario de artfices sevillanos.


=1603=

Gaspar de Porras, autor de comedias, recibio 300 ducados por los dos
carros de representaciones La encomienda del hombre y Los locos; 10 de
Junio del ao citado y Juan de Madrid autor, de danzas sac la de El
robo de Elena, 9 de Julio del mismo ao[66].

Baltasar de Pineda autor de comedias contrat en 700 ducados dos carros
de representaciones La humanidad del hombre y la Venta del
mundo[67].

gastos de la fiesta del Corpus Christi deste ao de 1603--deue por
gabriel de barahona Receptor general de la mayorma deste ao 18700 mrs.
que se le libraron  gonalo de campos guerrero Pintor de Resto y a
cumplimiento  los 300 ducados en que en l se Remat digo concert la
comisin de la dha. fiesta. Por la pintura de los carros de
representaciones que salieron el da de la dha fiesta del Corpus xpi.
con sus ynvenciones de los quales dchos 300 ducados. Por auersele
librado los 250 ducados dellos conforme  su asiento y por hauer
cumplido con su obligacin y concierto se le libraron los 50 ducados
Restante en virtud de una fee de Mateo de uilla Real escribano de
comisiones que va con la libranza y de los acuerdos de su seora.
Referidos en otras partidas deste quaderno[68].


=1604=

Anton Calero y Antonio de Villegas autores de comedias citados en un
asiento de 14 de Junio de 1604[69].


=1605=

Antonio de Granados autor de comedias cobr 700 ducados por dos autos de
representacin que hizo en las fiestas del Corpus. Libramientos de 7 de
Mayo y 17 Diciembre de 1605 y acuerdo capitular de 22 de Marzo[70].


=1606=

Melchor de Len autor de comedias citado en el Lib. de Propios, 18 Mayo
1606.


=1671 Y 72=

Peticiones de una autora de danzas, no expresa el nombre, 29 Mayo, 11
Diciembre de 1671 y libramiento  la misma 20 Junio 1572.

Peticin de Bernardo de la Vega y Alonso Caballero autores de comedias
sobre la joya, por los Autos Sacramentales de la fiesta del Corpus, 27
Junio 1672.

Peticin de Alonso Caballero autor de comedias para que la Ciudad le
deje representar con un carro suyo el da del Corpus, 9 Abril 1672[71].

Peticin de Alonso Cano autor de comedias sobre que se le libre la joya
del Auto Sacramental del da del Corpus[72].


=1694=

Isidoro de Herrera autor de danzas dirigi memorial  la Ciudad
hallndose preso en la crcel Real.


=1739=

Por escritura de 11 de Septiembre de 1739 obligse Melchor Rendon
maestro de obras de carpinteria v.  Sta. M.  vestir, desnudar y
aderezar los gigantes tarasca y dems agregados para el da del Corpus,
siendo de su cargo vestirlos la vspera de la octava, pintar de nuevo la
tarasca y caras y manos de los gigantes[73].


=1752=

Manuel Gmez como pral. y Juan Gmez su fiador; obligronse  sacar la
danza de espadas el da del Corpus[74].

Los datos consignados son sufientes para dar una idea de lo que costaba
 la Ciudad la Fiesta del Corpus Christi durante los pasados siglos: el
lujo que debi ostentarse en los carros y en las danzas, el ingenio de
los escritores, de asuntos para aqullos y para stas. Los primeros
rindiendo culto  la piedad, ora acudan  las enseanzas de los
Sagrados Libros, ora  procurar la correccin de costumbres, ofreciendo
al pueblo por medio de alegricos asuntos las funestas consecuencias del
vicio y los galardones reservados  la virtud.

Mucho ms hubisemos podido aumentar continuando el examen de los libros
y documentos de nuestro riqusimo Archivo Municipal, pero, quede
reservada esta tarea  quienes especialmente se propongan escribir la
historia de una solemnidad, que durante siglos fu la ms celebrada de
los sevillanos.

       *       *       *       *       *

El extravo de unas cuantas cuartillas, dej incompleto el presente
artculo, en la sucinta descripcin que dejamos hecha de la Procesin
del Corpus en el siglo XV. Halladas luego, estimamos que por su inters
deben ser publicadas, aun fuera de su lugar, y as lo hacemos, seguros
de que su contenido ser visto con agrado por los curiosos que deseen
conocer la historia de los gremios sevillanos, casi desconocida al
presente.

       *       *       *       *       *

Desde muy antigua fecha prestaban esplendor en la Procesin con su
asistencia los gremios todos de la ciudad, presididos por sus alcaldes,
agrupados bajo sus banderas  pendones, luciendo todos sus oficiales las
mejores galas y preseas: de algunos de ellos consta que sacaban
ingeniosos carros, como se vea por los documentos que extractados
transcribimos.

En 1498 dirigieron los hortelanos un memorial  la Ciudad, en que
decian, entre otros particulares, que al tiempo que se mandaron hacer
las honras por el prncipe Don Juan, para ir al Alczar con los oficios
(gremios) y pendones que se acostumbran  sacar el da del Corpus,
ellos se juntaron con sus alcaldes para distribuir los gastos ... etc.

No hay duda, pues, que desde haca mucho tiempo asistan aquellas
Corporaciones  la procesin[75].

En una escritura otorgada en 1. de Mayo de 1519, ante las puertas del
hospital de los tejedores de lino y lana establecido en calle Lisos,
consta que manifestaron los alcaldes del gremio lo siguiente: que era
sabido que ellos tienen la costumbre de sacar en cada ao el da del
corpus xpi. en la fiesta que se fase dho. dia el castillo  otras cosas
quel dho. hospital tiene  de cumplir el dho. da las cosas que se
suelen cumplir ... El documento no es ms que una subasta, para
adjudicar al mejor postor  la baja, los gastos que el gremio hacia en
la fiesta[76].

Tambin los carpinteros sacaban otro castillo en la procesin, pues, as
consta de una escritura otorgada por el carpintero Diego Ruiz y el
hospital y cofrada de San Felipe y Santiago que entonces era la
advocacin de los de aquel oficio, en la cual obligbase el susodicho 
hacer  su costa el da del Corpus de 1530 el oficio que los
carpinteros llevan en la dicha fiesta segn las condiciones siguientes:

1. Obligbase  armar el castillo dos das antes del de la fiesta,
costeando los herrajes que fueren menester para que pudiese ir y venir
bien en la fiesta y  los doce hombres que haban de llevarlo, asi como
desarmarlo terminada la fiesta.

2. Que el mayordomo en quien rematare aquella reparase el chapitel
tejando, el tejadillo de su juncia, con ciertos cinco pendones de
oropeles de manera que quede  contento del alcalde y que pusiera las
cabezas del buey y de la mula donde es costumbre en el dicho castillo
siendo obligado  dar cuatro cantores para que vayan haciendo encima
del castillo el oficio del nacimiento e vn jusepe e otro que sea la
maria e otro que sea el angel e la maria lleue un nio chico e su corona
de plata el nio otra e el angel con su alba e sus alas e vna guirlanda
en la cabea de oropel e la mara con sus ropas de seda e los pastores e
el josepe lleuen sus ropas conforme al oficio que han de faser de la
fiesta segund a sydo costumbre otros aos e estos cantores e officiales
que han de ser el dho. oficio sean los ms mejores que se pudieren aver
que sean sabedores para hacer los dhos. oficios e estos que sea obligado
a traellos al espital para que se ensayen e fagan el dho. ofiio delante
del (alcalde) e con los ofiiales que para ello se juntasen ocho das
antes de la fiesta porque han de yr a contento de todos.

Obligbase tambin  armar la tarasca, reparndola de cuanto necesitara
ponindole una lengua de la misma hechura de la vieja, y un petral de
cascabeles y dos nsperos que sonasen bien, colgados de las orejas,
pasendola por las calles la vspera de la fiesta.

yten quel mayordomo sea obligado a coger vn alferez que sea hombre
blanco e no negro el ms alto del cuerpo que se pudiese aver que vaya
bien vestido a vso de alferez para que lleue el pendon e lleue vna
espada morisca ceida como es vso e costumbre otros aos e sea obligado
el mayordomo  coger dos trompetas e que no sean negros sino hombres
blancos que sean muy buenos ofiiales e los coja desde el da que se
arrematase la fiesta en ocho das e si non los cojiese dentro en los
ocho das de al alcalde quatro ducados para que los coja el alcalde
dende que se rematase la fiesta en quince dias e estas trompetas las
trayga el mayordomo  casa del alcalde la bispera de la fiesta de maana
para descojer el pendon[77] y tengan toda la fiesta delante del ofiio
hasta bolber al espital.

Era tambin de cuenta del mayordomo dar las candelas, que serian de 
dos libras de buena cera blanca con el pauilo ques de vso e costumbre
desta ibdad dando una  cada oficial y que las que sobrasen se
pusieran en el castillo.

Fjanse luego las cuotas que pagara cada uno de los que fueran en la
procesin con el gremio, 26 de Abril de 1530.

No hay duda por los pormenores que se consignan en el documento anterior
y por los que contiene el que vamos seguidamente  extractar, que estos
castillos fueron los primitivos carros, as como la asistencia en la
procesin de los gremios con sus pendones.

Diego Toledano herrero, Cristbal Hernndez jervillero y Anton de
Moguer cordonero, obligronse mancomunadamente con el zapatero Andrs
Vanegas mayordomo de dicho gremio a sacar vn castillo de la ystoria de
la bendicin de ysaque (Isaac) segn la muestra que haba dado,
poniendo la gente vestidos y msicos que se necesitaran para el dia de
la fiesta del Corpus de 1550, e de lo dar e poner bien e cumplidamente
en los cantos desta ibdad para que ande toda la procesin dandonos vos
el castillo que se acostumbra dar conforme  como la ibdad lo manda
recibiendo por cuanto hicieran ocho ducados de oro e nos obligamos 
poner el dho. castillo en los dhos. cantos con el dicho auto e gente que
lo a de representar en los ... quatro de la maana? 11 de Mayo, de
1550[78].

El mismo herrero Diego Toledano, como principal y Diego de Xerez sastre,
su fiador, concertronse con Francisco de Mesa y Francisco de Salamanca,
rejeros, mayordomos de la fiesta que anualmente sacaban los de aquel
oficio en el dia del Corpus  sacar una danza con ocho personas que
vayan vestidos de tafetan presado e blanco e sus calas blancas e su
tamboril bien e cumplidamente. Obligbanse  ensayar y dir  casa del
seor Asistente con la dha. danza, por lo cual recibirian 8 ducados, 8
Mayo 1551[79].

Finalmente, por otra escritura, obligronse Diego Paez sastre con Alonso
de Casalla y Alonso Hernndez zapateros,  sacar el auto de la
Conversin de la Magdalena en el Corpus del mismo ao de 1551 con vn
castillo que era del gremio, con cinco  seis hombres y los que fueren
menester para el dho. paso e obra dndole vestidos de las mejores
ropas. Los zapateros se comprometan  facilitar ocho hombres que
llevasen el mencionado castillo y el Diego Paez  que los cantantes que
mostrara el tercer da de Pascua del Espritu Santo para la muestra
que tengo de hacer de dho. auto fuesen los mismos que sacara el da de
la Fiesta que ira con los recitantes en el castillo, saliendo asmismo
con ellos el tercer da de Pascua para el ensayo yendo el del Corpus 
los cantos, y en la procesin hasta que volviese esta  la Iglesia,
recibiendo seis ducados y medio de oro, 9 de Mayo de 1551[80].




Profesiones de Antao


Tan radical ha sido la transformacin experimentada en la vida pblica 
privada de los espaoles durante el espacio de cuatro siglos, que,
cuesta hoy trabajo creer en la existencia de algunos. En aquellos das,
para nosotros inolvidables, en que registrbamos  nuestro sabor los
numerosos legajos de este Archivo general de Protocolos, ocupacin
gratsima, de la cual nos hemos visto privados por la suprema voluntad
del actual Notario Archivista Don Antonio Lemus y Malo de Molina, que lo
estima como propiedad particular suya y no permite efectuar en l
investigaciones de inters histrico: cuantas curiossimas escrituras
pasaron ante nuestra vista, demostrativas del espritu, de las
tendencias, de las preocupaciones de los hombres de antao! De algunas
de ellas tomamos ligeras notas, las ms, all han quedado sepultadas,
bien hasta que otros mas afortunados consigan registrarlas,  bien para
que la polilla d cuenta de ellas destruyendo un tesoro histrico
insustituible.

Entre nuestros apuntes de entonces, hemos hallado uno que confirma el
cambio de que hablamos, experimentado en las costumbres; porque quin
sospechara que hasta los mancebos ms pertinaces viciosos valanse
entonces de las escrituras pblicas para procurar la enmienda de sus
yerros? A este propsito bien merece consignarse la nota siguiente:

Diego de Jerez, hijo de Gonzalo Gonzlez de Jerez, se oblig por
juramento que hizo en escritura pblica, ante los escribanos de Sevilla,
 no jugar  los dados, ni entrar en casa donde supiese que jugaban, por
trmino de diez aos, sopena de perjuro  infame, 16 de Enero de
1461[81].

No dudamos que al lector habrn de ocurrirse sabrosos comentarios, como
ocurrieron  nosotros, despus de conocido el documento, pues, es de
tal naturaleza, que su lectura prstase  reflexiones de ndole
distinta, por ms de un concepto.

Como natural consecuencia de aquellas costumbres, se nos ofrece la
prctica de ciertas profesiones y oficios, que alcanzaron gran boga
entre nuestros antepasados.

Espectculo, bien curioso, por cierto, sera para los que hoy vivimos,
el que diariamente ofrecan las Gradas de la Catedral y la plaza del
Salvador, sin contar otras calles y sitios concurridos de la ciudad,
donde se pregonaban las subastas y almonedas judiciales, como las
voluntarias, las cuales tenan lugar ante numeroso y abigarrado conjunto
de personas de todas clases sociales, que all confundidas esperaban la
llegada del alguacil y del escribano, encargados de la venta de
infinitos heterogneos objetos, dignos algunos del Jueves  del Boquete,
y otros aplicables al atavio de las personas  de las casas ms
calificadas.

Voceaba el pregonero, lo mismo las prendas de uso ms ntimo y personal,
como eran las camisas, calzas, jubones, sombreros y zapatos viejos, como
las ms preciadas telas, las tapiceras  paos de rs, guadameciles,
encajes, armas, vidrios, esmaltes y cuantos objetos de arte suntuario
empleaban nuestros magnates en sus personas  viviendas, juntamente con
los utensilios y ms insignificantes trebejos del menaje de una casa,
cuya enumeracin es bastante para formar juicio exacto de la vida
privada y de la pblica, de todas las clases sociales.

Todo era subastable entonces; baste decir, que, hasta los peines, bien
es verdad que aquellos sacados  pregn, no eran como los que
corrientemente usamos hoy, de despreciable pasta, caucho  celuloide,
sino de marfil  de plata artsticamente tallados, con finos y
elegantsimos adornos de renacimiento,  con asuntos religiosos 
profanos, por lo cual, no era extrao que tales verdaderas joyas, fuesen
adquiridas por sujetos muy calificados, as como las prendas de vestir,
tabardos y gregescos, capas y manteos, calzas y jubones ricamente
bordados de oro, con pasamanos y encajes de subidsimo precio, sin
contar aquellos jaeces de caballos, cuya simple enumeracin por boca del
pregonero, nos da  conocer su singular riqueza, tan singular, que hoy
no se concibe.

Pues, si estos actos atraan la atencin  inters de todas las clases,
volvamos la vista hacia el Arenal: all presenciaramos entre otros
animados y vistosos cuadros que tan frecuentemente se sucedan, los de
las pblicas lecciones de esgrima, que ante numeroso concurso de la
soldadesca de mar y de tierra, de rufianes y bravos de profesin, de
moriscos y de indios, mulatos y negros, daba algn maestro de los muchos
que entonces bullan por la ciudad, demostrando las excelencias de la
espada blanca  de la prieta, as como la bondad de las escuelas, de los
maestros Francisco Roman, Bernal de Heredia  de los sucesores de stos,
los famosos Carranza  Pacheco de Narvez.

Tenda el maestro la amplia capa en el suelo, para que sobre ella
cayesen las blancas y maravedises con que el pblico lo socorra; y
trazada una gran circunferencia en la tierra con la punta de la espada,
y empundola arrogante, describa crculos rectos, tajos adelante y
atrs, revolvase como energmeno, saltaba agilsimo de un lado  otro,
acometa  bien retrocediendo, simulaba parar los golpes de su imaginado
contrario, todo tal y tan verdaderamente, como nos lo pint al vivo el
gran Quevedo, en su saladsima crtica de los que elevaban la esgrima 
la altura de la ciencia matemtica, tan  maravilla ridiculizados en el
Buscon Don Pablos ...

Pero, no prosigamos por este camino, que habra materia para llenar un
volumen; y vengamos al tema de este articulejo, en el cual vamos  dar
 conocer algunas profesiones, que en los siglos pasados tuvieron gran
auge, y cuya existencia no nos explicamos ni acertamos  comprender hoy.

Crease entonces por altos y bajos, chicos y grandes, como verdad
inconcusa, que habia sujetos dotados por la Divina Providencia de la
virtud de curar enfermedades, por medios sencillsimos: llambanlos
saludadores y he aqu lo que de ellos nos dice el docto Covarrubias:
Saludar en otra significacin, vale curar con gracia gratis data y 
los que esta tienen llaman Saludadores, y, particularmente saludan el
ganado; pero, yo mas cierto tengo auerse dicho de saliua, saliuador, por
tener en ella la virtud de sanar, y ass los saludadores dan vnos
bocaditos de pan al ganado, catados por su boca, y mojados en su saliua
y de que esta tenga virtud para algunas enfermedades rabiosas ay lugar
de Plauto ... Escribe Plinio, libro 10, capit. 23. Al fin del auer
costumbre de escupir en la cara al que le toma el mal de gota coral por
remedio. Quienes tengan esta virtud  no, aueriguenlo los ordinarios,
porque muchos de los que se dizen ser saludadores, son embaydores y
gente perdida.

Era profesin, que pblicamente la practicaban no pocos embusteros, 
ciencia y paciencia de los mdicos de entonces, que no se quejaron, que
sepamos, de sus trapaceras y engaos, las cuales pueden ponerse al
nivel de la buena ventura de nuestras gitanas. Pero, entonces no haba
quien dudase ni por asomo, de la eficacia de aquellos privilegiados
seres, que vivan y holgaban  costa de los crdulos con su lucrativo
oficio, entre los cuales contbase nada menos, que con el Cabildo y
Regimiento sevillanos, como prueba el siguiente documento:

Por carta de la ibdad firmada de juan fernndez alcalde e de mendoa e
alonso fernndez e alonso lopez escribano fecha 22 noviembre de 1441
aos por la qual mando al dho. mayordomo que de ende luego a pero alonso
saludador o al que les oviere de aver por el quinientos mrs. que la
deha. ibdad le mand dar por el afan e trauajo que a pasado e pasa en
curar de las personas que estauan dotadas de raua en la dha. ibdad e
en su tierra los quales con la ayuda de dios todos guarecan de que se
sigue mucho prouecho e bien al comun de la dha. ibdad e que tome del su
carta de pago ... etc.[82].

Qu extrao es, pues, que si la Corporacin municipal nada menos,
confiaba en la virtud de los saludadores, fuese sta arraigada creencia
en las clases todas de la sociedad?

Pedro Martnez, saludador, dirigi una peticin  la Ciudad, como consta
en una hoja suelta de Actas capitulares, que comprende el comienzo del
Cabildo de viernes 19 de Agosto de 1491.

Cmo esta preocupacin permaneci viva en el siglo XVI, prubanlo las
siguientes notas:

Bartolom Porras, saludador, era vecino  la Puerta de Triana en 1534 y
se le halla citado en el Padrn vecinal de dho ao lo mismo que  Anton
Snchez, saludador, vecino de Alcala del Ro, el cual obligse  pagar 
Hernando Navarro, ropero, 48 rs. resto del importe de un manto que le
haba comprado, 4 Marzo, 1560[83].

       *       *       *       *       *

De saludador  curandero  viceversa, no haba ms que un paso, y entre
los segundos tambin los hubo que gozaban de crdito en la repblica
hispalense, no siendo agenas  la profesin las mismas mujeres como p.
e. Antonia Martnez de Cervantes fsica y cirujana, la cual por
escritura pblica ante Juan Garca  11 de Diciembre de 1450, obligse 
curar en doce das  Pedro de Ortuo de la finchazn que tiene en su
cuerpo e piernas e del figado e bazo e estmago ... etc.[84]

Asi, con esta seguridad nada menos, y por ante escribano, en pblico
documento, comprometase la fsica y cirujana,  curar al desdichado
Pedro de Ortuo, cuyo cuerpo, bien podra compararse con la famosa caja
de Pandora, segn los males que le aquejaban.

Igual reputacin contara en la villa de Lebrija Antonia Snchez, mujer
de Juan Gutirrez Hidalgo, la cual durante mucho tiempo dedicbase  la
especialidad de curar las quebraduras de brazos y de piernas con permiso
del Licenciado Loaysa, y no obstante aquel el Licenciado Roxas, Teniente
de Asistente, le prohibi que lo hiciese, por lo cual acudi al Cabildo,
 fin de que le ratificara el permiso obtenido. (Siglo XVI).

No es de extraar que si las mujeres se obligaban  curar enfermos en
plazo fijo y por escritura, los hombres fuesen  la zaga y as veremos
que el curandero Antonio de Vargas obligse en 1495, por carta ante
Francisco Segura,  curar de un lobanillo que tena en el pescuezo  la
mujer del librero Garca Fernndez, y en trminos de tres meses (ni uno
ms ni uno menos) por lo cual recibira 5000 maravedises[85].

Maestros de curar lamparones y quebraduras fueron Carlos de Villafranca
y Pedro Rodrguez, los cuales obligronse  curar  Francisca, criada de
Nicols Durango, por escritura de Mircoles 12 de Agosto de 1489[86].

Ya que tratamos de la ciencia de curar, aunque practicada por
saludadores y curanderos, dedicaremos algunas lneas  la profesin de
la flebotomia que es ni ms ni menos que la de los sangradores, y  la
cual, los poco escrupulosos amanuenses del siglo XVI, llamaban
flonotomia y de aqui flonotomianos. Estos, adems, solan ser dentistas
y fabricantes de medicinas. Vase al propsito el siguiente documento:

Sepan quantos esta carta vieren como yo maestre juan de peralta
cirujano vecino que so desta ibdad de seuilla en la collacin de santa
mara digo que por quanto vos guillermo frances natural de badad tierra
de francia ha syete aos que entraste conmigo a me servir para aprender
el oficio de sacar dientes e muelas que dizen notomia e a curas de
quebrados e potras e fazer bragueros e fazer poluos para lombrizes e
fazer aguardiente e otras diversas? medecinas ... etc. dice: que en
virtud de haberle servido los dichos siete aos y ser ya habil y
suficiente suplica  los protomedicos de Sus Majestades que lo
examinaran y diesen licencia para ejercer su oficio dndole carta de
exmen. 13 de Enero de 1524[87]. y que la profesin tenia ya de
antiguo, arraigo, prubalo la peticin que los flonotomianos (sic)
elevaron al Cabildo de la ciudad para que les guardasen sus privilegios,
en 11 de Septiembre de 1507[88]. Andaban, pues, entonces unidas las
profesiones, y as las hemos conocido todavia en nuestra juventud, de
barberos, sangradores y sacamuelas, aunque con respecto  los ltimos
los hallamos citados como especialistas desde los albores del siglo XVI
(p. e.) Maestre Agostn que viva en la ysleta de calle de las
Sierpes en 1500 y  Maestre Juan de Peralta vecino en la collacin de
Sta Mara en 1541.

Citaremos por ltimo  ttulo de curiosidad, como mdicos
especialistas para que se vea que no es nueva la distincin que
hacemos hoy de ellos,  Maestre Fernando cirujano de la Ciudad que
reclamaba en 1459 que le pagasen su salario por los servicios que
prestaba  la misma, entre ellos, el de ir  la guerra[89].

Maestre Sancho Vizcaino maestro de curar ojos, vecino de Bilbao,
hallndose en Sevilla apoder  Pedro Ruiz para recibir ciertas cosas
contenidas en una caja que le remitian desde Lisboa, 26 Febrero
1504[90].

Bartolom de Mesa, maestro de curar bubas, cobraba sueldo anual de la
ciudad en 11 de Octubre de 1511[91].

A Felipe Tovara cirujano de la orina le pagaba tambin salario el
Concejo, por mandato real en 8 de Julio de 1597 y en 10 de Mayo de
1602[92] y por ltimo consta que Maestre Antonio Purga  Parga cobraba
24 ducados por curar de quebraduras; en 21 de Agosto de 1602[93].

       *       *       *       *       *

Don Diego Hurtado de Mendoza en su Lazarillo de Tormes, dice entre cosas
al hablar del pcaro ciego. En su oficio era un aguila. Ciento y tantas
oraciones saba de coro, un tono bajo, reposado, y muy sonable que haca
resonar la Iglesia donde rezaba, un rostro humilde y devoto que con muy
buen continente pona cuando rezaba sin hacer gestos ni visages con boca
ni ojos, como otros suelen hacer. Allende de esto tena otras mil formas
y maneras para sacar el dinero. Deca saber oraciones para muchos y
diversos efectos ... pues en caso de medicina deca que Galeno no supo
la mitad qu l para muelas, desmayos y males de madre. Finalmente nadie
le deca padecer alguna pasin que luego no le deca, haced esto, haced
estotro, coced tal yerba, tomad tal raz. Con esto andbase todo el
mundo tras l, especialmente las mujeres que cuanto les deca crean ...

Tambin l abreviaba el rezar y la mitad de la oracin no acababa porque
me tenia mandado que en yndose el que la mandaba rezar le tirase por
el cabo del capuz. Yo as lo haca y luego l tornaba  dar voces
diciendo: mandan rezar tal y tal oracin? como suelen decir ...

Por esta acabada pintura vinese en conocimiento que los ciegos de
antao seran en su mayora redomados pcaros y avisados truhanes, que
vivan de la piedad de las gentes, lucrndose de su buena fe y
estimulando su devocin con el recitado de oraciones que tenan para
todos gustos; as se comprende que el oficio de ciego tuviese su
aprendizaje como los practicados por menestrales, y probablemente,
tambin, como aconteca con estes, seran sometidos  exmen, pues, como
adelante veremos, los desdichados ciegos parece que constituyeron
hermandad, ya que no gremio, como todos los oficios mecnicos.

En tal virtud creemos curioso el siguiente documento:

Pone por aprentis leonor rodrguez, mujer de juan sobrino ollero,
vecino de triana guarda e collacin de seuilla a lope su hijo ciego moo
de edad de doze aos poco ms  menos que esta so su podero e
administracin con juan de villalobos ciego vezino desta dha. ibdad en
la collacin de santa Maria magdalena questa presente desde oy da
fasta quatro aos primeros para que en este dho. tiempo el dicho su fijo
le sirua en el dho. su oficio de rezar e le acompaar en todas las otras
cosas que le dixere e mandase fazer ... etc. El maestro le daria al
aprendiz de comer, beber, vestir, casa y lecho, ensendole  rezar y 
decir oraciones bien y cumplidamente. Lunes 14 Septbre. 1495[94].

El formulario natural empleado en este contrato es exactamente igual al
de cualquier carta de aprendizaje celebrada entre pintores, escultores,
plateros  otro oficio, por tanto, no cabe duda, que entonces se
consideraba como verdadera profesin la de los ciegos rezadores.

Y que estos estaban tambin agremiados, parece probarlo el siguiente
documento que extractamos: Juan de la Redondela ciego ... otorgo e
conozco a vos luis fernndez cabron ciego vecino de la dha cibdad en la
collacin de seor sant viceynte depositario de los privilegios de los
ciegos desta dha cibdad e de su arobispado questades presente que por
quanto vos ... me days los preuilegios de los dhos ciegos porque goce
dellos segnd que los otros ciegos gozan e me recibis por hermano en
la hermandad de los dhos. ciegos, por ende otorgo de dar e pagar  los
dhos. ciegos e a vos el dicho luis fernandez en su nombre 24 mrs. de
cada un ao que ser la primera paga para el da de casimodo de cada ao
... etc. 5 Abril 1526[95].

Todava entrado el siglo XVII, adems de los particulares, el mismo
Concejo sevillano costeaba oficialmente un rezador, el cual no consta
que fuese ciego, ms para el caso no es esencial la diferencia.

Por acuerdo capitular de 20 de Febrero de 1636, fue nombrado el hermano
Pedro Diaz de Villamayor para que encomiende las benditas nimas del
purgatorio todas las noches  las horas acostumbradas repartindose por
todo el lugar desde la oracin del ave maria hasta que hayan tocado
conforme  la costumbre y gane lo que han llevado sus antecesores y
este nombramiento hace la ciudad por el tiempo que sea su
voluntad[96]. La frase subrayada indica que era vieja la costumbre de
que la ciudad pagase rezadores.

Vamos  pasar ahora de lo religioso  lo profano.

       *       *       *       *       *

Durante el siglo XV fu tambin oficio socorrido el de juglar, los
cuales ocupbanse en divertir  magnates y pecheros, recitando poesas y
cantando al par que taan sus instrumentos, todo esto mediante
remuneracin.

La casualidad ha hecho llegar hasta nosotros la noticia de la existencia
de algunos juglares sevillanos, entre los cuales debi de gozar de gran
prestigio, un tal Guillen, que fu vecino de la collacin de San
Esteban, y como tal se le cita en el Libro del Mayordomazgo mayor de
esta ciudad del ao 1407, consignando que era franco por privilegio del
Rey.

Este privilegio nos inclina  creer que acaso sirvi al mismo Enrique
III, al cual debera la exencin de todo pecho y tributo, ms bien que
al nio Don Juan II proclamado en 1406.

Posible es que este juglar fuera uno de aqullos  quienes se refiere el
siguiente ttulo que va  la cabeza de unas cantigas citadas en el
Cancionero de Baena.

Esta cantiga fizo el dicho Alfonso Aluarez por alabana e loores de la
rredundable cibdat de seuilla e presentola en el cabildo e fizogela
cantar con juglares delante los offiiales e ellos mandronle dar en
aginaldo cient doblas de oro por esta cantiga e dende enadelante de cada
ao por cada cantiga otros ciento y cuya primera estrofa dice:

      ffuente de grand marauilla
    jardyn de dulce olor
    morada de Enperador
    rca fermosa baxilla
    digan esto por seuilla
    trobadores e poetas
    pues que synos e planetas
    lo sostienen sin mansilla

Sguen otras tres cantigas que de igual modo que esta, cantaron juglares
ante el Concejo en los das de Navidad de tres aos siguientes, por las
cuales recibi el poeta sendas cien doblas.

En 1442 moraba en la collacin de San Miguel el juglar pedro Rodrguez,
segn consta del Padrn de Contias de los vecinos de dho. barrio del ao
1442 y por ltimo en otro Padrn, tambin del siglo XV, de la collacin
de Santiago se cita  Pedro Alonso, juglar pobre y por ltimo no
olvidaremos  Juan Canario, que con un compaero suyo fu en la
procesin del Corpus del ao 1454, imitando  entonando coplas
probablemente el canto de los pjaros[97].

       *       *       *       *       *

Siendo el ejercicio de las armas en los pasados siglos el ms noble, la
profesin de casi todos los espaoles, por decirlo as, dominando en las
clases sociales el espritu caballeresco, no es extrao que  la
enseanza del manejo de las armas se hubieran dedicado muchas personas.

De los esgrimidores que vivieron en los siglos XV y XVI apenas si se nos
han transmitido noticias, y de estos, precisamente, hemos reunido una
porcin de curiosos documentos, que nos proponemos dar en breve,  la
estampa en libro aparte. Sin embargo, para demostrar el auge en que
estuvo esta aficin, hoy tan en desuso, nos concretamos  consignar
ahora los nombres de los Maestros esgrimidores sevillanos de que tenemos
noticia:

    Maestre Rodrigo                1498
    Maestre Anton Zapata           1500
    Alonso de Vargas               1515

    Maestre Andrs Carbonero    }
    Maestre Francisco Romn     }  1523
    Cristbal Martnez          }

    Diego Bernal de Heredia        1526

    Maestre Fernando de Algarbe }
    Gabriel de Contreras        }
    Maestre Juan de Milla       }  1528
    Maestre Pedro Sigenza      }
    Maestre Toms               }

    Maestre Fernando            }
    Juan de Prez               }   1529
    Juan de Triana              }

    Juan de la Cmara               1533

    Juan de Carmona             }
    Maestre Cristbal[98]       }   1534
    Romanes                     }
    Antn Ruiz Zapata[99]       }

    Benito de Zafra                 1548
    Maese Andrs de Espinosa        1553
    Maestre Alonso                  1555
    Maese Vella                     1556
    Cristbal Hernndez             1563
    Martin de Castro                1569
    Juan Dominguez                  1639
    Diego Raio                      1669
    Baltasar de los Reyes           1675

    Juan de Roxas               }   1677
    Blas de Navarrete           }

    D. Manuel Snchez de Morante}   1683
    Juan Caro de Montenegro     }

       *       *       *       *       *

Ya impresas las noticias referentes  curanderas, hemos hallado el
memorial que en 1550 dirigi  la Ciudad la curandera Antonia Snchez
de que hacemos cuenta en la pgina 135, que dice as:

muy illustre seores: Antonia Snchez mujer de Juan Gutirrez Hidalgo
vecina de la villa de Lebrixa beso las manos de vra. seora y digo que
a mucho tiempo que en la dicha villa e curado y curo de quebraduras de
brao y piernas y el ldo. lvayza ynformado desto me mand que curase y
abr mes y medio que el ldo. Rojas teniente del seor asistente en la
tierra de vra. seora me mand que no curase diciendo que no estaba
desaminada y sobre ello me prendi y  ruego de ciertas personas me
solt a vra. seora suplico me haga merced de mandar? que de aqu
adelante ningunas justiias? pueda pedirme cosa alguna y me dexe
libremente hazer mi ofiio porque s de otra manera pasa? no lo vzar
mas.[100]




LA CASA SEVILLANA

EN LOS SIGLOS XIV, XV Y XVI


Conjunto tan bello como genuino de elementos artsticos, que  pesar de
sus diversos orgenes, fueron peregrina y hbilmente combinados por el
talento de nuestros obreros mudjares y cristianos de pasadas
centurias, elocuente expresin del refinado gusto de peritsimos
artfices, fehacientes testimonios de la cultura general alcanzada que
lleg  resplandecer en todas las esferas, produciendo originales
construcciones ataviadas con el ms depurado gusto decorativo, tales
fueron las suntuosas moradas que edificaron los magnates y favoritos de
la fortuna, en aquellos dias gloriosos, en que pudieron decir algunos de
nuestros monarcas, que en sus dominios no se pona el sol.

Imposible es, atendidas las formas mezquinas y vulgares que desde hace
ms de un siglo se emplean en las casas sevillanas por los constructores
contemporneos (con rarsimas excepciones) formar concepto aproximado de
lo que fueron aquellas grandiosas viviendas, que ya en los puntos ms
cntricos, como en los ms apartados de la ciudad, alzbanse para
atestiguar la esplendidez de sus dueos, los cuales hicieron de Sevilla
una de las mas famosas ciudades del mundo; y apenas, si juzgando, en
vista de los pocos testimonios que al presente se conservan, podemos
formar acabado concepto del carcter artstico que en ellas dominaba, de
los diversos ornatos que las embellecan, de los mil objetos que
atesoraban, constituyendo cada una de ellas inapreciable Museo, en que
lo mismo las Bellas Artes, que las obras artstico-industriales lucan
en toda su plenitud.

Ms para venir en conocimiento de lo que fueron y para apreciarlas en
todo su valor, hay que tener en cuenta, precisamente, las exigencias de
aquellas costumbres, el aspecto general de la edificacin, la traza y
proporciones de sus calles; y contando ya con estos antecedentes y con
los datos que nos suministran los papeles viejos, podremos intentar, una
casi restauracin de la antigua ciudad,  partir del siglo XIV, que
estimamos ha de aproximarse no poco  la verdad.

Reconquistada Sevilla en 1248, no hay que pensar que en un siglo hubiese
experimentado una, ni radical ni apreciable transformacin; por oponerse
 ello circunstancias tan atendibles, como fueron las de haber
continuado morando en ella parte numerosisima del vecindario musulman
que prefiri la condicin de mudejar al abandono de sus casas y
haciendas y al ejercicio de sus profesiones. El hecho del truhan Pajas
narrado en la Crnica de San Fernando, as lo confirma. Adems, en
pocas de turbulencias, de inquietudes y de militares empresas, cuando
no podan gozarse todava las ventajas de la paz, no era posible pensar
en la realizacin de obras pblicas, que ni las costumbres exigan ni
los ciudadanos particularmente demandaban. La Sevilla de tiempos de Don
Alonso X tuvo que ser la misma, ofreci el mismo aspecto, que la de los
monarcas sucesores, hasta llegados los comienzos del siglo XVI.

Y cmo fue? Vemoslo.

Dentro del grandioso recinto de sus murallas, parecase una red de
callejuelas estrechas, tortuosas y sombrias, que formaban verdadero
laberinto, en que abundaban los callejones sin salida, con alguna que
otra plazoleta  que decian barreras, (ejemplos las de Alvar Negro y
de los Marmolejos que ahora recordamos) las cuales formbanse delante de
las casas ms principales para desahogo de estas.

Las casas, no tenan ms que uno  dos pisos sin balcones ni ventanas,
ni ms huecos  la calle, que algunas estrechas aspilleras y
ventanillos,  ajimeces, palabra, cuya significacin no era entonces la
misma que se le d hoy pues llamamos ajimez al vano gemelo, cuyos arcos
se apoyan en una columna central; y entonces, los antiguos nombraron as
 los vanos de cualquier forma, ocultos por un cierro, formado en sus
lados y frente por tupidas celosias de madera, con su tejaroz, apoyado
en canes de bastante vuelo, que proyectaban grandes sombros batientes
en aquella especie de caja calada, tras de la cual podase ver sin ser
visto, como actualmente existen en muchas ciudades orientales. Aparte de
estos pequeos respiraderos, abiertos al exterior, como hemos dicho, ni
el ms insignificante detalle distraa los ojos en aquellos sucios 
blanqueados paredones, que remataban en tejados con enormes aleros y en
su mayor nmero en azoteas. Confirma este concepto el hecho siguiente:

Cuando se recibi en Sevilla la nueva de la toma de Mlaga, en Cabildo
celebrado  24 de Agosto de 1487, dispuso la Ciudad la celebracin de
grandes fiestas, y para conocimiento de los vecinos se mand pregonar en
las Gradas y en las Plazas de San Francisco y de la Alfalfa, la parte
que  aquellos corresponda tomar en el pblico regocijo, diciendo as
el pregonero: asymismo mandan (los seores del Concejo) questa noche e
maana sbado en la noche todos los que pudiesen fagan fogueras y pongan
fachones encendidos por sus aoteas y ventanas y candelas encendidas a
sus puertas e fagan grandes alegrias por manera que se muestre el plazer
de la vitoria que dios ha dado al Rey nro. Seor y  toda la xpitiandad
lo cual todo fagan y cumplan sopena de dos mill mrs.  cada vno que lo
contrario fiziere.

Ntese bien que para nada se habla de balcones. En cambio del pobre
aspecto, que imaginamos, las casas ms humildes tenan entonces sus
desahogos de corrales, huertos y jardines, por encima de cuyas tapias
erguanse balanceando sus elegantes  melanclicas copas las palmeras y
los cipreses,  bien embalsamaban el aire con el perfume de sus
azahares los naranjos y limoneros.

A raiz de la reconquista establecironse en Sevilla numerosas
comunidades monsticas de ambos sexos, muchas de ellas no tardaron en
construir sus casas y templos, y otras por lo pronto, adaptaran  sus
necesidades los edificios que los monarcas les donaran. Unos y otros
ofrecieron el mismo aspecto exterior que las edificaciones urbanas:
altos y desmantelados paredones: y cuando aumentaron sus necesidades y
adquirieron casas y edificios situados al opuesto lado de la calle, los
arquillos y pasadizos facilitaron el trnsito de una parte  la otra,
repitindose este caso frecuentemente aun entre los particulares. As
pues, el aspecto de la poblacin con la estrechez laberntica de sus
calles, la pobreza exterior de sus casas y de tanto edificio religioso,
con los densos batientes que proyectaban los arquillos, y los volados
aleros y los ajimeces, debi ser lbrego y triste, sobre todo, desde que
el crepsculo de la tarde comenzaba  envolver la ciudad en las sombras
precursoras de la noche. En cuanto al trnsito por las calles, ya
entrada aqulla, corranse serios riesgos, contando con los montones de
basura, con los grandes hoyos y con los cantos rodados que salan al
paso.

As nos figuramos mutatis mutandis  la Sevilla de los siglos XIV y
XV, en cuanto al exterior de sus edificios, porque aquellas fras y
desmanteladas viviendas, interiormente no deban serlo. Algunos restos
que aun se conservan de casas de aquella poca en Toledo y en Granada,
leves vestigios en las de Crdoba y Sevilla, y sobretodo, el
conocimiento general que nos ofrece la historia del arte, comprobado por
la lectura de los documentos de la poca y el de las costumbres de
entonces, as como los caracteres generales que distinguieron  aquella
sociedad, mitad cristiana y mitad sarracena, nos dan la clave para
reconstituir tambin el interior de sus casas. El criterio que acerca de
este punto ha tiempo abrigbamos, vmoslo comprobado en una excursin
que hicimos  Tnger y  Tetun.

Cuando dimos vista  ambas ciudades, cuando recorramos aquellas sucias,
estrechas y terrizas callejas, cuando penetramos en algunas de sus
casas,  cada paso,  cada momento nos afirmbamos ms y ms en que lo
mismo que aquellas ciudades, debi ser la nuestra, hasta que el
renacimiento italiano comenz  ejercer su influencia en la Pennsula.

Tomando por base la estructura y disposicin interior de las viviendas
africanas, y las mismas que ofrecen todavia las nuestras en las
ciudades andaluzas, y estudiando los vestigios que en stas han podido
salvarse de la destruccin, no puede caber duda que unas y otras fueron
y son hermanas, pudiendo completar y restaurar las sevillanas con poco
temor de incurrir en graves errores.

Franqueadas las siempre pequeas puertas de ingreso, que ms bien
llamaramos postigos, y el zagun de dimensiones proporcionadas con el
resto de la vivienda, penetramos en el patio, constituido por galeras
altas y bajas con arcos inscritos en sendo arrabaes, bien de ojiva
tumida  de medio punto peraltados, que volteaban, ora sobre pilares de
ladrillo agramilado  de planta exagonal  octogonal ora sobre fustes de
mrmoles de distintos dimetros, y  veces, hasta de desigual altura;
diferencia que se salvaba, enterrando los fustes hasta dejarlos al nivel
del piso, pues, importaba poco  los constructores que tuviesen  no
basas, as como que los capiteles correspondiesen  un mismo orden 
estilo, porque aprovechaban todo material que se les ofreca sin el
menor escrpulo. Precisamente, en un monumento de la importancia de
nuestro Alczar, hallamos numerosos ejemplos de estas libertades
constructivas.

Siguiendo el gusto sarraceno debi ser frecuente festonear los arcos con
adornos lobulados  angrelados de yeso  estuco as como los intradoses
y enjutas, todo ello labrado  lo musayco (que as llamaban  lo
morisco) en finas yeseras. Las maderas de las techumbres de estas
galeras bajas, lo mismo que las de las altas, seran de parihuelos
apoyados en un friso  arrocabe pintado ms  menos ricamente, segn el
lujo de los dueos y con dorados racimos estalactticos en los ngulos
de los corredores. Ancho friso, tambin de yesera, con bellas
combinaciones geomtricas, limitados en sus partes superior  inferior
con inscripciones africanas  cficas, rodearan las galeras por bajo
del arrocabe y anlogo decorado servira de marco  arraba  los vanos
de las puertas y  los de las ventanas   los ajimeces que daban luz 
las tarbeas  salas, las cuales, cuando tenan ciertas dimensiones,
llambanlas palacios.

Si decoraron los zcalos de las citadas galeras bajas, hicironlo,
seguramente, con azulejos de mosico, primer procedimiento con que se
manifest esta parte tan bella, de la industria cermica.

En cuanto  los suelos, puede afirmarse que emplearon peregrinas
combinaciones de ladrillos y azulejos, ya formando labores geomtricas
de estrellera polcroma incrustada en aquellos, ya de los pequeos
ladrillos cuadrados, conocidos con el nombre de olambres  olambrillas,
ya finalmente, de azulejos tan solo. En medio de los patios haba tazas
de marmol muy estendidas y de poca altura, de la cual brotaba alegre
surtidor de agua. A veces el centro del patio estaba terrizo, en forma
de jardn, con sus bojes, mirtos y arrayanes, sus rboles frutales, sus
cipreses y palmeras, jazmnes y granados y en el verano la odorfera
albahaca.

El interior de las estancias nos lo figuramos decorado con zcalos de
azulejos, frisos de yeseras y techumbres de alfarje  de policromadas
vigas y los muros blanqueados con cal, cubiertos de sargas, de
guadameciles  de tapiceras, segn la fortuna de los dueos.

En cuanto al portage, debi ser, ya de maderas taraceadas, ya con
clavazn de hierro  ya con adornos pintados de vivos colores.[101]

Las galeras altas, generalmente, estaban formadas por pilares de madera
con grandes zapatas que reciban el tejado de gran vuelo, y con barandas
 antepechos tambin de madera, de mrmol  de ladrillo, siendo muy
anloga la decoracin de las salas altas con las de la planta baja.

Como ejemplos de los ltimos podran citarse los patios de Sta. Mara de
la Rbida y de San Isidoro del Campo.

He aqui  grandes rasgos, lector amigo, cmo he imaginado que seran las
buenas casas sevillanas durante el siglo XIV hasta llegar  las
postrimeras del XV; poca en la cual, su aspecto exterior
especialmente, vari por completo, pues as lo exigan la transformacin
de las costumbres y el radical cambio operado, lo mismo en las Bellas
Artes que en las industrias artsticas, por la avasalladora influencia
del Renacimiento italiano, que bien pronto hubo de dominar en el arte de
la construccin.

Las relaciones ntimas que desde haca tiempo, sostenanse entre
nuestra patria y aquella privilegiada regin, cuna del arte, como
consecuencias de gloriosas conquistas realizadas por nuestros capitanes,
contribuyeron eficazmente  hacer extensivo dicho influjo, y as no es
de extraar, que magnates tan calificados como los Duques de Arcos y de
Alcal, los Marqueses de Ayamonte y de la Algaba, el Conde de Gelves,
Don Fernando Coln, y otros ms que sera prolijo enumerar, aceptando de
buen grado dichas influencias, acudieran  artistas italianos, unos para
que les labrasen las ricas portadas, fuentes y columnas de sus casas,
otros sus sepulcros  retablos para las capillas de que eran patronos, y
todos ellos para que decorasen  la manera italiana las estancias y
salones de sus palacios.

El gusto florentino, especialmente, se enseore de nuestra ciudad, y
entonces aquellos pobres y desmantelados muros de las casas del siglo XV
fueron enriquecidos con monumentales portadas de marmol  de piedra
franca, con sus cuerpos arquitectnicos, con sus herldicos escudos
sostenidos por tenantes, con sus ricas pilastras y frontoncillos, y en
suma, con todos los variados y esplndidos ornatos que caracterizan el
llamado estilo plateresco.

En vez de mezquinos ventanillos con misteriosas celosias,
distribuyronse en las fachadas proporcionados vanos para balcones y
ventanas, decorados con sendas pilastras y frontispicios arquillos con
sus robustos y cincelados barandales de hierro, apoyados en labradas
tornapuntas; las otras con magnificos herrajes enriquecidos con volutas
y tarjas, flameros, geniecillos y pirmides; y las reglas eurtmicas ms
acomodadas  los principios del viejo clasicismo, aplicronse  las
nuevas casas, prestndoles un aspecto tan majestuoso como rico.[102]

Cierto, que en este periodo no olvidamos los sevillanos las antiguas
tradiciones tan arraigadas entre nosotros; y sostenidas por tanto y
tanto artifice mudejar como viva an en Sevilla, descendientes de
aquellos tornadizos que si bien encubran su nombre sarraceno bajo los
ms vulgares, y  veces ilustres apellidos cristianos, sus primorosas
obras delataban  tiro de ballesta su origen muslmico; y as se
comprende, que, al mismo tiempo que nuestros arquitectos, (que entonces
se contentaban con ser llamados maestros mayores de albaeria  de
cantera) aceptaban sin escrpulo las nuevas enseanzas, no tenan
empacho en que se manifestasen vivos los recuerdos del arte sarraceno,
de lo cual result un estilo tan artstico como original el nico
verdaderamente genuino de Andaluca, que bien puede ser llamado mudjar
plateresco, del cual poseemos inapreciables ejemplares en las
casas-palacios de los Duques de Alcal, de Arcos, de Medina Sidonia y de
Alba en las de los Marqueses de Ayamonte y de la Algaba, del Conde de
Gelves, en las de los Jureguis, Quirs, Arias de Saavedra, Marmolejos,
Pinelos, Vazquez de Leca, Levanto, Maara y otros, todas las cuales
fueron suntuosas viviendas, en las cuales halla el curioso inequvocos
rasgos que acreditan la fusin de los elementos decorativos platerescos,
de filiacin italiana, con los moriscos y ojivales, que de igual modo
que en las viviendas, desplegaron su risuea y peregrina pompa en las
edificaciones religiosas, en templos, monasterios y santuarios y ah
tenemos la mayor parte de los salones de la planta alta de nuestro
regio Alczar, edificados en los primeros tiempos del Emperador, que
acreditan nuestro aserto, ofrecindonos techumbres de traza sarracena
con decoracin plateresca de cuyo mismo gusto son los hermosos frisos de
yesera que corren alrededor de los muros.

En prueba de lo dicho acerca de las diferencias que hubo entre las casas
sevillanas del siglo XIV, y las del XVI vase lo que dice el historiador
Morgado, en el captulo que lleva el siguiente epgrafe Del nuevo
adorno exterior de las casas de Sevilla ... etc. Todos los vecinos de
Sevilla labran ya las casas  la calle, lo cual da mucho lustre  la
ciudad. Porque en tiempos pasados todo el edificar era dentro del
cuerpo de las casas, sin curar de lo exterior segn que hallaron 
Sevilla de tiempo de Moros. Mas ya en estos, hacen entretenimiento de
autoridad tanto ventanaje con rejas y gelosias de mil maneras que salen
 la calle.

No puede ser ms decisiva la confirmacin que hace Morgado de los
conceptos que venimos sosteniendo, pero vase tambin como aun los
sevillanos no perdian la costumbre de las moriscas gelosias.

En otro lugar de la misma obra aade: Y ass no son las casas de
Sevilla tan altas como las de Castilla la Vieja, porque de ser la
ciudad tan hmeda y caliente, de industria las edifican sus moradores
algo bajas,  fin de que las entren mejor los aires y desta causa
abiertas y en Patios y Corredores. Lo cual tambin hacen por causa de
las humedades porque mejor puede el sol baar todas las calles y casas,
que  no edificarse en esta forma, forzosamente fuera Sevilla de
invierno ms hmeda y fra y de verano ms calurosa. Y as son de ver
los admirables reparos para contra los calores, que hay en la mayor
parte de las casas desta gran ciudad, por sus muchos jardines, con sus
encaados revestidos de mil juguetes de jazmines, rosales, cidros y
naranjos, de industria apanados que como los mirtos forman tambin
grandes tablas y mesas muy llanas en todas las variedades de rosas y
flores que se dan en Sevilla todo el discurso del ao ... Los patios de
las casas (que casi en todas las hay) tienen los suelos de ladrillos
raspados y entre la gente ms curiosa de azulejos con sus pilares de
marmol etc.

Habla tambin Morgado de las fuentes de los patios con sus tazas de
mrmol y jaspe; as como de las macetas de diferentes hierbas odorferas
con que siempre fu costumbre adornarlos.

Al penetrar en algunas de las buenas casas sevillanas del siglo XVI,
pasado el gran zaguan empedrado que serva para apeadero de carrozas y
de caballos (ejemplo las casas de Alba, los Pinelos, Pilato etc.)
sorprndennos las hermosas proporciones de sus patios principales, con
arqueras de medio punto peraltadas, sostenidas por columnas de marmol
blanco de iguales dimensiones, con sus basas y capiteles ya platerescos,
ya de los llamados sevillanos  de moo, en su mayor parte procedentes
de Gnova; siendo de advertir que las arqueras no las vemos arrancar
inmediatamente del baco del capitel sino que apoyan en un macizo de
material de forma cbica, que suelen ostentar en cada uno de sus
frentes, sendos escudos de yeso  de mrmol, que aqu llamamos
sota-capiteles. Dichas arqueras se ven, por lo general, adornadas en
sus intradoses con yeseras, cuyos motivos,  son de estilo de
renacimiento  mudjares, como as mismo, los recuadros (arrabaes) en
que cada uno de dichos arcos hllase inscrito. Zcalos de azulejos, no
ya de mosaico (aliceres) sino de cuenca, guarnecan los muros hasta una
altura conveniente, mientras que en la parte superior de los mismos
corrian los indispensables frisos de yeso platerescos  moriscos, siendo
de advertir que en algunos de stos, hechos ya  fines del siglo XVI,
las inscripciones, africanas, por lo general, no son ms que
decorativas, sin valor fontico ninguno, prueba de que ya iban
perdindose las tradiciones sarracenas.

Bellsimos adornos, tambin de yeso, guarnecan los vanos de puertas y
ventanas: los primeros en forma de arraba, hacindose extensivos  las
enjutas, en cuyos centros lucan escudos familiares  ureas con cabezas
de damas y guerreros, mientras que en las segundas aparecen adornadas en
forma de marco.

En cuanto  los pavimentos de los corredores y centro del patio, eran de
ladrillos, combinados con olambrillas  con cintas de azulejos formando
bellas laceras, de las que se conservan preciosos restos en la Casa de
Alba. Las puertas de las salas, las de las ventanas  de los ajimeces
eran de taracea, de talla moriscas  pintadas: ejemplos de las primeras
en las casas de Pilato en la de Alba y en el Alczar y de las segundas
en la sala de Profundis del Convento de Sta. Ins, de que ms adelante
hablamos.

Los techos fueron de lacerias  de parihuelos pintados por sus tres
caras, al claroscuro, con fantasas platerescas, combinadas con motivos
sarracenos; y en las tabicas los monogramas gticos de ihs xps.  Mara.
Pias  racimos estalactticos dorados completaban la decoracin.
Tambin fueron muy frecuentes los techos de azulejos llamados de
ladrillo por tabla ocupando los espacios de las vigueras en forma de
casetones. Por ltimo, en los comienzos del siglo XVI se pintaron techos
planos al claroscuro, con dibujos de laceras o con casetones de estilo
plateresco. Fuentes de mrmoles  revestidas de azulejos completaban la
artstica decoracin del patio.

El interior de las salas era muy anlogo; techumbres mudjares, frisos
de yeso, con cuyo material,  estuco grabado, como se ve en la Alhambra,
decoraranse las paredes, cuando no con guadameciles, sargas 
tapiceras de Arras  que llamaban paos de rrs, introducindose en
esta poca el adorno de los muros con variados asuntos pintados al
fresco  al temple de los cuales se han descubierto restos en la casa
de Pilato, y acerca de cuya decoracin creemos interesante consignar
algunos datos, por su curiosidad.

En 1511 el pintor Francisco Ximnez contrat con el Veinticuatro Juan de
Torres hacerle una obra, juntamente con su escudero (oficial) en el
patio de la casa de dicho seor, la cual sera pintada al temple al
altura que va comenando en vn cabo de portal por manera que sea
conforme  ello.

Obligbase  echar los colores finos por esta manera, quel verde que
pusiere en las fresas (frisos?) donde las armas vinieren e de otras que
se an de repartyr sin las armas sean todas metdas de su verde
cardenillo en blanco con su azeyte e barniz por manera que la primera
mano sea por ynprimadura e la otra mano sea ms oscura e que sean
sacadas sus fojas e encima dada la otra mano en tras floria? de
cardenllo puro de manera que todas tres manos sean dadas con su azeyte
e barniz ...

Iten ms el maestro pintor questa obra tomase meta todo el azul que en
el dicho patyo fuese menester assy en ataderos como en escudos como en
todo lo que fuese menester e sy algo en el patyo oviese que le diese el
agua meta de azul al fresco por manera quel agua no lo lleve e el azul
que sea bueno de cabea fina.

Iten que meta los campos de la corona de su verde de a dos manos como
dho. es arriba e esto se entiende de dentro de los golfines[103] de
las macollas e asy mismo algunos campos del cuerpo aul en los lugares
que viere el maestro ques menester echarse.

Iten ... que pinte dentro de las fresas donde oviese escudos vnos lexos
buenos e de buen arte en que vaya cielo e tierra e agua e arboles 
verduras e ... otras cosas que se contienen para ellos.

Por este documento vemos que 1511 haba entrado ya de lleno el gusto
italiano en las casas sevillanas: pues,  cual sino  este, pertenecen
las armas (escudos) rodeadas de sus fresas, que acaso llamaran as
 las guirnaldas circulares  lureas, pintadas con verde cardenillo,
con sus hojas del mismo color y con los ataderos de los escudos, que no
eran otra cosa ms que las elegantes cintas, que despus de sujetar las
hojas volaban sobre el fondo general con los ms caprichosos giros?[104]

Sebastin de Hojeda y Alonso de Salas obligronse  pintar en las casas
de Melchor de Corneles en 1553 lo siguiente:

Primeramente el corredor que est  la entrada de la puerta con todo el
patio  la redonda con el portal que hace a la subida de la escalera de
dos varas con corona y todo de un alizer de figuras de romano y
haciendo vn repartimiento de un tablero de figuras de romano[105] y otro
de figuras de colores[106] muy buenas y subidas.

Los corredores altos iran pintados conforme los bajos.

En los rincones (enjutas?) obligbanse  hacer unas medallas, en los
arranques de los arcos altos y bajos y en los desvanes y alficares[107]
de su romano bien hechas y de buena obra por dentro y fuera de los
arcos.

Pintaran tambin seis suelos (techos) de corredores altos y bajos de
artesones conforme a buena obra y subidos colores y los albedenes[108]
de las salas altas y bajas que sean de sus albernaques[109] conforme a
buena obra y que se echen sus alizares que parescan azulejos.

Pintaran la escalera de arriba abajo como lo del patio, todo al temple,
con huevo porque queden fixas las colores de manera que el agua ni
las pudiese daar  despintar.[110]

En esta obra trtase indudablemente de una decoracin mudjar
plateresca.

En 1551 Francisco Martnez y Alonso Hernndez hicieron en compaia
cierta obra de pintura en casa de Alonso Medina, que consisti en una
dana de arcos (arquera) alta e baxa de medallas, esto es, adornada
con cabezas  bustos de varn y de mujer,[111] motivos frecuentsimos en
todas las obras decorativas de la poca.

Hicironse tambin extensivas las pinturas  los tableros de las
puertas[112] conservndose una bellsima muestra de este gnero en las
de la sala llamada de Profundis en el monasterio de Sta. Ins de esta
ciudad. Ofrecen los tableros exteriores, encerrados en sendas lureas,
los escudos de los Fernndez Coronel  interiormente las imgenes de San
Francisco de Ass y de Sta. Clara, resaltando sobre primorosos y
elegantes adornos ojivales.

Las galeras altas de aquellas suntuosas viviendas hallbanse al
descubierto, y nuestros abuelos no reparaban en salir  los corredores
los das de invierno, desafiando las pulmonas.

Dada la disposicin de aquellas casas, con sus grandes patios, con sus
galeras altas abiertas, sin puertas de cristales; cmo se defenderan
del fro nuestros antepasados, preguntar alguien? Pues en nuestro
concepto con grandes braseros de azofar, de cobre  de plata y con
enormes chimeneas, en cuyos hogares ardan cargas de lea. En ninguna de
las casas seoriales sevillanas se conservan ni aqullos ni stas. Han
desaparecido; sin embargo, hace aos, vimos en la casa de los seores
Condes de la Mejorada, en calle Bustos Tavera, una chimenea, de sencilla
traza, adornada con yeseras de estilo renacimiento, y sta, hay que
suponer que no sera la nica que hubo en la ciudad.

Por todo lo que llevamos dicho, echar de ver el lector cmo se verific
en Sevilla la fusin de los estilos gtico y sarraceno (ya unidos
estrechamente desde el siglo XIV) con el estilo importado de Italia, as
como tambin si compara las casas de aquella centuria con las de la
dcimasexta se persuadir que la transformacin esencial se verific en
las nuestras exteriormente, en sus fachadas, porque la traza general fu
casi la misma en ambas pocas y que su decoracin tuvo que tomar un
nuevo aspecto, al recibir los modelos y motivos que nos fueron
importados de Italia, los cuales, tan hbilmente supieron combinar, no
slo los maestros de albailera, sino en general todos los artfices
andaluces. Si penetramos en cualquiera de los aposentos de aquellas
esplndidas moradas, observaremos  la primera ojeada la estrecha unin
del viejo con el nuevo estilo; pues, si en unos cautivan la vista las
yeseras y azulejos moriscos  de tradicin gtica y los techos de
alfarje ricamente pintados y dorados, en otros, todos estos pormenores
pertenecen al gusto italiano, observndose, frecuentemente, en las obras
de carpintera, como techos y puertas, que las trazas son moriscas y los
ornatos platerescos  viceversa[113]. Los carpinteros de lo blanco eran
entonces tan hbiles para combinar el ms complicado alfarje de 16  18
lazos, como la ms suntuosa techumbre de casetones cuadrados,
exagonales,  octgonos, realzados de riqusimas molduras y valientes
florones, cuando n con bustos y hasta cuerpos enteros de damas  de
varones, ya en alto relieve, ya exentos por completo,  bien con escudos
encerrados en elegantes lureas  tarjas.

Las amplias escaleras ofrecan as mismo ricos techos semiesfricos  de
artesn, ricamente pintados y dorados y zcalos de azulejera, la cual
emplebase tambin en las tabicas de los pirlanes y en los asientos
labrados de material que ocupaban en los descansos, los gruesos de
muros.

Para comprobacin de cuanto dejamos dicho poseemos en Sevilla en primer
lugar nuestro regio Alczar, en cuyas techumbres, yeseras, zcalos de
azulejos, portages etc. ver el lector estrechamente unidos los
elementos sarracenos con los cristianos, siguiendo luego en importancia
las Casas de Pilato y de Alba con las dems que antes enumeramos, en
alguna de las cuales predominan los motivos platerescos sobre los
mudjares, como en la de los Pinelos, y en otras como las citadas,
entran estos en segundo lugar.

Fuera de Sevilla s podemos citar un tipo de casa esencialmente
plateresco, bellsimo por cierto, y acreedor  una monografa, que por
lo menos nos conserve su memoria, pues, dado el relativo abandono en que
se encuentra, sin desaparece, sufrir las consecuencias de
restauraciones que la priven de su carcter primitivo adulterando sus
preciosos ornatos. Nos referimos  la casita del Sr. Capelln de la
iglesia del Santo Sepulcro, que forma parte de la monumental Colegiata
de Osuna.

Puede decirse que es una casa en miniatura, un pequeo modelo de
vivienda construido por un artista enamorado del estilo de renacimiento,
que bien mereca ser copiado por el inteligente y entusiasta arquitecto
de esta ciudad don Anbal Gonzlez, restaurador de las buenas
tradiciones del genuino arte sevillano.

Dicha construccin, data prximamente, de los primeros aos de la
segunda mitad del siglo XVI.

Qu diremos por ltimo del moblaje? No uno, sino muchos captulos
seran precisos para dar una idea de los tesoros acumulados en las casas
sevillanas por sus opulentos dueos, de los cuales nos dan razn muy
minuciosa los inventarios de la poca. Ya dijimos que pinturas, tapices
y guadameciles adornaban los muros; aplicndose tambin los unos y los
otros para los reposteros con que se cabran las sillas, bancos y camas:
las antepuertas (cortinas) cojines y frontales de altar hacanse tambin
de guadamec.

Alfombras de Persia, del Cairo y de fbricas espaolas, cubran los
suelos, pescantes de hierro  lmparas repujado con el mismo primor de
la plata, y tambin de este preciado metal, sostenan los cirios 
vasos de cristal para aceite que daban luz  las estancias, y los
arcones hbilmente esculpidos en Flandes, en Italia  de taracea
espaola y los retablos y oratorios (trpticos) debidos  los pinceles
de insignes maestros extranjeros  nacionales  de inapreciables
esmaltes, y los aparadores atestados de plata repujada y esmaltada y los
vidrios de Venecia y la loza dorada de Mlaga, Valencia, Granada 
Sevilla y los bufetes y escritorios italianos con maravillosas
incrustaciones,  los de labor morisca y las talladas sillas con sus
asientos y espaldares de dorado cuero  de terciopelo con sobrepuestos
adornos de seda, y las riqusimas armas y los retratos de tamao natural
obras de celebrados pintores y las talladas estanteras destinadas 
custodiar libros escritos de mano  impresos  objetos raros y de gran
valor artstico, (monedas, camafeos, etc.) procedentes de las regiones
ms apartadas, y las mesas ricamente esculpidas y cubiertas de tela de
brocado, de Florencia, de terciopelo, con pasamanos de oro  de
guadamec, ostentando los escudos de la Casa, que asimismo se vean en
ricos cofres de cuero con calados herrajes, y otros innumerables objetos
de tan singular valor intrnseco como artstico, contribuan
poderosamente al esplendor de aquellas artsticas moradas, en los
siglos XV y XVI.

Basta, pues, lo dicho para que aproximadamente se pueda formar juicio de
la riqueza que atesoraron las casas sevillanas en el siglo XVI, bien
distinta, ciertamente, de las contemporneas. El espritu de
destruccin, hijo de la ignorancia que ha dominado en todas las clases
sociales, y el ridculo culto rendido  las novedades extranjeras, trajo
consigo el menosprecio, por estos inapreciables objetos del moblaje que
eran vendidos  trocados miserablemente. En cuanto  las casas, de una
parte la desvinculacin, de otra el afn de modernizarlo todo que ha
dominado durante el siglo XIX, y que por desgracia sigue enseorendose
de las ms importantes poblaciones andaluzas, ha producido, como era
natural, los ms funestos resultados, al punto que nuestras casas
perdieron ya los originales y artsticos rasgos que las distinguan de
las del resto de Europa, y que hoy se consideren como raros los
ejemplares que nos restan de aquellas hermosas mansiones. Se ha
destruido por destruir, en muchos casos sin necesidad, por una salvaje
complacencia; se ha declarado implacable guerra  todo lo viejo, a
ttulo de supuestas necesidades, invocando mezquinos intereses, sin
reparar que lo que desapareca era tan peculiar de nosotros, que no lo
haba en parte ninguna, y que lo edificado, modernamente, entra de lleno
en el concepto de lo vulgarsimo, de lo insignificante. He aqu lo
conseguido, destruyse lo inapreciable y en cambio qu vale lo que se
ha creado? Casas para vecinos con trazas de cuarteles, viviendas de tres
 cuatro pisos, sin patios, sin luz, sin aire, con proporciones de
castillejos, vanos distribuidos con infantil simetria, pobres adornos de
yeso de muy dudoso gusto, herrajes de tiritaa, muros y paramentos
lisos, y algunos mrmoles blancos, azules  rojos, aplicados  soleras
y zcalos.

En cuanto al interior, ms antiartstico es, aun, el aspecto que ofrecen
nuestras casas modernas. Lisas paredes pintadas con medias tintas,
cielos rasos en los techos, sencillsimos portajes de pino, soleras de
cemento, de barros de colores  de mrmol y ... nada ms. Con esto se
contentan las gentes y prefieren estas vulgaridades al seorial y bello
aspecto de las casas antiguas, que sin escrpulo derriban, para
construir sobre ellas los menguados engendros del modernismo. Se ha
extraviado el gusto hasta lo inverosmil, precisamente hoy que tanto se
alardea de cultura, que la facilidad de comunicaciones con todos los
pueblos deba contribuir  que supiramos apreciar el valor de lo que
nos legaron nuestros abuelos para estimarlo y conservarlo con el mayor
cario ...

Justo es consignar, que, en los ltimos aos del siglo XIX comenz 
realizarse un esplndido renacimiento del gusto antiguo, labrndose
opulentas mansiones, algunas de las cuales supera en riqueza decorativa
 las ms famosas del siglo XVI; quede por consiguiente para el maana
la mencin de ellas, y tributemos un entusiasta aplauso  los seores
don Miguel y don Javier Snchez Dalp, Marqus de la Motilla y de
Vllamarta, Condes de Aguiar y de Torralva, Sres. don Eduardo de Ibarra
y doa Regla Manjon, como restauradores de las gloriosas tradiciones
constructoras sevillanas, sin olvidarnos del seor don Pedro Zubira,
que aun cuando ha preferido emplear en su casa el gusto francs moderno,
lo ha hecho tan suntuosamente, que dejando aparte exagerados
exclusivismos, debmosle reconocimiento los sevillanos por haber
contribuido al esplendor de esta ciudad, rompiendo los estrechos moldes
de rutinarios constructores.




Yantares


Ha sido achaque de todos los pueblos, de todas las personas en
particular y en todos los tiempos, ejercer los deberes de la
hospitalidad con la mayor bizarra y esplendidez, llegando  veces hasta
el sacrificio, y cuando la estrechez y la falta de recursos no han
permitido agasajar dignamente al huesped, lo mismo los pueblos que los
individuos, hasta han empeado sus rentas, prefiriendo tales quebrantos
antes de no cumplir generosamente con las exigencias de tan noble
costumbre.

La historia de nuestra ciudad ofrece innumerables testimonios de su
esplendidez; ya cuando se trataba de recibir monarcas y personas
reales, ya en los convites que celebraba para solemnizar acontecimientos
gloriosos, ya al cumplir con los preceptos ineludibles de la
hospitalidad, si se trataba de extranjeros. En todos estos casos puede
decirse que no se paraba en barras y que fcilmente tiraba la casa por
la ventana, pues, fu siempre caracterstico de la tierra el rumbo,
hasta llegar al derroche, al despilfarro que conduce  la ruina.

Sin embargo, las costumbres de todos los tiempos no han sido siempre las
mismas, y como aqullas son las que dan la puta  los hombres para
todos sus actos, hay que tener muy en cuenta cules fueron aqullas, si
se ha de juzgar con acierto lo que nuestros pasados hicieron.

La sociedad espaola, en general, de los siglos XIV y XV fu una mezcla
de moderacin y sobriedad por una parte y de esplendor y lujo en otras,
que no se compadecen, fcilmente, ambas tendencias.

Mientras que en las personas el vestir era ostentoso y cuanto al traje y
militares arreos se refera, llegaba  un grado de riqueza singular, en
cambio, contentbanse con una mesa sencilla, frugal, sin los arrequives
introducidos por el moderno refinamiento. Carnes, volatera y pescados
sazonados como hoy decimos, muy al natural, sin los mil compuestos
condimentos de la cocina moderna, legumbres y bastos, aunque apetitosos
dulces, vinos puros y generosos, frutas etc., eran los fundamentos por
decirlo, as de los yantares de aquellos sbrios varones; y  medida que
los tiempos avanzaron fueron quilatndose los placeres de la mesa con
las finuras del paladar hasta los venturosos tiempos presentes en que la
qumica ha sustituido muchas principales sustancias alimenticias por
exquisitas drogas, falsificando aquellas con una sorprendente habilidad
en sus relaciones con la vista y con el paladar.

Refirindonos  tiempos, ya muy viejos, veamos como el esplndido
Concejo sevillano cumpli con los deberes de la hospitalidad y provey
al sustento de algunos calificados huspedes.

En la noche del viernes 21 de Julio de 1402 entr en esta ciudad el moro
Helile mensajero del rey de Granada, acompaado de otros tres, pasando
en ella siete das mientras esperaba la respuesta que el corregidor
alguacil y regidores haban de darle de las cartas que trajo del dicho
rey granadino, que seran probablemente relativas  treguas. En su
virtud, la Ciudad disputo que su Mayordomo Juan Martnez, se hiciese
cargo de les gastos del hospedaje y ste di la siguiente relacin de
ellos  los Contadores del Concejo en esta forma:

Viernes, en la noche 21 das de Julio ao del nasimiento de nro.
saluador ihu. xpo. de 1402, lleg  Seuilla dicho mensajero.

En este da les envi una fanega de cebada que cost 15 mrs.

Envieles dos pares de gallinas que costaron 24 mrs.

Envieles ms pan e fruta e vino que cost 10 mrs.

Sbado 22 das del dho. mes de Julio les envi dos pares de gallinas que
costaron 24 mrs.

En este da les envi pan e melones, e fruta e vino que cost 15 mrs.

Domingo 23, les envi un par de gallinas que costaron 12 mrs.

En este da les envi pan, vino e fruta e melones que costaron 18 mrs. y
5 dineros.

       *       *       *       *       *

Los restantes das fueron agasajados con las mismas vituallas. En los
das 25 y 26 de Julio se les di adems un cuarto de carnero, sin
olvidarse de la cebada para las cabalgaduras.

Segn la cuenta del Mayordomo, todos los gastos del hospedaje montaron 
278 mrs. y 5 dineros, corta suma en verdad, que solo podemos
esplicarnos por la sobriedad de costumbres de la poca, ms bien que por
exigencia de la religin de los huspedes, que, como se ha visto, no
tenan escrpulos en empinar el codo  pesar de la prohibicin
cornica.

En este mismo ao, de 1402, el lunes 18 de Septiembre, lleg  Sevilla
un embajador del rey de benamarqun (Benimarn?) llamado Hadael melque
aben locay alcaide de Marruecos, que iba de paso para la corte
acompaado de otros cinco moros y tres cristianos, ms un len que de
presente llevaban  los reyes. Cinco das posaron en Sevilla y durante
ellos las partidas de mantenimientos, son anlogas  las del documento
anterior, aumentadas con las ollas que les enviaron para cocinar, y
adems especias, carbon, ciruelas, paja y carne de vaca para el len.

Diez y ocho aos despus, del 1420, tenemos noticia de una comilona
cvico-religiosa que se relata bajo el epgrafe siguiente: Estos son
los mrs. que yo pero ruyz (escribano?) del rey di e despendi por
mandado de Ruy peres desquivel e alfon fernndez del marmolejo en la
yantar que ovieron los seores de sevilla en la cofrada que ordenaron a
onrra e rreuerencia de las virgenes santa yusta e santta rrofina en la
qual mandaron guisar de comer para quarenta personas. Veamos lo que
comieron y bebieron aquellos buenos seores:

80 pares de pollos  4 mrs. el par.

21 par de pollas  7 mrs. el par.

20 pares de gallinas  8 mrs. el par.[114]

       *       *       *       *       *

2 terneras 150 mrs.

40 piezas de vacas dos libras cada pieza.

40 mrs.

1 arroba de vino de villarreal que bebieron los seores cuando salieron
de las biesperas 15 mrs.

3 arrobas de vino de la sierra que bebieron todos los otros[115] que y
(all) estaban 23 mrs.

Peras e cermenas (cermeas) porque comieron quando salieron de las
dichas biesperas 17 mrs.

Costaron endrinas[116] para la yantar 3 mrs.

Costaron figos 20 mrs.

Costaron 200 peras para la yantar las 100  4 dineros cada una, 30 mrs.
las otras 100 a dos dineros cada una que son todas 50 mrs.

Costaron 150 limones 7 mrs.

Costo agraz e perejil e cebollas e ajos e oregano e vinagre para las
ollas e para echar la ternera en adobo 15 mrs.

Costo un derraso? de manteca 3 mrs.

Costo arrope para las gallinas menudas 2 mrs.

Costo sal blanca para las masas para lo que fu menester 1 maraveds.

Costo arroz para el manjar blanco 6 mrs.[117]

Dos onas de aafrn, 24 maraveds.

Una ona de gengibre 6 dineros?

Dos onas de canela, 5 mrs.

Quatro onas de pimienta, 4 mrs.

Matalauua, 6 dineros?

Seis aumbres de leche, 6 mrs.

Mostaza, un mrs.

Vino blanco e bermejo de villarreal e de la sierra para la yantar 210
mrs.

Melones, 20 mrs.

Pan, 45 mrs.

Tocino para los pollos, 25 mrs.

Carbn para el manjar blanco, 6 maraveds.

Costaron de alquiler, 60 tajadores de madera[118] 30 mrs.

Costaron de alquiler de cuatro barras de fierro para asar la ternera 10
mrs.

Costaron de alquiler dos calderas de cofrada para asar la vaca e la
ternera con sus aparejos 10 mrs.

Costaron 60 haltamices blancos de barro 20 mrs.

Quarenta salseretas blancas 8 mrs.

Veyntiquatro picheles verdes para vino 13 mrs.

Veinte jarrillos para dar agua 4 mrs.

Dos jarras grandes bermejas para enfriar el vino 4 mrs.

Seis ollas grandes de tanjar 30 mrs.

Tres esteras de enea en que estendiesen la vianda.[119]

Cost agua dulce (hidromiel?) para cocinar e para el vino 6 mrs.

Costaron traer dos cargas de enea para echar donde comieron(2). 6 mrs.

D  los cocineros e a los once que ayudaron a esto 40 mrs.

D  los juglares 30 mrs.

Costaron las candelas blancas en que ovo 63 libras a 6 mrs. la libra e
la quarentena con la mara 6 mrs. y un dinero.[120]

Lib. del Mayordomazgo mayor de 1420.

Conociendo un poco las costumbres de la poca, pudese fcilmente
reconstituir el cuadro que formaron los Sres. del Concejo sevillano,
fundadores de la cofrada de Stas. Justa y Rufina, con los dems
cofrades invitados al yantar con que se festejaban y festejaban  las
Patronas de la Ciudad, que pecaba de sobrio, si lo comparamos con los
refinamientos y exquisiteces de la cocina moderna, pues, ya vemos que
los comensales se contentaron con pollos y gallinas, vaca, ternera,
manjar blanco, frutas, vinillo de villarreal y de la sierra,
suprimiendo, quiz por cara, la nieve, que ya entonces estaba muy en
uso, no obstante que esta comilona tuvo que efectuarse en un mes de los
estivales,  juzgar por las frutas que se sirvieron. Y sin embargo, no
tuvieron empacho en dar 30 maravedises  los juglares que amenizaron la
reunin con sus msicas y cantigas.

Parcos anduvieron tambin en materia de dulces, pues aparte del arrope
para las gallinas combinacin verdaderamente diablica, digestible solo
para aquellos estmagos, y del manjar blanco, ni siquiera endulzaron sus
paladares con alguna frutilla de sarten, bien enmelada,  con finos
alfeiques  piezas de alaju.

Uno de los pormenores ms curiosos de esta cuenta, es, sin duda, el de
las esteras de eneas que hicieron veces de manteles y las dos cargas del
mismo vegetal que debi servir de asiento  los comensales; costumbre
poco extraa  partir de los das de D. Alonso X, que siguieron monarcas
y particulares, tomndola de los sarracenos, y de la cual podran
citarse muchos ejemplos.

       *       *       *       *       *

Con ocasin de las bodas de Enrique IV,  20 de Mayo de 1455 di Sevilla
un mandamiento  su Mayordomo, en el cual leemos: que por quanto el rey
nro. seor nos enbio mandar que sy plasiese e seruiio le deseauamos
faserle enbiasemos para las bodas que su seoria agora aua de celebrar
en la ibdad de cordoua algunos perfumes e agua de azahar e pescado e
asymismo algunas enpanadillas de aucar e asymesmo enbiasemos ciertas
cargas de pescado. El Cabildo acord en la fecha citada enviarlo todo,
ordenando que las empanadillas fuesen las ms nobles que se pudieran.

He aqu la lista de todas las vituallas y dems cosas con que la Ciudad
agasaj  sus Reyes, aquellas ms selectas y escogidas que las del
Yantar de los cofrades de Stas. Justa y Rufina.

Seys tortas de aucar a 225 mrs. cada una 1350.

Diez caxas de diacitrn[121] a 110 mrs.

Cinco arrobas de dtiles a 200 mrs. 1000.

Mil e doscientas enpanadillas de aucar e doradas a 4 mrs y 1/2 5400.

Ocho mil panecillos con ciertos juegos de axedrez de perfumes 1200 mrs.

Dos arrouas de agua de azahar e otras dos arrouas de agua de rosada con
algalia e almisque 1000 mrs.

(Siguen dos partidas con el gasto de la hechura de unas cxas).

Mil ostras 350 mrs.

Veynte dosenas de langostinos 80 mrs.

Seys berrugantes e tres coruinas 500 mrs.

Una banasta de sardinas 300 mrs.

Ochenta salmonetes 360 mrs. e ms otros treynta que se pusieron en pan.

Una banasta de acedas 600 mrs.

Media palometa 50 mrs.

       *       *       *       *       *

El costo total de lo servido mont  16.065 mrs.




Fiestas y regocijos pblicos


Dedicamos algunas pginas anteriores  la gran fiesta religiosa del
Corpus Christi y ahora vamos  tratar de otras profanas de que nos dan
noticia los documentos de nuestros Archivos, en los cuales se reflejan
las costumbres de los tiempos, vindose por las notas que vamos 
consignar cmo se fueron modificando, hasta cambiar por completo, los
gustos, aficiones y tendencias populares.

Procesiones religiosas en muchos casos, juegos de caas, justas y
torneos, corridas de toros y de sortijas, cucaas, fueron los
principales regocijos que despertaban el inters de todas las clases en
los siglos XV y XVI y con ellos se solemnizaban las visitas de Personas
Reales  la Ciudad, y sus natalicios, las buenas nuevas traidas por los
mensajeros, de nuestros triunfos obtenidos contra los sarracenos, as
como por las proclamaciones y bodas de los Reyes, por los das de Santas
Justa y Rufina, de Santiago, San Clemente, Santa Mara de Agosto, (que
as llamaban entonces  la Virgen de los Reyes), por las canonizaciones
 beatificaciones de Santos, tomas de posesin de Asistentes y Regentes,
recibimiento de Prelados etc. Durante la guerra de Granada fu tambin
motivo de pblico regocijo, la entrada del Pendon Real de la Ciudad,
victorioso de las muchas gloriosas jornadas en que tom parte, como se
juzgar por los datos que adelante consignamos.

Para las alegras que en esta ciudad se hicieron por las bodas de Don
Juan II con Doa Mara de Aragn, en 1420 se lidiaron toros se hizo un
palenque para justar ante la puerta del alcaar do fasen el audiencia
 sea en el espacio que ocupa actualmente la Plaza del Triunfo, pues, el
lugar de las audiencias hallbase junto al arco de entrada al Patio de
Banderas.

Con gran jbilo recibi Sevilla la nueva del nacimiento de la infanta
Doa Catalina, hija de aquellos monarcas, y siguiendo la costumbre de
entonces, el Concejo di 10000 mrs. de albricias  Doa Mencia Tellez
criada de la reina, acordando celebrar pblicos regocijos, cuyo gasto se
especifica en la forma siguiente:

por dos tablados que se pusieron el vno delante de las gradas (las de
la Catedral) y el otro a la puerta del Alcar 910 mrs.

por quatro arrobas de vino para los seores a 64 mrs. la arroba 256.

por otras quatro arrobas de vino blanco para la otra gente a 25 mrs.
100.

(suprimimos las partidas referentes  conduccin de materiales).

por cincuenta libras de peros para los jugadores de las caas e el
domingo en la tarde a 2 mrs. la libra 100.

por veinte libras de peros para los seores a dos mrs. la libra e otras
cuarenta libras para la otra gente a un maraved 80.

por seis celemines de castaas a cinco mrs. el celemn 30 mrs. e por las
tortas 20 mrs. que son 50.

a cuatro carpinteros que fisieron las barreras a 30 mrs. cada vno e que
se gouernasen e ms a 4 moros a 15 mrs. cada vno 180.

a sancho rruys carpintero[122] que fizo la barrera de los seores 20.

por la madera que se furt de la barrera de los toros con alguna que se
tom para adobar la puerta do estaban los toros etc. 216.

por seis toros que se lidiaron a la puerta del alcaar 3000.

fecha del libramiento 22 noviembre de 1423.

Anlogas fiestas de justas, toros y caas se celebraron en 1425 por el
nacimiento de Enrique IV y de las cuentas del Mayordomazgo Mayor constan
los particulares siguientes:

costaron 30 varas de justar[123] a 40 mrs. la vara 1200.

costaron 10 rroquetes e goetes para las dhas. varas a 100 mrs. cada un
roquete e goete que son 1000.

costaron 10 arandelas para las dichas varas a 60 mrs. cada vna que son
600.

costaron 10 agujas para las dichas varas 60 mrs.

que di al ome que puso la tabla para la justa 100 mrs.

Siguen partidas de vino y de peras y termina con la siguiente, bien
extraa por cierto.

cost vna libra de matahalua (sic) matalahuga?.

Tambin celebr justas esta ciudad para solemnizar el nacimiento del
infante Don Alonso, expidindose libramiento al mayordomo del Cabildo,
en 24 de Febrero de 1454 en que se mand  Pedro Fernndez Marmolejo
Veinticuatro y Procurador mayor de la Ciudad y al Jurado Antn Gonzlez
de Almonte fiel ejecutor, que fiziese tomar e tomase el pao que
entendiesen que fuese menester para la tela en que se auan de faser las
dhas. justas las quales tomaron de pero de xerez trapero e de ferrando
martinez tondidor dos pieas e media de pao azul e pardillo de que se
puso la dha. tela el qual dho. pao monto segund lo ellos igualaron 4250
mrs. a ran de 1700 mrs. cada piea.

Tuvo lugar la justa en las Gradas y hubo procesiones, se corrieron
sortijas y se lidiaron diez toros delante de las puertas del Alczar,
por acuerdo de 3 de Diciembre de 1453.

En cabildo de 12 de Agosto de 1455 se acordaron los gastos con que habia
de festejarse la visita del Rey Don Enrique IV y de su mujer Doa Juana
de Portugal, que montaron la suma de 500.000 mrs. citndose entre ellos
el costo de la justa con la joya que se di de premio  los caballeros
que en ella tomaron parte, que fu el de 39.400 mrs. as como el de
25.000 tuvieron los veinte toros que se lidiaron.

Curiosos son los pormenores de la cuenta de otros gastos, no solo por el
conocimiento de lo que la Ciudad hizo, sino por el del squito palatino
que acompa  los monarcas en aquella ocasin.

Cien mil mrs.  la Reyna como obsequio  ddiva de la Ciudad.

Cincuenta mil  los oficiales de las Casas Reales en esta forma.

A barrasa cauallerizo e aposentador de nro. seor el rey[124], 2000.

A rodrigo de vera e a samaniego et a garcia lebrn et a francisco,
aposentadores 8000.

A los reposteros de camas 4000.

A los porteros 3500.

A los reposteros de estrados 1500.

A la cobigera 2000.

A los reposteros de plata 1500.

A los reyes de armas los quales son seuilla y toledo 4000.

A los trompetas 3000.

A fernando de torres 1700.

A juan de lara e juan martinez ballesteros de cauallo 1500.

A los coperos 1500.

A los monteros despinosa 2000.

A los monteros de la guarda de ventura 1500.

Al aguadero 300.

A gonzalo deslaua portero del consejo 500.

A gutier fernandez de alcala en cuenta de 6000 mrs. que la dha. cibdad
le mando dar 4000.

A los aposentadores e oficiales de la seora reyna 5000.

Adems pag la Ciudad:

Al comendador Alfonso Ortiz 77200 mrs. por el pao de brocado (pao) que
di el da del recibimiento de la Reyna con los flecos, borlas, varas y
otros aparejos y para las antorchas que se dieron  los regidores
caballeros que venian con ella.

Al Rey como obsequio de la Ciudad 223000 mrs. distribuidos en esta
forma:

el pao de brocado que a su alteza se ovo a dar el da de su
recibimiento 70000 mrs. e mas que le fizo seruiio la dha. ibdad de
mill doblas de oro castellanas que montaron a raon de 153 mrs. cada una
153000 mrs.

En dinero contado que se di  las personas nombradas en vna copia
firmada de Don Pedro de Guzmn y de Martn Fernndez Alcaldes mayores y
de Antn Daz Quintero Veinticuatro y de los contadores de esta Ciudad
40700 mrs. que mont el gasto que se hizo por la justa ... con la seda
que se puso (por premio) para dar a los caballeros que mejor lo
fasiesen.

A Juan Snchez Caldern vecino de Sevilla 12000 mrs. por 24 varas de
tapete de terciopelo que vendi para darlo al Doctor Fernando Daz de
Toledo oydor y refrendario de nro. seor el rey e su relator cuando la
primera vez veno a esta ibdad la cual dha. seda fue dada al dho.
relator para vna ropa, por ciertos rejidores de esta ibdad por nuestro
mandado que la leuasen en enmienda de algunos trabajos quel dho. relator
por seruiio de la dha. ibdad ha pasado.

Al mismo Caldern 5500 mrs. por las telas, una de pao y otra de lienzo,
que por mandato del Rey se pusieron (en el palenque) para justar, los
gentiles homes de su corte el da de santa mara de agosto y el
siguiente.

A Ruiz Snchez de Huete 1360 mrs. por 17 varas de lanzas que di con
que justasen ciertos caballeros desta ibdad ... y a Iigo Lpez astero
1860 mrs. por aderear las lanzas para dha. justa?

Creemos, puede afirmarse, que el ms solemne recibimiento de monarcas y
que los ms ostentosos festejos que celebr Sevilla durante el siglo XV,
fueron con ocasin de la visita de los Reyes Catlicos, en 1477, durante
la cual tuvo lugar el nacimiento del Principe Don Juan, cuyo bautizo se
verific con la mayor pompa, porque la nacin entera cifr en aquel
todas sus esperanzas, sus ms vehementes anhelos de prosperidad y de
venturas.

Las ddivas que Sevilla hizo  sus Reyes y  las personas de su numeroso
squito, capellanes aposentadores, reposteros de camas, trompetas, mozos
de espuelas, reyes de armas, ballesteros de maza, cetreros, reposteros
de capilla, monteros de espinosa, reposteros de plata, mozos de cmara y
coperos; los enormes dispendios causados para la compra de las telas de
brocados, sedas, terciopelos con que fueron ataviados los seores del
Concejo, las que se invirtieron en el riquisimo palio que haba de
cobijar  los monarcas, y por ltimo, lo que se gast en lidiar toros y
en las justas, mont ms de 200000 maravedises y de todo, al por menor,
dimos noticia en nuestro folleto Los Reyes Catlicos en Sevilla, por
lo cual omitimos su repeticin, pues, nos proponemos consignar en este
artculo solamente datos inditos.

Veamos ahora como recibi Sevilla la gratsima nueva de la rendicin de
Mlaga, por boca de los seores del Concejo sevillano.

viernes 24 de Agosto de 1487 aos, estando ayuntados dentro en el
cabildo desta dha. ibdad ques en el corral de los olmos el bachiller
loreno fernandez teniente de asistente y el licenciado francisco
santillan comendador de merida y fernandarias de sayavedra e pedro mexia
e melchor maldonado y diego de guzmn veynte e quatros de la dha. ibdad
y el alguacil fernando de morillo y iertos jurados de la dha. ibdad el
dho. teniente loreno fernandez presento la carta que su alteza enbio a
la dha. ibdad en que le face saber de la toma de la ibdad de malaga e
de la vitoria que dios le dio en ella e leida mandaron que se apregonase
publicamente con trompetas e atabales y mandaron apregonar lo siguiente:

manda la dha. ibdad con acuerdo del seor asistente que todos los
veinos y moradores de la dha. ibdad guarden maana sabado fasta medio
da como el da santo del domingo y cesen de sus ofiios y labores
asymismo que todas las cofradas con sus priostes e cofrades con sus
candelas y sus cirios de las cofradas y con los pendones que sacan el
da de corpus xpi. y con las danas de espada vayan todos maana sabado
a las seys oras del da a la yglesia mayor para que de all todos en
procesin vayan delante de la procesin general con las cruzes e el
seor arobispo que va en la dicha procesin a santiago el nuevo[125]
desta dha. ibdad la qual dha. procesin a de yr por cal de genoua a san
franisco e cal de la syerpe e cal de las armas y la calle ancha de san
viceynte que va a dar fasta la dha. iglesia de santiago.

Et que barran esta tarde las dhas. calles por donde ha de yr la dha.
procesin e cuelguen paos e paramentos por ellas.

asymismo mandaron questa noche e maana sabado en la noche todos los que
pudieren fagan fogueras y pongan fachones encendidos por sus aoteas y
ventanas y candelas encendidas a sus puertas e fagan grandes alegras
por manera que se muestre el plazer de la vitoria que dios a dado al Rey
nro. seor y a toda la xpitiandad lo qual todo fagan e cumplan sopena de
dos mill mrs. a cada vno que lo contrario fiziere lo qual todo con la
dha. carta de su alteza en presenia de los dhos. seores e demas ... se
apregono en las gradas desta ibdad y en la plaza de sant francisco y en
el alfalfa (Actas Capitulares).

Otras veces cuando el acontecimiento que se celebraba no era tan
importante, limitbase la procesin  los alrededores de la Iglesia
Mayor, como ocurri con las tomas de Baza, Guadix y Almera.

Desde muy antiguo solemnizbase la fiesta de Nra. Sra. de los Reyes, y
tenemos una nota del ao de 1496 en la cual consta que el 14 de Agosto
de dicho ao el Alguacil mayor de Sevilla Dn. Alfon de Guzman fizo
fiesta en la plaza de San Francisco de juegos de caas y de toros
asistiendo en ellas el sr. duque de medina sidonia el alcaide de los
donceles y otros muy nobles caballeros.

Pues veamos ahora como reciba la Ciudad  su Pendn Real, cuando
regresaba victorioso de alguna expedicin militar, con cuyo motivo
desbordbanse el entusiasmo y alegra populares.

En cabildo de 14 de Mayo de 1501 se trat de la forma de recibir la
Ensea Real que volva de la guerra de la Alpujarra, y despus de leda
una carta del Conde de Cifuentes, dice el acta capitular del mencionado
da la qual (carta) vista e leyda el dho. pero fernandez e don alonso
de guzman alguacil mayor dixeron que como oy viernes viene a la ibdad e
ha de entrar en ella la sea. de la ibdad que fue a la dha. guerra que
gelo fazian saber para que diesen orden en el recibimiento della sobre
lo qual el dho. teniente e Regidores hablaron e acordaron que todos los
del Regimiento salgan al recibimiento de la dha. sea. e para ello se
faga el pregon siguiente:

sepan todos como el pendon desta ibdad que lleuo el seor conde de
ifuentes asystente desta ibdad con la gente della a la guerra contra
los moros de las serranas viene e entra en la ibdad agora despues de
las diez oras por ende la ibdad con acuerdo del honrado licenciado
loreno comeo teniente de asystente por el dho. seor conde manda que
todos los caualleros e hidalgos e escuderos e ibdadanos de cauallo e de
a pie desta ibdad en repicando las campanas de la iglesia mayor de la
dha. ibdad salgan por la puerta de carmona con el Regimiento de la
ibdad a recibir el dho. pendon e asymismo salga toda la gente de
cauallo e de pie que fue a la dha. guerra que ha venido a la ibdad
sopena de perder el sueldo que se le deue e al que no se le deuiere
sopena de doscientos mrs. a cada vno.

el qual dho. pregon fue fecho el dia viernes en la maana en las gradas
de la iglesia de santa mara la mayor de la dha ibdad e el dho pendon
entro en la dha. ibdad el dho. viernes catorze dias del dho. mes de
mayo deste ao.

Llegado el de 1509, con ocasin del recibimiento de D. Fernando el
Catlico, que fu solemnsimo, hallamos ya introducidos nuevos festejos
de que hasta entonces no hemos visto ejemplos, como fueron entre otros,
la ereccin de arcos triunfales, costumbre importada de Italia  nuestro
parecer, y las cucaas.

Acerca de los primeros conocemos un mandamiento de la Ciudad  su
mayordomo Fernan Ruiz de Porras para que pagase a Alonso Rodriguez
maestro mayor de la Santa Iglesia desta ibdad o a quien su poder oviese
15000 mrs. que nos acordamos en el dho cabildo dele mandar dar e librar
y el ha de a ver por el trabajo que puso en el fazer de los arcos e
otras cosas que se fisieron por el recibimiento del rey nuestro seor
por su venida que agora vino a esta ibdad ... etc. 3 de Enero de 1509.

Nada menos que 13 fueron los arcos que se erigieron, uno de ellos en la
Alfalfa, lo cual sabemos, porque hemos visto un libramiento de la Ciudad
(20 de Marzo de 1510) por el cual se dispuso pagar  Agustn Rodrguez
baruero del alfalfa 500 mrs. por el dao que se le hizo en los tejados
quando se fizo el arco para la entrada del Rey. El monarca por tanto
debi entrar por la Puerta de Carmona.

En la cuenta de los gastos causados por el recibimiento constan los
siguientes asientos:

Asimismo al dho. juan garrote de nueve trallas de sogas a medio real la
tralla 150 mrs. las quales fueron menester para el mastil que se puso en
san franisco y para el corral de los toros y para los andamios....

Costaron ocho cabeas de cordeles ... para los paos de los andamios y
la (tralla) que fue para enparejar los cauallos que corrieron la seda 40
mrs.

Costo media arroba de sebo para enseuar el mastil de san franisco en
que pusieron las calzas y el jubon (que se dieron por premio) a razon de
180 mrs. el arroua.

A los marineros que pusieron el mastil en san franisco y el otro en la
puerta de Xeres en que pusieron el terciopelo ambos mastiles medio
ducado.

       *       *       *       *       *

Que se dio a juan ruys carnicero para los ocho toros que trujo para
correr y despues se los torno a lleuar 8500 mrs.

Costaron seis varas de terciopelo verde para que corriesen los
caualleros ... a precio cada vara de 825 mrs.

Costaron dos varas de raso negro a ducado la vara y de un par de calas
negras 12 reales las quales fueron para poner en el mastil de san
franisco ... 1158 mrs.

Si queremos conocer un nuevo festejo que vino  aumentar el programa,
como hoy decimos, de los sevillanos, tenemos que venir al ao 1521, en
el cual tuvo lugar la elevacin  la silla del imperio, del Cesar Carlos
V.

No solo hubo los conocidos hasta entonces, y ms en boga, como justas y
toros, sino que por vez primera se corrieron regatas en el Guadalquivir
y en las cucaas  en las justas tomaron parte las mujeres de la
mancebia[126] lo cual sera bien del agrado del pblico.

He aqu los documentos en que nos apoyamos.

Con fecha 7 de Octubre de 1519 expidi la Ciudad un mandamiento  sus
contadores, para que el Mayordomo Niculoso Despindola pagase 22578 mrs.
por razn de quatro varas de grana que compro a 800 mrs. la vara que
monto 3200 mrs. e de tres varas de terciopelo verde que costo a 850 mrs.
la vara que montan 2550 mrs. e de tres varas de raso negro a 340 mrs. la
vara e mas de dos varas de damasco a 450 mrs. la vara que monta 900 mrs.
e mas de 6 varas de terciopelo grana a 850 mrs. cada vara que montan
5100 mrs. mas de dos bernegales de plata[127] que pesaron 3 marcos e 6
onas e 3 reales e medio a razon de 2210 mrs. cada marco que monto 8408
mrs. e mas de la fechura 13000 mrs. que son 9708 mrs, que se dieron 
los justadores para las alegras e fiestas que la dha. iudad mando que
se hicieren por la bienaventurada nueva de la coronacin del emperador
e rey nro. seor etc.

Acompaa  este documento una hoja suelta con el siguiente epigrafe:

Conoscemos los jurados diego de aasco y fernando de bauelos desta
otra parte contenidos que rescibimos de vos niculoso despindola
mayordomo de seuilla quatro varas de grana que corrieron las mugeres de
la maneba en sabado seis dias deste mes de agosto mas rescibimos tres
varas de terciopelo verde y tres varas de raso negro y dos varas de
damasco negro que corrieron los barcos por el rio domingo siete dias
deste mes de agosto y asymismo rescibimos seys varas de seda de francia
que corrieron los caualleros de cauallo miercoles diez dias del mes de
agosto fho. honze dias de agosto de 1519, diego de aasco rubrca ... de
treuio ... rubrica.

Sigue la cuenta de las telas compradas  varios mercaderes, autorizada
por las firmas de Pedro Lpez y Juan de Mesa y termina con la cuenta de
los bernegales de plata, uno de los cuales se di  Francisco Tello por
mejor justador y el otro  Cepeda por ms galn.

Al dorso hllase el mandamiento al Mayordomo Espindola para que comprase
ante los contadores de la Ciudad como se acostumbra a hacer 3 varas de
terciopelo 3 de raso, 2 de damasco para el palio que se a de correr el
domingo primero que verna por el rio y 4 varas de grana para el palio
que han de correr maana sabado la mujer de la manceba (sic) lo
qual es por las alegras de la eleccin del rey nro. seor
emperador[128].

Muy conocidos son los pormenores de las fiestas con que celebr Sevilla
la visita del Emperador en 1526, entre ellos los siete arcos que se
erigieron, pomposamente adornados con esttuas, inscripciones y
pinturas, ejecutadas estas ltimaspor los ms ilustres maestros de la
Ciudad, entre ellos Alejo Fernndez y Cristbal de Morales. Ziga nos
ha trasmitido la memora de aquellas solemnidades muy puntualmente y el
Maestro Malara hzolo asmismo en su libro, de todos conocido, del
Recibimiento de Felipe II, por tanto, como nada nuevo podramos aadir 
ambas narraciones, omitimos tratar de dichos sucesos que no tuvieron
rivales en ninguno de los del mismo gnero celebrados posteriormente.

En resumen; durante todo el siglo XV redujronse los regocijos y fiestas
populares  juegos de caas y de sortijas, toros, torneos, procesiones
lucidsimas en que tomaban parte los gremios con sus banderas, danzas de
espadas, y comilonas en que la fruta y el vino blanco derrochbanse,
como aconteci cuando el bautizo del Prncipe D. Juan, hijo de los Reyes
Catlicos, pues entonces el Concejo gast 12979 mrs. para pagar el pan
e vino e fruta que fizo dar (la Ciudad) en la beuida e almuerzo que se
di el dia que fue bautizado el muy ilustre seor prncipe de Castilla a
toda la gente que quiso venir a la casa de nro. cabildo a beuer el dho.
dia con la juncia que se echo desde el alcaar real fasta la iglesia
mayor.

Llegado ya el siglo XVI, adems de los festejos que se verificaron en el
anterior, erjense arcos triunfales, en cuyos adornos competan el Arte
y las Letras y los ms celebrados pintores, escultores, poetas y
humanistas, animados de noble emulacin y estimulados por el espritu
cultsimo de la poca, dieron las mas brillantes muestras de pericia, de
saber y de ingenio, revelndose ya claramente que la sociedad espaola,
que antes disfrut tan solo con los ejercicios corporales de fuerza y de
destreza, renda ya culto  las manifestaciones del talento, aun cuando
para halagar al pueblo continuasen los espectculos de cucaas y de
regatas y los dems citados.

En cuanto  las justas, como reminiscencias del espiritu caballeresco de
los siglos anteriores, todava,  principios del XVII, en el ao de 1618
gustaban los sevillanos de los torneos, como demuestra una peticin
dirigida  la Ciudad por Juan de Ojeda, sobre el pago de unos gastos que
hizo en los torneos el dia de las Fiestas Reales, segn consta del Acta
Capitular de 13 de Julio de dho ao.




LA FIESTA DEL CORPUS

en el Convento de Madre de Dios


Desde muy antiguos tiempos la comunidad de religiosas dominicas de
aquella advocacin, celebr, con gran pompa, la mencionada fiesta
religiosa, de la cual confesamos que no hemos encontrado noticias en los
cauchos papeles viejos que nuestra vista ha recorrido, y solo conocamos
la ligera mencin que de ella consign en su obra, Noticia artstica de
todos los edificios sevillanos, D. Flix Gonzlez de Len, al tratar
del referido monasterio, (pg. 166 de la 2. parte.)

La casualidad hizo llegar  nuestras manos algunos curiosos documentos,
en los cuales, se contienen muy interesantes datos acerca de la dotacin
de dicha fiesta y fundndonos en tan fidedignas fuentes, vamos 
facilitarlos  los curiosos, conservando as su memoria en estas
pginas.

La cubierta del manuscrito que poseemos, contiene el siguiente epgrafe.

Escriptura que otorgo este Real Convento y D. Andrs de Bandorne que
contiene las condiciones y obligaciones que se hizieron para la
prozesion de el Corpus Christi que este convento Real en cada vn ao
zelebra.

Hubo, pues, en Sevilla, adems de la procesin solemne que celebraban
ambos Cabildos en honra del Ssmo. Sacramento, otra muy lucida por
cierto, costeada por las religiosas de Madre de Dios, cumpliendo las
obligaciones contraidas con un piadoso y esplndido dotador, las cuales
vamos  consignar, por que de su sola exposicin dedcense los
pormenores todos que intervenan en su realizacin, sin que tengamos que
echar  volar la fantasa con relatos ms  menos verdicos.

En 22 de Febrero de 1687 la Priora (Sor Mara de San Jernimo y Sandier)
y religiosas del convento de Madre de Dios, con licencia del Rvdo. Padre
Maestro Fr. Manuel de Sto. Toms, Prior Provincial de la Religin
dominica, otorgaron una escritura en la cual dijeron: que por quanto el
Capitan don Andrs Vandorne[129] vecino desta dha. Ciudad en la
Collazion de san Nicolas, mouido del zelo y devocion que tiene a el
Augustisimo misterio del Santssimo Sacramento de la evcharistia nos da
y entrega de sus propios bienes y caudal 3600 ducados de a onze reales
cada vno, de moneda de vellon, para que este dho. convento los imponga y
situe por su quenta y riesgo sobre todos los bienes que al presente
tiene, y adelante tuuiese, y expesial sobre los que seran declarados en
esta escritura, para que con los 180 ducados que redituan en cada vn ao
a rrazon de 20000 el millar conforme a la nueua pregmatica de S. M.; nos
obliguemos, y a este dho. convento, a tener manifiesto a su Divina
Magestad a Missa mayor, visperas y completas el da del Corpus Christi y
todo los ocho dias de su octava de cada vn ao perpetuamente, hauiendo
sermon, y el Domingo de la Infraoctaua y el dia octauo y aplicando por
la yntencion del dho. Capitan don Andres Vandorne seis misas cantadas,
cinco del Santssimo Sacramento y vna de Dominica, el sauado, todas
dentro de la dicha octaua, haziendo una prozesion solemnsima por las
calles como antiguamente solia salir deste dho. convento en vn Domingo
de los del mes de Julio, el que fuese mas prosximo a el dia del Seor
San Buenaventura, en el qual dia, se a de dezir missa cantada y sermon
teniendo a su diuina Magestad manifiesto la qual dha prosesin se hauia
de hazer por las partes y lugares y en la forma que por menor yra
declarando en esta escriptura, lo qual se auia de empezar a cumplir y
zelebrar en este presente ao de 1687 en adelante y lo mismo en cada vn
ao, perpetuamente, para siempre jamas, todo lo qual hauendolo
conferido y tratado en este dho. convento entre las Religiosas de el en
tres diferentes das, hauemos venido en aceptar dha. dotacin por ser de
evidente vtilidad a este dho. convento etc.

Ms adelante dice: Iten nos obligamos de hazer una procesin solemnsima
por las calles, como antiguamente solia salir deste dho. convento por
todas sus canales (sic) sin Cruz de Parroquia, segun las Bullas y
Priuilegos de nuestra sagrada Religin, que dha. prozesion a de hazer
su extacion en esta forma: salir por la puerta grande de la Iglesia de
este dho Convento y vaxar a la puerta reglar del, siguiendo luego la
calle de su dormitorio y por el pazadiso[130] hasta la plazuela de su
sachristia y boluer el esquina de la Iglesia hasta entrar por la Puerta
principal, de a donde ha de salir, en la qual procesin a de yr
manifiesto el Santsimo Sacramento y le han de acompaar vna Imagen de
la sachratisima Reyna de los Angeles madre de Dios y seora nuestra, con
su hijo preciosisimo en los brazos. Y el gloriosisimo Patriarcha seor
Sancto Domingo, fundador de nuestra Sagrada Religion. Y la vien
auenturada virgen Sancta Cathalina de Sena, cuyas Imagenes an de yr en
sus pasos muy bien adornados sin que en ningun tiempo se pueda variar y
quitar ni augmentar mas numero de pasos que los referidos, y a de
acompaar en dha. prozesion al Sanctissimo Sacramento musica de
cantores, y con cada paso de nuestra seora y los sanctos han de yr dos
ministriles en cada vno. Y el numero de Religiosos y zera que pareziere
competente a la descencia y acompaamiento de nuestro seor
Sacramentado.

Iten nos obligamos de lleuar en la dha. prozecion vna o dos danzas y
disparar cantidad de Ruedas y Cohetes de fuego mientras se celebrase la
missa y prozesion para mayor veneracion y Culto de tan Augustisimo
misterio y conmouer los animos de los fieles a su mayor deuocin.

Iten la dha. prozecion nos obligamos de hazer por la tarde en vn domingo
de los del mes de Julio de cada vn ao, perpetuamente, el que fuere mas
prosximo a seor san Buenaventura, el qual da a de hauer missa cantada
y sermon del Sanctissimo Sacramento, y teniendo manifiesto a su Diuina
Magestad la qual dha. Missa aplicamos desde luego por la yntencin del
dho Capitan don Andres Vandorne, por uia de gratificacin de la limosna
que por esta escriptura haze a este dho. Convento. Y si por algn
accidente de temporal no se pudiese hazer la dha. fiesta y sermon y
prozecion en dho. dia nos obligamos de la hazer en el primer Domingo
bacante despues del sealado y por ninguna causa que sea, se a de poder
hazer dha. fiesta y prozesin de diez de Julio auajo, sino siempre se a
de hazer y celebrar vn Domingo, de onze de Julio arriua.

Item es calidad y condizin expresa de esta escriptura, mediante la qual
ha tenido efecto el entregarnos el dho. Capitan don Andres Vandorne los
dhos 3600 ducados para su doctacion, que si en algun tiempo este dho.
Convento no cumpliese las dhas, fiestas, missas sermon y prozecion ...
por el mismo caso este dho. Convento a de ser obligado como lo obligamos
a boluer y restituyr los dhos. 3600 ducados y entregarlos al convento de
sancta Mara la Real de esta dha. Ciudad ... para que con lo que
redituaren hagan y cumplan en dho. convento todo lo contenido en esta
escriptura.

No satisfecho aun el piadoso Capitan Vandorne, por otra escritura
otorgada en 27 de Septiembre de 1692 aument su dotacin con otros 3400
ducados obligndose el convento  aumentar tambin el nmero de las
memorias, fiestas y sufragios convenidas en la primera escritura 
introduciendo en la procesin las novedades siguientes: adems de las
efigies de la Virgen Mara, Santo Domingo y Santa Catalina de Sena, se
llevaran tambin las del Nio Jess, San Francisco y Santo Toms de
Aquino, en sendos pasos, muy bien adornados; y si la Comunidad tuviese
devocin  otro Santo, podra tambin sacarlo. Adems de los gigantes y
danzas, iran doce nios con las hachas delante del guin y la msica
de la Catedral, conviniendo las partes otorgantes en que el gasto que
causasen los dos ministrles que acompaaran los pasos, segn la
primera escritura, se convertira en mayor cantidad de fuegos
artificiales que se quemaran durante la procesin. Tambin qued
revocada la condicin, de que si las religiosas de Madre de Dios no
cumplan lo estipulado, entregasen los 700 ducados  las de Santa Mara
la Real, obligndose aquellas particularmente, y en justa
correspondencia con las mercedes recibidas del fundador,  aplicarle una
de las tres partes del rosario que diariamente rezaba la comunidad.

Para ms acabado conocimiento de lo que fueron estas fiestas, copiamos 
continuacin el siguiente certificado:

Gonzalo del Pozo Vrrego escribano del Rey nro. Seor vecino de esta
ciudad de Sevilla doy fe que oy dia de la fecha siendo como las seys de
la tarde, estando en el Real Convento de Monjas de Madre de Dios de esta
Ciudad, que es del orden de Santo Domingo, en la Caplla maior de el, vi
que del dho. convento salio la prozesion del Corpus, que todos los aos
acostumbra hazer, la qual empezo a salir por la puerta principal de la
Iglesia, y despues de auer salido los santos de la dha orden, se siguio
la custodia, en la qual ba colocada la SSma. Cruz y despues ocho
sacerdotes reuestidos, del Real Convento de San Pablo de esta Ciudad, a
quienes doy fe conozco y tomaron sobre sus hombros los qutro de ellos
las parguelas, en que iba puesto el SSmo. Sacramento, en vna Custodia,
y reconoci no yr persona alguna debaxo de las dhas pariguelas, y andubo
la dha. procesion al reedor del dho. Convento, e yo el presente
escribano fui en ella, junto al Preste, y en las pausas que hizieron se
remudaron los otros quatro sacerdotes, sin yr otra persona ni ponerse
debaxo de las dhas. pariguelas, y en esta conformidad se celebro la dha.
procesion, hasta llegar a poner los sacerdotes la dha Custodia en el
sitio y lugar donde la tomaron, todo lo qual vi y reconoci, por auer
asistido en dho. Real Convento de Madre de Dios desde las tres y media
hasta cerca de la oracion, que se acauo la dha. procesion, y por auer
passado asi, a mi el presente escribano me lo pidio por testimonio la
parte del dho convento, y para que conste donde conuenga doy el presente
en Seuilla a Treze de Julio de 1698. En testimonio de verdad--Gonzalo
del Pozo--rbrica, (papel del sello, 4. de 10 mrs. del mismo ao.)

Tales fueron sucintamente extractadas, las condiciones que se
estipularon para celebrar la procesin del Corpus entre las mencionadas
partes de la comunidad de Madre de Dios, y el Capitan Vandorne y dados
los aumentos que tuvo por la escritura de 1692, debi atraer la atencin
de los sevillanos por su lucido acompaamiento, sus msicas y fuegos de
artificio, sus numerosos pasos, sus gigantones y danzas. Extrao es, por
tanto, que la memoria de tal fiesta no sea ms conocida de los curiosos,
pudiendo decir por nuestra parte que la sola noticia que de ella tuvimos
la hallamos en la obra de D. Flix Gonzlez de Len el cual le dedica
los siguientes renglones:

Adems est la Iglesia (de Madre de Dios) muy adornada porque su
comunidad fu muy rica y entre otras cosas dignas de recuerdo era la
procesin del Corpus que celebraban por las calles todos los aos el
segundo Domingo del mes de Julio, donde despus de las bellas imgenes
de Montas y Roldan que conducan en parihuelas lo menos era la suma
riqueza de los vestidos en telas y bordaduras y las muchas alhajas de
oro y plata y pedrera que llevaban y lo ms era la inmensidad de
riqusimas flores contrahechas y otros adornos de que iban cubiertas las
parihuelas y los arcos, bajo los cuales llevaban las imgenes que eran
vistossimos y de gran costo y trabajo.

Estimulados por la curiosidad hemos acudido  las religiosas de Madre de
Dios y su priora actual la R. M. Sor Sto. Domingo bondadosamente nos ha
facilitado el exmen del Libro de Caja que empieza en 1791 y dos de
Manuales de los aos siguientes, en que constan todos los gastos que
haca el monasterio. Con los asientos que contienen podemos reconstituir
la forma en que se celebraba la procesin, trazando el esplndido cuadro
que ofreca la religiosa festividad.

Anuncibase desde el dia de la vspera con msica de clarines y de un
tambor, con acompaamiento de un alguacil y de un pregonero que recorra
las calles de la carrera anunciando la fiesta,[131] las cuales cubranse
de arrayn, y cuyas casas lucan ricas colgaduras, siendo entre todas
las ms vistosas las tapiceras que adornaban los muros exteriores de la
iglesia,[132] lanzndose cohetes que aumentaban la pblica alegra.
Adems repartanse cdulas de convite y gratificbase  cuatro soldados
y  un cabo que desde el amanecer del dia de la procesin guardaban la
iglesia, en donde, pomposamente ataviados, hallbanse dispuestos los
pasos, cuyo nmero haba aumentado considerablemente, pues adems de los
que se convinieron sacar en las escrituras de 1687 y 1692 que comprendi
solamente  las efigies de la Virgen con la adoracin de la Madre de
Dios, Sto. Domingo y Sta. Catalina de Sena, el Nio Jess, San Francisco
de Ass y Sto. Toms de Aquino, como en la segunda de aquellas quedaron
autorizadas las religiosas para sacar otras imgenes de su mayor
devocin, aumentaron el nmero de pasos, con los de la Virgen del
Rosario, nuestra Seora de la Montaa, San Vicente Ferrer, Santa Rosa,
ofreciendo tambin  la pblica veneracin otro en que se mostraba,
sobre rica bandeja de plata, la cabeza del mrtir San Laureano, hecha
del mismo rico metal.

Basta solo este breve relato para comprender el esplendor con que se
celebr esta procesin en los ltimos aos del siglo XVIII, realzado con
la presencia de la que suponemos sera rica custodia, acompaada por
numerosa clereca y particulares, con sus cantores y msicas; sus nubes
de incienso, sus cohetes y ruedas de fuegos artificiales, sus danzas y
gigantones, sus ricos simpecados; en suma, con el jbilo y regocijo que
inundaba las almas de miles de espectadores que afluiran  las calles
de la carrera.

Terminada la procesin, el convento serva un esplndido refresco  los
sacerdotes y personas de calidad que en ella haban asistido.

De todo esto no ha quedado apenas la memoria; y examinando los libros
Manuales hallamos, que, en todos viene figurando el gasto de la
procesin hasta el de 1835 en el cual ni se menciona siquiera.

Aquellas auras de libertad que entonces todo lo invadieron, borrando
tantas y tantas pginas tan genuinamente sevillanas; al privar de sus
rentas  las comunidades les impidieron en absoluto cumplir las
voluntades de generosos donantes; y las rentas que stas dejaron,
arrebatadas  sus legtimos dueos, han pasado  poder de algn insigne
patriota que hoy se pavonea con ellas en nombre de la libertad.

Tal ha sido el fin de la dotacin del generoso caballero Don Andrs
Vandorne.




Coleccionistas antiguos


Tinense hoy por nuevas muchas cosas que no lo son; y entre ellas,
juzgan algunos que las aficiones que demuestran no pocos de reunir y
coleccionar objetos artisticos, raros  curiosos, son achaque de la
cultura moderna, del refinamiento de nuestras costumbres  nacidos
puramente del capricho  originalidad con que ciertas gentes pretenden
atraerse la atencin de los demas, en estos tiempos tan ansiosos de
novedades, por estimar que apartndose de lo corriente y vulgar ganan
plaza de hombres superiores y extraordinarios. Cierto, que, en nuestros
das es muy corriente decorar y amueblar las casas con objetos
antiguos, pero esto no se hace, generalmente, ni por el noble afan de
salvarlos de la destruccin, ni de recrearse con su vista, ni por el
cario que siente el coleccionista, sino, en la mayor parte de los
casos, por pueril vanidad, porque es de moda y de buen tono, como hoy
se dice, ostentarlos en la propia morada, aunque  sus dueos ni se les
alcance su significacin  importancia, ni menos puedan dar razn en
caso de apuro, al ser interrogados respecto  las pocas  que
correspondan, y por tanto, ni apreciar su mrito  su rareza. Lo que
importa es poseerlos para pasar ante el vulgo de levita por opulento y
por culto.

No fueron stos los estmulos de los antiguos coleccionistas, ni lo son
tampoco  f, los de los verdaderos aficionados contemporneos. Aqullos
y stos se afanaron y afanan en buscar y en reunir, inteligentemente,
movidos del noble intento de evitar la prdida  destruccin de
ejemplares que importan al conocimiento de la historia de nuestras
artes; y gracias  ellos, se ha salvado en nuestra patria buen nmero de
objetos artsticos inapreciables, que sin la diligencia, el entusiasmo y
el cario de sus dueos, habran ido  aumentar los tesoros artisticos
del extranjero.

Cuando el Renacimiento se extendi por Europa, y en los albores del
siglo XVI invadi con su poderoso aliento las comarcas espaolas,
ofreciendo el grandioso espectculo de la transformacin del mundo viejo
por un mundo nuevo,  que contribuyeron capitales sucesos, adelantos y
descubrimientos portentosos, despertse entonces vivsimo entusiasmo por
las investigaciones y estudios de la antigedad, y los ms esclarecidos
ingenios afanronse por hacer surgir del lecho de polvo en que hasta
entonces haban permanecido sepultadas en el olvido, las grandiosas
formas del arte pagano, lo mismo en el concepto artstico que en el
literario, apareciendo entonces aquella bizarrsima falanje de
anticuarios, eruditos, humanistas, jurisconsultos y poetas, enamorados
de la antigedad clsica que poblaron las universidades espaolas
extendiendo por todas las clases el culto de las ciencias, de las letras
y de las artes, despertndose nobilsima emulacin entre los ms
ilustres ingenios italianos y espaoles.

Qu efecto no produciran en nuestros artistas, en nuestros capitanes y
literatos los esplendores de las grandes ciudades italianas al
visitarlas por vez primera! Cmo extraar entonces que nuestros
antepasados enamorndose de aquellas bellezas, se deleitaran con su
estudio y ansiasen la posesin de aquellas preciosidades para
transportarlas  sus opulentas mansiones espaolas!

Muchos ilustres varones sevillanos, influidos por la cultura italiana,
se nos ofrecen ya desde aquella poca como entusastas celeccionistas de
libros, estampas, monedas, cuadros, armas, y en suma, de cuantos objetos
artsticos  curiosos podian adquirir, con los cuales al mismo tiempo
que enriquecan sus moradas, servanles de enseanza y de gratsimo
recreo, librndolas de las garras de la ignorancia!

La historia nos ha trasmitido el recuerdo de algunos de ellos, ocupando
hasta ahora el primer lugar el insigne Don Fernando Coln, que como de
todos es sabido, reuni  costa de gran suma de dinero, de infatigable
diligencia y de singular erudicin una de las ms famosas bibliotecas
del mundo, y, adems, y ya este dato no es tan conocido, una
numerossima coleccin de estampas que basta solo tener en cuenta la
poca en que por l fu reunida, para estimarla inapreciable, y que si
hoy existiese sera de un inters capitalsimo artstica y
tipogrficamente considerado.

Dej el insigne biblifilo otra prueba ms de su inteligencia y de su
infatigable labor en el grueso volumen que contiene el Catlogo de
dichas estampas, el cual en su primera hoja lleva M. S. el epgrafe
siguiente, puesto, probablemente, por alguno de los bibliotecarios
capitulares del siglo XVIII. De picturis quas Coln adquisiverat en lo
que no anduvo cierto quien lo escribi, pues el Catlogo no fu de
pinturas, seguramente, sino de estampas; bastando para confirmar tal
parecer el nmero extraordinario de las que se describen y los epgrafes
con que estn clasificadas, que indican los tamaos del papel y los
diferentes grupos  series que constituan la coleccin; hecho todo con
una minuciosidad, que asombra la suma de paciencia invertida reveladora
del cario con que don Fernando hizo el Catlogo[133].

Para que el lector pueda juzgar copiamos algunos asuntos:

Nuestro Seor desnudo y atado  la columna, estanle aotando dos judios
el que esta delante de el con la diestra tiene los aotes y en la
siniestra la soga de la columa no se le parece el pulgar della y junto a
el esta el juez en los pechos? tiene dos botones, tiene en las manos un
setro sobro que ... no se le paresce el pulgar della, es campo negro, ay
lexos (monograma dibujado por D. Fernando, de Alberto Durero y la fecha
1512.)

Nuestro Seor que lo han quitado de la Cruz y esta desnudo en cueros y
con un pao, tiene tapadas sus verguenzas y esta echado sobre la falda
de un santo que tiene la barba endida y larga y nuestra seora la
diestra tiene debajo de la barba de nuestro seor que lo quiere besar y
se le parece la siniestra ay un naviete? y un molino de viento.
Monograma dibujado W.

Par de una gran pea esta uno sentado que con la diestra ayuda a tener
una como redoma a una muger luego esta una con una pea a las espaldas
luego otra que tiene dos trompetas, luego otro que tiene la siniestra
sobre un viejo vestido de pie que esta so un portal y en la siniestra
del portal esta un hombre vestido ay lexo. Monograma de una M. y F.
unidas.

Las descripciones de muchos asuntos alegricos, como este ltimo,
confirman el concepto de que no se describen cuadros, y adems en
ninguno de los asientos se mencionan colores de trajes, fondos de oro y
otros pormenores, que, seguramente no habra omitido D. Fernando
tratndose de cuadros.

Dnde ha ido  parar tan singular riqueza, preguntar al lector?

De aquellos miles de estampas no ha quedado una en Sevilla. Es ms,
puede asegurarse que una vez ganado por el Cabildo el pleito  los
frailes de San Pablo y entregada por stos la Biblioteca, la Corporacin
eclesistica no recibi la coleccin de estampas, pues, en los varios
autos capitulares en que se trat del pleito, mencinase solamente la
Librera, y sin duda aquella no fu tampoco  poder de los frailes de
San Pablo, antes haba volado yendo  parar tal vez  las manos del
deudor de D. Fernando, el comerciante genovs, Francisco Leardo[134].

Fu uno de los prceres ms ilustres que honraron  Sevilla el Duque de
Alcal D. Perafn de Rivera, el cual por la calidad de su extirpe, por
el trato con los ms doctos varones de su poca y por su cargo de Virrey
de Npoles no pudo sustraerse al influjo cultsimo de su poca, y al de
la regin privilegiada en que ejerci su mando, as es que al morir,
segn el dicho de Ziga dej lleno el mundo de su fama y nosotros
podramos aadir que tambin su palacio de Sevilla con no pocos
testimonios de su cultura y de su amor por las memorias artsticas del
pasado, cuidndose de enriquecer con ellas su morada; y as no es
extrao, que, tomando tan noble ejemplo sus sucesores, hubiesen emulado
en atesorar en la misma infinitos objetos de vala inapreciable para la
historia y para el arte.

Cuidse, pues, el insigne sevillano de salvar de la destruccin
preciados monumentos escultricos que sirviesen de ornamento  su
Palacio, y  Sevilla envi gran nmero de esttuas antiguas de Roma que
le di el Pontfice Po V, las cuales, dice Ziga, se ven en el patio y
jardin de su palacio, con otras muchas insignes antiguallas, entre ellas
unas que se afirman ser las esttuas mutiladas de Pasquino y Marfrodio,
tan mentadas de Roma, en que nunca faltar su memoria, y el sitio que
ocuparon destinado  los libelos y Pasquines, no fciles de hacer
callar, ni al castigo ni al escarmiento.

A 2 de Abril de 1572 muri en Npoles tan ilustrado procer y su cadver
transportado  Sevilla, al siguiente ao recibi cristiana sepultura en
su Cartuja de las Cuevas, de cuya iglesia tenan el patronato los Duques
de Alcal, mediante acta notarial que fu levantada, la cual, no nos
parece fuera de proposito extractar en este lugar, por el inters que
despierta cuanto se relaciona con la memoria de los varones eminentes, y
por ser la primera vez que v la luz pblica, el curioso documento:

En 8 de Mayo de 1573 hallndose en la celda del Rdo. P.D. Hernando
Pantoja prior de las Cuevas, testamentario que dijo ser del Excmo. seor
don Pedro Afn de Ribera, Duque de Alcal, Marqus de Tarifa, Conde de
los Molares, Adelantado Mayor de Andaluca y Visorey y Capitn General
del Reyno de Npoles, difunto y estando presente Baltasar de Torres
mayordomo que haba sido del dho. Duque y uno de los albaceas
testamentarios del dho. Duque en lo que toca al Reyno de Npoles y en
presencia de Juan Prez escribano de Su Majestad y pblico de Sevilla y
de los testigos y uso escritos: Baltasar de Torres hizo muestra al dho.
prior de vn cofre redondo de vara y media de largo poco mas o menos
con vna cubierta de baqueta, cerrado con su llaue y dixo que dentro en
el dho. cofre que alli estaba presente traia y estava el cuerpo del
dicho excelentsimo seor duque de alcala y que se le avia dado y
entregado metido en el dho. cofre el muy reuerendo padre fray miguel
Rani? guardian del monasterio de la cruz que diz que es de la orden de
san francisco de la hoervancia en la dha ciudad de napoles para que lo
truxesse a esta ciudad de Sevilla y lo entregase al dho. padre prior de
las cuevas como tal albacea del dho. seor duque en cumplimiento de lo
quel dexo dispuesto y hordenado por su testamento y que el en
cumplimiento dello queria entregar el dho. cofre al dho. padre prior y
luego fue abierto el dho. cofre y desliado y estava vn cuerpo que alli
dixeron que hera del dho. seor duque de alcala y el dho baltasar de
torres y diego melgarejo que ansi se dixo por su nombre caballerizo que
dixo aver sido del dho. seor duque y francisco gonzalez clerigo
presbitero capellan que dixo auer sido de su excelencia todos tres y
cada vno de los sobre dhos. juraron a dios y a la cruz en forma del
derecho quel dho. cuerpo de que all hizo muestra el dho. baltasar de
torres es el mismo cuerpo de su excelencia del dho. seor duque de
alcala y alli lo mostraron y boluieron a liar como venia y lo metieron
en el dicho cofre y se cerro y le dio y entrego el dicho baltasar de
torres la llave del dicho cofre al dicho padre prior el qual se dio por
entregado del dho. cofre y de la dha. llave. Siguen las diligencias de
traslacin del cadver y de su depsito en una bveda, enterramiento del
linaje de Rivera[135].

No dej legtima descendencia el Duque D. Perafn, sucedindole en los
Estados de su casa, su hermano D. Fernando Enrquez de Ribera, el cual,
asmismo que los ttulos y bienes de su antecesor, hered el espritu de
cultura de aquel, que supo quilatar, al punto de merecer los mayores
encomios de sus contemporneos. De l pudo decir un ingenio sevillano lo
siguiente:

Entre los sealados varones en Letras naturales de Sevilla, pone D.
Nicols Antonio al Excmo Sr. D. Fernando Afn de Ribera Henrquez, Duque
de Alcal Non tantum eruditioni evasit prstans atque adeo eruditorum
verus alta Mcenas. Fu en tanto grado aficionado  las Letras, que no
tenia rato en el tiempo que vacaba  los negocios pblicos, en que el
ocuparon los Sres. Reyes Catlicos D. Felipe 3. y D. Felipe 4., que no
lo emplease en darse  la leccin y estudios, no solo de buenas Letras,
sino de las dems Ciencias, para cuyo fin junt en su Palacio de Sevilla
y en el de Bornos muchos y muy singulares Libros de que form muy
copiosas Librerias, siendo la de Sevilla una de las grandes del Reyno,
no solamente por el nmero de Libros que junt, sino por constar de
todas facultades y de exquisitos y raros Manuscritos, as originales
como copias, que puso en ellas, que aun hoy se conservan muchos de
ellos, si bien deteriorados y disminuidos por la falta de la presencia
de los Excmos. Sres. en quien recay la Casa de Alcal y descuido y poca
aficin de los que lo han tenido  su cuidado: y para solo poner la
Librera, labr el Duque una pieza, tambin de singular hermosura y
grandeza, capaz de tanto nmero de Libros, que adorn con muchas
Esttuas y piedras y monumentos antiguos, que aun hoy se ven algunos,
aunque pocos, que junt la curiosidad de este Principe, cuyo retrato se
v en la Librera, que hace recuerdo siempre que en ella se entra, de vn
Seor que tanto supo honrar las letras[136].

Basta decir en elogio de lo que debi haber sido el tesoro bibliogrfico
reunido por el Duque, que de l formaron parte las selectas libreras de
Ambrosio de Morales y del Doctor Luciano de Negrn,[137] segn dice
Ziga (ao de 1637) consignando tambin que  ellas agreg lo ms
estimado que sali en su tiempo en todas lenguas y profesiones y muchos
raros manuscritos y otros estimados rastros de la antigedad en
inscripciones, medallas, anillos y mucho de lo semejante (sic) tesoro
que  no auerse disipado en las peregrinaciones de su edad mayor en que
traa siempre consigo los ms exquisitos para dar  la curiosidad los
ratos que sobrasen  la obligacin y en el desavo de su muerte fuera
vno de los mayores que ha visto juntos en la edad presente, no solo la
Espaa sino la Europa toda.

El docto Rodrigo Caro nos dice, tambin, que en la insigne Casa de
Pilato reunieron sus dueos muchas efigies de marmol de prncipes y
varones insignes antiguos y dos grandes colosos de la diosa Palas y otra
multitud de esttuas y despojes de la antigedad y el Excelentsimo
Duque Don Fernando Enriquez Afan de Rivera que hoy posee esta casa, ha
juntado una gran librera y en ella tantos volmenes de todas ciencias y
letras humanas, manuscritos y medallas antiguas que compite con las ms
insignes del mundo.

Qu paradero han tenido tantas riquezas bibliogrficas, artsticas y
numismticas, ignrase, y cuanta diligencia hemos tenido en averiguarlo
ha sido esteril. Unicamente ha llegado  nuestras manos una Relacin de
las alhajas, Pinturas, Esttuas y dems que al presente existen en el
Palacio del duque mi seor  la parroquia de San Esteban de esta ciudad
remitida  su excelencia en el mismo da 4 de Agosto de 1751,
autorizada con las firmas de Nicols Hortiz de Escovar y de Antonio
Ruiz de Rebolledo cuyo documento estimamos muy interesante, y en tal
virtud vamos  transcribirlo. Dice as:

Relacion individual que forma la Contadura de los Estados Ducados y
Marquesados de Alcal que reside en Sevilla en fuerza de orden del
Excmo. Sr. D. Luis Antonio Fernndez de Crdoba Espnola y de la Cerda,
Duque de Medinaceli, de Feria, Segorbe, Cardona, Alcal y Camia,
Marqus de Priego, del Cogolludo y de Aitona etc. etc., mi seor
Cavallero del insigne orden del Toisn de Oro, del Real de sn Genaro y
del de Santiago. Gentil hombre de Cmara de S. M. su caballerizo y
Vallestero de 20 de Junio del presente ao de 1751, de todas las
alhajas, pinturas y esttuas y dems que al presente existen en su casa
Palacio de esta ciudad  la parroquia de San Esteban, con distincin de
sus clases y parajes donde se hallan colocados, que todo es en la forma
siguiente:

PINTURAS EN LA CAPILLA: Un lienzo del Descendimiento de la cruz, de dos
varas de alto y dos y media de ancho, con moldura dorada que forma
altar.

Una tabla con marco dorado de dos tercias que hace coronacin al altar
de Ntra. Seora con el Nio Jess.

Un Cristo crucificado sobre una peana  modo de Risco todo de talla de
vara de alto.

Un San Andrs de talla sin diadema, (que dicen la tuvo de plata) de
media vara.

Una cruz de madera de pino, de poco ms de dos varas y media de largo,
cinco pulgadas de ancho y tres gruesos, con sus clavos, dada de color
oscuro y una tarjeta en la parte inferior que expresa serva (como de
hecho sirve) para andar procesionalmente el via crucis desde dicha
Capilla, hasta el humilladero que llaman de la Cruz del Campo fuera de
la Puerta de Carmona mensura de estas estaciones.

Una columna de jaspe colorado  vetas de cinco cuartas de alto y poco
ms de una cuarta de dimetro movible, que est en medio de dicha
Capilla y es figurativa de la en que su Magestad Santsima estuvo atado.

Una lmpara de metal azofarado, de poco ms de media vara de largo.

Cuatro candeleros de tres cuartas de largo, del mismo metal con las
armas de la Casa y otros cuatro de madera que estaban en las Almonas.

Un atril de madera maqueado.

Dos cajones que sirven para guardar los ornamentos que sirven de
altaritos colaterales del principal para revestirse el sacerdote, con
sus frontales, que en el uno est el Santo Crucifijo arriba referido, y
en el otro la Santsima Cruz.

Una imgen de talla de tres cuartas de alto de nuestra Seora de la
Concepcin con su corona de plata, la imagen estofada de colores y oro
con su peana dorada, que es la que estaba en la Capilla de las Reales
Almonas.

En los cajones de la de este Palacio hay los ornamentos siguientes:

(Citanse algunos de telas lisas, sin importancia, dos calices, etc.)

SIGUEN LAS PINTURAS. Una tabla embutida en la pared, en la meseta
principal de la escalera, de ntra. Seora con el Nio Jess, guarnecida
de flores, con moldura dorada y cristal.

En la librera hay las pinturas siguientes:

El Oratorio alto de esta Casa est hoy sin uso en la librera; y se
compone de un mediano retablo, y en l cuatro lienzos moderados, con la
Coronacin, el Padre Eterno, en medio San Jos, con el Nio Jess y 
los lados S. Andrs y San Francisco, todo pintura del clrigo Roelas y
algo maltratadas.

Sobre la puerta de dha. librera est una tabla embutida en la pared,
retrato del seor Duque Don Pedro, de medio cuerpo, armado, de mano de
Ticiano y maltratado.

Dos tablas de mas de dos varas de alto y tres cuartas de ancho, de
nuestro Seor y nuestra Seora con vestidura  lo antiguo, de cuerpo
entero sobre campo dorado.

Un lienzo de San Francisco de Borja de una vara poco ms de alto y una
de ancho.

Una tabla de  vara, del nacimiento de nro. Seor Jesucristo, que dicen
fu del seor Filiberto hijo del Duque de Saboya de mano de Alberto
Durero.

Un retrato del capitn Pedro Navarro de media vara, maltratado.

Un retrato de medio cuerpo con gorrilla y una cadena al cuello.

Un retrato del Seor Fernando Corts de dos tercias, maltratado.

Una copia  retrato de Artemisa de tres cuartas, maltratado.

Un retrato de Ariosto con un reloj de arena en la mano, copia de Rafael
de Urbino, maltratado.

Un lienzo de dos varas de alto de Seor San Juan Bautista, original de
Artemisa (sic) maltratado.

Un lienzo de ms de  vara de alto de medio cuerpo, armado, la mano
derecha sobre un morrin, retrato del Seor Don Felipe el Hermoso.

Un lienzo de dos varas de ancho y una y media de alto con moldura dorada
de un crucifijo y  sus pies Yigo Lpez de Mendoza y su mujer marqueses
de Santillana con ropaje antiguo maltratado.

Ocho lienzos de siete cuartas de alto y vara de ancho que representan
ocho artes liberales originales de Vazquez.

Una tabla de Mara Santsima nra. Seora con el Nio Jess con moldura
dorada de vara de alto de mano de Parma el Mozo.

Dos lienzos de ms de dos varas de alto y una y media de ancho con
molduras doradas de dos Emperadores  caballo maltratados.

Dos lienzos de vara de alto de dos enanos de mano de Pacheco,
maltratados.

Un lienzo de Erodias con la cabeza de San Juan en un plato del racionero
Cspedes.

Un lienzo de un retrato de una lmpara que el Seor Duque Don Fernando
di  San Antonio de Padua muy maltratado.

Ocho retratos de Seoras y Seoritas de la casa, de diferentes tamaos
maltratados.

Otros dos cuadros de cerca de vara de unos retratos muy maltratada su
pintura.

Cuatro caones de mosquete antiguos maltratados del tiempo que dicen
fueron de la batalla naval de Lepanto.

Dos escriptoritos de madera de naranjo con sus llaves, el uno de media
vara de largo y ms de tercia de alto con doce gavetas chicas y una ms
grande y el otro de dos tercias de largo y cerca de media vara de alto
con diez y seis gavetas que parece servian de estudio de medallas y
repartidas en dichas gavetas hay monedas y 51 medallas de plomo de
caracteres de Pontfices y cosas antiguas numerables 2121 monedas y
medallas de cobre de diferentes tamaos y hechuras de caracteres arriba
referidos 65 de latn, 293 cerquillos de todos tamaos de Bufano que
parece seran para poner en ellos las expresadas monedas  medallas.

=Esttuas de la galera alta de la librera:= En esta galera que mira al
jardn hay las esttuas siguientes:

Una esttua de marmol de Baco con la pantera  los pies de siete palmos
de alto colocada en su nicho.

Otra esttua de Hrcules de marmol moderna digo del mismo tamao,
tambin colocada en su nicho.

Otra esttua de marmol moderna de cinco cuartas de alto que representa
un joven atado  un tronco con el cuerpo escorzado.

Otra esttua de marmol moderna de cinco cuartas de alto que representa
una Venus con una paloma en la mano izquierda tambin en su nicho como
las antecedentes.

Cinco esttuas de medio cuerpo antiguas colocadas en sus nichos que
corren el mbito de la galera.

Dos esttuas pequeas de medio cuerpo antiguas de la parte de afuera de
dicha galera mirando al jardin que  la una le falta el rostro.

=Galera baja de la librera:= En esta galera que est difana y al andar
del jardin hay las esttuas y columnas siguientes:

Una esttua de marmol antigua tambin en su nicho de cinco cuartas y
media de alto que representa la Diosa Thetis.

Otra esttua de marmol antigua en su nicho de ocho palmos de alto que
representa la Diosa Salus  Higea.

Otra esttua de marmol en su nicho de poco ms de una vara de alto que
representa una mujer recostada sobre un tronco.

Otra esttua de marmol antigua en su nicho de poco ms de una vara que
representa una Venus con una paloma en la mano izquierda sobre una
columna.

Siete esttuas de medio cuerpo en sus nichos de marmol en la parte
superior de dicha galera unas antiguas y otras modernas de emperadores
y emperatrices romanas.

Dos columnas de marmol de tres varas y tres cuartas de alto y media vara
de dimetro y sobre la una (porque la otra est tendida en el suelo) una
cabeza pequea de piedra de parangn con el cuello de jaspe blanco.

Otra columna de marmol tambin, tendida en el suelo de tres varas y
cuarta de alto y una cuarta de dimetro.

Otra columna de jaspe verde de cuatro varas de alto y cerca de media
vara de dimetro y sobre ella una cabeza de marmol antigua del Emperador
Vitelio.

Otra columna de prfido por labrar de dos varas y media largas de alto y
ms de cuarta y media de dimetro sobre la cual est una cabeza de
marmol de Esculapio.

Dos esttuas de marmol modernas que representan dos mujeres hincadas de
rodillas en acto de orar, de vara y media de alto, maltratadas, que
memorias antiguas dicen que estaban en el convento de monjas de Madre de
Dios.

Dos esttuas pequeas de medio cuerpo de la parte de afuera de dicha
galera sobre sus arcos mirando al jardn.

Dos Basas muy maltratadas de esttuas antiguas con sus inscripciones
latinas.

=Galera alta del cuarto principal:= En esta galera que mira al jardn
hay lo siguiente:

Una esttua de Pomona de siete cuartas de alto con la cabeza, manos y
pies de piedra de parangn y el cuerpo de gata ordinario con el brazo
derecho y manos lastimados sobre su pedestal en su nicho.

Otra esttua de mujer tambin en su nicho del mismo alto con la cabeza
manos y pies de piedra de parangon y el cuerpo de gata ordinario.

Un stiro de marmol antiguo tambin en su nicho de cerca de tres cuartas
de alto que tiene en la mano un botijoncito.

Un sileno de marmol antiguo tambin en su nicho de cerca de tres cuartas
de alto, con una botejita en la mano derecha y en la izquierda sobre el
mismo hombro un canastito con frutas.

Cinco bustos  esttuas de medio cuerpo en su nichos redondos que corren
el mbito superior de la galera.

Cuatro cabezas en nichos ms pequeos de marmol antiguo sobre los
antecedentes en los huecos de los arcos.

Dos esttuas pequeas de medio cuerpo de la parte de afuera de dicha
galera sobre sus arcos mirando al jardn.

=Galera baja de dicho cuarto:= Una esttua de Baco tambin en su nicho
con una pantera  los pies todo de marmol de siete cuartas de alto
sobre una basa de la misma piedra.

Otra esttua de la Diosa Amphitrite  Thetis con un delfin  los pies
tambin en su nicho de siete cuartas y media de alto sobre una basa de
la misma piedra lastimadas las piernas y le faltan los dedos de las
manos.

Un nio tambin en su nicho de cuatro cuartas y media de alto que tiene
en la mano izquierda una paloma y en la derecha una concha todo de
marmol.

Otra esttua de marmol tambin en su nicho de tres cuartas de alto de un
pastor que lleva  los hombros un carnero y  los pies tiene un perrito.

Cinco bustos  esttuas tambin en sus nichos en la parte superior de
esta galera, todas de la propia piedra.

Dos esttuas pequeas de medio cuerpo de la parte de afuera de dicha
galera sobre los arcos mirando al jardin.

En este cuarto hay cuatro mesas de piedra una de marmol embutida de
piedra de varios colores de cinco cuartas en cuadro y tres dedos de
grueso puesta sobre un pedestal de piedra jaspe en cuadro, otra de
piedra negra de menos de dos varas de largo y una de ancho con su pie de
madera, otra de jaspe veteado de cerca de vara y tres cuartas de largo
y vara y media cuarta de ancho, quebrado por una esquina con su pie de
madera y otra de jaspe de colores de ms de dos varas de largo y ms de
vara de ancho con guarnicin de piedra negra embutida y su pie de
madera.

=Galera grande del jardn:= En esta galera que es difana sobre arcos al
plan del jardn hay lo siguiente:

Una esttua de la Fortuna de marmol antiguo de diez cuartas de alto
sobre una basa de cerca de cinco cuartas de alto.

Otra esttua de Jpiter de marmol antigua de diez cuartas de alto y le
faltan los dedos de la mano derecha.

Cuatro cabezas de marmol sobre las columnas que despus se expresarn.

Dos mascarones de marmol sobre las columnas que despus se expresarn.

Dos bolas grandes de marmol que despus se expresarn.

Una columna de jaspe verde de tres varas y cuarta de alto y cerca de
media vara de dimetro con su basa y capitel de marmol.

Otra columna de jaspe colorado del mismo tamao que la antecedente con
su basa y capitel de marmol.

Otra columna de jaspe extrao de cerca de cuatro varas y media de alto y
media de dimetro con su basa y capitel de marmol.

Otra columna de marmol algo manchado del mismo tamao que el antecedente
con unos pernos por estar lastimada con su basa y capitel de marmol
blanco.

Cuatro columnas de marmol de tres varas y tres cuartas de alto y cerca
de media vara de dimetro con sus basas y capiteles.

Una tabla de jaspe labrado para mesa tendida en el suelo de dos varas y
media de largo, tres cuartas y media de ancho y cuatro dedos de grueso
quebrada por varias partes.

=Cenador del jardn  Galera quemada:= En este cenador  Galera que
antes se quem y hoy est techada de nuevo hay lo siguiente:

Una esttua de marmol antigua de nuevo (sic) de nueve palmos de alto
maltratada en su nicho que representa una mujer con la cabeza cubierta
con el manto que la memoria antigua dice ser Plotina mujer de Trajano.

Otra esttua de marmol antigua tambien en su nicho de ocho palmos y
medio de alto que representa un Apolo con la lira en la mano izquierda y
en la derecha el Peltro (sic) lastimada las manos.

Una esttua de marmol antigua tambin en su nicho de nueve cuartas de
alto y que representa un Mercurio con el manto que llaman clmide sobre
el hombro izquierdo, le falta una mano y el caduceo.

Otra esttua de marmol antigua tambin en su nicho de siete palmos y
medio de alto que representa un senador romano con su toga, tiene los
pies y manos rotas.

Otra esttua de marmol antigua tambin en su nicho de ocho palmos de
alto algo lastimada y que representa otro senador romano que parece ser
Cicern.

Otra esttua de marmol antigua tambin en su nicho, de ocho palmos de
alto que representa una matrona romana y le faltan las manos y parte de
los brazos.

Siete esttuas de medio cuerpo tambin en sus nichos, sobre las
antecedentes todas de marmol, las cinco de emperadores romanos y las
otras dos de mujeres con el ropaje que cubre el pecho de jaspe.

=Gruta del jardn:= En la Gruta  risco de este jardn hay una esttua de
marmol antigua de una mujer desnuda que parece Susana  Venus como dice
la memoria antigua sentada para baarse, mayor que del natural y que
tiene lastimado un brazo.

=Paredes del jardn:= En el lienzo del jardn saliendo del cuarto
principal sobre la derecha, hay embutidas en la pared once piedras de
fbulas, historias y trofeos de guerra todas de relieve; unas de dos
varas y otras de menos tamao y  proporcin su ancho con el grueso
correspondiente como figuran (sic) tablas.

En el sitio que ocupa la escalera que sube del jardn  la librera hay
cuatro nichos; el uno vaco.

En el primero est una esttua de Esculapio de marmol antigua de siete
cuartas de alto maltratada.

En el tercero otra esttua de marmol antigua del mismo tamao de un
hombre desnudo (maltratada) con la cabeza de barro y le falta una mano.

En el cuarto otra esttua de marmol antigua del mismo tamao, de otro
hombre desnudo tambin maltratada.

En medio de dicho jardn hay una fuente con su taza de marmol de cinco
cuartas de dimetro y su pedestal de relieve toda ella de ms de vara de
alto con su saltadero de bronce.

En dicho jardn hay oculto y boveado (sic) un almacn de 27 varas de
largo y dos varas y tercia de ancho y cuatro varas y media de alto donde
se recoge el agua para el riego con su llave y can de bronce por el
plan de l para su repartimiento.

=Cuarto de los primognitos:= En el jardn que est en este cuarto que
llaman de los primognitos hay una esttua de Venus acostada en cama
con un cupidillo en los brazos, todo de marmol pario de siete palmos de
largo;  la Venus le faltan las narices y al cupido el brazo izquierdo y
no tiene el arco que dice la memoria; esta esttua est sobre una tarima
de madera debajo de un corredor de dicho jardn.

A los extremos de este corredor hay dos pedestales de jaspe veteados de
encarnado de poco ms de vara de alto y media de circunferencia sobre
los cuales parecen estaban colocados dos nios en figuras de aguadores
de jaspe negro veteado de menos de vara de alto con sus cntaros sobre
el hombro y hoy se hallan fuera de su sitio quebrados en muchas partes
incapaces de poder servir.

Sobre un estanque de material de ms de trece varas de largo y cinco de
ancho y una de alto, hay una esttua de marmol pario de una mujer
desnuda de cinco cuartas y media de alto que tiene una urna en la mano
derecha por donde echa el agua al estanque.

En los dos testeros de este jardn en dos huecos  nichos de medio punto
hay dos saltaderos de agua con sus tazas pequeas y pedestales delgados
de marmol, toda su altura una vara.

=Zagun  patio apeadero:= A la entrada de este Palacio por la parte de
afuera sobre la mano izquierda mirando  la plazuela hay un nicho de dos
varas y tres cuartas de alto y dos varas de ancho labrado de piedra de
jaspe veteado oscuro y colocado en l con su peana una cruz de la misma
piedra de dos varas y media de alto que sirve de segunda estacin del
Via-Crucis desde la Capilla de este Palacio al sitio que llaman la Cruz
del Campo  Humilladero extramuros de esta ciudad.

En este zagun  patio de apeadero hay un piln de material para dar
agua al ganado de las caballerizas con su cao de bronce por donde
recibe el agua sobrante de la pila del patio principal.

A la entrada de dicho patio principal sobre su portada mirando al
Apeadero hay dos esttuas pequeas de dos ninfas de marmol que acompaan
 dicha portada y  los escudos de armas de la casa que estn encima y 
los lados de ella pintados en la pared.

=Patio principal:= En dicho patio principal al rededor de sus cuatro
corredores arqueados estn 24 nichos ovalados de piedra marmol embutidos
en la pared en la parte superior y en ellos de firme 24 esttuas tambin
de marmol que representan parte de ellas emperadores romanos y parte
otros hroes.

A las cuatro esquina de dicho patio fuera de los corredores mirando al
centro de l hay cuatro esttuas algo maltratadas de cuerpo entero sobre
pedestales de piedra tosca de vara y cuarta de ancho y vara de alto; la
una de marmol que representa la Diosa Palas de tres varas y dos tercias
de alto, otra de la misma piedra y tamao que representa la propia Diosa
aunque en diferente postura y acto, otra de la misma piedra de dos varas
y cuarta de alto que representa la Diosa Ceres y la otra de la misma
piedra de dos varas y tercia de alto que representa la Copa Siriaca de
Virgilio segn la memoria antigua.

En medio de dicho patio hay una fuente de cuatro caones con un pilon
pedestal y tasa de marmol, el pilon tiene tres varas y media en cuadro,
la taza es redonda y tiene tres varas de dimetro y hoy remata con una
cabeza de dos caras del Dios Jano tambin de marmol que parece se puso
en lugar de un stiro que antes tena y estaba quebrado, tiene de alto
toda la fuente desde el suelo hasta su remate cuatro varas.

=Cuartico que sirve para piedras:= En este cuarto que solo sirve para
piedras y est en la galera baja de la librera haciendo frente  la
habitacin del jardinero hay lo siguiente:

Tres cuerpos de esttuas de marmol sin cabezas, brazos ni piernas.

Un Cupido de marmol antiguo (durmiendo) sin piernas, de media vara de
largo.

Cuatro cabezas de marmol antiguas arrancadas de sus cuerpos, dos de
hombre y dos de mujeres sin que les vengan  los cuerpos que no las
tienen.

Un pie de marmol que le falta el dedo pulgar de cuarta y media de largo.

Una mano de marmol antigua de una cuarta de largo.

Un vaso de marmol antiguo de relieve bajo, quebrado en la orilla, de
cerca de media vara de largo.

Una columna de prfido de ocho cuartas y media de alto y cuarta y media
de dimetro por labrar.

Un pedazo de columna de prfido ms fino tambin por labrar de cerca de
vara y media de largo y cerca de tres cuartas de dimetro.

Cuatro columnas de jaspe verde de ocho cuartas y media de alto y cerca
de una cuarta de dimetro; la una quebrada por la mitad y la otra por
varias partes.

Tres columnitas de marmol, la una de siete palmos de alto, la otra de
ocho y la otra de nueve, todas de medio palmo de dimetro; las dos
partidas en varios pedazos.

Dos columnas compaeras de jaspe veteado de encarnado de cerca de vara
de alto y una cuarta de dimetro cada una con su basa.

Una basa de esttua de marmol de una cuarta de alto y dos cuartas y
media de ancho; tres capiteles de columna de marmol el uno de palmo y
medio de alto y los otros dos menores.

Una fuente con su pedestal de marmol y sobre l un monstruo marino de
varias piedras y colores que sostienen la taza que es ovalada de jaspe
veteado oscuro con un subiente tambin de jaspe encarnado y blanco,
fltale el remate  esta fuente que parece fu hecha para sobre un
estanque, la altura ser de siete cuartas y media, la taza tiene de
largo vara y media y de ancho tres cuartas y media.

Seis piezas de marmol que parece sirvieren de cerco al piln de fuente
del jardn de varios tamaos y todas de media vara de alto y medio palmo
de grueso que por estar maltratadas parece se debieron quitar de su
sitio.

Una bola grande de jaspe sin compaera.

Un nio de jaspe veteado oscuro sentado de un lado con un delfn que le
abraza el cuello de media vara de alto sobre su pedestal, delgado de dos
pulgadas.

Tres piedras en tabla de pizarra la una de cuatro palmos y medio de
alto y tres de ancho dedicadas  un tal Tempronio, (sic) otra del mismo
tamao tambin con su inscripcin dedicada  un tal Valerio Propincuo y
la otra de una vara de alta y tres cuartas de ancho con su inscripcin
dedicada  Marco Calpurnio.

Una cabeza de marmol colosal de dos cuartas y media de alto.

Otro nio de marmol en acto de dormir de cuarta y media de largo.

Un relieve de marmol de una vara de largo y tres cuartas de alto,
antiguo, con dos hombres  caballo que representa una de Cursin (sic).

Otro relieve de mrmol antiguo de ms de tres cuartas de alto y cerca de
media vara de ancho que representa la Diosa Salus  Higea dando de comer
 la culebra enroscada en el tronco de un rbol, maltratado.

Otros dos relieves de marmol antiguos partidos en varios pedazos.

Un medalln de marmol con la cabeza de Nern de cerca de media vara de
alto y una tercia de ancho.

Dos lpidas de marmol antiguas, la una de cuarta y media cuadrada y la
otra menor; ambas tienen en medio labradas unas como escudillas y en sus
fondos unos agujeritos.

Un stiro de marmol de tres cuartas de alto que era el que estaba por
remate de la fuente del patio principal y hoy est quebrado por varias
partes.

Igualmente hay en este cuarto diferentes fragmentos menudos incapaces de
servir, de brazos, piernas y dems de esttuas y otras hechuras que no
van expresadas en esta relacin por no subsistir sin poderles dar
destino  dichos fragmentos con arreglo  las que en ellas se refieren,
como lastimadas.

Y para que as conste  S. E. el Duque mi seor en cumplimiento de su
citada orden habiendo tenido presente las memorias antiguas que le
acompaaban y se devuelven por esta Contadura la firmamos en Sevilla 
2 de Agosto de 1751.--D. Nicolas Ortiz de Escobar.--D. Antonio Ruiz de
Rebolledo[138].

He aqu lector  lo que haban quedado reducidas las grandezas artstico
arqueolgicas acumuladas por los Duques de Alcal, y ciertamente que
apena considerar el abandono en que estuvieron las pinturas y esculturas
del Palacio, como lo demuestra la circunstancia de que raros son los
ejemplares que se citan que no vayan seguidos de la calificacin de
maltratados: En cuanto al monetario, tambin vemos la depredacin que
sufri, la cual debi ser total en la parte de la gliptoteca, pues no se
cita ni una sola piedra grabada. Y qu diremos de la famosa librera?
El hecho de no mencionarla siquiera, hace suponer que ya no existira,
lo cual parece confirmado porque hallbase sirviendo de almacn al
retablo antiguo.

Tambin echamos de menos en el inventario la mencin de la primitiva
cabeza de barro del Rey D. Pedro, que estuvo en las casas del Jurado
Pereda en el Candilejo, salvada de su destruccin por el gran Duque de
Alcal D. Fernando Enriquez de Rivera[139]

Curiosa sera la investigacin del paradero de tanta riqueza, trabajo
que nicamente puede realizarse examinando los papeles del archivo de la
casa de Medinaceli en Madrid, adonde sin duda iran  parar tal vez los
retratos y pinturas de la Casa de Sevilla y algunas de las esttuas
mencionadas en el Inventario de 1751.

No fueron solo los Duques de Alcal los nicos sevillanos aficionados 
coleccionar libros, monedas, y objetos antiguos  curiosos por su rareza
y bien merece ocupar en estos recuerdos de antao, lugar preeminente, el
ilustre historiador Gonzalo Argote de Molina, del cual, su bigrafo, el
no menos ilustre por sus pinceles y por su pluma Francisco Pacheco, nos
dice lo siguiente:

Despus destos exercicios de las Armas se di al estudio de las letras
y hizo en sus casas de cal de Francos (con buena eleccin  mucha costa
suya) un famoso Museo, juntando raros i peregrinos libros de istoria
impresa y de mano, luzidos y extraordinarios Cavallos de luzida raa y
vario pelo y una gran copia de Armas Antiguas y Modernas que entre
diferentes cabeas de Animales i famosas pinturas de Fbula i retratos
de insignes Ombres de mano de Alonso Snchez Coello hazan maravillosa
correspondencia. De tal suerte que obligaron  su Magestad (hallndose
en Sevilla ao 1570)  venir en un Coche disfrazado, por orden de D.
Diego de Crdova a honrar tan celebrado Camarn. Ilustrado su
entendimiento con la leccin y Comunicacin de los ms doctos de su
tiempo especialmente del Licenciado Francisco Pacheco mi tio ... etc.

Por el dicho del pintor Pacheco consta que entre los retratos figuraba
el del licenciado Carlos de Negron; y Don Adolfo de Castro consigna en
sus notas al Buscapi, que tambin tuvo los de Nicols Monardes y
Ambrosio de Morales. Al tratar de la coleccin del ilustre Veinticuatro
sevillano, dice lo siguiente:

"El retrato de Monardes exista en Sevilla en el Museo de Gonzalo Argote
de Molina.

De este museo d noticias el mismo Monardes, cuando al pie del dibujo
del Arnadillo (Armadillo) pone esta nota: este animal saqu de otro
natural que est en el museo de Gonzalo de Molina un caballero de esta
ciudad: en el cual hay mucha cantidad de libros de varia leccin, y
muchos gneros de animales y aves y otras cosas curiosas tradas as de
la India Oriental como Occidental y otras partes del mundo y gran copia
de monedas y piedras antiguas y diferencias de armas, que con gran
curiosidad y con generoso nimo ha allegado.

Este museo, contina Castro, fu uno de los primeros de Europa en aquel
tiempo, y tal vez, el nico de Espaa. En l tambin paraban los
retratos de aquellos varones que por sus letras y erudicin en todo
gnero haban ilustrado  ilustraban  Andaluca.

Ambrosio de Morales en los cinco libros postreros de la Crnica general
de Espaa (Crdoba 1586) pone antes de unos versos de Argote de Molina,
en favorable recomendacin de su obra, estas palabras:

ELOGIO DEL MUY ILUSTRE SEOR DON GONZALO ARGOTE Y DE MOLINA YERNO Y
NICO HEREDERO DEL CONDE DE LANZAROTE Y FUERTEVENTURA AL RETRATO DE
AMBROSIO DE MORALES QUE SE VEA EN SEVILLA EN SU GRAN MUSEO ENTRE LOS
OTROS RETRATOS DE LOS VARONES ILUSTRES EN LETRAS DEL ANDALUCA QUE EN EL
ESTABAN.

       *       *       *       *       *

Un ilustrado bigrafo del famoso mdico Nicolas Monardes consigna los
siguientes datos, juzgndolo como docto coleccionista de objetos de
Historia natural:

Monardes reuni un museo de objetos naturales constituido por
substancias medicinales procedentes de Amrica, que aunque no numeroso,
era sumamente notable por lo raro de los ejemplares que coleccion, y
sobre todo, por la novedad que entonces ofrecan unos objetos recin
aparecidos en el horizonte cientfico y acogidos con el entusiasmo que
se reciben las novedades que se presentan envueltas entre los
esplendores de la grata esperanza de hallar en ellas remedios ms
eficaces y seguros para combatir las enfermedades que los hasta en aquel
da conocidos. Es uno de los museos ms antiguos que se han formado; y
Beckman lo cita como ya existente en 1554, es decir, que lleg  tener
fama entre sus contemporneos como digno de ser conocido y estudiado.

Dcese que sirvi de modelo y estmulo  Argote de Molina y  Rodrigo
Zamorano para que  su vez reunieran entonces en Sevilla gran nmero de
objetos naturales, de todo lo cual result un verdadero progreso
cientfico. La coleccin de Monardes ofrecile motivo y base fundamental
para sus escritos, y singularmente para la obra titulada Historia
medicinal de las cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales,
que es indudablemente, su trabajo de ms empeo.

Que la coleccin de objetos naturales traidos de Amrica, formada por
Monardes, lleg efectivamente  constituir un notable museo, lo prueba
la circunstancia de que se cita por todas las personas dedicadas  estos
estudios, y es, segn el referido Beckman uno de los ms antiguos que
han existido refirindose al ao 1554, y aunque los indicados Argote de
Molina y Rodrigo Zamorano se ocuparon en Sevilla en reunir substancias
de esta ndole, no llegaron estas colecciones  igualar  la de
Monardes, ni en el nmero de ejemplares, ni tampoco en las condiciones
especialsimas de los mismos, dignas de ser tenidas muy en cuenta por lo
conveniente para el estudio, en todos conceptos, as como por el valor
cientfico, importancia y criterio en la eleccin de los objetos
coleccionados, que superaba  todos.

El conocimiento de las substancias que procedentes de Amrica llegaban 
sus manos lo hacia con verdadera f y entusiasmo, profundizando hasta
donde lo permitan los conocimientos de la poca, todo lo relativo 
esos cuerpos, verdaderas novedades entonces, describindolos con gran
minuciosidad y copia de datos, que revelan el criterio de aquel tiempo,
y  la vez sagacidad de quien por vez primera tena la fortuna de dar 
conocer al pblico unos objetos que constituan casi en su totalidad una
conquista de la ciencia y un nuevo consuelo  la doliente
humanidad[140].

El famoso matemtico y cosmgrafo Jernimo de Chaves, tan encariado
estuvo con los curiosos objetos que lleg a reunir, que quiso ponerlos
 salvo para lo futuro consignando la siguiente clusula en su
testamento;

yten digo que yo tengo en mi escritorio muchos e muy buenos libros e
instrumentos de mi arte y otras muchas cosas curiosas  vidros y todo lo
tengo puesto por buen orden de manera que esta adornado, por tanto yo
dexo e mando todo lo que esta dentro del dicho escritorio de la manera
questa en l eceto el dinero al monesterio e convento de ntra. Seora de
la cartuxa extramuros desta ibdad para efeto que todo lo pongan en vn
aposento del dicho monesterio por horden como yo lo tengo para
recreacion de los muy reverendos padres prior e frailes del dicho
monesterio para que lo puedan ensear a cualquier seor que vaya al
dicho monesterio pero de tal manera lo ensearen que no consientan que
se saque ninguna cosa porque es mi voluntad que no se pueda vender ni
dar a ninguna persona sino que siempre este en el monesterio.

Desgraciadamente tambin se ha perdido hasta el rastro de sta, que
debi ser inapreciable coleccin de curiosidades, y varias fueron las
garantas que tom el insigne sevillano para poner  salvo de la
destruccin lo que con tanta inteligencia, dispendios y celo exquisito
lleg  reunir en el discurso de su vida, y que consider digno de que
se conservase para estudio y recreo de cuantas personas visitasen el
monasterio[141].

       *       *       *       *       *

Al tratar de la biblioteca del Duque de Alcal D. Fernando Enriquez de
Rivera, hicimos mrito de pasada, del acrecentamiento que tuvo con la
riqusima del doctor Luciano de Negrn. Y ahora que de ste tratamos en
particular, no debemos omitir lo que consign Pacheco en elogio de tal
tesoro bibliogrfico, en las siguientes frases:

Fu sepultado (el doctor Negrn) con general concurso en la Iglesia
Mayor, dentro de la Capilla de la Antigua, dexando para memoria suya una
famosa librera hecha  gran costa (donde fueron muchos los libros que
en ella junt de todas Facultades y Lenguas) tan conocida y alabada en
Espaa que no fu inferior  la de Tiramnin que floreci en tiempo de
Pompeyo el Magno ni  la que el Emperador Gordiano junt ni  las dems
que los antiguos escritores encarecen. I siempre la iva aumentando para
que viniesse  manos de un tan docto y esclarecido Prncipe como Don
Fernando Enriquez de Ribera tercero Duque de Alcal.

No se redujo la aficin del ilustre Doctor sevillano  los libros,
tvola tambin  las pinturas, reuniendo, asmismo, ejemplares
escultricos que sirvieron de preciado adorno  su biblioteca, segn
consta de la siguiente clusula de su testamento.

yten mando a la fabrica desta sancta yglesia en obediencia del motu
proprio de la santidad de pio quinto y en conservacin del derecho que
por el tiene adquirido lo siguiente:--Vna figura de xpo. nro. redenptor
de plata en vna cruz de evano, yten otra figura de xpo. de marfil con su
caja y cruz, yten vna cruz de evano guarnecida con diversos vidrios de
colores y con su pie, yten dos quadros de xpo. nuestro redentor y
nuestra seora y los doze apstoles y san juan baptista y san pablo y
san marcos y san lucas que son todos diez y ocho que estn en mi
libreria y otro retrato grande guarnecido como los dems de xp. nuestro
redenptor con la corona y caa y soga y nuestra seora que se llama
passio duorum y otra imagen grande de santa maria del populo y otra de
nuestra seora que tiene en sus manos al nio Jess con vn velo y otra
ymagen de san nicolas de tolentino puesto en oracion y otra de la
magdalena que llaman tulerunt dominus. m.l. y cuatro lienzos del
bassanis estan por guarnecer del nacimiento, circuncisin y lanar del
templo x ementes et vendentes y el nacimiento del baptista y un san
Gregorio y san geronimo, san agustin, san ambrosio, dos de santo thomas,
san esteuan, san loreno, san sebastian, santo domingo, dos de san
francisco y otro de x nuestro redenptor y otro de nuestra seora que
son por todos veynte e inco questan en el oratorio los quatro por
guarnecer y los veynte e vno guarnecidos y con los de la librera vienen
a ser todos quarenta y tres ymagenes como estan referidas todas, mando
se den  la fabrica de la sancta yglesia para que si los dichos seores
dean y cabildo les pareciese acomodarlos en la sacristia mayor o en los
altares colaterales de las reliquias.

yten mando las ocho figuras de escultura hechas de madera que estan en
mi libreria a la dha. fabrica que son de xpo. nro. redenptor y de adan,
noe, abraham, moises, aaron, daniel, elias, para que los dichos seores
dean y cabildo (si les pareciere) lo manden situar en los dos arcos
vazios questan en la sacristia mayor correspondientes sobre los caxones
o donde ms sean seruidos.

Ignoramos la suerte que han corrido los cuadros mencionados. En cuanto 
las esculturas podemos asegurar que no existen.

       *       *       *       *       *

Al tratar Francisco Pacheco en su Libro de retratos del Maestro
Francisco de Medina dice:

Esta muerte del marqus de Tarifa fu al prudente varon causa de
retirarse (dejando la Catedra de San Miguel y la pompa de palacio) en lo
ms apartado de los arrabales desta Ciudad  vida quieta donde dispuso
un riquissimo Museo de rara librera y cosas nunca vistas de la
antigedad i de nuestros tiempos ... etc. Ms adelante aade: dex (por
su muerte) grandes curiosidades de papeles de estampas i de escritos de
las cosas ms notables de su tiempo, de pinturas originales, de monedas
antiguas de todos metales ... etc.

       *       *       *       *       *

El maestro Rodrigo Zamorano, Piloto mayor delas flotas de las Indias,
examinador de maestres de las misma carrera que tuvo en Sevilla un
gabinete de cosas naturales de Amrica escribi la Cronologa 
repertorio de la razn de los tiempos impreso en la dicha ciudad en
1585, obra todavia digna de ser consultada por los marinos, as como por
los agrnomos y metereologistas. Tuvo correspondencia con el botnico
Clusio segn lo demuestra una carta escrita en 1603 que se halla entre
las C.C. Hispaniensium epistol publicadas por Asso en Zaragoza el ao
de 1793[142].

Hallamos ampliada la anterior noticia con los objetos que coleccionaba
el Maestro, por el Sr. Rodriguez Marn, en las siguientes frases:

El Ldo. Rodrigo Zamorano como examinador de Maestres de la Carrera de
Indias, cada maestre que va tiene  dicha traerle alguna cosa nueva 
extraordinaria y as tuvo las paredes de los portales de su casa todas
llenas de estas conchas, peces y animales muy de ver[143].

Probable es que tan precioso museo de Historia natural hubiese sido
conservado y enriquecido por Rodrigo Zamorano de Ozeta, hijo del docto
cosmgrafo, pues, que en todo vmosle seguir el noble ejemplo de su
padre, y en tal virtud  18 de Septiembre de 1636 le fu expedido el
ttulo de Piloto mayor Cosmgrafo y Catedrtico de cosmografa, para
sustituir al capitan Lucas Guilln de Veas. Es, por tanto, razonable
suponer que atendiera cariosamente  la conservacin de tanto objeto
raro y curioso, no slo por respeto  la memoria de su padre, sino por
propios gusto y enseanza[144].

       *       *       *       *       *

Don Pablo Espinosa de los Monteros d noticia de otro docto
coleccionista[145] en el prrafo que copiamos:

La piedra de este sepulcro (la del Pontfice Honorato existente en el
vestbulo de la Biblioteca Colombina) estuvo muchos aos en esta Ciudad
sin ser conocida, entre pedaos de ruinas de edificios hasta que nuestro
gran sevillano (sic) Arias Montano la conoci, con la luz de su
celestial ingenio y la llev  su casa, donde la tuvo en la veneracin
que era justo. Despus de su muerte volvi  estar en el primer olvido y
desprecio hasta que el Doctor Ioan de Torres noble hijo desta gran
Ciudad y muy diligente en adquirir memorias de Antigedad la llev  su
casa donde oy la tiene entre el tesoro de tantos libros y curiosidades,
cuantas no ser posible dezir, ni facil el verlas por su mucho nmero.

       *       *       *       *       *

Contemporneo de los ilustres sevillanos que dejamos mencionados, mulo
de ellos por su saber y por sus cultas aficiones, fu el ilustradsimo
malagueo Don Adan Centurin, cuya memoria ha ilustrado con interesantes
datos biogrficos el docto escritor Dn. Antonio Aguilar y Cano, al cual
debemos los siguientes datos.

El Marqus del Aula distinguise como cultivador incansable de las
antigedades[146]. As en lo que  la Arqueologa se refiere, como en lo
concerniente  la Filologa, Mitologa, Historia y sus ciencias
auxiliares. El insigne D. Antonio Delgado ocupndose de nuestro D. Adan
bajo el aspecto de anticuario, le califica de personaje poco conocido,
pero, sin duda, de vasta instruccin y juiciosa crtica; el licenciado
Rodrigo Caro compara alguno de sus trabajos con los de Isaac Casaubn y
J. Scaligero, Hbner le distingue entre sus coetaneos, el marqus de
Valde Flores le llama muy docto caballero; el Padre Barco le califica de
muy sabio y erudito y muy instruido en todo gnero de letras; por
ltimo, D. Nicolas Antonio, dice: que aadi  la nobleza heredada de
sus mayores, el clarsimo ornamento de su amor y estudio de las bellas
letras, y que por sus conocimientos de la antigedad y por su erudicin,
fu justamente tenido en grande estima entre los prncipes de la
literatura de nuestra Patria en su siglo ...

Una envidiable posicin social y cuantiossimas riquezas permitironle
alimentar sus aficiones y perfeccionar sus conocimientos con una costosa
y gran biblioteca, en que se hallaban, al decir de Barco, los ms
selectos libros de todas las facultades y una numerosa coleccin de los
ms preciosos manuscritos de que tuvo noticia. Tenala repartida entre
su palacio de Estepa y sus casas de recreo de Lora y Gilena. Ayudronle
en sus tareas literarias y en la de coleccionar antigallas su hijo
natural D. Juan de Crdoba y su sobrino D. Juan Bautista Centurin,
alcanzando con tales elementos, resultados, para su tiempo bien
extraordinarios.

De los monumentos romanos hizo tanto aprecio, que al decir de un
escritor, no perdon diligencia ni gasto para recoger cuantos pudo
encontrar en Estepa y su estado, y aun fuera de l y los coloc en un
palacio que edific en Lora, si bien ocultando su nombre tras el de su
hijo y colega en aficiones Don Juan de Crdoba. A la puerta de aquel
suntuoso edificio se lea una inscripcin latina[147] que traducida al
castellano dice as:--Para perpetua memoria--D. Juan de Crdoba
Centurin de Adan, hijo del marqus de Estepa del consejo del Rey de
Espaa Felipe el Grande atendiendo al inters que pudiera ofrecer  la
posteridad, recogi con esmero estos fragmentos mutilados de los tiempos
antiguos, esparcidos violentamente por el territorio de Estepa,
salvndolos as en lo posible de su completa destruccin y procur
colocarlos con este orden, consignando los nombres de los lugares de
donde fueron extraidos, para que cada uno de ellos conservase el honor
de su antigedad. Ao de la Era cristiana, 1659.

La coleccin constaba de cinco esttuas, catorce inscripciones, y buen
nmero de fragmentos arquitectnicos y otras antigallas. En su mayor
parte, por disposicin del Sr. D. Francisco de Bruna Ahumada oidor
decano de la real audiencia de Sevilla y Alcaide del Real Alczar de
dicha ciudad, autorizado al efecto por el Conde de Floridablanca, fueron
trasladadas  la coleccin que se form  fines del siglo anterior en el
citado Alczar y que hoy forma parte del Museo provincial de
Antigedades.

       *       *       *       *       *

El Sr. Aguilar y Cano, de quien hemos copiado los anteriores datos, nos
facilita otros muy interesantes, que ntimamente se relacionan con el
objeto que nos hemos propuesto en este artculo, dndonos  conocer el
Catlogo de la pinacoteca que perteneci al Sr. marqus de Armua,
notable coleccionista de cuadros, vecino de la misma ciudad de Estepa,
en que figuraban adems de muchos asuntos religiosos, otros tambin
numerosos de vistas de ciudades, paisajes, retratos, caceras,
bodegones, etc., cuya simple enumeracin[148] da  conocer el subido
inters artstico de aquella galera, que juntamente con la de D. Adn,
reunironse en D. Francisco Cecilio Centurin y Crdoba hijo y sucesor
de D. Adan y nieto del de Armua; la cual es probable pare hoy en poder
del descendiente de aquel, Excmo. Sr. Duque del Infantado.

       *       *       *       *       *

Por ltimo citaremos  otro sevillano doctsimo y gran biblifilo D.
Juan Lucas Corts, del cual D. Justino Matute dice: Fu tan afecto 
libros, que acopi una librera que se vendi en 40.000 ducados por su
muerte, sacados los gastos[149].

       *       *       *       *       *

Hasta aqu las noticias que tenamos reunidas, de las que nos haban
salido al paso al efectuar otras investigaciones. Abrigamos la seguridad
que cualquier curioso que preste su atencin al mismo asunto, ha de
encontrar sin gran esfuerzo muchas ms de las que nosotros hemos
reunido; pues, seguramente, aquellos ilustres varones, ornamento de esta
ciudad y de las patrias letras y de las artes, coleccionaron sobre
todo, libros raros, manuscritos, pinturas, esculturas y monedas,
siguiendo los ejemplos de los magnates con quienes sostenan
estrechsimas relaciones, pues dichos ejemplos producen siempre tan
nobles y beneficiosos resultados, estimulando en unos la tibieza 
aumentando en otros el entusiasmo, cuando se vive como se viva
entonces, rodeado de una atmsfera de refinada cultura y de exquisito
gusto.

Es razonable, por tanto, suponer, que hombres tan cultos y eruditos como
el maestro Pedro de Medina, el Bachiller Peraza, el Ldo. Pacheco, Pedro
Mexia, Pedro Nez Delgado, Espinosa de los Monteros, Alonso de Morgado
y tantos otros ms que ennoblecieron nuestra patria, recogerian,
amorosamente, libros impresos y manuscritos, monedas y cuantos objetos
curiosos venan  sus manos, aficin que no decay en los ilustres
varones sus sucesores, trasmitindola  su vez  los que florecieron en
el siglo XVIII, entre los cuales sobresali por su amor  inteligencia
en artes, letras y antigedades el famoso D. Francisco de Bruna,  quien
por su autoridad y prestigios llamaron, nada menos, que el Seor del
Gran Poder, representante de la cultura sevillana de su siglo; muchos de
todos los cuales, as como de los contemporneos, trataremos en otra
ocasin, para no fatigar al lector demasiado, con este ya tan largo
artculo, contentndonos por ahora con citar los nombres de sus ilustres
contemporneos, Valiente, Serna, Sotelo, Blanco, Lista, Reinoso, Arjona,
Forner, Oviedo, Marmol, Germn y Ribn y Baquerizo, con otros ms que no
recordamos en este momento.




EFEMRIDES SEVILLANAS

=1416=


Este ao vino  esta ibdad don fernando obispo de cordoba sobre razon
de los debates e contiendas que son entre don enrrique conde de niebla
et don alfon de guzman su hermano et don juan ponce de leon seor de
marchena et entre don juan de guzman hermano del dicho conde e don pedro
de astuiga e martin fernandez de puerto carrero para tratar entre ellos
paz e sosiego.

Mand el concejo se diesen al obispo para su ayuda de costa cinco
cafices de ceuada et cinquenta pares de gallinas et doze carneros et dos
cargas de vino bueno.


=1420=

Llegaron a esta ciudad Fray Juan y Fray Pedro frayles del monasterio de
Santa Catalina de Monte Sinay, que venan pidiendo limosna por todo el
mundo, porque la ibdad ms cercana a su monasterio era la de Damasco la
cual haba sido destruida por el rey moranto? con otras gentes entre
las que haba grandes guerras y asi haban perdido su mantenimiento. Se
le dieron 500 maravedises de limosna.


=1441=

Por una carta de D. Juan II fecha en Toro  15 de Diciembre de 1441,
fueron desterrados de esta ciudad y de cinco leguas  la redonda D. Juan
Conde de Niebla, D. Pedro Ponce de Leon Conde de Arcos, D. Alonso de
Guzman y D. Juan de Leon, ordenando al Concejo, que si no obedecan, se
juntasen con el Pendon de Sevilla y le obligasen a cumplir su mandato.


=1450=

Se recibi en esta ciudad carta del Adelantado Perafn de Ribera fecha
en Osuna  25 de Mayo, notificando  la ciudad que los moros habian
tomado la villa de Ortexicar.


=1453=

En 21 de Noviembre se recibieron Cartas del Rey D. Juan II y de la Reyna
D Isabel notificando  la ciudad el nacimiento de un infante y fu
acordado que se verificasen procesiones, se corriesen sortijas,
celebrndose justas y una corrida de diez toros, delante de las puertas
del Alczar.

       *       *       *       *       *

Este ao hubo toros y justas, para cuyas fiestas se hizo un palenque en
las Gradas, por el nacimiento del infante D. Alonso: trajo las cartas
del Rey con la nueva Juan de Monsalve Maestresala de su alteza  quien
se dieron 1000 maravedises de albricias y 13000  Diego de Carranza que
trajo otra carta de la Reyna.


=1454=

Hicironse en esta ciudad las exequias por el rey D. Juan II y mand el
Concejo que se diesen al Bachiller Anton Gonzlez, procurador de los
Sres. Dean y Cabildo de esta Sta. Iglesia 2000 maravedises, en enmienda
del afn y trabajo que tom.


=1455=

Entr en Sevilla Enrique IV con la reyna D Juana.

La ciudad les sirvi con su esplendidez acostumbrada, dando al rey mil
doblas de oro castellanas y  la reina mil maravedises y 5000  los
servidores, adems gast considerables sumas en paos de brocado
regalados  los reyes, en la pintura de las antorchas, en las justas y
en la seda conque se premi al mejor justador, con otros muchos
dispendios.


=1457=

Llegaron  esta ciudad dos caballeros de la ciudad de Constantinopla
llamados Nicola Tragonet y Alejandro Canano, los cuales haban sido
cautivados por los turcos con sus mujeres  hijos cuando aquella ciudad
fu ganada y para no renegar de la fe catlica se rescataron por grandes
precios y para buscar dinero conque rescatar  sus mujeres  hijos, con
gran vergenza de sus linajes pedan limosnas por la cristiandad,
solicitando del Concejo les diesen 17000 maravedises. La Ciudad dispuso
que el jurado Juan Mexia los buscase prestados pues no tena en sus
arcas dicha suma y as se hizo.


=1461=

Se recibieron en la ciudad tres cartas Reales, una para que se quitasen
los muladares que ms podan perjudicar, otra sobre rufianes y
vagabundos y la tercera prohibiendo los tableros y juegos de dados.


=1467=

En 31 de Agosto trajo  Sevilla Alvaro de Goa la noticia del
vencimiento que  Dios ntro. seor plogo de dar al rey don alfon ntro.
seor en la batalla que su alteza agora diera contra don enrrique su
aduersario et contra los que con el venan.

La ciudad le di en albricias 10000 maravedises.


=1468=

En Agosto de 1468 partieron de Sevilla su alcalde mayor Diego Ceron y
Juan de Pineda escribano mayor y Juan Ramrez de Segarra y Francisco de
Alfaro para ir  besar la mano y recibir por princesa de Castilla  D.
Isabel.


=1470=

Trajo  la ciudad D. Constanza Manuel, dama de la reyna Catlica la
carta en que noticiaba el nacimiento de la princesa D. Isabel.


=1473=

Se recibi en esta ciudad carta de D. Enrique IV dada en Simancas  25
de Febrero concediendo el oficio de Almirante mayor de la mar  D.
Alfonso Enriquez.


=1474=

Se hizo la concordia entre los seores Duque de Medina y Marqus de
Cadiz, la cual hizo D. Iigo Lpez de Mendoza Conde de Tendilla, al cual
le di la Ciudad 7000 maravedises por las costas y gastos que haba
hecho y 53000  Alfonso de Velasco por los mismos que hizo en los das
que estuvieron en su lugar de Marchenilla los dichos seores y otras
personas tratando de la paz.


=1475=

Trajo  Sevilla la noticia de la toma de Zamora, Diego Sedeo, mozo de
espuelas del rey, al cual se dieron 11000 maravedises.


=1477=

De Medina del Campo  26 de Diciembre escribi  la ciudad el rey
catlico para que buscasen al jurado Juan Alemn que mat con asechanzas
al salir de palacio  Alfon Nuoz fsico del rey.


=1479=

Parti de esta ciudad el Mariscal Fernan Arias de Saavedra Veinticuatro,
para jurar y recibir en nombre de la misma al Prncipe D. Juan por
primognito heredero de estos reinos, con 50,0000 maravedises como ayuda
de costa.

Por carta de la Reina Catlica fecha en esta ciudad  23 de Febrero se
prohibi que nadie hiciese molinos de la forma que los haba inventado
Maestre Pedro Azlor fsico de S. A.


=1480=

En 15 de Mayo de este ao presentaron una peticin al Cabildo de la
ciudad Fr. Alonso de Medina y Fr. Alonso de Sevilla para que se les
concediese un pedazo de terreno que queran aumentar al que les haba
dado el virtuoso caballero Lus de Monsalve en el cual iba  ser
edificada la ermita de San Onofre donde est la cruz en el camino que
viene de la Rinconada.


=1482=

Recibise en esta ciudad carta del Rey Catlico, su fecha en Crdoba 
primero de Abril pidiendo cien caballos y mil peones para abastecer y
pertrechar la ciudad de Alhama.


=1483=

En este da por la maana mircoles 23 de Abril vino nueua a esta ibdad
que entrando el rey moro y el alatar de loxa y otros moros a correr a
luena salieron el duque de najara e el conde de cabra y otros
caualleros y los desbarataron y prendieron al rey moro y a tres hijos
del alatar y a otros muchos moros principales y mataron el alatar y a
otros caualleros moros la qual nueva vino per cartas a la cibdad e se
pregon con mucha alegra en las gradas de esta cibdad.

       *       *       *       *       *

Fernando de Ecija vecino de esta ciudad trajo la nueva de como el conde
de Cabra y Martnez Alonso y otros caballeros haban desbaratado y
cautivado al rey de Granada y otros muchos caballeros y peones que le
acompaaban.

La ciudad le di 3000 mrs. de albricias.

       *       *       *       *       *

En Marzo parti de Sevilla Pedro de Rojas lugarteniente de Asistente
para averiguar la desaventura acaecida en tierra de moros asy al seor
conde de Cifuentes como  los caballeros que con l fueron desta
cibdad.

       *       *       *       *       *

lunes dos de junio non se fizo cabillo porque salio el pendon real
desta ibdad para yr con el rey nro. seor a la tala de Granada.


=1487=

Hallndose en esta ciudad los Reyes Catlicos expidieron una carta fecha
a 3 de Diciembre para que el Consejo permitiese  Maestre Ramiro maestro
mayor de la artillera que cortase la madera que juzgara conveniente de
los montes pblicos as como para que sacase de las minas de Sevilla y
Crdoba lo que necesitara para la construccin de piezas de artillera.

       *       *       *       *       *

Sbado 25 de Agosto entr en Sevilla el Pendn Real por la toma de
Mlaga y fu recibido muy solemnemente.


=1492=

En 18 de Enero entraron triunfantes en esta ciudad su Pendn y milicias
por la toma de Granada. Pregonse su llegada para que todos los
caballeros escuderos y personas que tuviesen cabalgaduras, saliesen 
recibirlos  la Puerta de la Macarena  las 7 de la maana juntamente
con todos los ministriles que tuviesen atambores e atabales e
tamborinos e trompetas e cheremias e gaitas e panderetes salgan al dho.
recibimiento y vengan taendo delante del pendon.

       *       *       *       *       *

Domingo 26 de Agosto: este da traxieron al seor Duque de
Medina-Sidonia falleido de la vida? presente por el ro de la su villa
de sanlucar de barrameda e lo enterraron en el monesterio de sant ysidro
el qual diz que muri supitamente.[150]


=1496=

14 de Agosto dia de nra. seora, este dia fizo el seor don Alfon de
guzman alguacil mayor de seuilla fiesta en la plaa de sant francisco
desta ibdad de juegos de caas e toros e estuuo presente a ellas el
seor duque de medina-cydonia e el alcayde de los donceles e otros muy
nobles caualleros los quales se fizieron muy cumplidamente.


=1500=

Este dia martes 18 de febrero partio el Pendon Real desta ibdad de
seuilla para yr a fazer guerra a las Alpuxarras que estan aladas dios
nro. seor lo trayga con vitoria amen.[151]

       *       *       *       *       *

Jueves 3 de Abril: Este dia entro en esta ibdad el rey de nauarra e
saliole a recibir el rey nro. seor e otros muchos grandes seores con
el.[152]

Debi ser Juan de Albret, marido de la reina Catalina hermana de
Francisco Febo.


=1502=

En 15 de Febrero de este ao hzose entrega por los moriscos de esta
ciudad de la mezquita de la Morera al Adarvejo, cumpliendo el mandato
de los Reyes Catlicos; siendo asistente el Conde de Cifuentes.


=1503=

Hubo una avenida tan grande del Guadalquivir que rompi la puente.


=1508=

A 27 de Agosto entr solemnemente en Sevilla el Rey Catlico. La ciudad
erigi en su honra trece arcos, los cuales hizo Alonso Rodrguez Maestro
mayor de la Santa Iglesia y se le dieron por su trabajo 15000 mrs.
Tambin se lidiaron toros y hubo cucaas en la plaza de San Francisco y
Puerta de Jerez, dndose por premios unas calzas y un jubon en la
primera y un pedazo de terciopelo en la segunda y los caballeros
corrieron sortijas premindose al vencedor con 7 varas de terciopelo
verde.


=1511=

En este ao hallndose en las casas del Dr. Alvarez Chanca posando D.
Antonio de Rojas, Arzobispo de Granada, entabl la reclamacin del
diurno concedido por la Reina Catlica  las iglesias de las Alpujarras.

       *       *       *       *       *

En 18 de Junio estando en el Alczar, fu armado caballero por el rey
Anton Garcia Armador (de las galeras?) en premio de sus servicios de
cuyo acto dieron f los escribanos de Sevilla.

Da de Santiago se jugaron toros y caas en la Plaza de San Francisco.


=1512=

Este?... da 2 de Septiembre fizieron justiia de juan de montoro
criado de la marquesa de moya? porque el postrero dia del ochauario de
nra. seora de agosto deste ao mato a la mujer del dotor juan saluago
alcalde mayor de seuilla a ruego del dcho dotor por lo complazer. era
ella fija de anton quebrado y la muerte que le dieron al dicho juan de
toro[153] fue que lo arrastraron y le cortaron la cabea en la plaza de
sant francisco y ambas manos y lo descuartizaron y pusieron la cabea en
la picota y la vna mano a la casa de la puerta del dotor a cal de
francos y la otra en el logar donde la mato a la plauela de los
torneros y los quatro quartos cada vno a las puertas de la ibdad y el
dho doctor se metio a fraile en sant geronimo donde esta oy dia dios los
perdone a todos[154].


=1516=

En este da, sbado 10 de Mayo, se alaron pendones en esta ibdad de
seuilla por los muy altos e muy poderosos la Reyna doa Juana e el Rey
don Carlos su fijo nros. seores dios nro. Seor los dexe biuir e Reynar
por luengos tiempos a su seruiio[155].


=1520=

Hubo mal de pestilencia en esta ciudad por lo cual se cerraron las
puertas de que estuvieron por guardas Francisco de Torres y Miguel
Navarro.


=1521=

La ciudad envi  don Jorge de Portugal Veinticuatro y al jurado Alonso
de Cespedes y  Francisco Sanchez escribano para que asistiesen por
Sevilla  la junta de la Rambla sobre la confederacin desta andaluza
dando de ayuda de costa  los dos primeros  razn de 1000 maravedises
diarios y 570 al escribano.


=1522=

Este da (sbado 9 de Agosto) corrieron toros en la plaa de sant
francisco e pusyeron vn mastel e cierta seda para que el que subiese lo
ganase por alegria del emperador nro. Rey e seor ser en castilla[156].

       *       *       *       *       *

viernes 15 dias del mes de agosto dia de nra. seora ovo fiestas de
toros por la venida del nro rey[157].


=1523=

Este dia mircoles 10 de Junio sepultaron al ilustre e magnifico seor
don diego de dea arzobispo de seuilla saleron todas las cruzes de las
collaciones de negro y la clericia e las ordenes e lo sepultaron como
perlado en su colegio de santo tomas en gloria sea. antes que
fallesciese fizo muchas limosnas especial al monasterio de la madre de
dios de dos mill dozientas arrobas de azeyte e otras muchas requien
ternam dona eis domine et lux perpetua.[158]


=1525=

jueves 23 de noviembre san clemeynte (dia de) saco el pendon el duque
de arcos y entro el asistente juan de silua.[159]


=1526=

Este dia 3 de marzo entr la emperatriz mujer del emperador don carlos
nro. seor enesta ibdad de seuilla salieron los veintycuatros e jurados
e escribanos publicos vestidos de seda plega a dios de les dexar biuir e
Reinar mucho tiempo a seruicio de dios nro. seor[160].

Este dia 10 de marzo entro su magestad del emperador don carlos nro.
seor salieron los veintiquatros e jurados e escriuanos publicos
vestidos de seda e todos los de la ibdad muy arreados e fueron
desposados el y la ynpetetris doa ysabel e velas e encerradas (sic) por
el delegado del papa que se llamaua de afisco dios les guarde e les de
poder contra los tyranos.[161]

       *       *       *       *       *

En este dia 14 de marzo se comenaron a firmr las escrituras en lugar
del syno por declaracion de los seores del consejo real de sus
magestades.[162]


=1543=

En 23 de Julio, en la visita que hizo  la iglesia de San Andrs de esta
ciudad don Pedro Melgarejo de Urrea obispo de Dulcinio visitador general
de las iglesias de Sevilla mand  los curas que en los asientos de
bautismos hiciesen constar los nombres de los compadres y comadres que
fuesen de las criaturas que se cristianasen, de donde eran vecinos, qu
oficios tenan y que se salvasen las enmiendas que se hiciesen en las
partidas.


=1544=

En 15 de Septiembre se pregon la obra de carpintera para el techo de
la sala Capitular. Acudieron presentando trazas Juan Fernndez,
Guillermo, Francisco de Herrera, Lus de Villafranca y Pedro Izquierdo.


=1549=

En 6 de Julio de este ao, Hernn Arias de Saavedra renunci el oficio
de Correo Mayor en don Pedro Afan de Ribera Marqus de Tarifa.

Martes 2 de Enero este da amaneci crecido el rio hasta que lleg  las
puertas del Arenal y Triana y andaban por la cestera con barcos y
andaba el agua por santa mara?[163].


=1557=

En 20 de Septiembre nombr la Ciudad  Juan Vzquez padre de los
hurfanos que es poner mozos y mujeres con amos y amas. El dicho
Vzquez sustituy en el cargo  Gabriel de Zamora.


=1559=

En este ao fu procesado Martn de la Cruz pastelero que viva en la
Puerta del Arenal, al Cantillo de la Manceba, porque se le averigu que
empleaba en sus pasteles carne hedionda unas veces y otras en vez de
vaca puerco  carnero.


=1571=

Celebr esta ciudad con mascaras, procesiones y otros regocijos la gran
victoria de Lepanto.


=1573=

En 8 de Marzo hizose entrega  los frailes de la Cartuja del cadver de
don Pedro Afan de Ribera, Duque de Alcal, Marqus de Tarifa, Conde de
los Molares, Adelantado mayor de Andaluca y Visorey y Capitn General
del Reyno de Npoles fallecido en dicha ciudad.


=1585=

El lunes 4 de Noviembre se desplom la nave mayor de la iglesia
parroquial de San Esteban y se pidi  la ciudad ayuda para
reedificarla.


=1586=

Se celebraron grandes fiestas por el feliz alumbramiento de la Infanta
doa Catalina, hija de Sus Majestades.


=1597=

Fu recibido por asistente don Francisco Arias de Bovadilla conde de
Paonrostro. Al darse cuenta en el Cabildo de 24 de Marzo, se repar en
que la Provisin Real no deca muy noble y muy leal ciudad, acordndose
que el Procurador mayor lo hiciese presente  la Corte.

       *       *       *       *       *

Se corrieron toros en el barrio del Duque.

En 20 de Agosto pregonse la limpieza de la ciudad con trompetas 
caballo.


=1598=

Prodjose un alboroto en el Cabildo de la ciudad y fu la causa el
haberse recibido una carta de Gibraltar dando  la de Sevilla el
tratamiento de merced. Se acord que la carta se rompiese sin hacer
caso de ella, mediante convenir as  la grandeza y autoridad de la
ciudad por parte de un lugarejo corto y de gente tan ignorante y bruta
que se poda creer con propiedad, ignorara el modo de hablar  sus
superiores y porque no se desvaneciese si la ciudad reparase en su
necedad y que as se le avisase  sus almoxarifes para que as lo
tuviesen entendido.

       *       *       *       *       *

En Mayo pusieron preso en la Carcel de la Audiencia  don Silvestre de
Guzmn, Diputado por la ciudad de las fiestas del Corpus, por un lance
que tuvo con los Alguaciles de dicho tribunal.

       *       *       *       *       *

En Cabildo de 23 de Mayo propuso el Jurado Rodrigo Catao que los
moriscos se alisten y se haga cala y cata de sus armas y traigan una
seal para ser conocidos.


=1600=

En agosto hubo ocho toros en la plaza de San Francisco que fueron de don
Bartolom de la Puebla, jurado de Sevilla, en 25 ducados cada uno.


=1602=

Hubo fiestas de toros en la plaza de San Francisco y se levant un
tablado delante de las casas del Cabildo para que las presenciase la
seora Marquesa de Montesclaros.


=1605=

Vino  esta ciudad Julio Csar Fontana, ingeniero de S. M. y por su
orden, para ver lo que se poda ahorrar en las obras y edificios de la
Lonja y estudiar el remedio que debera oponerse  las continuas
inundaciones.

       *       *       *       *       *

Se hicieron fiestas por el nacimiento de Felipe IV; que consistieron en
una mascarada compuesta de 12 cuadrillas al mando de los caballeros don
Diego Ortiz de Ziga, 24; Sebastin de Casaus, Fernando de Saavedra,
Pedro de Tapia, Antonio Petruche Provincial de la Hermandad, Juan de
Arguijo, 24, Juan Prez de Guzmn, Ldo. don Juan Ponce de Len, don
Bartolom Gonzlez Delgadillo de Avellaneda, Asistente, Lus de Miranda,
24, seor Duque de Alcal.


=1610=

Promovise cuestin entre los cannigos, comisarios de Cruzada y el
Alferez mayor Marqus de la Algaba sobre el asiento que se les asign en
Cabildo.


=1618=

Hubo una terrible avenida del Guadalquivir en que pereci extraordinario
nmero de ganado.


=1623=

A don Antonio de Castroverde, por este tiempo le prendieron los
alcaldes de la Real Audiencia y est condenado en vista  cortar la
cabeza y en revista le condenaron  degollar y le degollaron en sbado
de Ramos 8 de Abril de 1623 aos[164].


=1624=

En 4 de Marzo, el rey Felipe IV acompaado del Almirante de Castilla y
don Carlos su hermano y del seor Duque del Infantado y el de Cea y el
de Alcal, Conde de Parma y de la Torre, Marqus de Castro Rodrigo y de
Alcal y de otros muchos seores caballeros de habito fue en vna muy
maravillosa falua por el rio de esta ciudad de Sevilla  las Cuevas que
fu muncho que ver[165].

       *       *       *       *       *

En primero de Marzo de 1624 entr en Sevilla Felipe IV y se le hizo muy
gran recibimiento, de suerte que no se ha visto otro ms grandioso en el
mundo[166].

El 8 de Marzo visit los conventos de Madre de Dios y de las
Mercedes[167].

El 5 de Marzo subi  la Giralda[168].

El 13 sali para Doana[169].


=1629=

Se tomaron acuerdos en 6 de Junio y 6 de Julio para que los escribanos
del Cabildo no recibiesen carta ninguna dirigida  la ciudad, si en el
sobrescrito no dijese a la muy noble y muy leal ciudad y  la persona
que trajese las cartas sin este requisito se les devolviesen sin abrir.


=1630=

En este ao dieron muerte al Veinticuatro don Fernando de Medina
Melgarejo, la cual se atribuy  don Bernardo de Rojas y Saavedra, de la
Orden de Santiago.

       *       *       *       *       *

Los jurados de la ciudad representaron  la misma la conveniencia de que
se suprimiesen las Casas de la gula cuyo nmero habia aumentado al
punto que en este ao haba ms de treinta. Traase  ellas la caza y
pescado en vez de llevarla  las plazas pblicas vendindola  excesivos
precios, con lo cual se perjudicaba  las gentes. En ellas dbase de
comer y beber  hombres y  mujeres y tambin cama para dormir  los que
las pedan, de todo lo cual seguanse graves perjuicios.


=1634=

En 7 de Septiembre por cdula Real dada en Madrid se concedi  Oracio
Levanto el estanco de la plata mientras que el Erario no le devolviese
15000 ducados que haba prestado. En su virtud, el dicho,  las personas
por l apoderadas, seran las nicas que podran arrendar la plata,
aguamaniles y vasos para bautizos ordinarios.


=1635=

En este ao tuvo el estanco de los lutos y bayetas en Sevilla y Triana,
Acacio Salvador.


=1641=

En Julio de dicho ao se enterr en Santa Cruz el maestro Rodrigo
Zamorano.


=1642=

Lunes 20 de enero de 1642, fue dia del glorioso San Sebastian y este
dia estubo toda la ciudad cercada de agua y anegados todos los arrabales
desta ciudad y triana estubo anegada toda y se cayeron algunos edificios
y el Cabildo desta Santa Iglesia hizo muchas limosnas y algunas
personas, Dios se lo pague, y el rio se llev la puente[170].


=1647=

Lunes 16 de Septiembre se corrieron toros en la Plaza de San Francisco
con asistencia de ambos Cabildos.


=1653=

Este da 7 de Febrero mand el Cabildo de la Santa Iglesia que su
secretario don Rodrigo de Quintanilla, Arcediano de Jerez diga al seor
Dr. Martn Vzquez Ziruela Racionero, que ser muy del servicio de Dios
y grande autoridad de esta Iglesia el que su merced escriba el teatro de
esta Santa Iglesia porque lo fa de su gran capacidad y grandes letras,
uirtud y puntualidad y que para la ejecucin de esta obra se den al
dicho seor todos los papeles y dems antigedades que ay en los
Archivos y en las dems oficinas de esta Santa Iglesia, dejando recibo
de ellos para que luego buelban a ponerse donde estauan.

       *       *       *       *       *

Este da 8 de Agosto se ley en el Cabildo de la Santa Iglesia una carta
de Lima del Dr. don Diego Andrs de Rocha, el cual enuia al Cauildo vn
libro que ha escrito sobre el Apocalipsi.

Mand su seora que se le responda.


=1654=

En 19 de Junio mand el Cabildo de la Santa Iglesia que los seores
oficiales de Fbrica hagan que se eche mucha agua enfrente de la
Capilla de los Reyes los dias de fiestas para que no se sienten all
mujeres escandalosas.


=1670=

Mircoles 5 de Febrero, hubo toros en la Plaza de San Francisco por la
eleccin de Presidente de Castilla en el seor Conde de Villa-Umbrosa
(que haba sido Asistente de Sevilla,)  los cuales asisti el Cabildo
de la Santa Iglesia en el lugar que se le seal, que fueron dos arcos y
medio de los balcones en el cual sitio estuvieron muy estrechos con
haber ido muchos seores menos de los que son: colgse el dia antes con
los paos amarillos el sitio que perteneca al Cabildo y con dos
alfombras grandes se alfombraron todas las gradas as lo que tocaba  la
Ciudad como  la Iglesia. Llevronse escaos para todos los balcones
menos el primero que fu cabezera porque cupiese el banquito de los
seores Oficiales de Fbrica y un tapete por debajo de cada escao, que
la alfombra no llegaba al balcn, con una almohada para el seor Dean 
Presidente para los pies. Fu el Cabildo la tarde en forma, con bonetes
y esta vez se llev por mandado del Cabildo dulces en esta manera:
cajas de piezas que caban una libra y estas atadas con un listn
encarnado y vino ypocrs y agua de canela y agua clara, todo con nieve:
llevronse cuatro docenas de vidros de Venecia, tres salvillas y tres
fuentes y al tiempo de repartir se le di al seor Asistente una fuente
de dulce suelto para que tomase y al mismo tiempo se empez  repartir
las cajas  una por seor: fueron cuatro pages de los seores Oficiales
de Fbrica, con toallas los que lo llevaban y luego las bebidas
empezando por el vino ypocrs, luego se ech  la plaza una fuente de
dulce (y para esto convendr llevar cantidad aunque sea ordinario)
llevronse juntamente cuatro hachas para alumbrar la salida, y cuatro
orinales para si se ofreciese alguna necesidad, todo esto estuvo debajo
del mesmo andamio en uno a modo de aposento que all se form.


=1671=

Se recibi la Real Orden para gastar 3000 reales en la fiesta de San
Francisco de Borja de la cantidad concedida para la del Santo Rey don
Fernando.


=1673=

Sbado 30 de Septiembre y lunes 2 de Octubre, hubo caas y toros en la
Plaza de San Francisco  que asisti el Cabildo de la Santa Iglesia en
el sitio de la ciudad en dos arcos y medio.

La relacin de esta efemride difiere muy poco de la anterior del ao
1670.

       *       *       *       *       *

Se concedi licencia por la Ciudad para sembrar tabaco.


=1674=

Lunes 25 de Julio hubo otros toros en la Plaza de San Francisco  que
asisti el Cabildo Eclesistico y se estrenaron los escaos morados que
para este efecto se hicieron y se puso el sitio alfombrado con las dos
alfombras iguales y la colgadura fu de la verde, un pao de  tres y
dos de  seis y tres escudos de las armas de la Iglesia repartidos en
dichos paos; la almohada del seor Dean estuvo puesta siempre  los
pies del escao que ya no se aguarda  ver si la pone el Regente como se
sola, sino desde luego se pone como en los dems tribunales.


=1679=

Acord la Ciudad que se suspendiesen las representaciones de comedias en
el Coliseo y en la Montera hasta que cesaran las calamidades.


=1683=

En esta ciudad se prendieron algunos carniceros y juntamente con ellos
 los cobradores de sus tablas porque introducian y vendan la carne de
oveja por de carnero conque vbo vna destruccin muy grande y algunas
paridas se murieron de comer dicha carne y  los enfermos que se les
lleuaua y la comian se moran algunos y otros eran tantos los cursos que
hacan que perdan el sentido y no se saba  que atribuir. Pero como
Dios nuestro seor no quiere que ayga cosa encubierta se descubri y 
los dichos carniceros y sus cobradores los azotaron en esta ciudad y les
echaron  galeras y al que tubo la culpa de que se introduziese y
bendiese dicha carne que fu el alcayde de la carniseria para que
entrase dicha carne  desoras de noche lo aprisionaron tambin y le
privaron del puesto de alcayde y confiscaron sus bienes.--Dios nos de su
gracia y nos libre de tales tentaciones y de poder de justicia y perdone
Su Majestad Santsima al que esto escribi[171].


=1680=

a nuebe de ottubre de este ao a las siette de la maana poco mas,
ttemblo la ttierra dia de san Dionicio aleparica (sc)[172].


=1681=

En diez y siete de abril del ao del seor de 1681 dieron garrote a
Juan Ruiz y a don Juan Troncosso vezinos de esta ciudad dentro de la
Carcel Real de ella por selladores de moneda falsa y luego los sacaron a
la plaza de san francisco y lo pusieron en dos palos y estubieron en
ellos aquel dia desde las siete de la maana hasta las dos de la tarde y
aunque los susodichos estaban sentenciados a dar garrote y quemarlos
fuera de la Puerta de Jerez se executo de tal forma por amor de estar
algunas ciudades y lugares padeziendo mal de peste y esta ciudad estarse
guardando dellos porque con el concurso de la gente que saliera por las
puertas a ver lo susodicho no se introdujera alguna gente de los dichos
lugares apestados en esta dicha ciudad--siendo asistente y regente
desta dicha ciudad don Andres de la Concha y Zapata del Consejo de S. M.
y theniente mayor el seor don Sebastian Nuez Rasero y segundo el seor
don Rodrigo de Miranda y Quiones y Alcalde de la Justicia el seor don
Cndido Molina y el escribano de la causa fu Jernimo Martnez de
Parga[173].


FIN




NDICE


                                                                   Pgs.

Anteportada,                                                           I

Portada,                                                             III

Al lector,                                                             V

Antiguas industrias sevillanas.--Tejidos y tejedores,                  1

El Zapote.--Ultima memoria de las Casas de D. Fernando Coln,         31

La mezquita de los osos,                                              47

Recibimiento en Sevilla de un embajador de Inglaterra,                53

La polica urbana de Sevilla en los siglos XV, XVI y XVII.,           67

Los leones de los Reyes de Castilla,                                  77

La compraventa de los esclavos en Sevilla, siglos XV-XVI,             83

La fiesta del Corpus Christi en Sevilla en los siglos XV y XVI,       91

Profesiones de antao,                                               127

La casa sevillana en los siglos XIV, XV y XVI,                       149

Yantares,                                                            180

Fiestas y regocijos pblicos,                                        195

La fiesta del Corpus en el convento de Madre de Dios,                217

Coleccionistas antiguos,                                             231

Efemrides sevillanas,                                               287

ndice.

Erratas ms importantes.

Colofn.

Notas.




                     ERRATAS MS IMPORTANTES

                   [ya corregidas (n. del t.)]

              _DICE_                        _LASE_

    Pg.  37. Nota (1) Carona y
              Laznio                      Carona y Lanzio

         44. En el rengln primero
              de la nota pero
              130 aos antes              pero 19 aos antes

        101. 1947                        1497

        149. de aquellas centurias       de pasadas centurias

        237. Nota(1)en que Leandro
              vendi                      en que Leardo vendi




           FU IMPRESO ESTE LIBRO INTITULADO CURIOSIDADES
                    ANTIGUAS SEVILLANAS (2.
              SERIE) EN LA OFICINA DE EL CORREO
            DE ANDALUCA EL DA 31 DE DICIEMBRE
                  DEL AO DE N.S. JESUCRISTO
                        DE 1910.

[imagen: colophon]


NOTAS:

[1] Almerie etait la ville principale des musulmans  l'epoque des
Almoravides. Elle etait alors tres-industrieuse et on y comptait entre
autres cents metiers  tisser la soie, et l'on fabriquait des, etoffes
connues sous le nom de holla, de di dibdjs di ciclaton, de ispahni,
de dfordjn; des rideaux orns de fleurs, des etoffes ornes des clous,
de petits tapis, des etoffes connues sous les noms d'attabi (tal) de
mi'djar &c. Avant l'epoque actuelle Almere etait galement renomme
pour la fabrication des utensiles en cuivre et en fer et d'autres
objets.... Le port decette ville recevait des vaisseaux d'Alexandrie et
de toute la Syrie, et il n'avait pas dans toute le Espagne, de gens plus
riches, plus industrieux, plus comerants que ses habitants, ni plus
enclis soit au luxe et a la depense, soit a l'amour de thesaurier.
Edrisi--Descriptin d'Afrique et de l'Espagne, pg. 240.

[2] Ebn Aljatib, un viajero arabe, alababa las hollas  vestiduras que
se tejan en Mlaga que eran de varios colores y con preciosas labores
de figuras que representaban Califas y otros personajes famosos,
subiendo sus precios  muchos miles. Descripcin del reino de Granada
por Simonet, pg. 76.

El clebre gegrafo Ebn Said dice que Nerja (Naricha  Narifa) era una
alqueria tan grande como una ciudad ... que alcanzaba  la sazn gran
nombradia por sus fbricas de ricos tisues (tiraz) y telas de seda de
colores y aade que pas por aquel pueblo con su padre Musa Ebn Amran en
la poca en que sus naturales solan teir  pintar la seda, y hall
gran muchedumbre de ellos reunidos en el lveo del ro donde haban
plantado una gran tienda.

[3] El seor marqus de Cerralbo en su notabilsimo Discurso de
recepcin en la Real Academia de la Historia, pg. 154.

[4] Le muse historique des tissus de la Chambre de commerce de Lyon,
por Raymond Cox, pgina, 54.

[5] Una colcha, la fas de pao de oro que llaman marabique ... Recibo
que di Teresa Gonzlez en favor de Sancha Lpez. Sevilla, 16 de Marzo
1862***. Colec. de docums. del autor.

[6] Era costumbre entre los principales jefes musulmanes de poseer en
su palacio una casa destinada  la fabricacin del tiraz  manufactura
de seda. En ella se tejan telas con inscripciones, con emblemas para el
uso del seor y de sus servidores. Era en general, mercancia prohibida,
sirviendo  veces para regalos diplomticos, as se explica la
existencia en Europa de telas, manifiestamente orientales, conservadas
en nuestras iglesias  colecciones pblicas. Arun-al-Raschid las envi 
Carlo Magno entre otros productos de la industria rabe. R. Cox. op.
cit. pg. 52.

[7] Adems de las singulares telas moriscas que citamos en el texto y de
otras notables que poseen algunos de nuestros templos y afortunados
coleccionistas, consrvanse notables ejemplares hispano-moriscos en el
museo de tejidos de Lyon.

Al tratar de las ricas telas moriscas, acude  la mente el recuerdo
penossimo de las que constituyeron en los siglos XIII, XIV, XV y XVI
los vestuarios de las imgenes articuladas de la Virgen, de los Reyes,
Fernando III, D Beatriz de Suavia y D. Alonso X, que se custodiaron en
la Capilla Real de nuestro Templo metropolitano; tesoro tan estupendo y
singular, que si hoy se conservara produciria la admiracin del mundo
entero. Pues bien, aquella inusitada riqueza constituida por regios
donativos en el lapso de cuatro siglos, desapareci, y con ella los
interesantsimos simulacros de los citados monarcas y hasta el pavs de
San Fernando que alcanz  ver el ilustre Argote de Molina. Las reformas
de que fu objeto la Real Capilla con motivo de la canonizacin del
Santo Rey destruyeron estas y otras inapreciables joyas.

[8] La letra T. es abreviatura de la palabra _Tejedor_.

[9] Puede verse tambin la Memoria sobre el problema propuesto por la
Sociedad Patritica acerca de la manufactura de seda., etc. por Don
Bernarb Portillo. Tomo I. de las Memorias de dicha Sociedad.

[10] Permtanos el seor don Juan Caballos Prez que interponiendo el
inters histrico  los respetos de su reconocida modestia consignemos
su nombre y perdnenos una libertad que se funda solamente en las que
creemos exigencias de la justicia dando  cada cual lo suyo.

[11] Informe del Veinticuatro de Sevilla Francisco Maldonado de Saavedra
en que se describen los jardines y palacios de Don Fernando Coln, en el
barrio de los Humeros tal como se hallaban en el ao de 1597.
Curiosidades bibliogrficas y documentos inditos. Homenaje del Archivo
Hispalense al IV Centenario del Descubrimiento del Nuevo Mundo.
Sevilla, Rasco. 1, vol. 4., 1892.

[12] Con los pormenores que aparecen en el contrato otorgado entre Don
Fernando Coln y los escultores Carona y Lanzio nos hemos atrevido 
reconstruir la fachada de la casa del insigne biblifilo. Dcese en el
documento  que nos referimos: che havemo da fare inseme una porta di
marmoro biancho et quatro fenestre di una medesma forma ... la quale
hano de esser de la grandessa et opera e manifatura che habiamo datto
designato de la nostra mano in uno cartono al signo Dum (sic) Fernando
Coln Spagnollo che  quello che comanda a faze la dicta opera. Puede
verse tan precioso contrato en la obra Notizie dei profesori del
disegno in Liguria dalle origini al secolo XVI por Alizeri. Gnova 1880.
6 volumnes fol. tom V pg. 103.

[13] Dichos sepulcros as como un hermoso retablo, todo ello de mrmol
blanco, estuvieron en la iglesia del convento de San Francisco de esta
ciudad y hoy se encuentran en Pontevedra por disposicin de los duques
de Medina de las Torres, sus descendientes.

[14] As lo dispuso en su testamento Don Fernando Coln, encargando 
sus herederos que procurasen conservar siempre legibles dichas
inscripciones. Apndices  la obra, Don Fernando Coln historiador de
su padre. Harrisse.

[15] Cuando la Biblioteca Fernandina pas al Cabildo Catedral consta por
los Libros de Fbrica, que cada volmen de los del Cabildo estaba
sujeto con una cadena, prevencin muy en boga entonces, y  la que
parecen referirse las palabras subrayadas en el texto, que consigu Don
Fernando en su testamento. Vease nuestra obra Sevilla Monumental y
Artstica. Tomo II. Biblioteca Colombina.

[16] El amor de Don Fernando Coln  su librera y  sus grabados se
demuestra por sus Abecedarios y Registros que de l se conservan
autgrafos. Labor mproba que nos d  conocer tambin su rara erudicin
y doctrna bibliogrfica. De estos ndices forma parte el Registrum C
que es un catlogo en 4. de los grabados que posey. Hallnse divididos
en grupos, segn los tamaos del papel en que estaban impresos, y,
separadamente los que contenan figuras desnudas  vestidas. De cada una
de las estampas haca el gran biblifilo minuciosa descripcin, sin
olvidarse de citar las firmas y monogramas de sus autores. Tan
importante hemos juzgado siempre la publicacin de este volumen, que
hace algunos aos la hubisemos efectuado, pero, al participar estos
propsitos al muy docto, entonces Bibliotecario mayor de S. M. nuestro
amigo el Seor Don Manuel R. Zarco del Valle, nos hizo saber que una
copia del Registrum paraba ya en manos de Mr. Thibandeau de Londres,
sabio coleccionista de grabados, quien despus de estudiarlo
detenidamente lo dara en breve  la estampa. Estos deseos no se han
visto cumplidos para los curiosos que esperan con ansia su publicacin,
seguros de que ha de revelar preciosas noticias de los ms excelentes
grabadores de los siglos XV y XVI.

[17] Pocos aos, quiz, despus de la muerte de Don Fernando, parece que
sus casas y huertas pasaron  poder del banquero genovs Francisco
Leardo, el cual las vendi  Fray Francisco de Beaumont, religioso
mercedario, que hubo de adquirirlas con el intento de labrar un colegio
conventual, dedicado  San Laureano, en 14 de Marzo de 1594{*} pero 19
aos antes, consta que en ellas hallbase establecida una importante
fabricacin cermica dirigida por el genovs Toms de Psaro, segn
consta en una escritura de 26 de Diciembre de 1575{**}.

En 1597 dispuso Don Felipe II que la Ciudad fundase un hospital para
albergue de mendigos y vagabundos, y en su virtud esta encomend el
asunto  Don Francisco Maldonado, el cual inform diciendo que el local
ms a propsito era el edificio que llaman las Casas de Coln.

Creemos que la fundacin del albergue qued en proyecto y que los
Psaro, Toms y su hijo Jusepe continuaran con su fbrica en el mismo
sitio hasta 1602 por lo menos, fecha en que segn Ziga se comenz 
edificar el Colegio de San Laureano.

El transcurso de 35 aos fu suficiente para convertir el artstico
monumento erigido por Don Fernando Coln en una fbrica de cermica y el
de otros 27 ms, para que de l quedase solo el recuerdo de su
existencia.

{*} Harrise Don Fernando Coln historiador de su padre, pginas 109 y
110.

{**} Gestoso. Historia de los barros vidriados sevillanos, pginas 241 y
siguientes.

[18] Ni en la Cuenta del gasto se cita el nombre de aquel diplomtico,
ni en los historiadores sevillanos se hace mencin de su estancia en
Sevilla. A la bonsima amistad del Sr. Conde de las Navas, Bibliotecario
mayor de S. M. debo el conocimiento de su nombre.

[19] Vase lo que ocurra respecto  la falta de limpieza en el mismo
Alczar de esta ciudad, pags. 54 y 55 de este libro.

[20] Actas de dicho ao. Arch. Mun.

[21] Papel con letra del XVI. Arch. Mun.

[22] Papel sin fecha, letra del XVI.

[23] Leroy de la Marche. "Le Roi Ren."

[24] Pg. 21, tomo III de Crnicas. Bib. de AA. EE.

[25] Acta del Concejo de Sevilla, 8 Marzo 1479.

[26] Colec. Belmonte, Tomo I. fol 93. Archi. gral. de Indias.

[27] Actas Capitulares, Arch. Mun.

[28] Lib. 3. de Heredades de la Sta. Iglesia, fol. 67, Archivo de la
Catedral.

[29] Ibid, loc. cit.

[30] Arch. Mun.

[31] Lib. de escrituras de dicho ao de Francisco Segura. Arch:
Protocs.

[32] Lib. 3. de escrituras de dicho ao de Manuel Segura, loc. cit.

[33] Oficio 1. Lib. 1. de dicho ao fol 211 vto Arc. de Protos.

[34] Ofi. 11 lib. 2. de dicho ao, cuad. 87. loc. cit.

[35] Ibid. loc. cit.

[36] Of. 11 libro nico de dicho ao fol. 2818.

[37] Oficio I, lib. I de dicho ao folio 881. _Archivo de Protocs._

[38] Of. 1. Lib. 1. de dicho ao fol. 128 Arch. de Protocs.

[39] Amador de los Rios dice que se celebraba en los tiempos de Alonso
X, paro sin citar testimonios que autorizasen su dicho, Historia de la
literatura espaola, tomo VII, pginas 428.

[40] Seys pieas de oropel para fazer los rtulos que lieuan los
profetas. Lib. de Fb.

[41] Al Jess se pagaban 100 mrs. y 25  los dems.

[42] En 1497 consta que todo el gran grupo de personas de la roca
destacbanse sobre una tela de 34 varas de largo que imitaba el fondo
del cielo.

[43] Actas Capituls. de dho. ao.

[44] Viernes 6 de Junio de 1511 fu acordado por la cibdad y por el
Seor Asystente ... mandar e mandaron a guillen de las casas
veynticuatro e a alonso ochoa jurado de esta ibdad diputados de la
fiesta del corpus xpi. fagan fazer dos fachas doradas del tamao que les
pareiese la vna para el Rey y la otra para la Reyna puestas en cada vna
sus armas por las quales se pagase al cerero que las fiziese los mrs.
que ellos concertaren. Cuad. de Actas Capitulares. Arch. Mun.

[45] Actas Capitulares. Arch. Mun.

[46] Lib. de Propios. Arch. Mun.

[47] Estos se aderezaban en la Plaza del Alczar, entrado ya el siglo
XVII como consta en un asiento de Libros Propios de 19 de Mayo de 1604.

[48] Cuad. de Actas Capituls.

[49] Antes se les ha llamado tintores. Debi ser error del amanuense
pues los reparos de dhas figuras ms propios parecen de los segundos que
de los primeros.

[50] Actas Capituls. Arch. Mun.

[51] Lib. de caja de 1570. Arch. Mun.

[52] Manual de caja 1570. Arch. Mun.

[53] Lib. de caja. Arch. Mun.

[54] Lib. de caja. Arch. Mun.

[55] Lib. de caja. Arch. Mun.

[56] Lib. de caja. Arch. Mun.

[57] Of. 4. Lib. II de dicho ao, fol. 24, Arch. de Protos.

[58] Tom. VI. Letras C. D. Siglo XVI. Arch. Mun.

[59] Cabo 3 Diciembre. 1596.

[60] Libro de Propios y de actas capituls. Archs. de la Cat. y Mun.

[61] Lib. de Propios fol. 438.

[62] Libr. de Propios fol. 429, Arch. Mun.

[63] Libro de Propios Arch. Mun.

[64] Lib. de Propios 162. Arch. Mun.

[65] 20 Junio 1602 loc. cit.

[66] Libs. de Propios Arch. Mun.

[67] Ibid, loc. cit.

[68] Lib. de Propios. 10 Junio 1603. Arch. Mun.

[69] Lib. de Propios. En dicho ao  22 de Junio tuvo lugar el ensayo
real de los carros de representacin. loc. cit.

[70] Libs. de Propios y de Actas. Arch. Mun.

[71] Acta capitular.

[72] Cab. 11 Junio 1672.

[73] Colec. ant. Fiestas del Corpus. Los gigantes se depositaban en un
almacn de la Pta. Real en este ao. Titulos de propiedad. Cap. 4.

[74] Registro de escrituras de 1752.

[75] Cuad. de Actas capituls, de dicho ao, Arch. Mun.

[76] Lib. II de escrituras de Manuel Segura, fol. 1390 Arch. de Protos.

[77] Ignoramos el significado de esta frase.

[78] Of. 11 Lib. IV de dho. ao sin fol. Arh. de Protoc.

[79] Of. 11 Lib. 1. que lleva en el tejuelo el de 1552. Arch. Protoc.

[80] Of. 11 Lib. 1. de dho ao. Arh. de Protoc.

[81] Libro de escras. de Juan Garca, 1449-1474.

[82] Libro del Mayordomazgo de 1441, Arch. Mun.

[83] Libro. 1. de dho. ao, Oficio 11. Arch. de Protocs.

[84] Lib. de escrituras de Juan Garca, 1441, loc. cit.

[85] Lib. de escrituras del citado escribano del dho. ao. Arch. de
Protoc.

[86] Lib. de escrituras del oficio 3.. loc. cit.

[87] Lib. I de dho. ao de Manuel Segura, Arch. de Protos.

[88] Acta capitular de dha. fecha. Arch. Mun.

[89] Cuadr. de Actas capituls. Arch Mun.

[90] Libro de escras. de Francisco Segura. Arch. de Protos.

[91] Lib. Mayordomazgo de dicho ao. Arch. Mun.

[92] Lib. de Propios.

[93] Lib. de Propios.

[94] Lib. de escrituras de dho. ao de Francisco Segura. Arch. de Prots.

[95] Lib. 1. de dho ao de Manuel Segura. Arch. de Prots.

[96] Acuerdos para librar de 1636. Arch. Mun.

[97] Vase la pag. 94 de este libro.

[98] Ser el citado Cristbal Martnez?

[99] Hijo del Maestre Antn Zapata  el mismo Maestre Antn?

[100] Cuadr. de Actas capituls. de dho. ao, Arch. Mun.

[101] En 1473 Martn Rodrguez obligse  pintar unas puertas para el
Sagrario de la Iglesia de Sta. Mara de la Merced de esta ciudad y bien
merecera copiarse al propsito la descripcin que de la pintura de
otras puertas se hace en un contrato celebrado en 1528 entre la
comunidad del Carmen y el pintor Antn Snchez de Guadalupe; que el
lector curioso puede ver en el artculo dedicado  este pintor en el
tomo 3 de nuestro Diccionario de Artfices.

As se explica que veamos  artistas de gran crdito pintando puertas,
bancos, cirios, candeleros, etc., que hoy se entregan  los pintores de
brocha gorda.

[102] Carecemos de pruebas para asegurarlo, pero, si los sevillanos
siguieron el gusto florentino, emplearan en la decoracin exterior de
sus casas, pinturas al fresco, como hemos visto en aquella ciudad
italiana. En las iglesias del Carmen y de San Miguel de esta ciudad las
hubo en los muros exteriores que extrao pues que los particulares
hubieran seguido este ejemplo? Vanse los articulos de Antn Snchez de
Guadalupe y de Diego de Torres en el tomo 3. de nuestro Diccionario de
Artfices.

[103] Ignoramos el significado de esta palabra.

[104] Vase el artculo Francisco Ximnez en el tomo 3. de mi
Diccionario.

[105] As llamaban los artistas de estos tiempos  toda composicin
decorativa de estilo plateresco.

[106] Alternaran los motivos al claroscuro con los policromados?

[107] Alficares por alfizares?

[108] Segn Maritegui en su Glosario, llmanse as cada una de las
goteras formadas por diversos planos del pavimento de un patio, para
facilitar las salidas de las aguas pluviales, dirigindolas  la atarjea
 alcantarilla.

Eguilaz en su Glosario dice que es Especie de soladura pavimento 
revestimiento de un edificio con piedras labradas. Tambin, techo.

[109] En nuestro concepto estas voces corresponden  la carpintera de
lo blanco.

[110] Gestoso, Diccionario. Tomo 3., pg. 345.

[111] Gestoso, Diccionario. Tomo 3., pg. 355.

[112] Vase la pgina 393 de nuestro Diccionario en que se describen
unas que pint Antn Snchez de Guadalupe para el convento del Carmen.

[113] Vase el techo firmado por Juan de Simancas en la sala del
Prncipe de este Alczar.

[114] Suprimimos las partidas referentes  transportes de las vituallas
y otros gastos de diversas ndole por no juzgarlos interesantes.

[115] Seran los convidados?

[116] Ciruelas negras.

[117] Dice Covarrubias: Manjar blanco por ser de leche acar y
pechugas de gallinas, plato de Espaoles, antiguamente se guisaban en
las casas de los Prncipes  Seores, agora se vende pblicamente con la
tablilla  la puerta que dize aqu se venden tortas y manjar blanco.

El famoso Martinez Montio en su receta para hacer el manjar blanco
dice, tambin, que se haca con pechugas de gallinas, azcar, leche y
harina de arroz.

Muy aficionados debieron ser los sevillanos al manjar blanco pues
vendiase por las calles ya entrado el siglo XVI, dando lugar  excesos
por parte del pblico; que trat de remediar, el chapinero Alonso Gomez
dirigendo al Concejo un memorial en el cual se deca que: handan
muchas moas por las calles vendiendo pasteles de manjar blanco y estas
tales moas por no servir  nadie se andan perdidas y  esta causa
muchas beses se rebuelben muchas questyo es que  llegado  quererse
matar vnas personas con otras y sy necesario es yo estoy presto de dar
ynformacin dello.

pydo y suplico  V. S. sea seruido mandar que las tales moas no vendan
los otros pasteles de manjar blanco ny fruta de sarten y pues no es
mantenimiento foroso V. S. deve mandar que ya que lo quieren hazer y
vender, que lo vendan en sus casas porque de andar estas por las calles
se siguen muy grandes escndalos por traer tras sy veynte mouelos que
en hablando alguno alguna cosa, luego son con el con una da (sic)
(daga?)  pual en la mano por V. S. lo mande remediar con justicia.
Colec. de Varios antiguos. Arch. Mun.

[118] Plato redondo de palo sobre el qual se corta la carne.
Covarrubias

[119] Comeran sentados en el suelo? Asi nos inclinamos  suponerlo, y
que lo haran sobre las dos cargas de eneas de que se habla despus.

[120] La frase entrecomada reptese en la cuenta con las variantes de
que otras veces dice: la veyntena con la mara ignoramos su
significacin.

[121] Dulce de cidra.

[122] Padre de Diego Royz, cuyo nombre se hall en 1843 en un rosetn de
la media naranja del saln de Embajadores, y al cual se atribuye tan
hermosa obra de carpintera.

[123] En las telas  palenques que se instalaban para justar, ponase el
Pendon real en la parte destinada a los mantenedores y en la de los
aventureros, el de la Ciudad, as consta en el Lib. del Mayordomazgo
mayor de 1425.

[124] Todos los oficios que se citan en esta lista van seguidos de la
frase de ntro. seor el rey, que suprimimos para evitar enojosas
repeticiones.

[125] Santiago de la Espada. Iglesia y convento de los freires y
caballeros de dha. advocacin, fundado en 1409 por el maestre Don
Lorenzo Surez de Figueroa. Vase Sevilla monumental y artstica. Tomo
III, pgs. 5 y 518.

[126] Los documentos en que se contiene tan curiosa noticia solo emplean
la frase de corrieron las mujeres; pero es indudable que aquellas
tomaron parte en los pblicos regocijos  pesar de su condicin.

[127] Vaso tendido para beber agua: es nombre que particularmente se
usa en Toledo: dixose de Berr que en arabigo vale tierra y as ser vaso
terrizo aunque tambin los contrahacen de plata. Covarrubias.

[128] Lib. Mayordomazgo 1519, Arc. Mun.

[129] Fu este caballero generoso bienhechor de las religiosas de Madre
de Dios, y con sus rentas se coste la obra del retablo mayor de su
iglesia, el cual comenz  colocarse en jueves 11 de Octubre de 1703,
como consta en un letrero que existe en el trono  hornacina de dicho
retablo, destinado al Santsimo Sacramento.

[130] El arquillo que serva de paso  la otra parte del convento, en la
acera opuesta, donde estuvo el llamado Apeadero de la Reyna Catlica,
por donde se comunicaban ambas partes del Convento.

[131] En 1791 se pagaron 55 rs; 20 al alguacil; 15 al pregonero, 8 al
tambor y 12  los clarineros.

[132] Todava hemos conocido los clavos de donde pendieron los paos de
corte de los cuales resta solo la memoria.

[133] Es muy de sentir que no se haya ocurrido hasta ahora  ninguna de
las sociedades que se han ocupado en esta ciudad de la impresin de
obras raras impresas  manuscritas, publicar este inapreciable Catlogo.
Muchos aos hace se nos asegur que el ilustrado coleccionista de
estampas londinense Mr. Thibandeau, se propona realizar esta tan
plausible obra, pero los aos han transcurrido y el Catlogo permanece
casi desconocido de los crticos y eruditos,  quienes tanto
aprovechara.

[134] Vanse las notas (15) de las pgs. 40 y 41 y la (17) de la 43 de
este libro. En esta ltima se cometi una errata de bulto que
aprovechamos esta ocasin para corregirla. Refirindonos  la fecha de
1594 en que Leardo vendi  los religiosos de la Merced las casas y
huertos, djose que 130 aos antes haba establecido en ellas su
fabricacin cermica Toms de Psaro, cuando solo fueron 19 aos antes,
en 1575.

[135] Lib. III de 1573, cf. 4 fol. 286. Arch. de protocs.

[136] Claros varones en Letras naturales de Sevilla que juntaba el Lic.
Rodrigo Caro con notas y adiciones por D. Juan N. Gonzlez de Len, M.
G. Bib. Colomb.

[137] Poseemos un testimonio del testamento del Dr. Luciano de Negrn,
el mismo que tuvo  la mano su albacea el Padre Maestro Fr. Rodrigo de
Quintanilla, fecho en Sevilla  31 de Mayo de 1606: en l se lee la
clusula siguiente: Iten al licenciado sebastian suares mando cient
ducados y el manteo y sotana de fileyle? mios por la boluntad que le
devo y le pido asista a la venta de la librera questa abaxo en la sala
de azulejos y de la que est en el corredor que le tengo sealada y es
toda vna para que el padre maestro haga lo que le he comunicado y remito
todo lo demas al memorial que le dexo firmado de mi nombre sin que sea
obligado  mostrarlo.

La librera, por tanto, sera adquirida en venta por el ilustre D.
Fernando.

[138] Facilit copia de este Inventario al docto arquelogo francs mi
amigo el Sr. Arturo Engel que lo public en el _Bulletin Hispanique_ de
Burdeos en el nmero 3 del tomo V. Julio Septiembre 1903.

[139] Vase mi obra Sevilla Monumental tomo 3 pgina 398.

[140] El Dr. Don Joaqun Olmedilla y Puig, Estudio histrico de la vida
y escritos del sabio mdico espaol del siglo XVI Nicolas Monardes,
Madrid, 1897, pgs. 9 y 10.

[141] As consta en el testimonio original de dicha clusula, de que se
sirvi el monasterio de las Cuevas para reclamar su derecho  dicho tan
interesante legado, cuyo documento lleva la fecha de 30 de Marzo de
1574. Dej adems al mismo convento unas casas en Santa Marina, en la
calle Real, con cargo de una misa rezada de Pasin todos los viernes, en
sufragio de las almas de su Madre Francisca Nez y de la suya.
Coleccin de documentos del autor.

[142] Colmeiro. La Botnica y los botnicos de la Pennsula hispano
lusitana.

[143] Nota 41 de la pg. 26 de la obra Rinconete y Cortadillo.

[144] Poseemos varios documentos inditos referentes al padre y al hijo,
que pensamos publicar con otros relativos  Pilotos, Navegantes,
Cosmgrafos y Colonizadores de Indias, por lo cual y por no alargar ya
demasiado el presente artculo dejamos de consignar.

[145] Primera parte de la Historia Antigedades y grandezas de Sevilla,
Lib. II; fol. 106.

[146] Naci el 12 de Agosto de 1582, muri en 5 de Abril de 1658.

[147] Puede verla el curioso en la interesante monografa El Marqus
del Aula por D. Antonio Aguilar y Cano, pgina 23 y en el tomo primero
de nuestra obra Sevilla monumental y artstica pgina 400.

[148] Puede verla el curioso en la obra tantas veces citada del Sr.
Aguilar y Cano.

[149] Adiciones  los hijos ilustres de Sevilla. Sevilla, Rasco 1886,
pgina 81.

[150] Apostella marginal que se halla en una escritura de la fecha
citada que forma parte de un cuaderno suelto del Lego. II de Fragmentos
de escrituras, Arch. de protocs.

[151] Id. id. que se halla en el Libro de escrituras de dicho ao de
Gonzalo Bernal de la Becerra. Oficio 5.

[152] Libro de escrituras de dicho ao de Gonzalo Bernal de la Becerra,
Oficio 5..

[153] Antes se le nombra Montoro.

[154] Libro cuarto de escrituras de Manuel Segura.

[155] Nota marginal que se halla en una escritura de la fecha citada en
el Libro primero de las del referido ao de Manuel Segura.

[156] Libro primero de escrituras de la fecha citada de Manuel Segura.

[157] Ibit: loc. cit.

[158] Libro segundo de escrituras de Manuel Segura.

[159] Libro tercero de escrituras de dicho ao de Manuel Segura.

[160] Nota marginal que se halla en una escritura correspondiente al da
citado del libro primero del mencionado ao de Manuel Segura.

[161] Libro primero de dicho ao de Manuel Segura.

[162] Libro primero de dicho ao de Manuel Segura.

[163] Cuadno. de escrituras que empieza en lunes primero de enero de
1554. Lbro primero oficio 11 de dicho ao folio 38.

[164] Abecedario  Indice del Libro 5. del Oficio 10. Ao de 1622.

[165] Oficio 19, Libro 2. de dicho ao, registro 8.

[166] El mismo Libro registro 14.

[167] Ibid. registro 17.

[168] Ibid. registro 6.

[169] Ibid. registro 19.

[170] Nota existente en el Libro de Bautismos del Sagrario de dicho ao,
fol. 62.

[171] Al final del Indice del Oficio 16 de dicho ao.

[172] Indice del Oficio 16 del citado ao.

[173] Nota al final del Indice del Oficio 16 del citado ao.







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Jos Gestoso y Prez

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of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project
Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project
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Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all
liability to you for damages, costs and expenses, including legal
fees.  YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT
LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
PROVIDED IN PARAGRAPH F3.  YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
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INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
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1.F.3.  LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a
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written explanation to the person you received the work from.  If you
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your written explanation.  The person or entity that provided you with
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1.F.4.  Except for the limited right of replacement or refund set forth
in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS' WITH NO OTHER
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WARRANTIES OF MERCHANTIBILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.

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If any disclaimer or limitation set forth in this agreement violates the
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provision of this agreement shall not void the remaining provisions.

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providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in accordance
with this agreement, and any volunteers associated with the production,
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that arise directly or indirectly from any of the following which you do
or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.


Section  2.  Information about the Mission of Project Gutenberg-tm

Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
electronic works in formats readable by the widest variety of computers
including obsolete, old, middle-aged and new computers.  It exists
because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
people in all walks of life.

Volunteers and financial support to provide volunteers with the
assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
remain freely available for generations to come.  In 2001, the Project
Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.


Section 3.  Information about the Project Gutenberg Literary Archive
Foundation

The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
Revenue Service.  The Foundation's EIN or federal tax identification
number is 64-6221541.  Its 501(c)(3) letter is posted at
http://pglaf.org/fundraising.  Contributions to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
permitted by U.S. federal laws and your state's laws.

The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
throughout numerous locations.  Its business office is located at
809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
business@pglaf.org.  Email contact links and up to date contact
information can be found at the Foundation's web site and official
page at http://pglaf.org

For additional contact information:
     Dr. Gregory B. Newby
     Chief Executive and Director
     gbnewby@pglaf.org


Section 4.  Information about Donations to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation

Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
spread public support and donations to carry out its mission of
increasing the number of public domain and licensed works that can be
freely distributed in machine readable form accessible by the widest
array of equipment including outdated equipment.  Many small donations
($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
status with the IRS.

The Foundation is committed to complying with the laws regulating
charities and charitable donations in all 50 states of the United
States.  Compliance requirements are not uniform and it takes a
considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
with these requirements.  We do not solicit donations in locations
where we have not received written confirmation of compliance.  To
SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
particular state visit http://pglaf.org

While we cannot and do not solicit contributions from states where we
have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
against accepting unsolicited donations from donors in such states who
approach us with offers to donate.

International donations are gratefully accepted, but we cannot make
any statements concerning tax treatment of donations received from
outside the United States.  U.S. laws alone swamp our small staff.

Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
methods and addresses.  Donations are accepted in a number of other
ways including checks, online payments and credit card donations.
To donate, please visit: http://pglaf.org/donate


Section 5.  General Information About Project Gutenberg-tm electronic
works.

Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
concept of a library of electronic works that could be freely shared
with anyone.  For thirty years, he produced and distributed Project
Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.


Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
unless a copyright notice is included.  Thus, we do not necessarily
keep eBooks in compliance with any particular paper edition.


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     http://www.gutenberg.org

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